Bueno, en este capítulo os explotará la cabeza a algunos. Haré aclaraciones al final del mismo.

Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

—En 5 minutos te espero abajo. —dijo Jiraiya, saliendo de la habitación. Al instante volvió a entrar. —¡Y tráete la billetera contigo!—salió de nuevo cerrando la puerta.

—¿Para que querrá que traiga la billetera?—dijo Bakugo con tono ausente. —No puede ser para nada bueno.—

Ya era de noche, así que Bakugo se puso una camisa roja de cuadros sobre su camiseta negra para salir y se cambió sus piratas por unos pantalones largos.

—Wow. —exclamó Jiraiya, impresionado. —Te queda bastante bien este cambio de look. Mmm, a decir verdad, ha sido una buena elección teniendo en cuenta a donde vamos a ir. ¿Has traído el dinero?—

—Tsk. —masculló Bakugo y abrió su camisa mostrando un sobre guardado en uno de sus bolsillos internos.—¿Y dónde vamos, viejo pervertido? Te recuerdo que aún no me has dicho nada. —dijo Bakugo, desconfiado y con las manos en los bolsillos de los pantalones.

—Ya te dije que es un secreto. respondió Jiraiya con una sonrisa que le dio un escalofrío al rubio ceniza. — Además, si te lo dijera estoy seguro que no vendrías... —dijo esto último en un susurro con una gota en la nuca.

—¿Qué has dicho, viejo? ¡Habla más alto! —exigió Bakugo.

—He dicho que te va a encantar la sorpresa. —dijo Jiraiya.

—Tsk. —masculló Bakugo de nuevo. —Ya veremos ... Empieza a moverte ya, que no quiero trasnochar más de la cuenta.—

Dicho, Jiraiya lideró la caminata hasta alcanzar el misterioso destino. Tardaron un poco menos de media hora en llegar. Bakugo supo que habían llegado cuando vio que se acercaban a un edificio enorme en mitad de la nada. En la fachada, lunes de neon rojo iluminaban la palabra UNDERWORLD. Al lado del cartel, más luces de neon dibujaban una enorme especie de calavera con una amplia sonrisa.

—Bravo. —dijo Bakugo apretando la mandíbula y reprimiendo la rabia que sentía. —Sabía que donde me llevabas me iba a decepcionar, pero has superado mis expectativas. Nunca hubiera imaginado que me llevaras a UN PU-TO BUR-DEL. —por cada sílaba que gritaba, una mini explosión salía de su manos.

—¿Cómo es que sabes que es un burdel?—preguntó Jiraiya arqueando una ceja. Luego sonrió con malicia. —¿No me digas que ya habías ido a alguno antes? Qué calladito te lo tenías, pillín.—añadió dándole codazos amistosos al brazo del rubio ceniza.

—...—el rostro de Bakugo estaba completamente rojo por la rabia y la vergüenza. Por lo menos, se había olvidado por un momento la muerte de la niña bandida.— ¡Por supuesto que no he ido a un burdel! ¡No soy un degenerado como tú! ¡Es que no hace falta ser Einstein para saber que ESO —señaló el edificio— es un PUTO PROSTÍBULO!—

—¿Quién es Einstein? —preguntó Jiraiya. —Bueno, ahora eso da igual. Entremos antes de que se nos haga demasiado tarde.—

—Yo no pienso entrar allí, viejo pervertido. —dijo Bakugo cerrando los ojos y cruzándose de brazos. —Y tampoco pienso darte más dinero para tus vicios.—

—Vamos. No seas así. Dale una oportunidad. Además, no te he traído para que te acuestes con nadie. Yo nunca he estado porque lo han abierto recientemente, pero conocidos míos me han asegurado que venden el mejor alcohol que han probado y que hay muy buena música. —explicó Jiraiya.

—¡Y a mí que coño me importa eso!—replicó Bakugo.

—Primera lección que vas a aprender esta noche. El alcohol es uno de los mejores remedios para todos los males del mundo.—dijo Jiraiya, serio. —¿Recuerdas la historia que te conté sobre la muerte de se bandido en mi misión para proteger a la hija del señor feudal? Sarutobi-sensei, que en paz descanse, me llevó a una taberna el día después y eso me ayudó muchísimo.—

—No soy como tú. El alcohol no es la respuesta a mis problemas. —dijo Bakugo, no dejándose convencer.

—Tienes razón. El alcohol no es la respuesta, pero te hace olvidar la pregunta. —replicó Jiraiya.

Bakugo dudó por un instante.

—Por mucho que insistas, ¿no me has visto? —dijo Bakugo señalándose. —Nunca me van a dejar entrar.—

—¿Lo dices porque eres un niño?—sonrió Jiraiya. —De eso no tienes que preocuparte. La segunda lección que vas a aprender es que con dinero puedes conseguir casi cualquier cosa. ¿Qué me dices? Ya estamos aquí. ¿Qué tienes que perder? Yo tengo un dicho, no puedes saber si algo no te gusta si no lo has probado antes—

—Mmmm ...—pensó Bakugo, masajeándose la barbilla—Ahora que lo pienso ... Nunca he probado el alcohol y eso que tengo 23 años. El viejo pervertido está velando más por sus intereses de putero que por los míos, pero tiene razón en lo que dice que para saber que algo no te gusta debes probarlo antes.—

—Está bien. Pero cuando te diga que nos vamos, nos vamos. ¿Queda claro, viejo pervertido?—dijo Bakugo.

—¡A sus órdenes, mi señor!—dijo Jiraiya, imitando un saludo militar. Bakugo rodó los ojos. Ambos se acercaron al local. —Me pregunto que significará Underworld. Nunca había escuchado esa palabra antes. —pensó en voz alta el sannin

—Inframundo. Aunque hay gente que lo traduce como los bajos fondos. —respondió Bakugo.

N/A: ya comenté en uno de los primeros capítulos de mi fic que había algunas discrepancias en el idioma (Bakugo sabe vocablos anglosajones y los del mundo de Naruto vocablos japoneses). Es como si en el mundo de Naruto usaran un japonés antiguo y Bakugo un japonés moderno. Lo comento porque esto tendrá mucha importancia en un futuro .

—¿En serio sabes que significa eso? Vaya, no me lo esperaba. —comentó Jiraiya, acercándose a la entrada de Underworld.

—¿Qué insinúas? ¡No soy un paleto como tú! —exclamó Bakugo, siguiendo al sannin.

—No insinuaba eso. Es que en mis tiempos no nos enseñaban en la academia de ninjas otros idiomas.—explicó Jiraiya, sin detenerse de andar.

—Ni ahora tampoco. —dijo Bakugo, empezando a ponerse algo nervioso. Se sentía que estaba haciendo algo malo por estar a punto de entrar .

—¿Y entonces? ¿Dónde lo ...?—Jiraiya fue interrumpido por Bakugo, que estaba con un ataque de nervios.

—¡¿Vas a estar parloteando toda la noche?! ¡Entremos de una puta vez y acabemos con esto!—gritó el rubio, liberando estrés.

—Vale, vale. Solo tenía curiosidad. —dijo Jiraiya. En la puerta de Underworld había dos hombres de dos metros de altura cada uno y muy musculosos custodiando la entrada. Jiraiya entró, pero uno de esos se colocó delante de Bakugo impidiéndole el paso. —¿Bakugo, recuerdas la segunda lección de esta noche?—

—...—Bakugo sacó el sobre con el dinero y le dio un billete de 500 Ryos (50 euros o dólares). El hombre sonrió y le dejó pasar, pero el otro hombre se colocó donde había estado previamente su compañero. —¡Hay que joderse! —sacó otro billete de 500 de mala gana y se lo entregó al otro guardia de seguridad.

Después de sobornar a los dos guardias, Bakugo pudo entrar . Allí, antes de entrar en la zona principal había una especie de guardarropa custodiado por una chica de unos 16 años muy atractiva.

—¿Quereis dejar algo, señores? Serán 100 Ryos por prenda. —dijo la chica con una sonrisa.

Era una oferta tentadora, ya que la temperatura había subido considerablemente por los calefactores que rodeaban la estancia.

—¡Ni de coña!—respondió Bakugo, prefiriendo pasar algo de calor a sentirse timado. —Suficiente me han sablado esos gorilas para que tú también me vengas con estas mierdas.—

Jiraiya y Bakugo entraron al salón principal después de apartar una cortina del fondo del guardarropas. Decir que era gigantesco era quedarse corto. El salón, tenía una altura de 15 metros y más de 3.000 metros cuadrados de superficie. En el centro había una zona para los strippers, tanto varones como mujeres, y una barra de striptease para hacer las delicias de los clientes. A los y las strippers solo les cubría un diminuto tanga. En los fondos habían mini habitaciones separados por cortinas donde los clientes disfrutaban de sus placeres lujuriosos con los trabajadores o trabajadoras del local, previo pago de una cantidad elevada de dinero. En un sitio apartada, estaban los músicos tocando. También había la zona de las bebidas alcohólicas, un barman experimentado estaba detrás de la barra de bar sirviendo copas, cervezas y diferentes tipos de licores . Por último, había una escalera de caracol que daba a un piso superior custodiado con más de 10 hombres trajeados con gafas de sol y armados con kunais y espadas de diferentes clases.

—Me pregunto por qué tantos tipos armados custodiando el piso de arriba...—pensó en voz alta Bakugo, echando un vistazo a esos hombres.

—¿En serio esa es la pregunta qué te haces, Bakugo?—dijo Jiraiya negando con la cabeza. —¡Yo lo que me pregunto es si no eres asexual!—

—¡Vete a la mierda! ¡No todo el mundo es tan pervertido como tú!—protestó Bakugo.

—Pues aquí te aseguro que sí. Jiji. —sonrió Jiraiya, cayéndole la baba después de ver a una rubia con los pechos muy voluminosos portando una bandeja con jarras de cerveza.

—Pffff.—suspiró Bakugo. —No me puedo creer como me has podido convencer. —negó con la cabeza, empezando a arrepentirse.

—¡Es hora de poner a la primer lección! ¡Alcohol, espéranos que allá vamos!—dijo Jiraiya encaminándose a la barra de bar.

Bakugo le siguió, teniendo que aguantar por el camino como señoritas y señoritos de compañía le hacían ojitos y le proponían cosas indecentes. Incluso una de ellos se lo ofreció al joven rubio ceniza gratis. El genin estuvo tentado de hacer alguna explosión, pero no quería que le echaran del local después de haber gastado 1000 Ryos solo para entrar allí, así que se contuvo.

Cuando Bakugo llegó a la barra de bar, se sentó en un taburete al lado de Jiraiya. El barman le miró con desconfianza.

—Siento decirle que no puedo servirle alcohol a su nieto, señor. —dijo el barman a Jiraiya.

—¿Mi nieto?/ ¿Su nieto?—dijeron ambos a la vez. —¡RETÍRALO AHORA MISMO!—volvieron a decir a la vez.

El barman echó la cabeza atrás, algo asustado por la reacción del sannin y del genin, pero se recompuso.

—Lo que quiero decir es que no puedo servir a niños. —dijo el barman, con miedo a preguntar que clase de relación unía a esos dos. Había oído historias demasiado perturbadoras en su vida para tener que escuchar otra más.

—¡Soy un adulto!—dijo Bakugo, dando una palmada en la barra de mar.

—Ya clarooooo. Y yo soy multimillonario —exclamó el barman con sarcasmo.—Lo siento, no cuela, chaval.—

—Bakugo, mentir no servirá nada.—Jiraiya le puso una mano en el hombro.- Recuerda la segunda lección. —

—Grrrr —gruñó Bakugo, irritado por volver a tener que malgastar dinero. Sacó un billete de 500 Ryos y lo puso en la mesa. Pero el barman seguía impasible. —¿En serio? ¡Joder! —sacó otro y lo colocó con rabia al lado del primero que había sacado.

—Mmmmm, ahora que te miro mejor no pareces un niño, debes ser un adolescente. —el barman miró los billetes con codicia.—Pero aún así, no te puedo servir.—

—¡Esto es increíble! —Bakugo resopló indignado. —Sacó otros dos billetes y al barman se le cambió la cara y mostraba una amplia sonrisa después de guardar los cuatro billetes de 500 Ryos en su bolsillo.

—Siento haberle insultado antes, señor. Está claro que sí eres un adulto. —dijo el sobornado barman. —¿Qué le pongo, señor?—

—¡Ponle un bin biru (N/A:jarra de cerveza) para empezar!—respondió Jiraiya por Bakugo.— ¡Y a mí una botella del mejor sake que tengas!—

—¡Marchando!—dijo el barman asintiendo y dándose la vuelta para preparar la comanda.

—Te lo dije. Con dinero se puede conseguir casi de todo. —dijo Jiraiya volteando el taburete para observar el espectáculo de las strippers.

—Tsk. —masculló Bakugo, tamborileando con los dedos la barra de bar. —Lo que no tengo claro es tu primera lección.—volviéndole a la mente la muerte de la niña bandida.

—¡Tú confía en mí! Si tengo razón, tendrás que llamarme sensei. —dijo Jiraiya.

—Ni en un millón de años, viejo pervertido. Y más te vale no contarle esto a nadie. —dijo Bakugo en tono amenazante.

Un minuto después apareció el barman con el bin biru y la botella de sake.

—Aquí tenéis. —dijo el barman. —Serán 200 Ryos. —

—Un poco caro, ¿no?—se quejó Jiraiya.

—Yo no pongo los precios, señor. —dijo el barman encogiéndose de brazos.

—Después de gastar 1000 en entrar aquí y otros 2000 más en sobornar a este idiota para que me sirva alcohol, esto me parece un regalo. —dijo Bakugo dándole los 200 Ryos y mirando la jarra de cerveza con deseo. —A ver qué tal está. —le dio un sorbo y casi lo escupe. —¡Puaj! ¡Esto está asqueroso y agrio! —

—Es lo normal de la primera vez. —le restó importancia Jiraiya echándose un chupito de sake. —Esto es como la gente que no ha hecho ejercicio nunca y se pone a ejercitarse de repente. Acaba con dolor en todos los músculos. Necesitas entrenamiento. —se bebió el chupito de una. —¡Aaaaaa! ¡El mejor licor que he probado nunca! Ahora bébete el bin biru de una.—

—¿De una? ¿Estás loco? ¡Vomitaré del asco!—protestó Bakugo.

—Tercera lección de la noche, soy una eminencia en cuantoa alcohol se refiere, así que si te digo que te lo bebas de una, te lo bebes de una. —exclamó, echándose otro chupito. Bakugo hizo una mueca de desagrado. —Creía que te iban los retos, ¿o es que eres un cobardica, Katsuki-kun?—

—¡No soy un cobarde!—se llevó la jarra y empezó a beber. Y siguió bebiendo a pesar que sentía arcadas. Cuando la acabó dejó la jarra vacía con furia en la barra. —¡Y no me vuelvas a llamar por mi nombre de pila, pervertido bastardo!—

—Snif. —Jiraiya se limpió una lágrima imaginaria. —Por primera vez puedo decir que estoy orgulloso de ser tu sensei. ¡Camarero, otro bin biru para mi kouhai (N/A: pupilo)!—

—¡No eres mi sensei, bastardo! —replicó Bakugo, empezando a subirle la temperatura corporal.

Una hora pasó bebiendo ambos sin parar. Bin birus, cocteles, sake ... Ambos llevaban una caraja encima ni medios normal. Los efectos del alcohol hicieron mella en ambos aunque mucho más en el genin que apenas podía mantenerse en equilibrio.

—¿Y ... y ... y dabez que meeeeee hiifooooo? —dijo Jiraiya arrastrando las sílabas, totalmente ebrio. Bakugo asintió con los ojos como plato y con la boca medio abierta como un anormal rostro —¡Me godpeooooooo! ¡Y zodo pod llamadta goda!—

—¡Yo ... yooo .yooooo! —Bakugo levantó la mano como si estuviera en clase. —¡Pfffffff! —la cabeza le daba vueltas. —¡A míiiiiiiiii. ...—se señaló con los pulgares para darla mayor énfasis.— un todtazo me die... me diedon pod decid que había engodado! ¿Te lo puededdddd creeedddd?—

—¡Zomoz almaz gemelazzzzz!—lloró Jiraiya abrazando a Bakugo. —¡No hay quiennnnn entenda a dad mujededdddddd!—cada vez arrastraba más las sílabas.

—¡La peodddd edddd la vieda budaaa! —dijo Bakugo, recordando a su madre Mitsuki. Luego empezó a llorar. —¡La exoooooo de menozzzzzzzzzzzz! ¡Viedaaaaa budaaaaaa! ¡De diedooooooo!—

—¡De dedemozzzzzzzz vieja budaaa!—confirmó Jiraiya.

Una señorita de compañía de unos 25 años de pelo castaño se colocó al lado de Jiraiya.

—¿Quieres pasarlo bien, guapetón?—le dijo a Jiraiya.

—¿Me ezaz habando a mi?— dijo Jiraiya con los ojos semi cerrados. La prostituta asintió con una sonrisa. Jiraiya volteó la cabeza con una sonrisa. —¡Bakudoooooo he tiundao! ¡Dame un poco de dinedoooooo!—

—¡Shhhh!—se puso un dedo en la boca Bakugo. —¡Te ezta ezcuchandooooo! ¡Habla madddd bajoooo!—

—¡Lo zientooooo! —dijo haciendo una reverencia casi dándole un cabezazo a la mujer. Bakugo, con mucha dificultad le dio dos billetes de 500. —¡Ededddd ed mejozzzz!—

—¡Y tú erezzz ed mejoddddd zenzei del mundo!—

—Puedes traerte a tu amiguito contigo. —añadió la señorita de compañía guiñándole un ojo a Bakugo.

—¿Eh?—dijo Bakugo no entendiendo.

—No, mejoddd no.—negó fuertemente Jiraiya.— No quiedo zer una mala influeeeeeencia. —

La mujer se encogió de hombros y cogió a Jiraiya de la mano hasta una de las habitaciones. Bakugo, ya solo, se terminó el chupito de sake que se había dejado allí.

—¡Ufff! —se llevó las manos a la cabeza. —¡Poz qué me duele tadto la cabezaaa!—

—Deberías dejar de beber. —sugirió el barman que estaba limpiando unas copas.

—¡NO EDEZ MI ZENZEI AZI QUE CALLATEEEEE!—gritó Bakugo, volviéndose agresivo de repente y rompiendo la copa contra la barra de bar. —Upzzz. Do zientoooo. Mmmmm, ponme mazzz zakeeeee.—

El barman chasqueó los dedos haciendo llamar a los de seguridad. Dos hombres bajaron del piso de arriba que estaba super protegido y se acercaron a la barra de bar.

—Echad a este niño a la calle. —dijo el barman a los hombres trajeados.

—Vamos, chico. —uno de los de seguridad le cogió de la muñeca, pero Bakugo se revolvió.

—¡NO ME TOQUEDDDDD!—gritó Bakugo levantándose del taburete.

—No me gusta pegar a niños, así que cálmate. —dijo el segurata con una vena hinchada.

—¡NOOOOO! ¡QUIEDOOOO MAZZZZ ZAKEEE!—gritó Bakugo tambaleándose por el mareo.

—Tú lo has querido, chaval. —

El guardia iba a golpearlo en el estómago para desmayarlo, pero Bakugo, aún con un casi coma etílico, mantenía sus instintos felinos y lo esquivó con facilidad. El otro guardia lo agarró por la espalda. Pero Bakugo se zafó dándole un cabezazo con la coronilla en su barbilla. El primer guardia se arremangó y lanzó un puñetazo, pero Bakugo lo lanzó al suelo haciéndole una llave de judo. El guardia que había sido golpeado en la barbilla trató de sacar un kunai, pero Bakugo le retorció la muñeca haciéndole soltar el arma. Luego estampó su cabeza contra la barra de bar, destrozando copas y botellas en el proceso y quedando inconsciente.

El segurata que había recibido la llave de judo se levantó y sacó una katana. Bakugo estaba de espaldas tocándose la frente. El mareo se había incrementado considerablemente

—¡Bastardoooo!—gritó el guardia.

—¡ZHINEEEEEEEEEE!—hizo una explosión en el pecho del hombre que lo mandó a volar hasta la zona de los strippers.

Los clientes y trabajadores veían el espectáculo temerosos del niño. Bakugo ignoró a todo el mundo y se centró en el barman.

—Maz zakeeee, pod favodddddd. —suplicó Bakugo, con la cabeza balanceándose por el sueño. Agarró al otro guardia que estaba inconsciente allí y lo lanzó hacia atrás sin mirar donde lo había tirado.

El barman estaba asustado así que le sirvió otra copa. Pero Bakugo tuvo que arrebatársela de la mano ya que el barman se había quedado petrificado. Lo que le aterrorizó y le petrificó al barman fue vislumbrar la figura que bajaba del segundo piso. La misteriosa figura se sentó encima de la barra y miró con curiosidad a Bakugo.

—¿No eres muy pequeño para estar aquí?—preguntó la figura.

Bakugo alzó la vista, y tuvo que alzarla mucho para observar el rostro de la extraña figura. Al igual que los guardias, llevaba gafas de sol, pero éstas eran de color rojo. Pero eso no era lo más llamativo, ni tampoco que tuviera el pelo rubio o que su piel fuera muy bronceada. Lo más llamativo es que era GIGANTESCO. Parecía un gigante.

—¿Y tú no edez muy grande pada eztad aquí?—contraatacó Bakugo, dejándolo de observar para poner su atención en la copa que le había arrebatado al barman.

—Kukukukuku. —rio el extraño, con una sombría y maliciosa risa.—Sírveme lo mismo, barman.—

Si Bakugo hubiera estado más sobrio, se habría podido dar cuenta de lo inusual que era su compañero de copas. Incluso podría haber asociado su figura a la descripción que le dijo Dosu antes de morir en el bosque de la muerte.

Lo vi en varias ocasiones cuando Orochimaru experimentaba con mi brazo. Estaba apartado y era enorme y con el cabello rubio. Tenía un mote, un mote muy peculiar. Je. Lo más curioso era que se lo puso a sí mismo. ¿Quién diablos se pone un mote a sí mismo? Lo suyo es que te lo pongan los demás.

En esos instantes, Kabuto y Orochimaru estaban discutiendo los detalles de la invasión a Konoha en una de las guaridas del ex-compañero de Jiraiya.

—Maestro Orochimaru. No puedo parar de darle vueltas a una cosa.—comentó Kabuto, mientras analizaba un mapa del país del fuego.

—¿Qué ronda tu mente, Kabuto?—preguntó Orochimaru.

—¿Para qué necesitas a Sasuke?—preguntó Kabuto, con algo de celos. Orochimaru arqueó una ceja—Ya sé que me dijiste que te quieres vengar de Itachi por la humillación que sufriste cuando estabas en Akatsuki. Pero podrías matarlo usando los ejércitos del sonido y de la arena. No necesitas el cuerpo de Sasuke para ello.—

—Pero es que Itachi no ha sido el único en ridiculizarme. Todas las noches me despierto con sudores fríos recordando ese suceso. Incluso sigo sintiendo dolor cuando hace mucho frío. Nunca te he enseñado esto, pero ...—se quitó la camisa quedando su pecho descubierto. Tres enormes cicatrices en forma de zarpa cubrían todo su pecho. —Necesito el sharingan para vengarme de ese bastardo.—

—¿Quién te hizo eso?—preguntó Kabuto, alarmado.

—El experimento más asombroso y prometedor que he tenido en mi vida. El primero que consiguió escapar de mí. —explicó Orochimaru poniéndose otra vez la camisa.

—¿Te refieres a ...?—preguntó Kabuto, aunque estaba 100% seguro quien había sido.

—Exactamente. Me lo hizo ese que se hace llamar a sí mismo con ese estúpido apodo.—dijo Orochimaru, molesto. —Solo recordar su risa me enferma.—

Su mote ..., se hacía llamar ... era...

¡EY! ¡EY! ¡NO TE DUERMAS! ¿ERA ALL MIGHT? ¿VERDAD? ¡DESPIERTA DE UNA JODIDA VEZ Y DIME QUE SE TRATABA DE ALL MIGHT!

No, Bakugo. No era All Might al que se refería Dosu. Al que se refería era ...

—¡El Joker!—dijeron a la vez Orochimaru y Kabuto.

.

.

.

.

.

.

.

Lo primero que tengo que decir para los que no lo sepan que

Primer punto: la conversación de borrachos. En un capítulo posterior traduciré el lenguaje de los borrachos al español para los que no lo hayan entendido. No lo edito en éste porque sino se haría muy largo. Lo pondré en un capítulo a parte cuando Doflamingo y Bakugo terminen de hablar, ya que Bakugo sigue estando borracho. Se llamará Los niños y los borrachos nunca mienten, es un capítulo que os podéis saltar los que hayáis entendido la conversación pues será un recopilatorio de las conversaciones pero en idioma español. Aunque también podéis echarle un ojo para ver si sois unos buenos traductores o no del idioma para ebrios XD.

Segundo punto: el Joker. El Joker es Donquixote Doflamingo del manga de One Piece. Puse una minúscula pista sobre la aparición de Doflamingo (además del hecho de que Dosu comentara que fuera grande y rubio en el capítulo 55 )en el capítulo 61 (el último del especial de BNHA), en los comentarios que hice tras el capítulo. Hago un copia y pega.

Por otra parte, la última frase que he puesto de: o mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para verte convertido en un villano, he citado una frase de Harvey Dent en la película The Dark Knight. Aprovecho para recomendarla, es la película que más me ha gustado de las que he visto y tiene el mejor villano de la historia del cine: el Joker. Y hablando de villanos y el Joker ... Mejor no digo nada. Solo que es una pista de lo que será uno de los acontecimientos más importantes en mi fic. A ver si sabéis a lo que puede ser. No es fácil acertarlo pero tampoco es extremadamente complicado, o igual sí, jeje

Tercer punto: Multiverso. ¿Eso significa que van a aparecer más personajes de otros mundos? Sí, pero no muchos. Exactamente tres más en lo que resta de mi fic, ni uno más ni uno menos: un/a compañero/a de Doflamingo de One Piece y otro par de personajes de otro universo. El compañero del Joker no va a tener casi relevancia en la serie y se desvelará su nombre dentro de dos episodios. Pero, en cambio, la otra pareja (cuando digo pareja no quiero decir que sean novios, sino que son dos personajes) de personajes sí que va a tener mucha importancia y se desvelarán sus nombres un poco (bastante) más tarde. Hay muchas personas de otros mundos viviendo en el mundo de Naruto, pero son extras (salvo los del mundo de BNHA y los cuatro que he mencionado antes) que no tienen ninguna relevancia y que ni si quiera les pondré nombres ni detallaré su apariencia. Son relleno para inflar el ejército de algún bando en concreto. ¿Pero qué bando? ¿el del Joker? ¿Orochimaru? ¿Danzo? ¿Akatsuki? ¿Bakugo? Quien sabe jeje

Cuarto punto. Muchos lectores no han visto One Piece ni puede que hayan visto el otro manga/anime del que pertenecen la pareja nueva de personajes que introduciré más adelante. Haré un resumen de lo más importante que les ha ocurrido en su manga y como llegaron hasta aquí para que nadie se pierda. Por tanto, tendrá spoilers de One Piece y de la otra serie, aunque no muy importantes (de Doflamingo lo más spoiler es que pierde contra Luffy, pero es algo evidente ya que Luffy es el protagonista y por tanto ganará contra todos los villanos). El del Joker lo explicaré en el capítulo que viene, y el de la pareja del otro manga cuando los introduzca. Si tenéis intención de ver la serie, no veáis esa parte (aunque como ya dije no son spoilers muy importantes). Pondré un título SPOILER ONE PIECE y otro título FIN SPOILER ONE PIECE para avisar.

Quinto y último punto: ¡Hagan sus apuestas! ¿Quién será la otra pareja de personajes que tendrá mucha importancia en la trama? Pongo una pista algo más fácil que la que di con el Joker. Hay algún lector/a de mi fic que tienen uno de ellos dos en su avatar.