Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
—Jajajajaja. —rió Yoroi.—¡Has perdido, Sasuke Uchiha!—
—Mi chakra ... me lo ... estás robando ...—dijo Sasuke con dificultad inmovilizado en el suelo por su rival.
—Por fin has caído en la cuenta, ¿eh?—dijo con tono divertido Yoroi.—Te estoy vaciando de chakra gracias a mi jutsu especial que aplico a mis dedos, absorbiendo tu energía física y espiritual.
Después de unos segundos en los que parecía que Sasuke lo tenía todo perdido, el pelinegro consiguió propinarle una fuerte patada a su rival mandándolo al suelo a varios metros de distancia.
—¡Apártate de mí!—dijo Sasuke después de la patada.
—Así que aún te quedan fuerzas, ¿eh?—dijo Yoroi, asombrado y levantándose del suelo.—Impresionante.—
—Que poco ha faltado ...—pensó Sasuke, jadeando por la cantidad de chakra que había perdido.
—La próxima vez, me aseguraré que no puedas librarte de mi ataque. —le amenazó Yoroi, aplicando chakra a su mano derecha.
El genin del equipo de Kabuto volvió a correr en dirección a Sasuke para terminar el combate mientras éste se levantaba con dificultad. Yoroi trató de golpear a Sasuke, pero éste, aunque cansado, era más rápido y conseguía esquivar todos los ataques. El pelinegro trató de contraatacar pero Yoroi la esquivó dando un salto hacia atrás.
—No puedo vencerle en un combate duradero. Apenas me queda chakra. Necesito acabar con él enseguida o perderé. ¡Debo pensar algo y rápido!—se lamentó Sasuke.
—Jajaja. —rió Yoroi.—¿Ya estás tan cansado? Esperaba divertirme un poco más. —
—El gran Sasuke Uchiha ... ¿Eso es todo lo que sabe hacer?—pensó Gaara, decepcionado.
—¡Qué cojones estás haciendo, inútil! —gritó Bakugo desde el piso de arriba. —¡De esa forma la única posibilidad que tendrías es matándolo de aburrimiento! ¡Retírate o ponte las pilas de una jodida vez! ¡No quiero estar aquí todo el día perdiendo el tiempo!—
—Katsuki Bakugo. Tan amable como lo recordaba ... —pensó Minato de manera sarcástica con una gota en la nuca. —Aunque puede que justamente sean esas palabras las que necesite Sasuke para reaccionar.—
—Ah, ah, ah. —jadeó Sasuke, ladeando la cabeza en dirección a Bakugo. —Están todos observándome. No puedo perder de esta manera. El idiota de Bakugo me lo recordaría toda la vida. —luego se fijó en Rock Lee que estaba a su lado. —Un momento ... ¡Ya lo tengo!—
—¡YO TE ENSEÑARÉ LO QUE LE PASA A LA GENTE QUE ME DA LA ESPALDA!—gritó Yoroi, cabreado yendo a toda velocidad a por Sasuke. —¡TU ÚLTIMO ERROR!—
Sasuke volvió a esquivar el ataque de Yoroi, pero esta vez se movió mucho más rápido y se colocó justo debajo del mentón de Yoroi. Inmediatamente después le golpeó con fuerza a la mandíbula mandándolo a volar varios metros del suelo.
—Je. Ha usado el movimiento del cejotas que le aplicó a él antes del primer examen. —pensó con una sonrisa Bakugo. —Un 0 en originalidad, pero al menos parece que va a salir de ésta.—
—¡Ese es mi movimiento!—pensó Lee con sudor en la frente.
—¿Pero qué ...?—pensó Guy asombrado.
—Mmm. Finalmente te decides a luchar en serio, Sasuke Uchiha. —pensó Gaara.
Sasuke saltó y se colocó perpendicularmente debajo de Yoroi.
—Para serte sincero. He tomado prestado ese movimiento, pero, a partir de aquí, es todo mío. —le dijo Sasuke a Yoroi.
—¿Eh?—dijo Yoroi al sentir el dedo índice de Sasuke en el centro de su espalda. —¿Kagebuyo? (la danza de las sombras)—
—¡Y ahora ...! —Sasuke abrió los ojos como platos por el dolor que sintió en el cuelo al extenderse el sello maldito. —¡AAAAHHHH!—gritó.—¡Otra vez no! ¡Cada vez es más fuerte! —las marcas empezaban a aparecer en el lado izquierdo de su rostro.
Aún estando tan lejos, Bakugo vislumbró pequeñas manchas en la oreja y la mejilla izquierda de Sasuke.
—¿Eh? ¿Eso es producto de la marca del cara-serpiente?—pensó Bakugo, frunciendo el ceño.
—¿Es este el momento en el que debo actuar?—pensó Kakashi, indeciso.
—¡NOOOOOO! ¡NO LO HAGAS!—
Sasuke recordó el abrazo que le dio su compañera en el bosque de la muerte cuando perdió el control.
—¡Qué cojones estás haciendo, inútil! ¡De esa forma la única posibilidad que tendrías es matándolo de aburrimiento! ¡Retírate o ponte las pilas de una jodida vez! ¡No quiero estar aquí todo el día perdiendo el tiempo!—
—Haré que se coma sus palabras. —pensó Sasuke apretando los dientes con fuerza.—¡No! ¡No dejaré que esta cosa me domine! ¡De ninguna manera!—
Las marcas retrocedieron ante la fuerza de voluntad del pelinegro hasta desaparecer completamente, quedando únicamente las tres marcas originales del sello maldito.
—¿Eh?—Bakugo se frotó los ojos para asegurarse que veía bien. —¿La fatiga me está provocando alucinaciones de nuevo?—
—¡El sello maldito ha retrocedido!—pensó Anko, asombrada que también se había percatado de la aparición de las marcas negras.
—Bien hecho.—pensó Kakashi, con una sonrisa debajo de su máscara.
—Je. ¡Es hora de terminar!—dijo Sasuke a Yoroi.
En el aire, Sasuke trató de golpear a Yoroi en el abdomen desde su costado izquierdo, pero éste se protegió con su brazo.
—¡Soy más fuerte que tú, mocoso!—gritó Yoroi, confiado.
Pero el ataque de Sasuke no acababa allí, giró su cuerpo 360 grados y aprovechando la velocidad del giro le dio un gran puñetazo desde el costado derecho, y esta vez si consiguió golpear su abdomen. Mientras caía por el puñetazo, Sasuke consiguió acertarle a darle otra patada, dándole con el talón en la cara de Yoroi. Y justo centímetros antes de que Yoroi se golpeara contra el suelo, Sasuke lanzó el último ataque de su combinación de golpes con otra parada.
—¡Shishi rendan! (combo del león)—nombró Sasuke a los movimientos que había aplicado.
Yoroi escupió sangre y acabó inconsciente. Por contra, Sasuke consiguió levantarse con dificultad y con repetidos jadeos.
—Declaro finalizado este combate. —anunció Hayate después de examinar a Yoroi. —El vencedor de esta ronda preliminar, Sasuke Uchiha, pasa al tercer examen.—
—¡Ya era hora! ¡A punto he estado de dormirme! —gritó Bakugo desde el piso de arriba.
—Ah ah .—jadeó Sasuke. —Cállate.—su cuerpo ya no aguantaba más y estaba por tumbarse pero Kakashi apareció en una bomba de humo y lo sujetó con la rodilla mientras leía su libro preferido, el Icha Icha Paradise.
—Mmm ... No está mal. —dijo Kakashi pasando la página de su libro.
—Je. —sonrió Sasuke
—Tiene gracia. Antes de lo que has llamado como shishi rendan (golpe del león), tu técnica se asemejaba mucho al taijutsu de Guy. Supongo que se la debiste copiar a Lee con tu sharingan.—dijo Kakashi.
—¡Ha ganado! —gritó Sakura liberando la tensión acumulada, que a punto estuvo de darle un infarto por el combate. —
—Tsk. —masculló Bakugo. —Pero de una forma tan patética que parece que haya sido a él a quien le han dado la paliza.—
—Pero lo importantes es que Sasuke-kun ya podrá descansar. Menos mal ...—susurró esto último la pelirrosa.
—Increíble. Solo me vio hacerla una vez y ha copiado mi jutsu perfectamente ... —pensó Lee asombrado. —Entonces, ese es su don especial. Eres realmente grande, Sasuke. Te vas haciendo cada vez más fuerte. Estoy un poco celoso. —
—Impresionante. Pero no dominarás el taijutsu de alta velocidad y la renge (flor de loto) así como así. Hace falta algo más que el sharingan. Hace falta un entrenamiento brutal que te va consumiendo la carne —pensó Guy. —Aún así ... Ese último movimiento. Me recuerda a mi viejo rival de joven.—
—El año pasado, Neji Hyuga era el principiante más prometedor. Este año parece que es Sasuke. Aunque puede que el hijo del Yondaime nos demuestre de lo que está hecho.—pensó Tenten. —Pero sea Naruto o sea Sasuke, ninguno de ellos es capaz de rivalizar con Neji. Estoy segura.—
—Este chico es algo especial. Que haya desarrollado el sharingan a semejante nivel a tan corta edad...—pensó Kaksahi. —Desde Itachi que no había nadie del clan Uchiha tan prometedor.—
—Sigo sin poder creer la forma en que ha retrocedido el sello maldito ... ¿Cómo lo ha hecho? ¿Es que es capaz de dominarlo?—pensó Anko sin poder creérselo.
Kankuro vio a su lado como Gaara se sujetaba el brazo para calmarse.
—No, otra vez no. —se preocupó Kankuro. —Por favor, quédate tranquilo Gaara. Aunque si se descontrola, no seré yo el que vaya a calmarlo.—
—¡Siempre supe que vencería! —dijo Ino con una sonrisa.
—Mmm. No sé yo si quedará alguien tan débil para que pueda derrotarle. Vaya lata, si pierdo seguro que mi madre me regaña.—se lamentó Shikamaru.
—Que hambre tengo ... Y aún quedan 7 combates más ... No creo aguantar tanto tiempo sin desmayarme por el hambre. —comentó Choji.
—¡Este combate ha sido impresionante! ¡Dattebayo! —exclamó Naruto emocionado. —¡Ojalá me toque a mí el siguiente!—
—Sí que lo ha sido ...—dijo Hinata en voz baja.
—Bah, tampoco ha sido tan especial. —replicó Kiba.
Un par de enfermeros se llevaron en una camilla a Yoroi.
—Sasuke Uchiha, deberías acompañarnos al hospital a revisar tus heridas. —dijo un tercer enfermero.
—Es una buena idea, Dandulo. —dijo Minato al enfermero que bajó al suelo de un salto.— Pero antes, Kakashi tiene que hablar con su alumno en privado. Después de esa charla, le pediré a un ANBU a que le lleve al hospital. No te preocupes, Dandulo.—
—Como ordene, Hokage-sama.—contestó el enfermero llamado Dandulo. Y dicho eso se retiró y acompañó a los enfermeros que transportaban a Yoroi.
—Kakashi, recuerda lo que hablamos antes. Ya sabes lo que tienes que hacer. —dijo Minato muy serio, el Hokage acto seguido volvió al piso de arriba en un instante.
—Sí, sí. No me he olvidado. —pensó Kakashi rascándose la nuca.
Luego Kakashi puso su mano en el hombro donde tenía la marca Sasuke.
—Vamos, ven conmigo.—le susurró Kakashi al oído de su discípulo.
—Pero , ¿qué pasa con el resto de combates preliminares? Quiero ver quién pasa al tercer examen—se quejó Sasuke.
—Olvídate. —replicó Kakashi.
—¿Qué?—se enfadó Sasuke.
—Tengo que contrasellar esa marca que tienes en el hombro enseguida. Así que ni se te ocurra discutirme. Me vas a acompañar te guste o no.—le advirtió Kakashi.—Si nos demoramos, podría ser demasiado tarde. Ya he sido suficiente flexible contigo. Venga, vamos.—
Sasuke no dijo nada más y se levantó del suelo caminando a paso lento hacia la salida de la sala acompañado de su sensei.
—Sasuke-kun ...—pensó Sakura con preocupación al ver que Kakashi y Sasuke salían de la sala.
—Cof, cof, cof. —tosió Hayate. —De acuerdo, pasemos al segundo combate.—
Los 14 genin aspirantes a convertirse en chunin miraron la pantalla ansiosos de ver que nombres aparecerían en ella. Después de unos segundo, se mostró en la pantalla los nombres de Tenten y Temari.
—¡Joder! ¿cuanto tiempo voy a estar esperando aquí? Con la suerte que tengo, seguro que soy el último en luchar como en el festival deportivo. —dijo Bakugo recordando con nostalgia su combate contra Uraraka.
—¿Festival deportivo? ¿Qué es eso?—preguntó Sakura arqueando una ceja.
—Olvídalo, frentona. —respondió Bakugo, molesto consigo mismo por decir lo del festival deportivo en voz alta.
—¿Cómo que lo olvide? ¡Y deja de llamarme frentona!—dijo Sakura con una vena hinchada en la frente. —¡Si no quieres que te pregunte no digas cosas raras! No es la primera vez que te oigo hablar de eso ...(N/A: mirad el final del capítulo 36: Raritos)—
—El equipo del cuatro-ojos ha quedado completamente eliminado. —comentó Bakugo tratando de desviar la atención de Sakura. —Los tres del equipo llevan gafas, dos se han retirado y otro ha perdido contra el inútil de Sasuke. Vaya equipo más raro.—
—¡No me cambies de tema ahora y dime lo que es el festival deportivo!—exigió Sakura. Bakugo escondía la mirada con sudor frío para no enfrentarse a la detective Sakura. Por suerte para el rubio, el cerebro de la pelirrosa se centró en otro asunto después de oír las palabras de Bakugo.—Ahora que lo pienso ... Kabuto también decía cosas raras ...—
—Ya te he dicho que en su equipo todos son unos raros. Así que no me hace falta saber lo que le has oído al cuatro-ojos para saber que es un rarito, frentona. Me importa tres mierdas.—dijo Bakugo, agradecido porque Sakura había dejado el tema del festival deportivo.
—¡Pues resulta que las cosas raras que decía eran acerca de ti, Bakago!—replicó Sakura con su particular insulto mezclando el baka y Bakugo.
—¿Eh? ¿Qué ha dicho de mí el cuatro-ojos?—preguntó con interés Bakugo.
—Claro ... Ahora que te digo que es acerca de ti ya no te importa Tres mierdas. —la pelirrosa dijo esto último imitando el tono serio de Bakugo. —
—¡No te atrevas a imitarme!—le amenazó Bakugo apretando el puño.
—Eres tan fácil de molestar que deja de hacer gracia. —dijo Sakura, con una sonrisa ya que parecía que Bakugo no estaba tan mal de salud como ella creía si se comportaba como siempre.
—Bueno, deja de hacerte la interesante y dime lo que dijo el cuatro ojos de mi. —dijo Bakugo
—Bueno ... tampoco es que fuera una cosa tan rara. Puede que fuera también el tono que usó cuando lo dijo o el contexto ... —dijo Sakura mesándose la barbilla.
—¡Ve al grano de una vez, frentona!—gritó Bakugo perdiendo la poca paciencia que tenía.
—Cuando te examinó tus heridas, Kabuto susurró que eras uno de ellos (N/A: sobre la mitad del capítulo 62 MUERTE)—dijo Sakura finalmente.
