Bueno, estoy de vuelta con un mini-fic Neji/Sakura, realmente no sé cuántos capítulos serán. Planeo una historia post-guerra centrado completamente en ambos personajes, es básicamente un camino de autoconocimiento entre ambos donde la recompensa será el amor. Este mundo habrán misiones, lo que ya conocemos, pero considerando que en esta situación los conflictos bélicos se tomaron un descanso y la mayoría se basa en situaciones diplomáticas. OJO, NO OLVIDEMOS QUE NEJI ES UN GUERRERO, así que tampoco esperen verlo de diplomático todo el fic...

Este primer capítulo es básicamente una introducción, para entender como se mueve el contexto de la historia, como es que Neji está vivo y sin su sello adornándole la frente. Espero que lo reciban con cariño :) 3

DISCLAIMER: NARUTO NO ME PERTENECE, ES PROPIEDAD DE . Yo únicamente tomo prestado sus personajes para jugar un ratito :)


VIENTOS DE CAMBIO

I

La cálida tarde de primavera trascurría lentamente y sobre su cielo azul el celaje se desplazaba suave sobre las altas y tupidas montañas de Konoha. Las calles de la aldea se encontraban bulliciosas, abarrotadas de personas y niños que disfrutaban de los cerezos en flor. En todo el ambiente se respiraba una atmósfera de amena paz que casi hacia parecer a los eventos del pasado una fábula, un mal sueño que se perdía entre las risas y la esperanza que tenían del futuro.

Neji deslizó suavemente la corredera que daba al patio trasero y sintió la brisa cálida acariciándole el rostro y los rayos del sol perlando su frente. Caminó hacia el exterior y se detuvo junto al barandal a contemplar un par de colibrís que revoloteaban con sus irisadas alas sobre los tulipanes del jardín. ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que se había permitido observar las magnificencias de la vida?

«Años tal vez, se dijo, o quizá cuando era apenas un niño…», no lo recordaba con exactitud, pero de cualquier manera estaba seguro que no le había prestado demasiada atención.

Para nadie era desconocido lo aislado que Neji había estado del sentido real de la vida durante su adolescencia, movido únicamente por el odio y rencor hacia su Clan había ganado poder pero se había quedado solo en el camino. Ese tiempo había sido como un estado de eterno letargo del cual no podía salir. No obstante, en los últimos años había aprendido que la vida se valoraba desde otra perspectiva de acuerdo a las experiencias y él lo había comprobado de la manera más explícita posible. Había tenido que morir para darse cuenta de lo equivocado que estaba.

Naruto lo había encausado, pero la Gran Guerra terminaría de abrirle los ojos, a él, que a pesar de tener el Byakugan había permanecido ciego la mayor parte de su existencia. Y sí alguien se lo hubiese contado antes no lo habría creído, pero ahí estaba él, diez años después de reivindicarse haciéndose cargo de su familia, velando por la prosperidad y seguridad de los suyos.

Tratando de ser el líder que todos esperaban que fuera. Un buen hombre, un buen patriarca para el Clan Hyūga. Un viento de cambio acorde a la nueva era que comenzaban.

—Ya lo eres, Nii-san —afirmó una dulce voz detrás de él. Neji se volteó a mirarla y se encontró a Hinata—. Si te sigues preguntando si serás un buen líder no tienes nada de qué preocuparte, hermano… ya lo eres. Todos en el clan te admiran. Con tu fortaleza y honor has sabido ganarte su respeto.

—Agradezco tus palabras, Hinata-sama —contestó él en cambio—, a veces tengo mis dudas.

Hinata le dedicó una sonrisa y se acercó a él. A diferencia del traje tradicional que portaba su primo, propio del título que ostentaba, ella portaba un vestido vaporoso de flores azules que la hacían sentir cómoda, ligera... viva, alejada de las restricciones y protocolos familiares. Sin duda había tomado la decisión correcta al declinar a su derecho como sucesora del clan.

Hanabi había fallecido en el campo de batalla y había supuesto un golpe duro a la moral de los Hyūga, sí bien su hermana había sido una habilidosa shinobi su falta de experiencia le había costado; no obstante, el golpe definitivo que terminó de amainar la moral de su clan fue la repentina muerte de Neji. Nadie se esperaba que se sacrificara así mismo por el bien de Naruto y de ella.

Que Sakura había superado a la Quinta Hokage solo se escuchaba como un rumor, un mera especulación hasta ese momento…

Lo recordaba a la perfección, su amiga había salido de la retaguardia de la alianza hacia el frente del enemigo, ante las miradas incrédulas de la división médica.

—¡NO LO HAGAS! —le gritaron—. ¡Recuerda las enseñanzas de Tsunade-sama! Los ninjas médicos no pueden entrar en una batalla, debemos ser los últimos en morir por el bien del equipo…

—¿¡Qué crees que estás haciendo, Sakura!?

—Mi deber —contestó. Tsunade-sama también le había enseñado una última regla: Solo los ninjas médicos que dominaban la Restauración divina tenían permitido romper las reglas…

Y ella lo hizo.

En plena batalla la aprendiz de la Hokage consiguió invocar una décima parte del cuerpo de Katsuyu gracias a la liberación de su sello Byakugō. Miles de babosas se dispersaron entre la alianza shinobi restableciendo su chakra y curando sus heridas. Sin embargo, con Neji, Sakura había ido más allá.

Parte del chakra que había almacenado en su sello durante esos tres años de entrenamiento comenzó a fluir de su cuerpo al cuerpo de su primo. Poco a poco las heridas de sus brazos y piernas comenzaron a cerrar, de lo más distal a lo proximal. Ella había estado ahí cuando Sakura lo comenzó a sanar, y a pesar de tener los ojos enjuagados en lágrimas, observó cuando los tejidos de su abdomen se comenzaban a regenerar, su sistema de chakra se restablecía y su sistema nervioso se reconectaba…

Entonces el corazón de Neji comenzó a latir, y sus neuronas a restablecer su sinapsis. Y algo más sucedió. No solo sus heridas habían desaparecido, también el sello en su frente comenzó a difuminarse hasta que se desvaneció por completo de su frente. No entendía que estaba pasando, pero suponía que la capacidad de regeneración de Sakura era la responsable. El sello maldito de su clan estaba considerado para crear una especie de cicatriz en el sistema nervioso central de sus usuarios al momento del sellado, cuando apenas eran unos niños, y que la capacidad de supresión máxima se alcanzara al momento de la muerte del usuario, como una garantía de mantener resguardados para siempre los secretos de su clan, incluso después de la muerte…

Neji había muerto por un par de segundos, había experimentado por un corto periodo de tiempo una muerte biológica. El sello se había activado, estaba pensado para activarse de esa manera una única vez, después de todo, jamás se había documentado que una persona pudiese regresar de la muerte hasta ese momento. Esa era una posibilidad, la otra, era que la regeneración divina era capaz de regenerar el tejido dañado, el sello representaba una lesión permanente en los cuerpos neuronales de sus usuarios, era posible que Sakura hubiese restaurado el tejido dañado del cerebro de su primo y con ello haberlo liberado de su marca.

Como fuera, aquello era algo con lo que no contaba su Clan, ni Neji…

No tenía claro los principios, pero había escuchado alguna vez de la propia Sakura que el jutsu de restauración divina estaba basado en el potencial de regeneración del primero Hokage.

—Lo que que buscamos es estimular la producción de las proteínas que controlan la mitosis de las células del organismo… todas las células tienen un potencial y un numero finito de veces para dividirse, simplemente aceleramos el proceso de división. Eso nos permite restaurar tejidos o si el daño es muy grave, "recrear" órganos…

—Sakura… ¿a qué precio? —preguntó con preocupación, una técnica semejante debía conllevar un riesgo.

—Tu vida —reveló—. Esta técnica te asegura un estado de inmortalidad en la batalla… El problema no es solo que utiliza una cantidad increíble de chakra, si no que la vida del usuario se reduce… Las células del cuerpo solo pueden dividirse un número limitado de veces, el chiste es no acabarse ese número de veces —sonrió Sakura, con cierta ironía en su voz, de quien está segura de tomar el riesgo de llegar el momento adecuado.

Ese momento había llegado. Y como había imaginado, su amiga no había dudado ni un minuto en salvar la vida de Neji y la del resto de la alianza.

Hinata miró el rostro apacible de su primo, quizá él no lo sabía, pero su vida llevaba implícita la vida de Sakura.

—No tengas ninguna duda, primo Neji —dijo Hinata— Te haz convertido en un hombre justo y sabrás dirigir correctamente a nuestra familia.

El patriarca del Clan agradeció con un educado gesto las palabras de su prima y ambos contemplaron en silencio como el día moría frente a ellos, llevándose los restos de septiembre y los últimos rayos dorados que se filtraban entre las frondosas ramas del cerezo en flor.

«Sakura…» pensó Neji, a sus adentros.

Y sonrió, al reconocer que las persona solían ser más felices cuando se aceptaban con sus virtudes y con sus defectos que cuando buscaban su aceptación a través del reconocimiento ajeno. No obstante, también había aprendido, que cuando la persona se aceptaba tal y como era, y alguien más lo hacía incondicionalmente, el resultado era maravilloso.

Volaban sintiéndose libres…

Porque el amor liberaba.

Y lo había liberado a él, dándole una nueva oportunidad de comenzar.


Disculpen los dedazos, son las 2 de la mañana y ya muero de sueño...

Y bien, algún comentario? :)