Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
Miles de zombies rodeaban en un círculo a All Might y Bakugo. Se acercaban a paso lento a donde estaban All Might y Bakugo.
—¿Quienes son? —preguntó Bakugo, asustado.
—Son todos los que han muerto por los villanos tras haber perdido mis poderes. Son todos los que han muerto por tu culpa, joven Bakugo. —susurró All Might, con su aspecto delgado, en la oreja de Bakugo.
Bakugo negó con la cabeza tembloroso, notaba como el pecho se le comprimía. Lágrimas de color rojo salían sin control de sus glándulas lacrimales.
—¡Asesino!—gritaron los zombies arrastrando las sílabas.
—Yo ... —intentó defenderse Bakugo de las acusaciones, pero no le salían las palabras. —¿Toda esa gente ha muerto por mi culpa?—pensó en voz alta abatido
—¡Así es! ¡Ahora acepta tu responsabilidad, joven Bakugo!—dijo All Might con un tono duro. —¡Acepta tu responsabilidad entregándoles tu vida! —añadió señalando a la cantidad ingente de zombies que se acercaban—
—¡No! —Bakugo se alejó de All Might, trastabillando y cayendo al suelo.—¡Tú mismo dijiste que era cuestión de tiempo que perdieras los poderes! ¡NO ES MI CULPA!—
—Es cierto que iba a perder mis poderes tarde o temprano. Pero aceleraste mi caída y The Chosen One (N/A: el elegido en inglés) no tuvo tiempo para entrenarse para sucederme.—contestó All Might
La imagen de un Deku adulto con aspecto similar a All Might pero con el cabello verde y rizado apareció delante de Bakugo
—Deku ...—miraba Bakugo a la nueva aparición, desde el suelo y con impotencia.
—Así es. —asintió con la cabeza All Might.— Si no hubieras dejado que te atrapen, el joven Midoriya podría haberme sucedido y nadie hubiera muerto en la transición. Pero tu debilidad ha provocado miles de muertes, joven Bakugo. Lo justo ahora es que dejes que aquellos que han muerto por tu culpa, te maten a ti.—
—¡Asesino! ¡Culpable! ¡Muere! ¡Eres un monstruo! —se alternaban los gritos de los zombies.
—¡NO! —se levantó Bakugo, haciendo chispitas con sus manos
—¿Qué estás haciendo?— dijo All Might, cabreado. —¡Ellos murieron por tu culpa! ¡Debes pagar por ello, joven Bakugo!—
—Puede que sea cierto lo que dices y que murieran por mi culpa ...—empezó a decir Bakugo, pero fue interrumpido por All Might
—¡Lo es! —exclamó All Might recuperando su forma de héroe. —¿No oyes lo que dicen? —Los zombies que se acercaban cada vez más, decían Asesino alto y bien claro. —¡Paga por tus crímenes, joven Bakugo!—
—¡SHINEEEEE! (N/A: lo voy a poner en japonés, que me gusta más que MUEREEE. Por cierto, de esta explosión es la que surge el humo que ven Choji, Ino, Sakura, Sasuke y Shikamaru en el capítulo 53) —la explosión impactó de lleno en All Might que cayó hacia atrás y al suelo donde estaban los zombies.—No me interrumpas, All Might. Decía que puede que sea mi culpa. Pero ya no puedo cambiar el pasado. Solo puedo asegurarme que en un futuro no vuelva a suceder algo así.—
—¿Y qué harás para hacer lo que te propones, Bakugo?—preguntó Orochimaru, que surgía de entre los zombies convirtiéndose en una gran serpiente.
—Eres un inútil que no puede derrotar a nadie. —dijo Itachi que se acercó de entre los zombies desenvainando su katana.
—Nunca podrás suceder a All Might. No eres The Chosen One. —dijo All for One que apareció volando.
—Ni falta que hace. Yo soy Katsuki Bakugo. No soy el elegido, pero mi destino es ser la persona y el héroe más fuerte del mundo. SERÉ EL JODIDO NÚMERO 1.—gritó señalándose el pecho desnudo y demacrado por las heridas y el impacto del veneno que ya hacía que se le notara en el exterior su desgaste —Me haré tan fuerte que haré que incluso vosotros ...—los señaló alternativamente—seáis unos extras cuando nos volvamos a enfrentar.
—¡LOCO INSENSATO! —gritó All Might enfurecido.
Luego, Itachi, AFO, Orochimaru, Itachi, Uraraka, Todoroki, Deku adulto, Deku adolescente, Deku niño, Kirishima y los cientos de zombies se colocaron alrededor de All Might para unirse al cuerpo de éste . Por cada cuerpo que se le unía, el aspecto de All Might crecía más y más. Finalmente, todos desaparecieron dentro de All Might que era un gigante de más de 20 metros de altura.
—¡Es hora de morir, joven Bakugo! —le amenazó su antiguo profesor.— ¡UNITED STATES OF SMASHHHHHH! —gritó lanzando su puño hacia bajo para aplastar a Bakugo.
—Te salvaré de Orochimaru, te lo prometo All Might. —susurró con convicción. Posteriormente, acumuló toda la fuerza que le quedaba en las palmas de sus manos para hacer una gigantesca explosión. —¡SHINEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!—
(N/A: esta es la explosión que oyen Choji y el resto que les hacen decantarse por ir hacia esa ubicación. De la anterior explosión solo vieron el humo, de esta la oyeron por ser tan grande.)
Un humo gigantesco surgió del ataque y cuando se disipó, Bakugo ya no veía por ningún lado a ese gigantesco All Might. Para los intereses de Bakugo lo único que consiguió de esa explosión fue acortarle su esperanza de vida pues el gigantesco All Might se trataba de un delirio ocasionado por la fiebre del rubio ceniza.
El veneno ya estaba por todo su cuerpo. Después del entumecimiento, la fiebre y las alucinaciones, la toxina hizo que sus sentidos dejaran de funcionar. El gusto y el olfato ya los había perdido durante sus alucinaciones, pero es que ahora solo escuchaba un pitido en sus tímpanos, solo veía negro y no sentía nada al tocar la tierra. De sus oídos, su nariz y sus ojos brotaba sangre que hacía presagiar lo peor.
Las dos explosiones y todo el esfuerzo acumulado aceleraron la previsión macabra de Dosu. Ya no le daría tiempo a regresar al hospital con vida. El rubio ceniza cayó de rodillas y lloró sin parar, aunque el líquido que salía de sus ojos era rojo y no transparente.
—Le prometí a All Might que le salvaría, ¿por qué soy tan débil? —susurró Bakugo con voz débil, pero era incapaz de escuchar sus propias palabras. —Cof, cof, cof.
—¿Por qué lloras, Katsuki?—preguntó de las pocas personas que le llamaban por su nombre de pila. Su madre, Mitsuki Bakugo, que seguía con la misma apariencia que recordaba Katsuki.
—¿Okasan?—dijo Bakugo levantándose con mucha dificultad.
—¿Ya no soy la vieja bruja?—preguntó con una sonrisa irónica Mitsuki.
—Quiero volver a casa, Okasan—dijo Bakugo ignorando el comentario irónico de su madre.
—Lo sé, cariño. Por eso tienes que despertar, Katsuki. —dijo Mitsuki
—¿Despertar? No entiendo. —dijo Bakugo sin comprender. Mitsuki guió la mano a su portakunais, y de ahí sacó un kunai.
—Clávatelo en el cuello, Katsuki—dijo Mitsuki con un tono de voz dulce, que contradecía la petición tan macabra que le solicitaba.
—¿Tú tambien crees que soy un monstruo que merezco morir, okasan?—preguntó con infinita tristeza Bakugo.
—No es eso, cariño. Es la única forma de que despiertes. ¿No te parece raro lo que estás viviendo? Ninjas, jutsus, serpientes gigantes ... ¡Incluso me sustituiste por una señora que no tiene nada que ver conmigo! Te necesito, Katsuki. Despierta y ven con nosotros, por favor. —suplicó Mitsuki
—Es verdad. Tengo que despertar. Ese bastardo villano de negro no me trasladó a ningún otro mundo, me mandó a una pesadilla. —dijo Bakugo, su cerebro muy cansado para buscarle otra lógica.
—Es eso, cariño. Ahora despierta. Te prometo que ya no sentirás dolor. ¿No quieres desprenderte de ese dolor que sientes en el hombro? ¿No quieres dejar de sentir ese dolor que te oprime el pecho? Un mundo sin dolor te espera, Katsuki. —dijo con esa extraña voz dulce Mitsuki. —Un mundo con nosotros, cariño.
—Pero le prometí ... Un momento, ¿que prometí?—dijo Bakugo perdiendo la cabeza.
—¡Deja de pensar y clávate ese kunai en el cuello! —ordenó Mitsuki, pero se le iba deformando la cara para dejar paso a una mezcla horrorosa entre Itachi y Orochimaru.
Bakugo dio unos paso atrás y trató de lanzarle una explosión, pero ya no le quedaban fuerzas, así que le lanzó un puñetazo pero tropezó y cayó al suelo. Trató de incorporase pero cayó de nuevo, con una acumulación de toses. A pesar de la impotencia de la situación, había algo que le alegró. Ya no sentía dolor. Su cerebro, donde la toxina de la serpiente había llegado hasta allí, había dejado de dar órdenes a los nervios para indicarle que su cuerpo iba mal.
—Esto es el paraíso. —pensó Bakugo, mirando al cielo aunque él solo veía negro. —La vieja bruja decía que debía despertar para no sentir dolor. Se equivocaba. —unos segundos después y con una sonrisa en la boca cerró los ojos. —Qué cansado estoy. Voy a dormirme un rato y después ... —unos sonidos que no eran el típico pitido que escuchaba por su sordera provocada como efecto secundario del veneno le sacaron de su ensoñación. —¡Qué cojones pasa ahora!—
Se levantó con las piernas temblando y había cinco nubarrones blanco enfrente suyo hablando una lengua totalmente desconocida.
—¿Quién cojones sois?—preguntó Bakugo
—Pmmpppmpmpmp pmpmpm pmpmmmppp —dijo el nubarrón del centro.
—Habla mi jodido idioma, mmm... ¡no sé que eres pero habla mi puto idioma!—ordenó Bakugo.
—Mpmmmp mmode ppmmmpm mpmpmpm
—Son los compañeros del villano que te hizo esto. —dijo el padre de Katsuki, Masaru, que apareció a la derecha de Bakugo.
—Viejo ...—dijo Bakugo, aturdido casi del todo
—Hazles pagar lo que te han a ti y a nuestra familia, demuestra que eres un Bakugo. Hazme sentir orgulloso. —dijo Masaru para acto seguido desaparecer.
—Bien dicho, viejo. Acabaré con ellos. —dijo Bakugo con una mirada enfermiza.
—Mmmpp mmppppp mmmpp mmpppppmmmpmppmmmpppp. — dijo otro nubarrón.
—Cof, cof, cof. Me encantaría mandaros a volar con mis explosiones, cofcofcof. —después de limpiarse un poco la sangre de la boca, mostró sus dientes con rastros de sangre. —No estoy en mis mejores, pero me sobro con mis puños y mis pies para acabar con vosotros. —
—Ppmdmdsdpss pmsdpdkpd dkspdkspsmdmdm —dijo de nuevo el nubarrón del centro.
—¡CUÁNTAS VECES TENGO QUE DECIR QUE HABLÉIS MI PUTO IDIOMA! —Bakugo saltó de su posición y se lanzó contra el nubarrón del centro. —¡SHINEEEEE!—
—Pmdsdpsdsdsdm —dijo un nubarrón de los que estaban en las esquinas.
Un instante después, Bakugo estaba petrificado no podía moverse.
—¿Por qué no me puedo mover?—pensó en voz alta el rubio ceniza.
—Pmdsdmsdmsdms—oía a duras penas los sonidos de otro nubarrón.
—¡QUÉ CLASE DE QUIRK HAS USADO PEDAZO DE ESCORIA! —gritó fuera de sí Bakugo. —SOY KATSUKI BAKUGO Y OS JURO QUE OS MATARÉ. ¡ME HABÉIS OÍDO! ¡ESTÁIS MUERTOS! —poco a poco iba pudiendo ganar movilidad
—Pmmmdpdpc mpekdedm —discutió uno de los nubarrones con los otros
—Pedmdsmd modwdwkdookdmpd —le contestó otro nubarrón
—Pmdwdwj odwodkmwm —anunció un sexto nubarrón que entró en escena.
—¡OS ARREPENTIRÉIS DEL DÍA EN QUE DESAFIASTÉIS A KATSUKI BAKUGO, PERRAS! —cuando estaba apunto de moverse el nuevo nubarrón que apareció le golpeó en la nuca dejándolo inconsciente.
Bakugo quedó inconsciente, pero pronto ese estado empeoró hasta morir un par de minutos más tarde. Katsuki Bakugo murió producto de una mezcla de cansancio, falta de chakra y de los efectos del veneno como la fiebre alta y el fallo de órganos internos.
Y aquí finaliza la historia de Katsuki Bakugo en Konoha.
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Nahh es broma. Lo que no era broma es que Katsuki Bakugo muriera, lo que me ha faltado añadir es que su cuerpo estuvo médicamente muerto durante un período de 3 minutos y 53 segundos. Después resucitó milagrosamente. Pero esa historia se contará algo más adelante
Primero vamos a ver los acontecimientos que surgieron en Musutafu (ciudad principal de Boku no Hero) justo después de que Todoroki y Bakugo, nada más recibir sus licencias provisionales, persiguieran a los villanos que atracaron un banco. Pero para esto tendréis que esperar al siguiente capítulo.
