Respuesta a los reviews

LEPS069: ¡Hola! Muchas gracias por tus reviews y perdón por no responderlos el capítulo anterior. Respecto a Harmusp estando en el harem de Harry, realmente no es algo que tenga contemplado; pero creo que haré una encuesta a ver a qué tantas personas les gusta ese desarrollo para intentarlo. No puedo darte más detalles, pero el resto de tu pregunta es contestada al final del Ladrón del Rayo. En cuanto a los capítulos, pues ya viste XD. ¡Espero que el anterior capítulo te haya gustado y este también!

GoldStar77: Thanks for your reviews. I'm glad you liked the chapter about Harry meeting Sally so much. How do you know, Harry (canon) has a lot of problems, and this version starts from Scary Harry and only from the first chapters of Philosopher's Stone. The Player's Mind is literally something that makes the characters less human, but that very fact takes away from the freshness of the story. That's why I always maintain that the Gamer's Mind is a tool that helps Harry control his emotions, rather than something that suppresses them. I hope you like this chapter, if you've already come this far.

Hpinvidente: Hola. Me alegro que te haya gustado el capítulo. Y sí, algunos de los personajes podrán (o no) unirse a Cronos. Cabe aclarar que aunque la existencia de la mayoría no es mencionada muy frecuentemente (aparte de Lou Ellen, que es un personaje secundario relativamente popular en los fics de PJO) todos son canon, provenientes de de los Héroes del Olimpo o las Pruebas de Apolo. La única excepción es Walker, que es el único OC. Y sobre Howgarts con Semidioses… me reservo los comentarios. Espero que este capitulo te guste. Lo traje tan rápido como pude.

Joseskywalker02: ¡Hola! Jajaja. Me encanta que te haya sorprendido el que Morrigan fuese Lily. Eso quiere decir que este fic todavía es lo suficientemente impredecible. Ahora, quisiera aclarar que esto no es Campione (no sé si lo conozca), y Morrigan no quiso decir literalmente que ella fuera los otros seres que mencionó. Se hizo referencia a ese hecho porque ella es literalmente comparada con todos esos seres. Y sí te pones a ver, tiene ciertos paralelos. Atropos lo dijo en un capítulo: que «son el mismo tipo de Diosa». Y cuando Harry atrapó el Alma de Asterios también se dio a entender que ese poder es igual al de las Valkirias. Básicamente, Morrigan también tiene poderes semejantes a todos esos seres, siendo llamada la Diosa Celta Suprema. Y sí, Harry también los tendrá, pero de a poquito porque y rompiendose los huesos porque si no el fic no tuviera gracia.

Sobre Corvux Corax, pues no lo conozco, pero al goglear en wiki entiendo tu sugerencia. Y sí, lo meteré, pero después, ya que todavía no estoy seguro de que hacer con él. Y aparte que no quise sobrecargar este capitulo.

Por último, quisiera preguntarte: ¿eres de Venezuela? Ese «chamo que soltaste no pude dejarlo pasar, jejeje. En fin. Espero que este capitulo te guste.


Capítulo 26: De Como Harry Conoció a su Madre

Cerró los ojos. Luego los abrió.

Había sido un sueño; o más bien, una pesadilla. Nada de lo que había pasado había sido real. Todo había sido producto de su extraña imaginación.

…. O eso es lo que le hubiera gustado.

—Soy Morrigan. Y soy tu madre, Harry.

Cerró los ojos otra vez.

¿Por qué a él?

En serio, ¡¿por qué a él?!

Morrigan, la Diosa de la Muerte de la Mitología Celta. La mayor de los seis hijos de Danu, la Diosa de la Luz, fundadora de los Tuatha de Danann que gobernaban sobre el Sídhe Far (Mundo de las Hadas) e Irlanda. Una dama que gobernaba sobre toda forma de conflicto.

Pero lo más importante, una dama monstruosa como ninguna otra.

Las Diosas de la Mitología Griega eran duales y amorales. Dependiendo del lado en que se les tratara, serian dulces o crueles. Morrigan no era así. Ella era la representación vivida de todo lo que los hombres temían o que terminaban destruyéndolos si no sabían controlarlos. El pánico, la ira, el odio, los celos y la muerte: esos eran sus dominios. Ella no era pada nada lo que uno querría de aliada. Ni hablar de como madre.

Pero ella era una Diosa, y eso Harry lo sabía. Y una Diosa jamás haría algo como poner su orgullo en juego al decir algo que no era.

Además, no podía negar la realidad de lo que sus ojos veían.

Pelo rojo, ojos verdes, un cuerpo pequeño y juvenil pero lleno de las suficientes curvas y que estaba ataviado en una túnica negra: todo eso rematado por rasgos demasiado familiares que había visto en Sally.

Rasgos familiares que veía cuando dormía.

«¡A Harry no, a Harry no…!»

[La Mente del Jugador] se ha activado]

Abrió los ojos. Se forzó a tener temple e hizo una simple pregunta:

—¿Cómo?

Pudo haber dicho: «¿Por qué?». Exigirle una explicación de porqué si era su supuesta madre lo había abandonado. Pero se imaginaba la respuesta: «Porque soy una Diosa y los Dioses no pueden entrometerse con mortales y, bla, bla, bla». No quería decir que no le quisiera preguntar eso de todos modos, pero tenía cosas más importantes por las que preocuparse.

— ¿Cómo? —repitió la señora Boo… Er, Morrigan. ¿O debería llamarla madre?—. Pues es sencillo pero complicado: tan opuesto pero balanceado como las que cosas sobre las que me gusta regir.

Ella alzó su brazo levemente. Repentinamente, una nube de cuervos surgió desde el interior de su túnica, rodeándolos a ambos para luego desaparecer mágicamente. Y cuando lo hicieron, Harry se encontró en una clínica de hospital viendo como una niña nacía.

Una niña pelirroja.

—Ser una reina es divertido; pero, a veces es algo solitario —Morrigan vio la escena con una sorprendente falta de sentimientos—. De vez en cuando, es divertido jugar a ser una plebeya y entremezclase entre la multitud. Por supuesto, una reina nunca puede descuidar su deber; pero afortunadamente aparte de reina soy un Espíritu Divino, y además uno que rige sobre las almas.

Morrigan se acercó a la niña, que era sostenida por su madre y vista por su padre: sus abuelos, supuso Harry, haciendo una mueca cuando vio que su abuelo tenía una linda niña de pelo girasol entre sus brazos. ¿Quién diría que aquella adorable niña luego se convertiría en alguien tan detestable como su tía Petunia?

—Una parte de mí, una muy pequeña y sin mucha de mi [Divinidad], re-encarnó como una niña mortal, sin recuerdo alguna de su identidad —explicó Morrigan—. El nombre de aquella fue Lily Potter, tu madre. Yo soy tu madre, Harry.

No fue algo lógico, pero aquella forma de hablar tan rara fue algo de lo que Harry se aferró.

—Mi madre es Lily Potter. Usted puede crear seres desde sus almas. ¿Qué me dice que ella no es otra creación suya?

Morrigan sonrió con dulzura. Se veía bastante maternal con el rostro de su madre; pero Harry no se dejó convencer

—Oh, querido. Sé que es difícil de aceptar una noticia tan grande de buenas a primera; pero no logras nada negando la realidad con tecnicismos bobos. La mujer que te dio a luz fue una parte de mi alma. La mujer que se sacrificó por ti era una parte de mí. Yo soy ella, y ella es parte de mí. No puedes negarlo. Yo fui Lily Potter; pero cuando morí mi alma volvió a su origen: la Diosa Morrigan. Yo soy tu madre, Harry.

Harry se mordió la lengua.

¿Por qué le era tan difícil el aceptar aquellas palabras?

—«Por una simple razón»

—Sally me habló de mi madre —dijo mirando a Morrigan todavía con desconfianza—. Mi madre era una persona dulce, amable y atenta. Cierto que tenía carácter y a veces podía ser algo vengativa; pero ella no era una persona cruel. Usted, por otra parte…

La sonrisa maternal de Morrigan se tambaleó.

—Cuidado con lo que dices —advirtió suavemente, pero Harry captó como por un momento un destello de su verdadera identidad surgía sus ojos: un destello de su naturaleza como la Reina de las Pesadillas—. Soy tu madre y además tu reina. Me debes respeto.

Harry la miró con incredulidad.

—¿Respeto? —repitió, bufando—. ¿Y tú no me debes algo a mí? Como, no sé… ¿El tiempo que paseé siendo atormentado por los Dursley? O mejor: todas las veces que recientemente he estado a punto de morir sin que hagas nada para ayudarme. ¡Me pides respeto como si tomar la cara de mi madre te volviese ella!

Supo que había cruzado la raya cuando el rostro de Lily Potter se convirtió en el de la Reina de las Pesadillas.

—Insolente muchacho. No digas que no te lo advertí —escupió.

Luego de eso, lo único que Harry alcanzó a procesar fue la repentina sensación de ser ahogado.

—¡!

—Quise ser amable, pero te empeñaste en ser descortés y acabaste con mi paciencia —El tono de Morrigan era increíblemente frio para alguien que estaba viendo a su hijo ahogarse—. Toca enseñarte a respetar a tu madre, entonces.

Lagrimas empezaron a atisbarse por la comisura de los ojos de Harry. Lágrimas de tristeza y dolor; pero sobre todo de ira. Recordó que estaba en el mundo de los sueños, que era un alma sin un cuerpo real. Por lo tanto, técnicamente no podía ahogarse, solo sentirlo. Lo que sea que estuviera haciendo Morrigan era algo simplemente psicológico, sin riesgo real de matarlo.

¿Eso volvía lo que hacía menos malo? ¿Hacia qué Harry sintiera menos ira?

—«¡Para nada!»—pensó, enojado. Enojado porque su madre fuera un monstruo. Enojado porque lo estaba ahogando. Pero sobre todo: ¡enojado porque por su culpa su vida actual era un jodido infierno!

Fue como si algo en su interior resonara.

[El Escudo de Amor de Lily] se ha activado]

Con esas palabras, Harry dejó de ahogarse.

Si se pensaba sencillamente, Morrigan era una Diosa que usaba la oscuridad como arma, por lo que técnicamente el [El Escudo de Amor de Lily, creado por el amor puro y sincero de una madre para proteger en contra del terrible Señor Oscuro, funcionaba en su contra. Había algo sencillamente irónico en ello, pero al Harry enojado no le importó, y sin importarle las consecuencias lanzó una ráfaga de mana a la cara de su supuesta madre.

¿Una Diosa contra el ataque de un mortal? Bastaba con decir que el ataque simplemente se evaporó al tocar su piel.

Pero lo importante no era cuánto daño había hecho. El significado detrás del ataque era lo importante:

«¡No te temo!»

Para la Diosa del Pánico, aquello probablemente era el peor de los insultos.

—Tú…

—«Estoy muerto»—fue lo que pensó Harry cuando vio como los ojos de Morrigan ardían en cólera… en un sentido literal. Sus ojos literalmente estaban relampagueando en mana oscuro, mana que luego salió disparado en contra de su persona.

Harry pensó que esa sería la primera vez que experimentara un [Game Over] en el [Modo Pneumakinesis]; pero alguien saltó a defenderlo.

—¡Basta! ¿No ves lo que haces? —dijo… ¿Morrigan?

—«No, espera —Harry parpadeó, notando que «Morrigan» usaba un vestido azul y lucia menos siniestra de lo normal—. ¿Es la No-Señora Booker?»

Viendo al frente y notando que la Reina de las Pesadillas seguía ahí, confirmó su teoría. Recordaba que los Espíritus Divinos podían estar en dos lugares al mismo tiempo, así que no se le hizo muy difícil entender lo ocurrido: la personalidad de la No-Señora Booker se había manifestado en otro cuerpo separado de la personalidad de la Reina de las Pesadillas para defenderlo.

Entenderlo, sin embargo, no le quitaba lo raro.

—«Esta cada vez se vuelve más complicado»—pensó Harry.

—Apártate —exigió Morrigan a su otro yo con frialdad—. ¿No viste lo que hizo? ¡Osó alzar su mano contra mí, su reina madre! Tal ultraje no puede ser pasado por alto. ¡Debe ser castigado!

La no-señora Booker no se apartó.

—¿Y qué me dices de lo que tú has hecho? —inquirió, mirando con frialdad a su otro yo—. Lograste evitar que saliera y te adueñaste de una conversación que no eras capaz de manejar, y ahora solo mira el resultado. Realmente, que descaro… ¡¿Cómo te atreves a llamarte su madre luego de casi asfixiarlo con tu poder?!

A Morrigan le importó un cacahuate los argumentos lógicos de su otro yo.

—No puede hacerme frente. Soy una Diosa temida por toda Europa, capaz de destruir civilizaciones si me lo propongo. Y tú… nadie te recuerda. Eres un simple recuerdo de un pasado tonto. ¿Crees poder detenerme?

La no-señora Booker asintió con decisión.

—Claro que puedo detenerte. ¡Soy una Diosa Madre, y tú eres solo un monstruo! Contra mi amor… ¡no eres nada!

Y para demostrarlo, la no-señora Booker lanzó una andanada de mana azul a su otro yo. Inesperadamente, eso logró hacer que Morrigan desapareciera.

La no-señora Booker lo volteó a ver en cuanto eso pasó.

Y luego suspiró con alivio.

—Gracias al Manred que estás bien. No sabes cuánto lamento no haber podido salir antes.

Harry se le quedó mirando sin palabras. Los últimos minutos de su vida estaban resultando ser más complicados que el mes que llevaba siendo un jugador.

—Primero que nada, te diré mi nombre. Te lo has ganado —La no-señora Booker sonrió—. Yo soy Nantosuelta, la Diosa Cuervo del Hogar. Un vestigio del pasado de la antigua Galia.

Todavía sin saber que decir, Harry le lanzó un [Observar]

¡Ping!

[Nombre: Nantosuelta]

[Título: La Diosa Cuervo del Hogar]

[Origen: Mitología Gala]

[Progenitores: Danu (solo ella)]

[Consortes: Sucellus]

[Descendientes: Realeza europea. Casta Morrignu]

[Símbolos: el cuervo]

[Atributos Divinos: Diosa Madre]

[Otras formas: Morrigan]

[Gustos: el placer, los héroes, la gente cortes y su descendencia]

[Disgustos: la gente descortés y los perros]

[Rango de relación con el usuario: Adoración (especial) (Nantosuelta vive por sus hijos, pero desde un método algo… difícil de entender]

[Probabilidad de relación amorosa: 0% (Tu mama, wey)]

[Nantosuelta es una antigua Diosa Gala, una faceta primigenia de Morrigan que ha sido olvidada con el paso del tiempo. Su existencia es un dato borroso del que solo se tiene cabida debido a los restos de las tribus galas conquistadas por los romanos. Es descrita como una especie de tótem de cuervo que se posa en los hogares para dar protección a las familias. Su nombre, de significado «rio tortuoso», también señala un lazo con el agua]

[Ella es regia, pero amable. Es «la Morrigan de la luz», lo más cercano a la forma original de Morrigan antes de ser corrompida por los pensamientos negativos de los hombres. Más tratable que Morrigan, es una madre y esposa ejemplar que llena a las personas de amor; pero sus cuidados son simplemente excesivos. Ella es del tipo de madre que hace todo por el bien de su hijo, incluso sin tomar en cuenta la opinión del mencionado. Normalmente sonríe con la dulzura de una reina de cuentos de hadas, pero si es insultada se transformará en Morrigan de manera inmediata]

[Ella te ama como un hijo en un nivel simplemente inentendible para los humanos]

Harry parpadeó. ¿Nantosuelta? Esa era una Diosa que no conocía para nada. Ni siquiera era mencionada en el libro celta que había leído.

—Sin palabras, ¿eh? —Nantosuelta, la no-Señora Booker, lo miró con una sonrisa complicada—. No puedo culparte. Este nombre no es algo de lo que me enorgullezca. Es algo que nació cuando ese hombre bastardo dividió mi imagen en dos. Esta yo es las más cercana a mi forma original, pero mi verdadero nombre es Morrigan. No se te puede olvidar.

—Entiendo —fue lo único Harry que dijo.

Nantosuelta suspiró.

—No me lo pongas más difícil, Harry. Entiendo lo que te pasa, pero trata de ser más comprensivo.

Harry se mordió la lengua al oírla. ¿Comprensivo? ¡¿Esperaba que fuera comprensivo con la idea de que su madre, la Diosa, había decidido no estar con él simplemente porque le daba la gana?! ¡¿Qué era una loca esquizofrénica que había tratado de ahogarlo!

—«Alto —se dijo, usando [La Mente del Jugador]—. No debo sacar conclusiones. Quizás ella tenga una explicación»

Miró a Nantosuelta a los ojos.

—¿Por qué? —soltó finalmente—. Antes y ahora… ¿Por qué? ¿Por qué te convertirse en Lily Evans? ¿Por qué me dices que alguna vez fuiste ella?

—Oh, Harry —Nantosuelta lo miró con dolor—. Mi verdad es la verdad de una Diosa. Las respuestas a esas preguntas no son unas que puedas soportar.

—Pruébame.

Nantosuelta suspiró.

Y en una lagrima acuosa, Harry se encontró contemplando otro nacimiento.

Pero este no fue hermoso. Fue en realidad todo lo opuesto. La expresión dar a luz no conjugaba con lo que sus ojos veían. Mientras una mujer pujaba, parecía que el mundo mismo se llenaba de sombras: como si la realidad misma decayese ante lo que venía.

Y de repente, una luz cortó esas sombras. Un grito horrorizado resonó en sus oídos en cuanto eso sucediese, y, antes de que Harry lo entendiese, lo vio.

Era un bebé; pero era él bebe más horrible que había visto y vería en toda su vida. Su boca era el pico de un cuervo, tan larga que parecía una especie de arma en sí misma. Tenía cuernos de toro y garras en lugar de mano, como si fuera alguna especie extraña de bebé dragón. Su piel era escamosa y grisácea, más parecida a madera que a piel en sí. Su cuerpo además era desproporcionado: tenía las proporciones de un bebe, pero era inesperadamente grueso, como si en realidad fuera una especie de enano. Pero lo peor era su rostro, la cosa más fea que Harry había visto: una especie de masa deforme de carne con dos hendiduras carmesíes por ojos.

De no ser por [La Mente de Jugador], Harry no creía que hubiera sido capaz de poder ver a esa cosa sin terminar gritando o vomitando. Si una madre viera que había parido a una cosa así, probablemente se traumaría tanto que odiaría el concepto mismo de embarazo.

Pero la mujer que había dado a luz a aquella criatura no era una madre normal, y en una muestra de amor materno lloraba desconsoladamente ante el cadáver de su hijo.

—Ah —Nantosuelta miró esa escena con la cara en blanco—. Todavía pesa tanto como la primera vez.

—¿Qué pasó? —preguntó Harry al comprender que veía un recuerdo de la Diosa—. ¿Qué…? ¿Por qué tu… hijo esta así?

—Es una verdad dolorosa, una que trato pero no puedo olvidar —Nantosuelta cerró los ojos mientras sonreía. Una lágrima traicionera resbaló por su mejilla—. Ese niño es un recuerdo de lo que ese hombre me hizo. Me quitó lo que más amaba: mi habilidad para ser madre. Me volvió un monstruo, y como tal a mis hijos también.

—Eso… —Harry hizo una mueca, sintiendo como algo en su interior ardía en horror—. Eso es…

—Terrible —completó Nantosuelta—. Pero la verdad no termina ahí. Incluso si era la cosa más horrenda de la tierra, no me habría importado que naciese; pero ello tenía sus consecuencias. Como Diosa del Destino lo sabía. Si ese hijo mío abría los ojos, incluso los propios Dioses habrían encontrado su fin. Él era una amenaza contra el balance. No podía vivir. Como Guardiana del Planeta, no debía permitirlo.

Otra lágrima resbaló por la mejilla de la Diosa.

—Ah, pero esta reina también puede ser a veces una tonta —comentó con algo parecido a la auto-burla—. No pude evitar que mi hijo no naciera, y tampoco pude matarlo cuando lo di a luz… Por eso es que los demás los Dioses lo hicieron por mí.

Harry tapó su boca con sus manos, ahogando un grito de asombro. Aquello era tan… Simplemente no tenía palabras. Ni siquiera podía culpar a nadie. Era el tipo de situación trágica digna de la mitología en donde mirase por donde mirase, ningún escenario feliz era posible.

Tenía, sin embargo, una pregunta:

—¿Qué tiene que ver esto conmigo?

—Tiene que ver en el sentido que tu vida es la respuesta que tuve ante esta muerte —explicó Nantosuelta—. El hijo de la Diosa Morrigan sería uno que destruiría el mundo: el ser más horrible que hubiese en la Tierra. Por lo tanto, para evitar ese destino solo hay una manera: el niño que yo dé a luz, mi hijo, no debe ser el hijo de la Diosa Morrigan.

Harry se le quedó mirando un segundo, procesando sus palabras.

—Entonces, ¿por eso te transformaste en ella? ¿Te volviste mortal simplemente porque querías tener un hijo?

Nantosuelta asintió.

—Hace tiempo que estoy casada por estarlo. El hombre que es mi marido me teme. Solo estoy con él porque así me lo ha dictado el Rey de los Dioses. Soy la Diosa del Amor, pero todos aquellos que ven a Morrigan simplemente ven a un monstruo. Miles de años viviendo así por culpa de ese hombre… ¿Puedes culparme por abandonar el rostro poderoso pero solitario de una reina para poder gozar de la vida de una mujer normal?

—No —negó Harry—. Pero si te puedo culpar por todo lo demás. Me abandonaste. Dices que todo lo ves, ¿no? Que manejas el Destino de los hombres como Átropos y sus hermanas. Pues entonces debe saberlo: ¡paseé noches enteras llorando por mi madre y mi padre! ¡Solamente quería que me abrazaran! ¡No hiciste nada aun sabiendo eso! ¡¿Para qué traes a un niño al mundo si lo condenas a ese sufrimiento?!

—Oh, Harry —Nantosuelta lo miró con pena—. Eres muy sabio para tu edad, digno hijo de esta Diosa. Lo debes saber, ¿no? Esta yo no es omnipotente. Nunca lo he sido. Por más vasto que sea mi poder, hay cosas incluso ante las que me atengo. Si ese maldito de Tom Ryddle no hubiera acabado con Lily Potter, tu vida sería feliz con esa faceta mía. Pero Lily Potter murió y cual cascaron roto surgió Morrigan de nuevo. Y Morrigan no puede cuidarte.

«Porque es un monstruo capaz de matarte sin piedad»: fue lo que no dijo pero trasmitió. Incluso por encima de las leyes divinas que probablemente le impidiesen a una Diosa cuidar a un mortal, Morrigan no era pada nada adecuada para criar a un niño. Eso ella misma lo acababa de demostrar.

—¿Pero y tú? —cuestionó Harry.

Nantosuelta cerró los ojos.

—Al final de todo, yo también soy Morrigan.

Harry cerró los ojos brevemente. Al abrirlos, miró a Nantosuelta con toda la indiferencia que pudo reunir.

—Entonces, ¿por qué? —siguió preguntándolo—. ¿Por qué decirme esto?

—Porque aquellos que no conocen su historia están condenadas a repetirla —respondió la Diosa—. Tu destino ahora es tuyo y de nadie más, Harry. Pero me hiciste una promesa: alzar mi nombre por cielo y tierra. Ahora sabes porque te lo pedí.

Harry guardó silencio.

Básicamente, eso era todo. Morrigan había dividido su alma y generado a Lily Potter, de soltera Evans, que al morir habría desaparecido en la mente de la Diosa como nada más que un fugaz e insignificante recuerdo. Su madre ya no existía. Lo único que quedaba era una mujer que había participado con su creación. Una mujer que no podía ser (actuar como) su madre.

No había nada bueno en la noticia.

—Entonces, ¿qué? —cuestionó.

Nantosuelta lo miró con duda.

—Todavía tengo dudas —siguió Harry—. Sobre mí, sobre lo que debo hacer… Sobre lo que va a pasar… Pero sobre todo una. Yo… ¿Soy un Semidiós?

La respuesta de Nantosuelta fue sencilla:

—No. Lily Potter carecía de [Divinidad]. Incluso si eres mi hijo, por mi parte eres tan mortal como cualquier otro.

—Ya veo —Harry asintió, entendiendo algunas cosas. Pero todavía había una duda: —. ¿Cómo fui entonces capaz de pisar el Campamento Mestizo? ¿Tuviste algo que ver?

Nantosuelta puso un rostro algo complicado.

—Eso… dar la respuesta a esa pregunta sería interferir como Diosa del Destino. Solo puedo decirte lo que sé como Lily Potter o una Diosa normal: y eso es que tu padre fue James Potter. Nada más. El cómo puedes estar en un campamento de otra mitología, eso es algo que tú mismo debes descubrir.

Harry se le quedó mirando con cara plana.

—«¿Hasta cuándo con esto de "debes descubrirlo por ti mismo"?»—se quejó. ¿De qué servía que su madre fuera una Diosa ultra poderosa? Literalmente había más contras que pros.

—Bien —asintió sin mostrar su sentir—. Última pregunta: ¿cómo invoco tu poder?

—Usa mi nombre como símbolo, y conectate con Morrigan —respondió ella—. Es un poco difícil de explicar. La que puede ayudarte es mi otro yo, y actualmente está algo molesta. Tendrás que hacer algo para ganarte su ayuda.

Harry se le quedó mirando con incredulidad. ¿Tenía que hacer algo? ¡¿Qué no bastaba con que hace minutos lo había ahogado?!

—Sí, puedo oírla —Nantosuelta habló de una manera que hizo que Harry se lamentara porque su madre fuera una esquizofrénica—. Dice algo muy sencillo: te va a dar su poder, pero tienes que demostrarle que eres digno de él. Debes derrotar a su siervo usando tu nueva fuerza si quieres luego acceder a ella sin su ayuda.

¿Negarse siquiera era una opción?

¡Ping!

[¡Digno hijo de mamá!]

[Objetivo: Derrota al siervo de Morrigan usando el poder que ella te concederá]

[Recompensa: acceso al [Modo Morrignu]

[Fracaso: Sin poder suficiente para sobrevivir a lo que viene]

—«Pues por lo que veo no»—se respondió Harry su propia pregunta. Dirigiéndose hacia Nantosuelta (su madre, se recordó), asintió—. Acepto.

Nantosuelta sonrió. Seguidamente, una nube de cuervos surgió de ella y apareció un hombre… que solo usaba una tanga muy ajustada.

—«¡Mis ojos!»—gritó Harry al ver eso.

Era un hombre extraordinariamente apuesto, lo suficiente como para que incluso los hombres lo reconocieran y se detuvieran a mirarlo con envidia y admiración. Su pelo era ligeramente largo y estaba peinado toscamente hacia atrás, excepto por un mechón que caía. Sus características más notables eran el puente de su nariz y sus valerosas cejas, por las cuales muchas mujeres pasarían horas en cirugía para tratar de obtener. Su boca corta también era estúpidamente perfecta, dándole un cierto aire estoico que contrastaba con sus ojos de mirada brillante. Y además era notablemente musculoso en el nivel perfecto, con un cuerpo sin ningún punto de grasa innecesario, cosa que era perturbadoramente fácil de visualizar porque aquel hombre solo usaba una tanga masculina ultra ajustada que apenas y contaba como vestimenta.

Para Harry, era algo perturbador, sobre todo porque su madre fue quien invocó a aquel hombre. Lo único que le permitió distraerse fue tratar de imaginarse la reacción de Harmusp al ver a aquel tipejo.

Ajeno a eso, el hombre en tanga se arrodilló ante Nantosuelta de una manera que le dio a Harry una vista frontal de su trasero.

—¿Llamó usted, señora? —inquirió.

Nantosuelta lo miró con una tenue sonrisa extraña.

—Sí —asintió—. Te he convocado para que tengas un encuentro con este chico.

Desviando su mirada hacia él, el hombre hizo una mueca de ligero horror.

—P-pero, señora… Es solo un niño —señaló—. Como su caballero, he hecho todas las cosas que me ha pedido sin importar cuanto me desagraden; pero estar con un niño, sobre todo uno tan pequeño, es algo…

Nantosuelta lo detuvo, para el bienestar de la salud mental de Harry.

—No me refería a esa clase de encuentro, idiota —dijo con molestia—. Quiero que pelees con él como si tu vida dependiera de ello.

—Oh —el hombre asintió, entendiendo—. Entonces, mi señora, ¿podría por favor devolverme mi ropa normal?

Nantosuelta lo miró en silencio durante unos minutos. Unos minutos muy largos.

Luego asintió e hizo que una oleada de cuervos lo rodearan, dándole un un traje verde oscuro parecido a un spandex. Seguía marcando bastante sus músculos, pero resultaba muchísimo menos extraño. Harry lo habría visto como un noble héroe de no ser por lo que sus ojos acababan de presenciar.

—«Creo que voy a necesitar blanqueador cerebral»—se dijo mientras contenía las ganas de llorar. Ni siquiera podía soñar con usar magia para borrarse el recuerdo de la tanga, porque era inmune a esa clase de manipulaciones mentales.

—Muy bien, Harry —Nantosuelta le sonrió. Había algo en su rostro que le recordaba demasiado a Morrigan—. Ahora es tu turno.

Y antes de darse cuenta, Harry se encontró rodeado de cuervos; luego, una habitación oscura donde estaba él solo con tres enormes cuervos fue lo único que distinguió.

¿Ara? —Uno de los cuervos lo miró con un brillo extraño en sus ojos—. Pero cuanto tiempo. Nos volvemos a ver, mi pequeño conejito.

Aunque esta reina no puede decir que esté contenta por eso —dijo otro de los cuervos con disgustos.

—Muerte —fueron las sabias palabras del último.

—«Esas voces… »—Harry las miró con asombro—. ¿Coneja, Vaca y Yegua?

—Las mismas —Coneja asintió—. Y ya sabes lo que te toca, ¿o no, querido? Ha llegado una vez más de que nos entretengas, pequeño príncipe.

Y sin ninguna misericordia, los tres cuervos le dieron un picotazo al unísono.

Cuando volvió a ser consciente de sí mismo, pudo distinguir la sensación de tener apéndices en su cabeza y espalda.

¡Ping!

[¡El [Modo Morrignu] se ha activado! ¡Obtienes el efecto de [Recepción Celestial del Heraldo Divino (D)]!

[¡Ganas [1.500HP]!]

[¡Ganas [1.500MP]!]

[¡Ganas [25] a los [STATS] físicos y el [MAG]!]

[¡Ganas mejoras a ciertas habilidades!]

—Esta presencia… —El hombre exhibicionista lo miró con ojo agudo—. Mi señora, ¿acaso este niño es…?

—Sí —Nantosuelta asintió con orgullo—, este chico es mi hijo. Por lo tanto, debes tratarlo con el respeto adecuado. ¡Pelear contra él como si no fueras a matarlo sería simplemente una descortesía!

—«Me preguntaba cuanto tardaría para decir eso»—se preguntó Harry, conteniéndose de rodar los ojos. Ahora que sabía que la señora Booker era Morrigan, su obsesión por la cortesía le parecía comprensible. Ella, después de todo, le había declarado la guerra a un héroe solo porque este había sido irrespetuoso con ella.

—Ufufufu. Esos no son todos los detalles, querido —Coneja rió de una manera que no le causó buena espina a Harry.

—Muy bien —Asintiendo al escuchar las palabras de Nantosuelta, el hombre exhibicionista conjuró una espada en su mano izquierda y una lanza en su mano derecha—. Me presento entonces. Soy Diarmuid Ua Duibhne. ¿Puedo saber el nombre de aquel que me enfrenta?

Una pizca de burla cruzó por un momento el rostro de Harry. ¿Decirle su nombre? Que tonto. ¿Siquiera se consideraba digno de eso?

Sacudió la cabeza rápidamente. No, no debía pensar así. Esa era la influencia de los aspectos de Morrigan. Lo recordaba claramente: en batalla ella daba fuerza a los hombres, pero también los llenaba de ira. Si no tenía cuidado terminaría sacando la misma personalidad de la Reina de las Pesadillas y terminaría metiendo la pata.

—«Yo controlo este poder —se dijo con firmeza—. ¿Me escucharon? ¡Este poder no me controla a mí!»

—Mi nombre es Harry Potter —le dijo a Diarmuid—. Lamento que nos conozcamos en esta situación. Pero tengo que derrotarte. Espero que me comprendas.

—Ciertamente —Diarmuid le dio una sonrisa de medio lado—. El carácter de mi señora sin duda debe ser difícil incluso para su propio hijo. Pero como padre también la comprendo. Esta es la manera en que se forma un guerrero. Por eso como su caballero, ¡aunque seas joven no iré suave! ¡Adelante, Harry Potter! ¡Demuéstrame de lo que estás hecho!

Harry le dio una sonrisa, sin poder contener un cierto ánimo: el deseo de pelea propio de la Diosa de la Guerra

Fue en ese momento en que todo pareció congelarse:

—«¿Eh?»

—Se ha actualizado el mecanismo de pelea en base a los [STATS] —dijo Aissi—. Por favor, revise la nueva mecánica.

¡Ping!

[Cambios]

[La fórmula de cálculo del [HP] pasa a ser: [(50 x LV) ({END VIT STR} x 20)]

[La fórmula de cálculo de la [DEF] pasa a ser: [(1 x LV) ({STR END} x {2 1 por cada LV} END%]

[La fórmula de cálculo del [ATK. MAG] pasa a ser: [(1 x LV) ({INT MAG} x {2 1 por cada LV}) INT%]

[La fórmula de cálculo de la [DEF. MAG] pasa a ser: [(1 x LV) (INT MAG} x {2 1 por cada LV}) MAG]

[Ahora la lógica de daño se aplica en base a una relación de porcentaje. Si tu valor ofensivo es superior, ganas extra al daño; pero si es inferior, este disminuye.

[Si el valor defensivo es un 10% superior al ofensivo, el [DGM] pasa a disminuir un -10%. Esto se aplica de manera consecutiva hasta que el daño sea nulo]

[Si el valor ofensivo es un 10% superior al defensivo, el [DMG] pasa a ser la base, subiendo posteriormente en un 7.5%. De esta manera, un caso en que el valor ofensivo sea el doble del defensivo da un incremento del 75% del daño. Esto se sigue aplicando de manera consecutiva infinitamente]

—Eche un [Observar] para mayor comprensión —aconsejó Aissi.

Haciéndolo caso, Harry usó [Observar] en Diarmuid.

¡Ping!

[Nombre: Diarmuid Ua Duibhne].

[Edad: 40 (edad con la que murió)]

[Título: Diarmuid del Punto de Amor].

[Raza: Humano]

[Estatus: No-Muerto].

[LV 50 ]

[HP: 9.150/9.150]

[MP: 1.500/1.500]

[ATK: 903]

[DEF: 935 —1.402]

[ATK. MAG: 500]

[DEF. MAG: 500 —750]

[STR: 40]

[VIT: 45]

[END: 45]

[AGI: 65]

[DEX: 65]

[MAG: 25]

[INT: 25]

[WIS: 30]

[CHA: 60/¿?]

[LUC: 0 (No es un Semidios; pero lo parece con lo mala que es su suerte)

[Rasgos: Humanoide. Masculino]

[El Caballero de Fianna. Un hombre irlandés nacido en el siglo II después de Cristo. Hijo de Donn, un guerrero de Fianna, es a su vez el hijo adoptivo de Aengus, el Dios Celta de la Juventud, quien lo puso bajo su tutela luego de que Donn terminase maldito como castigo por haber asesinado por celos a Congus, el hijo de un mayordomo que era seguidor de Aengus]

[De gran coraje, Aengus le dio cuatro armas divinas que a su vez le habían sido dadas por su propio padre adoptivo, el Dios del Mar Manannán mac Lir. Con ellas, se hizo rápidamente de renombre. Luego de pasar la noche con una «detestable y hermosa gélida mujer de la estirpe de los Sidhe», de la cual rechazó la oferta de volverse su sirviente, terminó maldecido con su [Punto de Amor, el cual causaría que cualquier mujer se enamorara al mirarlo. Cuando Grainne, hija del rey de Irlanda, se comprometiese con el anciano Fionn Mac Cumhaill, ella misma se dejaría deslumbrar por el hechizo del [Punto de Amor] y se enamoraría de Diarmuid. Con engaños que incluían un juramento mágico y pociones de amor, Grainne obligaría inicialmente a Diarmuid a ser su amante en contra de todo su honor como caballero, incluso aunque finalmente después terminase verdaderamente enamorándose de ella. Obligado así por la magia de Grainne, Diarmuid huiría con la novia de su rey, iniciando una cruzada llena de mucha sangre que solo terminó cuando Fionn decidió reconocer su matrimonio, le otorgó a Diarmuid un título y tierra apropiados, y les dio la bienvenida a ambos como súbditos. Algún tiempo después Diarmuid seria fatalmente herido por un jabali demonio, la reencarnación de Congus, mientras cazaba con Fionn. Los celos y resentimiento ocultos llevaron a que Fionn no hiciese uso de sus poderes para salvar a su súbdito, y Diarmuid sucumbió a sus heridas]

[Su historia no terminó ahí, porque la «detestable y hermosa gélida mujer de la estirpe de los Sídhe» —que naturalmente era Morrigan— esclavizó su alma en el reino de los héroes, volviéndolo uno de sus esclavos personales. Así, incluso después de su muerte fue incapaz de cumplir su único deseo: ser un noble caballero]

[Diarmuid no siente gran cosa ante ti, aunque tu edad le recuerda un poco a sus propios hijos]

[Ventajas]

[Punto de Amor: Una especie de [Rostro Místico, generada por la maldición de Morrigan, la Diosa del Amor y el Conflicto. Siempre que se trate de alguien del genero opuesto (el femenino), se desatará una maldición que causará [Enamoramiento] a primera vista. No es algo irrefutable, y personajes con fuertes protecciones mágicas del tipo mental pueden defenderse, pero la fuerza de voluntad también es importante, siendo que alguien como Grainne se dejó hechizar por si misma al sentir atracción física por Diarmuid. E incluso en el caso de que el efecto de [Enamoramiento] no se active, el [Punto de Amor] generará tensión constante sobre el atractivo de Diarmuid, reduciendo el [WIS] y el [INT] de enemigos femeninos en un 50%]

[Resistencia Mágica (B): Obtenida por la [Afección Divina de Oengus]. El cuerpo de Diarmuid pertenece a un reino separado del de los meros mortales. Considerado como un templo en sí mismo, repele la magia igual que los seres sobrenaturales de alta gama o los hechiceros de la Edad Dorada de los Dioses. El resultado es que cualquier hechizo realizado con un [MAG] menor a [25] será anulado al tocar su cuerpo, y que hechizos con un poder superior vean disminuidos su daño en un 20%]

[Afección Divina de Oengus: El amor del padre adoptivo de Diarmuid, el Dios de la Juventud y la Belleza de la Mitología Celta. Aparte de darle una belleza digna de los mismos Dioses, se obtiene un efecto especial a su vitalidad que añade un 50% a su [HP] y que le da «su máxima apariencia» sin importar cuanto pase el tiempo. Por esto, Diarmuid cuando estaba vivo no envejecía estéticamente luego de su máximo desarrollo a los 21, incluso aunque su esperanza de vida era solo un poco más elevada a la común de los humanos]

Luego de eso, apareció en frente de él su [Estado] sin que siquiera lo pidiera.

¡Ping!

[Nombre: Harry James Potter].

[Edad: 10 años]

[Título: El-niño-que-vivió (25% al LUC. 100% de daño en contra de enemigos [Oscuros]. Resistes un ataque letal por día)].

[Raza: Homo-Magi (5 Mag y 2 Dex)]

[Estatus: Vivo].

[LV 23. EXP (434. 793,75/4.098.600)]

[HP: 1.458/1.1458. (Reg. 0, 10 Sec. —6 Min.)]

[MP: 2.778/2.778 ((Reg. 0, 31ec — 18. 5 Min)]

[ATK: 403.7 903.7]

[DEF: 400.66]

[ATK. MAG: 470]

[DEF. MAG: 855]

[STR: 20 — 10 (35]

[VIT: 18 — 9 (34]

[END: 14 — (32)]

[AGI: 25 (50)]

[DEX: 25 — (50)]

[MAG: 31 — 67, 8]

[INT: 31 — 22, 5]

[WIS: 20 — 17, 4)]

[CHA: 12]

[LUC: 12 — 14, 35))

[Puntos: 15]

[Dinero: 350]

Harry contuvo una mueca.

Aunque el incremento del [Modo Morrignu] era sencillamente asombroso, no era todo lo que podía darse. En el [Modo Pneumakinesis] su alma proyectada fuera de su cuerpo solo contaba con un 25% de su [MAX.HP] y un 75% de su [MAX. MP]. Incluso sin tomar en cuenta eso, sin la fusión del [MP] y [STATS] de Harmusp también estaba perdiendo una jugosa cantidad de mana.

Aun peor que eso, por lo que veía Diarmuid era un hueso extremadamente duro de roer. Su ofensiva y defensiva eran astronómicas. No estaba seguro de poder derrotarlo. Sobre todo tomando en cuenta la nueva metodología de pelea.

—Sobre eso —Aissi interrumpió sus pensamientos—, se ha añadido una nueva mecánica. Ahora, cuando el jugador proporciona los datos de su enemigo mediante el [Observar, el daño base realizable se le es dado. A continuación se le muestra un ejemplo

¡Ping!

[DMG físico realizable (equipado): 1.302]

[DMG mágico realizable: 725]

—Es importante señalar que ahora los hechizos mágicos han invertido su lógica —señaló Aissi—. Algunos añadirán [DMG] en base a puntos y otros en base a porcentaje. La mayor parte de sus habilidades, hasta los momentos, no han sufrido cambio en eses sentidos.

Harry contuvo un suspiro. Básicamente, la nueva mejora no le resultaba para nada. Si tomaba en cuenta el [HP] de Diarmuid, derrotarlo sería absurdamente difícil. Y eso era solo visualizando cuantos golpes tenía que darle. Había que añadir además que el [AGI] y el [DEX] de Diarmuid ridiculizaban los suyos, por lo que lograr darle un golpe seria increíblemente difícil.

—«¿Pero tal vez él no pueda causarme mucho daño?»—se dijo, antes de desechar el pensamiento, sintiéndose estúpido. Su [HP] era literalmente una basura que solo funcionaba por el plus del [Modo Morrignu]. Dos golpes de Diarmuid bastarían para dejarlo K.O.

De todas maneras, quiso confirmar. Decidió así ver el poder de las armas de Diarmuid mediante [Observar]

¡Ping!

[Gae Buidhe]

[Calidad: Legendaria]

[Daño: 1000DMG]

[Efectos Especiales: Reduce el máximo [HP] del enemigo]

[Requerimientos: 25STR y 35DEX]

[Durabilidad: 100%]

[Conocida como la [Rosa Dorada de la Mortalidad, es una lanza maldita de 1.4 metros de largo con la propiedad de que sus heridas no pueden ser curadas de forma natural o mediante hechicería. Fue un regalo dado a Diarmuid por su padre Oengus, a quien Manannán mac Lir le dio tal lanza]

[Tiene el efecto de reducir el máximo de [HP, lo que limita los efectos de curación y regeneración. Es una lanza peligrosa, con la maldición contenida en ella amplificando el dolor de los rivales que son perforados por ella; solo su propietario, Diarmuid, es conocido por haber sido por herido ella y aun mantenerse en pie. Originalmente su maldición no podría ser dispersada por el mortal Diarmuid de manera consciente, pero con ayuda de Morrigan, su actual patrona, ha aprendido un método para solucionar tal problema. Cuando lo usa, la maldición desatada en la lanza surge como un torbellino de mana que devuelve a su estado natural la salud del afectado]

[Diarmuid suele usar esta arma junto a [Beagalltach] cuando el peligro escasea]

¡Ping!

[Beagalltach]

[Calidad: Legendaria]

[Daño: 500DMG]

[Efectos Especiales: Incrementa la [DEF] y [DEF.MAG] del usuario en un 50%. Añade un 20% a la probabilidad de esquivar los ataques. Reduce la probabilidad de recibir [Daño Critico] en un 25%. Duplica sus propios valores en compañía de [Moralltach]

[Requerimientos: 25STR]

[Durabilidad: 100%]

[Conocida como la [Onda de la Pasión, es una espada corta dotada con la propiedad mística de alterar el destino para «asegurar la victoria del usuario». Hace juego con su pareja, Moralltach, y solo muestra su efecto total al ser emparejada con ella. Fue un regalo dado a Diarmuid por su padre Oengus, a quien Manannán mac Lir le dio tal espada]

[Su propósito es meramente defensivo. Si no se usa junto a su pareja, únicamente tendrá el efecto «de procurar la supervivencia». Aumenta el poder defensivo de su usuario, no solo incrementando mágicamente sus capacidades defensivas en un 50%, sino alterando su rendimiento para incrementar al límite sus probabilidades de esquivar los ataques y no recibir golpes críticos. Esto último, sin embargo, toma una serie de factores que parten desde la suerte hasta la habilidad, así que no es exactamente útil. En sus momentos finales, Diarmuid uso esta espada en compañía de [Gae Buidhe, y terminó siendo herido por Congus hasta llegar a la muerte]

[Diarmuid suele usar esta arma junto a [Gae Buidhe] cuando el peligro escasea]

Una parte de Harry se sintió extremadamente ofendida al ver que su enemigo estaba usando las armas que consideraba eran «para cuando el peligro escasea»; otra, sin embargo, pensaba que era muy afortunado. Sí así de roto era Diarmuid con armas simples, no quería ni imaginar lo que pasaría con sus armas serias.

Aunque eso lo hizo preguntarse: ¿por qué los valores de las armas de Diarmuid no aparecían en su [Observar] sumados a su [ATK]?

Se decidió separar tales valores para evitar confusiones, dado que el daño sumado solo se aplicará al daño causado junto al arma —explicó Aissi. Y luego le mostró el daño que Diarmuid podía hacerle:

[Normal: 1.501DMG]

[Gae Dearg: 5.099DMG]

[Beagalltach: 3.038DMG]

[Gae Dearg y Beagalltach: 9.264]

[DMG MAG: 0DMG]

—«…»

Harry se quedó mirando aquella pantalla con cara plana.

—«¿En enserio?—pensó—. Ni hablar de mi modo actual, ¡ni en mi forma normal aguanto uno de sus golpes! Entre esto y el daño que le causo… ¡¿Cómo diablos se supone que lo venza?!

Era simplemente ridículo. El único valor de daño que podía soportar era el [DMG. MAG] de Diarmuid (porque era [0]), ¡y parecía que Diarmuid ni siquiera peleaba usando magia! ¡¿Por qué este nuevo sistema era simplemente tan injusto?!

Aunque siendo sinceros, Harry comprendía que el sistema actual de hecho era más lógico. Es decir, antes tanto el como los oponentes estaban en una lucha de «corre que te pego». Básicamente ganaba quien podía esquivar mejor los ataques. Ahora, ese efecto no era tanto tomado en cuenta, y los [STATS] eran muchísimo más lógicos. Tomando en cuenta lo que había visto, estaba seguro que en su [ Modo Morrignu] podría darle una buena patada en el culo a la mayoría de los campistas. Pero eso era porque la mayora tenia [LV] semejantes al suyo. Contra Diarmuid, un héroe legendario que había vivido hace más de un milenio, simplemente no tenía oportunidad.

—«Aunque tal vez estoy siendo demasiado pesimista»—se dijo. Tenía que asestarle siete golpes a Diarmuid con su guadaña o golpearlo con más de 13 hechizos. Además, aunque evitar ataques de su enemigo era su prioridad, entre el título de [El-niño-que-vivió] y su [Chispa de Vida] tenía una salvaguarda por dos golpes.

—«De todas maneras, quejarse no resolverá nada —se dijo, viendo como lentamente el [Modo Pausado] empezaba a desaparecer—. Necesito esta fuerza. Por Sally, por Percy, por Harmusp y por mismo… ¡no puedo dar marcha atrás! Pase lo que pase, ¡tengo que vencer a este tipo y adueñarme de este poder!»

Para eso, lo que sucedió con Asterios no podía tener lugar. ¡Esta batalla solo podía ganarla con cabeza fría!

Con ese pensamiento, el [Modo Pausado] dejó de tener lugar.

Sucedieron de inmediato dos cosas. La primera fue que Harry conjuró la [Guadaña de Ejecución de Cuervos] en su mano. Y la segunda fue que Diarmuid salió disparado hacia él como una bala.

—«¡Pero que veloz!»—apreció Harry. Tal vez fuera porque su [AGI] y [DEX] habían sobrepasado los cincuenta, pero no se le hacía tan difícil discernir a Diarmuid. Sin embargo, todavía había una importante diferencia de [15DEX] y [15AGI] entre ambos, sin tomar en cuenta la habilidad marcial del guerrero celta y el hecho de que él no estaba acostumbrado a su velocidad actual. Le sería muy difícil seguirle el ritmo a Diarmuid sin arriesgarse.

—«Por fortuna, tengo esta carta»—pensó. Y luego usó su [Aparición].

Y tal y como recordaba, en vez de desaparecer con un «¡PLOP!» terminó transformándose en una oleada de cuervos, la cual lo posicionó detrás de su oponente, que pareció asombrarse notablemente ante su movimiento, bajando su guardia a un grado que Harry no pensaba desaprovechar.

—¡ [Lightining Strike]!

BOOM.

[¡-1.1999HP!]

¡Ping!

[¡Lightining Strike ha subido de nivel!]

¡Ping!

[¡[Magia de Rayos] ha subido de nivel!]

¡Ping!

[Lightining Strike]

[LV 40 (17%)]

[Hechizo basado en el poder de la electricidad que genera una bola de energía cuyo efecto, aunque disminuido, es similar al golpe de un relámpago. Puede paralizar]

[Efecto: causa 340DMG. Tiene un 20% de chance de causar [Parálisis]

[Costo: 130]

¡Ping!

[Magia de Rayos]

[LV 40 (3%)]

[Magia elemental que permite la manipulación de la electricidad]

[Efecto (pasivo): incrementa la efectividad de los hechizos eléctricos en un 40%. Reduce el costo de los hechizos eléctricos en un 20%. Incrementa la chance de causar debuffs eléctricos en un 9%. Reduce la chance de recibir debuffs eléctricos en un 4%]

[Efecto relacionado: Evocación de Rayos (Costo: 30MP por minuto)

Viendo como los [9.150HP] de su oponente pasaban a ser [7.151HP], Harry no pudo evitar esbozar una sonrisa.

¿De qué se había estado quejando hace unos minutos? ¿De que Diarmuid estaba roto? ¡Roto estaba él, que usando solo [130MP] había generado [1.1999DMG]! Con su [MP] actual, podía usar ese movimiento alrededor de veinte veces. Y eso era sin tomar en cuenta su regeneración de [MP], que era tan grande que prácticamente se recuperaba en un instante. Gracias a ella, podía usar su [Aparición] combinada con [Lightining Strike] sin temor de sufrir [Rebote] en plena pelea

—«¡Solo cuatro [Lightining Strike] y adiós Diarmuid!»—pensó con una sonrisa, haciendo uso de su [ Aparición] para convertirse en una marejada de cuervos y surgir en el aire, planeando acribillar a su oponente desde los aires.

Fue cuando Diarmuid brilló y dio un salto; o al menos, eso fue lo único que Harry pudo procesar, porque antes de darse cuenta sintió como le daban una atroz patada en la espalda y era mandado a volar.

[¡-1.501HP!]

¡Ping!

[¡El [efecto salvaguarda] de [El-niño-que-vivió] se ha activado! ¡Sobrevives con un [1HP]!]

Sintiendo sus instintos gritar, desechó las ventanillas con un pensamiento, y rápidamente usó su [Aparición] para emerger en el suelo, esquivando así una puñalada de parte de su enemigo.

—«¿Estaba diciendo algo de que esto iba a ser fácil?»—se dijo con auto burla, para luego desatar una andanada de [Lightining Strikes] en contra del Diarmuid aun en el aire. Este los esquivó con una maestría casi sobrenatural, y descendió sobre él con [Gae Dearg] apuntando hacia su cuello.

Ver eso llamó la atención de Harry. Haciendo uso de su [Aparición], esquivó el ataque, lanzando otro [Lightining Strike] para ver a Diarmuid esquivarlo con sencillez, volviendo a notar lo mismo de antes: Diarmuid seguía siendo distinguible. Es decir, la velocidad abrumadora que lo vio utilizar hace unos minutos parecía no ser algo que pudiese usar a cada momento.

—«Hmn»—Pensar eso hizo que Harry idease rápidamente un plan.

Lanzó otro [Lightining Strike], sin darle a su rival y viéndose obligado a volver a usar su [Aparición]. Se teletransportoo así una vez más hacia el aire, donde se decidió a sacar una carta que llevaba tiempo sin usar: la [Electric Rotary Sword]

Pero como en una repetición de lo sucedido hace unos minutos, Diarmuid brilló y de un salto le asestó una patada que lo mandó a volar hacia el piso.

Harry sonrió ante eso.

[Daño es inválido]

¡Había cambiado su raza a Inferius! Con eso, el golpe de Diarmuid no había hecho más que empujarlo.

—«¡Y ni eso es algo!»—pensó con una sonrisa, usando su [Aparición] para surgir a espaldas de su enemigo, frenando su caído para luego asestarle a Diarmuid la [Electric Rotary Sword] a quemarropa.

[¡-1532HP!]

—«[5.619HP] »—contó Harry con una sonrisa, aterrizando con elegancia ante el suelo. Sintiéndose extrañamente triunfante, comentó sin poder evitarlo: —. Solo puedes mostrar mayor velocidad cuando saltas.

—¡!

Un gesto de asombro cruzó por los guapos rasgos del caballero celta, antes de que una mirada de reconocimiento apareciera en su rostro.

—Como era de esperar del hijo de mi señora —comentó. Después sonrió y volvió a la carga.

Eso marcó el inicio de un asalto donde Diarmuid se movía a velocidades increíbles, obligando a Harry a depender de su [Aparición] para esquivar.

—«¡Esto es imposible!»—se quejó, sintiendo sus ánimos decaer. Ahora que Diarmuid era consciente de que sabía su debilidad y había visto que usaba [Magia de Rayos], esquivar se le hacía supremamente fácil. Harry todavía podía jugar más cartas mágicas como el uso de más elementos; pero consideraba que la [Magia de Rayos] era la mejor. Además, creía que no jugaría gran diferencia en un sentido estricto. Diarmuid probablemente esquivase cualquier hechizo fácilmente.

—«¡Tengo que tomarlo por sorpresa si quiero lograr algo!»—se dijo.

Y eso fue lo que hizo. Decidido a innovar, usó su [Mystokinesis] y trató de crear la imagen de sí mismo a unos metros de su persona al mismo tiempo que se ocultaba. Tal vez fuera porque en el mundo donde estaba la [Feith Feida] estaba muy presente, porque el [Modo Morrignu] mejoraba sus capacidades espirituales o porque era simplemente una materialización de su alma sin cuerpo, pero le fue posible discernir a plena vista su propia ilusión, lo que hizo sentir algo confiado.

Pero esa confianza se rompió cuando vio a Diarmuid pasar de su largo su clon ilusorio.

—¡Artimañas de esta calaña no bastaran para engañarme! —enunció. Y sin más dirigió a [Gae Dearg] en su contra.

Sorprendido, Harry usó su [Aparición]. Empezó a pensar en que podría usar para sorprender a su rival; pero fue él quien terminó sorprendido.

¡SLASH!

[¡-1HP!]

Sin poder creer lo que veía, Harry parpadeó. Se dio cuenta entonces que no, sus ojos no le estaban jugando una pasada. ¡Diarmuid había logrado herirlo con [Beagalltach]!

—«¿Cómo?»—se cuestionó Harry. ¡Había usado su [Aparición] a tiempo! ¡¿Cómo había logrado Diarmuid golpearlo?!

El caballero celta sonrió ante su sorpresa, y luego contestó su pregunta.

— Eres demasiado predecible —explicó—. Sin duda, eres un hechicero muy poderoso; nunca había visto que nadie que no fuera un Dios obrase una técnica de ese calibre. Pero cuando te acostumbras, pierde su encanto, porque tiendes a aparecer casi siempre en las mismas posiciones: en un punto donde mi guardia esté baja o simplemente cerca de donde debía atacarte.

Harry hizo una mueca.

—«Ya veo»—pensó, prometiéndose corregir esa falla.

Diarmuid ante sus ojos, por su parte, relajó brevemente la guardia. Y era entendible, en la mente de Harry. Un guerrero de su calibre debía tener un ojo lo suficiente agudo como para discernir que ya no daba para más.

Pero ese ojo no tomaba en cuenta un detalle:

¡Ping!

[¡La [Chispa de Vida] se ha activado! ¡Resucitas con un 25% de tu actual [HP]!

Eso, pensó Harry, significaba resucitar con [364HP]. Una cantidad tan baja que no le serviría para nada más que estar vivo. Podría crecer con su [REG] de [HP]; pero al final no le serviría de nada, tomando en cuenta que su [MAX.HP] era estúpidamente inferior a cualquier [DMG] de su rival.

Ya no le quedaban más cartas que jugarse. Un golpe más y seria [Game Over].

—«¿Qué hago ahora?»—pensó, tan rápido que parecía que el tiempo se le detenía. En cuanto Diarmuid procesase que todavía podía pelear, haría lo mismo de hace un instante: predeciría hacia donde se tele transportaría y lo golpearía, dando fin a la batalla.

Sacudió la cabeza, sintiendo una gota resbalar por su sien. Pensó en ideas tan rápido como pudo, lamentando no tener a Harmusp con él. Aparte de su mana y poderes, su opinión le seria increíblemente útil. Quizás incluso bromeando con sus típicas tonterías otaku le hubiese dado la solución perfecta para vencer a su rival...

Al pensar en la palabra «otaku», un foco se prendió sobre la cabeza de Harry.

—«¡Eso es!»—pensó. Y de inmediato, volvió a usar su [Aparición].

Pero esta vez fue diferente. Hizo que todos los cuervos que componían su cuerpo se dirigiesen a diferentes direcciones, y se mantuviesen así brevemente.

—¡Eso no bastará! —gritó Diarmuid con ojo agudo. Y en el fondo Harry supo que tenía razón. No podía aparecer en mil lugares al mismo tiempo. Donde quiera que apareciese, seria en un solo lugar.

Y como prueba de eso, apareció detrás de la espalda de Diarmuid con su mano brillando en mana.

—¡Predecible! —gritó el caballero, girándose a una velocidad asombrosa y dirigiendo [Gae Dearg] en contra del estómago de su rival, apuñalándolo de lleno.

Y cuando hizo eso, Diarmuid vio con sorpresa como Harry se dispersaba en cuervos.

—¿Qué…?

Harry sonrió al ver eso, y apareció a un costado de Diarmuid. Había descubierto que aparte de crear armas, los cuervos también podían ser moldeados a la imagen de personas, sirviendo como señuelos. Era un truco que acababa de aprender, así que limite era un clon de cuervos; pero ese mero clon le había servido bastante.

Como prueba de ello, alzó la [Guadaña de Ejecución de Cuervos]. Dirigió su [Magia de Rayos] hacia la cuchilla y luego sin piedad sesgó un ataque en contra de la cabeza de su enemigo. Debido a las circunstancias increíblemente inesperadas que servían como trasfondo para el ataque, Diarmuid no pudo hacer nada para detenerlo.

[¡-2.837HP!]

Lastimosamente, pese a todo Diarmuid logró tomar distancia lo suficientemente rápido como para evitar ser decapitado; pero de todas formas Harry logró asestar un buen golpe en su costado derecho, justo a la altura de las costillas. Eso dejó a Diarmuid con [2.782HP]. Una cantidad de salud que con otro golpe igual llegaría a cero.

—Magnifico movimiento —alabó Diarmuid, brillando brevemente para luego dar un brutal salto y así tomar distancia—. Pero lo sabes, ¿no, hijo de mi señora? Ahora que conozco tu artimaña, no volveré a caer dos veces en ella.

Harry contuvo una mueca.

—Lo sé —dijo.

Pero de todas maneras, armó una repetición de la escena anterior. Dispersó su cuerpo en cuervos que salieron por todo el campo de batalla, solo para surgir en un punto ciego de Diarmuid con la intención de lanzarle un [Lightining Strike]. Diarmuid, tan veloz como hace unos instantes, reaccionó antes de que pudiera hacerlo, y lo hirió con [Gae Dearg], develando así que, de nuevo se trataba de un señuelo/clon de cuervos.

El verdadero Harry apareció de nuevo a un costado de su enemigo con su guadaña en alto. Pero esta vez no tuvo tiempo de completar su ataque.

CLANK.

SLASH.

—Se acabó —enunció Diarmuid, habiendo mandando a volar la guadaña de Harry y clavado su lanza en el estómago de este.

Pese a eso, Harry sonrió.

—¿Eso crees?

Ahí fue cuando Diarmuid fue consciente de una anormalidad. La punta de su gran lanza había perforado en el interior de Harry, abriendo un agujero que hubiera resultado incomodo de ver de no ver porque el arma de Diarmuid estaba insertada adentro. Lo normal sería que con un arma tan grande penetrando en su interior cualquier cuerpo soltase sangre; pero Harry no soltó ni una gota.

¿Era porque su cuerpo era una materialización astral?

No, era porque Harry había cambiado su raza a Inferius, volviéndose inmune a esa clase de golpes de nueva cuenta. De esa manera fue que se permitió recibir un golpe directo de Diarmuid.

Pero no había venido sin consecuencias, observó mientras usaba al máximo su [Mente del Jugador] para evitar gritar. Se suponía que los Inferius no sufrían dolor porque no tenían nervios en su cuerpo —o eso era lo que se decía Harry para explicar porque no le dolían la mayoría de los golpes—; pero de todos modos la maldición contenida en [Gae Dearg] quemaba en su interior como si le echaran lava. Era incapaz de dañarle, pero la punta de la gran lanza casi como en venganza la escupía mana en su interior, dándole un dolor atroz en su abdomen.

Cualquiera se retorcería ante lo que sentía; pero con ayuda de [La Mente del Jugador], Harry logró empujar la sensación al fondo de su cabeza. Y así, fue directo a su objetivo. Sujetando a [Gae Dearg], emitió [Magia de Rayos] a través de ella, electrocutando a Diarmuid a quemarropa.

[¡-658HP!]

Por supuesto, el resultado de eso fue que Harry también se electrocutó a sí mismo. Y aunque como Inferius no recibía daño del ataque, al verse alimentada por mana la maldición de [Gae Dearg] pareció fortalecerse, quemando en su interior con una fuerza que le impidió seguir sujetando la lanza. Como resultado, Diarmuid pudo separar la lanza de su cuerpo, evitando así que Harry siguiera electrocutándolo hasta la muerte.

Pero Harry contaba con eso.

—¡Se acabó! —dijo con una sonrisa, incluso aunque por dentro se tragaba el dolor que sentía.

Y antes de que Diarmuid pudiera procesarlo, una oleada de cuervos surgió detrás de él, creando la [Guadaña de Ejecución de Cuervos], que de un rápido movimiento lo decapitó.

¡Ping!

[¡Has matado a Diarmuid!]

[¡Felicitaciones! ¡Has matado a un ser cuyo [LV] es el doble del tuyo! ¡La EXP ganada (600.000EXP) se duplica como consecuencia!]

¡Ping!

[¡Felicitaciones! ¡Ganas 1.200.000EXP como consecuencia!]

¡Ping!

[¡Felicitaciones! ¡Has matado a una existencia de *! ¡Ganas [35PG]!]

¡Ping!

[¡[El Derecho del Conquistador] se ha activado! ¡Ganas la [Joya de Habilidad: Salto Explosivo de Energía Mágica]!]

Viendo todo eso, Harry suspiró.

Había tenido suerte; demasiada, en realidad. Con los descomunales que eran los reflejos de Diarmuid, era asombroso el que todos sus ataques hubiesen logrado coordinar. Aunque no veía menos al caballero celta; después de todo, no era cosa de todos los días que alguien se dejase apuñalar por una lanza maldita para ganar la batalla.

Dicho eso, debido al efecto de [ Beagalltach], era extraño que su último golpe hubiese dado todo su efecto. Recién alcanzaba a entender que la espada con su efecto de «de procurar la supervivencia» era un artefacto increíblemente roto. Es decir, básicamente hacia que los ataques tuviesen menos chance de dañar al usuario. Cuando lo leyó al principio no le pareció la gran cosa; pero luego de toda la pelea, donde sus ataques solo asestaban con artimañas, alcanzó a comprender lo que es significaba.

—«Supongo que debo agradecer tener la [Bendición del Destino]»—pensó repentinamente. Gracias a esa ventaja, obtenía una mejora en las probabilidades de éxito de cualquier cosa durante un máximo de tres veces cuando su [HP] bajaba del 25%. No estaba seguro de cuanto influyó, pero si presentía que el hecho de que su ataque de muerte instantánea (decapitación) con la [Guadaña de Ejecución de Cuervos] hubiese tenido tanto éxito de buenas a primeras se debía a eso.

—«Pero hablando de la [Guadaña de Ejecución de Cuervos]… »

Harry centró su mirada en una ventanilla en frente de él.

¡Ping!

[¡El efecto de la [Guadaña de Ejecución de los Cuervos] se ha activado! ¡Obtienes el [Alma de Diarmuid]!]

Una repentina ronda de aplausos lo sacó de su análisis.

—¡Excelente! —exclamó Nantosuelta. ¿O era Morrigan? Harry no estaba seguro. Lucia dulce, pero también tenía un cierto aire de pesadilla—. ¡Nos llena de orgullo a mí y a mi otro yo! Para vencer a uno de los héroes celtas más diestros marcialmente con mera estrategia… ¡Sin duda que eres un digno caballero!

Harry le sonrió nerviosamente, sin saber cómo tomar sus palabras.

—¿Eso quiere decir que ahora este poder es mío?

Nantosuelta lo miró con una sonrisa.

—¿Tú qué crees?

¡Ping!

[¡Se ha completado una misión!]

[¡Digno hijo de mamá! (Completada)]

[Objetivo: Derrota al siervo de Morrigan usando el poder que ella te concederá (completado]

[Recompensa: acceso al [Modo Morrignu]

[Recompensa adicional: [Sirviente Diarmuid ]

Harry se quedó mirando la pantalla al ver lo último.

—Sobre el [Alma de Diarmuid]… —Miró a Nantosuelta con suspicacia—. ¿Qué debo hacer con ella? Digo es tu siervo, así que me imagino que querrás su alma de vuelta, ¿o no?

—Sobre eso… —Nantosuelta acarició su cabello, dedicándole una mirada traviesa—. Prefiero que te quedes con ella.

Aunque ya se imaginaba eso, Harry no pudo evitar sentir curiosidad al oírla.

—¿Por qué?

—Diarmuid es un soldado leal: el perfecto sirviente de un rey —le explicó Nantosuelta—. Siempre que no incurras en su código de honor, estaría dispuesto a morir para cumplir la orden que le des. Además, nació en una edad donde todavía era medianamente común asesinar a monstruos y bestias mágicas. Estoy segura que tus habilidades y experiencia te serán de ayuda… Aunque es una lástima —Nantosuelta dio un suspiro—. Son pocos los que tienen un arma tan grande y saben manejarla…

— Aunque siendo una Diosa, no creo que su lanza te haga falta —le contestó Harry, mirando a la [Gae Dearg] caída a unos metros de él desaparecer en motas de luces junto a Beagalltach. ¿Tal vez era parte del [Alma de Diarmuid] y volvía a ella? ¿O tal vez simplemente se fue a su inventario?

— Te sorprenderías —siguió hablando Nantosuelta—. Los hombres mortales de ahora carecen del armamento adecuado para llenar a una Diosa. En ese sentido, como Lily Potter fui afortunada. Tu padre sin duda que estaba bien armado.

—…. ¿Okey? —respondió Harry con duda. Por una alguna razón, sentía que Nantosuelta él y no estaban hablando del mismo tipo de arma.

—Ahora, creo que deberías irte —Nantosuelta le dirigió una mirada suspicaz, casi como si le insinuase algo aparte de estar corriéndolo—. A menos que necesites algo más de mí.

Harry se le quedó mirando con duda por un momento.

—Ah, si —Asintió—. ¿Cómo activo y desactivo esto? —Señalo su cuerpo afectado por el [Modo Morrignu] al decir lo último.

—Usa mi nombre como símbolo y medio de activación

Eso no explicaba nada, observó Harry, antes de encogerse de hombros. ¿Tal vez fuera como en los animes de Harmusp? ¿Tenía que gritar [Modo Morrignu] como en alguna clase de estrafalaria transformación final?

— ¿Algo más? —insistió Nantosuelta. Y esta vez le dio una mirada bastante obvia a su cicatriz.

Ahí fue cuando Harry entendió.

—Sí —Volvió a asentir—. Descubrí que en mi frente tengo un fragmento de alma: un Horrocrux. Siendo una Diosa que rige sobre la Muerte y las almas… ¿Podrías ayudarme con eso?

Nantosuelta sonrió. Pero no fue su usual sonrisa materna. Fue, sin duda alguna, la sonrisa de la Reina de las Pesadillas.

—Creí que nunca lo dirías.

Y antes de que Harry se diese cuenta, sintió los dedos de Nantosuelta en su frente.

Lo que siguió fue un dolor sin paragón, superior al que sintió cuando Vassago alguna vez lo torturase o al sentido hace minutos cuando [Gae Dearg] lo apuñalase. Fue como si un par de uñas se abrieron paso a través de su cabeza, fuesen hasta su cerebro y jalasen sin delicadeza alguna algo pegado profundamente. Sintió incluso que por un momento su frente se partía.

Cuando volvió en sí, lo que vio fue a Morrigan —su vestido la delataba— con una cosa asquerosa parecida a un mini bebé con cara de serpiente en la mano.

—Tom Sorvolo Ryddle —enunció ella con asco y odio—. Es solo una parte de ti, pero gustosa estaría de ir por el resto. Es una lástima que tu Destino brille por una profecía, porque si no me vería gustosa de usar mi poder para vaporizar cada rincón de tu alma por lo que le hiciste a mi encarnación y su marido.

Ella apretó a la cosa en su mano, causando que chillara estruendosamente.

— Pero al menos puedes ser de ayuda a mi caballero —Ella siguió apretando a la cosa, hasta que simplemente la comprimió a lo que parecía ser una esfera. Luego se la tendió a Harry—. Ten, purifiqué su esencia hasta el límite. Ahora solo es recuerdos combinados con mana. Ya no te limitará. Ahora, más bien te ayudará.

Harry dudó un momento. La esfera lucia agradable, y sabia por la experiencia con Asterios que los poderes purificadores de almas de Morrigan no eran cosa de juego. Pero aun así… No podía olvidar la horrible apariencia que esa esfera había tenido hace un par de segundos.

—¿Qué estás esperando? —Morrigan gruñó, mirándolo con impaciencia—. Tomala ya.

Le hizo caso de inmediato. No se le olvidaba lo ocurrido hace un rato con ese lado de la Diosa.

Así, agarro la esfera con su mano.

Y cuando la esfera tocó su cuerpo, todo se volvió oscuridad.

Esta historia continuará…


Extra: Santa's Wars


Estando en plena etapa de las fiestas, por la mente de Rudolphus solo pasaba un pensamiento:

—«¿Por qué a mí?»

Era solo una expresión, por así decirlo. Él sabia la respuesta a su propia pregunta, por supuesto.

Era una historia algo larga. Todo comenzó con su amiga Hestia, quien fundó la «Nativitas» hace unos años, todo con la intención de que la gente recordara la importancia de dar y así evitar que la Discordia reinase en sus corazones. Realmente no hubo gran problema con eso; de hecho, su plan fue todo un éxito y Nativitas reinó en el corazón de todos con Santa Hestia siendo el ídolo de las fiestas.

… ahí fue cuando vino el problema.

Realmente, Rudolphus pensó que debió habérselo esperado. Los Dioses eran seres ególatras y narcisista que solo pensaban en sí mismos. Naturalmente viendo algo como la Nativitas tendrían dos reacciones: o destruían la festividad, o exigían ser parte de ella.

Terminaron exigiendo lo segundo, aunque «exigir» era una palabra algo…. inadecuada. Hestia había creado la Nativitas, sí; pero, dada su personalidad, era muy difícil que ella llamase tal fiesta como algo «suyo». Es decir, desde el principio había sido algo creado con la intención de que todos se dieran cuenta de la importancia de dar. Obviamente no se iba a enojar si los Dioses decidían emularla y hacer lo mismo que hacia ella.

Pero, pensó Rudolphus, estaban hablando de Dioses. No todos eran como su amiga. Ellos eran competitivos en un nivel absurdo. En primer lugar no les interesaba algo como «la importancia de dar» o «evitar que la Discordia reinase en el mundo», y si les importaba eso sería desde su propio punto de vista subjetivo. Todo, a fin de cuentas, era una cuestión de ego, así que Nativitas se terminó convirtiendo en una enorme competencia para ver quién era la mejor Santa Deidad.

De nuevo, eso estaba bien para Rudolphus. Solo había un pequeño detalle:

—«¡¿Por qué tengo que ser yo el jurado de esta competencia?!»—se lamentó con lágrimas cómicas en los ojos.

Seguía hablando retóricamente. Obviamente sabía que como principal involucrado en la creación de Nativitas, él tenía que ser parte del jurado junto a su amiga Hestia. La cuestión es que su amiga Hestia por esta Nativitas andaba ocupada (algo de tener que preparar una Cena de Nativitas en el Olimpo para evitar que sus hermanos pelease entre si… de nuevo), así que le tocó hacer de juez a él, y solamente a él. Porque para rematar, sus hijos se habían ido con sus respectivas madres, importándole un comino su situación.

Así, Rudolphus terminó como jurado único de la competición más grande de Nativitas: la Santas Wars.

Fue duro y difícil. De no ser porque todos habían jurado bajo Estigia no dañarle sin importar la situación, probablemente habría terminado convertido en alguna clase de extraño y ultra poderoso ultra monstruo de tantas maldiciones que las molestas Deidades le habrían echado. Afortunadamente, ya todo estaba a punto de terminar, pues ya solo quedaban dos competidoras.

La primera era una hermosa mujer de pelo rojo y ojos plateados, que vestía una muy extraña y ajustada versión del traje que su amiga Hestia había popularizado, con el detalle de que le había añadido una capa medalla con forma de «S» en su pecho, guantes blancos sin dedos en sus manos, mallas semitransparentes debajo de su falda, y botas con clavo.

La segunda, por otro lado, era especialmente difícil de describir. Como la veía Rudolphus, era básicamente idéntica a su amiga Hestia, pero por alguna razón mejor. No era algo fácil de explicar. Era como la expresión gráfica de «una versión mejorada de Santa Hestia». Dar más detalles carecería de sentido.

Ellas eran Santa Artemisa y Santa Afrodita, las dos finalistas del Santa's Wars.

—Muy bien —Rudolphus suspiró, cansado, antes de mirar a las dos Santas con ojos evaluadores —, ronda de preguntas. Primero, tú, Santa Artemisa, queremos saber: ¿Qué significa esa «S» en tu pecho? ¿Es «S» de Santa?

Santa Artemisa sonrió.

—Esta S es la luz del horizonte, la manifestación del sueño de todos los niños: ¡la pesadilla de los criminales! ¡Esta S es mi corazón refulgido! ¡Esta S significa esperanza!

—O-okey —respondió Rudolphus con una gota de sudor resbalándole por la nuca—. ¿Esperanza en que idioma? ¿Latín, griego o…?

Santa Artemisa lo miró con una sonrisa fraternal en su rostro, pero sus ojos lo miraban fríamente.

—¡Los que cuestionan la vestimenta de una Santa no recibirán regalos! —gritó sonriente. Pero la forma en como tronaba sus nudillos decía bastante de la intención de su mensaje.

Con el ceño fruncido, Rudolphus le puso una X. «No sabe explicar con lógica su disfraz y amenazó al juez», anotó en sus apuntes.

—Ahora tú, Santa Afrodita —dijo mirando a la otra Diosa—, dinos: ¿qué te ha motivado a participar este año? ¿Por qué quieres volverte la Santa de esta Nativitas?

—Oh, querido —Santa Afrodita sonrió, guiñándole un ojo. Fue físicamente imposible, pero un corazón rosado salió despedido en contra de él, solo para que Santa Artemisa lo aplastara entre sus manos con el ceño fruncido—. ¿Qué no es obvio la respuesta? Vine para ayudar a los niños. Ellos son lo más importante. Oh, solo piénsalo. Que terrible desgracia debe ser desconocerme. Obviamente tengo que ayudarlos haciendo que me adoren.

Volvió a guiñar su ojo, lanzando otro corazón rompedor de las leyes de la física en contra de Rudolphus a tal velocidad que ni Santa Artemisa pudo reaccionar. Por fortuna, una barrera generada por Santa Hestia lo repelió ante la mirada plana de Rudolphus

—Es decir, ¿simplemente viniste hasta acá para volverte el centro de atención?

Santa Afrodita solo sonrió, sin responder la pregunta.

Rudolphus le puso una X a ella también. «Trató de manipular la mente del juez con sus poderes y además sus motivos son narcisistas», anotó en sus apuntes.

—Pues bien, pasamos a una ronda práctica —Rudolphus hizo a su nariz brillar, proyectando un hombre y una mujer con un niño y una niña: una hermosa familia feliz de cuatro—. Estos cuatros han sido muy buenos esta Nativitas. Como Santas, demuéstrenme como los recompensarían. Tu primero, Santa Artemisa.

Santa Artemisa asintió. Se acercó a la feliz familia con una sonrisa. Le dio un oso de peluche a la niño, luego le dio un carro de carreras al niño, después a la mujer le dio un hermoso vestido junto a un set de cocina y al hombre le dio lo más natural del mundo: una brutal patada en la entrepierna seguida de un puñetazo demoledor que le voló la cabeza.

—¡Hades bendito! —Rudolphus dio un grito, impactado—. ¡¿Por qué hiciste eso, Santa Artemisa?!

Santa Artemisa siguió sonriendo, su capa ondeando ante el viento heroicamente.

—El deber de una Santa es acabar con el mal y traer felicidad.

—¡¿Y qué diablos tiene que ver eso con arrancarle la cabeza a un padre de familia?! —gritó Rudolphus, todavía en shock. Menos mal que había conjurado autómatas y no gente real, pensó.

Como era natural, Santa Artemisa se ganó otra gigantesca «X».

—Tu turno, Santa Afrodita —dijo Rudolphus luego de unos minutos, ya más recuperado del shock.

Santa Afrodita asintió y sonrió. Se acercó al hombre y su mujer con sus dos hijos, y chasqueó los dedos. Una nube rosada cegó a Rudolphus por unos segundos, antes de desvanecerse y mostrar a un hombre y una mujer exhaustos que le mostraban un par de mellizos a sus dos hijos.

—¿Les diste hijos como regalos? —inquirió Rudolphus, con su corazón ablandándose brevemente. Tal vez no hiciera exactamente felices a los niños, pero darle unos hermanitos ayudaría a su armonía familiar con el paso de los años.

Pero para su confusión, Santa Afrodita negó con la cabeza ante su pregunta.

—Los hijos solo fueron consecuencia del regalo —dijo con una hermosa y angelical sonrisa.

Rudolphus se le quedó mirando en blanco brevemente. Cuando proceso lo que sus palabras significaban, le dio una «X» gigante a ella también.

—Bien —Viendo que ambas habían fracasado las dos pruebas, Rudolphus suspiró—. Con esta, ya van dos mil pruebas fallidas de la última ronda. No creí que tuviera que hacer esto, pero parece que solo puedo hacerles una prueba.

Rudolphus puso una expresión y un tono grave.

—¡La prueba de muerte súbita! —gritó—. La regla es simple: ¡quien quede en pie gana el concurso! ¡No importa el método que usen! ¡Lo importante es que solamente quede una!

Santa Artemisa y Santa Afrodita se vieron con una sonrisa. Lo que significaban esas palabras era muy simple:

—¡La verdadera Santa se decidirá a la fuerza! —gritó Santa Artemisa, abalanzándose con su puño en alto en contra de Santa Afrodita.

En respuesta, Santa Afrodita le lanzó un beso a Santa Artemisa. Eso sonaba lindo; pero el beso literalmente se manifestó en el aire como un par de sensuales labios gigantes con lápiz labial rojo, chocando contra Santa Artemisa en una gigantesca explosión de la que la Santa retrocedió, ilesa.

Santa Afrodita entonces continuó con la ofensiva. Procedió a guiñar varias veces sus ojos de manera sensual, haciendo que varios corazones salieron disparados contra Santa Artemisa. Esta no se quedó quieta a recibir eso, y con movimientos de [Prakation ] lanzó puñetazos imbuidos en luces, causando que literalmente puños plateados salieran disparados contra los corazones para luego explotar.

—¡Tus acciones son impropias para una Santa! —regañó Santa Artemisa, mirando con desaprobación a Santa Afrodita—. ¡Tus acciones son un ejemplo a seguir para los niños! ¡¿Qué acaso no piensas en ellos?!

—Claro que lo hago —Santa Afrodita sonrió angelicalmente—. Ellos son el subproducto de mi regalo de Navidad para el hombre, al fin y al cabo.

El rostro de Santa Artemisa se llenó de disgusto.

—¡Como representante de la Justicia, no puedo perdonarte!—gritó—. ¡Te mereces un castigo!

Ella alzó las manos, y conjuró una luz encima de ellas, la cual luego terminó volviéndose una gigantesca esfera de más de diez metros de circunferencia.

—Creo que alguien ha estado viendo muchas series japonesas junto a Lord Apolo —comentó Rudolphus con cara plana al ver eso, agradeciendo internamente la barrera que le dio Hestia.

—Jo, jo, jo —Por su parte, Santa Afrodita rió—. ¿No te pareces que estas siendo muy castrante, querida? Castigo por aquí, castigo por allá… ¡La Navidad se trata de ser feliz! ¿Y cómo es feliz uno si no es siendo libre?

—¡Libertad no es libertinaje! —respondió la otra Santa.

—Oh, no lo entiendes —Santa Afrodita miró a Santa Artemisa con pena—. Pero yo si lo hago, porque… ¡Libre soy…!

—«¡¿Qué diablos?! ¡¿Está cantando?!»—Rudolphus jadeó, asombrado. Y también preocupado. ¡La demanda que le iba a caer por derechos de autor iba ser más terrible que el ataque de Santa Artemisa!

—¡No puedo ocultarlo más…! —Ajena a todo, Santa Afrodita siguió cantando—. ¡Esta Navidad…! ¡La Santas War….! ¡Yo voy a ganar!

De repente, tanto Santa Artemisa como Rudolphus notaron algo extraño. La nieve… ¡¿estaba bailando?!

Si, por más imposible que sonase, la nieve estaba «bailando», moviéndose como si tuviera conciencia propia hasta formar un gigantesco muñeco de nieve de veinte metros.

Me rio porque vas a perder aquí —termino su estrofa Santa Afrodita, dirigiéndole una sonrisa arrogante a Santa Artemisa.

Esta, enojada y confundida —sobre todo confundida— lanzó su gigantesca genkida… que diga, su esfera de luz.

Una gigantesca explosión tuvo lugar. Pero el muñeco de Santa Afrodita la resistió. Estaba hecho de nieve, después de todo. Si se caía a pedazos simplemente se volvía a armar.

Lo siguiente que hizo entonces fue obvio. Se acercó hasta Santa Artemisa…

… y se sentó sobre ella.

Y luego se echó un sonoro pedo que generó un terremoto de nieve.

—«… »—Rudolphus no tuvo palabras al ver eso.

Pero Santa Artemisa era la guerrera de la justicia —y una Diosa, pero eso era irrelevante—. Que un muñeco de nieve de veinte metros se echase un pedo sobre ella solo iba a enojarla.

Y eso fue lo que hizo: enojarla.

—¡CASTIGOOOOOOOO! —gritó, brillando en luces hasta salir del muñeco, haciéndolo explotar. Luego, sin dar ningún signo de calmarse, siguió ascendiendo y ascendiendo mientras conjuraba su carro. Así, llegó hasta la estratosfera, en donde se montó en su carro e hizo lo más normal del mundo: caer en picada con su puño alzado.

¡KOUROTHOPHOS LOQUIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! —rugió, su cuerpo rodeando de luces hasta convertirse en un gigantesco meteorito flameante con forma de mujer.

Santa Afrodita no se sintió intimidada ante eso.

Christmas Basilia —entonó con simpleza. Y luego hizo algo extremadamente épico: se quitó su [Traje de Navidad].

—«¡Hestia santa!»—gritó Rudolphus, presionando el botón de censura. De nuevo, agradeció a Hestia por eso.

Por supuesto, desnudarse no era simplemente todo lo que hizo la Santa. También brilló y creció hasta medir diez metros; pero fundamente la parte de estar desnuda fue lo importante, porque su piel al final de todo era la [Manifestación de la Belleza (Navideña)]. Ante su desnudez, pareció que el mismo mundo se aturdiese. El aire se volvió pesado, la tierra se volvió pesada y el agua también se volvió pesada. Pareció que todo cargase de estática y luces alrededor de Santa Afrodita.

Contra esa estática fue lo que chocó Santa Artemisa, generando una gigantesca explosión de la que se levantó una cortina de humo. Y cuando desapareció, se mostró que ambas Santas estaban igual de ilesas y vestidas, para alegría de Rudolphus, que desactivó el botón de censura.

Pero la alegría del burro murió cuando vio que ambas seguían dispuestas con su sparring.

—«¡¿No habrá nadie que las detenga?!»—se preguntó, casi llorando. ¡Ya quería irse a su casa!

Fue cuando habló una voz misteriosa:

—¡Jo, jo, jo! ¡¿Pero que veo?! ¡¿Un par de niñas malas?!

Sorprendidas, ambas Santas miraron a todos lados.

—¡¿Quién está ahí!? —gritó Santa Artemisa—. ¡Presentate, cobarde! ¡Te lo ordeno en nombre de la justicia!

—¡Jo, jo, jo! —La voz se volvió a reír—. ¿No me reconoces, Santa Artemisa? Yo soy…. ¡tu padre!

—¿Qué? ¡Imposible! —Santa Artemisa jadeó—. ¡Tú aparición no estaba programada para este año!

La voz entonces se rió a carcajada.

—¡JO, JO, JO! ¡¿En serio te lo creíste?!

Ahí fue cuando ambas dieron con la voz misteriosa. Se trababa de una hermosísima mujer —Diosa, por lo que sentían— de pelo rojo, ojos azules y un hermosísimo cuerpo ataviado en traje de Santa al igual que ellas.

—¿Qué veo? ¿Una rival? —Santa Afrodita dirigió una mirada seria a la Diosa pelirroja. Más precisamente, a sus senos. ¡Eran tan grandes como los de ella, y eso que ella era la [Manifestación de la Belleza (Navideña)]!

Por su parte, Rudolphus reconoció a la Santa.

—¡¿Loki?!

Ambas Santas parpadearon.

—¿Loki? —repitieron al unísono—. ¿Qué no era un hombre?

—Ara, ara. ¡Casi, casi! —La Santa se rió—. Por estas Navidades tan Lokas, ¡soy Santa Lokasenna! ¿Hay algún problema con eso?

Con un descaro digno de una Diosa, las otras dos Santas asintieron.

—¡No puedes cambiar al bando del bien a veces, y luego irte al mal! —regañó Santa Artemisa—. Está bien si quieres cambiarte el género superior para dejar de ser un cerdo; ¡pero tienes que hacerlo permanentemente! ¡Volverte mujer de vez en cuando es un pecado que yo, la representante de la Justicia, tengo que castigar por el bien de los niños!

La razón de Santa Afrodita, por otro lado, fue mucha más simple.

—¡Tu sentido de la moda es espantoso! —insultó—. ¡No puedes participar en la Santas Wars con un traje así y un género no binario! ¡Decídete! ¡Hombre o mujer!

—¡Jo, jo, jo! —Santa Lokasenna rió, pero sus ojos eran fríos como témpanos—. Solo oigo palabras de celos de dos Diosas que no soportan que tenga mejor cuerpo que ellas.

—¿Qué dijiste? —Ambas Diosas le dieron una mirada llena de frialdad.

Santa Lokasenna les sonrió con las manos en la cintura.

—Lo que escucharon.

—¡Tu insulto merece un castigo! —gritó Santa Artemisa, alzando su puño.

—Nadie insulta mi belleza y queda sin laceraciones —dijo oscuramente Santa Afrodita, para luego guiñar el ojo y mandar un siniestro corazón negro hacia Santa Lokasenna.

En respuesta, Santa Lokasenna invocó un caballo y se montó en él. Esquivó así el ataque de Santa Artemisa, para luego lanzar una daga hecha de lo que parecía ser muérdago hacia el corazón negro de Santa Afrodita, destrozándolo.

—¡Aparte de feas son lentas! —se burló la Santa nórdica.

Ambas Diosas le dieron una mirada oscura.

¡Kourotrophos Loquia!

¡Christimas Basilia!

Y sin más se fueron de lleno a matar. Santa Artemisa voló hacia el espacio exterior para luego caer como un meteoro plateado con la silueta de una mujer, y Santa Afrodita se desnudó, volviéndose una versión gigante de sí misma que causó una luz que pareció derretir el mismo mundo (y que Rudolphus activara el botón de censura de nuevo).

Pero pese a que ambos ataques eran demenciales, Santa Lokasenna no temió.

—¡Han sido un par de niñas muy malas! —regañó—. ¡Esta Navidad les toca quedarse como carbón! ¡Lokasenna Loka Táttur!

Un mar de flamas surgió entonces, y el caballo de Santa Lokasenna salió disparado contra Santa Artemisa y Santa Afrodita. Y pese al hecho de que Santa Artemisa era un meteoro y Santa Afrodita literalmente estaba haciendo que el mundo sufriera errores con su desnudez, el caballo las mandó a volar a ambas en una gigantesca explosión.

—¡Ay, por las barbas del vejete pedorro de Odín! — Santa Lokasenna miró a la gigantesca y desnuda Santa Afrodita que estaba tirada en el piso con pena ajena—. ¡Tápese, señora! ¡Es Navidad! ¡No ande mostrando sus miserias!

A continuación, ella hizo que una niebla surgiese desde sus manos, y la expandió contra Santa Afrodita, tapando su piel desnuda con lazos de Navidad. Luego miró a la caída Santa Artemisa a un lado, y la encerró junto a Santa Afrodita en una caja de regalo con decoración navideña, la cual sostuvo entre sus manos.

—¡Estas Santas de cuatros estrellas serán un regalo para los fans! —dijo al aire—. ¡Pero si quieren este cuerpecito de cinco estrellas tienen que gastar sus cuarzos en el gacha, querido! ¡Así es el evento de este año!

—¡¿Pero qué diablos dices?! —Rudolphus la miró como si fuera un bicho raro.

—Que soy la ganadora de esta Santas War —respondió.

Para su sorpresa, Rudolphus negó con la cabeza.

—No porque hayas encerrado a las finalistas en una caja, quiere decir que hayas ganado. Así no es cómo funcionan las competencias. Has llegado demasiado tarde. Tendrás que esperar hasta la siguiente Nativitas.

Santa Lokasenna se deprimió al oír eso.

—¿Entonces cuál fue el sentido de todo esto? —preguntó con una nube triste sobre su cabeza mientras se tiraba en el piso, su caballo lamiéndole el trasero… Rudolphus prefirió hacer como que no vio lo último.

—¿Sabes qué? No importa — Santa Lokasenna sacudió la cabeza y se puso de pie, montándose otra vez en su caballo—. ¡Si no me quieres de Santa, entonces haré de Rey Mago hasta el próximo año! ¡Jo, Jo, jo! ¡Adelante, Svadilfari! ¡Vámonos hacia esa tal Latinoamérica!

El caballo, Svadilfari, relinchó ante sus palabras, y galopó a velocidades imposibles de procesar, dejando una estela de luz arcoíris hasta desaparecer.

Rudolphus se quedó mirando todo con cara plana.

—Otro Santas War donde nadie gana —dijo, suspirando—. Al menos este fue menos raro que el del año pasado. Nadie le gana al desmadre que hicieron Santa Quetzalcóatl y Santa Tezcatlipoca.

Y con esas palabras, Rudolphus se fue a su casa.

El fin…


Nombre: Santa Artemisa

Sexo: Femenino

Origen: Mitología Grecorromana

Títulos:

Asociaciones:

Otras Formas:

Historia

Con la Navidad, ella desciende. Amorosa, justa y protectora, la guerrera de la justicia, Santa Artemisa; «¡lista para proteger a los niños y destruir a los hombres malvados por el bien de la Navidad!»

(Espera, ¿qué?)

La Diosa de los niños, quien protege en específico a las niñas; con ese tipo de papel, lo que ha sucedido es simplemente natural. Captando el ánimo de todos, Artemisa ha decidido complacer a todas sus cazadoras, y se ha puesto un traje de Navidad. Eso está bien, pero, ¿qué es esa capa como de súper heroína? ¿Y esas líneas y actitud que recuerdan a un anime súper sentai? Acaso, ¿será que alguien ha estado viendo mucho anime en compañía de su hermano últimamente…?

Personalidad

Una dama suave, elegante y regia, que es como la madre definitiva o tal vez como la hermana mayor suprema: eso es lo que se supone que es ella, pero parece ser que el decir eso por estas fiestas está algo mal.

«Viajar por el mundo sobre mi carro para proteger a los niños de la tristeza y castigar a los hombres malvados… Eso es algo que ya hacía a menudo. La única diferencia es que ahora estoy en una carrera contra-reloj. Por lo tanto, ¿no es natural que le ponga mucho más ánimo de lo normal?»

Eso es lo que dice para defenderse, pero realmente no explica porque de repente ha adoptado una actitud policíaca mientras finge ser una heroína de la justicia. ¿Quizás se pasó de copas durante la última diosinada? O tal vez simplemente su lado como Diosa Bestia ha tomado el control por esta temporada. Sea como sea, este es el resultado: la guerrera mágica de la justicia y la navidad, Santa Artemisa. Una chica con un ánimo extremo que golpea a cualquier amenaza en el camino mientras clama hacer todo por la felicidad de todos. Si eres un hombre, lo mejor será mantenerse cauteloso esta Navidad. «¡No tendré piedad con los malvados!», asegura ella mientras se prepara para dar puñetazos.

Apariencia

El mismo rostro de la Artemisa normal: una hermosa cara adulta que, por circunstancias del pasado, jamás permitirá que nadie viese. De pelo rojo, dulces ojos plateados y un traje igual al de Santa Hestia, una despampanante Dama de la Navidad.

… Aunque hay algo extraño. ¿Por qué hay una capa plateada añadida al diseño? ¿Qué da a entender esa «S» gigante que usa como medalla? ¿Y esos guantes y mallas? ¡¿Dónde han quedado su arco y sus flechas?! Lo único entendible son sus botas de clavos, aunque siguen pareciendo un poco extraños. De alguna manera, todo parece ser un poco familiar…

«¡Los que cuestionan la vestimenta de una Santa no recibirán regalos!», grita Santa Artemisa con el rostro rojo y entonces todas esas dudas se vuelven irrelevantes.

Ventajas:

[Regalo de Navidad: Santa Artemisa trae regalos por doquier; pero solo para la gente «buena» —En pocas palabras, si eres un hombre no estas incluido. Trae [Buffs] para los que tienen el rasgo [Femenino] e [Infante]

[Traje de Navidad: No hay tiempo para la moderación, así que Santa Artemisa se ha puesto un traje extremadamente revelador que normalmente jamás usaría. Con su belleza divina, el resultado es que naturalmente llama la atención de todos y se vuelve así misma objetivo de acoso grupal… Pero al parecer, eso es completamente deliberado. Como es de esperar de la Diosa de la Pureza, ¡cualquiera que se lance sobre ella pagará su pecado con sangre!]

[Curótrofa Navititas: La protección de los niños, dotada a ella como un derecho divino. También es el derecho divino de traer castigo sobre todos aquellos que osen tocar a tales protegidos. Normalmente, un poder estable de carácter normal; pero para Santa Artemisa los límites se han puesto de cabeza. ¿Un hombre extraño le ofrece dulces extraños a un niño? ¡Castigo! ¿Le muestras una serie impropia para su edad a tu hijo? ¡Castigo! ¿Miraste a Santa Artemisa como no debías verla? ¡Castigo, castigo y más castigo! Poco importa si es correcto, «¡porque yo soy la guerrera de la justicia!». O más bien, porque los Dioses no la reprenden al estar muy ocupados disfrutando de su Navidad.

[Se incrementa su chance de causar Debuff en un 300% en contra de objetivos [Humanoides]. Da a si misma la capacidad de ignorar incrementos defensivos e invulnerabilidades en contra

[ Virgo me Katasterismoi: Una [Autoridad] de Santa Artemisa como Diosa Gemela de Apolo, que rige sobre la Estrella Mayor Sol. Es un reflejo innato de su posición como sustituta de Selene, la Titán de la Luna. En un sentido estricto, implica que su cuerpo puede irradiar la misma luz que irradian los cuerpos celestiales y aquellas entidades con Catasterimos en el cielo. Debido a la actual situación de Santa Artemisa, sus características como «Diosa Virgen» han culminado a que su núcleo divino refleje un lado semejante al de su hermana Astrea, razón del nombre de la ventaja]

[ Kourotrophos Loquia: Oh, Mi Puño Plateado de la Justicia]

[Es el (hipotético) [Tesoro Heroico] de Santa Artemisa. Como es de esperar de una Diosa, no es más que algo derivado desde una de sus múltiples [Autoridades Divinas].

La Diosa de los niños, cuya labor es proteger a las mentes virginales. Una dama pasional que caza a los «animales» (hombres) como una labor. Con esto en mente, sus valores están decididos. Ese arco y flecha que son sus armas usuales se entienden durante esta Navidad «como la bendición (regalo) de la Diosa» al remediar los males mediante el asesinato.

… pero la cuestión es que Santa Artemisa ha descartado su arco y flecha.

En pocas palabras, lo que ha quedado es «apuntar y disparar bendiciones» como concepto principal. Si el proyectil es una bala, fácilmente puede decirse que el propio puño de Santa Artemisa es una bendición divina.

(Los que le lleven la contraria a esa lógica naturalmente serán los primeros en recibirlo de frente).

Gritando Kourotrophos Loquia, la Santa de la Navidad cae desde su trineo en el cielo hacia la tierra y blande su Puño Plateado de la Justicia con su cuerpo convertido en una masa de energía semejante al de una estrella, impactando con la fuerza de un meteorito que causa daño especial en contra del sexo masculino]


Nombre: Santa Afrodita

Sexo: Femenino

Origen: Mitología Grecorromana

Títulos: Santa Afrodita

Asociaciones:

Otras Formas: Venus the San(ta)

Historia

Nieve se ve a la orilla cubriendo el páramo, pero todo está… caliente. ¿Es por las chimeneas? ¿El rico chocolate? O tal vez… ¿es por la pasión a las fiestas?

¡No! ¡Es por Santa Afrodita!

Llega Navidad, y no son precisamente las campanas lo que se bambolean. Llena de amor y pasión hacia las fiestas , una Diosa caprichosa se ha convertido en alguien que da… mientras recibe, claro está. No hay que ponerse muy técnicos en el asunto. ¡Simplemente es Afrodita con traje de Navidad!

« Pero si lo dices así pierde el encanto, así que vamos a decir que esta vez hay algo especial, ¿va?»

Personalidad

El amor dado forma. Una madre y esposa ejemplar… dice ser, queda de tu parte concordar. Con un orgullo más grande que sus senos y una lujuria de un tamaño incluso mayor, una dama que no soportó no ser el centro de atención y decididamente trató de robarse el show.

Es decir, simplemente Afrodita en traje de Santa

No ha habido cambio. El amor es algo que sigue igual incluso durante las fiestas. Y aunque ha tomado un sentido más material, pasa lo mismo con las fiestas. Santa Afrodita es exactamente igual a su versión normal… pero ella actúa como si no lo fuera. Hace la vista gorda a los comentarios y finge tener la rectitud de Hestia, pero eso es como una especie de juego de rol. Si eres lo suficientemente atractivo, fácilmente comprenderás la razón. El regalo que te toca es algo que comienza con "s" de Santa y termina con "a" de Afrodita.

Apariencia

[Indescriptible debido a [Manifestación de la Belleza (Navideña)]

[Ventajas]

[Regalo de Navidad: Santa Afrodita trae regalos caritativamente; pero esto en realidad es solo para su propio beneficio. En pocas palabras, es porque ella recibe (placer) al hacer a la gente feliz que ella actúa como Santa en primer lugar.

[Llueve buffs a los aliados y además se cura a si misma]

[Traje de Santa: La belleza misma envuelta para regalar. Si uno la mira durante mucho tiempo , puede ser que se olvide incluso el significado de la Navidad

Llama la atención de todos los enemigos al aparecer y tiene una alta probabilidad de causar [Encanto]

[Manifestación de la Belleza (Navideña): Alteración de la ventaja [Manifestación de la Belleza]. Es la existencia de una deidad que es «la manifestación misma del amor y la belleza» y cuyo núcleo divino ha sufrido alteraciones para concordar en base a las fiestas, por lo que el efecto de [Encanto] se ha transformado en algo que se aplica exclusivamente para el espíritu navideño. Mires a Santa Afrodita como la mires, simplemente será «la Santa más hermosa que existe»; desde ese punto simplemente ya estás perdido. Y antes de darte cuenta, te has vuelto el duende de esta Santa destinada a complacerla durante lo que dure esta Navidad]

[Capricho Divino (Navidad): La existencia de una Deidad como una forma de vida superior. Una personalidad aterradora que distorsiona las leyes y principios de la naturaleza a su propio favor. En un sentido estricto, no es más que una [Autoridad Divina] del rango más bajo; pero esto también se entiende como una forma de [Hechicería] del más alto rango. Es posible dar valores positivos si el usuario lo desea, pero esto no solo se limita a las bendiciones

SI Santa Afrodita lo desea, incluso el Mundo bailará ante sus villancicos]

[Christimas Basilia: La Reina de la Navidad]

[Es el (hipotético) Tesoro Heroico de Santa Afrodita. Como es de esperar de una Diosa, no es más que un reflejo de una de sus múltiples [Autoridades Divinas]

[La Diosa del Placer y la Pasión. Una dama amorosa que también es la patrona de las mujeres y sus celebraciones. Una que tiene los títulos de «reina» en el cielo, mar, tierra e inframundo: cualquier lugar del mundo donde el amor pueda tocar. Tomando eso en cuenta, es el estado de su manifestación actual no de extrañar. Desde que la Navidad es algo donde la pasión y el amor son la primordial, es natural que ella se también se corone con el título de Reina de Navidad.

—Por tanto, todos los que están celebrando las fiestas se han coronado como sus esclavos—.

El centro de este [Tesoro Heroico] es su propia [Manifestación de la Belleza (Navideña). Desde las mentes hasta los conceptos, todo puede retorcerse a través de sus jugueteos. El traje que lleva demarca ese hecho, por lo que incluso sin activarse el nombre de su [Tesoro Heroico] Santa Afrodita recibe un plus de 1000% para todos los efectos de [Encanto].

Pero igual que la envoltura de un regalo, el traje solo es solo un estorbo lleno de ostentación. Cuando caen las doce de la noche, naturalmente todos quieren deshacerse de él. Cuando lo hacen, se maravillan, y disfrutan hasta que su juguete se rompe; el detalle está en que esto se refiere al disfrute de la Santa

Gritando [Christmas Basilia] como una especie de sensual villancico, se deshace con un destello de su [Traje de Santa, revelando su [Aletheia] —o [Verdadera Forma]— ante el mundo. Es algo terrible capaz de volatizar a los mortales que la miren, pero incluso las deidades pueden terminar convirtiéndose en masilla ante su figura, perdiendo su sapiencia a medida que se mitigan sus cincos sentidos. El striptease definitivo]


Nombre: Lokasenna

Sexo: Femenino («solo por esta Navidad»)

Origen: Mitología Nórdica

Títulos: La Loka. Loki Mujer. Loka Táttur

Asociaciones:

Otras Formas:

Historia

Llega Navidad; de repente, brilla una luz mágica y aparece una Diosa del Fuego. De flameante y largo pelo rojo, un hermoso rostro en forma de corazón y un cuerpo extremadamente seductor ella, la Santa elegida para esta Navidad, es… ¡Loki!

(Inserte sonido de disco rayado).

Mientras veía a los Aesir disfrutar de la Navidad, Loki en su prisión pensó que tal vez podría aprovechar las fiestas para escapar. Usando sus poderes, creo una manifestación astral de sí mismo y se vistió con un atuendo de Santa, volviéndose Santa Loki. Luego, buscó una oportunidad para engañar a alguien, liberarse y causar el Ragnarok para vengarse de Odín, Frigg y Thor y tal vez también tener uno que otro encuentro pasional de una, dos o tres noches… El problema fue que las primeras personas a las que trató de engañar fueron Rudolphus y la Santa Hestia, a quienes no les gustó para nada el que hubiera tratado de usar la Navidad para cometer maldades. Fue así que, sin poder evitarlo, el Loki que de por si no era muy bueno combatiendo fue abrumado por el poder (navideño) de la Hermana de Zeus, y terminó siendo castigado con una maldición que lo obligaría a ayudar a Santa Hestia a repartir la dicha y amor durante todas las Navidades.

«Haaa. Supongo que no tengo opción, ¿verdad? Muy bien. Jugaré un rato contigo y tomaré el papel de un chico bueno; pero solo será por lo que dure esta tal "Navidad"… También tengo una reputación que mantener, así que lo lamento mucho, pero si hago esto será bajo otra forma».

Como resultado, Santa Loki se terminó transformando en una mujer: Santa Lokasenna.

«Dicho eso – aventuró Santa Lokasenna con una sonrisa –, hare las cosas a mi modo, ¿vale?». Ella llamó entonces a un cierto caballo, tomó «prestado» (robó) el poder de cierto Espíritu Elemental de Fuego y mediante «pactos» (engaños) hizo que todos los Enanos se vieran obligados a hacerle regalos. «¡Les pegaré como lo hace Freya! – prometió Santa Lokasenna –. Por supuesto, no me hago responsable si entre mimos y mimos esta transformación se termina acabando y un hombre es lo que terminan besando… Ufufufu»

… Parece ser que esta Navidad será como para volverse Loki.

Apariencia

El núcleo base es muy… Loki. Loki era un Dios extremadamente guapo que podría engatusar a cualquiera con relativa facilidad. Cambiando de género, naturalmente se volvió una Diosa capaz de competir en belleza con Frigg y Freya, Diosas del Amor y la Belleza. Su cuerpo ahora es delgado y torneado, una preciosa figura de reloj de arena ataviada en un seductor traje femenino de Santa destacando una parte delantera y una parte trasera muy voluptuosas. Su pelo se ha tornado rojo porque a Loki le gustan las mujeres con el pelo rojoy sus ojos azules. Su rostro en forma de corazón es tan hermoso que probablemente no haya hombre al que le importe su verdadera identidad… Siempre y cuando se aseguren de que no pueda transformarse de nuevo en hombre, claro está.

Puede sonar raro que un Dios cambie de género; pero desde un principio algo como el género era algo que para un Espíritu Divinouna masa de energía pensantesolo tenía sentido debido a la necesidad de adoptar una forma física. Fundamentalmente masculino y femenino son cosas que se aplican bajo el estándar humano de la identidad de género, y los Dioses realmente pueden cambiar así como así su biología a voluntad si se sienten en la necesidad de ello. El caso de Loki es especial porque él es un Dios que representa conceptos opuestos el Yin y el Yang . Normalmente el lado masculino –Yang– es el dominante; pero este Dios a causa de cierta experienciano siente especial apego a tal biología. Incluso fuera de la Navidad, este/a Dios/Diosa tiene de vez en cuando una que otra aventura con un mortal y termina dando a luz a Semidioses de género tan fluido como el suyo.

«No te rompas la cabeza pensándolo – dice Santa Lokasenna con una sonrisa–. Puede parecer una ilusión; pero en realidad esto es 100% solido. Algunas veces soy una cosa, y otras veces soy otra. Mi cuerpo es igual a la neblina creada por la unión de hielo y fuego: puedo ser tanto caliente como frio así como masculino y femenino. Verdaderamente, no hay que darle mucha importancia. Mientras dure, solo tienes que disfrutarlo. Estoy segura que quedaras tan feliz que la próxima Navidad querrás repetirlo. Este cuerpo es mejor que el de muchas mujeres, al fin y al cabo»

Personalidad

El mismo Loki de siempre aunque ahora es una mujer. Travieso, sin una especial preocupación por los valores humanos y tan narcisista que sería capaz de matar a alguien simplemente por mera envidia. Dicho eso, este Dios es uno que representa conceptos opuestos el Yin y el Yang, así que realmente, incluso comparado con otros Dioses, no puede aplicársele un verdadero sentido moral a sus acciones. Hay Caos y Mal; pero también hay Orden y Bien. Probablemente pueda el causar el Fin del Mundo si lo encuentra divertido; pero también podría evitarlo si eso lo complace. Si un mortal le rezara, probablemente se sorprendería en gran medida al mismo tiempo que ve su ego hinchado y naturalmente satisfacerla su pedido porque desea continuar siendo alabado. Si es que ese mortal pide cosas buenas o cosas malas, no son cosas que en primer lugar a Loki le vayan importar. El Dios de las Travesuras que creo a las Bestias del Ragnarok; pero que también le dio a Odín y el resto de los Aesir las armas necesarias para combatir a tales seres: ese es Loki.

… Habiendo dicho eso, ese es el Loki normal. Santa Lokasenna es una versión femeninade Loki que ha sido obligada por los poderes de Santa Hestia a volverse una « aliada del amor y la justicia» , viéndose entonces en una circunstancia que hace que su « lado bueno» se afiance. Tomar un rol femenino y además absorber el poder del Gigante de Fuego Logi además ha inclinado la balanza en una dirección opuesta a lo normal, y como resultado Santa Lokasenna es una « mujer traviesa que goza de ayudar a los demás mientras se divierte» . Igual que una persona que toma un animal lindo de la calle, lo llena de regalos y afección mientras lo trata como un ser inferior y espera ser amada por eso… En pocas palabras: « Eres una muy buena fuente de entretenimiento, así que puedes sentirte honrado. Alguien como yo se tomará la molestia de complacerte y extender durante tu vida un rato… Este es el momento en que me alabas, ¿sabes? Aunque claro, no es como si las palabras de un insecto me pudieran importar. Probablemente un gusano como tú apenas y sepa hablar… Dicho eso, ¡¿por qué me sigues sin alabar?! (hace un puchero) »

Como dato curioso, existe un personaje del folklore de los Países Bajos que es un Demonio malvado y travieso, pero fue convertido por San Nicolás en su ayudante y obligado a hacer el bien. Este personaje también anda montado en un caballo que se dice estar relacionado con Sleipnir, la montura del Padre de Todos. Si es que esta persona es Loki o simplemente una existencia que comparte los mismos valores, eso es algo que el Dios de las Transformaciones no está dispuesto a explicar…

Ventajas

[Regalos (Sorpresas) de Navidad: La naturaleza de una Santa (de Navidad) que trae regalos para todo el mundo… Pero las travesuras de Santa Lokasenna han modificado la habilidad. Básicamente es como el amigo secreto: «un intercambio de regalos donde no sabes lo que te puede tocar». La diferencia es que Santa Lokasenna ha metido bombas y trampas capaces de matar a un mortal endeble en lugar de cosas como calcetines y suéteres feos dentro de algunos regalos, aunque también hay dones capaces de asombrar a los propios Dioses. «Si tienes suerte, recibes un regalo sin igual. Si no, mueres horriblemente —explica Santa Lokasenna con una sonrisa—. Ufufufu. ¿Algo tan emocionante acaso no es divertido?»]

[Hace que lluevan tanto [buffs] como [debuffs] a los aliados de manera aleatoria]

[Traje de Navidad (Loka): Un sensual traje de Navidad usado por una Diosa sin igual… o eso es lo que se supone, porque la Diosa en realidad es Loki que ha cambiado de género mediante sus poderes. El cuerpo en realidad es 100% femenino y Loki no tiene problemas —aparentemente— con sacar su lado Ying y actuar como una mujer mientras se reencarna como Santa Lokasenna… Aun así, la mayoría de los hombres dirían que hay algo muy malo con esto. «Pero no hay que prestarle atención. Deja la razón a un lado y vuélvete loco», guiña el ojo la Santa de Navidad]

[Llorosos Sean Hod y Balder: El cruel episodio de la muerte de Balder, de la cual Loki es el único e incuestionable responsable. Es el uso del muérdago como símbolo navideño y arma. Originalmente se supone que es un símbolo de Frigg; pero ahora que es mujer Santa Lokasenna no tiene dificultades en usarlo]

[Dejame que te Monte, mi Precioso Semental: El corcel de Santa Lokasenna: Svadilfari. Svadilfari es el segundo caballo más rápido de los Nueve Mundos, así como el padre de Sleipnir, que es el caballo personal de Odín. Originalmente pertenecía a un Gigante que construía las murallas de Asgard bajo promesas falsas de Loki; pero luego de cierto… *ejem*… «encuentro pasional», Svadilfari ahora le pertenece a Loki. Normalmente no suele ayudar mucho a su nuevo dueño debido a «falta de ánimos»; pero cuando Loki toma su forma femenina, Svadilfari «se emociona» y se apresura a ayudar a su dueña, otorgándole el poder de sus pezuñas que pueden correr sobre cualquier cosa, volar, abrir portales a otros planos de la existencia y golpear en la entrepierna a cualquiera que trate de robarle a su dueña. Un experto en caballos asegura que todo se debe a que Svadilfari le encanta sentir el trasero de Santa Lokasenna sobre su espalda y porque espera a que la Navidad termine para darle un hermano a Sleipnir; pero es mejor para aquellos que aprecian su salud mental el no prestar atención a esa clase de detalles]

[¡Púdrete, Logi!: El poder del Gigante de Fuego Logi, que es conocido como la Encarnación del Fuego y era adorado en la antigüedad como un Dios. Su nombre extrañamente semejante al de Loki hace que a menudo sea confundido con el Dios de la Travesuras; pero es importante destacar que son dos seres totalmente distintos que de hecho se llevan terriblemente mal debido a que en una ocasión Loki le ganó a Logi en una apuesta mediante engaños, causando que el ultimo le quemara la lengua al primero y que Loki tuviera que comprarse una lengua de repuesto hecha de plata —siendo este el origen de su título como «Lengua de Plata»—. Para Navidad, Loki, que había sido maldecido por una Diosa del Fuego, engañó a Logi en venganza y le robó gran parte de su poder, permitiendo manifestarse como una Diosa (Gigante) de Fuego en lugar de su actitud normal como un Jotun de hielo. En pocas palabras, una ventaja que representa una [Autoridad Divina] sobre el fuego… aunque el nombre dado a la ventaja es algo inesperadamente grosero]

* (Censurado): La lengua de Loki, quien no tiene igual en las palabras dentro de todos los Nueve Mundos. Una ventaja que simboliza el evento en que Loki insultó y humillo a todos los Aesir: el poder necesario para destruir la mente de un mortal con un mero insulto… "Pero como eso naturalmente es poco navideño, por esta ocasión no se puede usar", explica Santa Lokasenna mientras tiembla al recordar como Santa Hestia le lavó, literalmente, la boca con jabón)

[Neblina Navideña: A veces frio, a veces caliente: así es la magia de la Navidad. En este caso, aplicado al poder ilusorio de Loki, se trata de la manipulación de la neblina de Ginnungagup. Las ilusiones creadas pueden engañar incluso a los Dioses, y dependiendo del nivel de complejidad pueden incluso volverse sólidas. Algo que en un punto distorsiona la realidad. Normalmente, es un arma de manipulación atroz junto a la lengua de Loki; pero por alguna razón, Santa Lokasenna prefiere utilizarla para reproducir el episodio donde transformó a Thor en Freya. En pocas palabras, « ¡Prepárense, chicos! ¡Esta Navidad a los que se porten mal los volveré mis linduras!»

[Santificado Sea mi Nombre, y Bendito sean los Frutos de Mi Vientre: Transformándose en mujer, la naturaleza de Loki como padre de las Bestias del Ragnarok lo ha vuelto –de algún modo– semejante a una Diosa Madre. El efecto no es exactamente lo mismo, pero Santa Lokasenna puede invocar (crear) bestias familiares para que la ayuden en la navidad – En pocas palabras, el uso de minions ayudantes de Santa ]

[Lokasenna Loka Táttur: La Cena y el Muérdago Señalan Regalos—Loki Señala la Dualidad]

[Es el (hipotético) [Tesoro Heroico] de Santa Lokasenna. Como es de esperar de un(a) Dios(a), no es más que un reflejo de una de sus múltiples [Autoridades Divinas, aunado a las grandes variantes de su existencia actual.

[El Espíritu Divino Loki es un enigma en la mitología nórdica, considerado el más grande enemigo pero al mismo tiempo siendo un gran aliado. Cuentan —aunque no se sabe quien— que representa el Ying y el Yang nórdico en la mitología. La cara más terrible de Loki se mostraría en el episodio de, Lokasenna, donde Loki insultaría a todos los Dioses y terminaría encerrado por la muerte de Balder; y en Loka Tattur la cara más amable de Loki aparecería, ayudando a un mortal al que ninguno de los Aesir logró proteger: por tanto, este [Tesoro Heroico] representa el balance. El hecho de que Loki puede ser tanto bueno como malo dependiendo de las circunstancias]

[Dicho de esa manera, si su existencia gira como una balanza, durante la Navidad las acciones «buenas» sirven como un contraste ardiente a las malas. Por tanto, igual que las armas que vinieron como contrapeso a las bestias, una maldición conceptual se desata, y mientras el peso de las malas acciones de los contrincantes caen, Santa Lokasenna descendía junto a su corcel con el peso de las acciones buenas. Un [Tesoro Heroico] conceptual donde la maldad del rival se vuelve «carbón» que sirve como combustible al fuego divino de Santa Lokasenna, incrementando su fuerza mientras cabalga sobre Svadilfari y cae lloviendo regalos que explotan como castigo para los «niños malos»


Nota de Autor.

¡Los milagros si existen LOL! No pude traerlo antes de Navidad, pero logré tenerlo listo antes del próximo año. En realidad iba a publicarlo mañana como despedida al año, pero a veces los servidores le juegan trastadas a uno y no es posible publicar al momento en que uno quiere. Por eso, decidí no ser malo y traerlo para el último viernes del año.

¿Qué puedo decir? Morrigan explica (más o menos) la relación entre ella y Lily y demuestra porque es llamada como La Terrible, la no-señora Booker se revela como Nantosuelta y revela más cosas (que por cierto, ese hijo monstruo es canon en la mitología, pero su descripción es OC porque solo le describe como monstruo), nueva actualización para el juego y Diarmuid (Fate/Zero y Fate/Grand Order) se une a Harry luego de perder ante él.

Sobre lo último, sentía que hacía falta algo de influenza celta, así que quería darle un Sirviente celta a Harry. Muchos habrían tirado por cierto perro o su maestra, pero en vista de que Harry está relacionado con Morrigan, eso es algo difícil de hacer tan temprano. Además que ambos son ultra OP.

Sobre el extra, pues realmente no tengo nada que decir. Lo admito: a comparación del anterior, este fue a las carreras. Creo que hasta las fichas son más interesantes XD. Pero esa es mi opinión. A lo mejor a ustedes les entretiene.

Lo único importante a comentar es que Santa Artemisa hace parodia a Sailor Moon y Power Girl, así que imaginen que su traje tiene detalles de ambas incluso aunque es el de una Santa.

Y eso es todo.

¿Qué les pareció el capítulo?

¿Y el extra?

¿Opiniones sobre Morrigan/Nantosuelta hasta el momento?

¿Les gustó la pelea con Diarmuid y que lo metiese como Sirviente?

¿Algo que les haya gustado especialmente del capitulo?

¿Y qué Santa les gustó más?

Por cierto, sobre lo anterior, ¿qué Dios Santa les gustaría para la próxima Navidad?

He de revelarles un detalle: ¡Harry Potter y el Juego del Destino es la sexta historia más popular en español de la categoría Harry Potter x Percy Jackson! Todavía nos falta un montón para destronar a Son of Hades, ¡pero estoy seguro que algún día llegaremos a ese nivel! Nunca pensé que llegaríamos a más de 200 personas (sin contar a los que leen anónimos). De verdad, ¡muchas gracias! ¡Los quiero mucho!

Y con eso dicho, me despido. ¡Hasta la próxima y Feliz Año!

Atte: RAGM-V2