Capítulo 12: "Yo no te he olvidado, amor…"

Izumi no podía dejar de ver a Kouji, hace más de tres años que no lo veía personalmente. Miles de sensaciones y pensamientos pasaron sobre ella. La rubia sabía perfectamente que su viejo amigo le iba a exigir explicaciones por su repentina huida.

-Ko.. Kouji…- murmuró Izumi sorprendida. De pronto sintio un fuerte mareo, su vista se nublo y en un segundo, todo se volvio negro antes sus ojos.

-¡Izumi!- grito Naomi, asustada al ver como su amiga se desmayaba.

Izumi no pudo aguantar la impresión de ver a su viejo amigo parado frente de ella, que de un segundo para el otro, había perdido el conocimiento. Antes de que pudiera caer al suelo, Kouji la atrapó a tiempo y sin ningún esfuerzo, la tomó en sus brazos y la llevó al sofá, donde la acostó lentamente .

-Por dios, ¿Qué le sucedió? Ella se encontraba bien hace unos minutos. - dijo rápidamente Naomi asustada, mientras tocaba el rostro de su amiga.

Kouji miro a la pelirroja- Tranquila, puede ser que solamente se siente cansada por el concierto o no habrá comido bien. - dijo intentando tranquilizar a Naomi.

Naomi lo miró preocupada- Puede ser…- murmuró aun asustada- Ire a buscar un poco de agua fresca y algo de comida para cuando despierte. - dijo antes de retirarse del camerino de Izumi.

Kouji ahora se encontraba solo en el camerino con su vieja amiga que aun seguía desmayada. Miró fijamente su rostro y no pudo evitar sonrojarse

-Es muy hermosa- pensó Kouji sin dejar de mirarla. Este se arrodilló para estar a la altura del rostro de Izumi, lentamente se acercó, pensó por unos segundos lo que iba hacer. Cuando tomó valor, delicadamente le depositó un beso corto en la mejilla de la rubia y luego acarició el lugar donde la había besado.

Al sentirla tan cerca y después de tenerla en sus brazos, miles de sentimientos que estaban guardados muy al fondo de su corazón salieron a luz.

¿Porque… porque no me elegiste a mi?- preguntó con tristeza.

Muchas veces se quiso convencer a sí mismo que había superado ese sentimiento, más cuando Izumi se había ido de un día para el otro. Kouji no lo quiso expresar por respeto y para poder contener a Takuya, pero él también había quedado devastado con su partida, incluso había hecho algo que nunca imaginó que iba a hacer por una mujer… llorar.

Había pasado una semana desde que Izumi desapareció, Kouji junto a Takuya estuvieron todo el día buscando rastros de dónde podía estar, pero como los otros días, no encontraron nada. Era de madrugada, él pelinegro estaba recostado en su cama, pensando dónde ella podía estar y el motivo por el que se había ido, de un momento para el otro, un pensamiento pasó por su cabeza que hizo que su corazón doliera y no pudo evitar que las lágrimas salieron… Izumi, si me hubieras elegido a mi, capaz que no te habrías ido. ¿Por qué no te enamoraste de mí?

Kouji había quedado tan sumergido en sus pensamientos, que no se dio cuenta que su vieja amiga ya había despertado hace unos minutos.

Izumi que aún seguía acostada en el sofá de su camarín, no dejaba de ver el rostro del pelinegro, había cambiado mucho, estaba más guapo que nunca. Unas pequeñas lágrimas se escaparon de sus ojos y débilmente lo nombró:

Kouji…Kouji…- murmuró con melancolía. Cuando sintió que recuperó toda la fuerza de su cuerpo, sin dudarlo, se tiró a los brazos de su amigo haciendo que Kouji volviera a la realidad.

El pelinegro estaba sorprendido por el inesperado movimiento de Izumi, al sentir como los brazos de la rubia lo rodeaban, se sonrojo fuertemente y no supo si debía corresponder a ese abrazo.

Te extrañe muchísimo Kouji, no puedo creer que estés aquí- dijo Izumi con felicidad mientras aún caían lágrimas de sus ojos.- Estás tan cambiado.

Kouji lentamente alejó a la rubia, así deshaciendo el abrazo - Tu… también estás cambiada Izumi.- dijo nervioso y con un ligero sonrojo.

Izumi lentamente se sentó en el sofá, lo miró por unos segundos y luego le sonrió. - Me da gusto de…

-¡Izumi despertaste! - grito contenta Naomi, interrumpiendo a la rubia. La pelirroja se acerco rápidamente a su amiga- ¿Cómo estás? ¿Quieres que llame a un médico?- le preguntó aún preocupada.

Izumi negó con su cabeza y le contestó- No es necesario, estoy bien. Solamente no comí bien hoy por los nervios y por eso debe ser que me desmayé. - una pequeña sonrisa de pena se dibujó en su rostro.- Perdón por preocuparte.

Naomi la miró unos segundos y luego la abrazo- No debes disculparte. Me asuste muchisimo cuando vi que te desmayaste- le dijo mientras se separaba del cuerpo de la rubia- Toma- dijo mientras le entregaba una botella de agua y una bolsa de papas- Come esto, las papas te van a ayudar que te suba un poco la presión.

La rubia la miró enternecida- Gracias Naomi- le sonrió- Ahora estoy bien, no quiero que pienses que soy malagradecida pero ¿Me dejarías unos minutos a solas con el?

Luego de decir eso, Izumi y Naomi dirigieron su mirada a Kouji, que se encontraba parado en una esquina en silencio, mirando como las dos chicas estaban hablando. Luego la pelirroja volvió a ver a su amiga.

Ella le sonrió a Izumi y luego asintió- Claro que sí Izumi pero si llegas a necesitar algo o volver a sentirte mal, mandame un mensaje y vendré a verte.- termino de decir con un poco de temor.

Voy a estar bien Noemi pero si, te voy a avisar.- dijo Izumi intentando tranquilizar a la pelirroja- Gracias.

Naomi solamente asintió y luego se retiró, dejando a Kouji e Izumi solos nuevamente.

Izumi miró a Kouji, le sonrió- Kouji ven y siéntate a mi lado- dijo mientras daba unos pequeños golpes en el lugar vacío que estaba a su lado del sofá.

Kouji dudó por segundos, luego suspiró y se acercó lentamente a la rubia. El pelinegro se sentó a su lado y ambos quedaron en silencio por minutos.

La rubia lo miraba de reojo, suspiró y algo nerviosa habló. - Creo que hubiera sido todo diferente, que mi vida hubiera sido diferente y obviamente la tuya… si yo hubiera seguido enamorada de ti - termino de decir con sonrojo en sus mejillas.

¿Como? - pregunto confundido Kouji con ligero sonrojo, no entendía bien qué quiso decir la rubia con esa repentina declaración.

Izumi le sonrío. - Recuerdo perfectamente ese día que te declaraste, cuando me dijiste que estabas enamorado de mi y que sabias que yo no iba a corresponder a ese sentimiento, terminaste de decirme eso y te fuiste sin dejarme decirte ni una sola palabra.

Kouji la miró unos segundos y luego cerró sus ojos así poder recordar ese día que se declaró a la rubia - No necesitaba nada más Izumi, yo sabia que tu y Takuya se querían por eso no espere nada mas de ti.

Izumi suspiro- Y tenías razón… en ese momento yo estaba enamorada de…- le costaba nombrar a esa persona.- … de Takuya y no podía corresponder a tus sentimientos, pero antes de que te declares, me dijiste algo que me dejó pensando hasta el día de hoy. ¿Recuerdas lo que me dijiste?

Creo que te había dicho, que te debía decir algo porque tenía una cuenta pendiente contigo.- dijo Kouji mientras abría sus ojos y volvía a mirar a la rubia.

Exactamente Kouji- dijo sonriendo Izumi- La cosa es que yo también tengo una cuenta pendiente contigo, debo confesarte algo.

¿Confesarme algo? De qué hablas Izumi. - dijo confundido sin saber a dónde iba esta conversación.

Cuando empezamos nuestra aventura en el digimundo, éramos solamente cinco, bueno debo confesar que de un principio… tú me gustabas Kouji… - al escuchar eso, el corazón de Kouji se paró… ¿Ella lo quería de esa forma?

Izumi se levantó del sofá, se miró por unos segundos en el espejo que había en su camerino y rápidamente se sonrojo por lo qué iba a decir - Vamos a ignorar los "sentimientos" de Junpei. Entonces solamente sentía que solo a ti, te importaba mi bienestar. Aunque no sea cierto estaba muy ocupado en cuidar a Tomoki, Junpei quería buscar la manera de cómo sobresalir y por eso solamente me sentía segura cuando tu estaba cerca mio.- sonrió con nostalgia por recuerdo de su aventura en el digimundo- Me di cuenta de ese sentimiento, cuando me entregaste tu chaqueta para que no sintiera frío cuando íbamos al mercado de Akiba, fue ahí donde me di cuenta que te miraba como algo más que simple amigo.

Kouji estaba anonadado con lo que decía Izumi. Debería confesarle que en ese momento él no se había dado cuenta de lo que sentía por ella, que él solamente quería ser amable, que no la miraba ni quisiera como una amiga, si no, como una simple compañera y que a el lo unico que le importaba en ese momento era salvar al digimundo.

Casi un año después de volver de su aventura, fue cuando se dio cuenta que estaba enamorado de Izumi pero ya era tarde, ella estaba enamorada de su mejor amigo.

Izumi… - murmuró el pelinegro mientras se levantaba de su lugar.

Pero todo cambió cuando apareció Kouichi.- dijo mirándolo fijamente a los ojos- No me malinterpretes, estaba feliz que él se uniera a nosotros pero no podía evitar sentir un poco de celos porque toda tu atención estaba enfocada en el, pero luego me di cuenta que estaba mal que me sintiera así, entonces tenía que cambiar eso y por eso decidí acercarme a Takuya. Al ver como Takuya iba madurando, como cambiaba para bien y como se preocupaba por nosotros, sin darme cuenta, me estaba enamorando de él.

Entonces…

Eras tú el que me gustaba y puedo decirte Kouji, que fuiste la primera persona que me hizo sentir esas clásicas mariposas en el estómago… fuiste mi primer amor y por eso, te tengo guardado un lugar especial en mi corazón. - declaro Izumi con ligero sonrojo en sus mejillas.

Izumi, ni en mis sueños más locos imagine escuchar eso de ti y ahora no se que pensar o qué decir.- dijo realmente confundido.

Ya no hay nada que decir o pensar Kouji. Debía decirte eso porque para mi era una cuenta pendiente contigo, después de confesarte eso, se que nada cambiará entre nosotros porque esa es una etapa que está cerrada en nuestras vidas.- dijo sonriendo.

Eso será para ti Izumi. Hace casi nueve años que estoy enamorado de ti y no pude lograr superarte.- pensó Kouji y era lo que deseaba decirle, pero sabía que no podía hacerlo. Porque sabía que el corazón de Izumi ya tenía un dueño y por segunda vez, no era él. Entonces solamente quedaba resignarse y esta vez en serio, debía empezar a superar ese sentimiento por la rubia.

Kouji inhalo fuertemente y exhalo con tranquila, la miró y una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro- Si es una etapa cerrada Izumi, pero te agradezco por haberlo confesarlo- después de decir eso, la sonrisa desapareció y en su lugar, el rostro de Kouji se puso más serio- Pero, ahora cambiando de tema, tengo muchas preguntas que hacerte.

Izumi lo miró fijamente, ella ya sabia de que se trataba esas preguntas que quería hacerle pero aun no estaba lista para responderle.

Lo sé y sé lo que me quieres preguntar, pero aun no estoy lista para contestarte. Dame un poco de tiempo y te responderé cada duda que tengas. Solo dame un poco de tiempo.- le pidió la rubia.

Kouji suspiro y le contestó- Está bien, pero solo te pido que esta vez - la voz se le entrecortaba- Por favor no desaparezcas de mi vida…

Izumi sin pensarlo, corto la distancia y nuevamente lo abrazo.- Lo prometo Kouji, no volveré a desaparecer de tu vida y de lo demás. Perdón por haberles hecho daño y espero que algun dia puedan perdonarme.

Kouji esta vez sin dudarlo e ignorando su regla de "no contacto físico", correspondió el abrazo de la rubia. Cerró sus ojos y respiró profundamente.

Era un brazo que ambos necesitaban hace mucho tiempo para sanar sus heridas. Izumi hace tiempo quería sentir el contacto de sus viejos amigos, le hacían falta a su vida, porque al fin al cabo, ellos son personas muy importantes para su vida.Y Kouji, porque necesitaba ponerle un punto final a ese sentimiento. No era algo de un día para otro, pero después de esto, él sabía que ya podía empezar a superarlo.

Kouji e Izumi se separaron lentamente del abrazo, ambos se miraron y se sonrieron.

-Quiero pedirte que me lleves contigo para ver a los demás, pero no puedo. Debo volver al hotel donde me estoy quedando porque tengo algo importante que hacer, pero dame tu numero de celular y arreglamos para que nos reunamos con los demás y podamos charlar tranquilamente.

Kouji volvió a sentarse en el sofá.

Está bien, comprendo que tienes cosas que hacer como ahora eres una superstar - bromeó Kouji, provocando una pequeña risa en la rubia- Pero en serio, espero que nos reunamos con los demás. Ellos tienen muchas ganas de volver a verte.

Izumi asintió con una sonrisa en su rostro. - Yo también los quiero ver, pero quiero pedirte algo Kouji.

Si, lo que querías.

Cuando nos reunamos con los demás, por favor no le digas nada a Takuya y tampoco sobre que nos volvimos a ver. No estoy lista para verlo aun.- dijo seriamente Izumi, mientras lo miraba fijamente.

Kouji miró confundido a su vieja amiga, pero igualmente asintió.- Quisiera saber el motivo pero está bien. No le diré nada a él.

La rubia le sonrió- Gracias Kouji. Por este favor, la próxima vez que nos volvamos a ver, te daré una pequeña pero muy linda sorpresa.- dijo mientras se reía con picardía. Ella solamente entendía a qué se refería con " una pequeña pero muy linda sorpresa".

-No necesitas darme algo Izumi, solo que algún día puedas aclarar mis dudas, con eso estoy satisfecho.

-Y lo voy a hacer Kouji, pero igual te daré esa sorpresa a ti y a los demás.- dijo sonriendo Izumi- Estoy seguro que se van desorientar un poco pero se que les va a gustar.- termino de decir eso con risa.

Kouji sonrió al ver como se reía la rubia, luego cruzó sus brazos sobre su pecho y cerró sus ojos por unos segundos. - No sé qué será que está pasando por tu cabeza pero está bien Izumi. Ya es tarde para mi y tu me dijiste que tienes cosas que hacer, así que lo mejor es que me retire.

Por tercera vez en esa noche, Izumi lo abrazó pero esta vez fue un abrazo de unos pocos segundos.

La rubia se alejó y le sonrió nuevamente- De verdad Kouji, gracias por entenderme. Espero que nos volvamos a ver pronto.

Kouji no pudo evitar sonrojarse a ver esa hermosa sonrisa de Izumi, entonces se levantó con brusquedad del sofá, camino lo más rápido que pudo a la puerta del camarín, agarró con su mano el cerrojo, dispuesto a irse pero antes de eso, le dijo - Gracias a ti Izumi.- Y luego de decirle eso, se retiró del camerino, dejando sola a Izumi.

Kouji caminaba lo más rápido que podía en busca de su hermano y sus amigos. El sonrojo en su rostro no desaparecía, a esto se le suma una sonrisa con pizca de tristeza -Te extrañe mucho Zoe…- murmuró Kouji con una pizca de dolor.

Mientras tanto Izumi en silencio en su camarín, estaba analizando todo lo que sucedió. Miró por segundos el sofá, en donde hace unos minutos estaba sentado su querido amigo, en su rostro se dibujó una pequeña sonrisa, - Kouji en otra vida, tu eres mio y yo soy tuya. Kazzy sería tu hija y quiero creer que hubiéramos sido muy felices juntos…

N/A: Recomiendo escuchar la canción, No es cierto de Danna Paola y Noel Schajris.