SOFÁS DE CABARET
Deux
Mi actividad se consume en una inquieta indolencia; no puedo estar sin hacer nada y sin embargo nada hay que pueda hacer.
Johann Wolfgang von Goethe.
—El agente Akane Hoshi perdió la vida en el cabaret La Petite Dame. Lo siento mucho, agente Sizemore. El forense llevó el cuerpo a…
El aludido se levantó de su asiento con brutalidad, enviando la silla donde se hallaba a estrellarse contra el suelo. Sujetó al otro tipo por el cuello de la camisa, increpando. —¿Qué demonios acabas de decir? —el sonido de su voz era poderoso incluso con solo hablar. Ahora lleno de un tono amenazante, provocó temblores en las rodillas del policía delante suyo.
—L… Lo que sucede, es que…
Sin esperar las explicaciones del pobre policía asustado. Clay Sizemore lo liberó, saliendo rumbo el estacionamiento con largas zancadas. Su cuerpo estaba reaccionando por si solo, ni siquiera había procesado toda la oración antes de montarse en su auto rumbo al cabaret.
Cuando llegó al sitio, no tuvo oportunidad de acercarse a la escena del crimen antes de ser interceptado por el jefe de departamento Sid, quien intentó tranquilizar su temperamento. —Agent Sizemore, please wait a minute.
—Get out of my way. My partner is death. What the hell is doing the police?! —él se negó rotundamente a detener sus pasos, rodeando el cuerpo de su jefe. Sin embargo, este todavía insistió en obstaculizar su camino.
—Calm down, the investigation is starting , don't be rush. We have a probable asassin. First go to the morgue to recognize the body after autopsy.
Clay arrugó la frente como si no pudiera creer lo que oía. —Where is the suspect? —cuestionó apretando los puños.
—Was take in custody and translated to the station. Just leave this place for the moment.
El rubio bufó con desgano. —You're sending me to see my friend corpose's. Are you sure that's not worst?
El superior Sid lo observó largamente. Con todo el tacto que pudo albergar su oración. Le reiteró. —I think that you'll don't believe it before you see Akane with your own eyes. And, say him goodbye in private. You need it.
Sid tenía razón. Desde que Akane y el entraron juntos al departamento de cuello blanco en Washington, habían sido inseparables. No existía ni un solo criminal que se escapara de sus manos e incluso batieron un récord de robos frustrados durante su servicio. Debido a ello, la Fiscalía de París decidió solicitar su apoyo cuando se retiraron formalmente de su puesto.
Esto con el fin de detener a una banda de traficantes de arte que intentaron robar el Musée du Louvre. Debido a sus esfuerzos encontraron un hilo de donde tirar en la bulliciosa plaza Pigalle, sin embargo, su amigo también se encontró con la desgracia encarnada. Por la cual acudía a ese condenado lugar todos los fines de semana, sin excepción alguna.
Sin darse cuenta de las lágrimas descendiendo por su rostro, o de lo fuerte que sujetaba su chaqueta; caminó en el pasillo oscuro de la morgue, sin querer llegar hasta el depósito de cuerpos. El sonido de sus pasos se convirtió en una melodía fúnebre que resonaba cada vez más cerca de su oído, como su corazón martillando cada vez más fuerte.
Hasta que el médico se detuvo justo delante de la puerta, el metal crujía tétricamente provocándole mayor recelo para ingresar. Se detuvo justo ahí, sintiendo que si daba otro paso, el mundo a sus pies se derrumbaría. Akane Hoshi era como su hermano y ahora tenía que reconocer su cadáver.
¡Slam!
El impacto reverberó a lo largo de toda la oficina, provocando un temor instintivo en los pocos ocupantes. La estancia era un sitio pequeño de por si, aumentada la extraña presión que la forma helada tras el escritorio ejercía con sus penetrantes orbes y los empleados casi quisieron arrodillarse para pedir clemencia. A pesar de solo ser unos meros informantes.
El hombre al frente de todos, se levantó de su silla tomando su chaqueta y se preparó para abandonar el lugar, sin embargo, su secretario intentó detenerlo. —Señor, no debería precipitarse de esa manera. Desde que arrestaron a la señorita Albarn como sospechosa, no debería estar en peligro de caer en prisión al menos hasta las primeras investigaciones.
No obstante, su jefe solo se dio la vuelta con el rostro gélido, mismo que se contrastaba en sus pupilas llenas de ardiente rabia. Esa simple mirada fue suficiente para hacerlo agachar la cabeza con arrepentimiento, sintiendo que cometió un crimen colosal por sus palabras.
El otro reanudó la marcha sin mirar atrás. Su forma exudando un aura amenazante en todo momento. Su siempre tranquila mente se llenó de bruma tras oír las noticias, encontrando difícil de imaginar lo que su pequeña musa estaría sintiendo en estos momentos. Él la conocía, apostaba con su vida que era el chivo expiatorio en esta situación.
Apretó incluso más los dientes, entretanto se colocaba un casco. Encendió una motocicleta sin piedad, provocando un ronroneo poderoso en el motor para partir igual que una flecha hacia la estación de policía donde estaba detenida la joven.
Ella misma todavía se encontraba en estado de shock, sentada en una celda provisional entre temblores. Su mente no dejaba de repetir la imagen del agente, el rojo que se escurría a lo largo del sofá. A lado de una caja de obsequio que estaba segura era para ella. Hoy, en su cumpleaños, había sido incriminada de homicidio.
Más, no encontró forma de apelar la afirmación o luchar contra el oficial que la detuvo, como si su cuerpo estuviera en piloto automático siguió hasta la comisaría. Incluso su boca se hallaba reseca, impidiéndole tragar. Sus párpados apenas habían bajado algunas veces, evitando parpadear porque la imagen se volvía mucho más nítida en la oscuridad. Aterradora.
El mundo se volvió lejano para ella, aferrándose a un trozo de plástico, estampado con muñecos de nieve.
Más tarde, fue llevada a la sala de interrogatorio, donde Clay Sizemore le reprochó con la mirada desde el momento que la puerta se abrió para ella. Sintiéndose culpable de alguna manera, la rubia arrastró sus pies hasta la silladel otro lado. Todos sus movimientos eran robóticos.
Clay abrió una carpeta recién expedida sobre ella. Leyó su contenido sin prisa, como lo hacía cada vez que encontraba a un posible cabo suelto en todos sus casos. La miró por encima del archivo, dándose cuenta de lo ausente que lucían sus ojos. —Do you speak english? —sondeó, no obstante, la respuesta deseada jamás llegó. Chascó la lengua intentando por segunda vez. —How did you knew Akane Hoshi?
El silencio nuevamente lo saludo, exasperando su poca paciencia. La escrutó siendo testigo del trauma por el que atravesaba, empezando a especular sobre su verdadera participación en este asunto. Aunque todavía no podía fiarse de ella.
—Why do you kill him? —provocó. Esta vez obteniendo una respuesta.
—I didn't. I… —. Como si la imagen del hombre sonriéndole asaltara su cabeza, sus ojos derramaron lágrimas sin parar. —I didn't, but is my fault, right?
Clay se quedó con la lengua atada por un rato, sin querer continuar el interrogatorio, se levantó del asiento para escapar de su propia culpa. Quizá, si él hubiera estado con su compañero, nada de esto habría ocurrido.
Maka fue llevada de nuevo a la celda de la estación, apenas durmiendo algunos minutos en toda la noche. No se sorprendía de terminar envuelta en un caso que involucraba a la policía, de hecho, ella era la razón por la que La Petite Dame se salvó de diferentes multas por comportamientos ilegales como la prostitución dentro del local.
Gracias a que ese hombre la gustaba, se hizo de la vista gorda en relación de las faltas, solicitándole a la gerente otorgarla como mesera particular de su palco a cambio de silencio. Un indicio de que Akane tampoco era demasiado correcto.
·
—¿Cómo que no puedes hacer nada para otorgarle libertad condicional?
—No hay forma de que pueda hacer eso. Te pondría en peligro y a toda la organización. Es solo una mujer.
—Mi musa no es cualquier mujer. Ella es mí mujer. Cualquiera que se atreva a tocar un solo cabello de ella, tendrá que atenerse a las consecuencias.
—Cálmate. No importa si te obsesionaste con ella. Incluso si es el chivo expiatorio, ayudarla significaría desmantelar toda la red que colocamos en Pigalle. Encontraremos a alguien más para pintar el cuadro.
—No.
—Soul…
—¡Que no! — el hombre llamado Soul explotó. —Nadie puede usar a Maka y salirse con la suya —espetó impaciente— Estoy seguro de que es esa maldita Gorgon metiéndose en donde no la llaman de nuevo —exclamó rechinando los dientes. —Si esa perra piensa que la voy a dejar ir, se equivocó. No me voy a quedar solo para mirar.
—Pero no puedes hacer nada tampoco. Si te arriesgas a exponerlo todo, tu mismo podrías terminar en prisión.
—¿No existes para evitarlo?
—No puedo garantizarlo al cien por ciento.
—Don't joke with me! —se le escapó.
—Puedo ayudarte a retrasar el juicio, eso quizá de tiempo para hallar una forma de limpiar su nombre, pero no te aseguro que no sufrirá una vez que la trasladen a prisión. Black Star también está presionándome para entregarle al responsable de la muerte de su primo.
—Pídele a Patricia y a Elizabeth que vengan. Mientras consigas retrasar el juicio será suficiente para explicarle a Black Star la situación.
Tres días después, finalmente todas las pruebas y conclusiones estaban en su contra. Desde las cámaras de vigilancia, la testigo, las huellas dactilares. Todo era un claro indicio de que Maka Albarn cometió homicidio. Su historial indicaba que era una joven de procedencia estadounidense, estudiante de arte en una academia parisina.
Por todas sus notas y trabajo, era presumiblemente la mejor del curso. Un talento raro e invaluable descansaba en sus manos, en sus ojos. Debido a las sospechas contra La Petite Dame en relación del caso que Clay estaba manejando con su difunto colega, esta alumna de Beaux-Arts no parecía tan simple. Quizá fue entrenada como un soldado suicida, que prefería entregarse a la muerte en lugar de vender a sus empleadores.
La joven había sido llevada al interrogatorio dos veces más, un poco menos consternada, contó tal cual los hechos ocurrieron para ella. La relación laborar que mantenía con el local, las tareas realizadas en ese palco privado. Absolutamente todo, tan claro como la verdad. No hubo inconsistencias en ningún momento, su memoria era un privilegio que agradecía, ayudándole en gran medida para contar los hechos de forma igual no importaba cuantas veces lo hiciera.
Aunque peleó con sus mejores argumentos, era alguien poderoso y malvado lanzandola al foso ardiente, implantando todas las pruebas en su contra. Una persona solitaria como ella nunca ganaría esta guerra. Incluso el único amigo con el que se frecuentaba en París la abandonó.
Comenzaba a resignarse sobre su trágico destino, hasta un día antes del juicio, su "abogado" se presentó en su celda.
—¿Es un abogado de oficio?
—No. Fui contratado para ayudarla señorita Albarn. No se aflija más, mi empleador se asegurará de limpiar su nombre.
—¿Empleador?
—Así es —Reiteró sonriente. —Oh, por cierto. También me pidieron que le entregara esto —hablando, el hombre de portafolios extrajo una pequeña caja del maletín junto a un sobre color lavanda.
Maka recibió los objetos con recelo. Abrió la caja encontrándose con un anillo plateado, coronado por un rubí de tamaño considerable. —Esto… —. El abogado simplemente le señaló la carta, como si las respuestas a todas sus preguntas estuvieran escritas ahí.
Lentamente extrajo la hoja doblada del sobre, llenándola todavía más de dudas. El pequeño papel decía. "Una vez salgas de prisión. Cásate conmigo"
À suivre…
Aclaraciones:
Agent Sizemore, please wait a minute: Agente Sizemore, por favor espere un minuto.
Get out of my way. My partner is death. What the hell is doing the police?!: Fuera de mi camino. Mi compañero está muerto ¿Quë Diablos está haciendo la policía?
Calm down, the investigation is starting , don't be rush. We have a probable asassin. First go to the morgue to recognize the body after autopsy: Tranquilizate, la investigación está comenzando, no seas precipitado. Tenemos a un probable asesino. Primero ve a la morgue para reconocer el cuerpo después de la autopsia.
Where is the suspect?: ¿Dónde está el sospechoso?
Was take in custody and translated to the station. Just leave this place for the moment: Fue puesto bajo arresto y trasladado a la estación. Solo deja este lugar por el momento.
You're sending me to see my friend corpose's. Are you sure that's not worst?: Me estás enviando para ver el cadáver ¿Estás seguro de que eso no es peor?
I think that you'll don't believe it before you see Akane with your own eyes. And, say him goodbye in private. You need it: Creo que no lo creerás hasta que veas a Akane con tus propios ojos. Y, dile adiós en privado. Lo necesitas.
Do you speak english?: ¿Hablas inglés?
How did you knew Akane Hoshi?: ¿Cómo conociste a Akane Hoshi?
Why do you kill him?: ¿Por qué lo asesinaste?
I didn't, but is my fault, right?: Yo no lo hice, pero es mi culpa ¿Cierto?
Don't joke with me!: No juegues conmigo.
