SOFÁS DE CABARET

Cinq


No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino.

James Dean.

Black Star realizó un gesto de sorpresa con toda la cara—. Así que es ella —meditó sacudiendo los hielos de su vodka. De entre los círculos criminales, el nombre de Shaula Gorgon era un alevín apenas. Sin embargo, no se pudo tomar a la ligera si estaba tan dispuesta a matar sin remordimientos con su poco renombre— ¿Qué planeas entonces?

—Debido a sus participaciones en los recientes robos de arte, es fácil saber que tiene ojos en todos lados. Quizá se enteró de mis intenciones para atraer a mi musa o tal vez ella planea llevársela también.

—¿Ha hecho algún movimiento para llevársela?

Soul depositó la taza vacía en el escritorio, rodeó el mueble para retirar el vinilo mientras se reía—. Venga Black, me conoces.

El de cabello celeste también sonrió. Claro. Soul Eater no iba a esperar que alguien se acercara a Maka Alabarn para protegerla—. Bueno, si crees que el riesgo vale la pena, tienes todo mi apoyo. Sabes que no existe callejón en París del que no pueda desenterrar sus secretos —sentenció antes de volver a pulir su copa. La familia Star se había dedicado por generaciones a tomar vidas a cambio de beneficios, sus raíces eran fuertes en todos los rincones donde se establecieron, incluyendo la ciudad del amor—. Aunque todavía espero que dejes algo para mí, también quiero vengarme.

—Tendrás toda la diversión para ti. Yo solo quiero limpiar su nombre. —A Soul no le gustaba ensuciarse las manos, nunca había tomado una sola vida, ni siquiera cuando era parte de una pandilla en los barrios peligrosos de Francia hacía años. Si le preguntaban porqué estaba dispuesto a ir tan lejos por Maka Albarn, era simple. Estaba enamorado de ella.

—Excelente. Ah, también venía a preguntarte sobre la reunión que tienes con tus padres ¿Irás? ¿Quieres compañía?

—Si mi musa sale a tiempo, iré. De otra manera no creo poder soportar sus peticiones de casarme; mucho menos que me presenten a todas las hijas de sus conocidos.

—Viejo, no me digas que… —el Star alzó las cejas. Este amigo suyo iba en serio.

-

Los pesados barrotes de la celda se corrieron en medio de un leve traqueteo. Maka había sido informada sobre la vista desde hace dos días. Como no tuvo defensor hasta ayer; su conocimiento sobre el caso era casi nulo. Un guardia la escoltó desde la comisaría hasta los tribunales donde se llevaría a cabo su preliminar.

En la entrada del edificio se atestaron periodistas de cuantiosos periódicos, televisoras y blogs informativos, quienes al verla se lanzaron hacia ella para tomar fotografías, cuestionar rápidamente sobre su versión, provocando que los guardias de la puerta tuvieran que intervenir. Ella no admitió nada, caminó con la seguridad que pudo albergar su cuerpo, levantando la frente sin importar cuantos flashes cayeran sobre ella.

Estando dentro fue guiada a través de los pasillos hasta una pequeña sala de espera. Su aspecto había mejorado tras un baño de agua caliente y un cambio de atuendo por uno limpio. Desde el día de su arresto había permanecido con la misma ropa de mesera, agradeciendo esta sensación de renuevo que vino con las prendas presumiblemente nuevas. De manera extraña, sintió una especie de protección al usarlas.

En la pequeña estancia fue alcanzada por su abogado. El hombre traía una sonrisa confortable, saludó educadamente antes de entonar— ¿Está lista para ingresar al Tribunal?

—Estoy un poco nerviosa —dijo la verdad. Aunque gran parte de su nerviosismo venía por la respuesta acerca de su deuda—. Con respecto a lo que se habló ayer…

—Descuide señorita. Le daré en detalle lo que mi empleador respondió. Por ahora, vamos a concentrarnos en esta vista. De hoy depende que su caso se convierta en investigación complementaria antes de caer una sentencia. Mientras el expediente quede abierto, yo tendré total libertad de investigar su caso.

—¿Va a pelear por ello?

—No exactamente. Lo principal para esta mañana, será conocer cuales son las pruebas del Estado para incriminarla. Si tienen testigos, también voy a poder interrogarlos mientras estén bajo juramento. Eso nos dará un margen de acción sobre los acontecimientos. Al final haré mi litigación para exponer mis perspectivas. Será mucho mejor si hay discrepancias o inconsistencias en sus pruebas pero eso lo sabré cuando hayan mostrado su mano.

La rubia asintió intentando mantener la calma. Era una chica inteligente después de todo, tuvo la imagen más importante tras lo explicado por el hombre—. Entonces ¿Puedo salir libre hoy mismo?

—No. Es imposible que alguien salga después de una vista preliminar. En realidad, tendrá que prepararse porque probablemente harán su traslado al reclusorio en cuanto terminemos aquí. La investigación tomará algunas semanas quizá. También podrían ser meses.

Aunque ella esperaba algo como eso, todavía fue difícil digerir la noticia. No comprendía del todo el sistema penal del país, pero agradecía haber permanecido en la estación durante las primeras investigaciones. Por supuesto, el abogado tampoco le dijo que eso no era un milagro, sino obra de Soul quien permitía su traslado ahora que había dos guardaespaldas esperando por ella en el centro penitenciario.

Un alguacil acudió para informarles de su ingreso, permitiendo que el abogado fuera primero. Maka se mantuvo a la espera del protocolo sin protestar, había cooperado con cada una de las peticiones durante su arresto, demostrando que no era alguien que le gustase romper las reglas.

El guardia que la escoltaba desde la comisaría removió las esposas de sus muñecas en cuanto fue llamada a ingresar. Se masajeó un poco la parte enrojecida de su piel aparentando calma. Aunque sus palmas empezaron a sudar tan pronto fue guiada hasta la sala de audiencias. Ahí observó a la abundante concurrencia al tiempo que todas los ojos se posaban en su dirección. Había pasado por situaciones donde era el centro de atención, pero nunca con miradas llenas de desprecio como las de ahora. Tragó en seco intentando no bajar el rostro.

Repitiéndose: Tu puedes Maka, no eres culpable de nada. No tienes que bajar la cabeza ante nadie.

Se encaminó con parsimonia hasta el asiento a lado de su abogado quien al verla nerviosa, ofreció un vaso de agua con amabilidad. Ella libó apenas el líquido sin querer llamar más la atención. Tomaron asiento algunos minutos antes de que el juez a cargo de su vista llegara, provocando que toda la multitud se pusiera en pie para recibirlo.

El hombre a cargo de la sala llevaba una toga encima de su cuerpo alargado y flacucho, su rostro tenía aspecto indolente mientras se sentaba al frente del Tribunal indicándole al resto tomar asiento. Todos los asistentes hicieron caso cuando tomó la palabra—. Buenos días, damas, caballeros. Según el itinerario, esta es una vista preliminar —determinó observando las hojas sobre su podio.

El fiscal de Estado se puso de pie para reafirmar las intenciones de esta reunión—. En efecto, su Señoría.

—¿Cuál es el caso a tratar?

—A la procesada se la acusa por el homicidio doloso del agente de cuello blanco, procedente de Norteamérica: Akane Hoshi. Lo hechos se desarrollaron en el cabaret La Petite Dame, ubicado en Pigalle. El abogado Durand ha accedido al interrogatorio de los testigos y forenses para esta vista, en aras de agilizar el proceso.

—¿Cuántos testigos piensa llamar?

—Será un testigo que presenció la escena post crimen, los oficiales que acudieron al llamado de emergencia, el jefe de departamento de crímenes por arte, el compañero del occiso y dos forenses que determinaron los detalles de la muerte.

—¿Alguna objeción sobre los testigos, señor Durand?

—Ninguna objeción su Señoría.

—Si no existen objeciones. Fiscal Leroy puede llamar al primer testigo.

—Gracias su Señoría. El Estado llama a: Aline Morel, gerente del cabaret La Petite Dame, al estrado.

À suivre…