Disclaimer Naruto no me pertenece le pertenece a Masashi Kishimoto. La historia si es de mi completa autoría.

¡Disfruten del capítulo! nwn


Capitulo #8

Libertad, Misterios y Emociones


Llegó a la casa cuando el cielo todavía se mantenía en el hermoso naranja que llamaba la atención de todos,el cielo siendo acechado por la noche era sin lugar a dudas,algo hermoso de ver. Sus ojos se posaron en la vacía sala de su casa una vez entró. No veía ni la sombra del azabache y eso la preocupo...aunque él mismo podría haberse largado,pero no le veía de ese tipo de persona.

Sacudió la cabeza y se metió en su cuarto. Abrió el escaparate y empezó a mirar los conjuntos de ropa de salir que podría ponerse. Al final, optó por un top blanco corto y un short negro mezclilla corto. Un chaleco morado y un par de tenis bajos negros como el short. Si cabello sorpresivamente había crecido y ahora le llegaba por la cintura. Debía de cortarlo,solo le estorbaría.

Se colocó un poco de maquillaje,nada que resaltará en demasía,solo algo nocturno y bonito. Aunque él rojo de sus labios era bastante llamativo. Salió de la habitación y se dirigió a la sala,una vez más,estaba vacía. Le parecía extraño que el Uchiha no se encontrará por ningún lado. Sus heridas aún eran recientes y no debía de hacer demasiado esfuerzo pero él no parecía querer escucharla actualmente después de la discusión que habían tenido.

Indirectamente.

Salió de la casa y con la expresión aún preocupada por el hombre, decidió que debía sentirse una adolescente por una vez,una joven adulta, alguien que siempre se centro en sus estudios,por una vez,quería saborear la libertad. Salió de la casa y vio el taxi que había pedido esperándola. Con una sonrisa,se montó y este empezó a conducir al bar Akatsuki. Uno de los más increíbles y favorecidos por su locación y actividad nocturna.

El taxi la dejó en tiempo recor en aquel lugar. Se adentró y pudo escuchar la música en inglés que sonaba por las bocinas. Sus ojos se acostumbraron con rapidez a la poca iluminación del sintió y las llamativas botellas tras la barra la llamaban literalmente. Camino hasta esta y sentó en uno de los asientos de esta. El ambiente era tan agradable para ella,tan fuera de lo habitual,tan...normal para alguien de su edad.

Sus ojos recorrieron el lugar,muchas de las personas allí presentes seguro tendrían una edad similar a ella, divirtiéndose,se sintió algo apartada y no sabía cómo acercarse a nadie y entablar conversación. Ella era increíble para eso,pero en ese justo instante,no sabía cómo hacerlo. Pidió algo suave para comenzar,un cóctel,si,era una una buena manera de abrir el gusto para alguien que no hacía de su vida el vicio al alcohol.

Y empezó con una.

Dos...

Tres...

Seis...

Quince...

Estaba segura de que alguien entró al bar...

¿Un hombre quizás?

No estaba segura. Y realmente no le importaba...

En cierto punto ya no sabía cuánto había bebido a tal magnitud que las líneas de la realidad se le estaban difuminando. Sabía que estaba hablando con alguien,no podía verle la cara correctamente pero estaba segura de que era un hombre,uno que se le hacía extrañamente familiar. No estaba muy segura,pero el sabor de algo chocando contra sus labios se lo dejó claro.

La estaban besando.

No era algo suave,ligero,era una pasión salvaje, irreversible,llena de lujuria y deseo. No lo evitó,no lo negó, partió sus labios para el desconocido recibiendo le sin problemas,sin resistencia,dejándose llevar en la nube de placer en la que estaba. No le importaba nada en realidad,ya pensaría al día siguiente. Sintió la mano masculina tomarla y apegarla a su cuerpo con fuerza,tocando por encima de sus prendas todo de ella,era erótico,le gustaba,no podía evitar dejar que su mente viajará al vacío por las lentas administraciones a su cuerpo.

¿Cuánto hacia que no la tocaban?

No estaba segura pero sabía que estaba disfrutando mucho lo que le estaban haciendo. Los dedos masculinos se adentraron dentro de su short y tocaron la unió de sus piernas,un jadeó quiso escapar de sus labios por la forma en que jugaba con su parte íntima y sin embargo,los labios no se despegaban de ella,no la dejaban respirar,era una sensación de tener la cabeza embotada y no reaccionar pero solo reaccionar para la placentera sensación que le estaban otorgando a su cuerpo. No pudo evitar arquearse cuando un dedo se adentró en su interior,tan delicioso,la manera en que bombeaba en su entrepierna la estaba haciendo querer desfallecer y el poco oxígeno que podía recuperar entre cada respiración por sus labios despegados era casi imposible de almacenar.

Sacó sus dedos de la intimidad de la mujer y sonrió,no se le podían poner las cosas más fáciles. Desde que había visto a Sakura en aquel lugar sabia que tenía la mejor de las suertes. Y ella,ella estaba tan dispuesta a irse a la cama con él,le parecía la mejor de las suertes, sinceramente,no podía esperar a tener a esa mujer en su cama...

Totalmente expuesta.

—Sasori,¿Quién es esa mujer?—miró al rubio que lo habia acompañado y no pudo evitar la molestia que sentía por tenerme siguiendo desde que salió del hospital.

—Una que no te interesa.—respondió frío sin dejar de ver al maldito. —Y me la llevó a una habitación,estaremos algo ocupados.—dijo con una sonrisa sin dejar de ver el cuerpo laxo de Sakura afianzado a él. Tan desprotegida.

Tan receptora.

Salió de allí con el cuerpo de Sakura al propio estilo princesa con un objetivo en mente. La llevaría a un hotel y la tomaría una y otra vez hasta dejarla embarazada. No podía evitar desear eso. Si la dejaba embarazada la pelirrosa no le abandonaría nunca y aunque aceptó el trato con aquel hombre,no podría lastimarla en demasía ya que aunque esté tenía reputación,Sasori Akasuna también tenía una. Su abuela se lo dijo, él era alguien absolutamente peligroso y muchos morirían bajo su mando sin pensarlo dos veces.

Y por eso aquel rubio le seguía como una sombra.

—¿Tenemos alguna noticia sobre Sanbi?—preguntó al rubio que sonrió al ver al pelirrojo con la mujer sobre él tan dormida, su rostro tan placido. Se sentía molesto porque sabía lo que harían esos dos una vez llegarán al hotel pero no podía evitarlo,era su jefe...y él era el único que decidía quien se revolcaba con él en sus sábanas. El carro arrancó y viendo que el chófer como siempre se hacía el estúpido, decidió hablar.

—Sanbi sigue en la policía,según mis espías no le han podido sacar nada y eso es una ventaja para nosotros como siempre. Una vez la liberen estará bajo tierra.—se miró las uñas pintadas y se acicalo la melena rubia que colgaba en un moño alto en su cabeza. —El agente está vivo a pesar del disparo...no me creo que haya tan buenos cirujanos en nuestro pueblo pero no es como que podamos hacer algo para evitarlo...si quieres puedo encargarme.—el pelirrojo negó,Sanbi debía de ser erradicada por toda la información que tenía de ellos y aquel tipo seguía vivo seguramente por la hermosa mujer que estaba en sus brazos.

Le daría un poco más de vida a ese Kamui.

Se percató de que ya había llegado y bajó del vehículo con una sonrisa,la fémina en brazos y empezó a adentrarse en el hotel a paso lento y tranquilo. Estaba extasiado,la pelirrosa sería suya. No tenía ni la menor duda. Entró en el ascensor y marcó el penúltimo piso que no tardó en llegar,podía ver a Sakura por todos lados gracias a los espejos que estaban en el ascensor y estaba sumamente deseoso de tener a la fémina bajo su cuerpo cuánto antes.

Las puertas se abrieron ante el sonido de llegada y se adentro por el pasillo en camino al cuarto por el que pagó. Abrió la puerta y toda una estancia le recibió,pero tenía una meta clara y esa era tener a Sakura bajo su cuerpo cuanto antes, tenerla bajo su dominio y totalmente dispuesta a recibirle y llenarla de su semilla para obtener descendencia y que no se alejara de él.

La recostó en la cama y le pellizco los mofletes,poco a poco,la fémina comenzó a despertarse,le miraba con los ojos verdes aún nublados por las bebidas pero ella no tardó en acercarse y besarle una vez más,disfrutar del beso solo encendió al hombre que no tardó en jugar con la lengua dispuesta de esta. Tan delicada le parecía pero a la vez tan llena de pasión.

La adicción no se detendría hasta que la consumiera por completo.

La mantuvo bajo su cuerpo y empezó a deslizar sus manos por toda ella con rapidez,la despojo de todas sus prendas sin apartar sus labios de ella,deliciosa,era como un manjar que tenía que disfrutar sin reparos,era lo mejor que le había ocurrido en toda su ruina existencia,lo sabia,lo tenía más que claro,mientras más se hundía en el placer que le ofrecía el juego de lenguas de ambos,la forma tan pecaminosa en que aquellos sonidos se esparcían por el sitio,el deseo intenso que se desplegaba en su interior,la forma tan decadente en la que tocaba los pechos firmes de esta sin importarle nada más que complacerla.

Porque ese sería su objetivo de ahora en más...

Complacer a ese hermoso ángel.

Sus manos bajaron raudas por su cuerpo, delineando la,soltando sus labios por la necesidad imperante del aire,la admiró,sus ojos verdosos aún desenfocados trataban de dar una imagen,estaba seguro,pero no le importó, chupó su cuello y regresó a sus pechos,a la deliciosa aureola de su pezón y empezó a mamarlo sin pudor,solo disfrutando de cómo las uñas femeninas se adentraban en su piel y su cuerpo se arqueaba contra el suyo ante las muestras de placer que empezaba a dedicarle.

Sus dedos se adentraron en su cálida intimidad,la humedad era tan deliciosa que no podía parar de meterlos y sacarlos,con contundencia seguía jugando allí,estaba duro y sus pantalones no le permitían libertad. Así que, retirando sus labios de sus dulces pechos, empezó a soltar el pantalón y lo bajo con prisas, hundió su miembro en su calidez con dureza y sin contemplaciones pero ya húmeda así que no la daño,era apretada y la fricción de sus cuerpos solo lo enviaba al límite,los gemidos de la pelirrosa y como se agarraba a él lo enviaban al límite,el sudor escurría sus pieles. Necesitaba tanto de esa mujer,tanto de su calor,tanto de su placer,quería profanarla sin dejar nada en ella. Mordió su cuello y aumento las embestidas en su calor que empezó a retorcerse cuando sus dedos jugaron con su clítoris como si no hubiera un mañana.

Más rápido.

Más duro...

No pararía,se sintió convulsionar cuando ella le apretó con fuerza y acabo eyaculando con fuerza en su interior llenado la por completo hasta embotarse fuera. Se detuvo tratando de respirar y saliendo de ella se durmió a su lado.

Al lado de su princesa.

Sakura abrió los ojos y al ver el sitio en el que estaba,al lado de quién estaba,supo que había cometido el peor error del mundo. Eran la una y media de la madrugada y en silencio,se retiró de allí ya vestida con la misma ropa de la noche anterior, necesitaba regresar a casa cuánto antes.

Realmente agradecía seguir poniéndose la inyección.

—0—

—¿Qué pasa?¿Tenemos alguna noticia de parte de la chica?—preguntó la voz masculina sin dejar de ver el interior del cuarto de pacientes. —Entiendo,no ha dicho nada...es extraño que no le hayan sacado ninguna información.—escuchó la respuesta al otro lado del móvil y se movió incómodo en su lugar. —Esas son las demandas de ella...¿Por qué no le dijeron que murió en la operación? estoy seguro de que ya tendríamos una confesión por su parte de quienes son los peces gordos que están tras esto.—la voz al otro lado de la línea lo hizo mirar al paciente en la cama. Sakura se había encargado de salvarlo y se lo agradecería infinitamente. Aunque demostraba que no le importaba,Obito Kamui era uno de los hombres más importantes para él.

Era su mejor amigo de la infancia.

Era su compañero de equipo.

Él era Kakashi Hatake,un infiltrado en el Hospital Senju con la meta de atrapar a los verdaderos criminales del país.

La mafia Akasuna.

Una de las más peligrosas.

El silencio al otro lado de la línea le dijo que no tenían más información que darle. La mujer que estaba en la policía tenía que declarar todo lo que sabía,no tenía idea de que relación había llevado con Obito dentro de la mafia y aunque si colega ya había despertado,aún parecía algo confuso,y realmente no le culpaba,había estado más cerca de la muerte que nunca y estaba cien por ciento seguro de que aquella chica tenía algo que ver.

Rin Nohara.

Simplemente no le agradaba.

Se adentró a pasos silenciosos al cuarto de este y vio que las pulsaciones estaba correctas y sin problemas,suspiro aliviado viendo la cara adormilada del hombre.

—No te tomaba por gustos tan específicos,Kakashi.—se sobresaltó al ser pillado por Gaara mientras miraba a su colega.

—No es eso, simplemente me sorprendió que atraparan a Obito con una bala...nunca fue tan descuidado.—miró al pelirrojo que mantenía un perfil serio como una segunda piel,sabía que era casi imposible sacarle alguna información al tipo y por ellos mismo era uno de los más confiables. —Y no,no me gusta Obito de ese modo,ya tengo esposa,si mal no recuerdas, Gaara.—el otro rió bajo y asintió, miró al hombre en la camilla y luego volvió a ver al albino.

—Protegió a la Nohara del disparo...algo me dice que mientras Obito se hacía pasar por agente de estos tuvo que relacionarse con la mujer y acabó sintiéndose atraído...eso explicaría el porque la protegió durante la redada siendo él el herido.—comentó el pelirrojo bastante serio,no le gustaba que sus hombres se relacionaran con los enemigos,y mucho menos,si era a costilla de sus propias vidas,la chica tenía una suerte indudable para haber atraído a tan dedicado hombre cuando se lo proponía.

—Debería de ver a esa chica yo también,algo me dice que ella será muy necesaria para nuestro amigo.—casi susurro mirando al azabache dormido en la cama del hospital tan tranquilo como si el mundo no se cayera a pedazos por el crimen que corría en las calles normalmente.

Ellos estaban luchando por una paz sin sangre de inocentes a cada esquina.

Y eran la fuerza que lo lograría.

—Rin.—soltó entre sueños el enfermo asombrando a ambos hombres que no podían caber en su incredulidad.

Era más serio de lo que creían.

—Obito...eres un asaltacunas.—soltó Gaara con un rostro tan serio que asombró al peli-plata que parpadeo entre confuso y curioso para ser aclarado por este. —La chica tiene diecinueve.—ahora si estaba incrédulo.

—Nunca creí que te gustarían las menores...Obito.—susurró y ambos salieron de la habitación dejando al paciente descansar sin que se hubiera enterado de toda la plática que habían tenido de él pero se detuvo una vez fuera de esta ante las palabras del hombre.

—Por cierto,¿Cómo te va de doctor?—le miró por un espacio de cinco minutos y luego dejó de verle.

—Se que eso no es lo que estás preguntando,Gaara...—el Sabaku no habló, no le gustaba ese tema para nada...ella era su familia después de todo.

—Esta normal,no se ha dado cuenta para nada,lo cual,es bueno...si lo supiera,estaría en grave peligro.—sentenció serio,nada de humor,era la cruda verdad.

—Bien,yo me encargo de protegerla y tú ten encargas ahora desde la casa,si no me equivoco estás usando incluso la excusa de protegerla del hombre que está en su casa.—una mueca de desagrado salió en el rostro del oji turquesa ante la mención del extraño en casa de ella.

—No se qué planes tiene y si es bueno o malo...no me ha dejado en claro su posición,así que...—se quedó callado al ver al doctor Tsukuyomi venir por ahí con su típico semblante serio.

—Buenas,Gaara,Kakashi,es raro verlos a estas horas juntos,¿Pasó algo con Obito?,puedo llamar a Sakura si es necesaria.—ambos negaron.

—No te preocupes,estaba buscando a mi prima nada más,ya me iba.—el azabache asintió y Gaara empezó a perderse por los pasillos sin dejar nada que demostrará que estuvo allí.

—Es un hombre extraño.—le dijo a nadie en particular Itachi.

—No lo creo así, regresemos al trabajo entonces.—comentó el peli plata más jovial.

—Sí—y ambos regresaron a sus deberes.

—0—

Se sorprendió que al llegar a casa no hubiera ninguna presencia. Creía que para ese momento ya Sakura o Gaara estarían allí,pero ninguno de los dos daba muestra de estadía. Se adentró a la casa,había tenido una larga conversación con el Uzumaki sobre la forma de volver a su mundo y este más que ayudarlo,le confundió aún más. Aunque no negaba que la había pasado bastante tranquilo a comparación desde que llegó a ese mundo.

—¡Sasuke!— la alta voz del rubio llamó la atención de toda la familia que efectivamente,había dado la voz de ver al chico de aquella vez.

—No seas tan gritón...aunque creo que sin eso no serías tú...— el rubio casi tenía los ojos brillando cosa que confundió a su madre,no eran ojos de enamorado,pero si cuando encontraba algo que le interesaba mucho y la curiosidad era por mayor.

—Tengo algo de curiosidad de porque viniste...ni siquiera llamaste.— el azabache negó con la cabeza.

—Prefiero hablar cara a cara...es un tema importante.— la seriedad se hizo cargo y este asintió.

—Pasa,te llevaré a mi habitación,allí podremos hablar cómodamente.— le dijo sin quitar la seriedad,sin embargo,la madre del ojiazul se interpuso ante ellos.

—De eso nada,vas a pasar a comer antes como no pudiste aquella vez y después podrás hablar con Naruto en su cuarto,así que,¡Vamos!— no hubo más discusión y ambos se dirijeron a la sala y se sentaron en la mesa a comer.

El silencio se hizo profundo en la mesa y nadie habló. Naruto miraba en silencio al azabache que comía despacio y con una elegancia que le parecía increíble.Desde que le había contado que venía de un universo en el que los shinobis existían,le parecía lo más misterioso que existía.

—Y Sasuke-chan,¿Qué te trae aquí?— la pregunta de la mujer lo había tomado por sorpresa pero no lo dejó entrever.

—Asuntos que tengo que tratar específicamente con Naruto.— y cortó todo intento.

Una vez terminaron,se habían retirado a la habitación del dobe que era bastante arreglada para lo que creyó...pero luego cayó en cuenta de que sus padres eran adinerados y tenían sirvientes. Por ende, su cuarto estaría impecable.Se sentaron en la cama y le miró serio.

—¿Entonces?— preguntó el rubio sin dejar de ver a Sasuke.

—¿Qué sabes sobre los universos paralelos?— le miró y asintió.

—Son investigaciones que he hecho desde que tú me dijiste que...me refiero al Sasuke de mi mundo, él me contó sobre un sueño que no tome en cuenta hasta que la curiosidad me asaltó.— asintió —la cosa es que es una hipótesis física en la que entran en juego la existencia de varios universos o realidades relativamente independientes. El desarrollo de la física cuántica y la búsqueda de una teoría unificada o teoría cuántica de la gravedad, conjuntamente con el desarrollo de la teoría de cuerdas que hace posible eso así que es...—

—Lo que quiero saber Naruto es:¿Cómo podría regresar a mi mundo?— el rubio detuvo toda su perorata científica y la emoción se erradicó por completo.

—No lo sé Sasuke,puede que si se dan las condiciones que tuviste en aquel momento puede que puedas regresar al punto en el que te fuiste,pero si lo que dices es cierto,deben de existir más de cientos de universos a la vez.— apretó el puño con fuerza casi queriendo sacar sangre.

—Gracias de todas formas,Naruto,me retiró.— su rinnegan era la única solución tal y como pensó al principio,pero si abría un portal equivocadamente y caía en otro universo que no era el suyo,y peor,no tenía como restaurar su chakra... moriría.

Salió del recuerdo de toda esa tarde y regreso la mirada a la nada frente a él...Sakura seguía sin regresar y se estaba preocupando,pero quien era él para preocuparse por ella,estaba seguro de que podía cuidarse sola...pero a la vez.

La incomodidad le carcomía.

Se disponía a cocinar pero vio la hora y sabía que sería estúpido. Decidió quitarse el cansancio,por ende, entró en el baño. Se deshizo de todas las prendas que uso y se metió bajo la ducha. El agua fría refresco su cuerpo de tan increíble manera que no podía evitar sentirse bien. Se lavó la cabeza con su única mano disfrutando del líquido que corría por todo su cuerpo. Sus músculos se lo agradecían y tan estancado en su baño estaba que no escuchó que la puerta de entrada se abrió y la fémina se adentraba en su casa.

No podía creer que se había emborrachado tanto con unos simples chupitos y acabado en la cama con Sasori. Y él,que decía que no la soltaría,estaba loco si se creía que se iba a quedar toda la madrugada con él. Eran las dos de la mañana, posiblemente Gaara ya estaba en casa...y Sasuke también,así que a paso silencioso empezó a adentrarse en la casa,solo para sentir alguien tras suyo,un cuerpo grande y fuerte,gotas caían sobre ella y cuando volteo el rostro,se quedó sin palabras.

«Sasuke...»

Sus mejillas se colorearon enteras,no sabía cómo se había movido tan rápido si él estaba en el baño tal y como decían las gotas de agua que escurrían por toda su piel,ya lo había visto cuando tuvo que tratarlo,pero eso fue profesionalmente hablando,ahora que ya no estaban en el hospital,podía apreciar la escultura griega que representaba ese Adonis, músculos,fuerza,todo contenido en aquella disfrutable figura. «Quiero lamer cada centímetro de su cuerpo.» más calor se apoderó de ella,en serio estaba pensando eso de Sasuke,de ese hombre tan misterioso y que seguramente era un mujeriego total que usaba su cuerpo para seducir a cualquier mujer.

Pero no pudo evitar que sus ojos se percataran de que el realmente carecía de vello corporal visible en toda la extensión de su cuerpo...aunque en la que se dirigía directamente a su...Sasuke siguió la mirada de Sakura y por primera vez en todos sus años,sus mejillas se colorearon al ver que ella no apartaba la mirada de su entrepierna,agradecía haber salido con una toalla cubriéndola pero se marcaba actualmente por la forma en que los ojos de ella no se retiraban de su zona erógena.

—Veo que ya regrésate...me alegro, buenas noches, Sakura.—y salió de allí con toda la dignidad que le quedaba. La fémina por su parte,se quedó con la intriga de como se vería Sasuke sin esa toalla...y que clase de rostro el pondría si se acostaban. El calor la recorrió por todo el cuerpo y sin pensarlo,decidió que eso es lo que haría. Ya no le importaba que Sasuke fuera un mujeriego,si él le podía dar una noche de sexo,lo haría,su relación no cambiaría solo porque se acostaran,y estaba segura,de que él sabía mantenerse profesional por su carácter de mujeriego.

Sasuke estaba rojo en la habitación,no podía creer que ella no tuviera la descendencia de apartar la mirada cuando lo vio en toalla,si no que se le quedó viendo a esa parte de su anatomía. El calor seguía en sus mejillas y no pudo evitar sentirse profanado. Por dios,si ella supiera que era la primera mujer que lo había mirado con tanto descaro,no se lo creería. De paso,que estaba erecto,no planeaba para nada regresar al baño asi que se tiró en la cama pensando en las estupideces del dobe para que se le bajara la erección que se cargaba por cuentas de esta.

Logrando dormir después de buenos ratos de idioteces de Naruto.

Y Sakura,maquinaba en su cuarto que podía hacer para tener a Sasuke por una noche.


Hola,mis adorados lectores. Si bien esta es una historia ficticia,de seguro se hubieran esperado que Sasuke fuera el hombre que entró y salvará a Sakura,pero no,quise mostrar algo que es realidad,si te emborrachas,está claro que nadie va a salvarte,no existen los príncipes que te sacan de cualquier situación,así que,lo mejor es controlar cuanto bebes para no acabar en alguna mala situación.

Bueno,ahora sí,espero que les haya encantado el cap nwn.

Respondiendo reviews:

Manu:Bueno,esperare con ansias el fic entonces.Sip,creo que en este punto no lo haga,Homura x Shiki,lo siento por eso. Y otro fic más a la lista de espera nwn por leer Setsui. Y bueno,espero que hayas disfrutado del Sasosaku tal y como me pediste nwn

Melibrena: Wow,me alegra tanto que te haya gustado como para leertelo de una nwn. Espero que los futuros capitulos te sigan atrapando tal y como todos los que has leído hasta ahora. Si quieres puedes pasarte por mi perfil que tengo algunas historias publicadas del Sasusaku. Y bueno,no creo que solo un beso resuelva todo la tensión de esos dos . Sasuke necesita que le quiten lo virgen ;) y quién mejor que Sakura para la misión nwn.

Bueno,hasta la próxima actualización.

Espero reviews o comentarios de que les pareció y si creen que debería mejorar algo en la escritura. Siempre estoy atenta a consejos. nwn