Este capítulo es muy similar a lo que ocurre en la serie de Naruto. Pero me parecía de vital importancia remarcar el entrenamiento de trepar por el árbol. Será un power up para Bakugo para no quedarse agotado tan rápidamente.

Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

—¿Alguien me puede decir de una vez qué cojones ha pasado?—preguntó con impaciencia Bakugo.

—Sasuke te rescató cuando el clon de Zabuza estuvo a punto de clavarte su espada, después de que perdieras el conocimiento. —explicó Sakura. A lo que Bakugo, incrédulo miró a Sasuke, y el pelinegro apartó la mirada algo avergonzado.—Además, tu ataque hizo que Zabuza soltara a Kakashi-sensei. Después, Kakashi-sensei copió una de sus técnicas y venció a Zabuza.—

—¿Y sigue vivo ese bastardo?—preguntó Bakugo.

—Pues ... —dijo dubitativa Sakura

—Eso es justo lo que estábamos comentando ahora, Bakugo. Un ANBU del tipo cazador de la aldea oculta de la niebla vino a rematarlo, pero creo ...—trató de explicar Kakashi pero fue interrumpido por Bakugo.

—¿Qué mierdas es un ANBU cazador?—preguntó Bakugo.

—Son ninjas de élite que también se les conoce como elimina-cadaveres. Destruyen cualquier rastro del cadáver de los ninjas desertores. El cuerpo del ninja contiene secretos sobre el chakra y sobre sus jutsus, que es información secreta de su Villa. Para evitar que ninjas de otras aldeas aprendan estos secretos, los ninjas cazadores persiguen a los shinobis que han traicionado a su Villa, después los eliminan y luego borran cualquier rastro de su existencia. —explicó Kakashi.

—Entonces está muerto, ¿no?—dijo Bakugo.

—Lo más seguro es que sí. Pero mi instinto me dice que no. Creo que el ninja cazador y Zabuza trabajaban juntos. Si de verdad fuera un ninja cazador que tenía como objetivo a Zabuza, se hubiera deshecho del cadáver en ese instante. Sin embargo, se llevó el cuerpo a otro lugar arriesgando la misión. Además, usó las mil varillas para matar a Zabuza. Es un arma que puede simular la muerte si se aplica en determinados puntos, como en el cuello. —finalizó de explicar Kakashi. —Así que debemos prepararnos para lo peor. Debemos considerar que Zabuza sigue vivo.—

—¡No puede ser! —exclamó preocupado Tazuna.

—Pero Kakashi-sensei, aún te queda una semana para que puedas luchar nuevamente. ¿Cómo nos enfrentaremos a ese monstruo?—preguntó preocupada Sakura.

—Je. La próxima vez acabaré con él. —dijo Bakugo con una sonrisa arrogante.

—Eso si no te desmayas antes. —dijo irónicamente Sasuke.

—Bastardo... —dijo Bakugo, apretando el puño y olvidando que cualquier movimiento de sus brazos le proporcionaba un agudo dolor. —¡Joder, como duele!—

—¿Sabes por qué te desmayaste, Bakugo?—preguntó Kakashi.

—Porque usé mucho chakra. —respondió Bakugo.

—No exactamente. Fue porque malgastaste mucho chakra. A los tres os hace falta controlar vuestro chakra. Sobre todo a ti, Bakugo. Os enseñaré durante esta semana—dijo Kakashi

—Pero una mini lección de unos días no hará que derrotemos a Zabuza. ¡Tú apenas pudiste derrotarlo con tu sharingan!—exclamó Sakura

—Exacto, fue por el trabajo en equipo por lo que pude vencerle. Que tu y Sasuke protegierais a Tazuna, permitió que Bakugo pudiera ir con todo para liberarme. Juntos le derrotamos una vez, y juntos le derrotaremos nuevamente. —dijo Kakashi.

—Déjate de palabrería y vamos a entrenar, que quiero volverme más fuerte. —dijo Bakugo.

—Mmmm, mejor esperamos a mañana a que tus brazos sanen. —dijo Kakashi

—Je. Mañana va a ser un día divertido. —dijo Bakugo, ansioso por el entrenamiento.

—Nada va a ser divertido. —replicó un niño con un sombrero.

—¿Eh? ¿Quién demonios eres tú, niñato?—preguntó Bakugo.

—¡Inari! ¿Dónde te habías metido? —preguntó Tazuna abrazando a su nieto.

—Hola abuelo. —respondió Inari.

—Inari, dile hola a los invitados. —sugirió la madre de Inari

—Mamá, ¿no ves que esta gente va a morir? —dijo Inari señalando a los cuatro ninjas.

—¡Aquí el único que va a morir eres tú como sigas diciendo estupideces! —contestó Bakugo con una vena en la frente.

—No tenéis oportunidad contra Gatoh y sus hombres. —dijo Inari en tono sombrío.

—Para que te quede claro mocoso, ese Gatoh y sus lacayos no tienen nada que hacer con el futuro héroe número 1. —dijo Bakugo con tal seguridad que parecía que pudiera ver el futuro.

—Los héroes no existen. —replicó Inari. Yéndose a su cuarto.

—¡Serás ...! ¡Retira eso criajo del demonio! —exclamó Bakugo levantándose, pero de nuevo un punzante dolor hizo que cayera al suelo. —¡Joderrr...!

—¿A dónde vas, Inari?—preguntó su madre

—A mirar el océano desde mi habitación. —respondió Inari

—Tsk. Odio a los críos. —masculló Bakugo.

—Aquí el único crío eres tú, Bakago. —dijo Sakura dándole un capón. —Haz caso a Kakashi-sensei y descansa hasta mañana. —

—Tsk. —masculló Bakugo, mordiéndose la lengua.

A la mañana siguiente, los cuatro ninjas fueron al bosque a empezar el entrenamiento bajo la instrucción de Kakashi que estaba con muletas. Bakugo tenía los brazos vendados, pero podía mover los brazos sin apenas sentir dolor.

—La instrucción empieza ahora. Como ya sabéis, el chakra es la energía vital elemental que emplea un ninja para elaborar sus jutsus. La fuente de todo poder de un ninja. Esta energía tiene dos formas, la energía física que está en las células del cuerpo y la energía espiritual que es la fuente de poder original que se consigue incrementar con la formación y la experiencia. Es decir, el cuerpo y la mente. Ambos, tanto cuerpo como mente, deben usarse y combinarse para poder realizar los jutsus. —explicó Kakashi.

—Ya estamos usando charka con nuestras técnicas, no entiendo porque nos estás explicando esto, Kakashi. —dijo Sasuke.

—Aunque podáis realizar jutsus, aún no habéis dominado el chakra. Apenas lo ha habéis bordeado por encima. Tenéis que hacer uso de la energía física y espiritual y combinarlas en vuestro interior en la proporción adecuada. Cada técnica requiere una combinación diferente de estas energías. Hasta ahora, habéis improvisado las proporciones esperando que fueran las correctas. Aunque produzcáis un montón de chakra, sin equilibrio ni control no os valdrá para nada. Perderéis energía, os quedaréis sin chakra y seréis un blanco fácil. Que es lo que te pasó en el combate contra Zabuza, Bakugo. —razonó Kakashi.

—Sí, sí. Ya ha quedado claro, deja de recordarlo. —masculló Bakugo. —¿Y cómo controlamos el chakra, canoso?—

—Aprendiendo a controlar vuestro chakra sin pensar. —respondió Kakashi. —Para conseguir esto, deberéis estar preparados para poner vuestra vida en juego.—

—¿Qué tenemos que hacer?—preguntó Sakura, tragando con dificultad por los nervios.

—Trepar a un árbol. —respondió Kakashi señalando hacia arriba.

—¿Eh?—dijeron los tres genin a la vez.

—Habéis oído bien. Trepar a un árbol. Pero sólo hay una regla. Lo tenéis que hacer sin manos. —dijo Kakashi.

La curiosidad aumentaba cada vez más en Bakugo. Le encantaba escalar, pero nunca lo había hecho sin usar sus manos. ¿Cómo se puede trepar un árbol sin manos? Eso es lo que se preguntaba el rubio ceniza. Que fue exactamente lo que preguntó Sakura.

—¿Cómo se puede trepar un árbol sin usar las manos?—preguntó Sakura.

—Observad. —respondió Kakashi. Luego, usó un sello concentrando el chakra en sus pies y se dirigió caminando hacia el árbol más cercano.

Kakashi caminó por el árbol como si se tratara del suelo desafiando las leyes de la gravedad. Los tres genin miraban a Kakashi con admiración como si estuviera haciendo magia. El más emocionado era Bakugo.

—Je. —sonrió Bakugo.

—Concentrad el chakra en las plantas vuestro pies y usadlo para conectaros al árbol. El chakra actuará como una especie de pegamento. —explicó Kakashi que se había puesto boca bajo en una rama. —Esta es una forma de aplicar el poder del chakra.—

—Espera un momento ... Ese truco está muy bien, pero... ¿de qué nos sirve para enfrentarnos a Zabuza?—preguntó Sakura.

—Es la única manera de enfrentarse a él, Sakura. —respondió Kakashi. —Enfrentarse a ninjas tan poderosos como Zabuza es la meta de esta instrucción. En primer lugar, aprendéis a sacar la cantidad precisa de chakra en un punto preciso de vuestro cuerpo. Esta forma de trepar requiere una sutil combinación de energía física y mental. Y las plantas de los pies son los puntos donde resulta más difícil concentrar el chakra. Si conseguís dominar esto, seréis capaces de dominar cualquier jutsu. En segundo lugar, conseguís aprender a mantener vuestros niveles de chakra. Mantener el nivel de chakra debe convertirse en algo natural que se haga sin esfuerzo.—

—Ya veo ... —dijo Sakura, pero sin comprenderlo del tono.

—Ahora tenéis que aplicar el poder del chakra durante la instrucción. —acto seguido Kakashi lanzó tres kunais, uno a los pies de cada estudiante. —Usad el kunai para marcar el árbol en el punto más alto al que podáis trepar sin usar las manos. Luego, intentad pasar de esa marca una y otra vez. Al principio, tendréis que correr hacia el árbol para que vuestro impulso os haga subir lo más arriba posible. Hasta que lo dominéis y lo hagáis como yo. ¿Listos?—

—Ja. Esto no es nada para el que se va a convertir en el héroe número 1. —respondió Bakugo

—Creía que lo que querías era ser el quinto maestro Hokage, Bakugo. —dijo Kakashi con una gota en la cabeza.

—¡Seré las dos cosas!—replicó Bakugo.

—Eso. ¡Aclara tus ideas de una vez, Bakago! —dijo Sakura dándole otro capón con su puño.

—¡Deja ya de golpearme gratuitamente, macrofrente!—gritó Bakugo.

—¡Lo haré cuando dejes de ser tan baka (idiota) , Bakago!—respondió Sakura.

Sasuke, ignorando la discusión de sus compañeros, fue el primero en intentar trepar el árbol. Corrió para coger impulso. Parecía que lo iba a lograr, pero después de recorrer un tercio del árbol hizo una grieta en él árbol que le impidió continuar.

—Esto es más duro de lo que pensaba. El equilibrio ha de ser perfecto. Si concentras demasiado chakra, tus pies provocan una grieta en la corteza que te hace rebotar. Pero si no concentras el suficiente chakra ... —pensó Sasuke, mientras observaba el intento de Bakugo. Éste lo hizo mucho peor que Sasuke ya que apenas pudo trepar por el árbol cayéndose hacia atrás. —... te caes como le ha pasado a Bakugo al no poder conectarte al árbol. —

—Mierda... Todo lo que sé del uso del chakra es que con mis emociones logro concentrarlo en mis manos, y al acumular sudor consigo segregar la nitroglicerina. Pero nunca he intentado concentrar el chakra a otra parte de mi cuerpo. Joder, a este ritmo voy a quedarme atrás de Sasuke y la frentona. —pensó Bakugo, incorporándose del suelo. —Y lo peor de todo es que aún me duelen los brazos. No tanto como para no poder moverme, pero lo suficiente como para que las caídas me hagan bastante daño. —

—Justo lo que pensaba que le pasaría a Sasuke y a Bakugo. —pensó Kakashi.

—Ja. ¡Qué fácil es esto! —exclamó Sakura desde lo alto de la copa de su árbol. —Jajajaja.

—¡No puede ser! ¡La frentona lo ha conseguido a la primera! —dijo Bakugo impresionado, pero molesto por no haber sido él quien lo lograra.

—Vaya, parece ser que Sakura es quien tiene mejor manejo del chakra. Bien hecho, Sakura. —la felicitó Kakashi.

—Tsk. —masculló Bakugo.

—Bah. —dijo Sasuke rodando los ojos.

—Pensaba que impresionaría a Sasuke, pero ahora está enfadado conmigo. —pensó con tristeza Sakura.

—Sakura no solo tiene muchos conocimientos teóricos sobre el chakra, sino que también puede controlarlo y mantenerlo. Por lo tanto, Sakura es la que está más cerca de ser Hokage algún día, a diferencia de cierta persona...—dijo Kakashi mirando a Bakugo. El rubio ceniza entrecerró los ojos con ganas de matar a su sensei.—...Y en cuanto al gran clan Uchiha, puede que no sea tan genial después de todo. —

—¡CÁLLATE KAKASHI-SENSEI! —gritó Sakura. —¡Vas hacer que Sasuke me odie aún más!—

Sasuke y Bakugo se miraron un instante.

—No pienso dejar que Bakugo me supere. —pensó Sasuke con determinación.

—No pienso dejar que Sasuke me supere. —pensó Bakugo, apretando los puños.

—Bien, creo que ya están motivados. Está claro que Bakugo y Sasuke llevan mucho más chakra dentro que Sakura. Si consiguen dominar su chakra se convertirán en unos ninjas excepcionales. —pensó Kakashi.

Cinco horas más tarde, los dos varones seguían sin progresar demasiado. Bakugo había conseguido trepar hasta el 20% de la cima, y Sasuke hasta casi el 40%. Sakura después de trepar hasta la copa del árbol una veintena de veces estaba totalmente agotada.

—¡Joder, esto es una puta mierda!—se quejó Bakugo, aguantando el dolor que sentía en sus brazos y en su cabeza por las caídas.

—Qué predecible, siempre se queja cuando las cosas no le salen bien. —pensó Sakura. Al ver que Bakugo se acercaba a ella, se extrañó. —¿Eh?—

—Frentona, dime tu truco para conseguir trepar. —pidió Bakugo.

—¿Así es como pides las cosas? —dijo indignada Sakura. —Si me lo dices por favor, quizás me lo piense.—

—Grrrrr. —gruñó Bakugo, tratando de contener la rabia. —¡Por favor macrofrente, enséñame el jodido truco!

—No, no, no. —dijo Sakura acompañando sus palabras negando con el dedo índice. —Nada de groserías ni tus estúpidos motes. Pídelo como lo haría una persona normal. —

—Bah, no merece la pena. —Bakugo se dio media vuelta, pero al ver a Sasuke como trepaba más del doble que su marca personal se volvió a dar la vuelta. —Sakura ... ¿serías tan amable de enseñarme tu truco para trepar? —pidió Bakugo temblándole el cuerpo por lo avergonzado que se sentía.

—Vaya, no me esperaba que estuvieras tan desesperado, Bakugo. —respondió Sakura con una sonrisa.

—¡Serás ...! —dijo Bakugo apretando el puño

—Tranquilo, Bakugo. Estaba bromeando. —dijo Sakura. —Yo no lo llamaría truco, pero la mejor forma de controlar tu chakra es estando relajado. El chakra requiere energía espiritual, así que si estás ansioso e inquieto, no te servirá. Tienes que relajarte y centrarte completamente en el árbol. Así conseguirás un flujo constante de chakra en la planta del pie.—

Después de ese consejo, Kakashi se fue a la casa del constructor a descansar y pidió a Sakura que fuera a proteger a Tazuna en el puente que estaba construyendo. Así que se quedaron Sasuke y Bakugo a solas, compitiendo para ver quien conseguía alcanzar la meta antes.

—Piensa en lo que ha dicho la frentona. Relájate, céntrate en el árbol. Soy demasiado impetuoso, tengo que ser frío como el bastardo Mitad-Mitad. —pensó Bakugo, respirando profundamente para conseguirlo.

El consejo de Sakura fue muy efectivo ya que al intentarlo nuevamente alcanzó la marca de Sasuke. Cuando se cayó del árbol, Sasuke se acercó a él.

—Ey, Bakugo. —dijo Sasuke rascándose el cuello.

—¿Eh? ¿Qué mierdas quieres, Sasuke?—preguntó molesto Bakugo.

—Bueno ... el caso es que ... —dijo Sasuke sin saber como decirlo.

—Ve al grano, joder. —dijo Bakugo incorporándose.

—Oye, tú le pediste consejo a Sakura cuando estuvo aquí. ¿Qué fue lo que te dijo? —preguntó Sasuke volteando la cabeza, para que no viera lo avergonzado que se sentía por pedir ayuda.

—Ja. Ni te pienses por un momento que te voy a ayudar para que me superes. Sólo te lo diré desde lo alto de la copa del árbol y sólo si me lo suplicas. —respondió Bakugo con una sonrisa de superioridad.

—Maldito ...—dijo Sasuke, enfadado consigo mismo por habérsele pasado por la cabeza el pedirle ayuda.