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Cap. 4 - Reencuentro
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Naruto y Sakura
Su misión había sido un fracaso, tres años de su partida de Trost, habiendo explorado todos los distritos exteriores de Rose y Sina, ninguna señal de bibliotecas gigantes ni portales dimensionales, ni una mísera pista de lo que buscaban. De lo que sí habían aprendido con más detalles era sobre los titanes, las murallas, los cuerpos militares, el tipo de gobierno, la organización social y demás información de conocimiento público.
Lo que no les fue posible en esos tres años fue entrar al interior de la capital de Sina, la única manera era o, perteneciendo a alguna familia poderosa, poseyendo grandes cantidades de dinero o siendo parte de la policía militar, la tercera opción era la única a la que podían aspirar. Para ello debían pertenecer a los diez mejores soldados de la promoción de cadetes a la que pertenecieran. Si querían seguir investigando todo lo que restaba de aquella que habían aprendido, era toda la humanidad restante en el mundo, debian con paciencia ser reclutas durante otros tres largos años, era su única opción, si había otra, ellos no la conocían.
De cierta manera estaban resignados a que las cosas tenían que llegar a su tiempo, en ese mundo nada acontecía como ellos querían. En solo cinco años, habían sufrido más penurias que los 16 de vida que llevaban en Konoha. La vida de ninjas empezaba a parecer un juego de niños comparado a las precariedades que habian tenido que pasar allí. Tanto fue su sufrimiento y desesperación que, de cierta manera ya no eran los mismos, los días de hambre, las noches durmiendo en la calle, el frío y suciedad y la incontable cantidad de veces que tuvieron que valerse de sus habilidades como ninjas casi nulos de chakra para salir de situaciones peligrosas con personas asquerosas y sin escrúpulos, habían surgido cierto efecto en ellos.
La actitud del instructor Shadis definitivamente no era nada que resaltar o por lo que preocuparse. Sus miradas frías sobre él se lo habían dejado en claro, así que el hombre calvo pasó de ellos y culminó su recorrido buscando bajarle la moral a algunos reclutas más, lograndolo satisfactoriamente.
Como último mandato, les ordenó a todos ir hacia la zonas de las habitaciones en donde dos instructores les asignarían sus habitaciones de seis personas cada una. Todos acataron esa orden, a excepción de Sasha quien tendría que correr varias horas por su tontería con la papa.
—Es como una versión de bajo presupuesto de Ibiki— dijo el rubio mientras ambos empezaban a caminar junto al grupo de personas hacia el lugar que había mencionado el instructor.
POV MIKASA
¿Dónde está Eren? desde que el instructor Shadis se alejó dando la última orden busqué a Armin quien estaba cerca de mí en las filas delanteras, pero Eren ya no estaba en las de en medio cuando miramos hacia allá. Inspeccionamos con la mirada mientras varios de nuestros nuevos compañeros se dirigían al lugar acordado pasando por nuestro lado.
"Allí está" escuché decir a Armin señalando el extremo totalmente opuesto a nuestra ubicación. Salimos corriendo y lo que ahora pasaba delante de nuestros ojos era demasiado sorpresivo, había una mezcla de varios sentimientos abordandonos.
—Sakura, Naruto— escuchamos a Eren decir con una voz que fingía tranquilidad pero era por más emocionada, me atrevo a decir que feliz. Una felicidad que hace mucho no era parte de él.
Vi como el par se giraba hacia Eren, como si parecieran no reconocer en un inicio al chico. Noté en sus miradas un vacio, un vacio que pareció ser llenado cuando reconocieron a la persona frente a ellos —Eren...
—En serio... ¿son ustedes? — fue Armin el que habló llamando la atención del trío cuando nos acercamos lo suficiente para que notaran nuestra presencia —en serio lo son...— los ojos del rubio se llenaron de lágrimas.
—Chicos...— realmente eran ellos, las personas que pensamos haber perdido hace tres años, ahí estaban frente a nosotros, vivos.
—¿Como estan, como esta Carl...?— Naruto no terminó de hablar cuando cayó al suelo luego de haber recibido un puñetazo en el rostro. Todas las miradas se dirigieron a mi, mis puños apretados, mis labios siendo mordidos con fuerza por mi misma y... ¿lagrimas? por mis mejillas corría aquel líquido salado, llegué a pensar en algún momento que no tenía.
—Eso me dolió, Mikasa.
—¿Tanto como a nosotros nos dolió su partida?
El rubio aun en el suelo sujetando su mejilla me miró, su mirada tan azul como siempre cambió repentinamente, mi enojo no me hizo interpretar lo que proyectaban sus ojos, yo continué hablando: —Ahora solo aparecen como si nada pasara, con esa sonrisa...— Armin y Eren me miraban con sorpresa, yo solía guardarme lo que sentía pero no se porque esta vez fue diferente. Sakura simplemente agachó la mirada ante mis últimas palabras, no es como si realmente esperara una respuesta.
—Perdón, todos perdonennos— el rubio se levantó quedando frente a mi —lo que menos queríamos era que sufrieran, para nosotros tampoco fue fácil.
—...
—Vamos Sakura— la pelirosa pareció volver en sí misma y se limitó a seguir a Naruto, dirigiendo hacia nosotros un simple movimiento de cabeza en señal de despedida.
—¡Esperen! ¿donde estaban?— gritó Armin, no recibió más que un "fue un gusto verlos" por parte de la chica sin dejar de caminar.
Eren, dio un paso dando inicio a su andar hacia el lugar anunciado —Dejalos.
—Pero...
La mirada de Eren me decía tanto y tan poco al mismo tiempo, decidí no indagar más, al menos no por el momento, lo seguimos poniéndonos a su lado, limpié las pocas lagrimas que tenia adherida al rostro, me sentía tan tonta y frágil —lo siento, por lo antes.
—Esta bien, fue una reacción inesperada pero totalmente humana— la sonrisa de Armin me levantó los ánimos, al menos un poco. Definitivamente esto no era lo que me imaginaba en nuestro reencuentro si llegaba a pasar algun dia, la verdad es que por mucho tiempo deje de esperar a que eso pasara pero... definitivamente esto no fue lo que alguna vez imaginé.
Fuimos con los demás sin intercambiar más palabras. Fue muy raro, ¿que tanto habíamos cambiado? pareciera que ya no quedaba rastro de lo que fuimos alguna vez, los temas de conversación, las risas constantes, el apoyo mutuo, tantos momento de alegría... ahora que nos reunimos, ¿volvería todo aquello? parece que no.
Fin POV
Naruto y Sakura
—¿No crees que merecen al menos alguna explicación?
—Se supone que de los dos, tu eres la racional Sakura-chan ¿qué les diremos? algo como, oh, estuvimos buscando como regresar a casa, resulta que somos de otro mundo, uno donde la humanidad no está casi extinta debido a estos horrendos seres enormes que comen humanos.
—Pero...
—No, espera, mejor le decimos que la única razón por la que volvimos es porque no encontramos como largarnos y ahora la única forma de ir al lugar que posiblemente nos permita hacerlo es aquí, no es que nos importen ustedes ni nada de eso, después de todo, cuando encontremos como irnos los dejaremos en este horrible lugar lleno de monstruos, sin mirar atrás.
—¡Ya entendí maldita sea!
Un doloroso silencio los envolvió mientras la brisa fría despeinaba sus cabellos en aquel techo, Naruto volvió a hablar — no quiero que sufran más por nuestra culpa. Es mejor asi.
—Parece que esta vez si has madurado, no como aquella vez que nos reencontramos luego de tu viaje con Jiraiya y mi entrenamiento con Lady Tsunade.
—La verdad... si pudiera hacer mi jutsu sexy no dudaría en hacerlo en este momento— ella le dio un zape con una cara de enojo que pronto se volvió en una sonrisa nostálgica.
—Tienes algun tic nervioso que te obliga a convertirte en mujer cada vez que puedes?— él se rió, ella continuó hablando —sabes? me hace muy feliz volver a verlos— ella miró al cielo —la verdad es que no se que tan ciertas sean tus palabras— el la miro confusa, ¿se refería a lo de hacer el jutsu sexy? claro que sí lo haría, ella volvió a darle un zape —lo de irnos sin mirar atrás si llega el momento, la verdad desde que los conozco no estoy tan segura de que sea así. La verdad es que yo... en parte estoy feliz de que no hayamos encontrado la forma de volver hasta ahora.
—Sakura-chan...
—Es tan confuso, perdonam...
—Yo siento exactamente igual— ella abrió los ojos con sorpresa. El le brindó una sonrisa triste. Sentían que habían traicionado a todos sus seres queridos en Konoha y demás aldeas, no es que no los extrañaran, claro que sí pero esas cuatro personas se ganaron su corazón de una manera que nunca imaginaron. Por ello, habían decidido que era mejor no fortalecer más esos lazos, eso les evitaría más dolor del necesario llegado el momento de su partida, tanto a ellos dos como a los otros cuatro.
—¡Oigan ustedes!— gritó uno de los asistentes para luego susurrarle a otro —¿son novios o algo asi?— el otro respondió simplemente encogiendo los hombros. El par bajó del techo sin mucha complicación bajo la mirada de los asistentes.
—Ojalá— dijo Naruto, habían escuchado sus últimas palabras. Sakura respiró hondo manteniendo las ganas de golpearlo —¿que sucede?
—Es hora de cenar, deben dormir temprano porque mañana madrugaran para empezar el entrenamiento— hacia unas horas ya todos habían sido asignados a sus habitaciones, por lo que luego de la cena ya sabían a donde ir a dormir. Por mala suerte, Naruto compartiría la misma habitación que Eren y Armin, además de Berthold, Rainer y Connie.
Por otro lado, la suerte había acompañado a Sakura, su tarea de no seguir forjando lazos con Mikasa era más sencilla si no tenía que compartir un espacio que daba tanto a la camaradería como el hecho de ser compañeras de habitación. Sus compañeras de habitación eran Ymir, Christa, Mina Carolina, Hiana y Sandra.
Por su parte, Mikasa estaba con Sasha, Annie, Ruth, Hannah y Minami.
Llegaron al comedor el cual estaba repleto de personas. Vieron a lo lejos una mata amarilla haciéndoles señas con las manos, indicando que se sentara allí, ellos fueron a otro lado.
—Te dije que dejaras todo eso, Armin.
—Pero Eren, ellos... tal vez pasaron muchas cosas horribles y por eso...— el rubio hizo silencio al notar la expresión de Eren, retomó su comida mientras observaba los asientos vacíos que esperaban ser llenados por el otro par, cosa que nunca pasó.
En un repentino cambio de actitud, Eren empezó a hablar sobre los titanes cuando uno de los chicos le preguntó al respecto, llamando la atención de varios de los presentes cercanos que siguieron llegando de a poco, muchos ya sabían que ellos tres habían estado presentes en el ataque a Shiganshina, así que los bombardearon con preguntas al respecto que fueron respondidas por el castaño.
—Já, un valiente soldado que se unió a la milicia para enfrentar a los titanes, si claro— el grupo miró al lugar de donde habían provenido aquellas palabras, era Jean.
—¿Disculpa? ¿te refieres a mi?— el otro afirmó con burla. Eren se levantó. Ahora prácticamente todo el comedor tenía sus miradas hacia ese lugar, incluidos Naruto y Sakura.
Jean también se levantó quedando frente a frente —los presumidos como tu son los primero en morir.
—Y los idiotas como tú siquiera llegan a... —las palabras de Eren se detuvieron cuando un tenedor pasó por delante de sus caras siendo clavado en un pilar de madera a centímetros de ellos, eso hizo que ambos notaran que su pequeña discusión se había convertido en el centro de atención de todo el comedor. Decidieron parar.
El ojiverdes fue el primero en emprender su camino fuera de ese lugar, siendo seguido por Armin y Mikasa. La sonrisa presumida de Jean se esfumó al ver a la fémina del grupo, una chica extremadamente hermosa que lo hizo sonrojar solo de verla, no pudo evitar llamar su atención resaltando la belleza de su rostro y su pelo totalmente negro, ella agradeció sin darle mucha importancia y siguió caminando. Unos segundos le costaron para volver en sí y seguir a aquella preciosa chica, se detuvo en la entrada sin dejar de mirarla embobado, eso hasta que alguien llamó su atención:
—Permiso, estas bloqueando la salida— Jean giró su vista hacia la dueña de esas palabras, sus ojos se abrieron de par en par cuando ahora vio lo que él definió como una especie de princesa de cuentos de hadas, unos ojos verdes y un brilloso pelo de color rosa que llegaba debajo de sus hombros. Estuvo a punto de decirle algo pero sus palabras no salían correctamente, apenas se limitó a obedecer y hacerse a un lado para que la chica, junto a otro de ojos azules salieran del lugar. No entendía cómo no se había percatado de su presencia antes, pero cuando vio a esas dos ahora caminando en direcciones diferente pensó por un momento que había llegado al paraíso. Una tan colorida y la otra todo lo contrario, pero extrañamente ambas extremadamente preciosas a su mirar, sus mejillas seguían sonrosadas mientras las miraba. Connie pasó a su lado silbando animadamente, casi llevándose por el hombro al enamoradizo muchacho que turnaba su mirada entre negro y rosa.
...
—Esa lanzada de tenedor estuvo buena, Sakura-chan, medio centímetro más a la derecha y se lo entierras al pobre chico con cara de caballo.
—Puff, ¿crees que fallaria un tiro así? no me subestimes tonto, seguimos siendo ninjas después de todo— ella hizo un puchero —además... es bueno ver que al menos algo no a cambiado, sigue siendo el mismo Eren — dijo Sakura mirando al lugar por donde iba el trío hacia la zona de las habitaciones.
—Y no pudiste contener el deseo de protegerlo, ¿no? eso tampoco ha cambiado.
—Solo no quería que por una tontería tuviera problemas con el instructor, eso es todo.
—Duele un poco que te enamores siempre de otros que no sean yo, Sakura-chan.
La chica se sonrojó —¡¿Queeee?! ¡deja de decir tonterías!— lo tomó del cuello sacudiendolo de un lado a otro.
Notas: Este es el último capítulo disponible en AO3 en inglés, de aquí en adelante subiré tanto por aquí como por allá los capítulos de manera simultánea (juraba que ya había subido todos aquí x.x) en fin, me pondré a trabajar en esto a ver si para antes de navidad actualizo, chaito.
