Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

—¡EL ÚNICO BAKA ERES TÚ, BAKAGO!—gritó Ino, clavando su índice en la clavícula de Bakugo.

—Mmm ... Ino se parece mucho a ti, Sakura. —comentó Sasuke

—¿Eh? ¡Para nada me parezco a Ino-cerda!—se defendió Sakura gesticulando con las manos.

—¡Maldición! ¡Sólo el idiota de Bakago es capaz de hacer que Sasuke-kun piense que Ino y yo nos parecemos!—pensó enfurecida la yo interna de Sakura.

Los dos rubios dejaron de discutir al ver que el resto de novatos caminaban en su dirección.

—Vaya, vaya. —comentó Kiba con una sonrisa maliciosa. —¿Desde cuando estáis tan unidos, parejita?—preguntó con tono de burla.

—¡Bakugo y yo no somos pareja, Kiba!—gritó Ino, cubriéndose la cara con ambas manos para que no se notara que estaba roja de vergüenza.

—Tsk. —masculló Bakugo frunciendo el ceño. —Cállate, cara de perro.—Akamaru reaccionó ladrando con rabia y a Kiba se le hinchó una vena en la frente por el insulto del rubio, pero se calmó casi al instante dispuesto a contraatacar.

—Llámame lo que quieras. Lo cierto es que me alegro que hayas pasado el segundo examen. Así lo tendré fácil si me enfrento a ti, perdedor. Ojalá nos enfrentemos—replicó con una media sonrisa Kiba.

Las tornas habían cambiado y ahora era el rubio quien tenía la vena hinchada. Apretó los puños con fuerza para no golpear al alumno de Kurenai.

—Ja. Yo en cambio rezo para no que no sea yo el que te patee el culo. No tendría mérito aprobar enfrentándome a un extra como tú.—dijo Bakugo, entrecerrando los ojos.

—¡Ya he tenido suficiente! ¡Te vas a enterar!—exclamó Kiba dando un paso delante. Fue sujetado tanto por Naruto como por Shikamaru. —¡Shikamaru, Naruto! ¡Soltadme!—

—Vaya lata ...—suspiró Shikamaru, ignorando la petición de Kiba que aún lo sostenía.

—Kiba, cálmate de una vez. Todos llevamos varios años estudiando juntos. ¡ Vamos a llevarnos bien, dattebayo! —dijo con una sonrisa nerviosa. Para luego añadir:—O al menos vamos a llevarnos bien hasta que empiece el tercer examen.—

—Ino y Bakugo-kun ...—pensó Hinata, algo triste al ver minutos antes los dos abrazos que se habían dado Ino y Bakugo.

—Grrrr. ..—gruñó Kiba intentando zafarse del agarre de sus dos amigos. Pero finalmente desistió con un suspiro de resignación. —Está bien. Me calmo, Naruto. Ahora soltadme de una vez.—

Una gran bola de humo hizo que todos los aspirantes a chunin dejaran de pensar en sus cosas y se centraran en ese acontecimiento. Cuando se disipó el humo, se vio dos filas de ninjas. En la fila de atrás, estaban los seis jonin que eran senseis de los seis equipos que habían aprobado. En la de delante se encontraban varios chunin que habían vigilado el examen escrito, Iruka, los examinadores Anko e Ibiki, y en el centro de la fila estaba Minato Namikaze, el Yondaime Hokage.

—Veo que tu equipo también ha aprobado, Kakashi.—le susurró Might Guy a su viejo rival. —Aunque viendo el aspecto que traen ... Deben haber tenido mucha suerte. Aunque con mi equipo por aquí, la suerte se les acabó. Tu equipo está destinado al fracaso. Una vez llegados a este punto, lo importante ahora es la habilidad. Y en eso somos muy superiores. Aunque bueno ... supongo que el fracaso es parte de lo que hay que aprender para madurar, ¿eh, Kakashi? Jeje—

—¿Eh?—volteó la cabeza Kakashi en dirección a Guy.—¿Decías algo?—

—¡AAAAAAAHHHHH! ¡KAKASHI ME HA VUELTO A IGNORAR!—pensó Guy llevándose las manos a la cabeza.. —De acuerdo, Kakashi . Tú ganas esta vez...—apretó el puño con fuerza. —Este tipo me saca de mis casillas cuando se hace el interesante. Pero no creas que te voy a enseñar lo mejor que llevo dentro.—

—Así que ese es el rival de Guy-sensei, ¿eh?—pensó Tenten mirando a los dos jonin. —Si solo juzgamos el aspecto, nuestro sensei tiene las de perder.—

—Tal y como pensaba ...—pensó Lee con una sonrisa.— Guy-sensei es el mejor sensei del mundo. Mola muchísimo. Mírame, Gui-sensei. ¡Algún día estarás orgulloso de mí!—alzó el puño en alto. Luego pensó en el combate que tuvo con el sonido y en Sakura. —No quiero volver ver a nadie importante para mí llorar nunca más. ¡Por eso nunca volveré a perder! ¡Nunca más, Guy-sensei, te lo prometo!—

—No me lo puedo creer. Al final solo hemos quedado seis equipos de los veintiséis que empezamos el segundo examen. —pensó Temari. —Aunque no importa cuantos sean el resto. Teniendo a Gaara es imposible que perdamos.—

—¡Mirad! Están todos los profesores. ¡Incluso Iruka-sensei ha venido! —dijo Sakura a sus compañeros Sasuke y Bakugo.

—Tsk. —masculló Bakugo, haciendo una mueca de desprecio. —Jodido cara rajada.—Al rubio no se le había olvidado que Iruka le había considerado el más débil de los aprobados y que por eso le juntó con Sasuke.

—Me pregunto como será el tercer examen ...—pensó Sasuke. Luego se tocó el cuello al notar un pinchazo de dolor. —Otra vez vuelve a dolerme el cuello. Justo en el peor momento posible.—

—Y también ha venido el Hokage. —comentó Shikamaru que había oído a Sakura.—¿Te ha dicho algo tu padre sobre en que consistirá, Naruto?—le preguntó el del clan Nara.

—Lamentablemente no. —negó con la cabeza Naruto. —¡Ni siquiera me dijo que el primer examen iba a ser escrito! ¡De haberlo sabido me lo hubiera preparado mejor!—

—¡Muy bien, prestad atención!—gritó Anko.—El Yondaime Hokage va a explicaros en que consistirá el tercer examen. ¡Así que escuchad atentamente, gusanos!—

—¡Quién se cree que es esa para llamarme gusano! ¡Maldita zorra pervertida!—pensó Bakugo con disgusto.

—Yondaime Hokage, son todo suyos. —dijo Anko

—Gracias, Anko. —dijo Minato. —Pero será mejor que os lo explique Hayate Gekko. Que será el instructor del tercer examen. —

—Entendido Hokage-sama. —dijo Hayate haciendo una reverencia. Luego dio unos pasos en frente para colocarse más cerca de los 18 aspirantes que habían aprobado—Como bien ha dicho el Yondaime Hokage, soy Hayate Gekko y seré vuestro instructor del tercer examen para llegar a ser chunin. Me alegro de conoceros a todos. Cof, cof, cof, cof, cof—le dio un ataque de tos

—¿Este tipo va a ser nuestro instructor? ¡Pero si está hecho polvo! —pensó Ino. Luego miró a Bakugo con preocupación. —Aunque Bakugo no está mucho mejor. No creo que se haya recuperado del todo de sus heridas.—

—Hay algo que tendréis que hacer todos antes del tercer examen. —expresó Hayate. —Hemos de hacer un examen preliminar antes de poder continuar con el verdadero tercer examen.—

—Tsk.—masculló Bakugo

—¿Un preliminar?—dijo Sakura. —¿Qué quieres decir con eso? ¿Por qué no podemos seguir con el tercer examen?—

—Pues verás ...Cof,cof,cof.—tosió Hayate.—Puede que los dos primeros exámenes hayan sido demasiado fáciles. No esperábamos que siguierais tantos aquí. Según las normas de los exámenes para chunin, se puede realizar una prueba preliminar en cualquiera de las fases para reducir el número de candidatos.—

—¡Eso no es justo!—se quejó Ino. —¡Tenemos que descansar!—

—Tenemos que acelerar un poco las cosas. Habrá muchos invitados observando el tercer examen. No pueden quedar tantos candidatos y que el tercer examen se les haga eterno a los invitados. No podemos permitir que pierdan el tiempo—aclaró Hayate.—Han venido a ver solo a los mejores. Así que si alguno no se encuentra en condiciones físicas óptimas, ahora es vuestra oportunidad para ... Cof, cof, cof, cof, cof.—

—Ese instructor no parece estar muy bien del todo ...—pensó Hinata.

—Disculpad la interrupción.—dijo Hayate, recuperándose de su ataque de tos.—Como iba diciendo, cualquiera que no se sienta con fuerza, ahora es el momento de retirarse. Los preliminares comenzarán inmediatamente.—

El anuncio de que iban a ser los preliminares inmediatamente les sentó como un jarro de agua fría a los nueve novatos. Incluso a Sasuke y a Bakugo no les hizo ni pizca de gracia. Al primero porque el dolor en el cuello por el sello maldito había vuelto a surgir, y al segundo porque estaba terriblemente cansado. Su organismo había usado casi todas las energías en luchar contra el veneno y la infección. Pero ninguno de los dos tenía la intención de retirarse.

—¿Y qué que no estoy del todo bien? Venceré contra cualquier extra que se me ponga por delante.—pensó Bakugo, apretando los puños con fuerza.

—Vaya lata. El último examen lo pasamos por los pelos, ¿es que aquí no se descansa nunca?—se quejó Shikamaru.

—¿Y cuándo comemos?—preguntó Choji. —Yo ya me he terminado la última bolsa de papas que traje.—

—El examen preliminar consistirá en enfrentamientos individuales. —dijo Hayata ignorando la petición de Choji y de Shikamaru.—Como ya he dicho antes, si alguien no se siente con fuerzas, debería abandonar ahora.—

—¿Realmente cree el instructor que renunicará alguien después de llegar hasta aquí?—pensó Sasuke.

Un dolor agudo en el cuello hizo que Sasuke soltara a Deku, cayendo ésta al suelo. El ruido hizo que se giraran Sakura y Bakugo.

N/A: La espada de Zabuza se llamaría a partir de ahora Deku y no Kubikiribōchō. Id acostumbrandoos a este cambio de nombre.

—¡Ey si no querías seguir cargando a Deku podrías habérmelo dicho y no tirarla al suelo como si fuera basura. —dijo Bakugo, cabreado.

—Las rachas de dolor cada vez me llegan con más frecuencia. —pensó Sasuke tocándose el sello maldito e ignorando las quejas de Bakugo.

Bakugo se agachó para coger a Deku. Pero cuando estaba por levantarla, notó como le costaba muchísimo esfuerzo lo que hace unos días no era nada.

—Mierda ...Estoy peor de lo que pensaba.—pensó Bakugo.

Con mucho esfuerzo y sudando a mares pudo levantarla. Decidió apoyar la punta contra el suelo y sostenerse él mismo sujetando el mango para no levantar el peso de Deku.

—Sasuke-kun ... Lo sabía. —pensó Sakura, con aire de preocupación. Luego observó a Bakugo que respiraba con dificultad después de levantar del suelo a Deku.—Y Bakugo tampoco está bien. Esto no puede seguir así.—

—Chicos, tenéis que renunciar.—susurró Sakura a sus compañeros, con tristeza.

—¿Eh?—dijeron ambos a la vez, mirándola confundidos.

—Tú aún no te has recuperado del todo de tus heridas, Bakugo. Es un milagro que puedas caminar después de todo lo que te ha pasado. —explicó Sakura.—Y tú, Sasuke-kun. Has estado así desde lo de Orochimaru. Y cada vez estás peor.—

—¡Orochimaru! —pensó Bakugo, con los ojos como platos.—¿Ese reptil bastardo también les atacó?—

Bakugo desde que volvió de entre los muertos, tenía los recuerdos borrosos de todo lo que ocurrió en el bosque de la muerte. Él rubio ceniza, que se enorgullecía por su memoria casi fotográfica, apenas podía recordar vagamente fragmentos de las conversaciones que mantuvo en estos días. Solo recordaba con claridad que se había enfrentado a Orochimaru y había perdido, siendo éste el causante de su fea cicatriz del hombro. Y que también tenía como experimentos a gente de su mundo, que por la descripción que le había dado Dosu, suponía que uno de ellos era All Might. Pero no recordaba algunos detalles, como que Orochimaru le había dicho que se había encontrado con sus compañeros.

—Es por la marca que te puso, ¿verdad?—continuó Sakura.

—¿La marca?—pensó Bakugo, alarmado. De repente le vino a la memoria un recuerdo nítido de su encunetro con Orochimaru.

—No te pongas tan nervioso, Bakugo-kun. Tu amigo Sasuke-kun me ha impresionado, así que le he dado un regalito de despedida. Y ahora has sido tú el que me ha impresionado, así que te daré el mismo regalo que a él. Kukukuku—

Después de ese flashback que le vino, prestó atención al cuello de Sasuke que éste intentaba cubrirse con la mano. Tres marcas negras adornaban el cuello del pelinegro.

—Ahora qué recuerdo. Ese cara de serpiente bastardo me mordió el cuello. ¿Por qué yo no tengo esa marca?—pensó Bakugo, intentado recordar algo que se le escapaba. —¿Y qué mierdas le pasará ahora a Sasuke? ¿Lo sabrá el padre del butanero?—(N/A: butanero es Naruto ya que los que tanto las bombonas de butano como sus uniformes son naranjas al igual de como va vestido Naruto)

—Por favor, dejadlo ya...—lágrimas surcaban el rostro de Sakura. —Tengo miedo. No quiero veros a ninguno de los dos sufrir de nuevo.—

—...—Bakugo se quedó callado, alternando su vista en Sakura y Sasuke.

—Vamos, sabéis tan bien como yo que no estáis en condiciones de seguir luchando.—insistió Sakura.

—¡Cállate, Sakura!—replicó Sasuke.

—¡No!—dijo Sakura alzando la voz, haciendo que los otros novatos los miraran confundidos.—¿Crees que estoy ciega o qué?—

—Ya basta, Sakura. —dijo Sasuke algo enfadado.

—Lo siento, no voy a permitir que empeoréis. Voy a decirles a los profesores lo que ocurrió. Entonces quizás aplacen los preliminares.—dijo Sakura

—Frentona, el espectáculo debe continuar. Ya has oído al tipo medio muerto de la tos. No van a permitir malgastar tiempo—dijo Bakugo. —Además, nadie va a renunciar ahora. No nos dejes como los únicos cobardes. Si no confías en ti misma, confía en nosotros. —añadió esto con dureza.

—Pero ...—protestó Sakura.

—¡No voy a permitir que me hagas quedar como un cobarde! ¡Nadie va a renunciar así que deja ya de ...!— Bakugo interrumpió su bronca a su compañera al ver a Kabuto como levantaba la mano.

—Esto ... Yo renuncio.—dijo Kabuto con una sonrisa y los ojos cerrados.

—¡Qué cojones! —pensó Bakugo. Desde el primer instante que vio a Kabuto sospechó de él, pero que le salvara la vida hizo que arrinconara sus sospechas. Ahora otra vez, le volvía la sensación que algo no cuadraba con el eterno repetidor del examen a chunin. —¿Qué escondes, maldito cuatro ojos?—