¿Están saliendo?
Capítulo dos: Estoy saliendo con alguien.
Estaba tan cerca de la victoria.
Iba a ganar de una forma tan grandiosa para limpiar todos los rumores e incluso hacer que Moriyama y Renzo fueran noticia vieja.
Sus pensamientos de ganar abrumaron todos sus sentidos sin darse cuenta de la presencia a su lado. Tras ser empujada trastabilló irremediablemente mientras caía hacia adelante golpeándose con la batuta en la frente.
El dolor la inundó desde el lugar del impacto hacia todo su cuerpo, pero nada dolía más que su orgullo ¡Estuvo tan cerca! Sintiendo los pasos de la gente acercarse con velocidad hacia ella, además de los gritos preocupados a su alrededor, ponderó detenidamente qué era más vergonzoso:
Levantarse y hacer de cuenta que no pasó nada, a pesar de las burlas seguras. O… Jugar al desmayo evitándose algunas risas.
Cualquiera que fuera su decisión, la multitud se encargó de cerrar la probabilidad uno. Había perdido la oportunidad de levantarse con suficiente confianza ahora que estaba completamente rodeada. Sintió un dedo posarse en su mejilla, picando un par de veces con cuidado. Sin poder evitarlo le temblaron las pestañas debido al desconcierto.
Luego sintió movimientos en su persona, como si alguien quisiera levantarla. Por instinto llevó los brazos alrededor del cuello de quien la estuviera cargando ahora, encontrando cierto aroma familiar. Los susurros no tardaron en hacerse sonar mientras algunas chicas suspiraban con emoción ante aquella vista, aumentando su curiosidad.
Pido oír expresiones como:
Toma una foto
Vamos saca tu celular y hazles una foto
Apresúrate
Woah…
¿Quién la cargó? Como aún llevaba el bastón de relevos, su rescatista dio un pequeño suspiro y le dijo a tono bajo —Suelta el bastón por lo menos— entonces identificó esa voz baja y profunda que Rin Okumura no solía usar a menos que estuviera serio. Así que su "paramédico" era él. Tenía sentido, ya que parecía cargarla como si no pesara nada además de ese olor característico del joven.
Ella hizo caso a sus palabras soltando la batuta, así, Rin la cargó hasta la enfermería mientras sus compañeros de curso murmuraban lo varonil que se veía él y lo delicada que lucía ella en sus brazos. Un material para pareja de ensueño.
En la enfermería, Rin le indicó a la enfermera lo que pasó, a lo que le respondieron que Izumo necesitaba descanso. Rin se marchó para terminar las actividades escolares permitiéndole al médico ponerle un bálsamo analgésico en la frente. La de ojos carmesí no pudo evitar sentirse aliviada por la sensación refrescante del ungüento.
Una vez la enfermera se fue, olvidó toda sensación relajante antes de erguir su cuerpo para sentarse. Buscó su celular abriendo su cámara llevándose una imagen fea a sus ojos. En la frente tenía un círculo morado producto del golpe, aunque su flequillo le cubría la mayoría de la frente, todavía se podía distinguir sin mucho esfuerzo —¡Ah!— dio un grito ahogado comenzando a pelearse con la sabana enredada en sus piernas.
Una gloriosa victoria la había vuelto el hazmerreír en su lugar ¡Detestable!
Después de su batalla con la tela escuchó pasos venir en su dirección, de inmediato se acomodó en la camilla poniendo en orden la frazada y su almohada. Sonidos que pudo identificar como llanto se oyeron cada vez más cerca. Los pasos rápidosse detuvieron justo a lado de su cama, para ese momento ya se encontraba fingiendo desmayo aún.
—Izumo…— la empalagosa voz de Shiemi resonó llena de culpa —Es todo por mí. Que empezáramos a salir debió conmocionarla tanto para hacerla colapsar— lloró observándola con los ojos llenos de lágrimas.
Kamiki sólo pudo pensar ¿Qué clase de persona cree que soy? Mientras la rubia continuaba con su discurso.
—Shima ¿Y si no se despierta? ¿Y si tiene una conmoción cerebral o no nos recuerda?— se agitó abrazando el brazo del aludido.
El joven la miró con cierto escepticismo —No creo que eso suceda— reconfortó dándole unas palmaditas en el hombro.
Ciertamente.
Eso no iba a ocurrir para la desgracia de Kamiki. Desearía realmente haberse golpeado con la suficiente fuerza como para olvidarlos a ellos juntos, besándose en la puerta de su dormitorio. Pero ese era un recuerdo que espinaba su ojo luego de descubrirlos.
Shiemi estalló en una segunda ola de llanto sacándola de quicio finalmente. Con lentitud abrió los ojos entonando —Moriyama, cálmate. No es como si hubiera muerto— pidió observándola con los párpados encapuchados. La rubia miró directamente a su cara llena de grata sorpresa.
—¡Kamiki!— se emocionó tomando su mano —¿Estás bien?
La joven de cabellera púrpura se deshizo del agarre con recelo antes de responder —Estoy bien, sólo me duele la cabeza. Así que me gustaría estar sola.
Moriyama perdió inmediatamente su sonrisa, cabizbaja aceptó la petición para marcharse con Shima quien no dijo una palabra de principio a fin. Izumo puro verlos tomados de la mano como dos verdaderos enamorados, lo que le dio un súbito ataque de enojo. Principalmente por su orgullo herido.
Después de ser dada de alta por la tarde, regresó a su dormitorio, para fortuna la mayoría de estudiantes ya estaba en sus propias alcobas haciendo tarea; por lo que no se encontró con demasiada gente. Sin embargo, al ingresar al blog de la Academia fue una historia diferente. Su caída más allá de ser preocupante le resultaba graciosa al cuerpo estudiantil. Videos, fotos e imágenes con textos hilarantes desfilaban a través del time line del dichoso blog.
Se cayó sobre el bastón ¡Jaja!
¡Whoops! Ahí va su frente
¡Justo entre las cejas!
¿No soportó ser abandonada por su ex y por eso se desmayó?
Aunque no quería verlos, no pudo detenerse una vez que ingresó al sitio. Apretó los puños con fuerza antes de maldecir —¡Idiotas! ¿No debería preocuparles más mi salud?— estaba a punto de salir del navegador hasta que una foto de Rin Okumura cargándola apareció en su pantalla con la leyenda.
Rin es tan varonil. Izumo parece de porcelana cuando está siendo llevada de esa manera.
¿Porcelana? ¡Bah!
Por curiosidad siguió descendiendo en las publicaciones encontrando más fotos de ellos dos. Además de textos sumamente vergonzosos.
Hero-Okumura al rescate.
Rin es todo un caballero.
El candidato para un novio perfecto.
¿Ellos están saliendo? ¿Por eso la lleva él mismo sin que alguien se lo pida?
No, parece que solo comparten algunas clases juntos.
Si salieran de verdad, harían historia.
¿Historia? La gente había perdido la cabeza a pesar de ser ella quien se llevó el golpe. Ellos no iban a salir. Rin Okumura era un hooligan ¿Cómo podía ella tener una relación de ese tipo con él? No tenían ninguna compatibilidad.
Decidió salir de ahí antes de leer más disparates; mientras sacaba sus cuadernos para hacer los ejercicios de aritmética su puerta abrió repentina dejando ver dos figuras al marco. Como un Deja Vu.
—¡Kamiki!— Shiemi entró tras verla en su escritorio. La aludida respondió con un asentimiento de cabeza regresando la vista a los números de su hoja. Sin embargo, parecía que esos dos no pensaban dejárselo fácil.
—¿Estás bien?— preguntó Shima.
¿Así que hasta ahora se le ocurrió preguntar? ¡Podía irse al demonio! —Mh— musitó en afirmativa sin despegar los ojos del cuaderno. Borró un cuatro que ya había escrito porque no le gustaba demasiado cómo quedó, pero sobre todo porque con la presencia de esos dos le era imposible concentrarse en las cuentas.
Ambos novios se miraron como si entendieran algo. Entonces Shiemi nuevamente tomó la palabra —Izumo, por casualidad ¿Aún te gusta Shima?
La pregunta pareció darle una repentina ráfaga de velocidad, nunca pensó que su cuello pudiera girar tan rápido. En otras circunstancias se lo habría partido por la velocidad con la que su cabeza dio la vuelta —¿Perdón?— incluso creyó haber oído mal.
—Quiero decir, pareces ignorarnos desde que supiste de lo nuestro— empezó a decir la rubia con timidez. Ellas era amigas ¿No? ¿Por qué otra razón se comportaría así? —Si nuestra relación te molesta, podemos esperar para que tú también encuentres a alguien especial y…
—Moriyama— la cortó de pronto, no planeaba escuchar sus conjeturas por más ciertas que fueran —Esto no tiene que ver con ustedes. Simplemente estoy haciendo la tarea— respondió, más se auto reprochó de inmediato. Ella no les debía dar una explicación. No obstante, las burlas de sus demás compañeros le dieron un golpe a su ego. Si Moriyama pensaba compadecerla por lo que se decía en torno a ella, no le iba a dejar ninguna oportunidad —Si te preocupa tanto qué aún me guste tu novio, pierde cuidado, nosotros no tenemos esa clase de pensamientos ya. Fuimos algo pasajero, ahora estoy con alguien que me hace sentir… Diferente. Por eso no te preocupes— señaló con una sonrisa.
Al oírla decir "estoy con alguien" La curiosidad de Shiemi venció su aflicción —¿Estás saliendo con alguien?
—Si— Kamiki respondió sin dudarlo.
—¿Con quién?— se emocionó Shiemi a cambio.
De acuerdo, lo había dicho sin pensar en el calor del momento. Pero ya estaba hecho, si decía la verdad, no sólo quedaría como una mentirosa, también se vería patética inventándose historias de novios ficticios, sin embargo, no tenía a nadie para tomar prestado como su novio en estos momentos. Hasta que su mente trajo de vuelta todos esos comentarios. Sin perder otro segundo, habló segura de si misma —Rin Okumura— El mundo pensaba que ellos dos hacían una buena pareja, las fotos incluso se veían románticas desde todos los ángulos ¿No era bueno aprovechar esa conmoción?
La única desventaja fue que su "novio" no tenía ni idea de lo acababa de decir por impulso.
Continuará…
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Tif34ne: ¡Hola! Muchísimas gracias por tu comentario. Me alegra saber que te gustó el inicio de la historia. Espero también te guste este capítulo. Un saludo :D
