Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

Bakugo, después de ver el combate entre Lee y Gaara, fue directo al despacho del Hokage y abrió la puerta violentamente.

—Bakugo-kun, justo ahora iba a buscarte. Aquí tienes tu sobre. Ya puedes irte cuando quieras. —dijo Minato, mostrando un sobre con su mano.

—Bastardo manipulador ...—susurró con odio Bakugo.—¿Cómo sabías que iba a cambiar de opinión, Namikaze?—

—¿Cómo dices?—dijo Minato fingiendo no saber nada.

—No te hagas el tonto conmigo. Te funcionó al principio conmigo pero ya no me creo nada de ti. Primero me dices que me de una vuelta del hospital, luego que espere en esa estúpida sala de mierda viendo esos estúpidos combates aún diciéndote que no iba a quedarme. —dijo apretando los puños con fuerza.—Así que contéstame y dime cómo sabías que iba a echarme atrás en mi decisión.—

—...—Minato se puso serio y guardó el sobre. —Porque te conozco.

—¡No me conoces una mierda! ¡Ni siquiera sabes de donde provengo!—replicó Bakugo on rabia.

—Puede que no sepa donde naciste, que no sepa quienes son tus padres o que no sepa si te te gusta alguien. Pero te conozco. Quizás más de lo que tú te conoces a ti mismo.—explicó, apoyando las manos en su barbilla.

El labio inferior del rubio ceniza temblaba por el esfuerzo sobrehumano que estaba haciendo para no perder la calma y abalanzarse hacia el Hokage. Por cada palabra que decía el Yondaime, más ganas tenía de partirle la cara.

—Los que no te conocen, piensan que eres un maleducado, arrogante y ruin. Y los que no me conocen piensan que soy un idiota y un despreocupado. Incluso puede que un mal padre, jeje—dijo esto último rascándose la nuca. Pero luego volvió a ponerse serio. —

—Ve al grano de una jodida vez, Yondaime ... —masculló Bakugo.

—Pudiste matar a Mizuki (N/A: el chunin del capítulo 19 al que vence Bakugo en mi fic o el del capítulo 1 del anime), pero no lo hiciste. —comenzó diciendo Minato.

—No soy un asesino. Eso es para perdedores.—replicó Bakugo entrecerrando los ojos.

—Y eso que te encanta decir SHINEEE (N/A: muere) a todo el mundo —imitó la voz de Bakugo. — Por eso digo que te conozco, sé que no eres un asesino porque a la gente no se le define por lo que dicen o por su aspecto. Se les define por lo que hacen.—

—...—Bakugo se quedó callado esperando que acabar de hablar Minato.

—Pudiste regresar de la misión cuando fuiste envenenado por esos chunin de la niebla, pero no lo hiciste. Durante el ataque de Zabuza, pudiste seguir las órdenes de Kakashi y escapar, pero te quedaste a luchar. Cuando volvisteis a luchar en el puente, pudiste quedarte con Kaskahi, pero fuiste donde estaban Haku, Sakura y Sasuke.—

—Con lo calladito que es normalmente el tuerto, y contigo parece que te haya contado hasta cuando voy al baño a cagar.—dijo Bakugo, molesto.

—No se lo tomes a mal. Yo le ordené que me contara todo. Me gusta conocer a mis ninjas y, como te he dicho antes, la forma de conocerlos es saber como actúan en situaciones de riesgo. —explicó Minato.—Pero lo que más me ha hecho conocerte fue lo que ocurrió en el Bosque de la Muerte. Gracias a los testimonios de tus compañeros para esclarecer el incidente de Kabuto he podido saber quien eres.—

—¿Y se puede saber quien mierdas piensas que soy, Namikaze?—preguntó Bakugo, entrecerrando los ojos.

—Una persona que se preocupa por los que le rodean. —contestó Minato al instante.

—Ja. ¡Gilipolleces! ¡Yo solo me preocupo por mí! ¡Me importa una mierda lo que les pase al resto de extras!—replicó Bakugo con una sonrisa arrogante.

—¿Y por qué te quedaste a luchar tú solo contra los tres genin del sonido? ¿Por qué ordenaste a Sakura que se marchara con Sasuke y Lee?—

—Porque ...—

—Pero no solo te preocupas por tus compañeros, Bakugo. ¿Por qué soltaste a Zaku e hiciste lo que te ordenó Dosu cuando viste que tenían a Ino y Chouji de rehenes?—

—Yo ... bueno ...—

—¿Por qué cuando te estaba torturando seguiste obedeciendo?—

—Es complicado ...—

—E incluso te importa lo que les ocurra a tus enemigos, ¿por qué detuviste a Kakashi de matar a Zabuza? ¿por qué el cuerpo de Dosu estaba medio descompuesto cuando lo encontramos? Lo sacaste del interior de la serpiente para salvarlo y por eso el veneno de tu organismo, ¿verdad?—

—...—Bakugo miró al suelo avergonzado.—Ja, mira por donde me ha llevado esas mierdas. Si pudiera volver atrás en el tiempo solo miraría por mi interés.—

—No, Bakugo. —Minato negó con la cabeza.—Si pudieras volver atrás en el tiempo, volverías a actuar como actuaste. Incluso sabiendo todo el dolor y sufrimiento que te ha conllevado, volverías a salvar a Sakura, Sasuke, Ino, Choji e incluso a Dosu. —

—¡Te equivocas! ¡Yo no soy el santurrón que intentas hacerme ver! ¡He hecho daño a muchísimas personas, no me vengas con esas mierdas ahora!—Bakugo se acercó a escasos centímetros de la cara de Minato.

—Bueno, reconozco que no conozco tú yo del pasado. Pero conozco tú yo del presente. Y aunque te moleste, te distingues del resto no por tu kekkei genkai o tu lenguaje agresivo. Te distingues del resto porque te preocupas de los que te rodean. Por eso estabas dispuesto a llevar a cabo esa misión suicida en busca de tu compañera.—añadió Minato.

—Yo ...—Bakugo volvió a imaginarse a Uraraka en peligro pidiendo ayuda a Deku.—Uraraka me necesita...–

—Lo sé. Pero también te necesitan Hinata y Lee. Y por eso has cambiado de opinión. —expresó el Yondaime

—¿Y por qué tienes tanto interés de que acompañe a ese sonin o sunin o como quiera que se llame para buscar a la ninja médico? ¡Ni siquiera la conozco!—

—Pero yo sí. Y tiene un carácter muy especial, y creo que tú eres el que tiene más opciones de la villa para convencerla de que vuelva a Konoha—argumentó Minato. —Además, no solo te necesitan Lee y Hinata. Sakura, Sasuke ... Konoha te necesita. Tu plan era una misión suicida. No puedo permitir que alguien que ha hecho tanto por la villa muera tan fácil. No me arrepiento de haberte manipulado para salvarte la vida.—

—¿¡Y qué pasa con Uraraka?! ¿La dejo que se pudra con el enfermo mental de Orochimaru y su esbirro?—cuestionó Bakugo.

—Creo que ya deberías saber que no debes subestimarme. No me he olvidado de ella. Cuando acabe el examen de chunin y afiance la alianza con Suna, yo mismo lideraré un equipo para exigir a la villa oculta del sonido que la liberen. Si no lo hacen, iremos a la guerra.—anunció Minato.

—En el hospital me dijiste que no irías a la guerra por Uraraka...—dijo Bakugo, escéptico.

—Dije que no iría ahora. Ya que eso conllevaría que problablemente otras aldeas más poderosas que la del sonido como Suna se aprovecharían de la situación y nos atacarían. Pero durante el evento del examen para chunin, los señores feudadels del País del Fuego y del País del Viento, el Kazekage y yo trataremos de afianzar nuestra alianza momentánea a una más duradera. —explicó Minato. —Si tenemos a Suna de nuestro lado, las otras villas ocultas se lo pensarán dos veces antes de decidir atacarnos.—

—¿Y qué pasa si no consigo convencer a esa médico? ¿Seguirás pensando igual?—preguntó Bakugo, creyendo que en tal caso, volvería a estar solo en la misión de recuperar a Uraraka.

—Si no consigues convencer a Tsunade, lo lamentaré por Hinata, Lee y tus brazos. Pero no cambiará nada en lo que te he dicho. Hablaba en serio cuando decía que Konoha te necesita, y eso me incluye a mí. Yo te necesito y quiero que sigas siendo un ninja de Konoha.—dijo Minato con sinceridad, posando las manos en los hombros del rubio ceniza.

Bakugo tragó saliva con dificultad. No se esperaba esa respuesta.

—Yo ... —su cara adquirió un tono rojizo por la vergüenza que le daba decir lo que iba a decir.— Gra... Gracias ...—añadió en un susurro casi inaudible.

—¿Qué has dicho, Bakugo? No te he oído. Puedes decirlo un poco más alto.—dijo Minato en tono bromista acercando la oreja. El rostro del rubio ceniza se puso aún más rojo, pero esta vez porque también expresaba enojo.

—¡Que te follen, viejo!—exclamó Bakugo. —¿Y cuando llegará ese sunin que fue compañero del reptil?—

—Sanin.—le corrigió Minato. —Jiraiya me ha escrito que llegará mañana. Aunque no sé a que hora. Cuando aparezca, haré que te busque Iruka o Izumo para decírtelo.—

—Tsk. Mejor que no mandes al cara-rajada, él y yo no nos llevamos muy bien.—masculló Bakugo. —Bueno, me marcho que ya es de noche y aún tengo cosas que hacer.—

—¡Bakugo se te olvida el sobre del dinero!—le recordó Minato lanzándole el sobre con 50.000 Ryos.

—¿Por qué me das esto? Ya no me voy a ir a buscar a Uraraka. —dijo Bakugo, contrariado.

—Para buscar a Tsunade también necesitarás dinero para el viaje. —explicó Minato. —Y me fío más de ti que de Jiraiya para hacer un buen uso de él.—

—¿Se fía más de mí para guardar el dinero, que aparento 13 años, que de un tipo que seguramente tendrá más de 50 y que encima es un ninja legendario?—pensó Bakugo. —Algo no encaja, pero me da miedo preguntarle.—

—Aahh, por cierto. Antes que te marches, ¿no quieres saber los emparejamientos del examen para chunin?—preguntó Minato.

—Mmmm. La hija del cocinero me dijo que me ha tocado con la perra del abanico. Pero no sé los otros combates.—respondió Bakugo que se acercó a la mesa del Yondaime para ver los emparejamientos.

1er combate: Kankuro vs Naruto

2º combate: Sasuke vs Gaara

3er combate: Bakugo vs Temari

4º combate: Ino vs Neji.

1ª semifinal: Ganador 1er combate vs Ganador 2º combate

2ª semifinal: Ganador 3er combate vs Ganador 4º combate

Final: Ganador 1ªsemifinal vs Ganador 2ª semifinal.

—Así que cuando acabe con la perra del abanico me enfrentaré con la friki de las flores o ese bastardo ... Y en la final ... —pensó Bakugo, que le vinieron a la mente las imágenes de Naruto, Sasuke y Gaara, aunque sobretodo la de éste último. —Sea quien sea, saldré vencedor.—

Bakugo salió del despacho del Hokage y, aunque ya era de noche, no fue directo a su casa. Fue de nuevo al hospital.