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Title: Shutter
Ship: Adrinette. (Porque soy básica :v)
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 4,000
Rating: NC–17
Chapters: 4/8
Beta: Unbetated
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal… o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music: Mis gatos
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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El ligero sonido de voces hacía eco en la sala de conferencia. Aunque por fin habían terminado las fotos que usarían, nadie parecía tener prisa, así que decidieron discutir las portadas para el siguiente proyecto.
Adrien pasó una mano por su rostro, inseguro de si debía irse a casa o quedarse un poco más. Nino se dejó caer en la silla de al lado, sujetando dos vasos de escocés.
—¿Jodiste las cosas, no? — Nino le ofreció el otro vaso.
Adrien soltó un quejido pero aceptó la oferta.
—¿Ella te dijo? —Dando un sorbo a su bebida, el estilista movió la cabeza.
—No tuvo que decirme nada. Los he estado viendo por mucho tiempo. Pero te doy crédito, a pesar de la montaña rusa de emociones, hicieron un buen trabajo hoy.
—Gracias, — dio un sorbo al líquido e hizo un gesto ante el primer sorbo cuando hizo arder su garganta. —No fue…fácil. — No sabía cómo o por qué pero encontraba fácil abrirse con Nino.
Quizá tenía algo que ver con el hecho de que todos sus amigos ya notaban la innegable química entre él y Marinette.
La química que él ignoró por 5 años.
¿De verdad era muy tarde para ellos?
—Nadie dijo que lo fuera. — Nino sentenció. Las otras personas en la habitación se despidieron de ellos después de unos minutos, dejando al estilista y al fotógrafo en silencio.
—Lo sabías, ¿no?
Frunciendo el ceño ante la pregunta, Adrien lo miró.
—¿Sobre qué? — Adrien preguntó con sospecha.
—Ese día que tuviste que hacer una sesión de fotos con Luka Couffaine…sabías que él salió con Marinette antes. — Los ojos de Nino viraron y lo miró con intensidad. —Eso explica por qué fuiste un bastardo todo el día.
Adrien apartó su mirada cuando su mano se apretó inconscientemente alrededor del vaso de escocés.
—Buginette lo mencionó una o dos veces antes. ¡No fue muy específica, rayos! Ni siquiera me dijo su nombre…pero tenía la sensación de que el chico que conoció el verano pasado dejó una buena impresión. — Aun podía recordar la amplia sonrisa en el rostro de la azabache aquel día.
Había cierto brillo en su mirada que lo llevó a la conclusión de que algo bueno debía haber pasado. Aunque fueron juntos al evento de moda en Barcelona, de alguna forma, se separaron y fueron en diferentes direcciones. Mientras que él estaba ocupado besando a una modelo rubia que conoció en la pasarela, Marinette conoció a un cantante francés.
Flashback
Fue al día siguiente que encontró a Marinette sonriendo en su habitación de hotel, hablando feliz por su celular. Adrien pensó que nunca la había visto así de emocionada antes.
—Conocí a alguien. — Marinette le dijo tan pronto como se sentaron en la mesa para desayunar. —Él es… ¡increíble, Gatito! ¡Nunca pensé que conocería a un cantante francés aquí en Barcelona! — sus ojos brillaban mientras hablaba.
Riendo secamente, Adrien se preguntó si Marinette estaba al tanto de cómo lucía en ese momento.
—Tuviste una buena noche por lo que veo. — Las palabras supieron a bilis en su boca y culpó a la taza de café.
Marinette resopló y golpeó el brazo de Adrien.
—No me acosté con él, tonto. A diferencia de ti, tengo sentido de propiedad.
—¿Me acusas de acostarme con cualquiera? — Adrien preguntó incrédulo.
—¿Y no es así? — arqueó una ceja. —¿No pasaste la noche en el hotel donde se quedaba ella?
Marinette podía ser insufrible a veces, Adrien pensó.
—¡Ya, PERO, no voy por ahí acostándome con quien me llame la atención!
Con un resoplido, Marinette de súbito se puso de pie e hizo el intento de irse.
—Claro, supongo que tus estándares no son tan altos después de todo, tomando en cuenta que te has acostado con la mayoría de ellas. — Concluyó cuando entró a la habitación que compartían.
Adrien estaba prácticamente siguiéndola por donde iba. Estiró la mano y jaló a la menor, girándola para verla.
Para su sorpresa, Marinette estaba sonriendo, tratando de reprimir la risa que estaba por salir.
—¿Qué rayos, Buginette? ¿Lo hiciste adrede?
Aun sonriendo, la azabache alejó sus brazo antes de cruzarlos en su pecho.
—¡Es porque no estás escuchándome! Estaba por contarte al increíble chico que cono– —
Pero Adrien la interrumpió.
—¿Alguna vez me has escuchado compartiendo algo sobre ese tipo de cosas contigo? — su voz de súbito estuvo tenso, callando de inmediato a Marinette.
Marinette se tensó, la sonrisa en su rostro se fue y su frente se frunció.
—No…bueno, yo solo
Aclarándose la garganta, Adrien miró a otro lado. No había sido su intención de sonar así pero no había nada que pudiera hacer ahora mismo.
—Escucha…mantengamos nuestras relaciones para nosotros mismos…a menos que vaya a ser algo constante en nuestras vidas. — Lamiendo nerviosamente sus labios, Adrien miró a la ahora nada feliz azabache. —Es decir, enfrentémoslo, la modelo y el cantante que conocimos anoche serán solo recuerdos de España. Mañana en la noche regresaremos a casa, por si se te olvida. — Adrien dijo casi con tono de disculpa.
—Lo siento, — Marinette respondió con sorna. —No sabía que no tenía permitido al menos expresar mi felicidad en palabras contigo. Nunca más volveré a molestarte.
El ceño de Adrien se frunció ligeramente y su gesto mostró desaprobación.
—No me refería a eso. — Y así era, pero aparentemente Marinette se lo tomó a mal.
El cabello negro se movió cuando negó.
—Como sea. — Giró y desesperadamente buscó una forma de alejarse del molesto chico que se suponía era su mejor amigo.
Los ojos de Adrien se abrieron ligeramente cuando vio a la azabache entrar al baño, cerrando la puerta tras ella audiblemente.
—¡Princesa! — dijo mientras se acercaba a la puerta del baño, tocando incesantemente. —¡Preciosa, vamos! ¡Abre la puerta!
—¡No! — llegó la amortiguada respuesta.
—¡Hablemos!
—Ah, ¡¿ahora sí quieres hablar?! ¡Ponte de acuerdo contigo mismo!
—Princesa… —Adrien se quejó.
—¡Vete!
Manteniéndose firme, Marinette no le habló todo el viaje a casa
Fin del flashback
Desde entonces, Marinette evitaba deliberadamente cualquier conversación que tenía que ver con las personas con las que salían. Adrien no estaba sorprendido de por qué la azabache se alejaba de las chicas con las que Adrien salía — en especial Kagami.
—Pudo haber sido cualquier otro chico. — Nino dijo con tono casi interrogante. —¿Cómo sabías que era él?
Los pensamientos regresaron al presente, y Adrien presionó los labios.
—El nombre sonó familiar…sé que Marinette se mantiene en contacto de cuando en cuando con los chicos con los que ha salido.
—Oh cielos… — Nino sujetó la muñeca del chico con fuerza. —Tú no…revisaste su celular, ¿cierto?
Suspirando y pellizcando el puente de su nariz, Adrien asintió en resignado enojo.
—No se lo digas, por favor, juro que no fue intencional, necesitaba el número de una revista y ella me dijo que checará en su celular y ahí me di cuenta que habla con ellos, no fue intencional, lo juro. — a diferencia de Alya, sabía que podía confiar en Nino ya que el chico nunca había sido del tipo que contaba los secretos de los demás. Su trabajo lo había entrenado a mantener callado secretos, escándalos y cosas innecesarias.
Nino rió audiblemente, el sonido resonó por las cuatro blancas paredes de la habitación.
—¡¡Viejo!! ¡No puedo creer que hicieras eso! —terminó el contenido de su vaso y lo dejó en la mesa del centro frente a ellos. —Entonces todo este tiempo…
—Sí, — no pudo evitar incrementar el shock que estaba sintiendo en su pecho mientras seguía recordando los momentos en los que había sentido signos de celos.
Pensó que era por cosa de discreción la razón por la cual era mejor mantener sus relaciones personales solo para ellos, lo cual era bastante extraño viendo que se consideraban el mejor amigo del otro.
No sabía que ya estaba empezando a mostrar signos de posesión hacia la bonita chica.
—¿Y te has dado cuenta ahora?
—Pensé que no la veía así. —Después de una breve mirada a Nino, Adrien dejó su vaso en la mesa y se repantigó en el sofá. —Siempre salí con chicas y nunca consideré que quizá la persona con la que quería estar siempre había estado ahí todo el tiempo…justo a mi lado, viviendo bajo el mismo techo que yo, compartiendo el mismo aire…y que siempre había sido Marinette. — Presionando sus palmas contra sus ojos, Adrien se dio cuenta de lo jodido que estaba.
—Sé que no es mi asunto pero… — Nino frotó su mentón al pensar. —¿Te ves a ti y Marinette en ese tipo de relación?
—No lo sé…
—Pueden cambiar muchas cosas.
Hubo una sensación de opresión en el pecho de Adrien mientras consideraba las palabras de su amigo, sin siquiera atreverse a mirarlo.
—Carajo, no tienes que recordármelo.
—Deberías hablar con ella.
—Lo hicimos y no terminó bien. — Adrien refunfuñó ante el recuerdo. —Ella quiere espacio y estoy dándoselo.
—Aun así creo que deberías hablar con ella, — Nino insistió. —Puede que estés bien ahora pero eventualmente volverás a trabajar con ella y no será tan fácil como antes. No ahora que te has dado cuenta de lo que de verdad sientes por ella y de lo que ella siente por ti.
Los ojos verdes de Adrien se abrieron de golpe cuando las palabras salieron de Nino y el moreno estaba con los ojos bien abiertos ante su desliz.
—¿Qué dijiste? — Adrien preguntó, algo desconcertado.
Colocando una mano sobre su boca, Nino se alejó considerablemente.
—Dije demasiado.
—¿A qué te refieres? —Adrien exigió con voz que no dejara espacio para negaciones o mentiras. —Tú sabes más de lo que deberías.
Nino pasó una mano por su rostro, tratando de saber cómo explicarlo con tacto.
—Solo digamos que… — dijo lentamente, pensando en sus palabras. —le has gustado a Marinette desde hace tiempo.
Adrien sintió que el corazón le daba un brinco antes de detenerse por un momento.
—¿C-cuánto?
Suspirando derrotado, incapaz de decir más de lo que debería, Nino se puso de pie y arregló su ropa.
—Como dije, no es mi asunto, viejo. Si quieres saberlo, entonces las palabras tienen que salir directamente de la fuente. — Caminando rápidamente hacia la puerta, Nino la cerró tan pronto como Adrien se puso de pie y gritó su nombre.
'Le has gustado a Marinette desde hace tiempo.'
Enterrando el rostro entre sus manos, Adrien gruñó patéticamente en su sitio,
—Cielos, soy tan idiota.
Poco sabía que ese era el más grande eufemismo del año.
.•*• •*•.
Adrien iba por la calle con sus manos en los bolsillos de su abrigo. Las palabras de Nino seguían en su cabeza y no podía olvidarlo, sin importar cuánto lo intentaba. Eran casi las 6 pm y brevemente se preguntó si Marinette ya estaba en el departamento, cocinando algo.
Suavizando su expresión, Adrien de súbito anticipó lo que Marinette cocinaría. Había sido una semana pesada para los dos, pero la azabache nunca lo ignoraba y lo dejaba con hambre, al menos no lo hacía si él terminaba con las labores domésticas que le tocaban.
Nunca se había dado cuenta que habían estado actuando como una pareja casada desde hacía años.
Con el prospecto de estar enamorado de su mejor amiga, Adrien repasó cada recuerdo y experiencia con Marinette como una indicación de que nunca habían sido solo 'mejores amigos'.
Marinette era la persona más hermosa que había conocido por dentro y por fuera. No era como que no tuviera alguna imperfección, pero su dedicación, lealtad y pureza abarcaban todo.
Casi brillando ante la idea de ir a casa, Adrien apartó su mirada de la acera y miró al otro lado de la calle donde estaba el edificio.
Esperó pacientemente a que el semáforo cambiara, cuando de súbito sus ojos vieron a su mejor amiga cruzando por el otro lado de la calle con su abrigo puesto.
—Princesa…— los ojos de Adrien se abrieron cuando vio a la azabache ir hacia el lado opuesto del edificio. —¿A dónde va?
Con algo de curiosidad, Adrien quiso seguir la corta distancia pero rápidamente se recordó que no debía hacer eso. Si Marinette quería salir sola, quién era él para detenerla?
Cuando el semáforo cambió y las personas empezaron a caminar, Adrien entrecerró los ojos cuando encontró otra figura acercándose a Marinette.
El fotógrafo se detuvo a mitad de camino y gruñó con aire incrédulo.
—Qué demonios… — Parpadeando confundido, las manos de Adrien se metieron a sus bolsillos. —¿Qué demonios hace él aquí?
A pesar de la casaca y la capucha sobre la cabeza del extraño, Adrien pudo ver el rostro familiar de Luka sonriéndole a Marinette, sin estar al tanto del par de ojos mirándolos con intensidad.
.•*• •*•.
La cafetería tenía el mejor macchiato de la ciudad y Marinette pensó que era mejor estar ahí que en algún restaurante elegante y solo estaba a dos cuadras del departamento.
—Estaba esperando poder invitarte a salir apropiadamente… — Luka explicó tan pronto como Marinette notó la extraña expresión en su rostro.
La chica sonrió.
—¡Oh! También sirven pasta aquí.
Luka miró a otro lado, ausentemente observando el menú.
—Sabes a lo que me refiero…
La azabache definitivamente sabía a qué se refería pero no dijo nada. Había una razón por la cual había accedido a salir con el…y nada tenía que ver con sentir algo por el modelo.
En los últimos minutos, hablaron de trabajo así como del nuevo disco de Luka y su álbum, el cual sería liberado a fin de año. Marinette notó los pequeños avances y el familiar brillo en los ojos de Luka indicándole que quería más que hablar.
Cada vez que Luka trataba de tomar su mano, ella la retiraba, fingiendo que estaba haciéndolo involuntario y no adrede.
—Nena, — Luka dijo suavemente y sonrió cuando la azabache alzó la cabeza y lo miró a los ojos. —Te extrañé tanto. — Le dijo, colocando su mano sobre la de la menor, sujetándola como si supiera que la chica iba a alejarla.
—Eso es…tierno de tu parte. —Marinette rió nerviosamente.
—¿Qué hay de ti? — Luka preguntó, mirándola ansioso. —¿Me extrañaste?
—Uh… — Marinette peleó contra las palabras estancadas en su garganta pero terminó tosiendo extrañamente. —Yo… — todo el color de súbito dejó el rostro de Luka ante la inesperada respuesta y se encontró a sí mismo recostándose contra la silla, su mano lentamente soltó la cálida mano de Marinette, quien se sintió incómoda con la situación, su rostro formó un visible frunce. —Lo siento tanto, Luka. — El muffin en su boca de pronto se sintió como lija.
—¿Por qué te disculpas? — Luka logró preguntar.
Pasando una mano por su cabello, Marinette respondió.
—Siento que estoy haciendo algo malo y no quiero lastimarte ni a ti…ni a nadie. — Porque a diferencia del modelo, ella había accedido a que salieran para dar término a su compleja relación. Después de todo, tener algo con él no estaba en sus prioridades.
Si acaso, quería resolver las cosas con Adrien primero antes que nada más. No ser capaz de actuar como una persona normal cerca de su mejor amigo estaba haciéndose intolerable.
—Creo que ahora entiendo — La voz de Luka la sacó de sus pensamientos.
Marinette se tensó brevemente, sin esperar tal comentario.
—¿Perdón?
Dando un sorbo a su café, Luka respondió.
—La razón por la cual no funcionó ni funcionará entre nosotros…o con cualquier otro.
Sintiéndose más frustrada por la vaga explicación del chico, Marinette se movió en su sitio, su comida completamente olvidada en la mesa.
—¿A qué te refieres? — de cualquier forma, estuvo sorprendida cuando el chico, de súbito se inclinó sobre la pequeña mesa y la besó en los labios.
Hubo cierta ferocidad, desesperación y necesidad en el beso que hizo que Marinette quisiera alejarse. Luka la sujetó más fuerte, separando los labios para profundizar el contacto.
Marinette sujetó el frente de la ropa del otro, pero en lugar de acercarlo, lo empujó con fuerza antes de que se volviera mucho para ella.
Los azules ojos vieron los enrojecidos labios de Marinette con un dejo de arrepentimiento.
—Fue el alcohol. — Dijo sin aliento.
Marinette se mantuvo estable.
—Sí… — usualmente las cosas se salían de control cuando estaba ebria. Esa noche cuando salieron a beber, estaba emocionalmente afectada por todo lo que había ocurrido durante el shoot, incluyendo a Adrien y Kagami.
Se aferró a la fuente de afecto que pudo encontrar y Luka estaba dispuesto a darle lo que quería. Así que cuando se besaron, ella no se opuso. En lugar de eso, se entregó y dejó que la cálida sensación la consumiera, mientras sus pensamientos regresaban hacia cierto fotógrafo que nunca entendería lo que de verdad sentía por ella.
—Estás enamorada de alguien más. — Luka afirmó más que preguntar, lentamente soltando a la chica.
Encontrando tonto negar el hecho de que su corazón ya había sido tomado hace más de 5 años, Marinette asintió débilmente, mirando con remordimiento la fría taza de café,
—…sí.
Con la sonrisa alterada, Luka la miró entendiendo.
—Ya veo.
—¿Eso es todo? — Marinette murmuró, sin estar segura de por qué Luka estaba tomándose todo esto tan bien. —¿Eso es todo lo que vas a hacer?
—No puedo obligarte a amarme. — Luka explicó calmado. —Así no funciona, nena.
Solo tomó unos momentos antes de que Luka sonriera con tristeza y volviera a besarla, esta vez en la frente. Su silencio permaneció mientras se ponía de pie y se iba.
Poniéndose de pie, Marinette estuvo más que feliz de que todo haya salido bien…
Había una posibilidad de que no supiera de Luka por algún tiempo. Aunque le entristecía, no había forma en la que pudiera tener algún lazo con él aparte de amistad. A juzgar por la mirada en el rostro de Luka, él no estaba abierto a esa idea.
Al menos ambos habían llegado a un tipo de cierre en su 'relación'.
.•*• •*•.
Adrien se sentó en el sofá, recargándose contra el espaldar mirando el reloj de pared con cierto odio. Parecía que ninguna cantidad de programas de TV, o páginas de internet podían alejar su mente de los pensamientos poco placenteros.
Habían pasado dos horas desde que vio a Marinette yéndose a algún lado con el tal Luka.
Revisó su celular, preguntándose si la chica al menos le había enviado algún mensaje diciéndole sobre su salida, pero no.
¿Era demasiado tarde para ambos?
En este punto, si no hacía nada para convencer a Marinette sobre cuán sincero era, podría perderla para siempre.
El sonido de la puerta abriéndose hizo que Adrien se irguiera.
Marinette lo vio asomándose en cuanto entró a la sala, con el abrigo ya removido y pendiendo sobre su brazo.
—¿Adrien? — no pasó desapercibida la mirada de ira del chico. —¿Qué pasa? — Marinette preguntó, frunciendo el ceño, confundida.
—¿Dónde estabas? — Preguntó mirándola seriamente.
Marinette mantuvo una segura distancia entre ella y el enojado fotógrafo.
—Salí a tomar café. — Cuidadosamente colgó su abrigo en el perchero antes de girar hacia el mayor otra vez. —¿Ya comiste? Puedo cocinar algo si quie– — el intento de escape hacia la cocina fue contraproducente cuando la voz de Adrien resonó por la habitación.
—Considerando que odias tomar café a solas ¿Con quién estabas?
—No te importa. — Marinette respondió apenas conteniendo sus ansias de explicarse.
Entrecerrando los ojos, Adrien caminó los pasos que los separaban, arrinconando a la menor contra el final de la pared.
—Sí me importa, considerando lo paciente que he sido los últimos días con nuestra situación.
—¿De qué demonios hablas?
—¿Con quién estabas?
—¡Con alguien! Pero no veo por qué deba imp–
—¿Con quién? — Adrien preguntó con una detectable nota de celos y un par de brazos atraparón a la azabache entre él y la sólida pared tras ella. Cuando la menor no hizo intento de responder su pregunta, Adrien cerró los ojos, respirando profundamente.
—Te vi…a ti y al tipo ese. Él estuvo contigo todo el tiempo y no me lo dijiste — Adrien sentenció.
Marinette se habría sentido amenazada pero conocía a Adrien como para saber que el chico nunca la lastimaría. Alzando la cabeza, Marinette lo miró con la misma intensidad.
—¿Y qué si así fue? ¿A ti qué te importa?
Cubriendo el cuerpo de Marinette, Adrien se aseguró de que hubiera solo un mínimo de distancia entre ellos. Las ganas de besarla eran tan intensas, y estaba haciéndose difícil contenerse.
—Princesa…no creo que sepas cuánto me has cambiado. — Adrien lució como si estuviera por derrumbarse emocionalmente, preocupando a Marinette.
—Adrien — respirando inestablemente, Marinette alzó las manos y sujetó el rostro del chico.
—No quiero verte con ningún otro hombre — Adrien sentenció, hablando cada palabra con sumo cuidado. —¿Es egoísta? — buscó sus ojos, esperando que expresara alguna forma de entendimiento.
La ira de Marinette lentamente se fue, resignándose a la insistencia de Adrien.
—¿Qué estás tratando de decir? Solo dímelo, por favor — Susurró, y sus ojos se fijaron en los labios separados frente a ella. Si tan solo no tuviera ninguna reserva, se habría lanzado y besado el frunce que Adrien tenía en el rostro.
Pero necesitaba respuestas. Necesitaba saber que Adrien estaba siendo sincero.
—No sé si estoy loco, o solo confundido pero…créeme, princesa, nunca me he sentido así por una chica y…no sé cómo se supone que debo decírtelo — Sus manos sujetaron los hombros, aferrándose como si su vida dependiera de ello, —Todo lo que sé es que te necesito. Te necesito tanto que duele. Tenía tantas ganas de decírtelo pero me asustaba perderte.
—Adrien… — lamiendo nerviosamente sus labios, Marinette trató de dar una respuesta. —También me asusta. No quiero perderte como amigo y tú solo estás haciendo esto muy difícil.
—Me gustas, Marinette. — Adrien musitó, y la vista de la rosada lengua humedeciendo los bonitos labios se llevó su atención por un momento. —Cielos, es que…no solo eso…estoy enamorado de ti.
—No digas eso, — moviendo la cabeza, Marinette por instinto trazó el rostro de Adrien, sintiendo que el corazón le latía más rápido. —No sabes lo que dices. — Se dio cuenta que Adrien veía sus labios en total concentración, dejando que la ola de anticipación creciera.
—Créeme que sí — Adrien gruñó, jalando a Marinette por el antebrazo y besándola.
El beso no era nada gentil.
Actuando por instinto, Marinette se aferró a la ropa de Adrien con desesperación y lo acercó más. Su boca de súbito se llenó de la lengua del fotógrafo y todo pensamiento racional fue olvidado.
Era diferente de cualquier otro beso que Adrien había dado, sintiendo el cuerpo de la menor presionándose contra el suyo. El calor de sus cuerpos se fundía dejando que una ola de lujuria los envolviera, haciendo que quisieran alimentar más el fuego.
Antes de saberlo, alzó a Marinette, cargándola mientras la menor colocaba sus piernas alrededor de sus caderas.
—Princesa, oh cielos, Marinette… — Adrien gruñó, alejándose para besar su cuello, raspando con los dientes y mordiendo con algo de fuerza la piel.
Gimiendo, la menor tembló contra el mayor, moviéndose y restregándose contra él.
Aferrándose a la camiseta de Adrien, Marinette tembló cuando cada porción de su cuerpo estuvo en contacto con los músculos del rubio.
Creando un camino de besos hacia el par de suaves labios, Adrien volvió a devorarla, amortiguando el gemido que salió de Marinette. Completamente perdida, Adrien abrió más la boca, aceptándola.
Nunca había imaginado besar así a Marinette.
Sin tener control de sus emociones, Adrien cargó a la menor y caminó con ella antes de dejarla sobre la suave cama.
Marinette se quejó ante la súbita perdida de los labios de Adrien, sus manos sujetaron el cuello del chico en un intento por acercarlo.
Jadeando pesadamente, Adrien lamió sus labios.
—Nadie, — Adrien alzó el borde de su blusa, pasando las manos por una suave porción de cremosa piel. —Nadie puede tocarte así. —Dijo arrastrando las palabras, pero Marinette igual entendió. El roce dejó un rastro ardiente. —Nadie puede hacerte esto, solo yo.
Sus ojos se encadenaron, dos pares de orbes, azul y verde.
El breve momento de claridad se desvaneció cuando Marinette enredó sus dedos en las suaves hebras, acercando a Adrien,
—Nadie — Susurró pesadamente, encontrando la hambrienta boca del chico mientras sus lenguas bailaban.
Las palabras de Adrien se hundieron en el pecho de Marinette.
El calor escaló a su rostro mientras más lo miraba.
Por primera vez, Marinette descartó cualquier pensamiento de duda y decidió egoístamente tomar lo que siempre había querido.
Continuará...
Al fin!!!!
Espero lo hayan disfrutado, nos leemos la próxima semana, ya nos quedan solo 2~
Que emoción~
Besitos de murciélago para todos~
