( - з -)

• • - • - • - • - • -

Title: Shutter

Ship: Adrinette. (Porque soy básica :v)

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 50,100

Word Count per Chapter: 3,300

Rating: NC-17

Chapters: 4/8

Beta: Unbetated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Mis gatos

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

• - • - • - • - •

La sorpresa fue evidente en el rostro de Marinette cuando los cálidos labios se movieron contra los suyos de la manera más gentil. Antes de hundirse en lo que parecía ser el mejor beso que le habían dado, Marinette salió del trance y empujó con fuerza el pecho que estaba contra ella.

Eso tomó por sorpresa a Adrien, tambaleándose hacia atrás, casi cayendo al suelo.

—¡¿Qué te pasa, Adrien?! — Marinette odió tener que limpiar los rastros de los labios de Adrien, pero eventualmente tuvo que hacerlo. La realidad lentamente estaba calando.

—¿Qué fue eso?

—Yo... — empezó a decir, incapaz de salir con una buena respuesta. —Honestamente, no lo sé. — Sentenció en un susurro.

La forma en la que Marinette tembló lo trajo duramente a la realidad. ¿Qué estaba haciendo? Nunca pensó que su obsesión ante el hecho de besar a su mejor amiga lo llevaría a este tipo de situación.

Abriendo los ojos desmesuradamente, Marinette dio lo mejor de sí para no golpearlo.

—¡No soy Kagami! — y entonces se dio cuenta que seguían en el pasillo y que Kagami podría estar dentro de la habitación escuchándolos. Y por ello, trató de hablar en susurros. —Y espero que no me hayas confundido con una de tus chicas o te golpearé. — Marinette dijo muy enojada.

—Princesa, no es eso. — Sabía por la mirada de la menor que había una oportunidad de ser golpeado. Así que por mucho que quería reír por la mirada de su mejor amiga, Adrien mantuvo su risa a raya.

—Entonces por qué — sintió como su las palabras justas se quedaron en su garganta. —... ¿por qué me besaste? — sus labios aun sentían los de Adrien. —¿Estás ebrio?

Estabilizándose, Adrien negó la acusación.

—Tú y yo sabemos que estoy sobrio.

—La última vez que revisé, eras mi mejor amigo y salías con Kagami. — Marinette siseó. —¡Los mejores amigos no besan a su mejor amiga en los labios! ¡Y menos si tienen una relación! — lució desconcertada por un momento antes de entrecerrar los ojos, mirándolo duramente. —¿Es algún tipo de broma?

—¿Por qué bromearía con algo así?

—Entonces explícame. — Marinette preguntó, desconcertada por la mirada distante en los ojos de Adrien.

Esto no le gustaba ni un poco. Las cosas entre ellos no debían ser complicadas. Ellos estaban bien. Eran estables. Tenían una bonita relación y no quería que eso cambiara pronto. Si Adrien fuera alguien del montón...lo habría dicho hace mucho.

Por un prolongado momento, Adrien miró el piso alfombrado, aun incapaz de explicar sus acciones. Todo el día había estado pensando en ello y sonaba fácil en su mente.

Más que cuando vio la oportunidad más apropiada, tomó a la menor por la cintura y la besó...lo cual al final fue algo tonto.

—¿Esto es por lo de anoche, no? — Marinette preguntó, —No se suponía que vieras eso...

—Estabas besándote con ese chico en el pasillo, Princesa. Alguien...cualquiera pudo verlos.

—Ese no es el punto.

—Exacto. ¿Entonces por qué lo trajiste a colación?

—Porque no me dices nada. — Marinette exclamó con indignación en sus ojos. —No sé qué hacer contigo. Necesito saber qué está molestándote antes de pensar en una forma de solucionarlo. — Un frunce acompañó a su confusión cuando vio hacia el rubio. Adrien de súbito estaba negándose a mirarla y parecía estar fascinado por la alfombra.

Tragando el nudo en su garganta, Adrien peleó las ganas de ignorar las preguntas de Marinette y huir a su habitación.

Marinette caminó más cerca, su mano fácilmente se envolvió alrededor de la muñeca de Adrien, dando lo mejor para ganar su atención.

—Háblame.

Ambos se miraron por un prolongado momento, sin hablar, contribuyendo al silencio en el pasillo. Cuando el silencio siguió, Adrien supo que tenía que decir algo.

—Quería besarte. — Adrien dijo en voz alta, sin dejar de mirar a Marinette, viendo cómo es que una extraña mezcla de confusión y duda nublaban ese par de maravillosos ojos que tanto amaba. —Quería saber cómo se sentiría...y una egoísta parte de mí pensó que era injusto que otros hombres pudieran hacer algo tan íntimo contigo, pero no yo.

—Nunca antes te molestó. — La azabache se defendió, negándose a aceptar el hecho de que Adrien se sentía celoso.

—Pues ahora me molesta. — respondió.

—No tiene sentido. — La azabache no supo cómo se suponía que debía enfatizar eso para poder llegar al mayor. —¿Qué? ¿Despertaste esta mañana y te diste cuenta que podías estar un poco enamorado de mí?

Estuvo por tener respuesta para lo que sea que le contestara sobre posiblemente estar enamorado de su mejor amiga, pero Adrien solo abrió la boca sin poder explicarlo.

—No estoy...completamente en contra de la idea. — Decir la palabra ENAMORADO hacía todo más real. Que puede que hubiera estado viviendo una mentira todo este tiempo solo porque nunca prestó la atención que debía.

—No puedes hacer eso, Adrien. O me quieres como amiga o no.

Rascándose la mejilla, Adrien encaró la consecuencia de su honestidad,

— ¿Y si estoy atraído...solo...por ti?

Los ojos de Marinette se abrieron grandes y sus mejillas se sonrojaron.

—¿Cómo sabrías eso? — su voz tembló un poco.

Ambos se miraron por un momento por segunda vez, inseguros de qué decir. Bajando la cabeza, Marinette soltó el brazo de Adrien y en silencio abrió la puerta de su suite.

—Princesa-

—Háblame cuando tengas más que solo medias respuestas. — La azabache no giró cuando habló y solo entró a su habitación.

Adrien se dio cuenta, esta era la segunda vez que Marinette le cerraba la puerta en su cara sin hablarle más.

༻༺

La intensa tensión en el aire era palpable que ni Alya ni Alix podían dar a conocer sus preocupaciones y solo siguieron en sus sitios. Marinette estaba sentada al lado de Nino y Kim, discutiendo algo en susurros, mientras Adrien los miraba desde su lugar. Kagami estuvo callada todo el viaje, mirando por la ventana totalmente aburrida.

—Hey, —Alix codeó a la manager. —¿Qué pasó?

Alya suspiró y movió la cabeza.

—Quién sabe. Son muy complejos como para saberlo con solo mirar.

Eventualmente se durmieron y tan pronto como llegaron a la terminal, Alya no pudo evitar preguntarse si el espacio entre los dos fotógrafos era más grande de lo usual. Había una gran distancia separándolos mientras caminaban por el lugar. Los dos eran casi inseparables, salidos de las costillas del otro, y Adrien siempre estaba casi escoltando a la menor. Pero hoy no.

Determinada a tener un poco de información sobre lo que estaba pasando, Alya se acercó al estilista.

—Nino...

—¿Hm? —Nino frunció un poco el ceño pero sus labios formaron una divertida sonrisa. —Si quieres chisme, entonces tendrás que hacer más que aferrarte a mi brazo, Alya.

Alya ignoró lo dicho ya que la curiosidad la llenó después de ver cómo es que Marinette deliberadamente pasó de largo a Adrien sin siquiera mirarlo.

—Habla. — Sus ojos no perdieron detalle del rostro de Adrien.

Los marrones ojos se abrieron ligeramente antes la exigencia de su chica.

—Yo no sé nada.

—Mientes, —la morena resopló, apretando su agarre en el brazo del otro, —Adrien debe haberte dicho algo.

—Y si fue así, ¿por qué debo decírtelo? — increpó. —Honestamente, no tengo idea de lo que está pasando. — Dijo con honestidad. —Solo esperemos que pronto aclaren todo.

—Te refieres a que Adrien debería aclararlo pronto. Marinette no parece que pueda contenerse más. — Nino sentenció poco feliz.

—Hey, — Alix de súbito apareció tras ellos, —¿Alguna idea de a dónde va Kagami?

Alya y Nino negaron y solo vieron a la chica yendo en dirección opuesta mientras Adrien se quedaba ahí, sin hacer nada más que mirarla.

Marinette no estaba esperando su súbita partida tampoco y finalmente miró al chico con mucha curiosidad.

—¿No vas a llevarla a casa? — Alya acotó.

—Nah. —Adrien cruzó sus brazos.

—Pero... — esta vez fue Alix quien dio voz a su interés, —¿No es ella tu novia, o algo?

Aun cruzado de brazos, Adrien miró a Marinette y exitosamente atrapó a la menor en una mirada estable.

—Ya no somos pareja, si a eso te refieres. — Mantuvo el contacto visual con la menor, notando la forma en la que Marinette seguía fingiendo que no le importaba.

Nadie dijo nada después de ello y el tenso silencio siguió hasta que fue hora de que todos fueran a casa. Regresar al departamento fue un viaje aun peor y Alya se arrepintió por tomar el mismo taxi que ellos.

No ayudaba que Nino le haya enviado un SMS con un 'Te lo mereces' y una foto de sí mismo haciendo la señal de la victoria.

Ese bastardo.

༻༺

Los ojos de Adrien permanecieron en la espalda de la menor al irse a la cocina mientras que él iba a la sala a encender la TV. Toda la noche desde que llegaron al departamento, Marinette estuvo callada e ignorándolo. Y estaba empezando a molestarle y preocuparle al mismo tiempo.

Su mirada siguió los movimientos de Marinette mientras cruzaba el área separando la cocina y la sala. Sentándose de su lado del sofá, Marinette abrió su laptop y empezó a trabajar en las fotos del último shoot.

—¿Por qué no me preguntaste nada?

Los azules ojos dejaron el foco en su laptop.

—¿Qué?

—Kagami. — Adrien sentenció. —¿No vas a preguntar por qué no funcionó? — sonó a ruego por atención de la menor, pero no le importó.

La presencia de Marinette siempre había sido una constante en su vida y el que lo ignorara lo hería profundamente. Había arruinado las cosas, eso era seguro. Pero nunca pensó que eso le haría sentir tan patético.

Marinette parpadeó.

—...claro que tengo curiosidad. — Su voz sonó distante, —Es solo que, nunca pregunté antes... ¿qué hacía diferente a Kagami?

Suspirando, Adrien se pateó mentalmente por creer...esperar que el pequeño show de Kagami aquella tarde la hubiera afectado en cierta forma. 'Terminé las cosas con ella por ti,' tenía tantas ganas de decirlo pero terminó mordiéndose la lengua.

—Olvídalo, — gruñó al dejar el sofá y a la silenciosa chica atrás. Subiendo dos escalones a la vez sus pasos se detuvieron de súbito. —Buginette... — dijo pero la chica no volteó.

Después de un breve silencio, Marinette respondió un suave.

—¿Sí?

—¿Te hago sentir incómoda? — cuando se encontró con otra inevitable pausa, Adrien se preguntó si era verdaderamente difícil responder su pregunta. En el tiempo que habían vivido juntos, Adrien nunca se habría imaginado que fuera una carga así para Marinette y el corazón se le hundió en la miseria.

Ligeros pasos fueron amortiguados, pero él los notó antes de que un par de brazos se envolvieran alrededor de su cintura y su espalda colisionara contra los cálidos pechos. Adrien estaba muy sorprendido como para reaccionar bien.

—Tiempo, gatito. Danos algo de tiempo. No te apresures. — Marinette pidió y giró; su boca casi rozaba su piel.

Asintiendo, Adrien apretó un poco la mano de la menor antes de retirarlas de su cuerpo a regañadientes. Con el corazón pesándole, dio un último paso y en silencio fue a su habitación.

Marinette lo vio irse; su mano empuñó su ropa mientras las cálidas lágrimas llenaban sus ojos.

—Tampoco es fácil para mí. — Unas cuantas lágrimas escaparon y bajaron por sus mejillas. La opción era aceptar y ser el experimento de Adrien ante su duda de sentimientos.

O perder del todo su amistad.

No sabía qué dolía más.

༻༺

—¿É-él hizo qué? —con mucho esfuerzo, Alya trató de no escupir el café. —¿Adrien te besó?

—Grita más, aun no te escuchan al otro lado del mundo. —Marinette siseó mirando toda la cafetería.

Alya movió la cabeza, acercando su silla a la preocupada chica.

—Amiga, necesitas decirme todo. Y cuando digo todo, me refiero a cada cosa que pasó esa noche.

—Ya te lo dije, él... — Marinette tragó en seco ante el recuerdo, sus mejillas se sonrojaron un poco, —...de súbito él me besó...y quizá en cierta forma, confesó que le gusto.

Alya la miró en silencio por casi 10 segundos, pero se sintió muy impaciente como para esperar por más de la vaga explicación de Marinette.

—¿Devolviste el beso?

Abriendo grandes lo ojos, Marinette negó.

—No.

—¿Oh? Supongo que estuviste en shock y congelada. — Alya pensó con lógica.

—Lo empujé. — De alguna forma, esperó que Alya la mirara enfadada.

—De todas las cosas que pudiste haber hecho, lo empujaste. — Resumió la morena. —¿En serio, Mari? — a diferencia del terco fotógrafo, Alya podía ver la aparente atracción que Marinette sentía. De hecho, todo el mundo lo sabía, menos Adrien Agreste mismo.

Aun así, lo impensable sucedió y de súbito, Adrien había besado a Marinette.

Desafortunadamente la azabache reaccionó de la forma opuesta de la que estaba esperando. En lugar de devolver el beso y profesarle su amor de casi media década, empujó al mayor. Debía haber una explicación para esto y Alya no se frenaría hasta obtener sus respuestas.

Marinette suspiró.

—No se suponía que sucediera así. ¡No se suponía que de pronto él se diera cuenta de sus sentimientos y besara a su mejor amiga en los labios! No es...no es razonable-

—¿Por qué estás siendo tan lógica con esto? — Alya interrumpió, —Has estado enamorada de él desde hace años y te lo has callado. El chico que has querido desde hace mucho por fin está haciendo un movimiento. ¿No es eso lo que siempre has querido?

Marinette la miro desesperad.

—ESE es el problema, Alya. —Sentenció, —¿Y si no está enamorado de mí? ¿Y si solo tiene ganas de experimentar y está usándome para ello? — pasando una mano por su cabello, Marinette se recostó en la silla luciendo algo frustrada. —No sé lo que haya pasado entre él y Kagami, pero los sentimientos no cambia de la noche a la mañana.

—Exacto. —Alya dijo, —¿Y si los sentimientos siempre estuvieron ahí pero Adrien nunca se molestó en reconocerlo? Ustedes se han conocido desde hace mucho, tanto que son casi iguales. La única diferencia es que tú reconociste que él te gustaba mientras que Adrien...

Alya lamió sus labios.

—Adrien siempre ha estado atraído por las mujeres que no son tu...o eso es lo que creía él, pero... Ustedes dos actúan más como amantes que como amigos.

Sin responder, Marinette movió la cabeza y cerró los ojos.

—No lo sé... — su voz sonó tan pequeña, vulnerable e insegura. No podía pensar racionalmente ya que sus sentimientos seguían interrumpiendo su intento de olvidar el beso, la confesión y la mirada dolida en el rostro de Adrien cuando se negó a aceptarlo. Habían pasado 3 días y los dos aún estaban siendo cuidadosos con el otro.

Marinette anhelaba los días en los que eran solo una pareja de chicos compartiendo la misma pasión por la fotografía. Y aun así, no podía ignorar el hecho de que con la situación actual, todavía había una oportunidad para que ellos trataran de tener una relación amorosa.

El sueño a veces no llegaba debido a esos pensamientos. No ayudaba que ni siquiera pudiera pedirle a su mejor amiga algo de confort.

—Amiga, sé honesta conmigo. — Alya se inclinó sobre la mesa y tomó sus manos, apretándolas un poco. —¿Honestamente piensas que Adrien te haría eso? ¿Que él te usaría solo porque quiere ver si le gustas? — los obscuros ojos vieron el sobresalto de la azabache cuando escuchó lo que le dijo. —Adrien puede ser algo torpe a veces, pero él es la última persona que te lastimaría. — Alya movió la cabeza,

—¿Y si soy yo la que lo lastima?

Alya retrocedió y se alzó de hombros.

—No hay otra forma de saberlo. Tienes que arriesgarte o ambos envejecerán y se arrepentirán por no hacerlo.

Asintiendo en entendimiento, Marinette se sentó en su sitio. Los cansados ojos se movieron y miró por la ventana, pensando que las palabras de Alya sonaban muy buenas como para no ponerlo en práctica.

Si tan solo no fuera más fácil decirlo que hacerlo.

{...}

El sábado terminó siendo el shoot más difícil que Adrien había tenido en mucho tiempo. Ya que era una campaña de publicidad y Alya había insistido tener a Marinette de modelo para ellos, Adrien y Marinette habían sido obligados a trabajar en equipo pero como dos entidades separadas en el estudio.

Cuando Marinette se recostó sobre el oscuro closet frente a ella, Adrien tuvo dificultades para enfocarse en el trabajo. Había pasado tiempo desde que Marinette había modelado para él y a pesar de sus años en hiatus, la azabache aun lucía tan increíble como siempre.

Se sentía como los viejos tiempos.

La única diferencia era que solían ser casual y bromistas durante el shoot pero ahora...no había nada más que intranquilidad y silencio. Incluso el staff sentía la situación pero nadie dijo nada.

Mientras que Nino arreglaba los flequillos de Marinette, Adrien fingía distraerse con su cámara.

Marinette no dijo nada e intercambió una o dos palabras con el fotógrafo.

Tan calmada como estaba la atmosfera entre ellos, Adrien se sintió odiándola. Pero no podía evitarlo. Tenía un trabajo que hacer y él era el tipo de persona que prefería no joder más una situación jodida.

En algún punto, la sesión logró empezar y progresar en las siguientes tres horas.

Marinette lucía despampanante en cada outfit que usaba y posaba con facilidad.

Pero no era exactamente sencillo, ya que tenía que mirar a la cámara, lo cual se sentía más como si estuviera mirando a Adrien directo a los ojos.

El obscuro cabello cayó hacia adelante cuando Marinette bajó la cabeza y frunció y poco en la siguiente ola de fotos.

Adrien se enfocó en la cámara e inconscientemente le dio demasiado zoom al par de rosados labios.

Por mucho que estuvo tentado a fotografiar los labios de Marinette, logró mantener el control de inmediato ya que sabía que la foto sería transferida a la computadora de Alix y Kim tan pronto como fuera tomada.

El siguiente concepto tuvo a la azabache recostada en la cama con nada más que un par de jeans negros y un brallet.

'Rayos,' Adrien maldijo mentalmente a su corazón por latir tan rápido. No se suponía que fuera sexy pero la forma en la que Marinette se irguió con el cabello desordenado y los labios entreabiertos mirando a la cámara, hacía todo poco inocente.

O quizá eran solo él y sus locas hormonas.

—Perfecto, — Adrien dijo ladeando su cámara a 320 grados, capturando los más hermosos ángulos que pudo encontrar. —Mantente así, — y como esperaba, Marinette siguió sus órdenes. Ante el sonido del obturador siendo liberado, Adrien alzó su cabeza y le sonrió.

—Hermosa. — Dijo casi sin aliento.

—Gracias, — Marinette musitó tímidamente, obligándose a no lucir muy emocionada por el halago.

Desde el otro lado del estudio, Alya vio el intercambio y viró los ojos, en contraste de su sonrisa. Sabía que los dos estaban tratando de entender tantos sentimientos en ese momento, pero al menos los dos estaban tratando de lidiar con ellos como un par de adultos.

Un par de horas pasaron rápido y por fin terminaron la publicidad para la campaña. Adrien estaba discutiendo algo con Alix, Kim y Max sobre las fotos mientras que Marinette estaba del otro lado de la habitación, revisando su celular. Era casi muy doloroso verlos así de separados.

—Hey, — Alya se sentó al lado de la azabache.

—¿Estás bien? — Marinette quitó su concentrada mirada de su celular hacia Alya con una expresión extraña en el rostro.

Frunciendo el ceño, la morena preguntó.

—¿Qué pasa?

Girando para volver a ver su celular, Marinette respondió.

—Luka está en la ciudad y está invitándome a salir. — Estuvo insegura de cómo debía responder ese mensaje.

—Bueno... ¿qué vas a hacer?

Por instinto, Marinette buscó por el estudio a Adrien pero el chico ya estaba saliendo con Nino y un par de personas de la agencia. Estaba volviéndose un hábito ahora ir a casa por separado en lugar de tomar el transporte juntos. Y estaba haciéndose inexplicablemente frustrante.

En ese momento, Marinette sacó su celular y escribió un mensaje. 'Te veo a las 8. '

Continuará...


Ya vineeeee~

Estamos a la mitad~

De nuevo... Como AMO este fic...

Nos leemos la próxima semana~

Besitos de murciélago para todos~