Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
En un interminable túnel completamente oscuro salvo una pequeña luz al final se encontraba el alma perdida de Bakugo.
—Mmm, que extraño. No siento dolor. —dijo mirándose el hombro que estaba completamente curado. —¿Cómo es posible? ¿Quién me ha curado? Y lo que es más importante ...¿dónde estoy?—preguntó a nadie en concreto.
—En el purgatorio, Katsuki Bakugo. —dijo una figura algo más alta que Bakugo que no tenía rostro.
—¿Quién eres? ¿Eres otra jodida alucinación?—preguntó Bakugo.
—No, no lo soy. Soy un emisario de Kami-sama (N/A: Dios en japonés). Estoy aquí para guiarte —respondió con voz solemne.
—¿Estoy muerto?—preguntó Bakugo algo temeroso.
—No, aún no. Pero lo estarás. —respondió la figura sin rostro. —Pero no temas, Bakugo. Donde irás te espera la paz.—
—¿La paz?—arqueó Bakugo una ceja confundido.
—Eso es. La paz. Nada de dolor, nada de remordimientos, nada de culpa. Ahora sígueme. —le ordenó el sin rostro, caminando éste hacia la dirección de la luz.
—Pero ...—protestó Bakugo.
—Date prisa. Si te quedas aquí, permanecerás en el limbo. No estarás ni en el cielo ni en la tierra. Estarás en el purgatorio por siempre—dijo el sin rostro.
—¡Pues llévame de vuelta a la tierra!—exigió Bakugo.
—¿Es qué acaso quieres volver a sentir ese dolor insoportable? —preguntó el sin rostro. Bakugo se quedó quieto mascullano. —Ya me lo imaginaba. En marcha.—
Bakugo giró el rostro en la dirección contraria donde estaba el camino a la tierra. Ahí estaba una versión de él de niño mirándole con desaprobación.
—¿Qué te pasa ahora? ¿Por qué te has parado?—preguntó el sin rostro, molesto por esperar tanto.
—Es otra jodida alucinación que me está jodiendo incluso aquí. —dijo Bakugo frunciendo el ceño. —Pero ahora se trata de una pobre imitación de mi yo del pasado.—
—Tú lo has dicho. Es una alucinación. Así que deja de perder el tiempo y acompáñame.—ordenó el sin rostro.
—Tsk. —masculló Bakugo, furioso porque el niño Bakugo le seguía mirando con desaprobación. Luego se giró y empezó a caminar siguiendo al sin rostro.
Bakugo, Bakugo.
—¿Qué ha sido eso? —preguntó Bakugo y se detuvo al oír como una voz más allá del túnel le llamaba.
—Deja de distraerte de una vez. ¡Vamos! —le ordenó el sin rostro.
Tus compañeros te necesitan para pasar el examen. ¡No los puedes dejar tirados!
—Yo conozco esa voz ... ¡Es la friki de las flores! —exclamó Bakugo. —¿También está muerta como yo?—
—No. Tus amigos están intentado devolverte la vida. —
—Yo no tengo amigos. —le replicó Bakugo, aliviado al oír que Ino no había muerto.
—Lo que tu digas. Kami-sama me envió aquí para remediar el error de tus compañeros. —comentó el sin rostro.
¡Prometiste que ibas a regresar! ¡Me lo prometiste! ¡Qué clase de hombre eres si no eres capaz de cumplir con tus promesas! ¿No ibas a ser el próximo Hokage?
—¿Por qué es un error? —preguntó Bakugo, que cada vez estaba más enfadado al comprobar que su versión de niño seguía allí enfurruñado sin decir una palabra.
—¡Porque no saben el destino que te aguardaría si regresaras al mundo de los mortales! —contestó el sin rostro.
¡Así que si realmente quieres ser el próximo Hokage despierta de una vez!
—Tsk. —masculló con el ceño fruncido Bakugo incapaz de aguantar más a la versión suya de niño. —¡Si quieres decirme algo dímelo! ¡Pero no te quedes ahí parado como un idiota! ¡Todas mis otras jodidas alucinaciones hablaban como cotorras! ¡Por qué eres el único que no dice nada!—
De repente, del túnel empezaron a caerle gotas de agua.
—¿Qué demonios?—se quejó Bakugo.
¡No, no se ha ido! ¡LEVÁNTATE, BAKUGO! ¡VENGA!
Bakugo se agarró el cabello con fuerza. Empezaba a tener dolor de cabeza.
—¿Cuántas veces tengo que decirte que te muevas de una vez?—dijo el sin rostro.
—¡CÁLLATE , JODER! —gritó Bakugo. —¡Tú también me estás tocando los cojones!—
—¡Te estoy intentando ayudar! ¡Te ofrezco que por fin puedas vivir en paz!—dijo el sin rostro.
¡ERES UN LUCHADOR! ¡Ahora ...LEVÁNTATE Y LUCHA!
—Estoy cansado de oírte de hablar de paz. —dijo Bakugo —Voy a volver a la tierra a patear traseros. —se giró hacia su alucinación del Bakugo niño. Pero para su sorpresa, ya no parecía disgustado con él, le miraba con una sonrisa arrogante llena de satisfacción.
—Te hablo de paz porque si vuelves solo encontrarás dolor. Y no solo hablo dolor físico.
¡LEVÁNTATE Y LUCHA! ¡CUMPLE TUS PROMESAS!
—¿Como voy a vivir en paz si dejo que el estúpido de Deku se convierta en el héroe número 1? ¿Cómo voy a poder vivir en paz si no descubro por qué Itachi mató a Mikoto y a todo su clan? Ya estás oyendo a la friki de las flores. Es imposible que viva en paz si no vuelvo para cumplir lo que he prometido.—dijo Bakugo
—Te crees fuerte pero no lo eres. No podrás soportar lo que te espera. El sentimiento de pérdida, amigos que se vuelven enemigos, la traición, la impotencia de no conseguir lo que quieres. Si vuelves no podrás encontrar la paz. Por eso Kami-sama me envió aquí. Él es magnánimo y no quiere que sufras innecesariamente.—le explicó el sin rostro.
¡LUCHA, PELEA!
—Tú dices que mi destino ya está escrito. Pero si eso fuera cierto, no estarías aquí intentando convencerme de que me venga conmigo. ¿No se suponía que existe el libre albedrío? —preguntó con sarcasmo Bakugo.
N/A: libre albedrío significa que las personas tienen naturalmente libertad para tomar sus propias decisiones, sin estar sujetos a presiones, necesidades o limitaciones, o a una predeterminación divina
—Y existe. Pero la probabilidad de que no se cumpla lo que he dicho es tan remota que sería cruel el dejarte que volvieras y no puedas encontrar el descanso. —dijo el sin rostro.
—Aún no me he ganado la paz y el descanso que dices. Primero, tengo que hacerme tan fuerte para patear los culos de Itachi, la serpiente, el ojos raros y todos los estúpidos que vengan a tocarme los huevos. Luego, liberaré a All Might y regresaré a mi mundo. Después, superaré a Deku o a quien sea que esté como héroe número 1. Y, quizás, quien sabe, después de conseguir todo esto, tenga hijos y los entrene para que sean tan impresionantes como yo. —dijo Bakugo señalando al sin rostro con el dedo.—Solo entonces tendré la paz. —
—Loco insensato ...—dijo el sin rostro, sin poder creerse que Bakugo no quisiera ir con él al cielo. Bakugo caminó hacia la dirección donde estaba el mundo de los mortales y su alucinación. —¡Te advierto que no recordarás nada de nuestra conversación si regresas!
—Mejor, no quiero tener pesadillas con tu puta cabeza sin rostro. —dijo Bakugo ya estando a escasos metros de la salida del túnel.
—¡Aún estás a tiempo de recapacitar, Bakugo! ¡Ven a la luz!—intentó el sin rostro por última vez.
—Nah, prefiero patear culos. —dijo Bakugo.
—Bien dicho, viejo. —fueron las primeras palabras de su alucinación de su yo de niño.
—Je ¿Creía que no hablabas?—dijo Bakugo, con una sonrisa. La alucinación le devolvió la sonrisa y desapareció.
—¿Sabes que es un error, verdad?—dijo el sin rostro desde lo lejos.
—Él único error ha sido el que tú y Kami-sama me subestiméis. Cuando vuelva aquí haré que me pidáis perdón por no tomarme en serio. ¿De verdad creías que me ibas a convencer solo con paz? ¡Yo solo me conformo si soy el número 1 en todo!—fueron las últimas palabras de Bakugo en el purgatorio. Se teletransportó al mundo de los mortales.
En el purgatorio solo quedaba el sin rostro.
—Ojalá me equivoque, Bakugo. Pero si estoy en lo cierto me temo que tu alma nunca podrá encontrar la paz. Así que espero que tengas razón y tenga que pedirte perdón, Bakugo.—El sin rostro regresó al cielo después de hacer esta reflexión.
De vuelta al mundo de los vivos ...
—Lo siento, chicos.—Los cinco genins de la clase de Bakugo sintieron como si les hubieran dado una paliza con un bate de béisbol con las palabras de Kabuto.— Vuestro amigo está ...—Ino no le dejó acabar la frase, ya que lo interrumpió con furia en los ojos.
—¡Ni se te ocurra acabar la frase! ¡No está muerto! ¡Aparta!—gritó Ino, empujando a Kabuto.
—Ino ...—sollozó Sakura.
—¡No está muerto! —le gritó Ino también con el rostro lleno de lágrimas. —¡No puede estar muerto! ¡Está así por proteger a Choji y por protegerme a mí! —
Sasuke golpeó una piedra con una violenta patada, furioso consigo mismo por no haber podido hacer nada por salvar a Bakugo. Otra vez alguien preciado para él moría sin que él pudiera remediarlo.
—Su corazón ha dejado de latir. Es duro aceptar la realidad, pero ya no está entre nosotros ... —dijo Kabuto, poniendo su brazo en el hombro de Ino para consolarla.
—¡No!—Ino se limpió las lágrimas de su rostro y volvió a apartar a Kabuto de manera brusca. —Vivirá, si de algo va a morir Bakugo es de los golpes que le voy a dar por no hacerme caso e irse a perseguir al del sonido.—
Empezó a imitar de manera algo más torpe los movimientos de reanimación cardiopulmonar que había visto de Kabuto instantes antes. Alternando compresiones en su tórax con respiración boca a boca. No había atisbo de sonrojo en ella a pesar de que estaba besando a Bakugo, su centrada solo estaba centrada en salvar a Bakugo.
—Se ha acabado, Ino. —intentó hacerle entrar en razón Kabuto.
Ella ignoró a Kabuto, pero su convicción de que podía salvar a Bakugo iba flaqueando poco a poco viendo como los segundos pasaban y el rubio seguía sin pulso ni sin respiración.
—Ino ...—dijo Shikamaru con un nudo en la garganta. —Ya has oído a Kabuto, está muerto.—
—No ...—sacudió la cabeza Ino cayéndole un par de lágrimas en el rostro del rubio. —No voy a perderle de nuevo. —cada vez ejercía más presión en su tórax aunque el resultado seguía siendo el mismo. No había ninguna respuesta.
—Ino, por favor. ... —dijo Sakura, rota de dolor y con la voz quebrada. —Debemos llevarlo a la aldea a que lo entierren.—
—Vamos, Bakugo. —cada vez más lágrimas caían sobre el rostro del rubio ceniza. —¡Vamos!—gritó esto último. Acto seguido volvió a insuflarle oxígeno a través del boca a boca. —Bakugo ... Bakugo ... quédate con nosotros ... Aún no te he dado las gracias por salvarme la vida ...—dijo esto en un susurro casi inaudible
—Ino, tienes que dejarlo ir. —dijo Choji, sufriendo. Lo que más le dolía no era la muerte de Bakugo en sí, sino la reacción de absoluto dolor y de negación que estaba padeciendo su compañera de equipo.
Sasuke era el único que no decía nada. Tenía la mirada perdida en el suelo con los puños apretados por la rabia y la amargura de perder a otra persona que le importaba.
Ino seguía ignorando las súplicas de sus compañeros y seguía intentando reanimar a Bakugo.
—Bakugo, Bakugo, tus compañeros te necesitan para pasar el examen. ¡No los puedes dejar tirados! —gritó Ino, con el rostro rojo por el efecto de las lágrimas. —¡Prometiste que ibas a regresar! ¡Me lo prometiste! ¡Qué clase de hombre eres si no eres capaz de cumplir con tus promesas! ¿No ibas a ser el próximo Hokage?—
Sakura no podía ver la escena más tiempo sin romperse del todo. Se dio la vuelta y empezó a llorar a lágrima viva.
—Tenemos que irnos de aquí. Somos un blanco fácil para el resto de aspirantes. —dijo Kabuto, que era el único que mantenía la calma del grupo.
—Cuando vimos que no podías hacer ninjutsu ni genjutsu en la academia, todos nos reíamos de tu propósito de ser el próximo maestro Hokage. Parecías Naruto, pero él es el hijo del cuarto y de los más fuerte de la clase , y tú solo un bocachancla. —volvió a hacerle el boca a boca, manchando el rostro de Bakguo con más lágrimas en el proceso. —Pero ya nadie se ríe de ti. Yo ya no me río de ti. Has demostrado ser muy fuerte. ¡Así que si realmente quieres ser el próximo Hokage despierta de una vez!—
—Ino, se ha ido ...—intentó de nuevo Shikamaru que entrara en razón su compañera mientras ella seguía haciendo comprensiones en el pecho del rubio.
—¡No, no se ha ido! —Ino se giró hacia Shikamaru deteniendo la reanimación unos instantes. Su rostro reflejaba un infinito dolor Ino. Luego volvió a su tarea. —¡LEVÁNTATE, BAKUGO! ¡VENGA!—
—Siento ser un pesado, pero tenemos que irnos YA —apresuró Kabuto.
—No voy a dejar que se vaya... —susurró Ino, volviendo a limpiarse su rostro lleno de lágrimas. Luego decidió cambiar de táctica en la reanimación y en lugar de comprensiones pasó a darle golpes en el pecho con todas sus fuerzas con el puño cerrado.—¡ERES UN LUCHADOR! ¡Ahora ...LEVÁNTATE Y LUCHA! ¡CUMPLE TUS PROMESAS! —otro golpe con todas sus fuerzas en el pecho del rubio. —¡LUCHA, PELEA!—
Ino volvió a hacerle el boca a boca. Y entonces, pasados tres minutos desde que Kabuto declarara que Bakugo había muerto, sucedió el milagro.
—Uuuugugfuu—Bakugo trató de dar una bocanada de aire, pero no pudo y escupió sangre en el rostro de Ino. Luego se quedó con los ojos en blanco
—Está vivo ...—primero fue un susurro de Ino lo que alertó el resto, para que posteriomente se transformara en un rugido. —¡ESTÁ VIVO! —
Los genins de la hoja se quedaron con los ojos como platos ante la revelación de la rubia, pero el más sorprendido fue Kabuto que resumió la situación que estaba sucediendo.
—Imposible ...—dijo Kabuto con la voz temblorosa. Rápidamente le tocó el cuello y comprobó que volvía a tener pulso. —No puede ser ... Es un milagro—
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Normalmente mis impresiones las dejo al principio del capítulo, pero he creído más conveniente dejarlas al final para no spoilearos mientras leíais el capítulo.
No sé si en el capítulo se ha visto claro, pero hay dos partes diferenciadas (el purgatorio y lo del bosque prohibido) que transcurren al mismo tiempo. Por eso lo que salía en negrito son algunas frases que decía Ino en el mundo de los vivos.
Aprovecho para hacer unas impresiones. El ritmo ha sido muy lento desde el capítulo donde Orochimaru desvela que hay más seres de otro universo a parte de Bakugo. En 16 capítulos han pasado poca cosa. Pero es que creía que era vital hacer una pausa para detenerme en la mente de Bakugo. He intentado plasmar la lucha que he visto que se da en el manga de BNHA del rubio entre su orgullo y su culpa que estalla antes de empezar la pelea contra Deku en la que por primera vez la culpa vence en esa constante lucha.
Los capítulos del mundo de BNHA son vitales (aunque en un principio quería publicarlos más adelante) porque el objetivo final de este fic es que Bakugo regrese a su mundo. No descansará hasta morir en el intento.
También el ritmo es más pausado para que veáis que Bakugo no es un Deus Ex Machina. Es decir, que es invencible y que se recupera enseguida. Bakugo no tiene a Kyubi y ahora tampoco tiene a Recovery Girl para sanarle. Bakugo es muy fuerte, pero no es invencible. Por eso que habéis visto tantas derrotas suyas. Personalmente, no me gustan las historias donde el protagonista es casi inmortal e invencible. Dentro de lo increíble que es un crossover de este estilo, intento que sea lo más creíble posible. Por eso que el ritmo haya sido un poco más lento para que veáis las dificultades que puede tener ante un simple veneno o infección.
Un abrazo a todos y a todas.
