Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
—Bien, y en cuanto al equipo número 7...—dijo Iruka.— ...Katsuki Bakugo ...
—¡Al fin, joder! —dijo Bakugo, impaciente
—...Sakura Haruno, y ... —Bakugo arqueó una ceja. No recordaba el nombre de esa persona. Bueno, ni el de nadie de la clase a excepción de Sasuke. Ni siquiera recordaba el nombre de su sensei. — ... Sasuke Uchiha.
—¡BIENNNNN! —gritó Sakura levantándose de su sitio.
—¡SHANNARO! ¡EL AMOR SIEMPRE PREVALECE!—gritó el yo interno de Sakura.
—Entonces yo no estaré con Bakugo-kun... —pensó entristecida Hinata. —Ohhh ...
Sasuke volteó su cabeza hacia atrás y se quedó observando fijamente a Bakugo. Éste le devolvía la mirada sin pestañear.
—¡La suertuda de la frentona va con Sasuke!—pensó Ino con rabia. —¡Y encima también va con Bakugo!—
Sakura con un sexto sentido, intuyó que Ino estaba pensando en ella así que se giró de su silla y le dedicó el signo de la victoria.
—Jaja. Yo gano—dijo Sakura sonriente.
—¿Cómo has entrado en ese grupo? —inquirió Ino con una vena en la frente.
—No lo entiendo, ¿por qué estás tan enfadada, Ino? ¿Qué veis en un chico como Sasuke?—preguntó Shikamaru que se sentaba al lado de Ino. —Tampoco es tan especial
—Tener celos es muy feo. —resopló Ino. —No soportaría estar en tu equipo.—
—Siguiente, octavo grupo ...Hinata Hyuga ...—dijo Iruka.
—Hai (sí), sensei—dijo en voz alta Hinata.
—Kiba Inuzuka ... —prosiguió Iruka
—Jeje. —sonrió Kiba, contento de no estar con Bakugo.
—Y Naruto Uzumaki. —dijo Iruka.
—¡Dattebayo! —replicó Naruto, algo entristecido por no ir con Sakura pero al menos iba con su amigo Kiba.
—El noveno grupo estará compuesto por Kase Oden, Nande Sipa y Luna Lonzo. —dijo Iruka. —Y por último, el décimo grupo está compuesto por Ino Yamanaka, Shikamaru Nara ...—
—¿Eh?—dijo Ino
—Je. ¿Decías algo sobre que no soportarías estar en mi equipo?—dijo Shikamaru en tono burlón.
—Grrr. —gruñó Ino como respuesta.
—Y Choji Akimichi. —dijo Iruka el último de los 30 aprobados. —Ya están todos. —
—¡No! ¡También me ha tocado el chico tragón! —se lamentó Ino viendo como Choji sacaba una bolsa de patatas de su bolsillo. —¿Por qué Sakura ha tenido tan buena suerte y yo tan mala suerte, sensei? —se quejó Ino.
—Ino, los grupos están pensados para que sean equilibrados. Por ejemplo, Sasuke es el mejor alumno de la clase y por eso le ha tocado ir con Bakugo, que ha sido el peor con diferencia.—explicó Iruka.
—¡ME CAGO EN TU PUTA MADRE, CARA RAJADA! —gritó Bakugo alzándose de su sitio.
—¡SIGO SIENDO TU MAESTRO! ¡ASÍ QUE TEN MÁS RESPETO, BAKUGO! —gritó también Iruka aún con más intensidad. Bakugo se mordió la lengua y se sentó, no sin antes tratando de matarle con la mirada.
—Espero que no me estorbe ese fracasado. —pensó Sasuke.
—Después de comer, conoceréis a vuestros nuevos maestros jonin. Hasta entonces, podéis marcharos. Ha sido un verdadero placer haber compartido tanto tiempo con vosotros. —terminó de decir Iruka.
—¡Gracias por todo, sensei! —dijeron casi todos los alumnos a la vez. Entre esos no estaba Bakugo, que rezaba para que le cayera una piedra enorme en un pie.
Las horas pasaron, y el único jonin que no había ido a la sala para recibir a sus estudiantes era el del grupo 7. Los tres estaban sentandos en el aula, Sasuke con la barbilla reposada con sus manos, Sakura con la cabeza apoyada en la mesa y Bakugo con los pies encima de su mesa.
—¿Por qué tardará tanto?— se preguntó Sakura en voz alta.
—¡Ni lo sé, ni me importa! —dijo Bakugo cabreado. —¡Sólo sé que es hombre muerto por hacerme esperar tanto tiempo!
Media hora después, Bakugo agotó su paciencia, se levantó de su sitio y se dirigió a la salida del aula.
—¡Bakugo, siéntate! —ordenó Sakura.
—¡No me sale de los huevos sentarme, frentona! —le respondió Bakugo de malos modos. —¡Yo me piro de aquí. De mí no se ríe nadie!—
—Buff. —resopló Sasuke, harto de las discusiones de sus nuevos compañeros.
—¡SHANNARO!—pensó cabrada la yo interna de Sakura haciendo crujir sus nudillos.
—¡BAKAGO (baka + bakugo) , MÁS TE VALE QUE ...!—Sakura enmudeció al ver que un hombre con la cara tapada, salvo un ojo, y el pelo grisáceo apareció en frente de Bakugo, que ya estaba por irse.
—Siento la espera, es que un gato negro se me ha cruzado y he tenido que dar un rodeo ...—se excusó el hombre, frotándose la nuca de manera inocente.
—Mmmmm. —Bakugo entrecerró los ojos no creyendo una palabra del adulto, pero se abstuvo de comenzar otra discusión.
—Seguidme. —ordenó el hombre al trío de alumnos.
Los cuatro salieron del recinto y pararon en la azotea de un edifico que contaba con una barandilla, donde se sentó el hombre. Los alumnos se sentaron en un escalón enfrente del hombre de cabello grisáceo.
—Muy bien. ¿Por qué no os presentáis? De uno en uno. —sugirió el hombre.
—¿Presentarnos nosotros? ¿Qué se supone que tenemos que decir?—preguntó Sakura.
—Cosas como lo que os gusta, lo que odiáis , vuestros sueños, aficiones ... Bueno, cosas de ese tipo. —respondió el hombre.
—¿Por qué no nos lo cuentas tú primero? —dijo Sakura.
—Mmmm, de acuerdo. Soy Kakashi Hatake. No os voy a contar lo que me gusta o me deja de gustar. Mis sueños ... —dijo Kakashi. —Nunca había pensado en mis sueños. Y en cuanto a mis aficiones ... Tengo muchas.
—Eso es como no decir nada. Solo ha dicho su nombre. —susurró Sakura a Bakugo y a Sasuke.
—Bien, es vuestro turno. La chica, tú primera. —dijo Kakashi.
—Yo soy Sakura Haruno. Lo que me gusta ... —echó una mirada fugaz a Sasuke. —Quiero decir, la persona que me gusta es ... —volvió a mirar a Sasuke, poniéndose roja. —Mi afición es ...—miró de nuevo a Sasuke. —Mi sueño para el futuro es ... —de nuevo, siguió observando a Sasuke. Él en cambio se pasó el tiempo mirando al vacío, a modo melancólico.
—¿Y qué odias? —preguntó Kakashi con una gota en la nuca.
—¡A BAKAGO! —gritó Sakura cerrando los ojos.
—¡DEJA DE LLAMARME ASÍ, FRENTONA! —contestó Bakugo levantándose y amenazándola con el puño.
—¡OBLÍGAME, BAKA! —dijo Sakura también levantándose del escalón.
—Jejeje. —dijo Kakashi algo incómodo con la situación. Sasuke simplemente resopló. —Rubito, te voy a dejar un tiempo para que te calmes. Mientras tanto, preséntate tú. —señaló Kakashi a Sasuke.
—Me llamo Sasuke Uchiha. Odio un montó de cosas y no me gusta nada en particular. —dijo Sasuke, que tenía la boca tapada por sus manos.
—¿Eh?—Sakura abrió los ojos como platos.
—Mmm. —Bakugo arqueó una ceja y vio con el rabillo del ojo a Sasuke.
—Lo que tengo no es ningún sueño, porque será realidad. Voy a restablecer mi clan y a matar a cierta persona.
—Yo seré el que mate a Itachi, Sasuke. Pero antes descubriré el por qué—pensó Bakugo. No lo dijo en voz alta ya que no quería meter el dedo en la yaga. Aunque no le cayera bien, seguía siendo el hijo de Mikoto. Su conciencia le impedía portarse tan cabrón con él.
—Justo lo que temía— pensó Kakashi.
—Sasuke es tan guapo. —pensó Sakura con las mejillas enrojecidas.
—Eres el último, rubito. —dijo Kakashi.
—Yo soy Katsuki Bakugo. Solo tienes que saber que dentro de muy poco seré tu jefe y una de mis primeras órdenes será la de mandarte que te quites esa máscara. Quiero comprobar si eres tan feo como pienso. —dijo Bakugo con una sonrisa petulante. No iba a dejar pasar por alto que le hubiera hecho esperar más de dos horas.
—Teniendo en cuenta que has sido el alumno con peor nota en la parte práctica...Creo que sobreestimas tus habilidades, Bakugo. —dijo Kakashi.
—Grrrr. —gruñó Bakugo. —Sólo hay una manera de comprobarlo, cíclope. —empezó a hacer estiramientos para una eventual pelea con su sensei.
Sakura se tapó la boca con la mano asustada, Sasuke en cambio miró a Bakugo con interés.
—¿Cíclope?—pensó Kakashi con una ceja levantada.
—¿Te has vuelto loco, Bakugo? ¡Deja de comportarte como un idiota! —exclamó Sakura.
—Habrá tiempo para comprobarlo... pero hoy no, Bakugo. —dijo Kakashi. Sakura resopló aliviada. Bakugo no pudo esconder su decepción, estaba ansioso por darle una paliza al tardón de su sensei. —Sois todos únicos y tenéis vuestras propias aspiraciones. Tendremos nuestra primera misión mañana.—
—¿Qué tipo de misión vamos a hacer, Kakashi-sensei?—preguntó Sakura.
—Es una tarea que haremos los cuatro juntos. —respondió Kakashi. —Entrenamiento de supervivencia. —
—Pensaba que íbamos a una misión de verdad, no queremos más entrenamientos. —dijo Sakura decepcionada. —Ya hemos hecho muchos entrenamientos en la Academia.—
—Esto no es como vuestra anterior instrucción en la Academia. —
—¡No nos toques más los cojones y dinos de una puta vez que cojones vamos a hacer, cíclope!—dijo Bakugo perdiendo la paciencia.
—Jejejejejejeje. —rió Kakashi. Bakugo apretó los dientes, su nuevo sensei le irritaba demasiado.
—¿Qué es tan gracioso?—preguntó Sakura a su sensei.
—Si te digo la respuesta, no te va a gustar. Jejeje—respondió Kakashi. —De los 30 graduados que acaban de llegar aquí, sólo 9 serán aceptados como genin. Los otros 21 serán descartados y devueltos a la Academia. En otras palabras, esta es una prueba que decidirá vuestro éxito o fracaso. Las probabilidades de que fracaséis son del 70%.—
A Sakura se le desfiguró el rostro por el terror. Bakugo se puso serio, ahora veía con otros ojos a su sensei. Sasuke permaneció impasible con la mirada concentrada en su sensei.
—¿Ves? Ya te dije que no te gustaría. —dijo Kakashi.
—¿Y entonces para qué ha servido la prueba de graduación?—preguntó Sakura.
—Eso solo ha sido para preseleccionar candidatos que podrían convertirse en genin. Yo decidiré si aprobáis o no, así que mañana debéis demostrarme vuestras habilidades. Presentaos en el área de entrenamiento a las cinco de la mañana con vuestro equipo de ninja. —explicó Kakashi
—Si fracaso, me alejarán de Sasuke. Esta es una prueba de amora. —pensó Sakura, estaba realmente nerviosa.
—Debo aprobar si quiero estar un paso más cerca de mi objetivo. —pensó Sasuke.
—Je. Antes estaría preocupado. Ahora que he recuperado mi quirk, soy invencible. —pensó Bakugo con una sonrisa petulante.
—Ya está. Podéis marcharos. Aaa, mañana mejor saltaos el desayuno o, si no, lo vomitaréis.—dijo Kakashi.
Bakugo fue el único de los tres que no hizo caso al consejo de Kakashi. Al fin y al cabo, para él el desayuno era la comida más importante del día. No iba a consentir que nadie le dijera lo que debía hacer.
Bakugo, Sasuke y Sakura llegaron a la vez sobre las 04:55 de la mañana. Sakura era la que más cansada estaba de los tres, lo demostraba con sonoros bostezos. Bakugo y Sasuke al estar acostumbrados a madrugar no mostraban signos de somnolencia.
Ya eran las 07:30, y seguía sin haber rastro de Kakashi. El más cabreado por esa cualidad de su sensei era Bakugo. Bakugo valoraba la puntualidad por encima de casi todas las cosas.
—Hoy no se libra ese tuerto. Hoy mataré a ese hijo de perra. —pensó Bakugo apretando el puño con fuerza y con una mirada aterradora.
