Holis, disculpen la demora, pero les traigo otro capítulo, espero que les guste.

Resumen capítulo anterior: Todos llegan a una isla con un gran casino y, todas las personas los conocen y los tratan como famosos. Los días pasan y estos no pueden salir de esa sensación de bienestar, hasta que la misma gente del hotel los llevan al borde y los dejan caer del edificio.

Eso, enjoy!

Capítulo XV

Goku

Cuando me estabilizo sobre mis pies, me noto parado sobre césped. "¿Qué ...?"

Al mirar a mi alrededor, un alivio me inunda y me hace sacar una sonrisa. "Es el planeta de Kaio-sama, regresé".

Estoy por llamarlo feliz, cuando algo me hace detenerme, "espera, ¿y los chicos?"

Doy vueltas sobre mí mismo, pero no veía ni a Luffy, ni a Naruto o a Ichigo. Ni siquiera divisaba a alguno de la tripulación o a la novia del peli naranjo o al ninja peli negro.

Hago un puchero - no pude despedirme de ellos ...- siento una pequeña tristeza en mi interior.

En los días que llevaba de conocerlos, ya me habían caído bien y ahora tal vez nunca más los volvería a ver.

Suspiro, pero sacudo la cabeza y me aproximo a la casa de Kaio-sama. "Bueno, pensaré que están bien y en sus mundos".

Cuando intento detectar el Ki de mi familia, efectivamente los encuentro. "De verdad regresé ", eso me hace sonreír.

- ¡Hey Kaio-sama, volví! No creerá la nueva aventura que viví en estos días - me río. Al ingresar a la pequeña casa, veo que Kaio-sama estaba comiendo junto a Gregory y Bubbles-kun.

Este eleva una ceja - ¿puedes dejar de hacer tanto ruido? ¿Te cansaste de destruir mi planeta entrenando? - me dice este con fastidio, aunque no lo tomo muy en serio.

Eso sí frunzo el ceño y me siento frente a este, intento reírme despreocupadamente - ¡vamos Kaio-sama! ¿No siente curiosidad por donde estuve estos días? - de repente me acuerdo de algo, hago una mueca - de seguro Chi-Chi y mis hijos están preocupados - medito.

Mi maestro vuelve a verme confuso - ¿de qué hablas Goku? - me giro a voltearlo.

- ¿Uh? Pues eso, estoy pensando que mi esposa debe estar preocupada, siempre se pone histérica - me río.

Este me mira más perdido y de repente, con lástima en sus ojos -... no Goku - suspira largamente - no hagas eso, no vivas en el pasado - frunzo el ceño.

- ¿Pasado? Fueron sólo unos días, creo – medito - aunque Ichigo parecía pensar que el tiempo funcionaba distinto, ¡oh no! ¿Hace cuánto que fue el cumpleaños de Goten? -exclamo preocupado.

Kaio-sama vuelve a parpadear confuso - no lo sé, hace varios meses - me muerdo el labio.

- ¡Debo ir con Chi-Chi!, ¡nos veremos después Kaio-sama! - levanto un brazo despidiéndome y al mismo tiempo, me llevo mis dedos a mi frente, usando el Shunkan Ido.

- ¡Goku!, ¿qué vas a …? - pero el grito se pierde cuando me tele transporto.

Al volver a orientarme, estaba frente a la puerta de mi casa. Observo las montañas Paoz, contemplo los prados verdes, los árboles y los animales, este era mi hogar.

Sonriendo, me aproximo a la casa y cuando voy a entrar, me doy cuenta que está cerrada con llave.

"Qué raro", Chi-Chi raramente cerraba. Hago una mueca, nunca llevaba llaves conmigo y no quería estar rompiendo la puerta, eso no iba a ayudar al humor de mi morena.

Toco a la puerta y al poco tiempo, siento acercarse un Ki pequeño y desconocido.

Frunzo el ceño más confuso cuando al abrirse la puerta, aparece un hombre que parecía de mi edad.

Este era una cabeza más pequeño, tenía los cabellos rubios pálidos y unos ojos pardos. Nos quedamos observando, yo cada vez más perdido y este luciendo incómodo.

Este suspira - ¿qué haces acá Son? - parpadeo más perdido a cada segundo. "¿Acaso lo conozco?"

Me estrujo la cabeza, pero no logro ubicarlo - ¿Uh? ¿Te conozco? - me paso la mano por la nuca.

Este sacude la cabeza, viéndose harto - mira, no tienes que hacerme este teatro, ambos somos adultos aquí. Mira hombre, entiendo que te cueste aceptarlo, pero Chi-Chi ya no te quiere, supéralo - parpadeo confuso.

- ¿Qué ...? - es todo lo que logro decir. "Chi-Chi ... ¿no me quiere?"

- Sólo nos haces las cosas más complicadas ... Si fuera sólo por tus hijos lo dejaría pasar, pero Goten ni siquiera está aquí, está en casa de Trunks - se encoge de hombros.

- A ... ¿a qué te refieres con que ya no me quiere? - intento concentrarme y agudizar mis pensamientos.

Este vuelve a sacudir la cabeza, viéndose cansado - en serio, ¿cuántas veces tenemos que pasar por lo mismo? Entiéndelo - levanta las manos, para darle más énfasis - ya no te quiere - señala lentamente, pero con fuerza.

Frunzo el ceño, comenzando a enojarme.

- Mientes ...- susurro.

- ¿Qué? - lo observo firme.

- Mientes, Chi-Chi me quiere, desde que somos niños que ella quería casarse conmigo. ¿Y quién eres tú y por qué estás en mi casa? - comienzo a elevar la voz y aumentar mi Ki.

Notaba que este sujeto era alguien sin nada de poder, si lo atacaba con mi fuerza, podía dañarlo severamente.

Hago el esfuerzo de contenerme, pero ... "me está molestando mucho".

- ¡Goku-sa!, ¡ya para! - aparece Chi-Chi y antes de poder decirle algo, antes de poder siquiera abrazarla, esta se acerca a mí y al segundo siguiente, noto que me arde la mejilla.

Parpadeo lentamente y al levantar mi mano a mi rostro, lo noto caliente. Me quedo boca abierto, "me pegó ... Chi-Chi me golpeó".

Siento un estremecimiento. Estaba acostumbrado a que mi esposa me persiguiera gritando histérica, también a que me golpeara en broma, o que me amenazara cada vez que me iba a entrenar, pero nunca ... "Nunca me había golpeado así".

La miro boca abierto, sintiendo un dolor que va más allá de mi mejilla.

- Hisashi entra a la casa, yo me encargo - el hombre parece dudar, pero finalmente suspira y entra a la casa. "A mi casa".

- ¿Qué haces acá Goku? ¿Cuántas veces hay que decírtelo? - suspira cansada.

De hecho, ahora que la veía más en detalle, lo cual era un poco difícil ya que, la única iluminación en medio de la noche era la que proyectaba la luz de la casa, es que me fijo que lucía mayor.

"¿Qué ocurre?, ¿qué pasa?", comienzo a estresarme. Por reflejo levanto las manos, con amago de abrazarla.

-Chi-Chi por favor, no sé de qué hablas - intento calmarme y sonreírle - esta vez no fue mi intención irme, un sujeto llamado Yoshida me secuestró, tú estabas ahí, ¡en el cumpleaños de Goten! - esta sacude la cabeza, podía notar su expresión con más arrugas y los ojos brillantes.

Me freno, arrepintiéndome al instante de haberla hecho llorar.

Me muerdo el labio - no llores Chi-Chi ... estoy de vuelta - intento sonreírle como siempre, pero me esquiva.

-No sé con quién te estabas enfrentando ahora y no me interesa, dejé de preocuparme y estar al pendiente tuyo a todas horas – suspira - ya lo sabes, ¡por eso te pedí el divorcio! - comienza a deambular, con las manos en sus caderas.

La observo, mientras se limpia las lágrimas e intenta recomponerse - ¡que tú no hayas firmado los papeles no es mi culpa! Tienes que dejar de venir, está bien que veas a los chicos, eres su padre, pero no te quiero en mi casa que comparto con Hisashi - vuelvo a sentirme mal, no lograba entender por completo lo que ocurría, pero algo logro entender.

Señalo hacía la casa - esa es mi casa, la casa de mi abuelito, ¡es nuestra casa Chi-Chi! - la enfrento - la casa donde me enseñaste a hacer cosas de pareja, donde nacieron Gohan y Goten, en donde me preparas rica comida ... ¿Por qué dices ahora que ya no más? - al verla, comienzo a sentir una opresión desagradable en mi pecho.

Esta vuelve a suspirar, intentando frenar su llanto - Goku-sa … por favor detente. Sé que compartimos mucho y siempre te amaré por ello, pero ... también hay mucho que te has perdido, estoy cansada de competir contra tus pasiones - la opresión aumenta, me arden mis ojos.

-Tú ... ¿amas a ese hombre? - siento un dolor extraño, un dolor que no proviene de algún golpe o del cansancio. "No, me duele adentro".

La miro, sintiendo un vacío asfixiante - sí Goku-sa ...- suspira - lo amo, con él puedo contar, él está aquí presente y no peleando en quién sabe dónde - me encojo sobre mí mismo, ningún golpe me ha dolido tanto como sus palabras.

Escucho que Chi-Chi vuelve a suspirar - no te metas en líos ¿sí? Tus hijos quieren verte y están preocupados ... nos vemos - intento hablar, pero no puedo, tengo un nudo en la garganta.

Chi-Chi entra a la casa y yo me quedo ahí, solo. Al observar a mi alrededor, más solo me siento. Me doy cuenta que desde que Chi-Chi participó en el Tenkaichi Budōkai, cuando tenía 18 años, desde ese entonces que siempre ha estado presente en mi vida.

Desde ese día, ella me dio un hogar al cual regresar luego de mis batallas, me dio amor y experiencias que nunca antes había conocido, y ahora ...

Observo la noche, la opresión por esta soledad se hace más asfixiante aún. "Es como cuando tenía mi enfermedad al corazón", me llevo la mano al pecho.

"No entiendo que sucede ... necesito a Kame-sennin, de seguro él sabrá que ocurre". Vuelvo a llevarme mis dedos a mi frente y me vuelvo a tele transportar.

En esta ocasión, mis pies tocan arena y veo palmeras, al mismo tiempo que me llega el sonido del oleaje del mar.

Inspiro lentamente intentando calmarme y me aproximo a la Kame-house.

- ¿Goku? - observo a mi maestro.

Intento hablar, pero me sentía extraño, una molestia me iba subiendo por la garganta impidiéndome hablar.

Vuelvo a intentar respirar para tranquilizarme, y me llevo la mano a mi nuca – yo ... eh ...- vuelvo a quedar en blanco.

Kame-sennin eleva una ceja, pero parece notar que no estoy en mi mejor momento, así que, suspirando se aparta y me señala que entre.

Se lo agradezco en mi interior y me siento en una de las sillas de la cocina. Kame-sennin se aclara la garganta y luego se sienta frente a mí, acariciando distraídamente su báculo.

- Goku ... ¿qué ocurrió?, ¿por qué esa cara? - juego con mis dedos.

- Yo ... creo que cometí un gran error - intento hablar.

Miro a todos lados, pero luego hago un esfuerzo para que él vea la verdad en mí - Kame-sennin, se lo juro, alguien interfirió y llegué a otro mundo, un mundo con unos sujetos muy interesantes y nos volvimos todos amigos, pero ahora que regresé, Chi-Chi me dijo que ya no me quiere ... ¡incluso está con ese hombre enclenque! - no puedo evitar enojarme de repente.

Kame-sennin suspira - esto ya lo habíamos conversado Goku, cometiste tus errores o mejor dicho, tomaste tus decisiones, quisiste seguir con tus pasiones. Ahora debes lidiar con las consecuencias - me agarro la cabeza.

- ¿Pero qué pasiones?, ¿qué decisiones? - pregunto desesperado.

- Vamos Goku, tú sabes, el seguir luchando, seguir enfrentándote a diversos adversarios. Luchar es algo que te hace feliz, pero tus constantes desapariciones y ausencias, terminaron por colmar la paciencia de tu esposa y no puedo culparla - este vuelve a suspirar.

-... Ella te esperó un año cuando moriste luchando contra Raditz, te esperó 7 años luego de tu batalla contra Cell, teniendo que criar a Goten sola, para que luego la hicieras esperar por ti otros 6 años ... Todos tienen un límite Goku - lo observo perdido.

- ¿6 años? - este me mira extrañado.

- Así es, no supimos de ti por 6 años, luego regresaste muy campante e incluso trataste muy mal a tu esposa ... Unos meses después ella te pidió el divorcio - este sacude la cabeza, luciendo cansado - ¿por qué me haces tener que decírtelo otra vez?, ¿te gusta regodearte en el dolor? - siento que me sudan las palmas de puro estrés.

Me rasco la mejilla con mi dedo, y aunque me cueste, intento concentrarme - … ¿6 años luego del cumpleaños número once de Goten? - pregunto cada más confuso. Mi maestro asiente, extrañado.

Frunzo el ceño, haciendo una mueca con mi boca. "Fueron un par de días, fueron sólo unos días. ¡Ugh!, ¿qué ocurre?, ¿¡6 años!? ¿Y luego regresé y traté mal a Chi-Chi?", niego repetidamente con la cabeza.

-No … no, no, todo está mal. ¡Kame-sennin, usted lo vio!, ¡todos lo vieron! En el cumpleaños número once de Goten un agujero me absorbió y me llevó a otro mundo, ¡pero fueron sólo un par de días! - aprieto los puños, con más ganas que nunca de romper todo a mi alrededor.

Este me mira casi con lástima - no sé de qué hablas, nada de eso ocurrió en el cumpleaños de Goten. Lo que ocurrió es que, en medio de este, exclamaste que te ibas a ir un par de días al espacio a entrenar, que Zeno-sama te había hecho una propuesta-.

- Luego de eso, todos esperamos, pero no volvías, le pedimos a Vegeta que fuera a investigar y fue ahí que descubrimos que te habías ido a luchar por el espacio ... Tu esposa esperó por ti y cuando regresaste años después, la trataste muy mal - niego con la cabeza.

- Ese no era yo ... ¡de seguro era un impostor! ¡Además, Vegeta también fue absorbido!, ¡él estaba en ese otro mundo conmigo! - mi maestro se levanta, suspirando exasperado.

- Ya Goku, no sigamos con este teatro de que tienes amnesia o era alguna especie de Black Goku otra vez, eras tú, tenía tú Ki - suspira - ¿Y qué es eso que hablas sobre Vegeta?, él no desapareció ni mucho menos fue absorbido - abre el refrigerador y comienza a comerse algo.

Suspira - come algo, duerme y de ahí ... sigue tu camino, yo ya estoy viejo para esto - lo miro, sintiendo un agujero horrible en la boca del estómago.

Sintiéndome pequeño y extrañamente vulnerable, asiento con desgano. Poco tiempo después, Kame-sennin se retira.

Me inclinó hacia adelante y me agarro la cabeza, cerrando con fuerza los ojos. "¿Qué ocurre?, ¡quiero despertar! ... ¿6 años? ..." Aprieto los dientes, pero no me dejo vencer, me vuelvo a llevar los dedos a mi frente y me tele transporto.

Cuando mis pies tocan el asfalto de una calle, miro a mi alrededor y observo que estaba a las afueras de un pequeño supermercado. Casi al instante, noto dos figuras acercarse.

Al observar a unos de los chicos, no puedo evitar abrir los ojos, sorprendido. Estaba más alto, con sus mechones de cabello que solían ser iguales a los míos, un poco más lacios, pero en el fondo seguía viéndose como cuando era un pequeño de 10 años, sólo que ahora ...

"Goten es un adolescente ... Goten creció", siento un nuevo vacío en mi interior.

Me quedo viendo a mi hijo riendo junto a ... "¿el Trunks del futuro?... no, es sólo que Trunks también creció". El peso que estaba resistiendo desde que me desperté, parece por fin hacer efecto y siento que me desinflo.

Termino sosteniéndome contra una pared, ocultándome de los chicos. "Realmente pasaron 6 años …"

Cuando se me pasa por la cabeza la idea de acercarme, algo me lo impide. "No quiero ver que Goten también me rechaza", aprieto los puños, pero nunca me había sentido así, me sentía débil y cobarde.

Con desgano y sintiéndome más perdido que nunca, no me queda de otra que obligarme a tele transportarme otra vez, pero en esta ocasión, sin una meta en mente.

Naruto

-... Oe ... Naruto ... hombre vamos, ya despierta - noto que me sacuden del hombro.

Frunzo el ceño, pero hago un esfuerzo y abro los ojos - ¿... qué? ... ¿quién ...? - intento entender quién es esta persona frente a mí.

Este suspira - oe vamos, ¿cómo puedes dormir tan profundo? que fastidio - se queja el moreno.

Parpadeo como imbécil y me alzo despacio hasta una posición sentada – tú ...- frunzo el ceño, concentrado. Reparo en sus ojos castaños y ligeramente rasgados, en su peinado con una coleta alta en su cabeza, como una piña - ¿... Shikamaru? - lo reconozco por fin y lo observo asombrado.

- Sí, sí, vamos tenemos papeleo - este deja frente a mí una pila de papeles. Lo observo, más perdido a cada segundo.

- ¿Qué es todo esto dattebayo? - toco un papel de manera tentativa.

- Requieren de tu firma, así que apúrate, no es momento para quedarse dormido - frunzo el ceño, pero de repente los recuerdos de los últimos días van llegando a mí y me levanto con aprensión.

- ¡Matte! ¿Y los demás? - observo a todas partes, es recién ahí que me doy cuenta que estaba en la oficina del Hokage, la oficina que pertenecía a Kaka-sensei - ¿y los chicos?, ¿dónde están Luffy, Ichigo y Goku? ...- doy más vueltas - y-y ... ¿y Sasuke dattebayo? - el otro me mira con una gotita cayendo de su cabeza.

Este frunce el ceño y parece querer preguntar algo, pero luego sacude la cabeza y se encoge de hombros.

Nuevamente quedo confuso al volver a reparar en el moreno, entrando ligeramente en pánico - y-y ... ¿y tú por qué te ves así? - eleva una ceja.

- ¿Así cómo? - apoya sus manos en sus caderas.

Lo señalo – así ... cómo más viejo - frunce el ceño.

-Oe, sin insultar quieres. Además, tú tampoco estás hecho una rosa precisamente - me quedo un poco en blanco.

"Tranquilízate, detalla tu entorno, evalúalo", respiro lentamente, haciendo uso de mi entrenamiento y tragándome mi pánico.

-Lo siento ... umm, necesito usar el baño - me intento reír de forma inocente.

El moreno suspira, pero hace un gesto con su mano para que haga lo que tenga que hacer. Salgo corriendo y me encierro en el baño más cercano a la oficina.

"¿Qué ...?, ¡¿qué diablos?!", abro los ojos como platos. Me llevo lentamente las manos a mi rostro y lo toco, igualmente me toco mi torso, mi ropa, miro mis manos y mi cuerpo.

-... Esto no puede ser ...- susurro, pero a menos que estuviera metido en un Genjutsu, frente a mí, mi reflejo me devolvía la mirada, el problema es que no era mi reflejo.

"Soy yo creo, pero ..." vuelvo a tocarme el rostro, "pero ... mayor ... parece que envejecí dattebayo".

Observo mis ojos celestes, los cuales los tenía un poco más hundidos de lo que estaba acostumbrado, también tenía unas ligeras ojeras.

Por otro lado, mis marcas de nacimiento en mis mejillas lucían igual, aunque mi cabello rubio mostraba un tono un poco más pálido que antaño. Además, que lo llevaba mucho más corto de lo que estaba acostumbrado.

Me paso de forma distraída mi mano por mi pelo y me sigo retratando. Ante mi acción, me fijo que mi brazo derecho seguía vendado, "eso no ha cambiado por lo menos".

Observo que estoy más alto, y que vestía una chaqueta naranja con pantalones negros, "es mi estilo de vestimenta". Aunque al reparar en otra prenda sobre mis hombros, frunzo el ceño, confuso.

Al voltearme para verla mejor, exhalo con fuerza. Con las manos un poco temblorosas, me saco rápidamente la capa blanca y me quedo viendo los kanjis rojos con reverencia.

"Séptimo Hokage", rezaban. Me dejo caer hasta tocar el suelo del baño.

Me quedo viendo la capa por un minuto entero, sin poder entender que ocurría. "¿Cómo es que visto la capa del Hokage y parezco tener más de 30 años, de la noche a la mañana?", no puedo dejar de preguntarme.

Me levanto con prisa y vuelvo a acercarme a la oficina de Kaka-sensei,"... aunque, parece que ahora es mi oficina", sacudo la cabeza e intento enfocarme.

Afortunadamente, Shikamaru se había ido a otro sitio. Me acerco a ver las distintas fotos de todos los Hokages, desde Hashirama-sama hasta Kaka-sensei.

-Imposible ...- exhalo largamente cuando veo la foto a continuación de mi ex profesor peli plateado, "definitivamente soy yo dattebayo".

Me llevo la mano a la cabeza, me estaba comenzando a marear.

Comienzo a mirar a todos lados, frenético, analizo el escritorio lleno de papeles y encima de este, un pote de Ramen instantáneo medio vacío. "Esto definitivamente es mío", la etiqueta señalaba que era de mis sabores preferidos.

De repente, me fijo en dos fotos sobre el escritorio. La primera la reconozco al instante, era la foto del equipo 7, una foto que se tomó cuando teníamos 12 años.

Una parte de mí se tranquiliza con la foto, recordando todos los momentos como Genin. Al voltear hacía la segunda foto, frunzo el ceño otra vez confundido.

"¿Quie ...?", abro los ojos como platos y agarro la foto con fuerza.

Contemplo a cuatro figuras vistiendo togas blancas, una de ellas era claramente yo mismo, distinguía la capa de Hokage y el sombrero. A mi lado, estaba una mujer peli corta adulta, pero la reconocería dónde fuera.

"Es Hinata", observo sus dulces y pálidos ojos, mientras posaba para la foto. Retrato su tierna sonrisa y su cabello oscuro acentuando su piel de porcelana.

Lo que me deja sin aliento y con un ligero temblor en mis entrañas, es detallar a las otras dos pequeñas figuras de la foto.

Eran un niño y una niña, el primero parecía ser el mayor y por muy despistado que yo podría ser, no había donde perderse al verles sus rostros.

"Son ... son mis hijos", me quedo en trance mirándolos.

El chico era una copia mía, mi mismo cabello rubio y mis mismos ojos azules. "¡Incluso tiene mis marcas de nacimiento en sus mejillas!"

Lucía una sonrisa, la cual me daba una ligera sospecha que el chico era travieso, era como yo a su edad.

Por otra parte, la niña también tenía mis ojos azules y mis marcas, pero poseía el tono de piel de Hinata y el cabello oscuro. La pequeña sonreía y francamente, se veía adorable.

Vuelvo a agarrarme al escritorio y me dejo caer al suelo por segunda vez, con el corazón en mi garganta.

Sigo detallando la foto, tanto que siento que me arden los ojos de no parpadear. "Me casé con Hinata, no sé cómo, pero viajé al futuro o esto es un gran Genjutsu", me muerdo el labio. "Estoy casado, soy Hokage y tengo dos hijos ... cumplí mi sueño dattebayo".

No puedo evitar resoplar y reírme un poco histérico, sin poder creer todo lo que estaba pasando.

Me agarro la cabeza, pero necesitaba ayuda. "Sasuke", había una posibilidad de que fuera él mismo y tal vez juntos podríamos encontrar una solución.

Me muerdo el labio, pero esta era la oportunidad perfecta, asegurándome que no estuviera Shikamaru cerca, me encaramo a la ventana de la oficina y salto al tejado.

Asegurándome que no hubiera ojos curiosos cerca, voy saltando por los techos hasta poder alejarme de la oficina.

Una vez me siento a salvo, bajo hasta la calle y cuando voy a comenzar a caminar, una voz me detiene.

- ¿Te vuelves a escapar del trabajo viejo de mierda? - frunzo el ceño y cuando me volteo para enseñarle modales al estúpido que osaba hablarme así, me quedo frío.

"Realmente es como verme a los 12 años otra vez", observo al pequeño frente a mí, el cual era sin lugar a dudas mi hijo.

- ¿Qué ...? - es lo único que logro pronunciar.

Este rueda los ojos, ahora que me fijaba, estaba enojado - siempre dabas la excusa que estabas trabajando para no llegar a casa, pero la realidad es que tampoco trabajas, sino que estás de vago - bufa despectivo.

Comienza a caminar en la dirección contraria, pero cuando ya estoy por agarrarlo, este comenta con voz agridulce - que bueno que mamá por fin entró en sus cabales y se divorció de ti - vuelvo a quedar frío.

Este se va y no puedo hacer nada. "No entiendo que ocurre aquí, pero ... no me gusta esa mirada dattebayo", me estremezco.

Esos ojos tan parecidos a los míos, me habían mirado con odio, un odio que me hacía recordar ligeramente a las miradas de odio que me dedican en mi infancia, pero había una diferencia.

Esas miradas de antaño tenían un odio ciego, no sabían nada de mí, pero por miedo a Kurama, me odiaban a mí, pero la mirada de mi hijo era de odio y … dolor.

"... Sufre ... sufre como si lo hubiera traicionado", me muerdo el labio. "... Estoy divorciado y mi hijo me odia ...", me quedo viendo a la nada.

Sacudo la cabeza y me obligo a encontrar a Sasuke, juntos tal vez podríamos solucionar esto.

Sigo su Chakra, aunque una parte de mí me dice que algo extraño ocurre con este, no era precisamente su misma energía, pero dentro de mi desesperación desecho el pensamiento.

Al llegar a lo que supongo es su hogar en esta época, toco a la puerta - ¿qué ocurre ...? Umm ¿séptimo? - parpadeo desorientado.

Frente a mí, había una niña que aparentaba la misma edad que mi hijo. La niña lucía un cabello oscuro, lentes rojos y unos ojos negros.

Eso sí al verme, parece hacer una mueca molesta - ¿qué quiere séptimo? - parpadeo confuso aún por mi título.

-Ehh ...- me paso la mano por la cabeza - disculpa puede que me haya equivocado dattebayo, pero estoy buscando a Uchiha Sasuke - esta vuelve a verme enojada.

Algo en sus ojos oscuros me hace tener un extraño presentimiento - ¿está bromeando?, ¿¡cómo osa a bromear con esto!?, ¡y yo que lo admiraba! - niega con la cabeza - ¡largo de mi casa!, ¡váyase! -.

Antes de poder decir algo, antes de poder procesar su odio, me cierra la puerta en la cara.

"Ella ... lucía como Sasuke ... ¿qué ocurre aquí?", me alejo y me encamino nuevamente al único edificio donde me sentía seguro.

Al levantar la cabeza, distingo mi apartamento. Me encierro en este y me dejo caer hasta tocar el suelo. Al echar un rápido vistazo, noto que está bastante falto de mobiliario, pero a estas alturas me da lo mismo.

Me quedo viendo mis manos sin saber que pensar, hasta que cierro los ojos y me obligo a moverme.

"Pistas, busca pistas", revuelvo los pocos cajones que quedan, la cama llena de polvo y el librero.

"Un álbum", lo abro y distingo fotos del equipo 7 cuando éramos jóvenes Genin. Eso sí, mientras paso las páginas, observo fotos que jamás había visto antes. Fotos que en mi tiempo ni siquiera existían.

Toco una con desconfianza, pero parecía real. Fotos donde lucía creo que, de 20 años, otras un poco mayor, puede que de 30 años.

Hay fotos de mi boda con Hinata, con ella embarazada, otra donde yo posaba sosteniendo una manta blanca, pero se notaba que dentro de la manta había un bebé recién nacido.

Veo más fotos con mis hijos, el pequeño rubio de la mano de su hermanita. Yo jugando con ambos.

Además, hay fotos con Sasuke, él lucía su capa y su cabello oscuro un poco más largo que en mis tiempos. Su cabello le ayudaba a tapar uno de sus ojos donde tenía el Rinnegan, eso no había cambiado, pero sí se veía mayor.

De repente, otra foto me llama la atención, era una foto parecida a mi retrato del equipo 7, pero en esta estaba mi hijo, la chica peli negra que recién me gritó, otro niño pálido y ... "¿Konohamaru?"

Bufo, cada vez más confuso con estas sorpresas. "Él es el sensei de mi hijo en este futuro ... no lo creo dattebayo".

Niego con la cabeza y cierro el álbum. "Si Sasuke no está en la aldea, necesito saber dónde diablos se encuentra dattebayo ... matte".

Comienzo a pensar y luego no puedo creer lo estúpido que he sido. "¡Por supuesto, Kurama!"

Accedo a la habitación dentro de mí, donde solía reunirme con la gigantesca figura del zorro.

Sólo que al llegar a dónde debería estar, este no lucía como siempre, mostraba un aspecto muy desnutrido. De hecho, estaba mucho más pequeño y débil.

- ¡KURAMA! - grito acercándome a él.

- Umm, ¿por qué gritas tanto Gaki? - lo examino, nunca lo había visto en tan malas condiciones.

- ¿¡Qué te pasó dattebayo!?- comienzo a hiperventilar. Todo me daba vueltas, tantos hechos impactantes, tantas cosas que digerir y ahora ver a mi amigo en ese estado tan moribundo, me estaba llevando al límite.

Este mueve un poco su cabeza y me mira extrañado - tú sabías que estaba mal, estoy con los días contados Naruto, tú lo sabías - lo miro boca abierto.

- Tú ... ¿vas a morir?... pe-pero - comienzo a exaltarme otra vez - ¡pero si eres un Biyū!, ¡de los más fuertes!, ¡no puedes morir dattebayo! - este parece fruncir el hocico.

-... Tú no eres Naruto, no eres el mismo Gaki - parpadeo y ahí comienzo a entender.

-... Eres el Kurama de este tiempo - este sacude la cabeza.

- ¿De este tiempo? - asiento.

- Lo juro Kurama, en un momento desperté y-y ¡estaba así! - me señalo - ¡más viejo! Y ahora también me fui enterando que soy Hokage, que formé una familia, que ... ¡diablos!, ¡no entiendo nada dattebayo! - me meto las manos a mi cabeza, aunque era extraño ya que mis cabellos estaban más cortos.

-... ¿Estás diciendo que de alguna manera ... viajaste en el tiempo? - pregunta este, escuchándose incrédulo.

- Sé que suena a una locura, pero es la verdad. Tú me conoces mejor que nadie - observo a este Kurama que lucía demacrado y moribundo, pero que seguía siendo mi amigo.

Este luego de un tiempo suspira -... supongo que no queda de otra que creerte. Hay algo que me dice que no eres el mismo completamente - asiento, luego comienzo a caminar de un lado a otro.

- No lo entiendo tampoco, pero los últimos días había estado viviendo experiencias realmente extrañas ...- vuelvo a parpadear como idiota - es eso, ¿¡cómo no lo vi antes!? ¡TODO ESTO ES POR CULPA DE ESE IMBÉCIL DE YOSHIDA! - aprieto el puño.

- ¡No grites!, ¿y quién es ese Yoshida? - aprieto los dientes.

- Mira, yo realmente tengo 18 años, no ...- me señalo - no soy tan viejo. Soy joven … aquí - me señalo mi cabeza y corazón.

- Un día tranquilo en la aldea mientras realizaba una misión sencilla, me succionó una fuerza extraña y desperté en una dimensión distinta, donde conocí a tres chicos increíbles ... Bueno, Goku ya es adulto, aunque a veces actúa como un adolescente como nosotros, además que se ve muy joven ...- comienzo a parlotear sin darme cuenta de todo lo que decía.

- ¡Anda al punto Gaki! - estalla el zorro.

Sacudo la cabeza - conocí a estas cuatro personas que también fueron traídos de otras dimensiones y, un sujeto llamado Yoshida nos dijo que él nos había traído allí y que, para volver a nuestros mundos, debíamos superar sus pruebas - me muerdo el labio, pensativo - esta debe ser otra de sus pruebas - susurro.

Vuelvo a enfocarme - ¡necesito encontrar a Sasuke! Esto debe ser otro Genjutsu, igual que el otro mundo sin Chakra ni Shinobis. Si logramos salir de acá, todo volverá a la normalidad y tú estarás bien - Kurama parpadea y se me queda mirando.

-... El Uchiha está muerto - parpadeo y casi en control automático, me volteo a verlo. Intento reírme.

- Eso fue una broma extraña - el zorro suspira.

- No es una broma, el Uchiha murió en nuestra última lucha contra los Ōtsutsuki - la sonrisa cae.

- ¿Los Ōtsutsuki?, ¿cuándo ...? - me siento en el suelo, sintiéndome descompuesto.

- Hace un par de semanas atrás, otro de esos estúpidos alienígenas llamado Isshiki atacó la aldea ... era poderoso. Mientras luchábamos el Uchiha hizo todo lo que pudo, pero ...- suspira - murió peleando. Tal vez hubiéramos seguido el mismo camino, de no ser porque te exaltaste mucho producto del dolor de perderlo y, la amenaza que representaba Isshiki para la aldea y tu familia - me continúa contando. Yo sólo puedo observarlo en shock.

- Todos esos sentimientos mezclados ayudaron a alcanzar un nuevo poder, el poder definitivo y último, el modo Barión ...- Kurama suspira, casi se le cerraban los ojos por el cansancio. Con el corazón en la boca, me acerco y le acaricio la cabeza.

-… ¿Barión? – pregunto bajito, casi con miedo de hablar.

Este me observa y yo no puedo evitar que se me llenen los ojos de lágrimas. Ver a mi amigo al borde la muerte me superaba, mi amigo el cual al principio me aterraba, pero que, tras comprenderlo, pude sentirme reconfortado. Después de todo, Kurama había estado velando por mí desde el complicado día de mi nacimiento.

Y ahora me decían que mi otro mejor amigo había muerto en batalla.

Suelto un sollozo -... esto no puede estar pasando - "¿esto es realmente un Genjutsu? ... ¿o acaso es un vistazo a mi futuro?", no puedo evitar preguntarme horrorizado.

-Barión es la última evolución, es como el Modo Biyū, pero mucho más fuerte. Luchamos y tú en modo Barión pudiste acabar con él, pero ... para alcanzar ese modo, el precio es mi propio Chakra – vuelvo a reparar en su forma desnutrida.

Su pelaje una vez brillante y naranja como el fuego, ahora estaba opaco, en algunas zonas se le estaba cayendo incluso. Sus ojos rojos, una vez intimidantes, ahora estaban hundidos y apagados. Sus nueve colas estaban más recogidas, incluso parecían más cortas.

Sus orejas estaban caídas y muchos de sus colmillos se habían caído. Las lágrimas me siguen cayendo - ¿te sacrificaste p-por la aldea? - pregunto con un nudo en la garganta. Kurama suelta una pequeña risa, aunque a continuación convulsiona con tosidos que sacuden su débil cuerpo - ¡no te sobre fuerces! - grito en pánico.

- No me interesa la aldea Gaki, nunca me interesó, es sólo ...- este me observa - no podía dejarte morir - agacho la cabeza, soltando un resuello quebrado.

- Siempre tan llorón - susurra este, con un ligero tono divertido, pero al mismo tiempo melancólico - tú quisiste evitarlo, pero era la única forma y yo estuve de acuerdo con las consecuencias. Ahora ... he estado muriendo poco a poco en estas semanas, pero siento que ya llega mi hora - "si esto es una pesadilla, quiero despertar".

-... El Uchiha murió y eso llevó a que los niños se enojaran contigo, pese a haberlos salvado. Puede que con los años lo entiendan - lo miro perdido, pero de repente recuerdo al niño rubio que resultó ser mi hijo y a la niña peli negra.

Abro los ojos como platos al comprender - la niña ... ¿es hija de Sasuke? - lo miro.

- ¿La niña con lentes rojos? - asiento frenético - así es, es hija del Uchiha y la niñata peli rosa, tu compañera de equipo -"Sakura-chan" - Boruto y la niña son compañeros de equipo - frunzo el ceño.

- ¿Boruto? - este suspira.

- Tú hijo; Boruto y Himawari, así se llaman tus hijos. Entiendo que le pusiste así a la niña por tu compañero que murió en la cuarta guerra, creo que le gustaban los girasoles - "Neji", me tapo la boca, cada vez más angustiado.

-... Boruto se enojaba contigo porque trabajabas mucho y no podías estar con él, estaba dolido y encontró un maestro en el Uchiha. Luego ustedes pudieron solucionar sus problemas, pero tras la última batalla ...- recuerdo la mirada del niño, de mi hijo, "me miraba con odio y dolor".

- Lo decepcioné ... fallé al salvar a Sasuke y a ti - susurro.

Kurama suelta un pequeño aullido lastimero y eso me hace observarlo en pánico - ¿¡qué ocurre!? ¡Háblame Kurama! - sollozo aterrado.

Este comienza a entrecerrar sus ojos y a respirar más débilmente -... si eres del pasado, no dejes que esto se convierta en tu futuro ... adiós ...G-Gaki ...- este comienza a brillar y a desvanecerse, antes de darme cuenta, había desaparecido por completo.

"No … no, no, no, no ..."- no ... ¡KURAMA! - grito con el corazón roto.

"No me abandones tú también, por favor", me doblo sobre mí mismo, sintiendo que no aguantaba esta nueva perdida en mi vida.