Capítulo VII:


.

.

MUÑECAS ROTAS

.

.

Uno es lo que es, amor.

.

.

Sakura.

.

Observe de reojo a Sasuke conversando con aquellos sujetos tan elegantes. Ya habían pasado un par de horas y seguían presentándole colegas y conocidos de Madara. Yo no había ni saludo a dos personas cuando ya quería irme.

Naruto me alcanzo la copa y sonrió de lado. A decir verdad era la única compañía que había tenido durante casi toda la noche y agradecía que el rubio me tratará como una chica más y no como lo que era.

―¿Muy aburrida? ― Susurro el Uchiha en mi oído y apoyo su mano en mi espalda desnuda

Mi piel se erizo al sentir las yemas de sus dedos.

―No. Naruto es una gran compañía― Dije divertida observando al rubio y me llevé la copa de chandon a la boca bebiendo un trago.

―Ten cuidado o te robo a tu pareja― Bromeo el rubio.

―Te va a salir muy cara―

Quiso sonar a broma pero solo sonó a un fuerte golpe de realidad. Sasuke no dejaba de verme como una prostituta. Como lo que era. El rubio lo miró frunciendo el ceño y yo desvié la vista sería bebiendo casi media copa de un solo trago.

―¿Sasuke? ―

Dimos media vuelta y la rubia sonrió de lado. El Uchiha frunció el ceño en señal de no conocerla y ella amplio su sonrisa.

―Soy Ino Yamanaka― Susurro y se aproximo a Sasuke ignorándonos por completo a Naruto y a mi que estábamos junto al pelinegro ―Tu tío nos quería presentar― Dijo coqueta.

Ino era bellísima. Tenía el cabello rubio, brilloso y largo hasta la cintura. Los ojos celestes, los labios rojos y ese hermoso y elegante vestido color azul la hacían lucir como una modelo. Yo me aleje unos pasos de ellos.

―Ah si― Comentó el pelinegro y tomo mi mano evitando que me alejara ―Un gusto. Ella es Sakura― Me presento y clavo esos hermosos ojos negros en mi, yo ya sabia lo que quería ―Mi novia―

A la rubia se le borro la sonrisa.

―Un gusto― Susurre.

Vi de reojo el rostro serio de Naruto y Sasuke sonrió satisfecho cuando la rubia dejó de coquetear y comenzó a dirigirse a los tres.

.

―¿Ya nos vamos?― Le pregunte, observe mi reloj de muñeca y ya eran cerca de la media noche.

―Si. Dame unos minutos― Comentó bastante hastiado cuando dos sujetos se acercaron a nosotros.

―Permiso― Me excuse y me fui lo más rápido que pude al baño.

Debo admitir que prefería estar en esta aburrida fiesta con Sasuke antes de estar bailando en el bar pero la realidad era que sólo quería quitarme este incómodo vestido y los zapatos. Me descalce unos minutos y deje mi bolso sobre el lavamanos respirando profundo, el chandon comenzaba a hacer su efecto.

―Estas reuniones suelen ser muy aburridas―

Yo clave mis ojos en ella. La rubia sonrió más por amabilidad que porqué le agradará mi presencia y se acomodo el flequillo frente al espejo, su delicado perfume inundó el ambiente.

―Más cuando no estas acostumbrada― Dijo y volteo a verme observando mis pies desnudos.

―Yo si estoy acostumbrada― Murmure y escondí uno de mis pies detrás del otro.

La rubia rió por lo bajo. ¿Tanto se me notaba que no pertenecía a un lugar como este?

―Si. Se nota ― Dijo venenosa y se marcho del baño dejándome sola.

Yo respire más tranquila cuando se fue. Acomode mi cabello, pinte mis labios nuevamente y me calce antes de volver a salir. En cuanto puse un pie fuera del baño me di cuenta que si. Que yo no pertenecía ahí. Que ese no era mi lugar. Que yo pertenecía a un bar de mala muerte quitándome la ropa para hombres aburridos de su monótona vida y Sasuke pertenecía allí, a un lujoso hotel lleno de personas importantes y mujeres hermosas.

Me acerque despacio a ellos. La rubia bufo por lo bajo al verme y yo acaricie la nuca del pelinegro observándola. Sasuke me miro curioso pero paso su mano por mi cintura acercándome a él.

―Creo que Sakura ya se quiere ir― Comentó, yo asentí.

Se despidió de varias personas de forma muy formal y nos encaminamos a su departamento. Ninguno dijo nada en todo el camino. Tampoco nos besamos en el ascensor, ni le dije ninguna indirecta para que me cogiera allí. Solo caminamos en silencio por el pasillo hasta la puerta de su departamento, Sasuke encendió las luces una vez entramos y se tiro sobre el sillón.

―¿Muy cansado?― Dije para romper el silencio incomodó y él clavo sus ojos negros en mi.

Recorrió mi cuerpo con la vista y sonrió de lado.

―Estresado― Murmuró ―Ven a des estresarme― Me ordeno con una sonrisa torcida.

Yo deje el bolso sobre la mesita ratona, apoye mi abrigo sobre el sillón más pequeño y me acerque a él. Me subí el vestido para poder sentarme sobre sus piernas y él se tiro levemente hacia adelante impidiéndomelo.

―De rodillas― Ordenó.

Yo obedecí. Era una prostituta después de todo.

Se desprendió el cinturón y el pantalón, yo me acerque acomodándome entre sus piernas y su miembro se alzó totalmente erguido ante mi. Lo metí despacio en mi boca y el Uchiha tiro la cabeza hacia atrás en el sillón apretando los labios. Pasé la lengua despacio por la punta apretándolo con mi mano para masturbarlo, sentí el líquido pre seminal en mis labios cuando comencé a chuparlo. Sasuke apoyo su mano derecha entre mi cabellos, él marcó el ritmo que quería y no me dejó apartarme hasta que me acabo en la boca. Yo odiaba tragármelo pero lo hice.

Él sonrió de lado satisfecho cuando me aleje y paso su dedo pulgar por mis labios limpiando los rastros de semen que habían quedado.

―Ahora si me siento mucho mejor― Comentó levantándose del sillón.

Paso de mi y se marcho a su dormitorio. Yo me quedé en la misma posición, de rodillas frente al sillón observando el enorme ventanal que había detrás. Estaba tan oscuro ahí fuera.

―¿Vienes? ― Me grito.

Yo obedecí.

―Ino es muy bonita― Susurre cuando ingrese al dormitorio, él me miro de reojo quitándose la camisa y los zapatos ―¿Crees que le digan a tu tío sobre tu nueva novia? ― Le pregunté avanzando unos pasos.

―A él no le importa― Contestó sin interés quitándose los pantalones.

Yo aún estaba completamente vestida en la puerta del dormitorio.

―Quizá quiere que te ennovies con Ino―

―¿A dónde quieres llegar? ― Dijo de mala gana ―Creo que te he dado demasiada confianza― Comentó subiendo el tono de voz fastidiado de la charla.

―No. Tranquilo― Susurre ―Ya dejaste bien en claro que soy una prostituta― Dije recordando la broma que le hizo a Naruto.

¿No se había dado cuenta que ni a su amigo le había caído bien ese chiste sin gracia?

―¿Qué quieres decir? ― Preguntó ya más enojado y se acercó unos pasos a mi ―¿Cómo quieres que te trate? ― Comentó burlón ―¿Quieres ser mi novia? Sakura― Se burlo de mi.

Yo apreté los labios con fuerza.

―Creo que el alcohol no te hizo bien― Susurré y retrocedí unos pasos ―Mejor me voy― Dije evitando seguir discutiendo con él.

Me encamine al living y el Uchiha me siguió de cerca.

―Te pague todo el fin de semana, no te puedes ir― Murmuró enojado y yo me detuve a un lado del sillón dispuesta a agarrar mi bolso y mi abrigo y largarme de allí.

―Te devolveré el dinero― Murmure tomando el abrigo entre mis manos.

―Sakura― Dijo mi nombre a modo de amenaza, yo clavé mis ojos en él ―Eres una prostituta, yo pague por tus servicios― Murmuró enojado elevando el tono de voz ―Asique quítate la ropa y vamos a mi dormitorio― Me ordeno.

―No― Él me miro sorprendido ―Yo decido que clientes quiero y ya no quiero brindarte mis servicios― Dije enojada.

Él bufo fastidiado y apretó los dientes con bronca. Estaba casi desnudo, solo el bóxer color negro lo cubría y pude notar como cada músculo de su cuerpo se tensaba.

―Bien. Si vas a devolverme el dinero quiero que me devuelvas el vestido y el collar― Dijo con tono déspota.

Sonrió de lado creyendo que había ganado. Respire hondo viéndolo a los ojos y baje el cierre del vestido, este resbaló por mi cuerpo, Sasuke frunció el ceño enojado y yo me quite el collar de prisa.

Ya ni siquiera quería verlo. Solo quería largarme de allí de una vez.

―Ten tu mierda de collar― Dije arrojándoselo y el Uchiha lo atrapó con bronca con la mano derecha.

Me acerque al sillón colocándome el abrigo para cubrir mi desnudez, solo llevaba la ropa interior inferior y las medias hasta mitad de muslo. Tomé mi bolso de la mesita ratona y agradecí que los zapatos si fueran míos sino tendría que irme descalza.

―No me vuelvas a llamar en tu vida― Murmure sacando aquel fajo de billetes de mi bolso, estos se desparramaron sobre la mesa ratona cuando se los tire allí.

Acomode el abrigo cerrándolo con el cinto y por suerte me llegaba hasta las rodillas.

―Sakura― Me llamo con voz grave y enojada y yo me detuve a medio camino de la salida ―Si te vas se acaba este negocio― Me amenazo.

Yo avance unos pasos más y apoye mis dedos en el picaporte de la puerta.

―Este negocio se acabo hace tiempo―

Yo era lo que era. Una prostituta. Pero ya no sería más la puta personal de Sasuke Uchiha.

.

.

.