Buenos, es hora de ver el segundo capitulo de esta corta historia, espero lo disfruten
Capítulo 2
65 años antes
Muchas cosas en la vida de Weiss eran memorables, algunas por ser tristes, otras por querer olvidarlas, pero en un rincón especial en su mente, siempre guardaba aquellos momentos que atesoraría toda la vida.
Sin duda contaría entre ellos la vez que su vida exploto por una pequeña Caperucita.
Conocer a un gato negro y su protector dragón se sumarian a la lista.
La invocación de su primer caballero.
Haberse reconciliado con su hermano y madre.
Lograr conseguir una familia en todo menos en la sangre
Algunos momentos fueron sin duda especiales, ya sea cómicos, emotivos y de euforia, muchos serán más caóticos y divertidos que otros, pero no quiere decir que importen más, todos valían lo mismo para Weiss… sin duda el día de hoy estaría entre ellos.
La atención de Weiss fue sacudida ante el sonido nasal de la persona a su izquierda, no pudo evitar reír ante la llorosa Ruby Rose quien limpiaba su nariz y ojos que estaban húmedos, sinceramente, no la podía culpar, ella misma sentía que estaba a punto de soltar sus propias lágrimas, era imposible no hacerlo ante la vista delante de ellas.
- ¿Blake Belladona deseas recibir a Yang Xiao Long como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida? – era innegable la sonrisa en la cara de Blake ante la pregunta del sacerdote
-Sí, acepto- contesto Blake sin una pizca de duda
Ante ello el sacerdote continuo - ¿Yang Xiao Long deseas recibir a Blake Belladona como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida? -
La sonrisa de Yang decía más que mil palabras -Sí, acepto-
Con ambas respuestas dadas, el sacerdote esbozo una sonrisa -Entonces, con el poder que me ha sido conferido, las declaro felizmente casadas, pueden besarse-
A nadie le sorprendió ver como Yang no perdió el tiempo y beso a su ahora esposa con tanta pasión
El ambiente estalló en una mezcla de aplausos y risas, mientras Weiss observaba el beso apasionado entre Blake y Yang. Las lágrimas amenazaban con desbordarse en sus propios ojos, contagiada por la alegría y el amor que llenaban el lugar.
Ruby, quien aún se recuperaba de su llanto emocional, soltó una risa divertida y se unió a los aplausos. Weiss no pudo evitar reír también, contagiada por la felicidad del momento. Era un momento de euforia y celebración, uno de esos momentos que atesoraría en su corazón para siempre, la guerra con Salem había costado enormemente, es por ello por lo que atesoraba aún más estos atisbos de felicidad.
Ver a Blake y Yang unirse en matrimonio representaba el amor inquebrantable que habían construido a lo largo de su relación. Era un testimonio de su compromiso mutuo, de su deseo de estar juntas en todos los desafíos y alegrías que la vida les presentara, ambas se lo merecían sin lugar a duda.
Todas las personas salieron de la iglesia detrás de la pareja recién casada, Ruby y Weiss fueron las últimas en salir, ambas viendo las sonrisas de los casados.
-Sabes Weiss… nunca creí que vería a mi papa tan feliz- La vista de Weiss no pudo evitar ver a Tai ante el comentario de Ruby, esté lucia grandes lágrimas en sus ojos rojos mientras tomaba fotos sin parar… no ayudaba el deseo de atención de Yang quien posaba, abrazaba y besaba a su esposa. Tampoco pudo evitar ver a los padres de Blake quienes abrazaban a su hija en un mar de lágrimas, sus hijas por fin habían cerrado el trato y ninguno podía estar más feliz por ello.
-Si te soy sincera yo nunca espere ver llorar tanto a Yang- sinceramente había perdido la cuenta de cuantas lágrimas soltó Yang en la ceremonia
-No todos los días te casas con un gato escurridizo- ambas compartieron una cálida risa -Es hermoso ver a todos tan felices - dijo Weiss cuando la risa se calmó - Han pasado por mucho y se lo merecen-
-Todos lo hemos hecho- contesto Ruby con calma, sus ojos viendo el cielo. Weiss no contesto nada más, sino que abrazo a su amiga con su brazo derecho
-Ruby, Weiss- la atención de ambas regreso a la realidad cuando Yang las llamo. Esta agitaba su brazo con emoción, su sonrisa aún no desaparecía del rostro: -Vamos, la fiesta no iniciara hasta que las cuatro estemos en el salón, así que corran-
-Supongo que ese es nuestra llamada- dijo Ruby al momento de avanzar a su hermana quien la abrazo fuertemente, ambas lucían enormes sonrisas, Blake por su parte se reía del par de hermanas. Weiss las observo un momento a las tres… su familia
Presente
Weiss suspiró suavemente, volviendo al presente mientras mantenía la mirada fija en Ruby. Sus ojos se llenaron de nostalgia y afecto mientras terminaba de narrar algunos de sus recuerdos más preciosos.
- Tengo muchos recuerdos Ruby, pero sin lugar a duda el día de la boda de Yang es uno de los mejores, nunca las había visto tan felices como sucedió ese día... - comenzó Weiss, su voz ligeramente temblorosa por la emoción. – Aún me trae calor recordar aquel abrazo al final de la ceremonia... nos abrazamos con tanta fuerza, como si nuestros corazones estuvieran a punto de estallar de alegría. En ese momento, sentí que éramos una familia de verdad, que habíamos superado tantas adversidades juntas y habíamos encontrado la felicidad en medio de todo el caos-
La mirada plateada vio con calidez a la mujer perdida en el recuerdo
- Fue un momento tan poderoso y reconfortante - continuó Weiss, con una sonrisa nostálgica. - En ese instante, supe que siempre estaríamos ahí la una para la otra, que pase lo que pase, podríamos enfrentar cualquier desafío juntas-
Ruby asintió, con lágrimas brillando en sus ojos. Ella entendía y compartía el sentimiento de su amiga.
Fue en medio de la plática que los ojos de Weiss se acristalaron y dijo: -Por eso sentí como un pedazo de mi alma murió cuando las 2 dejaron este mundo- aún recuerda la impotencia que sintió en aquellos momentos.
-Pero ellas no se han ido- dijo Ruby mientras tomaba la mano derecha de Weiss quien no pudo decir una palabra -Aún viven en nuestros recuerdos… pero, sobre todo, aún están ligadas a ti y a tu alma-
- ¿De qué hablas? – Weiss no pudo evitar preguntar
-Vamos Weiss, siempre te consideré un poco más lista, ¿no te has dado cuenta? – Ruby sonrió un poco ante la inocencia en la cara de su amiga, llevaba años sin ver aquella mirada de niña dudosa -Aunque lo niegues, siempre has sido la más especial, pero nunca pudiste creértelo... toda tu familia es algo único, no por la fuerza o habilidades, sino porque, sin importar que tan lejos o cerca estés de tus seres queridos estos aún se quedan contigo- aun con el sobre esfuerzo, Ruby pudo tocar el pecho de su amiga con su mano libre -Aquí mismo, en tu alma-
-Mi semblanza- susurro Weiss ante la sugerencia de su compañera -No estarás insinuando lo que creo que es ¿o sí?… pero, solo puedo invocar Grimm-
El encogimiento de hombros de Ruby fue claro -Tú lo dijiste… puedes invocar a todo lo que te llegue a marcar y dejar huella en tu alma después de haber dejado este mundo, ¿o me equivoco?... ¿Alguna vez lo intentaste? –
Weiss no perdió el tiempo e intento lo sugerido, cerro los ojos y concentro su aura, un glifo apareció en medio de la habitación iluminándola, por la mente de la invocadora pasaron los recuerdos de sus amigas, no debía perderse ningún detalle, desde su cara, cuerpo, cabello, olor y alma, todo para formar la imagen perfecta de lo que deseaba traer al mundo, con cada pensamiento y sentimiento, el glifo brilló intensamente, alimentado por el poder de su aura… lamentablemente no es lo mismo realizar una invocación cuando eres joven a cuando ya eres un adulto, el tiempo cobra factura al final del día.
Ruby vio como el glifo se atenuaba para finalmente romperse en varias partículas, sus ojos se enfocaron en su amiga quien respiraba fuertemente, su cuerpo tenía espasmos cada cierto par de segundos, es por ello por lo que con decisión y energía renovada salió de su cama, sus piernas temblaban con cada paso que daba, los tubos conectados a su cuerpo para administrar medicamentos dolían, cada aguja raspaba sus venas, a ella no le importo, no se detuvo hasta que pudo abrazar a su amiga quien se aferró a ella en cuanto sintió los brazos rodeándole
-No pude traerlas, sentía que estaban tan cerca, pero no pude- las lágrimas escurrían de los ojos azules. Dolía sentir como aquella esperanza se escapaba
-Shh, shh, tranquila, solo fue el primer intento- los dedos callosos limpiaban las lágrimas que empapaban las mejillas de su amiga, las yemas de los dedos tocaron con detalle cada una de las arrugas -Tu caballero no se creó en el primer intento… estoy segura de que lo lograras-
-No lo entiendes Ruby- Weiss trato de negar lo dicho por su amiga -sentí como algo me bloqueaba, no es lo mismo traer un Grimm a una persona, el primero es una masa sin alma y solo instintos, mientras que Yang o Blake son entidades con recuerdos, personalidad y almas particulares, simplemente juntar todas esas variables es algo imposible… nunca podría hacerlo- El camino del autodesprecio fue cortado por un golpe en la frente
-Dicen que con la edad viene la sabiduría, pero no veo nada de eso ahorita- los ojos plateados denotaban seriedad -Sé que es difícil y que te sientes frustrada en este momento, pero no te rindas tan fácilmente. La semblanza que posees es poderosa y ha evolucionado a lo largo de los años. Siempre has encontrado la manera de superar los desafíos que se te han presentado, y estoy segura de que esta no será la excepción… así que por favor no te des por vencida… por favor no lo hagas… no te rindas en volver a juntar al Team RWBY… por favor-
Los ojos de Weiss se abrieron ante la súplica de su amiga, fue ahí que recordó que ella no era la única que las extrañaba, Ruby también había perdido a su familia
-No lo hare, lo prometo, volveré a juntarnos sin importar que- dijo Weiss con convicción
Ruby por su parte sonrió con calidez -Gracias- susurro. Al mismo tiempo sus piernas cedieron ante la falta de fuerza, los brazos a su alrededor fueron lo único que evitaron su caída -Lo siento, creo que me sobre esforcé-
Una sonrisa marca Schnee se formó en la cara de Weiss -Dolt, que harías sin mí- ambas mujeres caminaron a paso lento de regreso a la cama, Ruby sostenía el bastón de Weiss quien se lo dio para usarlo como apoyo
-Comer un millón de galletas- contesto la mujer más joven al momento de tocar la cama
Su oyente sacudió la cabeza en diversión -Tienes 88 años, ¿alguna vez dejarás de ser un niño? –
-Nop- la forma que remarco la "p" hizo reír a Weiss
Las risas llenaron la habitación, llenando el espacio con una energía cálida y reconfortante. A pesar de las dificultades y los desafíos que enfrentaban. Mientras se sentaban en la cama, Weiss observó a su amiga con cariño. Ruby había crecido y madurado a lo largo de los años, pero seguía siendo la misma alma valiente y optimista que siempre había sido… aun de sufrir tanto seguía siendo una luz en la noche.
- ¿Cómo es que siempre te mantienes tan alegre? – Weiss no pudo evitar preguntar
Ruby por su parte la vio con una cálida sonrisa, no contesto inmediatamente, sino que se acostó en el extremo de la cama y toco el lugar vacío, la solicitud fue obvia para ambas.
- ¿Sabes que nos van a regañar no?... este es un hospital y hay reglas- trato de objetar la W del equipo
-Somos héroes de guerra, seguro podrán hacer una excepción- la respuesta fue lo suficientemente buena, o al menos así lo pensó Weiss al momento de acostarse junto a su amiga quien la abrazo mientras colocaba la cabeza encima de su pecho. -Me relaja escuchar tu corazón-
-Aún no respondes mi pregunta- los dedos de Weiss acariciaron el cabello de su amiga, este estaba ya débil y quebradizo, de cerca pudo ver como las canas ya manchaban aquella melena negra y como el rojo de las puntas se opacaba
- ¿Te acuerdas de Ever After? – la pregunta detuvo por unos momentos las caricias en el cabello de su amiga -Mientras caía después de beber el té que me dio Neo considere que mi vida no valía nada, que estarían mejor sin mí… tonto, lo sé ahora, pero en ese momento lo consideraba la única opción, vi como todo a mi alrededor se derrumbaba y en mi egoísmo creí que solo yo sufría… nunca pensé en lo que tú sentías al perder a todo tu reino o lo que sintió Jaune al estar solo por décadas, fui egoísta- el agarre un poco más fuerte en el cabello de Ruby fue prueba de que era escuchada con atención por lo que continuo: -Fue cuando estuve en el árbol que me di cuenta de lo equivocada que estaba, es tonto creer que todo el peso recae en uno, eso solo demuestra lo ciego que estas al no darte cuenta de los pilares que te ayudan, por eso, mientras salía del árbol, me prometí algo… que nunca lo volvería, que valoraría cada momento sin importar cuál sea-
- ¿Incluso los malos momentos? – Pregunto Weiss
-Si, incluso los malos, aún me duele recordar a todos los que perdimos… Pyrrha, Ren, Nora, Jaune, Qrow… Blake y Yang- la mujer se levantó del pecho de su amiga para verla fijamente -Pero aun con todo eso no cambiaría nada, ya que es gracias a nuestro pasado que nuestro presente existe… rechazarlo sería rechazarse a uno mismo… yo ya lo hice y me prometí no volver a hacerlo, y es algo que haré hasta mi último día… así que, por favor, tú nunca te arrepientas de nada-
El nudo se formó en el estómago de Weiss ante la tenacidad en el tono de su compañera, por un momento dejo de ver a la actual Ruby y en su lugar vio una versión más joven, no pudo evitar notar que, aunque el cuerpo era diferente… el brillo en los ojos seguía ahí, este se notó aún más por la luz de la luna que iluminaba la habitación -Nunca lo haré Ruby… te lo prometo- ambas se quedaron viendo unos momentos más.
-Bien- susurro Ruby al momento de recostarse de nuevo sobre el pecho de su compañera
-Ruby… aunque me guste ser tu almohada, ya es momento de irme, ya es tarde- Weiss intento moverse, pero no pudo ante el agarre de su amiga - ¿Ruby? -
-Quédate… por favor, no quiero dormir sola- dijo Ruby al apretar el agarre
Por su parte, Weiss levanto la ceja -Eso no está permitido y lo sabes-
-Héroes de guerra- fue la única respuesta que tuvo, en ese momento Weiss supo que era una batalla perdida, con un suspiro se acostó de manera correcta
-Última vez que me quedo, odio abusar de nuestro título de héroe- dijo Weiss con un tono acusatorio
-Aburrida- contesto Ruby
La cara de Weiss hizo una mueca ofendida-Hablo en serio Ruby, última vez que me haces romper las reglas… prométemelo-
Ruby por su parte soltó una risa cansada -Tranquila jejeje, te lo prometo- los ojos plateados vieron fijamente a los azules -Te quiero Weiss-
-Yo también Ruby- contesto Weiss sin duda
Con aquello ambas se fueron a dormir en un cálido abrazo
Al día siguiente
Ruby cumplió su promesa de no volver a hacerla romper las reglas… Weiss deseaba que no lo hiciera
Dos mujeres se fueron a dormir… solo una despertó
Los ojos de Weiss no dejaron de llorar al ver como la manta blanca cubría el cuerpo de su amiga… una vez más ella estaba sola
Y corte
Espero que les haya gustado, por favor déjenme sus opiniones en los comentarios
Hasta el próximo capitulo
