Felices Pascuas! No me resistí y aproveché el fin de semana para publicar otro cap. Esta semana fue muy prolífica en cuanto a este fic, me encuentro desarrollando el punto neurálgico de la historia y eso me tiene muy entusiasmada. Espero a alguien guste.


Cap. II - Eclipse de Luna

Para su segundo año en Hyoutei ya estaba familiarizado con sus maneras extrañas, y su compañía era agradable una vez superado el impacto inicial de sus tendencias a la "hechicería", augurios, runas, vibras, etc. No se incluía a sí mismo en su, muy escueto, grupo de amigos, sin embargo, estaba bien incluso ser sólo espectador del vínculo que compartía con sus titulares más revoltosos. No es que se llevaran mal, eran rivales sin duda pero ya no le molestaba verla en el primer puesto del tablero de alumnos de vez en cuando, se había vuelto tolerante a la idea de compartir ese puesto con ella.

Pero aquel año, las vacaciones de verano fueron un cambio tan brusco que no pasó desapercibido para nadie. El cereza de su cabello se esfumó junto con su sonrisa, la auténtica, le sobrevivía una mueca que no llegaba a sus ojos por mucho que lo intentara. Ya no jugaba con Gakuto a ver quién saltaba más alto, no bromeaba con Shishido ni quería acompañar a Jirou por dulces después de clases. Su madre había muerto, y entre los tres intentaban mantener a flote lo que quedaba de su mejor amiga. No supo acercarse a ella, sólo pudo ser espectador, vio su nombre descender casi hasta el vigésimo lugar en el tablero, y cuando en la clase de esgrima logró desarmarla, ella lo felicitó con un suave buen movimiento, Atobe-san acompañado de una sonrisa tan falsa como la suya propia. Ni el segundo puesto del torneo nacional le supo tan amargo como aquella victoria.