Mini capítulo, que me había olvidado del (no tan) pobre William de Montferrat cuando estaba escribiendo el episodio 8

Malik estuvo ahí cuando William de Montferrat cayó. Altair vio las túnicas negras visibles desde los altos muros de la fortaleza. No lo extraño que no intentara acercarse, el mismo dejó pasar que la figura desapareciera cuando apartó la vista por un instante.

Su despedida en Damasco había resultado incómoda, ambos habían mostrado demasiado y a pesar de la sinceridad había sido algo que los superaba. No hubo palabras cuando se apartaron, solo un asentimiento como despedida. Un acuerdo tácito: no hablarían de eso.

—Jabal —Altair se encontraba sentado en los cojines limpiando sus armas, mientras el hombre realizaba algunas tareas en el patio, llamarlo por su nombre era su manera de darle a entender que su charla no estaba relacionada con sus objetivos de la orden— ¿conociste a Malik?

—Creo que actualmente no hay nadie que no lo conozca, Altair, la gran mayoría de los que vienen aquí es para barrer la ciudad en su búsqueda por órdenes de Al Mualim.

—Sí, pero… me refiero a antes.

El hombre mayor entendió, por lo que tomó asiento. Actualmente Altair era capaz de sentir un gran respeto por él, no muchos asesinos llegaban a su edad.

—Malik tuvo algunas misiones aquí antes de la muerte de su hermano, llegué a conocer también a Kadar, pero Malik se las arregló para dejar más impresión que él, siempre encontrando algo de que quejarse —el comentario hizo reír a Altar, por lo que con una sonrisa el hombre continuó—, se quejaba del lugar, el clima, pero principalmente de ti.

—¿Malik hablaba de mí?

—En su mayoría tenía algo que criticar: los instructores dándote demasiado espacio, saltándote las lecciones de la biblioteca, como desobedecías las reglas.

—Malik me odiaba ¿no?

—Pienso que más bien es lo contario, Malik te admirada enormemente, pero al mismo tiempo tus éxitos los percibía como sus fallos y eso lo frustraba. Muchos de los asesinos que se educaron contigo deben haber pasado por lo mismo —Altair pensó que todas las miradas de satisfacción que vio cuando fue despojado de su rango—. Tal vez…

Al verlo callar el pensamiento Altair le instigó a seguir .

—¿Qué?

El hombre suspiró, como temiendo que sus palabras lo molestaran.

—El favoritismo de Al Mualim solo hizo que te alejara de todos los demás miembros de la orden.

Tal vez meses atrás Altair hubiera explotado, quejándose que si había sido el favorito se debía a su propio talento y la ineptitud de los demás, pero en esta ocasión solo tarareó para que el hombre continuara.

—Sin embargo, a pesar de sus quejas, Malik siempre fue respetuoso y cumplió con las órdenes que se le dieron, era un investigador bastante minucioso y solo falló un objetivo estando aquí.

Altair lo recordaba, se había burlado de él cuando volvió a Masyaf, la racha perfecta de Altair lo había hecho ganar el título de Maestro Asesino, Malik se había quedado atrás debido a ese fallo. Quizá fue en ese momento cuando su relación ya no tuvo reparación. Malik no había reaccionado de manera explosiva como siempre lo hacía, sino que le dio una mirada de desprecio sin decir nada.

—¿Pensaste alguna vez…?

—¿Qué sería un traidor? —lo vio levantarse, aún un movimiento suave muestra de sus años de entrenamiento, pero el gesto de dolor en su rostro demostró que los años habían dejado huella— Nunca, pero Malik amaba a su hermano por encima de todo, Altair, pienso que haberlo perdido ocasionó un gran cambio en él.

—Gracias por tu tiempo.

El hombre asintió, para marcharse a seguir con sus labores.

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