Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

Los alumnos de la clase 1-A estaban sentados en sus pupitres charlando de sus cosas. Bueno ... todos salvo Todoroki y Bakugo. Era el primer día de clase del segundo semestre y estaban ansiosos por seguir con sus estudios después de tener casi 3 semanas de vacaciones.

—Deku-kun, ¿crees que Bakugo-kun y Todoroki-kun habrán conseguido sus licencias provisionales?—preguntó Uraraka, mientras Mineta recibía una patada en la cara por parte de Tsuyu por intentarle tocar un pecho.

—¡Estoy seguro que sí! ¡Kacchan y Todoroki-kun son grandiososos!—exclamó Midoriya convencido.

—¡Espero que te equivoques, Midoriya! —comentó Mineta, frotándose la mejilla para aliviar el dolor. —¡La jerarquía ha cambiado en nuestro favor!—

—Siento desilusionarte, Mineta. Pero Todoroki seguro que ha pasado la prueba. Del que no estoy tan seguro es de Bakugo. No me extrañaría que volviera a suspender por sus malos modales. Jajaja. —rió Kaminari.

—¡Ese comentario no ha sido nada varonil, Kaminari! —se quejó Kirishima. —Son los más fuertes de la clase y Bakugo no es de la clase de personas que comenten el mismo error dos veces.—

—Ojalá hayan aprobado Todoroki-san y Bakugo-san. —comentó Momo. —¡Sería fabuloso que los 20 tuviéramos la licencia provisional!—

—Momo-chan eres demasiado positiva, kero kero —dijo Tsuyu, con su índice apoyado en sus labios.

Después de unos minutos de conversaciones banales entraron por la puerta Aizawa y Todoroki con el gesto serio.

—Te dije que había suspendido. —susurró Kaminari a Kirishima. —Seguro que ahora mismo está en casa con una rabieta.—

—¿Dónde está Bakugo, Aizawa-sensei?—preguntó Kirishima ignorando los comentarios de su amigo Kaminari.

—¿Y Kacchan? —preguntó a la vez Deku que Kirishima

—¿Habéis aprobado, Todoroki-kun?—fue la pregunta de Uraraka.

—¡Silencio todo el mundo! —dijo en voz alta de manera autoritaria Aizawa. —Lo que tengo que comunicaros es muy importantes, así que guardad silencio hasta que acabe. Después podréis preguntar lo que creáis oportuno.—Todoroki guardó silencio y miró al suelo con cara de tristeza.

La ausencia de Bakugo, sumado al comportamiento de Todoroki y Aizawa hizo que a la clase se les encogiera el corazón en un puño.

—No ...—negó con la cabeza Kirishima temiendo lo peor.

—Hace aproximadamente una semana, Todoroki y Bakugo, poco después de conseguir sus licencias provisionales, fueron a detener a unos villanos que acababan de atracar un banco. Eran cuatro los villanos y dos de ellos se marcharon de allí . Bakugo los persiguió mientras Todoroki se enfrentaba a los otros dos. Todoroki consiguió capturar a uno de ellos y el otro escapó. Por contra, Bakugo ... —explicó Aizawa, que fue interrumpido por Kirishima

—¿QUÉ LE HA PASADO A BAKUGO, AIZAWA-SENSEI?—gritó Kirishima levantándose del pupitre.

—He dicho que las preguntas para luego, Kirishima. —dijo Aizawa de manera brusca. Kirishima tragó saliva con dificultad, y se sentó a regañadientes esperando que Aizawa acabar con la historia. —Bakugo está desaparecido desde entonces. Tampoco hay rastro del par de villanos a los que persiguió. Esta tarde se informará a la prensa y habrá mucho revuelo con esto. Quería que lo supierais por mi en lugar de por la prensa—

Muchos ahogaron gritos de preocupación ante el anuncio de Aizawa. Kirishima estaba sufriendo un ataque de ansiedad que supo disimular muy bien.

—Kacchan ... —susurró Midoriya con los ojos humedecidos

—Kirishima ... —miró con preocupación Kanimari a su amigo.

—Lo siento, Midoriya. Sé que Bakugo es tu amigo de la infancia. Si hubiera atrapado al otro villano, posiblemente sabríamos donde está. Por desgracia, al que atrapé no dice nada. —dijo con tristeza Todoroki.

—¡No es tu culpa Todoroki-kun! —le consoló Midoriya levantándose y cogiéndole de la mano. —¡Juntos rescataremos de nuevo a Kacchan!—

—De ninguna manera. —sentenció Aizawa. —Vosotros os quedáis al margen.—

—¿CÓMO QUE DE NINGUNA MANERA?—gritó Kirishima, reaccionando por fin por las palabras de su sensei. —¡Es nuestro amigo! ¡No nos puedes pedir que nos quedemos al margen!—

—Que yo recuerde, nadie de los aquí presentes es un detective. No podemos hacer nada para averiguar su paradero. —dijo Aizawa. —Hay que dejar que la policía y los héroes especializados en desapariciones se encarguen.—

—Pero ...—Kirishima no encontraba un argumento que refutara las palabras de Aizawa.

—Un momento ...—la cabeza de Midoriya iba a mil por hora. Soltó su mano de la de Todoroki y se puso la mano en boca a modo pensativo —Antes ha dicho Todoroki-kun que el villano que atrapó no dice nada. ¡Mind Reader podría leerle la mente y que nos dijera donde están sus compañeros!—dijo entusiasmado dando saltitos.

—¡Bien pensado Midoriya! ¡Eso ha sido muy varonil! —dijo Kirishima con una sonrisa. —¡Estaremos más cerca de descubrir donde están!—

—Pues a mi lo de los saltitos no me ha parecido muy varonil. —comentó Mineta, que recibió un tirón de orejas de Mina. —¡Ay, ay, ay!—

—Midoriya-kun, Kirishima-kun ... —murmuró Iida decaído. —Siento decir que la legislación de Japón prohíbe cualquier tipo de uso de los quirks en los presos.—

—¿Estás de broma, no? —dijo Kirishima con el gesto contrariado.

—Aizawa-sensei ...—dijo Uraraka mirando a su profesor buscando confirmación.

—Iida está en lo cierto. Lo discutimos en una reunión con el comisario de policía y fue contundente. Pero no debéis preocuparos. Hay numerosos policías y héroes con la única tarea de encontrar a Bakugo y a los otros tres villanos que ha descrito Todoroki.—

—¡No podemos estar sin hacer nada! ¡Debe haber algo que podamos hacer!—insisitió Kirisihima.

—¡Sí! ¡Podemos ayudar a la policía a encontrar a Bakugo! ¡Ya tenemos licencia de héroe, Aizawa-sensei!—dijo Mina defendiendo la idea de Kirishima.

—Licencia provisional. —recordó Aizawa. —No hagáis que os las quite por desobedecerme. Y no es como si tuvierais tiempo para jugar a los detectives. All Might ha dejado un vacío muy grande que debemos suplir entre todos, y además debéis seguir estudiando para seguir mejorando como héroes. Por las mañanas estaréis en la academia y por las tardes patrullaréis en grupos de dos y con un héroe profesional como compañero. —

—Pero somos impares, Aizawa-sensei. ¿Cómo nos vas a dividir, kero kero?—preguntó Tsuyu.

—No somos impares, Tsuyu-chan. —dijo Kirishima con el rostro con determinación. —Bakugo volverá enseguida. Yo iré con él. Divide al resto de la clase como prefieras, Aizawa-sensei.

—Las parejas son Aoyama y Ashido. Uraraka y Iida. Kanimari y Jiro. Koda y Sato. Mineta y Yaoyorozu. Tokoyami y Shoji. Sero y Asui. Hagakure y Ojiro. Y por último Kirishima. —anunció Aizawa

—Y Bakugo. —añadió el pelirrojo. —Kirishima y Bakugo.—

—Je. —dijo Aizawa con una sonrisa, alegre por la determinación de Kirishima.—Correcto. Kirishima y Bakugo.—

—¿Y qué pasa con Todoroki-kun y conmigo?—preguntó Midoriya.

—Vosotros sois unos casos especiales. Cuando acabemos las clases os quedaréis aquí mientras el resto va a patrullar con los héroes.—le explicó Aizawa.

Cuando acabaron las clases, All Might y Aizawa les explicaron a Todoroki y Midoriya que el Gobieron japonés había depositado toda su fe en ellos para que se convirtieran en los nuevos héroes número 1 y número 2, sustituyendo al retirado All Might y al malherido Endeavor. Pero para que pudieran suplirles con garantías, necesitaban un intenso y especial entrenamiento que hiciera que acortara el tiempo para que el objetivo del Gobierno se cumpliera.

Los días transcurrieron con cierta rutina para la clase 1-A. Clases y patrulla. Patrulla y clases. Por suerte para ellos, no hubo ningún otro percance de envergadura para ellos. Por contra, la ciudad de Musutafu cambiaba más y más. Los villanos y el nuevo movimiento de liberación de quirk ganaban peso por cada día que pasaba. Los esfuerzos que tenían que hacer la policía y los héroes era cada vez mayor. Si seguía evolucionando de esta manera, la ciudad entraría dentro de poco en la anarquía y el caos más absoluto. Esta mayor influencia de estos grupos contrarios a los héroes y a la policía, era malas noticias para los esfuerzos en encontrar a Bakugo y los otros tres villanos del atraco del banco.

Al cabo de mes y medio de la desaparición de Bakugo, la vida de Kirishima iba a empezar a cambiar radicalmente. Este cambio se empezaría a notar con la visita de éste a la casa de los Bakugo. No era la primera vez que veía a la familia Bakugo, pero iba a ser la vez que más le iba a afectar.

Kirishima aprovechó un fin de semana que lo tenía libre para hacer compañía a los padres de Bakugo y así de paso se enteraría de como iba la investigación. Llamó al timbre. Pero no contestaba nadie. Tuvo que llamar tres veces más hasta que por fin Mitsuki abrió la puerta. Decir que estaba muy desaliñada era quedarse corto. Las ojeras eran notorias, el cabello lo tenía sucio, estaba sin maquillar y vestía con un pijama que tenía pinta de haber lavado en mucho tiempo. Lo que más le preocupó a Kirishima eran los ojos de Mitsuki, completamente rojos signo de haber llorado con anterioridad.

—Señora Bakugo, siento la intromisión. Pero pasaba por la zona y he pensado que ... Bueno ...—se quedó avergonzado al ver que Mitsuki lo miraba como a un fantasma. —Esto ...—sacó de su mochila un tupper con curry dentro. —He traído curry. Jeje. —dijo rascándose la cabeza sin saber como continuar la conversación.

—Eijiro ...—dijo Mitsuki. La madre de Bakugo volvió en sí. —Pasa. No te quedes ahí.—

Estuvieron comiendo en completo silencio. Kirishima se encontraba incómodo por la situación, así que cuando acabaron de comer, trató de iniciar una conversación. Como no sabía de que hablar, le contó anécdotas de él y Bakugo en la academia UA. Mitsuki asentía callada y de vez en cuando se dibujaba una pequeña sonrisa al oír historia de su hijo.

—Por cierto señora Bakugo, ¿dónde está su marido?—preguntó Kirishima, con esperanza de que Mitsuki empezara a hablar también.

—Está pasando el día en el calabozo. —dijo como si nada Mitsuki, como si lo que acabar de contar fuera lo más normal del mundo.

—¿Qué? ¿Cómo? —arqueó una ceja Kirishima sin comprender.

—Por golpear a un oficial de policía. Técnicamente solo le empujó, pero bueno. Qué importa. —contestó Mitsuki encogiendo los hombros.

—¡Pero eso es imposible! ¡El señor Bakugo es afable y amable! ¡No es nada violento! —dijo Kirishima sin creerse lo que decía Mitsuki.

—Es lo opuesto a Katsuki y a mí. Lo sé. Es curioso como las malas noticias cambian a las personas.—dijo Mitsuki con la mirada perdida.

—¿Malas noticias? No me digas que ...—dijo Kirishima con un nudo en la garganta.

—La policía ha dejado de buscarlo. —le explicó con lágrimas en los ojos.

—¿Cómo?—dijo Kirishima, en parte aliviado porque no lo hubieran encontrado muerto pero también preocupado por lo que acababa de escuchar.

—La policía ha dejado de buscar a Katsuki, Eijiro. No hay personal suficiente. Es la excusa que han puesto. Lo dan por perdido. Masaru se puso como loco y agarró de la camisa al oficial que se lo comunicó. —explicó con las lágrimas corriendo por sus mejillas. —Yo en cambio me quedé sentada en el sofá como una estatua.—

—Debe haber un error, señora Bakugo. Le aseguro que es eso. Se lo diré a All Might y a Aizawa y resolverán este malentendido. —dijo Kirishima, pero sin estar convencido de sus palabras.

—Debes pensar que soy un poco masoca. Echo en falta sus gritos y sus palabrotas. Incluso echo de menos que me llame vieja bruja. Jeje. —dijo fingiendo una sonrisa Mitsuki.

—Señora Bakugo ...—Kirishima no puedo evitar abrazar a Mitsuki para consolarla.—Yo también le echo de menos.—

—Necesito a mi Katsuki. Quiero que vuelva, Eijiro. —Mitsuki le devolvió el abrazo mientras sollozaba.—Mi hijito, mi pobre hijito. —

—Le aseguro que Bakugo volverá. —dijo Kirishima mirando a Mitsuki a los ojos, esta vez sin atisbo de duda. —

—Eijiro ...—Mitsuki abrazó con más fuerza a Kirishima y lloró con más intensidad.

—Se lo juro, señora Bakugo. —dijo Kirishima apretando la mandíbula.

—Traeré de vuelta a Bakugo.—pensó Kirishima. Su mirada reflejaba una convicción incluso mayor de la que mostraba Bakugo cuando afirmaba que sería el héroe número 1 .—Cueste lo que cueste. —