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Title: Porn ID
Ship: Adrinette
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 2,000
Rating: NC-17
Chapters: 12/12
Beta: noestribar
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music:
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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Un año después...
Adrian miró a Marinette. Nunca pensó que vería algo como esto – no en persona claro ya que había visto a Marinette muchas veces a través de su computadora en la comodidad de su habitación mientras se tocaba.
—Rayos...— susurró para sí misma. —¿Solo vas a quedarte ahí? O, vas a cogerme?
Adrian entrecerró sus ojos.
—Shh, estoy admirándote ahora mismo.— Y se irguió, con las manos en sus caderas y los ojos fijos en Marinette, por unos minutos.
Marinette soltó un pequeño quejido.
—Ya has sido demasiado..., Adrian... por favor, solo... solo cógeme de una vez.
—Vaya, miren quién pierde los modales cuando está excitada~ — Adrian rio. —Paciencia, amor,— dijo.
Hubo un cómodo silencio entre ellos en los que se miraron a los ojos. El rostro de Marinette tenía un bonito color rojo y Adrian trató de no ceder, y solo dejar ganar a Marinette. Y cielos, cuánto amaba que Marinette ganara ahora mismo.
Lucía absolutamente perfecta con sus brazos estirados sobre su cabeza, el lazo rosado envolvía sus muñecas, atándola a la cama. Su cuerpo era suave pero firme y Dios..., tan delicioso. Sus bonitos pezones estaban erguidas, su entrepierna estaba rogando por ser tocada y su espalda se arqueaba de la cama. Sus pies estaban anclados a la cama y de su garganta salían quejidos.
—Adrian, por favor. Por favor, te lo ruego...— se revolvió, jalando con fuerza las ataduras y echando hacia atrás la cabeza dejando escapar un lento gemido. —Adrian...quítame este vibrador y el plug... ¡Adrian! Te juro por Dios que-...ungh...
—¿Qué juras, amor?— Adrian preguntó con una dulce sonrisa aunque sabía que Marinette no estaba mirando. Se inclinó, colocando una rodilla en la cama, y revolviendo el vibrador. Marinette gritó, cada músculo de su cuerpo se tensó y empezó a gimotear.
—Por favor, por favor, por favor...Adrian...— volvió a gemir desvergonzadamente audible. —Ungh... por favor, ¡¿cuánto más me tendrás rogando?! ¡Adrian tienes que tomarme ya, por favor! —Las lágrimas bajaban por el rostro de Marinette, empapando su cabello y brillando en la escasa luz de la habitación. Había renunciado a la idea de tratar de soltarse, pero sus ruegos se habían vuelto incesantes y necesitados.
La dureza de Adrian estaba palpitando dentro de sus jeans. Presionó una palma y gimió leve y lascivamente porque, ¿por qué demonios estaba tan sensible ahora mismo?
Miró a Marinette, quien dejaba salir innecesarios gemidos agudos, los cuales hacían que su longitud palpitara.
Ok, pensó, nada de juegos.
Rápidamente se quitó los jeans y ropa interior y subió a la cama, arrodillándose frente a las piernas separadas de Marinette, sintiendo que su boca salivaba ante la forma en la que la entrada de Marinette palpitaba.
—Rayos...— susurró, trazando dos dedos por el muslo de Marinette.
Marinette tembló, dejando salir un patético quejido.
—...Adrian...— gimió.
Cuando Adrian bajó la mano para por fin quitar el vibrador, el suspiro de alivio de Marinette le hizo sonreír. Muy, muy lentamente retiró el vibrador y lo apagó, lanzándolo descuidadamente. Todo el cuerpo de Marinette tembló con anticipación y Adrian retrocedió para disfrutar la vista por un poco más.
Adrian tomó las rodillas de Marinette, alzándolas y separando sus piernas. Marinette abrió los ojos ante el súbito movimiento, dándole a Adrian una mirada de ruego.
Era una mezcla de su propia impaciencia y el sonido de cada quejido que Marinette había hecho en los últimos 20 minutos lo que hizo que Adrian se diera prisa y embistiera a la menor en un rápido movimiento.
Las piernas de Marinette se envolvieron con fuerza en las caderas de Adrian, haciéndole incapaz de moverse. Antes de poder decir la pregunta, Marinette soltó un rasgado respiro y movió la cabeza.
—Solo...no te muevas por un segundo. Me correré de inmediato si lo haces.
La risa que acompañó la sonrisa de Adrian hizo que Marinette lo mirara seria.
—No hagas es-ungh...— sus brazos jalaron fuerte, queriendo desatarse, queriendo jalar el cabello de Adrian y arañar su espalda. —Ungh cielos...— gritó, sus músculos se tensaron mientras su cuerpo se revolvió de placer. Se corrió, gimiendo y revolviéndose, sabiendo que esto aún no había terminado.
Adrian pasó 3 dedos por el desastre y los presionó sobre los labios de Marinette. Empezó a embestir a ritmo casual, y Marinette succionó los dedos en su boca, dejándolos limpios.
—¿Sabe bien?— Adrian preguntó. Marinette ronroneó alrededor de los dedos, cerrando los ojos y cayendo laxa en la cama. —Espero que no creas que esto se terminó,— Adrian dijo, puntualizando con una fuerte embestida. Con los dedos aun en la boca de Marinette, su pulgar se hundió bajo su mentón, jalándolo y abriéndole la boca. Pudo ver la lengua de Marinette lamiendo sus dígitos y fue demasiado. Adrian no podía soportar cuán sexy lucía Marinette con los labios separados y los ojos entreabiertos.
Gruñó y tomó los muslos de Marinette en un fuerte agarre, separando las piernas una vez más para hacerse más espacio para moverse. Los ojos de Marinette se abrieron ligeramente y lucían desesperados, lucía absolutamente miserable con los labios formando un puchero, antes de soltar un quejido.
—Lo sé, amor, lo sé,— Adrian dijo, frotando círculos con sus pulgares en la suave piel de las piernas de Marinette. —Has sido tan buena,— le sonrió con amor a Marinette, —tan, tan buena...
Ser atada y tentada puede que no fuera la cosa favorita de Marinette pero ser halagada, sí. Y ser halagada por Adrian, bueno..., ese era un fetiche mismo.
Adrian se inclinó, sus manos se presionaron en la cama a cada lado de la cabeza de Marinette.
—¿Qué te parece si te desato y me muestras lo buena que puedes ser, ¿hm?— su voz era baja y relajante y Marinette podía sentirlo ronronear en su interior.
Los brazos de ella cayeron laxos en la cama tan pronto como el listón fue desatado. Abrió los ojos y se irguió sobre sus codos, mirando a Adrian arrodillado entre sus piernas.
Con una sonrisa, Adrian retrocedió, recostándose en la cama descansando la cabeza en sus brazos cruzados.
—Princesa,— dijo con la ceja erguida, —Sé una buena niña y no me hagas esperar.
Marinette lo miró con el aliento contenido, asintió y gateó hacia él. Restregó su nariz en la pierna de Adrian, besando y mordiendo la piel, lamiendo y succionando marcas rojas en sus muslos.
Adrian no era de los que soltaban algún sonido, pero sí temblaba y sus músculos se tensaban. Y, cuando Marinette hacía algo particularmente placentero, mordía su labio y aspiraba aire con fuerza. Y eso fue exactamente lo que hizo cuando los dedos de Marinette rodearon su longitud. Marinette amaba ese sonido, eso le dejaba saber que estaba haciendo algo bien, que estaba haciendo que Adrian se sintiera bien. Sonrió y se inclinó para dar una pequeña lamida al presemen que empezaba a salir.
La mano de Adrian se movió al cabello de Marinette. No lo jaló, solo lo sujetó lo suficiente para que Marinette sintiera una ligera presión.
—Tan... bien...— susurró cuando Marinette por fin lo tomó en su boca.
Marinette estaba excitada otra vez, si era honesta, esta vez ya no tenía paciencia. Su mano descendió por sus pechos y sobre sus caderas. Sus dedos apenas rozaron su entrada, cuando Adrian la empujó por los hombros sobre su espalda y le sonrió.
—Buen intento, pero soy el único que hará que te corras esta noche.
—Bueno entonces date prisa.— Marinette dijo más desesperada que exigente.
Adrian giró a Marinette y se sentó en la cama, colocando a la menor en su regazo de espalda a él.
—Móntame,— susurró suavemente en su oreja.
Las manos de Adrian estaban en sus rodillas, giró con una ceja arqueada.
—¿Así?— preguntó.
—Sí,— Adrian sonrió, —Quiero ver tu bonito trasero rebotando sobre mí.
Marinette giró para que Adrian no pudiera ver la sonrisa placentera en su rostro.
—Ok,— dijo. —pero ayúdame.
Adrian sujetó su dureza con una mano, la otra estaba en la cintura de Marinette, ayudándole a guiarla. Cuando Marinette estuvo sentada sobre las caderas de Adrian, el mayor soltó esa rápida respiración que Marinette amaba tanto, y empezó a mover a la menor.
Marinette se inclinó hacia adelante mientras se movía, sus dedos se hundían en las rodillas de Adrian.
Gimió apretando los ojos, amaba la forma en la que las manos de Adrian bajaban por su espalda.
—Ungh...Adrian...— gimió.
—Prince- ...— Adrian jadeó fijando los ojos al lugar en donde su cuerpo y el de Marinette se unían. —Eres tan perfecta...— soltó otro laborioso respiro.
La confianza de Marinette voló por los cielos ante las palabras de Adrian. Apresuró el ritmo, descendiendo con fuerza sus caderas, haciendo audibles sonidos de piel chocando contra piel.
—¡Ahh!— gritó de súbito. —¿Q-qué haces?
El dedo de Adrian se revolvió dentro, introduciéndose en Marinette al lado de su propia dureza.
—Lo siento, es solo que..., me gusta ver cuánto puedes dilatarte.
La respiración de Marinette se detuvo.
—A-avísame la próxima vez...
—Sí,— fue todo lo que Adrian logró decir, prestando atención al segundo dedo deslizándose dentro de Marinette.
—¿Quieres ver más?— Marinette preguntó. —Sigue así...
—¿Eh?
Marinette echó hacia atrás la cabeza y gimió, aun moviéndose como si no hubiera estado haciéndolo por 20 minutos ya.
—Sigue..., agrega otro dedo. Te mostraré algo.
Adrian no estuvo seguro de a dónde iba Marinette con todo esto, pero no iba a discutir. Así que deslizó un tercer dedo, moviéndolo un par de veces antes de que Marinette gimiera.
—Más...ungh, Adrian...más... —Marinette se irguió hasta que solo la cima de Adrian estuvo dentro de ella. Se inclinó hacia adelante, tomando el vibrador y extendiéndoselo a Adrian.
—¿Hablas en serio?— Adrian preguntó. —¿Estás segura que puedes hacerlo?
—Sí,— Marinette dijo con honestidad.
—No quiero lastimarte.
—Adrian, si no te das prisa voy a tomar ese vibrador y terminaré las cosas yo misma.
Marinette se movió un poco hacia adelante, dándole a Adrian espacio para presionar la cima del vibrador en ella, junto a sus dedos y con su dureza en la entrada principal. Y lenta y cuidadosamente, Marinette dejó que ambos se deslizaran dentro de ella, soltando un gruñido y pesado gemido.
Adrian nunca había visto algo más sexy en toda su vida.
—Cielos...no estabas bromeando...
—Mmmh, no bromeaba con lo de la doble, o bueno triple, penetración...— Marinette dijo mientras seguía moviéndose.
Adrian vio a Marinette mover las caderas, incapaz de apartar la mirada de la entrada de su novia siendo más dilatada por el vibrador.
—Demonios...— susurró. —Eres tan sexy...
—Enciéndelo,— Marinette dijo teniendo problemas para formular la orden.
—¿Qué?— Adrian preguntó.
—E-enciende el vibrador,— Marinette dijo con un suave gemido, —Se sentirá aún mejor.
Adrian obedeció y de inmediato, ambos gimieron – el sonido que Marinette dejó salir fue más como un grito.
—Ungh, Marinette... voy a... voy a...— antes de siquiera terminar su oración, Marinette se ciñó alrededor de él y se perdió. Echó hacia atrás la cabeza, hundiendo las uñas en las caderas de la menor. Adrian se corrió sin poder evitarlo – el vibrador era estimulante incluso para él.
Marinette giró y se recostó sobre su espalda con las piernas abiertas, mirando a Adrian, esperándolo...
Adrian volvió a tomar a Marinette por otros 5 minutos; la menor sujetó el botón entre sus piernas en el último segundo y se masturbó, corriéndose con un audible gemido con el nombre de su amante. Cayó sobre la cama, respirando pesado, y rio en el hombro de Adrian.
—Rayos..., eso fue intenso.
—¡Corte!— una voz hizo eco desde un lado. —Estuvo bien, chicos.— Kim dijo con una sonrisa.
Marinette se curvó al lado de Adrian, acurrucando su nariz en el cuello del mayor.
—Deja que me quede así otros cinco minutos.
Kim rio.
—Ok, pero Bridgette quiere verte en su oficina.
A solas, Adrian envolvió sus brazos alrededor de Marinette y la acercó, besando su cabeza.
—Este fue el mejor regalo de aniversario...— Adrian rio. —Ahora tendré mi propia película porno.— Suspiró. —Increible~
—Eres tan fácil de complacer,— Marinette rio. —Me encanta.
—Pero fue algo extraño que Kim nos filmara,— Adrian dijo pasando los dedos por los cabellos de Marinette. —Creo que pudimos haberlo hecho solos.
—¿Y perdernos de la calidad de filmación?— Marinette preguntó con seriedad. —No lo creo.
Adrian rio.
—Pienso que te gusta tener audiencia. Eres rara~ — bromeó.
—¿Sabes qué sería más raro que tener a Kim viéndonos? Tener un shoot con él.— Marinette movió la cabeza, —Me alegra que Bridgette haya decidido que dirija. Y en cierta forma, me alegra que haya dejado que ahora yo esté tras la escena junto con Luka en la sección de maquillaje, realmente quiero aprender otra cosa, para el futuro, ya sabes.
Adrian jaló a Marinette contra su pecho y rio.
—¿Sabes? Creo que te ves sexy delante o detrás de escena.
Marinette rio.
—Crees que me veo sexy todo el tiempo.— Viró los ojos.
—Bueno, es que así es.
Hubo un momento de silencio y Marinette suspiró.
—No sé cómo es que tuve tanta suerte...
Hubo otro silencio.
—No.— Dijo Adrian. —Yo soy el afortunado.— Sonrió antes de besarla.
THE END.
Ya taaaa~
Lo hemos terminado
Espero les haya gustado tanto como a mi~
Realmente, realmente disfrute escribir a este pequeño~
Siento que es de mis mejores trabajos.
Por cierto, Mari se refiere a triple porque hay ciertos vibradores que tienen como forma de cactus :v que son como 2 en 1
Subiría la foto pero tío Wattpad me corre y aquí no sale jajajajaja
En fin~
Espero lo hayan disfrutado y se hayan divertido~
Gracias a todos por acompañarme en este viaje~
Besitos de murciélago para todos~
Nos leemos en otras historias~
