Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto

—Mamá... Te ofreceré sus tripas. Jajaja. Siempre soy un niño bueno y cumplo lo que prometo.—Gaara, metido dentro de la esfera de arena, estaba terminado de realizar su jutsu super concentrado que no oía lo que estaba pasando fuera.

—Estando así ya no se puede hacer nada...—masculló Kankuro.—Ese loco idiota ...—

—¿Es que Gaara está intentando arruinar apropósito el plan y todo lo demás?—cuestionó Temari, enfadada con su hermano pequeño.—Maldito Gaara ...—

Naruto aún estando alejado esta vez sí pudo oír a los hermanos de Suna.

—¿Plan?—pensó Naruto, dándole muy mala espina la reacción de Kankuro y Temari. Echó un vistazo a Sasuke y Gaara y luego a la zona donde se sentaban su padre y el Kazekage. —Tengo que advertir a mi padre que algo muy raro está sucediendo.—

Otro que no estaba contento con la actitud de Gaara era Baki, jonin de Suna y sensei del pelirrojo y sus dos hermanos.

—Ese Gaara... ¡no sabemos cuándo recibiremos la señal!—pensó Baki desde las gradas, furioso con Gaara.

Pero Gaara no era el único que estaba preparando un poderoso jutsu. Sasuke, que seguía pegado en la pared con sus pies impregnados con chakra, estaba comenzando a realizar los sellos de su nuevo jutsu. Cuando acabó de realizar el último sello, una gran cantidad de chakra mezclada con electricidad emanaba de su mano izquierda.

—No me digas que ...—Guy volteó el rostro en dirección a Kakashi. El experto en taijutsu fue de los primeros en darse cuenta del jutsu de Sasuke ya que se lo había visto infinidad de veces a su gran rival Kakashi.

—He supervisado el entrenamiento de Sasuke en lugar del de Bakugo no porque sea mi preferido. Sino porque ese chico es muy similar a mí.—dijo Kakashi, poniendo toda su atención en los movimientos de Sasuke.

—Activación corporal ...—pensó en voz alta Guy.—Ya veo. Por eso has querido que incrementara su velocidad y que dominara el taijutsu.

—Así es.—dijo Kakashi, cerrando su único ojo.

—Increíble ...—dijo con asombro Sakura.—No puedo usar el Byakugan como el clan Hyuga, pero aún así ver su chakra claramente con mis ojos normales. ¿Cómo lo está haciendo?—

Sasuke corrió por la pared con el brazo izquierdo cargado de chakra y de chispas y emitiendo un sonido similar al graznido violento de centenares de aves. Su velocidad se incrementaba poco a poco y siguió incrementándose cuando tocó el suelo. Continuó corriendo hasta quedar a centímetros de la esfera de arena. Entonces gritó:

—¡CHIDORI! (N/A: millar de pájaros)—

Lo que antes había sido un muro indestructible, ahora parecía tan débil como la mantequilla cuando el chidori de Sasuke impactó en la esfera de arena. El brazo izquierdo de Sasuke siguió avanzando hasta alcanzar el hombro de Gaara.

Kakashi y Sakura sonrieron. El combate parecía decidido. Pero ni Sakura ni Kakashi eran los que más estaban contentos por el progreso de Sasuke. Esa persona era el Kazekage.

—Sin duda serás mío.—pensó el Kazekage relamiéndose por debajo de la máscara.

La agitación y excitación que sentía el Kazekage no pasó desapercibida por Minato, que se sentaba a menos de dos metros de él. La desconfianza que venía sintiendo toda la mañana con el Kazekage se transformó en preocupación absoluta.

—He oído rumores que el cuarto Kazekage no es un padre ejemplar. Pero aún así ¿qué clase de Kage se alegraría de ver como la gran esperanza de su villa esté apunto de caer derrotado?— pensó Minato, con una gota de sudor frío recorriéndole la frente.—A no ser que la persona que esté aquí sentada no sea ...—su pensamiento quedó interrumpido por la aparición de su hijo.

—¡Padre tengo que contarte algo que acabo de escuchar!—dijo Naruto, recobrando el aliento ya que había acudido allí con la mayor rapidez posible.

—Ahora no, Naruto..—dijo Minato sin mirarle a la cara, ya que toda su atención estaba centrada en el Kazekage que sonreía siniestramente debajo de su máscara.

—¡Pero padre, es muy importante! ¡Tienes que escucharme!—

—¡Te he dicho que ahora no!—dijo Minato, perdiendo algo la compostura por la actitud del Kazekage.—¡Este lugar está reservado para los Kages! ¡Vuelve a la sala de espera con el resto de participantes!—

—Pero padre, yo ...—Naruto miró al suelo intimidado, jamás había visto a su padre alzarle la voz.

—Hokage-dono, no veo el motivo por el que estés tan alterado. Déjale hablar al pobre chico.—

—Esto ...—El genin se quedó sin habla. Se había olvidado completamente de lo que iba a decir por la bronca de su padre.

—Kazekage-dono ...—Minato apretó los puños con fuerza, con infinita ira en sus ojos.—Creo que usted y yo deberíamos hablar a solas un momento.—

—¿Qué cosa tan importante has escuchado, Naruto-kun?—insistió el Kazekge, ignorando completamente a Minato.

—Kazek...—

—¡Cierto! —Naruto interrumpió a su padre al recordar lo que quería decir.—Desde que se retiró mi oponente algo no me huele bien padre. Y he oído del chico de las marionetas y de la chica del abanico que Gaara estaba arruinando el plan. No creo que les importe en absoluto este torneo y convertirse en chunins. Sé que algo malo están tramando, padre. Lo presiento.—Luego se acercó al Kazekage.—Tú debes saber lo que planean tus hijos. Dínoslo ahora mismo.—Éste simplemente agrandó su ya amplia sonrisa que tenía debajo de su máscara

—¡Naruto! ¡No me hagas volver a repetirlo! —gritó Minato alzándose de su butaca-—¡Vete de aquí de una vez y vuelve a donde estabas!—

Un grito sobrenatural proveniente de la esfera de arena hizo que Minato se despistara un instante y volteara la cabeza en dirección a Gaara.

—¡SANGREEEEE! ¡MI SANGREEEEEEEEE!—rugió Gaara haciéndose oír por todo el estadio

Cuando Minato volvió a poner toda su atención en el Kazekage. Ya era demasiado tarde. El rostro del Hokage se volvió pálido, formándose un nudo en la garganta al ver como el Kazekage retenía a su hijo apuntándole con su kunai el cuello del genin. Raido y los otros dos jonins que estaban como guardaespaldas del Hokage desenvainaron sus armas apuntando con ellas al Kazekage. Pero con un simple movimiento con la mano, Minato les ordenó que las guardaran.

—Suéltalo. Orochimaru ...—dijo Minato arrastrando las sílabas con odio.

—Vaya, vaya. Hokage-dono.—Orochimaru se quitó la máscara y se arrancó la falsa piel que cubría su verdadero rostro.—¿Desde cuando lo has sabido? Bueno, supongo que no importa. Por un lado me impresionas. Pero por el otro lado me decepcionas. ¿Qué padre no le enseña a su hijo que es peligroso hablar con desconocidos, Minato-kun? Kukukuku.—rió, relamiéndose con su larga lengua.

—¡No le hables así a mi padre! ¡Es el ninja más .. Gegrhedhjas ...—Naruto no pudo emitir más sonidos inteligibles ya que Orochimaru estaba presionando con su antebrazo el cuello.

—¡Orochimaru, basta! ¿Qué es lo que quieres?—preguntó Minato, sintiéndose impotente.

—Kukukuku.—volvió a reír Orochimaru aflojando la presión en el cuello de Naruto para alivio del Hokage.—Quiero lo mismo que tú, Minato-kun. Quiero que hablemos a solas. —

Mientras pasaba todo eso en la grada de los Kages, en la arena también la cosa estaba movidita.

—¡ES MI SANGREEEEEEEEE!—volvió a rugir Gaara con una voz que no parecía que le perteneciera.

Sasuke retiró su brazo de la esfera de arena, aterrorizado. Y dio un gran salto hacia atrás al ver como un extraño enorme brazo monstruoso salía del agujero que había ocasionado con el chidori y se acercaba rápidamente hacia él para aplastarle. El brazo monstruoso retornó a la esfera de arena sin haber podido alcanzar a Sasuke.

Unos segundos más tarde, la esfera de arena se deshizo dejando ver a Gaara con el hombro herido y lleno de sangre. No había ni rastro de ese extraño brazo monstruoso. Pero lo que más le extrañó a Sasuke es ver que milagrosamente caían miles de plumas de la nada.

—¿Un genjutsu?—pensó Sasuke.—¡Disipar!—

No fue el único que anuló el único que anuló el genjutsu. Sakura, Temari, Kankuro, la mayoría de chunins y todos los ANBUS y jonins que estaban presenten en el estadio también disiparon el jutsu.

El resto del estadio, incluyendo a Ayame, Lee, Choji, Kiba, Shikamaru y Akamaru se quedaron dormidos por el jutsu.

Aunque también hubo una persona que no era ninja que resistió el genjutsu. Killua Zoldyck. Que se llevó a su hermana Alluka, que sí dormía como un angelito, a un lugar seguro.

Una gran explosión proveniente de la zona donde estaban los Kages hizo que tanto Sasuke como los que no habían caído dormidos voltearan la cabeza en esa dirección.

—¡EMPIEZA LA MISIÓN!—pensaron a la vez Baki, Temari, Kankuro y el resto de ninjas de Suna que estaban en el estadio.

—¡HOKAGE-SAMAAAA!—gritó Guy llevándose las manos al rostro.

—Minato-sensei ...—pensó Kakashi, preocupado.

—¡Nosotros nos encargamos!—dijo el líder de un escuadrón ANBU de Konoha que pasaba en ese momento al lado de Guy y Kakashi. El líder y el resto del escuadrón se dirigían a la zona de la explosión a toda velocidad.

Sasuke alzó la vista, extrañado de un extraño muro púrpura que se alzaba del tejado más alto del estadio.

—¿Qué demonios está pasando?—pensó en voz alta Sasuke, pero volvió a mirar al frente al oir los pasos vacilantes del herido Gaara acercarse.

—¡Detente, Gaara!—dijo Temari. Tanto ella como su otro hermano saltaron desde las gradas a la arena para situarse a los costados del pelirrojo.

—Te mataré ...—susurró Gaara mirando con odio a Sasuke. Dio un par de pasos más pero Kankuro se puso en frente suyo.

—¡No tiene sentido seguir luchando, Gaara! ¡No olvides nuestra misión!—le recordó Kankuro.

—¡Apártate!—ordenó Gaara empujando a su hermano bruscamente.

Baki también apareció con rostro enfadado.

—¿Qué estáis haciendo vosotros tres todavía aquí? —dijo mirando a los tres genins.—¡La misión ya ha comenzado!—

Gaara se llevó las manos a la cabeza, dolorido.

—¡Argg!—el dolor era tan grande que cayó de rodillas.

—¡Gaara! ¿Qué te pasa?—preguntó Kankuro, preocupado por el plan.

—Puede que la herida sea peor de lo que pensábamos ...—reflexionó Temari.—Además, ha utilizado casi todo su chakra.—

—¿Entonces no puede hacerlo?—quiso saber Kankuro.

—No puede hacerlo ahora.—negó con la cabeza Temari.

—Idiota...—masculló su sensei.—Eso es lo que pasa por tratar de transformarte en la forma totalmente poseída sin esperar la señal.—

—¿Y qué hacemos ahora, sensei? —cuestionó Kankuro.—¿Quieres que hagamos esto sin Gaara?—

—Gaara es el as en la manga de Suna. Tenemos que conseguir que Gaara luche sea como sea. Iros por un tiempo de aquí. Y curad las heridas de Gaara. Cuando el chakra de Gaara se recupere continuaréis con la misión.

—¡Entendido!—dijo Kankuro, que pasó el brazo de Gaara en su hombro para ayudarle a incorporarle.

—¿Y tú qué harás, sensei?—preguntó Temari.

—Yo detendré a éstos.—contestó Baki, refiriéndose a Sasuke y al examinador, Genma.

—¿Crees que todo va a ir como quieres?—dijo Genma sacando su kunai.

—Yo haré que vaya así.—replicó Baki con seguridad en sí mismo.

Después de eso Temari y Kankuro, que llevaba a Gaara, se esfumaron trepando por la pared del estadio hasta desaparecer de la vista de Genma, Sasuke y todos los que estuvieran en el estadio.

—Tsk.—masculló Genma.—¿Es Orochimaru el que ha montado esta fiesta?—preguntó Genma a Baki. Sasuke reaccionó con sorpresa al nombre del causante de su sello en el cuello.

—Quién sabe. ¿Por qué no nos divertimos tú y yo un rato?—dijo Baki con una sonrisa arrogante.

—Sasuke ...—susurró Genma para que solo lo oyera el susodicho.—Lo siento, pero el Examen de Chunin acaba aquí. Tú ya tienes el nivel de un Chunin. Si eres un ninja de Konoha, sé útil a Konoha.—

—Así que quieres que continúe la lucha y derrote a ese Gaara, ¿verdad?—dijo Sasuke.

—Sí. Pero no lo persigas demasiado lejos. A partir de ahora, esto ya no es un examen. Es la realidad.—

—Entendido.—dicho esto, Sasuke fue a perseguir a los genins de Suna.

—¡No te irás de aquí!—Baki le lanzó tres kunais que interceptó Genma no pudiendo impedir que Sasuke también saliera del estadio.—Maldita sea ...—

Kakashi que se mantenía luchando contra un par de jonins del sonido, pudo ver como Sasuke perseguía a Gaara y a sus dos hermanos.

—Sasuke...—pensó Kakashi mientras le daba una patada en el rostro a uno de los dos jonins del sonido.

Una grandísima explosión proveniente de las murallas de la Konoha se escuchó por toda la villa, incluyendo nuestro protagonista, Katsuki Bakugo, que se estaba recuperando de las heridas contra Neji en la enfermería gracias a la ayuda de Hiashi. La explosión le pilló mientras buscaba a Deku para ver el combate entre Sasuke y Gaara. Aunque recordó que se la había dejado clavada en la arena.

—Mierda, es verdad ... La dejé clavada en la arena cuando peleé contra Neji.—murmuró Bakugo. Así que Bakugo salió de la enfermería sin Deku, pero cuando dio un paso fuera de la sala sintió un pequeño temblor y oyó una gran explosión.— ¿Y ahora qué pasa?— (N/A: esto es lo último que sucede en el capítulo 146: Torneo chunin 9ªParte.)

Bakugo salió de allí mientras terminaba de estirar. Lo que vio al salir le petrificó. Lo primero que le llamó la atención fue a extraña barrera púrpura que se alzaba en el techo de enfrente. Su confusión aumentó al ver a los espectadores dormidos en las gradas. Y lo que le acabó de rematar fue la visión de múltiples cadáveres de ninjas tirados por la arena. Había de Konoha, de Suna y ... Y del Sonido.

Se le encendió la bombilla en ese instante desapareciendo todo rastro de confusión.

—Lo único que sé es que existe el rumor de que Orochimaru pretende invadir Konoha pronto. Pero no sé cuando ni como pretende conseguirlo. ¡Te juro que no sé nada más!—

N/A: nota de autora, repasad el capítulo 126: La larga noche 8ªparte.

Bakugo le vino a la mente el recuerdo de las palabras de su última víctima, Tomoe, poco antes de estrangularlo. La alegría y esperanza que había experimentado las últimas 24 horas después de la conversación con Sakura, la promesa de Minato y el perdón de Ino desaparecieron por arte de magia.

La venganza y el odio se volvían a adueñar del alma de Bakugo. Miró, entrecerrando los ojos, la barrera púrpura. No podía saber quién había creado esa barrera. Pero su instinto le decía que era cosa de Orochimaru. Y rara vez su instinto se falla haciendo chispas con su manos.

—Orochimaru ...—murmuró Bakugo con odio, haciendo chispas con sus manos. Voló en dirección a la barrera hacinedo miniexplosiones.—Acabaré contigo y con tu jodido esbirro cuatro-ojos... ¡MUÉSTRATE OROCHIMARU!—