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Title: Shutter
Ship: Adrinette. (Porque soy básica :v)
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 2,900
Rating: NC-17
Chapters: 2/8
Beta: Unbetated
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music:
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Con el tiempo limitado que tenían, fueron incapaces de hacer preparaciones de antemano antes de tomar el tren a Londres.
Al llegar – y ya que Kagami iba con ellos – Marinette se negó a compartir una suite con Adrien, e insistió en compartirla con Alya.
—Estoy en el lobby y mi princesa aún está en su habitación. — Adrien musitó cansado a través del teléfono. —No sé por qué no baja. — Le desconcertaba cuánto era que Marinette tardaba a veces. Kagami siendo mujer también, ya estaba lista y esperando a que la azabache los honrara con su presencia.
—Pero ya voy por ustedes. — Hubo una pausa antes de que la voz de Nino volviera a sonar. —Oh espera, ya llegué.
Adrien miró a los tres elevadores en el pasillo y no encontró a Marinette. Sus ojos buscaban frenéticamente a la azabache, enojado de que la menor estuviera retrasándolo después de su sermón de 'valorar el trabajo'.
'Deberías poner en práctica lo que dices, Buginette.'
Adrien salió de su ensimismamiento cuando sintió un ligero jalón en su mano. Giró y vio a la chica con la que estaba saliendo.
—Adrien, — le sonrió, sus labios llevaban ese bonito tono rosado y sus ojos tenían ese juego de sombra que ella usaba. Vestía perfecta para el clima en Londres. —Tenemos que irnos. Nino ya está aquí.
Y sí, vio el familiar auto negro frente al hotel.
—No tengo más opción entonces. — Musitó más para sí mismo, antes de sonreírle a Kagami. —Vámonos.
Al entrar al auto encontraron a Nino cómodamente sentado en el asiento del copiloto.
—¿Dónde está Mari? — Sus ojos miraron brevemente hacia la entrada del hotel y suspiró.
—Está tardándose mucho. Alya irá en taxi con ella.
—Bueno, es mejor que hacer que todos lleguen tarde. — Dijo Nino. —Ishida-san no es la persona más amable que conocerán.
Adrien ya lo sabía y estaba muy determinado a no empeorar las cosas.
—Entonces, ¿todos listos? — preguntó casualmente.
Asintiendo, Nino aclaró su garganta.
—Sí, Alya tiene al staff preparando el set ahora mismo. Ishida-san va de camino, pero su staff llegó hace una hora. Incluso su manicurista.
—¿Manicurista? — Adrien resopló. No sabía cómo es que una persona podía pedir tantas cosas tontas en un set. —¿Es en serio?
Nino lo miró por el espejo retrovisor y rió.
—Sí, aparentemente.
—¿Puedes creerlo? — Adrien le preguntó a Kagami pero la chica solo rió contrariada antes de mirar por la ventana. La idea no era tan descabellada para ella, ya que Kagami misma solía hacer eso.
Momentos después, el ringtone de Adrien sonó, alertándolos a todos.
—Buginette — rápidamente presionó el botón verde y respondió de inmediato. —Princesa, ¿dónde estás? Te llamé cientos de veces y no respondiste nunca. — Estaba muy metido en su preocupación por Marinette que no notó el frunce de ceño de Kagami.
De cualquier forma, Nino, sí.
Típico.
—Ven pronto, ¿sí? Te quiero. — Sonriendo, Adrien movió la cabeza al colgar, sin notar la agria mirada en el rostro de la chica.
—Dime el concepto. —Marinette empezó a decir tan pronto como entraron al taxi. Ya iban 20 minutos tarde y todo por el par de botas de cuero negro – había pasado mucho tiempo pensando en qué par iría mejor con sus pantalones rasgados. Tal como le dijo a Adrien, estaba en medio de una crisis de moda – a pesar del hecho de tener a Alya, quien era buena en esa área.
Mirando por encima de su Tablet, Alya dirigió sus ojos, incrédula.
—Nino tendrá que organizar un concepto en cuanto vea la ropa, Mari. — Sus dedos se deslizaron por la suave superficie del dispositivo. —De hecho, debería estar haciéndolo con Nino ahora si no te hubiera tomado una hora para vestirte. Por favor, dime que eso nada tiene que ver con que Kagami venga con nosotros. — preguntó, mirándola.
La sorpresa fue registrada en su rostro y no pudo evitar tensarse.
—Claro que no. — Su voz no sonó particularmente convencida.
—Claro que sí, — Alya resopló y corrigió. —Si ella no estuviera aquí, tú compartirías la habitación con Adrien y no tendríamos este retraso para el shoot.
—¿De eso se trata todo? — Marinette pellizcó las mejillas de la chica. —¿Dices que solo comparto habitación contigo solo porque Adrien tiene a su novia con él? — preguntó burlonamente y haciendo voz de bebé. —Claro que no, Alya. No pienses eso. De verdad quería compartir una habitación contigo~
Alya golpeó la ofensiva mano.
—¡Marinette! No se trata de eso, ¿ok? ¡Deja de cambiar el tema!
Aun luciendo calmada, la expresión de Marinette se suavizó – aun no queriendo admitir nada.
—¿Por qué no discutimos el concepto ahora?
—No puedo. — Un suspiro desesperado siguió. —Trata de no dejar que Kagami te afecte tanto. Tenemos mucho que hacer...y quizá ya has puesto en peligro nuestro primer día.
Marinette recibió la vibra de que la chica estaba enojada por lo que había pasado.
—Lo siento. — Dijo arrepentida.
—No pasa nada. — Alya suspiró y estiró la mano para apretar su rodilla. —Solo deseo que dejes de fingir y se lo digas ya.
La fotógrafa solo se alzó de hombros.
—No hay nada que decirle.
Alya no dijo nada después de eso y dejó las palabras pendiendo en el aire. La morena miró su reloj cuando la atmosfera se hizo más rara.
—Debemos estar allá en 20 minutos.
Dando un asentimiento, Marinette apartó la mirada.
—Esperemos que Ishida no nos arranque la cabeza.
Aun con toda la esperanza, Nicole Ishida estaba enojada y ya estaba mostrando su pésima actitud en cuanto llegó a la locación. Tan pronto como Marinette llegó al set, vio a la mujer exigiendo controlar el shoot mientras Adrien estaba ahí de pie, escuchando cada demanda hacia él.
Una cosa era segura, Marinette no quería saber qué la había puesto así. Todo lo que le importaba era que el shoot saliera bien.
Cuando supo que trabajarían con ella, lo primero que llegó a su mente fue algo sexy, fiero y felino. Debido a que su actitud era algo volátil, la idea de que usara prendas negras iba muy bien con el concepto.
La ropa que Nino sacó, de cualquier forma, era brillante y ceñida. No era el tipo de ropa que ella había tenido en mente pero si había alguien que pudiera hacer que el shoot luciera bien; ese era Nino Lahiffe.
Cuando el guardarropa fue decidido e Ishida se lo probó, Marinette dejó el vestidor y fue hacia su mejor amigo. Había un frunce en su frente cuando notó el extraño objeto con el que Adrien estaba jugando: una extensión negra estaba unida a la laptop, ¿con qué propósito? No lo sabía.
Adrien tomó la extensión, conectándola adecuadamente a la laptop.
—Hola, Marinette. —Kagami sonrió y besó la mejilla de la azabache.
De normal, las mujeres japonesas no hacían eso, pero por alguna razón, Kagami había desarrollado ese hábito de saludar a los demás con un beso en la mejilla. Y ya que Marinette misma era francesa y había vivido cierto tiempo en el extranjero casi la mitad de su vida cuando era modelo, no le incomodaba. De cualquier forma, Adrien no parecía feliz con eso.
Entrecerrando los ojos, Adrien miró a la menor.
—Llegas tarde.
Marinette viró los ojos y envolvió sus brazos en la cintura del mayor, abrazándolo desde atrás.
—Bueno ya estoy aquí, deja de refunfuñar, gatito. — Respondió besando su hombro; completamente al tanto de la pequeña sonrisa en el rostro de Adrien.
Hubo una extraña mirada en Kagami cuando los dos chicos se susurraron con un mínimo de distancia entre ellos.
—¿Qué haces? — Marinette miró por encima del hombro de Adrien, hacia la laptop.
Sintiéndose complacido consigo mismo, Adrien explicó el maravilloso invento.
—Ya que sé que terminarás gritándome si no puedes tocar el teclado, así que decidí unir esta extensión, así podremos movernos con libertad. — De verdad odiaba lo enojada que se ponía Marinette ante algo tan simple – aunque dentro de él sabía que nunca podría odiar nada de la menor. Si su princesita quería que la laptop fuera movida por todo el lugar con libertad, pues así sería.
Adrien prefería tener a una princesa feliz que una princesa enojada. No quería que se repitiera el último shoot que hicieron. Marinette casi enloqueció y todo el staff se preocupó por su estallido.
Marinette jadeó y abrió grandes los ojos.
—¡Muchas gracias, Chaton! — apretó sus brazos alrededor del más agradable chico que había conocido, incluso depositó un besó en su nuca. —Eso es muy considerado de tu parte.
Adrien rió, asintiendo.
—No hay problema. Más vale comportarte bien o no te dejaré dirigir el shoot.
Virando los ojos, Marinette soltó a Adrien y pellizcó su oreja.
—Yo dirijo, tú tomas las fotos. ¿Ok? — con eso dicho, Marinette regresó al vestidor para ver cómo iba Nino y el set de ropa que había logrado reunir.
—La consientes demasiado. — Kagami dijo algo enojada.
—Estoy tratando de ser extra cauteloso hoy. No quiero nada de riñas. Y nunca es demasiado cuando quiero que Marinette este feliz. —Adrien respondió, aun ocupándose de la extensión de la laptop.
Sintiéndose rechazada, Kagami resopló y se fue por un poco de café. Adrien ni siquiera se dio cuenta que ella se había ido, ya que estaba metido en su modo fotógrafo.
El shoot duró al menos 5 horas. Nino estaba refunfuñando cada vez que se acercaba a la modelo para arreglar su ropa. Ni una sola vez ella le agradeció, y en lugar de eso le dijo que se metiera en sus propios asuntos después de que él le explicara cómo debía usar la ropa.
Marinette frotó los brazos del chico, tratando de calmarlo con palabras alentadoras.
—Eso es sexy, — Adrien halagó mientras tomaba otra foto, admirando la habilidad de la modelo al posar frente a la cámara sin moverse o saltar. Ella sabía cómo posar solo usando sus ojos y ladear la cabeza en diferentes direcciones. —¿Puedes decirle que se mueva al lado? No podemos tener los bordes mostrándose en las fotos.
Alzando la cabeza de la lente, Adrien instruyó con voz imperiosa.
—Ishida-san, ¿puede moverse al lado, quizá unos cuantos centímetros? — y afortunadamente, la modelo escuchó y obedeció. —Sí, así está bien. ¡Mantenlo así! — tomó un par de fotos antes de que Marinette volviera a inclinarse para susurrarle instrucciones.
Parecía que Marinette no quería dirigir directamente a Ishida y estaba usando a Adrien para darle voz a sus pensamientos. Quizá tenía algo que ver con el hecho de que ella rechazó su concepto desde el inicio del shoot.
Como modelo experimentada, Marinette usaba esas habilidades para su ventaja la mayor parte del tiempo.
Desafortunadamente, Ishida parecía trabajar en la industria desde mucho antes de que ella llegara a la pubertad. Darle consejos a alguien que era considerada una leyenda sería inútil.
Por su parte, Adrien estaba disfrutando tener control sobre Marinette.
—Kagami, — Adrien susurró, mirando a la mujer de pie sin moverse a su lado. —Mira con cuidado. — Ya que ella quería ser alguien famosa en el mundo del modelaje, era de ayuda que observara a alguien tan famosa como Ishida Nicole. Definitivamente podría usar esa oportunidad.
Muchas veces, Adrien se preguntaba si esta era la única razón por la cual ella salía con él, en primer lugar.
Era horrorosamente conveniente para ellos con el tipo de trabajo y las personas importantes rodeándolo.
El shoot terminó bien a pesar del lío con el guardarropa, el estudio básicamente no fue usado ya que habían decidido usar la zona de parqueo, sin mencionar que Ishida había sido la que lideró todo.
Para el final del día, todo lo que Marinette quería era regresar al hotel y dormir.
Desafortunadamente, ya que tenían poco tiempo, el equipo decidió organizar las fotos en la suite de Adrien.
Mientras organizaban todo, Adrien fue hacia Kagami quien salía del baño y ya estaba con el pijama puesto, lista para ir a dormir.
Aparentemente, ella quería que Adrien dejara de lado el trabajo y fuera a la cama con ella. Aunque la idea era tentadora, Adrien declinó y prometió terminar todo antes de la medianoche.
Una extraña sensación le decía a Marinette que la pareja estaba por hacer algo incómodo.
Kagami acercó a Adrien y lo besó frente a Marinette. Sus ojos se movieron rápidamente, y Marinette aclaró su garganta y fingió revisar algo en su laptop.
—Buenas noches. — Adrien vio a la chica yendo a la habitación antes de que él regresara a la pequeña sala. —Perdón por eso. — Se dejó caer al sofá frente a la azabache y empezó a revisar el contenido de su cámara.
—Es muy melosa, — Marinette no tenía que fingir que le agradaba Kagami ya que el mayor ya sabía lo incómodo que era estar cerca de ella.
—¿No son así todas las chicas?
—¿Hola? Soy una chica, gato tonto, y NO soy así, aunque no puedo generalizarlas ya que no lo sé, salgo con chicos la mayor parte del tiempo, porque ya sabes soy hetero y eso. — A pesar de eso, fácilmente podía deducir que Adrien tenía mal gusto cuando se refería a las chicas.
Adrien prefirió no decir nada. Él no era de juzgar las preferencias de los demás.
La primera vez que vio a Marinette, supo que era muy hermosa para ser alguien de una sola relación.
Además, Marinette tampoco era muy callada en relación a su vida sexual, ya que la segunda vez que se vieron se lo dijo.
Era una sesión de fotos en Berlín, y Marinette tuvo que posar con un par de chicos en ropa interior. Él aun podía recordar cómo es que aquellos dos modelos coqueteaban sin descaro con Marinette, mientras la menor respondía a cada coqueteo.
Flashback
—Espero que no te moleste. — Marinette sentenció dando un sorbo a su bebida. —Pero me acabo de tirar a esos dos modelos buenisimos.
Adrien casi escupió la cerveza al no haber visto venir la honestidad espontanea de la modelo. Estaban en el primer escalón de una creciente amistad. De normal, las personas evitaban hablar de temas controversiales; pero debió saber que Marinette era algo diferente.
'Normal' significaba aburrido después de todo. Y Marinette Dupain Cheng no era aburrida. Era una caja de sorpresas y excentricidades.
—¿Te molesta? — Marinette volvió a preguntar cuando Adrien dejó de toser y fue capaz de respirar.
Aclarándose la garganta, Adrien miró de reojo a la chica.
—Claro que no. Las personas pueden estar con quienes quieran y escoger con quiénes quieren estar. Después de todo, el amor es el amor y el sexo es solo sexo. — Sus ojos se fijaron en ella, y pudo saber que la menor estaba tratando de saber si era sincero o no.
Cuando la expresión de Marinette se suavizó y una pequeña sonrisa adornó sus labios, Adrien sintió una ola de alivio.
—El amor es el amor y el sexo es solo sexo, ¿huh? — Marinette sentenció. —Es una buena respuesta, supongo.
—¿Supones? — Adrien rió.
Marinette también rió y Adrien propuso un brindis. De alguna forma, sabía que la azabache jugaría una parte integral en su vida.
A lo largo de los años, respetaban la privacidad del otro. Ninguno se metía en la relación amorosa del otro. Por el contrario, si uno de ellos estaba emocionalmente dolido y necesitaba un hombro para llorar, Adrien estaría ahí para Marinette así como Marinette estaría ahí para Adrien.
Eran inseparables.
No era de sorprender que las personas asumieran que había algo más entre ellos.
De hecho, algunas de las mujeres con quienes había salido lo dejaban porque pensaban que él y Marinette eran demasiado cercanos.
Muy cercanos para ser solo mejores amigos.
Ya que vivía con Marinette, estaba acostumbrado a ese tipo de trato y los hábitos que habían logrado desarrollar con los años. Así que Adrien no podía saber si actuaban como amantes. No podía saber si era platónico o no.
—¡Adrieeeen!
—¿Huh? — Adrien alzó la cabeza rápidamente.
—¿Estás bien? — Marinette preguntó. —He estado dándote instrucciones desde hace unos minutos y ni siquiera estás escuchándome.
Adrien suspiró y presionó el espacio entre sus cejas.
—Lo siento. Es que estoy muy cansado.
Marinette lo miró sin parpadear antes de ponerse de pie e ir tras el sofá donde estaba Adrien. Colocó sus manos en sus hombros, empezando a masajear la zona.
Un prolongado gruñido salió de la garganta de Adrien mientras disfrutaba de las gentiles manos de Marinette contra sus adoloridos músculos.
—Dios, necesitaba eso... — otro gruñido salió.
Cuando el masaje terminó, Marinette se sentó en el lugar vacío al lado de Adrien mientras el otro movía un poco el cuello, sintiéndose totalmente refrescado.
—Ahora que estás todo relajado, empieza a escoger las fotos que quieras.
—No sé lo que haría sin ti, princesa. — El fotógrafo le dio una sincera y significativa mirada, su mano se estiró para apretar ligeramente su muslo. —Gracias preciosa.
Asintiendo, Marinette sonrió.
—Cuando quieras.
Y Marinette Dupain-Cheng era una mujer de palabra. Siempre había sido así.
Si no lo fuera, ya habría dejado a Adrien hace mucho.
Ni siquiera se habría molestado en soportar cada vez que su corazón se rompía a causa del amigo que había estado muy ciego como para notar lo que sentía por él.
Continuará...
Llegue~
Ay, este fic como me recuerda ciertas cosas :v
De cualquier manera, espero lo estén disfrutando y se estén divirtiendo.
Nos leemos la próxima semana~
Besitos de murciélago para todos~
