Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
—¡El segundo combate entre Sabaku no Temari y Katsuki Bakugo comienza ...! —anunció el segundo combate Genma.—¡AHORA!—
Unos minutos antes, en las gradas, Ayame y Sakura estaban mordiéndose las uñas por la preocupación del inminente combate de Bakugo. Kiba miraba a lo lejos con diversión como le había sentado de mal a su compañero de equipo, Naruto, el ganar por abandono de Kankuro.
—Jaja. No me gustaría estar cerca de Naruto ahora mismo. Debe estar maldiciendo a ese tipo de la arena y a todos sus ancestros. —pensó en voz alta Kiba, divertido. Luego volteó la cabeza y divisó a Kurenai y a Hinata que bajaban las escaleras a paso lento por el estado de salud de la genin.—¡Hinata, Kurenai-sensei!—gritó levantándose de su asiento. —¡Aquí tenéis unos asientos libres! —señaló la fila de atrás que tenía un par de huecos vacíos.
—Kiba-kun ...—susurró Hinata, reprimiendo a duras penas un agudo dolor que le surgió de su riñón a causa de que sus heridas aún no habían sanado.
—Vamos Hinata ...—dijo con ternura Kurenai, cogiendo del brazo a su alumna y yendo al lugar señalado por su otro alumno. Unos segundos después se sentaron. El rostro de Hinata estaba empapado de sudor por el esfuerzo. Esto alarmó a Kurenai.—Hinata, me dijiste que te encontraba bien para ver los combates, pero apenas puedes moverte sin jadear. Regresemos al hospital.—
—¡No!—dijo Hinata con un tono de voz más elevado de costumbre, temerosa de que su sensei le obligara a regresar.—Me encuentro bien, de verdad Kurenai-sensei. —mintió Hinata.—Déjeme ver los combates de Naruto-kun—
—...—Kurenai la miró unos segundos, dubitativa. Luego emitió un suspiro de resignación—Está bien, pero si veo que te pones peor regresamos al hospital al momento. Y no quiero ninguna queja por tu parte, jovencita.—
—¡Sí !—asintió Hinata agradecida.
—Y hablando de Naruto ...—dijo Kurenai viendo la pantalla gigante del estadio que señalaba que Naruto había vencido el primer combate.—¿Cómo ha sido su combate, Kiba? ¿Ha utilizado algún jutsu de los que le ha enseñado el Yondaime durante este mes?—
—Para nada.—negó con la cabeza Kiba.—Ha ganado por abandono de su rival.—
—Ya veo ...—murmuró Kurenai viendo a lo lejos a su pupilo de cabellera rubia hacer todo tipo de aspavientos. —No se le ve muy contento, la verdad.—
—Ya conoces a Naruto, Kurenai-sensei.—dijo Kiba con una sonrisa mientras apoyaba las manos en la nuca.—Prefiere perder peleando que ganar sin pelear.—
—Bueno, por lo menos aunque hemos llegado tarde no nos hemos perdido el combate de Naruto, ¿verdad que sí, Hinata?—Kurenai volteó la cabeza a su pupila. Ésta tenía la mente concentrada en la arena donde estaban Bakugo y Temari.—¿Hinata?—intentó de nuevo, pero ésta seguía en trance con la mirada puesta en la arena. Kurenai le tocó el hombro a Hinatay al sentir el tacto, ésta, salió del trance mirando confundida a su maestra.—¿Has escuchado algo de lo que te he dicho, Hinata?—
—Yo ...Lo siento ...—susurró Hinata, avergonzada y poniéndose colorada por haber ignorado a su sensei.
—¿Seguro qué querías ver los combates de Naruto, Hinata?—preguntó con una sonrisa maliciosa Kurenai, al darse cuenta del motivo de su empanada mental. Hinata miró al suelo de la grada para disimular lo mayor posible la rojez de su rostro.
—¿Qué pregunta haces, Kurenai-sensei? Por supuesto que quiere ver los combates de su compañero de equipo.—dijo Kiba, confundido por la pregunta de su sensei.
—¡Ay, Kiba! ¡Qué ingenuo eres a veces!—dijo Kurenai dando una palmada al hombro de su alumno.—Hinata quiere ver a Naruto pelear, pero estoy segura que está más interesada en otros combates ... o más bien ... en otro combate.—miró con el rabillo del ojo a Hinata que su piel ya había tomado la tonalidad de un tomate.
—¿No me digas que eres como la mayoría del público que solo quiere ver el combate de Sasuke contra el tipo de la calabaza, Hinata?—cuestionó Kiba, arqueando una ceja.
—...—Kurenai se llevó la mano a la cara con un acto reflejo. (N/A: un facepalm, vamos jaja). Emitió un suspiro de resignación por la idiotez de su alumno, pero se alarmó al no ver a Sasuke entre loas personas de la sala de la espera.—Un momento ... ¿Dónde está Sasuke?—
—Aún no ha llegado ...—respondió con angustia y tristeza Sakura, adelantándose a Kiba.
—Pero ... su combate era el segundo, justo antes del de Bakugo contra Temari. ¿Por qué no sale en la pantalla que Gaara ha ganado?—cuestionó Kurenai, confundida.
—Primero han retrasado el torneo media hora y hace unos minutos nos han explicado que el combate de Sasuke se realizará en cuarto lugar, después del de Ino.—explicó Sakura.
—¿Y el Hokage ha accedido a estos cambios?—dijo Kurenai, sin poder creérselo.
—Ya te lo he dicho antes, Kurenai-sensei.—dijo Kiba.—El combate de Sasuke contra el pelirrojo es el más esperado de todos. Por eso le están dando este privilegio.—
—Sí, debe ser eso ...—Kurenai no dijo nada más, pero algo no le daba buena espina.
Un par de chunins de Konoha sentado en unas filas más adelante de Sakura y el resto comentaban en voz bastante alta sus impresiones del torneo.
—Y pensar que ese chico ha llegado tan lejos.—dijo uno de los chunins, que llevaba una venda en mitad del rostro.
—Sí.—asintió su compañero, que le cubría la mitad de la cara su largo cabello.—Pero quien haya llegado tan lejos gracias a la suerte no avanzará más.—
—Ese chico, Katsuki Bakugo. Seguro que ha pasado porque forma parte del equipo de Sasuke Uchiha—volvió a hablar el de la cara con la venda.—No tiene ninguna posibilidad ahora que está solo.—
Hinata, Sakura y Ayame miraron con mala cara al par de chunins. Incluso Sakura tuvo que morderse el puño para no montar un escándalo.
—Es hora de que calles la boca a todos los que piensan como esos dos, Bakugo.—pensó Kurenai, convencida que el rubio iba a ganar.
—Eso es lo que pensaba al principio, pero si lo subestimáis os sorprenderéis, caballeros.—pensó Kiba, cruzándose de brazos.
—Guau, guau.—ladró Akamaru, pero de forma preocupada.
—¿Qué has dicho, Akamaru?—pensó en voz alta Kiba, contagiándose de la preocupación de su perro.
Kiba volteó la cabeza en el lugar indicado por Akamaru y divisó escuadrón ANBU escondido entre las sombras que proporcionaba el estadio. Luego desvió la mirada a otro rincón del estadio y allí también había otro escuadrón ANBU.
—¿Por qué están los ANBU aquí? ¿Ha sucedido algo?—pensó Kiba, alarmado.
De vuelta a la arena, Genma procedía a indicar que se iniciara el combate.
—¿Qué hacéis aún parados?—cuestionó Genma, irritad. —¡El combate ya ha comenzado!—
—Tranquilo, paleto.—dijo Bakugo acercándose a Temari. —Solo estaba haciendo algo de tiempo para ver si regresaba Sasuke. Pero me estoy aburriendo de estar parado sin hacer nada. Si acaba descalificado, aprenderá la lección de no dejarse embaucar de nuevo por el tuerto en sus retrasos.—
Bakugo no solo había esperado un par de minutos para dar más oportunidades para que Sasuke apareciera a tiempo, sino para idear una estrategia para el torneo.
—De nada me sirve ganar contra esta perra si luego pierdo contra el ojos raros, contra el butanero, contra el enano psicópata o contra Sasuke. El bastardo de Namikaze solo me dirá lo que sabe sobre la matanza del clan Uchiha si gano este torneo. Debo dosificarme para poder vencer. —pensó Bakugo, con una mueca.—Ahora que lo pienso ... Aunque Namikaze me haya prohibido usar grandes explosiones, el enano psicópata y el ojos raros no saben de mis explosiones .. Aunque solo pueda usar pequeñas explosiones, el efecto sorpresa que les causará jugará a mi favor. Incluso puede que con suerte Namikaze no le haya dicho nada a su hijo sobre mi particularidad... ¿Me bastará con Deku para hacer morder el polvo a esta perra? Supongo que solo hay una manera de averiguarlo ...—
—¿Así que quieres comenzar ya, rubito?—dijo Temari, acercándose también a Bakugo.—Vaya lástima. Para una cosa que estábamos de acuerdo. Lo creas o no, yo también quiero que tu amiguito venga para luchar contra mi hermano.—Bakugo arqueó una ceja, desconfiado.—Aunque con lo bien que has tratado al examinador, no creo que me pare si te acabo torturando poquito a poquito. Espero que no te rindas, bocazas.—
—¡Eso tendrías que habérselo dicho al cobarde de tu hermano y no a mí, coletitas! ¡SHINEEEEEE!—acortó el resto de la distancia con una zancada y lanzó un fuerte mandoble vertical que bloqueó a duras penas Temari con la parte metálica de su gran abanico.—
Después de un par de minutos de intercambios de golpes entre Bakugo y Temari con sus grandes armas, ésta se dio cuenta que estaba perdiendo el combate poco a poco.
—Je. Como imaginaba, no necesito de mis explosiones para acabar con esta perra. —pensó Bakugo, satisfecho consigo mismo.—Con Deku me basta para aplastarla.—
—¿Cómo es que ese mequetrefe puede blandir esa monstruosidad como si nada? ¡La maneja como si fuera un kunai y debe pesar casi tanto como él!—pensó Temari, irritada y empezando a sudar.—¡Debería ser mucho más rápida que él! Maldición, si esto sigue así acabaré perdiendo ...—
Y es que Temari no sabía que Bakugo estaba imbuyendo a Deku con su charka, tal y como le había enseñado Jiraiya, para hacerla mucho más ligera. Pero Temari iba a vender cara su derrota si es que al final Bakugo salía victorioso. Se distanció de Bakugo una decena de metros y abrió su abanico.
—Si no puedo con él, cuerpo a cuerpo, le derrotaré desgastándolo poco a poco a largo alcance. Contra el tipo que llevaba un perro no usó ningún jutsu, lo derrotó con un puñetazo. Y contra mí solo está usando su espada. Debe ser como el chico que se enfrentó a Gaara. No debe saber realizar ninjutsu ni genjutsu. Mientras esté alejada de él , ganaré.—pensó Temari, recuperando la confianza.
—¿Apenas hemos comenzado y ya empiezas a huir, coletitas?—dijo Bakugo con una sonrisa de superioridad.
—¡AHHHHHHHHH!—gritó Temari, creando un fuerte viento con su abanico.
—Tsk.—masculló Bakugo y puso a Deku enfrente suya a modo de escudo. Apenas un par de rasguños minúsculos le provocó el ataque de la kunoichi, gracias en gran parte a la protección de Deku.—¿Eso es todo lo que tienes, coletitas? —la provocó el rubio ceniza ampliando su sonrisa llena de desprecio. Se limpió una diminuta gota de sangre que apareció en su mejilla—Enhorabuena, eres igual de fuerte que un mosquito.—
—Grrrr ...—gruñó Temari, temblando de ira.—¡NO ME SUBESTIMES, MOCOSO! —tres lunas moradas aparecían en su abanico completamente extendido.—¡Tercera luna! ¡Ninpou Kamaitachi! (N/A: viento de hoz).—de nuevo viento surgió de su abanico, pero esta vez diez más potente que el ataque anterior.
—Joder ...—maldijo Bakugo, que volvió a protegerse con Deku. Pero esta vez el viento era tan fuerte que estaba a punto de volar, así que empleó chakra en sus pies para no despegarse del suelo. Una vez pasado el ataque, Bakugo ya no sonreía. Decenas de arañazos y múltiples pequeños cortes por su ropa aparecieron. —Será perra ...—
—¡Jajaja! —rió Temari.—¡Te voy a sangrar poco a poco como se le hace a los cerdos antes de comerlos! ¡Quién ríe último ríe mejor, niñato maleduca...!—
—¿Has acabado de parlotear como una cotorra, coletitas? —la interrumpió Bakugo.—Necesitarás miles de ataques como ese para empezarme a tomarte en serio, perra de mierda.—
—¡Estás muerto, maldito niñato!—gritó Temari, roja de la ira.—¡Ninpou Kamaitachi! (N/A: viento de hoz)— la kunoichi volvió a lanzar su poderoso ataque y Bakugo volvió a bloquearlo con su enorme espada. Solo, que esta vez, el rubio ceniza también se acercaba pasito a pasito a ella a pesar de estar en medio de un huracán. Bakugo actuaba como un espartano que sigue avanzando con su escudo y su lanza sin importar que le lluevan flechas de todas direcciones. El atrevimiento del rubio ceniza le causaba más pequeñas heridas pero eso no le importaba a Bakugo, que seguía con la mirada fija en su objetivo.—¡NO TE ACERQUES A MÍ, RUBITO! ¡NINPOU KAMAITACHI!—rugió encolerizada. Pero para sorpresa de ella, Bakugo seguía avanzando poco a poco como una tortuga aguardecida por su caparazón, pero en este caso el caparazón era Deku.—¡¿POR QUÉ TE SIGUES MOVIENDO?! —Temari dio un paso atrás, asustada de la visión que tenía enfrente de ella. Una bestia a punto de cazar a su presa.
—¡SHINEEEEEEEEE!—Bakugo dio un potente tajo vertical hacia abajo, que Temari esquivó por poco con un salto atrás. Una gran grieta se formó donde había golpeado. Temari intentó dar otro paso atrás, pero su espalda pegaba contra la pared del estadio. Bakugo la había acorralado a una esquina sin darse cuenta la kunoichi.—Ya te tengo, perrita insolente.—las pequeñas heridas que recorrían su cara le daba un aspecto más aterrador del que ya tenía normalmente.
—...—Temari tembló unos instantes, pero se recompuso. —Aún no he dicho mi última palabra, rubito ...—susurró con odio.—¡NINPOU KAMAITACHI!—
—¿Otra vez el mismo ataque?—dijo Bakugo, indignado. De nuevo se cubrió con Deku, pero cuando se dispersó el viento, Temari ya no estaba delante de él. Bakugo volteó la cabeza en todas direcciones pero no la veía por ninguna parte.—¿¡Dónde cojones se ha metido esa perra de mierda!?—
—¡Estás mirando en la dirección equivocada, niñato!—Bakugo oyó la voz de la kunoichi de Suna por encima de su cabeza. Estaba volando con su gran abanico a más de 20 metros de altura.—¡A ver lo que te sirve esa espada tuya si no puedes alcanzarme!—
—Perra ...—pensó Bakugo, apretando la mandíbula con fuerza de la rabia que sentía.
—No quería usar mi jutsu más potente antes de la invasión, pero de ninguna manera me perdonaría el perder contra este imbécil. —pensó Temari, molesta.
—¡Kuchiyose no Jutsu! (N/A: técnica de invocación) —gritó desde el aire Temari. Una pantalla de humo surgió de su abanico, y cuando se dispersó este humo una especie de comadreja con una guadaña apareció.—¡Kirikiri Mai! (N/A:remolino giratorio) — la comadreja descendió cortando con su guadaña todo lo que estaba en su paso en la arena. Arboles, rocas, arbustos ...
Esta vez, Bakugo colocó a Deku encima de su cabeza para darle la máxima protección aunque sabía que sería insuficiente para mitigar todo el daño que le ocasionaría. Bakugo aguantó estoicamente en su sitio, pero esta vez cuando el ataque finalizó, las heridas que tenía el rubio ceniza no eran rasguños, sino cortes de considerable profundidad por toda su piel. Lo único que quedó intacto de ese feroz ataque fue su cara. Bakugo jadeó, con múltiples gotas de sangre procedentes de sus brazos, piernas y torso cayendo a la tierra.
—¡Vaya, vaya! ¡No pensé que sobrevivirías!—gritó Temari, para hacerse oír ya que seguía a más de 20 metros volando por encima de la arena.—¡Te felicito! Ahora la pregunta que me hago es: ¿Podrás aguantar otro ataque o te desangrarás en el proceso?—dijo con malicia.
—Esa perra de mierda me está subestimando. A la mierda el jodido efecto sorpresa de los huevos. Voy a acabar con ella ahora mismo.—pensó Bakugo, clavando a Deku en la tierra.
—Estoy casi sin chakra. Necesito un par de minutos para reponerme y poder volver a atacarle. Por suerte desde aquí arriba, soy intocable.—pensó Temari, controlando su respiración para recuperar cuanto antes parte de su energía.
—Tsunade aún no te ha curado tus brazos así que tienes prohibido realizar explosiones de más de 1 metro de diámetro de potencia.—
Las palabras de Minato resonaron en la cabeza del rubio ceniza.
—¿Un metro de diámetro? ¡Suficiente para acabar con ella!—pensó Bakugo, empezando a segregar nitroglicerina y colocando las palmas de su manos orientadas a la tierra.
—¿Qué está haciendo ese rubito dejando su espada tirada? ¿Es que se ha rendido?—pensó Temari, arqueando una ceja.
—¡DEADLY MISSILE HEAD! (N/A: Cabeza de misil mortal)—rugió Bakugo haciendo una explosión de exactamente un metro de diámetro con cada una de las manos.
N/A: pensad en cuando escapa de Shigaraki y lo rescata Kirishima pero algo menos potente.
Bakugo empezó a volar a gran velocidad dejando con la boca abierta a la gran mayoría del estadio, incluida su contricante.
—¿Pero qué ...?—pensó en voz alta Temari, con sudor frío recorriéndole la cara.—¡Esto debe ser un mal sueño! —viendo que Bakugo seguía ascendiendo se bajó de su abanico para golpearle con él.—¡ATRÁS, MALDITO RENACUAJO!—trató de impactar la parte metálica en el rostro del rubio, pero con una diminuta explosión con su palma izquierda, la esquivó colocándose en la espalda de la kunoichi. Bakugo empezó a aplicar la misma llave de jiujutsu que aplicó a Zaku en el bosque de la muerte, el Mataleón. Utilizó la doblez de su brazo para oprimir el cuello de la kunoichi y someterla.—¡NO ME TOQUES, DESGRACIADO!—dijo tratando de darle codazos a su rival, pero estaba demasiado cerca de Bakugo para hacerle algún daño. Los dos estaban cayendo por la gravedad pero Bakugo no se alteró en absoluto.
—¡Es hora de irte a dormir, coletitas!—susurró Bakugo de manera escalofriante en el oído de Temari.
Bakugo aplicó aún más presión hasta restringir toda la sangre que le llegaba a la cabeza. Después de unos segundos, Temari perdió la consciencia. Bakugo estuvo ágil de reflejos para agarrar a la inconsciente temari de la cintura con un brazo mientras con el otro creaba mini explosiones para reducir la velocidad de la caída. Finalmente, aterrizó con el cuerpo de la kunoichi sin ningún daño de caída. Bakugo se acercó a Genma con Temari en sus brazos y se la entregó al examinador.
—¿A qué diablos esperas, bastardo?—dijo con desprecio Bakugo. Genma recogió el cuerpo de Temari aún en estado de shock por lo que acaba de ver.—¡Anuncia de una vez mi victoria, paleto!—
—Ehhh. Sí. Claro. —Genma salió del trance y dejó a Temari en tierra.—¡El ganador del segundo combate por KO es ...! —levantó su brazo en dirección a Bakugo—¡Katsuki Bakugo!—
Muchos espectadores se habían quedado en elmismo estado de shock que Genma. Unos segundos después de que Genma anunció el vencedor, algunos espectadores empezaban a aplaudir con fuerza a Bakugo. Poco a poco, la multitud se unió en las alabanzas y vitores a Bakugo. Una de las espectadoras más entusiasmada era una niña de unos 10 años con el pelo largo oscuro y lacio que abrazaba un osito de peluche.
—¡Wow!—abrió completamente la niña de lo sorprendida que estaba.— ¿Has visto eso, Onii-chan? (N/A: significa hermanito)—dijo la niña volteando su rostro a la izquierda donde había un joven al que su rostro le tapaba la capucha de su sudadera.—¡Ese niño tan gracioso ha volado y ha vencido! ¿No te ha parecido genial, Onii-chan?—
Su hermano encapuchado aún estaba más sorprendido que su hermana, pero por otro motivo muy diferente del de ella.
—Ese chico ...Acaba de hablar en inglés ...—pensó el encapuchado con el corazón acelerado.—Eso quiere decir ... ¡Que es como nosotros! ¡Y puede que sea la clave para regresar a nuestro mundo!—
