Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
Un par de lágrimas resbalaron del rostro de Bakugo cuando finalmente salió disparado como un cohete al centro del estadio donde ninjas de Konoha combatían en inferioridad numérica contra ninjas de Suna y Oto. Estaba tan distraído por el miedo a perder a su padre adoptivo que ni siquiera oyó el lamento de Orochimaru porque se escapara su presa de sus colmillos.
Bakugo mientras volaba gracias a su quirk divisó a Kakashi y el sensei de Lee en una de las gradas, donde dormían cientos de espectadores, siendo rodeados por más de una treintena de ninjas de Suna y de Oto. Usó su quirk en las plantas de los pies (N/A: recordad que en el combate contra Neji aprendió a hacerlo) para ganar velocidad.
Todos los combatientes, incluidos Kakashi y Guy, en aquella zona detuvieron instantáneamente la pelea y voltearon en dirección a Bakugo al oir las mini explosiones que éste provocaba para volar. Les pilló a todos de sorpresa la aparición del rubio ceniza, sobretodo a un despistado ninja de Oto al que Bakugo apoyó una mano en su cabeza al aterrizar. No dudó un segundo en reventarle la cabeza con una explosión tal y como hizo en la cueva de Orochimaru al rescatar a Uraraka. Su sangre salpicó la camiseta y el rostro del rubio ceniza.
—¿Bakugo?—pensó sorprendido Kakashi por verle. Estaba seguro que el genjutsu de los enemigos le habría dormido como tantos genins de su edad. Pero lo que más le sorprendió fue la sangre fría para matar a un enemigo.—¿Es este el mismo Bakugo que me detuvo de matar a Zabuza un par de meses atrás?—.
Y es que, aunque Kakashi a la edad que creía tener Bakugo ya había matado a decenas de ninjas, jamás había visto a su alumno matar a nadie por mucho que le gustara gritar SHINEEE a todo el mundo.
Pero no era el mejor momento de ponerse a pensar. Estaban librando un combate de vida o muerte. Un par de ninjas se abalanzaron sobre Bakugo para vengar a su compañero muerto, pero éste contraatacó con una combinación de puñetazos y patadas que les mandó al suelo magullados.
—¡El poder de la juventud está contigo, Bakugo! —exclamó con admiración Guy mientras pateaba el rostro de un ninja de Suna.—¡Eres digno de ser alumno de mi máximo rival!—
—¡Cíclope!—Bakugo ignoró las alabanzas de Guy y se dirigió a Kakashi mientras bloqueaba con uno de sus kunais el ataque con katana de un chunin de Oto. —¡Tienes algo que me pertenece!—
—¿Eh?—a Kakashi le costó un par de segundos averiguar el significado de la frase del rubio ceniza. Y se acordó de que aún cargaba con la espada originaria de Zabuza en su espalda.—¡Es la última vez que te hago este favor, Bakugo!—lanzó a Deku al aire y esquivó con una voltereta los shurikens lanzados a su izquierda.—¡Por tu culpa puede que me haya salido joroba! ¡No sé como aguantas con ese peso muerto tanto tiempo!—
—Je.—sonrió rubio ceniza saltó y agarró a Deku por su empuñadura en el aire. Al aterrizar partió por la mitad a otro chunin del sonido.—¡No te quejes tanto, cíclope! ¡Deku y yo vamos a hacer grandes cosas esta tarde!—exclamó dirigiendo una mirada aterradora a los oponentes que tenía enfrente.
—¡Bakugo-san! —dijo Guy bloqueando con su puño una patada dirigida a su rostro.—¡Quería darte las gracias por tu intervención para traer de vuelta a la princesa Tsunade! ¡El Hokage me lo ha contado todo! ¡Lee y yo te estaremos eternamente agradecidos!—
—¡No es el momento de dar las gracias, cejotas senior! —replicó Bakugo con una mueca. Dio un paso atrás para esquivar un ataque de un hombre enorme que portaba una maza.—¡Pero si quieres agradecérmelo empieza matando a cuantas perras de Orochimaru veas! ¡Empezando por ésta! —Bakugo le dio un patadón en la traquea de otro ninja del sonido que le impidó respirar hasta finalmente morir por asfixia.
Y es que a pesar del cambio en Bakugo, éste solo dirigía su furia asesina en aquellos ninjas que portaban la bandana del sonido. Con los ninjas de Suna se limitaba a esquivar sus ataques o golpearles para dejarlos inconscientes.
El combate siguió un par de minutos. Pero por mucho que acabaran con más de diez hombres en dicho período. Otros veinte ninjas de Suna y Oto aparecieron de otras zonas del estadio para apoyar a sus compañeros y dar muerte a Guy, Kakashi y Bakugo.
—¡Diossss! ¡No paran de venir extras!—maldijo Bakugo.—¡Si sigue esto así no podré ayudar a Namikaze!—dijo echando un vistazo a la barrera púrpura
—¿Eh? ¿Minato-sensei está en peligro?—cuestionó Kakashi, empezando a jadear un poco por el esfuerzo. —Sé que está encerrado en esa extraña barrera con Orochimaru pero no creo que tarde en salir de allí. Al fin y al cabo es el Rayo Amarillo de Konoha. El hombre más fuerte del mundo.—
—Pero te olvidas que Orochimaru es una sucia tramposa serpiente que tiene de rehén a su hijo el butanero.(N/A: recordad que le llama así por que va vestido de naranja como las bombonas de butano)—replicó Bakugo dando un paso al frente para dar un cabezazo a una chica de Suna.
—¿Naruto?—pensó en voz alta Kakashi, alarmado mirando la prisión de llamas púrpuras con más interés.
—Si ya de por sí es malo tener a Orochimaru de rival, el muy maldito ha capturado a Naruto.—dijo Guy mirando también a la prisión con la misma preocupación que su máximo rival.—¿Qué hacemos Kakashi?—
—...—Kakashi dudó unos segundos.
Todo se estaba poniendo muy cuesta arriba para él y sus seres queridos.
Había enviado a Sakura y Shikamaru para apoyar a Sasuke en una misión casi suicida contra Gaara y sus hermanos.
Su sensei Minato no podía luchar con todas sus fuerzas por culpa de que Orochimaru tenía a su hijo de rehén.
Y ellos tres estaban casi en las últimas por el uso del chakra. Aunque los tres, sobretodo Guy y él, eran mucho más fuertes que sus oponentes. Ellos estaban reventados y sus rivales estaban descansados y les multiplicaban por diez en número.
Guy acababa de regresar de una misión hoy y había estado más de dos días sin dormir para llegar a tiempo para ver a su alumno Neji pelear (cosa que ni siquiera pudo hacer).
Bakugo ya había tenido dos enfrentamientos en el torneo.
Y él había llegado tan tarde por el entrenamiento de última hora con Sasuke. Para no cansar a Sasuke había cargado con él a una velocidad muy superior a la normal y eso le había fatigado más de la cuenta. Por no hablar, del uso continuo que estaba haciendo ahora del sharingan y de mantener la invocación de Pakkun (N/A: el perro carlino que habla).
—Solo nos queda seguir luchando y confiar en el Yondaime. —terminó de decir Kakashi
—¡Pues yo propongo que acabemos con estos jodidos extras lo antes posible y luego tratemos de destruir esa puta barrera entre los tres!—dijo Bakugo, mientras le rompía el cuello a otro ninja de Oto.
—No.—negó con la cabeza Kakashi.— Hay dos escuadrones ANBU a la espera de entrar por si cede la barrera. Si resultamos victoriosos, seremos más útiles ayudando en otras zonas de conflicto. Además Bakugo, tengo una misión para ti. Una misión de rango A—
—¿Misión de Rango A?—cuestionó Bakugo dándole un puñetazo en los huevos a un grandullón de Suna que le dejó KO al instante.
—Sasuke fue tras Gaara nada más empezó esta locura. Sakura y Shikamaru que fueran tras él. Pero ...—
Bakugo miró atentamente a su sensei a pesar de la situación en la que se encontraba. Aún rodeado de enemigos con ganas de desquitarse con él. Y es que las ganas de pelear y matar a seguidores de Orochimaru le habían hecho olvidar el por qué había abandonado a Minato y su deseo de vengarse del reptil. Debía ayudar a sus amigos
—¡Ahora vete ya y echa una mano a tus amigos y compañeros que están luchando por Konoha, Katsuki Bakugo—
Aún tenía fresca en la memoria las últimas palabras de su padre adoptivo. Apretó los puños con fuerza.
—¿Pero qué Kakashi? —se puso serio Bakugo.—¡No te quedes callado y di lo que te ronda la cabeza!—
—Solo mandé a Sakura y Shikamaru porque un grupo más grande los retrasaría. Siendo solo ellos será mucho más difícil que sean visibles por nuestro enemigo. Fue la decisión más acertada pensando en los ninjas de Suna y de Oto. Pero ...—recordó ese extraño brazo que salió de la esfera de arena.— Ese chakra no era normal. Sabaku no Gaara no es un chico normal. Creo que esconde algo horrible en su interior. Me preocupa que no sean capaces de derrotar a Gaara. Y si él gana, estoy seguro que acabará con ellos de la manera más despiadada pos...—
—¿¡Dónde!?—interrumpió Bakugo dejándole de resultar divertido el enfrentamiento que estaba teniendo con esos ninjas de Suna y de Oto.—¿Dónde están, Hatake?—preguntó aunque lo dijo en un tono más de una orden que de pregunta.
—Al suroeste. En la profundidad del bosque—respondió Kakashi señalando un hueco en la pared del estadio.—Pakkun está con ellos. No sé ningún otro perro que pueda invocar que tenga la habilidad de hablar como un humano. Debería acompañarte. Soy experto en seguir rastros. Pero si te acompaño ...—miró a Guy con preocupación. Y es que de los tres, el más cansado era él por su viaje sin descanso para llegar a tiempo al torneo.
—¡No te preocupes por mí, Kakashi!—Guy levantó el pulgar.—¡Ve con tu alumno! ¡Que el poder de la juventud esté con vosotros!—
—...—Kakashi asintió. Era una muerte casi segura para su amigo el dejarlo allí solo. Pero también lo era la de sus alumnos si su instinto con Gaara estaba en lo correcto.—¡Bakugo, en ...!—
—¡No!—interrumpió Bakugo que sonreía por ver algo en la grada que le dio una idea.—Tengo un plan. Tú quédate aquí a ayudar al cejotas senior. Yo me encargo de traer de vuelta a esos idiotas y de acabar con el tapón sin cejas.—
—¡Limítate a detener a Sasuke e ir a un lugar seguro! ¡No luches contra Gaara!—gritó Kakashi.—¡No hagas ninguna locura, Bakugo!
Bakugo recordó las palabras de Minato al oír a Kakashi.
¡No hagas ninguna locura como la que acabas de hacer! ¡Y si vas a hacer algo así que sea para ayudar a tus amigos o a la aldea!
—Haré las locuras necesarias para salvar a mis amigos, Hatake.—dijo Bakugo mirando el punto interesente que había visto en las gradas. Puso sus palmas de las manos en posición para salir disparado con explosiones.—Al fin y al cabo soy un chunin de Konoha.—les dio la espalda a unos anonadados Guy y Kakashi. Giró la cabeza una vez más.—¡Ahh! ¡No dejéis que estos jodidos extras os maten o si no os mataré!—
Después de decir eso volvió a volar con sus explosiones esquivando ataques de kunais y shurikens por todos lados.
—¿Ha sido impresión mía o tu alumno acaba de decir que es un chunin, Kakashi?—preguntó Guy, con un tic en el ojo.
—...—Kakashi se quedó callado. Y es que eso no era lo importante de lo dicho por Bakugo. Sino el hecho de decir que hará las locuras necesarias para salvar a Sakura y Sasuke. Las locuras necesarias ... ¿Eso incluía ...? Kakashi tragó saliva con dificultad y no quiso pensar más en aquellas palabras que le provocaban un escalofrío por el destino de su alumno.—Bakugo ...—susurró con miedo viendo como se alejaba el chico.
