Antes de comenzar este capítulo, quiero que sepáis que he decidido que como Bakugo y el resto de personajes son de mundos diferentes tengan lenguajes diferentes. Así que los personajes del mundo de Naruto usarán palabras en japonés como niisan (hermano) o baka (idiota), pero Bakugo hablará siempre en español. Así que cuando usen esas expresiones, Bakugo no las entenderá. También se aplicará viceversa en escasas situaciones, por ejemplo, con insultos no habituales del español como pueden ser Soplapollas o Muerdealmohadas, o expresiones en inglés habituales como puede ser Fuck. Creo que esto ayudará a separar ambos mundos y que sea más realista dentro de lo realista que puede ser un crossover entre My Hero Academia y Naruto jajaja.

Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

—¿Cómo te llamas, pequeño? —preguntó el miembro de ANBU, acercándose a Bakugo.

—Katsuki Bakugo. ¿Y tú, ojeroso? —le devolvió la pregunta Bakugo.

—Itachi Uchiha. —contestó el ANBU.

—Vaya nombre de mierda que tienes, niño. No sé ni para que te pregunto el nombre, ojeroso. En lo único que te diferencias del resto de extras es que tienes una katana. —dijo Bakugo, molesto por poner cara a su salvador. Ya le era irritante deberle la vida al inútil de Deku, ahora tenía a dos inútiles que le habían ayudado sin él pedirlo. —No creas que me salvaste, ojeroso. Habría salido de esa sin ayuda de nadie.—

—Jajajaja. —se rió Itachi como hacía mucho que no lo hacía. Era una risa honesta, sin nada de maldad en ella.

—¿De qué te ríes ahora, maldito ojeroso? —preguntó Bakugo alzando el puño de manera amenazante.

—Es que es agradable hablar con alguien que no sepa nada sobre mi familia, Katsuki Bakugo. Además, lo que sueltas por tu boca no se corresponde con tu edad. Si alguien te escuchara sin verte pensaría que tendrías más años que yo. Me resulta gracioso el contraste. —soltó Itachi.. —A todo esto, Katsuki. ¿Cuántos ...? —Itachi fue interrumpido por Bakugo.

—No me llames Katsuki, que no soy tu amigo. —le cortó Bakugo.

—A esto es lo que me refería antes. —explicó Itachi con una sonrisa —Tu forma de hablar es la de un adolescente de 15 o 16 años. —

—Ha dado en el blanco el ojeroso este. Este niño no es como los demás con los que me he encontrado. Estees bastante espabilado. Tengo que andarme con ojo con él. —pensó Bakugo, estudiándole con la mirada.

—¿Cuántos años tienes, Bakugo? —preguntó con interés Itachi.

—Dentro de un mes cumplo 6. —mintió Bakugo,

Mintió, ya que por una parte porque en su mundo tenía 16, y por la otra porque no sabía a que edad exacta a la que la villana le fijó su cuerpo con su poder. Analizando las palabras de la villana y después de verse en el espejo, él calculaba que esa altura se correspondía a su yo pasado de alrededor de 6 años. Pero como antes había dicho al Hokage que tenía 5 años, sería mejor decir 5 años y 11 meses.. Así sería más difícil que la gente de este mundo descubriera su mentira. Bakugo temía por encima de todas las cosas que lo internaran en un psiquiátrico por que pensaran que está loco.

—Debí habérmelo imaginado. Eres de la misma altura que mi hermanito. Él recién acaba de cumplir 6 hace apenas unos días. —dijo Itachi de manera reflexiva. —¿Estás yendo a la academia de Konoha con él?—

—¿Academia? —preguntó Bakugo.

—¿Sabes acerca de los ANBU y no sobre la Academia de ninjas de Konoha? —se extrañó Itachi.

—En el hospital solo me leí los libros que me parecían interesantes que eran acerca de las 3 Guerras Ninja, donde mencionan a los poderosos ANBU, y sobre el ataque del zorro de nueve colas. No me interesaba ningún otro libro. —explicó Bakugo. —¿Qué es esa mierda de la academia, ojeroso?

—El lugar donde los niños aprenden a ser ninjas. Pero para ser admitido debes reunir una serie de requisitos: Amar a Konoha y querer ayudar a preservar la paz y prosperidad de la una mente que sea capaz de soportar el duro entrenamiento y trabajo. Y por último, ser sano en cuerpo y mente. —recitó de memoria Itachi. —No estoy muy seguro si lograrías que te admitieran.—

—Baaah. ¡Y a mi qué! No me interesa ser un estúpido ninja. —repuso Bakugo.

—Si no quieres ser un ninja, ¿qué quieres ser entonces, Bakugo? —preguntó Itachi.

—Un héroe. Pero no un héroe cualquiera,¡quiero ser el héroe más grande del mundo! ¡Que se me recuerde como el héroe que superó a All Might! —dijo Bakugo con emoción.

—¿Un héroe? ¿All Might? —Itachi miró confundido al pequeño.

—Olvídalo. —contestó Bakugo, rojo por la vergüenza por haber sido tan descuidado de nuevo. —Ya me he cansado de hablar contigo. Ten cuidado y no te vayas a cortar con la katana, ojeroso. —

—Espero volver a verte, Bakugo. —dijo Itachi con total sinceridad.

Bakugo no se molestó ni en despedirse. El pensaba que seguramente no vería de nuevo al ojeroso ya que estaría de vuelta en su mundo. ¿Para qué molestarse?

Pero el joven rubio se equivocó ... otra vez. Pasaron otros dos meses y siguió estando en ese extraño mundo de ninjas. La única buena noticia es que su nuevo cuerpo crecía como su yo del pasado. Al menos no se quedaría eternamente en el cuerpo de un niño de 5-6 años. Era como si se hubiera tomado una poción que le hubiera rejuvenecido 10 años.

Eso lo podía tolerar, era un incordio pero no tanto como lo de seguir sin noticias de su mundo. Estaba empezando a preocuparse de verdad Bakugo. ¿Pero qué podía hacer él? Sólo podía seguir confiando en que los héroes le rescatarían.

Dos meses después de su primer encuentro, en uno de sus paseos matutinos se volvió a encontrar a Itachi. Pero a diferencia de la primera vez, en esta ocasión no llevaba su ropa de ANBU, llevaba ropa casual. Además, no estaba solo, llevaba a caballito a un niño parecido a Itachi, pero más pequeño, con el pelo más corto y sin ojeras.

—¡Bakugo! ¡Cuánto tiempo sin verte, me alegro de verte! —dijo Itachi, sonriendo al rubio.

—Tsk. El sentimiento no es mutuo, ojeroso. —masculló Bakugo rodando los ojos y siguiendo su camino. No estaba de humor para hablar con nadie.

—¡Niisan! ¿Quién es este niño y por qué dejas que te hable tan mal? —preguntó el niño que cargaba Itachi con desprecio. Bakugo detuvo su andar y apretó los puños con rabia.

—Él es ... —pero un cabreado Bakugo interrumpió a Itachi.

—¡Cuidadito con ese tono, enano! —dijo Bakugo señalándole con el dedo. —¿Y tú que haces dejando que el ojeroso te cargue como un saco de patatas? ¿No tienes dignidad o es que eres un inválido?

—¡Me he torcido el tobillo, estúpido! —exclamó el niño, avergonzado por las palabras del rubio.

—Es bueno saber que no eres un inválido. —dijo Bakugo apretando aún más fuerte sus puños por la rabia que sentía hacia el niño. —Simplemente eres un retrasado que no sabe caminar y se lesiona solo.

—¡BAKA (idiota)! —gritó el niño moreno.

—¿QUÉ MIERDAS SIGNIFICA ESO, MOCOSO? —preguntó Bakugo a gritos, ya que aunque no sabía lo que significaba baka, suponía que no era algo bueno.

—Bakugo, tranquilízate. —dijo Itachi. —Otooto (hermanito), este es Katsuki Bakugo. Aunque no le gusta que le llamen por su nombre de pila. Es un niño al que salvé volviendo de mi primera misión ANBU!—

—¡Ya te dije que no me salvaste, ojeroso! ¡Yo no necesito la ayuda de nadie! —replicó Bakugo.

—Deberías no haberle salvado, es un desagradecido. —dijo el niño en bajito, pero no lo suficientemente bajito ya que lo escuchó Bakugo.

—¡Tú a callar, retrasado!—gritó Bakugo. El niño de pelo azabache intentó matar al rubio con la mirada.

—Jeje. —dijo con una sonrisa nerviosa y una gota en la nuca Itachi. —Y Bakugo, este es mi hermanito. Se llama Sasuke Uchiha.—