Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

Después de que Misumi y Kabuto se marcharan de la sala donde transcurriría los combates preliminares al tercer examen, Hayate volvió a hacer la misma pregunta.

—Cof, cof, cof. —tosió el jonin de Konoha.—Bien, entonces ...¿alguien más quiere renunciar?—

—No puedo permitir esto, tengo que decirlo. —pensó Sakura, sintiendo dolor por el estado en el que se encontraban Bakugo y Sasuke.

Sakura estaba por levantar la mano, pero recibió un manotazo por parte de Sasuke sujetándola del brazo para que no la volviera a levantar.

—Ni se te ocurra contarles lo de mi marca.—le advirtió Sasuke.

—Creía que ya habíamos resuelto esto, macrofrente. —dijo Bakugo con un suspiro.

—¡No lo entiendo! —dijo Sakura negando con la cabeza.—¿Qué intentáis demostrar? ¿Es que tengo que callarme y ver cómo destrozáis vuestros cuerpos? No puedo soportarlo.—la pelirrosa miró al suelo con lágrimas en los ojos.

—Pues no mires, frentona. —replicó Bakugo sarcásticamente con una sonrisa de superioridad.

—Mantente al margen. —dijo Sasuke muy serio. —Esto no es asunto tuyo. A partir de esta fase todos somos rivales. Ya no competimos en equipos.—Después de esto le soltó la mano. —Yo soy un vengador. Para mí, esto es mucho más que un examen.—

Bakugo entrecerró los ojos escuchando con atención a su compañero de equipo.

—Lo de convertirme en chunin no significa nada en absoluto para mí. ¿Soy todo lo fuerte que puedo ser? —preguntó Sasuke a nadie en particular, con la mirada en el vacío.— Lo único que quiero es una respuesta. Solo puedo averiguarlo enfrentándome contra los más fuertes. Los mejores. Y los mejores entre los mejores están aquí. Este es el camino que seguiré. Ni tú ni nadie puede cambiarlo.—

—Sasuke-kun...—murmuró Sakura.

—Buah.—Bakugo fingió un bostezo. —Vaya discursito te has marcado, Sasuke. Casi me duermo entre tanta palabrería.—

—Bakugo ...—Sasuke miró con intensidad al rubio ceniza. —Contigo es con quien más ganas tengo de luchar.—

—Je.—Bakugo sonrió de forma arrogante.—Cuidado con lo que deseas, Sasuke. No me contendré contigo a pesar de que seas el hijo de Mikoto.—

—Ni yo tampoco aunque estés hecho un despojo humano.—replicó Sasuke.

—¡Serás ...!—apretó el puño con fuerza y cuando estaba por amenazarlo la tos del examinador le sacó de sus intenciones.

—Cof, cof, cof, cof, cof. —Hayate se limpió la boca con un pañuelo. —Bien. Ahora, comenzaremos la ronda preliminar. Esta ronda consistirá en intensos enfrentamientos individuales. Tened en cuenta que no se trata de un entrenamiento. Quedáis aún 16 aspirantes, por lo que se realizarán 8 combates. Los 8 candidatos que venzan su combate pasarán al tercer examen. En cuanto a las reglas, no hay ninguna. Lucharéis hasta que uno se dé por vencido o se le considere físicamente incapaz de seguir luchando o que muera. Os recomendamos que os rindáis antes de que haya trágicas consecuencias. Cof, cof, cof—

—¡Joder!¡Qué coñazo de tío! ¡ A este paso se va a morir antes de dar paso al examen!—pensó Bakugo, rodando los ojos.

—Por otro lado, yo, como instructor, dispongo de cierta libertad de acción para decidir los combates cuando lo vea necesario. Cof, cof, cof.—tosió Hayate. —Intervendré si considero que le combate está decidido, para salvar el mayor número de vidas posible. Ahora, ha llegado el momento de ver qué os ha deparado el destino.—

—Y venga a hablar ... Es igual de pesado que le idiota de Deku. —pensó Bakugo con una mueca de desagrado.

—Anko ... si eres tan amable.—le indicó Hayate a su compañera de Konoha.

—Entendido. —asintió Anko. —¡Abre el panel! —ordenó a través de un micrófono a un chunin de Konoha.

De la pared de la sala, se abrió una ventana para mostrar una pantalla negra enorme.

—Los nombres de las parejas que se van a enfrentar están elegidos al azar. —explicó Hayate. —Los nombres aparecerán en la pantalla que hay detrás de mí. Puesto que todo está dicho, comencemos.

—¡Al fin, joder!—dijo en voz alta Bakugo, empezándole a doler la cabeza de tanto parloteo.

Unos segundos después, en la pantalla aparecieron los nombre de Yoroi Akado y Sasuke Uchiha.

—Je. —pensó Sasuke con una sonrisa. —Así no perderé tiempo.—

—No puedo pedir más. —pensó Yoroi.—Mejor, imposible.—

—¡No! ¿Por qué ha tenido que ser Sasuke-kun? ¡Necesita un poco de descanso!—pensó Sakura preocupada.

—Mmmm... ¿Yoroi Akado? ¿Quién será ese extra?—pensó Bakugo.

Gaara, Lee y Neji se mostraron muy atentos y miraron con el rabillo del ojo al heredero del clan Uchiha.

—Cof, cof, cof. Muy bien, los dos que han sido nombrados. Acercaos.—ordenó Hayate.

Yoroi y Sasuke obedecieron y se separaron del resto de candidatos para situarse cerca del examinador en el centro de la sala.

—¿Así que ese tal Akado es el único que no se ha rendido del grupo del cuatro-ojos?—pensó Bakugo.

—Yoroi Akado y Sasuke Uchiha. Seréis los primeros en luchar. ¿Tenéis algo que objetar?—preguntó Hayate.

—No.—dijeron ambos a la vez.

—Ya no queda nada que hacer. Solo me queda quedarme a mirar. —se lamentó Sakura internamente.

—¿Por qué la frentona está tan preocupada por esa ridícula marca del jodido cara-serpiente? ¿Tan malo es que la tenga? ¿Será venenosa? Mmm. Hay un montón de mierdas de este mundo que aún no sé. Quizás sí que sea buena que lo sepa el tuerto cuando acabe el combate ...—reflexionó Bakugo.

—¿Volverá a usar ese extraño poder que le vi en el segundo examen?—se preguntó Neji.

—Buena suerte, Sasuke.—pensó Lee, apretando el puño. —Nuestro combate fue interrumpido por Guy-sensei. Me encantaría retomarlo.—

—...—Gaara sonreía de forma siniestra.

—Gaara está más inquieto de lo habitual. —pensó Kankuro, algo nervioso. —Ojalá no haga algo insensato y respete las órdenes.—

—Este dolor no se me pasa. —pensó Sasuke, molesto.

—¿Ya le está dando problemas el sello maldito? —debajo de la máscara de Yoroi se le dibujaba una sonrisa.

—De acuerdo. Comencemos con el primer combate.—anunció Hayate.—Salvo por Sasuke y Yoroi, el resto debe despejar la zona y subir a la planta de arriba.—

Los candidatos a chunin, los examinadores, los jonin y el Yondaime Hokage subieron a la planta de arriba, quedando solamente en el piso inferior Sasuke, Yroi y Hayate. El último en subir fue Kakashi Hatake, que le susurró algo a su alumno.

—Sasuke. No uses tu sharingan. —ordenó Kakashi en voz baja.

—¿Eh?—se asombró Sasuke de que su sensei conociera que ya podía utilizar el sharingan—Así que ya lo sabes ...—

—Si ese sello que tienes en el cuello se descontrola, tu vida podría peligrar. —dijo Kakashi. De nuevo, Sasuke se sorprendió por el conocimiento que tenía Kakashi de lo ocurrido en el bosque de la muerte.—Y eso no sería bueno.—

—Soy consciente de ello. —dijo Sasuke.

—Solo para que lo sepas, si llega a descontrolarse durante el combate tendré que intervenir y detener la pelea. —le advirtió Kakashi. —Buena suerte. —Se despidió de su alumno y subió por las escaleras que habían subido previamente todos los demás con las manos en los bolsillos.

—¿Detener la pelea?—pensó con preocupación Sasuke. Luego se tocó el hombro y el cuello. —Esta cosa parece estar respondiendo a mi chakra. Cada vez que uso mi chakra, esto se vuelve un poco más fuerte, cada vez se apodera más de mí. Debo luchar sin usar mi sharingan y sin usar jutsus muy poderosos. No sé si saldré de ésta. Bueno tengo que dejar de darle vueltas a la cabeza. Acabaré este combate lo antes posible.—

Desde el piso de arriba, todos miraban a los dos contrincantes con atención. En especial, los integrantes del equipo 7.

—Sasuke, no fuerces demasiado. —pensó Kakashi.

—Cof, cof, cof, cof. —al examinador Hayate volvió a darle un ataque de tos. —Entonces ...¡que comience el combate!—gritó.

Yoroi con su mano izquierda cogió tres shuriken de su portakunais y los lanzó contra Sasuke. Éste usó un kunai para desviarlos, pero por desgracia el dolor volvió a actuar y se cayó cuando iba a realizar un ataque frontal contra Yoroi. El genin de las gafas de sol intentó aprovechar la oportunidad y propinó un puñetazo con su mano derecha imbuido en chakra que Sasuke apenas consiguió esquivar por milímetros. El ataque de Yoroi lo recibió el suelo destrozando una pequeña parte de él.

Sasuke, desde el suelo, le dio una patada que hizo que se cayera su rival. Y, mientras caía, le apresó el brazo derecho con una llave de lucha.

—Je. No pensaba que iba a ser tan fácil.—dijo Sasuke viéndose ya ganador.

—¿De verdad crees que me has vencido?—preguntó Yoroi, sonriendo por debajo de su máscara.

De la mano del brazo que tenía apresado salía chakra. Con ella, le tocó al pelinegro y acto seguido éste dejó de ejercer presión ya que se sentía sin fuerzas.

—¿Qué está pasando?—pensó Sasuke, preocupado por el cambio de situación.

Con el brazo liberado, Yoroi le dio un puñetazo en la boca del estómago y se levantó del piso separándose de Sasuke.

—Toda mi fuerza ... La he perdido de repente ...—se lamentó Sasuke, con los brazos temblorosos.

—¡SASUKE-KUN! ¡CUIDADO!—gritó Sakura, alertando a su compañero del peligro que corría ya que Yoroi se acercaba a él con la mano derecha llena de chakra.

Sasuke trató de levantarse, pero Yoroi fue más rápido y le cogió por la cabeza con su mano llena de chakra para luego estamparlo contra el suelo.

—¡AAAAAHHHH!—gritó de dolor Sasuke. Intentó zafarse del agarre, pero se sentía muy débil para poder mover sus músculo.

—Tsk. —masculló Bakugo, molesto mientras observaba el combate. —Ese tipo de las lentes está haciendo algún truco con su mano derecha para debilitar a Sasuke. Si no consigue liberarse pronto ...—

—¡Ehhh!—Sakura volteó un momento para observar a Bakugo y luego volvió a centrarse en el combate.—Sasuke-kun ...

—Pero... mi chakra ...¿Qué me estás haciendo?—preguntó Sasuke.

—Jajajajaja. —rió Yoroi.—¡Has perdido, Sasuke Uchiha!—