Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

Bakugo entró en la arena donde se celebrarían los combates. Un jonin de Konoha que tenía un palillo en la boca estaba en pleno centro. A sus lados estaban el trío de hermanos de Suna, Ino, Neji y Naruto. Solo faltaba Sasuke.

—¿Dónde demonios está Sasuke?—pensó en voz alta el rubio ceniza mirando a todos lados.

—¡Ey, chaval!—dijo el jonin con el palillo a Bakugo.— ¡Deja de mirar alrededor! ¡Ponte derecho y muestra tu cara a los espectadores!—le regañó. Bakugo le puso mala cara, pero miró al frente y se fijó que las gradas estaban abarrotadas de gente. Era un lleno total. Las gradas empezaron a vitorear ya que quedaban escasos minutos del inicio de los combates—En este torneo, vosotros sois las estrellas.—

Mientras tanto, en las gradas estaba Sakura con una mezcla de sentimientos. Contenta por ver qué Bakugo no había renunciado. Pero preocupada porque Sasuke no estaba.

—¿Le habrá pasado algo malo?—pensó con un nudo en la garganta Sakura.

—Perdona, ¿eres Sakura Haruno?—los pensamientos de Sakura fueron interrumpidos por la voz de Ayame.

—Sí.—respondió Sakura.—¿Te conozco?—

—No. Soy Ayame. Encantada.—Ayame le tendió la mano a Sakura y ésta la aceptó.—Tenemos un amigo en común.—

—¿Un amigo en común?—arqueó una ceja Sakura, confundida.

—Katsuki Bakugo.—respondió Ayame, asintiendo.

—¿Bakugo? ¿De qué conoces a Bakugo?—quiso saber la pelirrosa.

—Soy la hija del dueño del Ichiraku Ramen. Además, también trabajo allí. De vez cuando, Bakugo viene a comer o a cenar a nuestro local.—explicó Ayame. —¿Puedo sentarme a tu lado? Es que no conozco a nadie y Bakugo me dijo que te buscara.—

—Claro. No hay problema.—contestó Sakura con una sonrisa sincera. Hizo un hueco más grande para que Ayame se sentara.—¿Cómo es que me has reconocido? ¿Bakugo te ha hablado de mí?—

—Ehhhh. Sí. —dijo Ayame incómoda. No quería desvelarle que la había descrito como una chica con una frente gigantesca.

Al mismo tiempo, en la zona más alta del estadio estaba reservada para el Hokage, el Kazekage y sus guardaespaldas. La silla del Hokage estaba ocupada por Minato, pero la del Kazekage estaba aún libre.

—¿Habéis encontrado a Sasuke Uchiha?—preguntó Minato a uno de sus guardaespaldas, que tenía la cara quemada por un lateral.

—Tenemos a algunos equipos ANBU buscándolo. Pero todavía no hay suerte. ¿Y si Orochimaru lo ha encontrado y capturado?—cuestionó el jonin-guardaespaldas.—En ese caso, seguir buscándolo será inútil ...—

—Te recuerdo que Sasuke está con Kakashi Hatake ...—replicó Minato, con seriedad.

—Ya, pero Orochimaru es uno de los legendarios sannin. Kakashi aún siendo muy fuerte , no creo que sea rival para Orochimaru.—defendió su postura el jonin-guardaespaldas.

—Mmmm ...—Minato se acarició la barbilla, reflexivo. Pero sus preocupaciones respecto a Sasuke quedaron aparcadas al ver que llegaba el Kazekage con sus dos guardaespaldas de Suna.—Te creía más puntual, Kazekage-dono. Jaja.—bromeó Minato.

—...—el Kazekage entrecerró los ojos. La broma no parecía haberle hecho mucha gracia, pero no se podía saber a ciencia cierta ya que un velo le tapaba la boca y la nariz..— Ha sido un largo viaje, Hokage-dono. Por suerte, he llegado a tiempo para presenciar el primer combate.—

—Debes estar muy emocionado. Tus tres hijos se han clasificado para la ronda final.—dijo Minato con una sonrisa.

—Lo mismo debería decirte yo a ti, Hokage-dono. Tu hijo también está entre los combatientes.—replicó el Kazekage.—Aunque eso no sorprende a nadie. No se espera menos del hijo del Rayo Amarillo de Konoha.—

—Jajajaja. Basta, Kazekage-dono, me vas a poner rojo.—dijo Minato rascándose la cabeza.—¿Te importa si me quito el sombrero de Kage? Es que hace un calor tremendo hoy y me estoy asando como un pollo. Jejeje.—

—En absoluto. Estamos en tu casa.—respondió el Kazekage.

—Gracias. Tú también puedes quitarte el sombrero de Kage si lo deseas, Kazekage-dono.—dijo Minato, dándole el sombreo a otro de sus guardaespaldas.

—No importa. Ya me he acostumbrado el tenerlo siempre puesto.—dijo el Kazekage, negándose a su invitación.

—Como quieras, Kazekage-dono.—después de un silencio tenso. Minato añadió:—Vi a tus hijos pelear en los combates preliminares. Son extraordinarios. En especial el más pequeño. Gaara.—

—Gaara es la esperanza de nuestra villa.—explicó el Kazekage, mirando a los combatientes.— Me muero de ganas de verle pelear con el superviviente del clan Uchiha. Hablando de eso, no veo a Sasuke Uchiha por ningún lado.—

—Mmmm ...—Minato miró el reloj, eran las 10:02. Habían pasado dos minutos desde el inicio oficial de los combates.—Me temo que voy a tener que descalificarle.—

—Hokage-dono, ¿puedes esperar antes de descalificar a Sasuke Uchiha?—pidió el Kazekage.

—¿Eh?—Minato se mostró muy sorprendido ante la petición del Kazekage.

—Perdone la interrupción ...—dijo el jonin-guardaespaldas de Konoha con la cara quemada.—Pero aquéllos que no pueden ser puntuales, no tienen derecho a convertirse en chunin, no importa lo buenos que sean. No hay razón para esperarle.—

—Raido tiene razón. Yo no soy el hombre más puntual del mundo. Pero si esperamos por Sasuke, estaríamos cometiendo una injusticia con el resto de participantes que se han llegado a la hora prevista. Además, ¿creía que te alegrarías de qué uno de tus hijos pasara a la siguiente ronda sin desgaste alguno?—cuestionó Minato, mirando con desconfianza a su homólogo Kage.

—¿Qué clase de ninja estaría orgulloso de una victoria sin pelearla, Hokage-dono?—contraatacó el Kazekage.—Tu guardaespaldas ha dicho que no hay razón para esperar a Sasuke Uchiha. Y tú dices que sería una injusticia con el resto de candidatos. Pues yo digo que existe una razón muy importante para esperar. Si no esperamos, seremos nosotros los que estaremos actuando injustamente con los espectadores que han pagado ingentes cantidades de dinero para ver los combates. Pero en especial un combate. El combate del heredero del clan Uchiha. No te ofendas, Hokage-dono. Pero estoy mucho más interesado en ver más el combate de uno de los pocos poseedores que quedan vivos del sharingan contra la esperanza de Suna, que contra tu hijo. Y estoy seguro que la gran mayoría del público piensa cómo yo. ¿Qué será capaz de hacer el único superviviente de la matanza del clan Uchiha? Esa es la pregunta que se hacen los grandes señores feudales que están reunidos aquí. Esa es la pregunta que me hago yo.—

—Pero ...—dijo el jonin de Konoha, Raido.

—El País del Viento desea que Sasuke Uchiha luche con Gaara.—insistió el Kazekage.

—...—Minato analizó las palabras del Kazekage. Algo no le encajaba, pero era cierto que el mayor escaparate del torneo no era ni Naruto, ni Neji, ni Gaara. Era Sasuke. A pesar de haber 4 hijos de Kage y un prodigio del clan Hyuga entre los combatientes, el morbo de las circunstancias que rodeaban a Sasuke, le hacía ver el más interesante de todos ellos. —Muy bien. Esperaremos media hora más. Comunícaselo a Genma.—

—¡Sí, Hokage-sama!—obedeció el jonin de la cara quemada, Raido, haciendo una reverencia. Desapareció en una pantalla de humo y llegó hasta el centro de la aldea, hasta el examinador Genma. Se acercó a su oído y le susurró: —Los combates se retrasan media hora.—volvió a desaparecer en otra pantalla de humo.

—Entiendo ...—murmuró Genma. —¡Señoras y señores—gritó para hacerse oír por todo el estadio.—¡Uno de los participantes del torneo no ha venido aún! ¡Por tanto, se ha acordado que los combates empezarán en media hora!—

Murmullos de preocupación y de alarma empezaron a sucederse.

—¡Yo he venido solo para ver el sharingan en acción!—

—Espero que no se retrasen más los combates ...

—¿Dónde se habrá metido Sasuke Uchiha?—

—Eso es lo que me pregunto yo. ¿Dónde cojones se ha metido ese anormal? Cada vez se parece más al bastardo del cíclope. El sharingan, la jodida impuntualidad ...—pensó Bakugo, molesto. Al pensar en Kakashi, se dio cuenta de un detalle que había olvidado.—¡No me jodas! ¡Sasuke está entrenando con el puto cíclope! Conociendo al puto tuerto, media hora no será suficiente para que llegue a tiempo. A ese puto sensei malnacido le gusta hacer esperar a la gente mínimo 2 horas ...—

Más y más murmullos se extendieron por todo el estadio. El examinador Genma decidió intervenir para calmar los nervios de los espectadores.

—¡Mientras esperamos a que llegue el último participante!—continuó gritando Genma para hacerse oír.—¡Os recuerdo el orden de combates que se celebrarán! ¡En primer lugar...!—Genma hizo una señal a Kankuro, para que se adelantase. Éste dio un paso adelante y saludó al público. Los espectadores, sobretodo de Suna, vitorearon su nombre.—¡Kankuro, de la aldea oculta de Suna! ¡Es el segundo hijo del Kazekage y un ninja especializado en el control de marionetas! ¡Y se enfrentará nada más y nada menos que a ...!—esta vez indicó a Naruto que avanzara un paso, y éste también le obedeció. Los aplausos y gritos de ánimo del público fueron mucho más impresionantes que con Kankuro— ¡Naruto, de la aldea oculta de Konoha! ¡Único hijo del Yondaime Hokage, también conocido a esta leyenda viva como el Rayo Amarillo de Konoha!—

—¡Naruto! ¡He apostado por ti! ¡Demuestra lo que vales!—se oyó un grito proveniente del público!—

—¡Hazle morder el polvo a ese mocoso, Kankuro!—se oyó de la otra parte del estadio.

—¡Después de este primer apasionante entre Kankuro y Naruto, nos espera el que, para muchos, es el combate más esperado del torneo! —Genma hizo una seña para que se adelantara Gaara, pero éste permaneció en el mismo sitio, cruzándose de brazos y mirando con odio la zona donde se encontraba el Kazekage. Después de unos segundos incómodos para Genma, éste se colocó al lado de Gaara para que el público supiera a quién se iba a referir.—¡Sabaku no Gaara (N/A: Gaara del Desierto)! —el público proveniente del País del Viento gritaron como locos su nombre.—¡Es el hijo menor del Kazekage, pero el más temible de los tres! ¡Tiene completo control de la arena que está en su calabaza que lo hace prácticamente invencible!—

Durante la presentación, el rictus de Gaara no se inmutó. Seguí con los ojos inyectados en sangre observando a lo lejos a su progenitor. Bakugo miró al pelirrojo de reojo y siguió donde apuntaban sus ojos. Vio por primera vez al Kazekage, que estaba sentado a la izquierda del Hokage en la parte más alta del estadio. Lo reconoció por vestir ropas de Kage similares a Minato.

—Así que ese es el Kazekage, ¿eh? El padre de la perra del abanico, de la momia marionetista y del enano psicópata.—pensó Bakugo, mirando con desprecio al Kazekage.—El padre del año.—pensó sarcásticamente.

—¡Como podéis ver, el contricante de Gaara, aún no está aquí! —continuó haciendo las presentaciones Genma.—¡Pero no hace falta su presencia para saber quién es! ¡Heredero del clan Uchiha! ¡Poseedor del poderoso sharingan y discípulo del legendario ninja copia, Kakashi Hatake! ¡Único superviviente de la tragedia que asoló su clan hace poco más de 5 años! ¡Sasuke Uchiha!—esta vez fue la parte del País del Fuego la que vibró con intensidad, coreando su nombre.

Ante la mención de la tragedia del clan Uchiha, Bakugo se tensó.

—Itachi...Tengo que ganar. Tengo que saber la verdad—Bakugo pasó de mirar al Kazekage al Hokage.—Se lo debo a Mikoto. —apretó los puños con fuerza. Con tanta fuerza que le sangraron las palmas de sus manos .—Se lo debo a mi madre.—

—¡En el tercer combate, se enfrentarán ...!—Temari a diferencia de su hermano pequeño, dio un paso enfrente y saludó al público. Otra vez, el público proveniente del País del Viento se puso en pie para brindar apoyo a uno de los suyos—¡Sabaku no Temari! ¡La primogénita del Yondaime Kazekage! ¡Capaz de crear temibles corrientes de aire con su abanico!—

—¡Eres la mejor, Temari! ¡Soy tu fan número 1!—

—¡Las mujeres al poder!—

—¡Esta formidable genin se enfrentará a ...!—prosiguió Genma. Pero, al igual que con Gaara, Bakugo no movió un músculo de su sitio.—¡Katsuki Bakugo! ¡Un completo desconocido por la mayoría de ustedes! ¡Uno de los 4 novatos recién salido de la academia ninja de Konoha que ha llegado a este torneo! ¡Es el alumno con las peores calificaciones de la academia y aún así ha llegado hasta aquí, dando la sorpresa al derrotar a Kiba Inuzuka! ¿Seguirá sorprendiendo o caerá a las primeras de cambio como todo el mundo prevé?—el público se quedó en completo silencio. Hubo un amago de Ayame y de Sakura de animar, pero les dio mucha vergüenza el mostrar su apoyo viendo que el resto del público se quedaba callado.

—...—Bakugo se quedó en silencio unos segundos con los ojos como platos,.atónito por la presentación realizada por el examinador.—¿¡PERO QUÉ CLASE DE MIERDA DE PRESENTACIÓN ME ACABAS DE HACER, PUTO PALETO?!—rugió Bakugo. (N/A: lo de paleto lo dice por el palillo en la boca. Es muy de la parte de . rural eso de tener un palillo en la boca.)

—Solo he dicho la verdad, Katsuki.—replicó Genma, encogiéndose de hombros.

—¡CÓMO ME VUELVAS A LLAMAR POR MI NOMBRE DE PILA, TE REVIENTO!—gritó Bakugo, fuera de sí.

—En ese caso te tendría que descalificar. Te recuerdo que soy el examinador de esta prueba.—dijo Genma con aire de superioridad.

—...—Bakugo intentó calmarse haciéndose crujir los nudillos.—Has conseguido lo que creía que era imposible, que me caigas peor que el tipo medio muerto de la tos. ¿Por qué no está él aquí?—cuestionó Bakugo.

—Está enfermo.—mintió Genma, la verdad es que había sido encontrado muerto durante su misión de obtener información sobre Kabuto después de las rondas preliminares.

—Mmm...—Bakugo entrecerró los ojos, mirando con desconfianza a Genma.

—¡Por último! —Genma pasó a dirigirse otra vez al público, gritando para hacerse oír.—¡En el cuarto combate se enfrentarán ...! —Neji dio un paso adelante pero no saludó a nadie.—¡Neji Hyuga! ¡Considerado un genio dentro de su clan! ¡Derrotó con suma facilidad a la heredera del clan Hyuga, su prima Hinata! —Al contrario de lo que ocurrió con Bakugo, los aplausos y los gritos de ánimo volvieron a sucederse entre el público. Neji miró con el rabillo del ojo a Bakugo con una sonrisa de soberbia. El rubio ceniza canalizó la ira que sentía por su pobre presentación hacia Neji.—¡El genio del clan Hyuga se enfrentará a ...!—Ino dio un paso adelante, temblorosa.—¡Ino Yamanaka! ¡Heredera de uno de los clanes más importantes de Konoha, el clan Yamanaka! ¡Especialistas en el control mental y en la reunión de información!—los aplausos perdieron intensidad, pero hubo algún que otro piropo para Ino.

Bakugo miró a Ino, sintiéndose culpable por lo que le dijo el día de ayer durante la comida en el restaurante de Barbacoa Q.

—¡A pesar que quedan unos 20 minutos para el inicio de los combates!—continuó gritando para el público.—¡Las apuestas por el vencedor final quedan oficialmente cerradas! ¡Los resultados son los siguientes! ¡Con el 31,7% de las apuestas a su favor, el favorito para ganar es Naruto Uzumaki! ¡Le siguen muy de cerca Sabaku no Gaara y Sasuke Uchiha con el 30,5% y el 30,3% respectivamente! ¡En cuarto lugar, a mucha distancia de los tres primeros favoritos, se encuentra Neji Hyuga con el 3,4%! ¡Empatados a votos con el 1,4% del total de las apuestas están Temari y Kankuro! ¡En penúltimo lugar, se sitúa Ino con el 1,2%! ¡Y en último lugar, solo el 0,1% del total de las apuestas realizadas creen que Katsuki Bakugo resultará el vencedor del torneo!—

Incapaz de controlar las emociones más tiempo, Bakugo explotó.

—¡JODIDOS PEDAZOS DE MIERDA! —gritó Bakugo, fuera de sí.—¡ME ALEGRO QUE VAYÁIS A PERDER VUESTRO DINERO APOSTANDO POR ESOS EXTRAS Y NO POR MÍ! ¡ASÍ APRENDERÉIS A NO SUBESTIMARME!—

Bakugo consiguió que el público sintiera odio hacia él, incluido los espectadores del País del Fuego. Los insultos llovieron por todas direcciones.

—¡Cállate niñato! ¡No tienes ninguna oportunidad! ¡Retírate y déjanos ver el resto de combates! —

—¡Maleducado! ¡Soy de Konoha pero quiero ver como Temari te destroza!—

—¡Me muero de ganas por ver como esa chica de Suna hace comerte tus palabras!—

—¡Desgraciado!—

—¡Hijo de puta!—

—¡HIJO DE PUTA LO SERÁS TÚ!—gritó Bakugo, acercándose a la parte de la grada donde había recibido ese insulto.—¡QUE TE FOLLEN, BASTARDO!—le hizo una peineta.

—¡Deja de actuar como un violento, payaso!—gritaron desde la grada opuesta.

—Grrrr..—Bakugo se giró y se encaminó hacia esa grada.—¡QUE TE FOLLEN A TI TAMBIÉN! —le sacó el dedo corazón.—¡ES MÁS! ¡QUE OS FOLLEN A TODOS!—

En las gradas, Sakura y Ayame estaban rojas de la vergüenza que sentían deseando que la tierra les tragara para no presenciar el espectáculo. Por otra parte, en la zona noble del estadio, al Hokage le estaba costando disimular el ataque de risa que le estaba dando. Además, habían varios pares de ojos que miraban con mucha atención al rubio ceniza. Entre ellos el Kazekage.

Lo que es seguro, es que Bakugo, de ser un don nadie para la mayoría de los espectadores había pasado a ser el foco de atención del torneo.