Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
—¡JAJAJAJAJA! —rió Gaara de forma siniestra y maligna.— ¿Y AHORA QUIÉN ES EL QUE MIENTE? ¡NO QUIERES QU MUERAN POR QUÉ NO ERES UN VERDADERO MONSTRUO COMO YO! ¡ERES DÉBIL! ¡ESTA VEZ NO ME DEJARÉ CONVENCER DE DEJAR A MIS PRESAS ESCAPAR! ¡TENDRÁS QUE MATARME MIENTRAS TRATAS DE PROTEGER A ESOS ESTORBOS!—
—Tsk.—masculló Bakugo, molesto por el cambio en la situación.—Joder, coletitas. Ojalá te hubieras metido la lengua en el culo. Estabas más guapa con la boquita callada.—
Gaara golpeó una y otra vez con su brazo demoníaco la espada de Bakugo que estaba realizando la función de pared para protegerlo a él y a los hermanos de Gaara.
—¡VAMOS, KATSUKI BAKUGO! ¿DÓNDE HA QUEDADO LA MIRADA FRÍA Y DESPIADADA DE ANTES? ¡NO ME GUSTA ESTA NUEVA MIRADA TUYA!—rugió Gaara, deteniendo momentáneamente su acometida. —¡SI SIGUES PROTEGIÉNDOLOS, NO TARDARÉ EN DEVORAROS A LOS TRES! ¡VUELVE A SER EL DE ANTES, KATSUKI BAKUGO! ¡NOS LO PASAREMOS MUCHO MEJOR EN EL JUEGO DE LOS MONSTRUOS!—
—Qué puto pesado con los gritos ... Seguro que a Deku le han caído babas ... —dijo para sí Bakugo. Los golpes como un martillo pilón del brazos endemoniado volvieron—Joder, casi prefería que gritara. Al menos mientras grita no me ataca ... Coletitas, escúchame. Si quieres salir de aquí con vi...— Bakugo se calló al sentir como un frío metal le rozaba el cuello. Miró con el rabillo del ojo. Temari sostenía con un brazo al inconsciente Kankuro y con la otra mano apuntaba al cuello de Bakugo con un kunai. —Curiosa forma tienes de agradecer a quién te ha salvado la vida, coletitas.—
—Qué tú seas un idiota que salva a sus enemigos no significa que yo tenga que serlo, rubito.—replicó Temari, aunque haciendo un esfuerzo enorme para que no le temblara la voz. Bakugo se mantenía impasible, sus dos brazos estaban ocupados en mantener la protección de Deku con firmeza para impedir que los violentos golpes de Gaara llegaran a su objetivo—Te advertí después de nuestro combate que te arrepentirías de no haberme matado. Yo no dudaré en matarte. Aunque bueno, puedes pensarlo como un favor que te estoy haciendo. Mejor morir a mis manos de manera indolora a que te devore mi hermano. Considéralo un acto de piedad de mi parte, Bakugo.—Temari apretó más el kunai haciendo un hilillo de sangre procedente de su arteria carótida.
—¿Sabes que soy lo único que impide que tú psicópata hermano os asesine a ambos , verdad? —dijo Bakugo, sin alterarse lo más mínimo. —El enano os hará carne picada.—
—Ya lo creo que nos asesinará. —asintió Temari, con una sonrisa fingida.—Y de la manera más cruel posible que pueda imaginar por haber matado a su juguetito.
—¿Y entonces?—Bakugo arqueó las cejas, confundido. La sorpresa casi le juega una mala pasada ya que volteó la cabeza en dirección a la rubia y apunto estuvo de recibir un golpe mortal del pelirrojo que le rozó el cabello. Volvió a poner todo su esfuerzo en la defensa con Deku—¿Es que no quieres vivir?—
—¡Claro que quiero vivir!—dijo Temari, resoplando. Estaba indignada—¡Todo es por tu culpa, Katsuki Bakugo! ¡Gaara se ha desentendido del plan para jugar contigo! ¡Ya debería haber despertado al monstruo! ¡Y en cambio está aquí, perdiendo el tiempo contigo! ¡Y encima libera a Sasuke porque tú se lo pides! ¡El plan era capturar a Sasuke y que él despertara! ¡Lo has arruinado todo, Bakugo! ¡Gaara está obsesionado contigo! ¡Por eso tengo que matarte! ¡Por la misión!—
Temari apretó los dientes y trató de seccionar el cuello del rubio, pero el temblor de la mano no cesaba. Además el corazón le iba mil por hora y la cabeza estaba a punto de estallarle.
—¡Venga! ¡No dudes ahora! ¡Esto es por la misión! ¡Por Suna! —pensó Temari, que apenas podía tragar saliva por el nudo en la garganta que se le había formado.—¡Vamos!—
—¿Has matado a alguien alguna vez, coletitas?—los pensamientos de Temari fueron interrumpidos por la voz grave y seria del rubio ceniza. La chica casi suelta el kunai del susto que se llevó.
—¡Ja!—Temari se recompuso del miedo.—¡No serás el primero que muera delante de mis ojos! ¡No te creas especial, Bakugo! —respondió con arrogancia.
—Eso no es lo que te preguntado. Déjame adivinar, tu hermano-demonio es el que hace el trabajo sucio en las misiones y vosotros sois los niñeros para evitar que se descontrole. —expresó Bakugo sin emoción alguna. —O dicho con tus palabras. Sois los niñeros que tratan que el monstruo siga dormido.—
—¡CÁLLATE!—gritó Temari con lágrimas en los ojos, que se las limpió rápidamente con el dorso de la mano haciendo que momentáneamente dejara de apuntar a Bakugo con un kunai.—¡No me conoces! ¡No conoces a Gaara!—
—Pues déjame conoceros mejor . ¿Por qué quieres ahora que tu hermano despierte el monstruo?—preguntó Bakugo, mientras bloqueaba un ataque de shurikens de arena de Gaara. —Y si ese engendro del infierno no signfica que tu hermano ya ha despertado al monstruo ...— Bakugo bajó a Deku viendo que Gaara volvía a pausar sus ataques. Aunque era difícil reconocerlo con ese nombre ya que salvo sus pies humanos, el resto del cuerpo se había transformado en un mapache demoníaco repleto de arena. —...¿Qué cojones pasará cuando el enano despierte al monstruo?—
—Que Konoha experimentará el horror como nunca antes desde el ataque del Kyubi. Solo que esta vez el Rayo Amarillo de la Hoja no podrá hacer nada para evitar la destrucción de la aldea.—explicó Temari, su determinación volvió en ella, clavó con más fuerza el kunai— Y para contestarte a tu primera pregunta ... Porque soy una ninja de Suna, leal a mi padre, el Kazekage. Cumpliré mi misión aunque me cueste la vida y mi alma.¡AAAAAHHHHH!—gritó para darse valor. Cogió impulso con el brazo para clavar el kunai en el cuello del rubio pero cuando estaba por clavárselo una patada de Pakkun hizo que desviara la trayectoria.— ¿Pero qué ...?—
—¿Te has vuelto loca?—dijo el perro de Kakashi, molesto.—Tu misión ya ha fracasado. No compliques más las cosas. Minato es el hombre más fuerte del mundo. El hombre que fue capaz de derrotar al temible Kyubi no tardará en deshacerse de Orochimaru en la torre del Hokage. Es cuestión de tiempo que venga y derrote a esa cosa. Bakugo solo tiene que aguantar unos minutos más. Si te portas bien y no molestas, dejaré que toques las almohadillas de mis patas. Son suaves y mulliditas ...—
—¿Eh?—Temari le dio un tic nervioso en el ojo
—Tsk.—masculló Bakugo, despreocupado del intento de asesinato de Temari.—Siento desilusionarte, chucho parlanchín. Pero yo no estaría tan convencido de que Namikaze aparezca pronto. Orochimaru se parece a una serpiente, pero es una jodida rata que tiene a su hijo como rehén.—
—¡No me digas!—dijo Pakkun con los ojos como platos.— Mmmm ... Esto se complica. Cuando me convocó Kakashi vi las figuras inconfundibles dentro de esa extraña barrera de Orochimaru y Minato ... No me percaté que Orochimaru tenía a Naruto ... Por desgracia, nuestra vista no es tan buena como nuestro olfato y nuestro oído.—
—¿Orochimaru?—dijo Temari ignorando que estuviera escuchando conversar un perro
— Traidor de Konoha, alto, piel pálida, pelo largo, lengua viperina ...—lo empezó a describir Pakkun.
—Y que hacer ver como un amable gatito a tu hermano en comparación. —culminó Bakugo que no quitaba la vista de Gaara. —¡AGACHAOS!—gritó, al ver como esta vez Gaara lanzaba decenas de shurikens de arena haciendo imposible que con Deku pudiera bloquearlos a todos.
Por instinto, Temari obedeció a pesar de haber intentado matar al rubio apenas unos segundos antes. También dejó caer a Kankuro en la gruesa rama en la que estaban apoyados. Pakkun no necesitó agacharse ya que de por sí era muy bajito.
—Ya sé quien es Orochimaru.—repuso Temari con mala cara.— Es el líder de Oto. Me refiero a por qué creéis que es él el que se está enfrentando al Rayo Amarillo cuando es mi padre, el Kazekage, el que lo está haciendo.—
—Es cierto que el que estaba en la torre con Minato llevaba el ropaje del Kazekage, pero era sin duda Orochimaru. Jamás podré olvidar su peculiar rostro.—dijo Pakkun.
—¡Mient ...!—pero Temari fue interrumpida por Bakugo
—Así que como no esconda tu padre debajo de la máscara de Kage un rostro reptiliano, me da a mi que te equivocas. —dijo Bakugo con ironía. Luego masculló al ver como Gaara trepaba por los árboles y se dirigía a por ellos desde las alturas.—Joder ...—
Bakugo enfundó a Deku en su espalda y cogió a una sorprendida Temari y a un inconsciente Kankuro. Pakkun se colocó encima de la cabeza de Bakugo, y éste empezó a correr a toda velocidad esquivando los ataques de Gaara por los pelos. El juego de los monstruos había pasado a ser el juego del ratón y el gato.
—¿Por qué me sigues salvando la vida, idiota?—preguntó Temari, confusa y molesta al mismo tiempo. —¡Si no fuera por ese perro mentiroso, te habría matado! ¡Somos enemigos!—
—¿A quién le estás diciendo mentiroso, mocosa? ¡Pues ahora no te voy a dejar tocar las almohadillas de mis patas!—dijo Pakkun, con una mueca de disgusto.
—Yo no te considero mi enemigo, coletitas. —respondió Bakugo ignorando las quejas de Pakkun.—Sólo eres una cría que quiere agradar a su padre. Mis únicos enemigos son Orochimaru y sus secuaces. Por lo que parece tu aldea ha sido manipulada por esa jodida serpiente para atacar Konoha.—expuso el rubio ceniza corriendo entre árboles y esquivando algún shuriken de arena que otro de su perseguidor.
—¡Te equivocas! —replicó indignada Temari.—¡No nos hemos dejado manipular por nadie! ¡El sonido y la arena hemos formado una alianza para destruir Konoha!—Pakkun le mordió la mano.—¡Ay! ¿Qué te crees que estás haciendo, perro del demonio?—Temari se sacudio la mano liberándose de la mordedura de Pakkun
—Me molesta cuando los humanos sois tan estúpidos. No sé por qué tenéis una cabeza tan grande si luego no le dais uso. Piensa, mocosa. Antes te he oído decir que el plan vuestro era, además de despertar el monstruo que lleva dentro Gaara, el de capturar a Sasuke.—dijo Pakkun.—¿No te parece extraño? ¿Por qué crees que formaba parte de vuestro plan?—el perro no dejó continuar a Temari y respondió su propia pregunta.—Yo te diré el por qué. Porque habéis seguido el plan de Orochimaru, no el del Kazekage. Por lo que sé de Kakashi, Orochimaru está obsesionado en encontrar la vida eterna y para eso se va cambiando de cuerpos. Está deseoso de obtener el sharingan, por eso quiere el cuerpo de Sasuke.—
—...—Temari se quedó muda, queriendo decir que sé equivocaba pero no sabía como replicarle.
—Además, al único que le conviene lo que está pasando es a Orochimaru qué quiere vengarse de Konoha ¿Por quécrees que a Suna le conviene esto que está sucedinedo? ¿Cuántos ninjas de Suna habrán perdido la vida después de la invasión y después de la devastación que va hacer tu hermano? No creo que os quede ni la mitad de efectivos.—explicó Pakkun.—
—¡Son sacrificios necesarios para eliminar a nuestro enemigo!—se defendió Temari.
—Por si no lo sabías, existen otras tres poderosas aldeas ninjas que sí se convertirán en vuestro enemigo cuando esto acabe. Los países del Rayo, de la Tierra y del Agua mandarán a sus ninjas de Kumogakure, Iwagakure y Kirigakure y os arrasarán aprovechando vuestra debilidad.—siguió explicando Pakkun
—¡Nos temerán después de ver lo que somos capaces de hacer contra nuestros enemigos!—dijo Temari, cada vez menos convencida de sus palabras.
—Eres muy ingenua si crees que sois la única villa que cuenta con un arma secreta, mocosa.—negó con la cabeza Pakkun, cansado de la testarudez de la chica.
—¡Todo lo que has dicho son patrañas! —gritó Temari, roja por el enfado. Luego volteó la cabeza en dirección a Bakugo que seguía corriendo a toda velocidad esquivando los ataques incesantes de Gaara—¡Estáis intentando manipularme con trucos y mentiras para hacerme dudar y que no cumpla mi misión! ¡Ahora lo entiendo todo! ¡Por eso me has salvado! ¿Creías que tenía algún poder sobre Gaara, al ser su hermana, y querías que lo convenciera para que no atacara a Konoha? ¡Pues te ha salido del revés la estrategia, rubito! ¡Gaara te matará a ti y a todos los habitantes de Konoha! ¡No quedará ningún enemigo de Suna con vida y todo será gracias a nuestra misión!—
—Buff.—resopló Bakugo con fastidio.—Enemigo por aquí, enemigo por allí. Pareces un disco rayado con tanto enemigo, coletitas.—
—¡YA ME HE CANSADO DE ESTE JUEGO, KATSUKI BAKUGO!—rugió Gaara. Tensó la cola de mapache sobre un árbol y al destensarla de golpe salió disparado como una bala. La velocidad del monstruo era mucho mayor que la de Bakugo.—¡SHINEEEEEEEEEEEEEEEE!—con ambos brazos rodeó el grupo de Bakugo impidiendo que pudieran escapar del mortal ataque
—Hijo de perra ...—a Bakugo se le hinchó una vena en la frente. —¡SHII...!—Acumuló gran cantidad de chakra en sus pies al instante e hizo una potentísima explosión cuando Gaara estaba a escasos centímetros de ellos mandándolo a volar. —¡...NEEEEEEEEEEEE!—Bakugo paró de correr y bajó a Temari y Kankuro en una gruesa rama. Se giró y señaló a Gaara con el índice de manera acusatoria que estaba a decenas de metros de ellos incrustado en un árbol por la onda expansiva de la explosión —¡NI SE TE OCURRA VOLVER A COPIARTE DE MIS FRASES, JODIDO MAPACHE ENANO DEMONÍACO!—
