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Title: Someone to You

Ship: Adrinette.

Genre: Angst, AU, Slash, Out of Character, Hurt/Comfort (H/C), WAFF (Warm And Fuzzy Feelings)

Word Count: 130,000

Word Count per Chapter: 2,100

Rating: NC-17

Chapters: 34/52

Beta: Unbetated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: mi alarma para el gym

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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El clima era perfecto para cuando fueron al café desde la veterinaria. No hacía mucho calor aun cuando el sol estaba en lo alto. El viento corría fresco contra la piel.

—Esto es agradable.— Marinette dijo más para sí misma que para su acompañante. El perro caminaba un tanto más adelante que ella, jalándola para que caminara más rápido.

Kim giró y preguntó.

—¿Qué es agradable?

—El clima.— Respondió, —Esta es la primera vez que no estoy sudando tanto al caminar.

Kim la miró por un momento y sonrió.

—Tan franca como siempre, Marinette.— Notó cómo la menor estaba peleando con la correa de Kuma. —¿Quieres que lo lleve yo?

—Uh... no, está bien así.— Marinette respondió con una sonrisa. Kuma era casi tan pesado como ella y el más mínimo movimiento podía hacer que cayera. Pero asumía que el perro no haría algo así. Al menos eso esperaba.

El café servía desayuno y almuerzo durante los días de semana. Frente al pequeño y tradicional café había una pizarra con el menú.

Marinette no podía esperar a probar cierto platillo. Si la comida sabía bien, entonces definitivamente intentaría hacerla luego para ella.

Ya que el clima era bueno, se sentaron en la mesa que estaba fuera, encontrando una en donde también pudieran sujetar la cadena de Kuma.

Comieron y hablaron de algunas cosas, referentes a las clases, trabajo y demás. Marinette no se sentía tan extraña como en su primer encuentro y Kim tampoco ya que empezó a bromear como cuando eran pequeños.

—Y... supe que no has estado en casa desde hace mucho.— Kim remarcó de la nada. Y tal como esperaba, Marinette se tensó cuando el tema salió.

—Bridgette- —la mirada en el otro respondió su pregunta. —Cielos...— Marinette movió la cabeza, incrédula. —No va a detenerse, ¿no?— miró con sospecha al chico. —¿Me invitaste a salir por cosa de ella? ¿Es parte de su plan para que cambie de parecer?

—¡Espera, espera, espera!— El chico alzó la mano. —Primero que nada, ella lo mencionó una vez y terminamos hablando al respecto... y segundo, ¿de qué clase de plan estamos hablando aquí?

—Ella quiere que vea a nuestros padres. Ha estado en eso desde hace meses.

Kim frunció el ceño.

—¿Entonces no los has visto desde que huiste de China?— sus ojos se abrieron cuando ella asintió, —Oh...— su reacción fue algo diferente a la que Marinette había esperado.

—¿Qué pasa?— la menor preguntó, incapaz de contener su curiosidad.

Kim movió la cabeza, distraído.

—No creo que se supone que deba decir algo. Si de verdad quieres saber, entonces creo que es mejor que se lo preguntes a tu hermana.

La expresión de Marinette se hizo más pesada.

—No sabes cuánto lo he intentado. Y ella no está siendo del todo honesta conmigo.

—Trata más, Marinette.— Kim lució comprensivo. —No quiero sonar malo, pero quizá ella quiere que lo veas por ti misma.

Las palabras dejaron un impacto en ella como si hubiera hecho algo inmoral.

Dejaron la conversación ahí y apreció el silencio por un momento.

Kuma se sentó y se quejó, su cola se movió luciendo como si pidiera algo, pero incapaz de darle voz.

Marinette se excusó y entró al recinto. Regresó después de unos minutos con un recipiente de agua, el cual colocó frente al sediento perro antes de regresar a su asiento y acarició feliz el pelaje de Kuma.

—Si llegas a tener una mascota, serás una buena dueña.— Kim dijo con una sonrisa, cuando estuvieron dejando el café. El mayor había insistido en pagar y Marinette cedió después de lo que parecía ser una charla sin fin.

—Kuma es muy dócil.

—Nah,— Kim ondeó la mano caminando hacia la pequeña clínica. —Tú siempre has sido del tipo que se preocupa. Das amor a todo lo que respira.

—¡Hey! ¡Eso no es cierto!— Marinette rió y golpeó el brazo del chico. —Aunque...muchas personas dirían lo contrario...— su voz cayó, insegura de súbito.

El camino de regreso no duró más de media hora y cuando llegaron a su destino, Kim lucía como si no quisiera que todo terminara aún.

Desde que eran pequeños, Marinette siempre había tenido un lugar especial en su corazón.

Ella era como la pequeña hermana menor que nunca tuvo. Las noticias de su desaparición le llegaron tarde ya que tuvo un torneo de taekwondo que requería que se quedara en el sur de China por varios días. Para cuando regresó a casa, encontró a una miserable Bridgette corriendo hacia él y contándole todo.

Repetidas veces le dijo, balbuceado de hecho, cómo es que su hermanita había sido desconocida por su padre.

Nunca pensó que alguien pudiera hacerle eso a su propia sangre, mucho menos a una niña como Marinette.

Lo que le sorprendió aún más fue la razón de todo.

Marinette no había hecho nada malo.

De hecho, ella era la única víctima. Y todos le habían dado la espalda – incluyendo sus padres; en quienes quizá confiaba más.

Fue a la casa de Bridgette al día siguiente con la sola idea de saber a dónde había ido Marinette y el silencio en la antes animada sala le dio escalofríos.

Flashback

—Se ha ido.— Bridgette susurró. Estaba cansada y desesperada, había pasado los últimos días tratando de encontrar el paradero de su hermana menor. —No puedo encontrarla. Y mis padres... ellos se niegan a ir a la policía y yo- —secó sus lágrimas enojada. —Estoy haciendo todo yo sola.— Sus enrojecidos ojos lo miraron, vulnerables y con ruego. —¿Qué hago? Mari es una niña...

—Voy a ayudarte, no te preocupes.— La jaló en un abrazo y sintió sus lágrimas mojando su camiseta. —Te ayudaré a encontrarla.

—Si tan solo Mari no hubiera conocido a esa chica..., no me importa si hubiera salido con cualquier otra pero esa... esa zorra... yo siempre supe que no era buena.

Kim frunció el ceño, mirándola interrogante. Bridgette había dejado fuera la parte de la chica que aparentemente había iniciado el rumor y había creado todo este lío.

No fue difícil hallar a dicha chica. Todo lo que tuvo que hacer era ir a su antigua secundaria y acorralar a la adolescente durante su break.

Sabía que debía ser más razonable, dado que él era un adulto y situaciones como estas debían ser lidiadas con tacto.

De cualquier forma, Kim, decidió que él no era lo agradable suficiente para hacer algo así.

Tomó a la chica por el brazo y la llevó contra la pared con un rápido movimiento.

—* ¿Dónde está?

—*¿Q-qué?— la chica peleó por soltarse, pero falló. Kim era más fuerte. —¡Suéltame!— desafortunadamente, estaban en donde nadie podía escucharlos.

—*¿Dónde está?— la miró mortalmente, mientras apretaba su agarre. No tenía intenciones de lastimar a la chica... no estaba loco para hacerlo. Pero estaba dispuesto a lanzarla al suelo y maniatar sus extremidades si la chica se ponía agresiva.

—*¡No sé de qué me hablas!

—*¡Marinette Dupain-Cheng!— siseó, —No aparece desde hace dos días. ¿Sabes dónde está?

Ante la mención del nombre de Marinette, la chica tartamudeó.

—*N-no lo sé.— Cuando Kim hizo el amago de lanzarla sobre su espalda, la chica gritó asustada. —¡De verdad no lo sé! ¡Por favor, créeme! ¡Por favor!

Kim respiró hondo y esperó unos segundos antes de soltarla, haciendo que se tambaleara.

—*¿Estás feliz ahora?

La chica estaba temblando. El miedo y arrepentimiento era evidente en sus ojos.

—*Yo... no lo sé...

Kim resopló.

—*Patética.— Movió la cabeza, —No sabes nada, ¿no?

—*¡No fue mi intención que esto pasara, lo juro!

—*¡Correr rumores usualmente lleva a este tipo de situación, mocosa!

—*Pero no...— la chica susurró, —Nosotros..., estábamos juntas. Nos gustábamos... ella me gustaba...mucho.

Kim miró a otro lado, introduciendo las manos en sus bolsillos.

—*Le diste la atención innecesaria. Le hicieron bullying, la odiaron, le dijeron cosas y su padre la golpeó.— Giró la cabeza y vio a la chica de rodillas. —¡Así no se trata a la persona que se ama!

Y la dejó ahí... sintiéndose miserable.

Fin del flashback

Por mucho que quiso seguir buscando a la chica que había huido, Kim no pudo hacer más puesto que lo enviaron a un intercambio estudiantil a Francia. Y para cuando regresó, Marinette seguía desaparecida.

Bridgette cambió con los años de separación. Nunca esperó que pudieran seguir su relación con él en otro lado.

El señor Dupain pensó que lo mejor era casar a su hija con un hombre de negocios y no con alguien que se dedicaba a los animales.

Él sabía que Bridgette aun lo quería tanto como él la quería. Pero en cierto punto, aprendieron a aceptar las consecuencias de su separación. Seguían siendo amigos después del rompimiento oficial. Después de todo, primero habían sido mejores amigos.

Además, Bridgette no estaba muy ansiosa por decepcionar a su padre. Y fue entonces que supo de lo enfermo que estaba el hombre.

Flashback

—Compré una caja de pollo picante para la cena de hoy.— Bridgette le dijo al teléfono. —Mamá y yo nos volvimos locas porque desapareció sospechosamente de la mesa.

Kim rió.

—No me digas que un gato entró y se lo llevó con todo y caja.

—No.— Sonó cansada. —Lo encontramos en el horno. Aparentemente, papá lo tomó y lo puso ahí sin pensarlo.

—¿Quizá quería calentarlo?

—¡Pero ni siquiera lo sacó de la caja!— claramente estaba desesperada. —Un día de estos incendiará toda la casa.

—Tu papá ya es mayor, Bridgette. Es normal que olvide cosas.

Bridgette suspiró.

—No lo sé. Está actuando raro últimamente.

—Él está ocupado todo el tiempo y quizá tiene mucho en la cabeza.— Kim sonrió a pesar del hecho de que la chica no podía verlo por el teléfono. —No pienses mucho en eso, ¿ok?

Tal como en otros momentos, siempre tocaban el tema a la ligera cuando de hecho..., era solo el inicio del desastre.

Fin del flashback

Un chasquido de dedos frente a su rostro lo trajo a la realidad. El joven veterinario parpadeó hasta que el rostro de Marinette se aclaró gradualmente.

—Kim, ¿estás bien?— hubo un innegable trazo de preocupación en el rostro de la menor.

Era extraño; Kim estaba tan desesperado por encontrarla hace años, y ahora que la tenía enfrente, no tenía idea de qué decir o hacer. Parecía que Marinette no tenía idea de lo que estaba pasando en su antiguo hogar...con su familia...con su padre. Y por mucho que quería contarle todo lo que sabía, Kim no tenía derecho de hacerlo.

—Solo divagué un poco.— Tomó la correa de Kuma, sonriéndole tristemente a la chica, —Se hace tarde. Se supone que hagas una cena especial para tus amigos, ¿no?

Los ojos de la menor se abrieron grandes.

—¡Ah sí! Debo irme ya.— Se inclinó y acarició la cabeza de Kuma, —Me divertí mucho, Kuma. Nos vemos pronto, ¿ok?— se regocijó ante el movimiento de cola de perro. Al menos estaba sacando algo de reacción.

—Cuídate.— Kim desordenó el cabello de la menor sin embargo, las hebras regresaron tercamente a su sitio.

Marinette resopló y alejó su mano con suavidad.

—¿Puedo venir de visita cuando tenga tiempo libre? Quiero ver de nuevo a Kuma.

—Wah, Kuma, eres un perrito afortunado, ¿uh?— El chico bajó y sostuvo la cabeza de Kuma, sonriendo como tonto. —¡Tienes visita y yo no!— movió su mirada señalando hacia Marinette.

El suave resoplido hizo que Kim sonriera.

—Ok, ok. ¡También visitaré al infantil veterinario!

Se despidieron antes de que Marinette fuera a la estación más cercana. El viaje de regreso a casa fue relativamente en silencio para la estudiante, sus ojos estaban perdidos en las imágenes difusas de la ciudad por la ventana.

Las palabras de Kim seguían en su mente y le molestaba lo ignorante que se sentía, así como también la curiosidad que todo el tema despertaba. Parecía que Kim sabía más que ella.

Flashback

—No es que quiera ser un amigo molesto o esté esperando cambiar lo que piensas y que por fin cedas a tu hermana, pero quiero asegurarme que no estás dándole la espalda a la oportunidad de reconciliación.— El doctor explicó. —Sería bueno si les dieras una oportunidad.

Fin del flashback

Mirando el celular aun en su mano, Marinette se debatió en si debía llamar a su hermana y por fin arreglar el malentendido entre ellas.

Se sorprendió cuando su celular sonó. Pasando el dedo por la pantalla, respondió.

—¿Hola?

[ (*) Conversaciones en el mandarín original ]

Continuará...


Lo dejo y me voy, porque tengo que terminar de arreglarme para el gym (Nilsa tiene sueño, Nilsa quiere dormir más )

Pero en fin...

Nos leemos la próxima semana~

Nos quedan aproximadamente 18 capítulos~

Besitos de murciélago para todos~