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Cap. 5 - Cambios
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POV Sakura
Naruto se puso las manos en la nuca silbando tranquilamente —solo bromeaba Sakura-chan—. Mi semblante cambió automáticamente tras su tonta broma sobre que Eren me gustaba de manera romántica, algo completamente falso. No voy a negar que siempre tuve una cercanía incluso más profunda con él que con Mikasa o Armin, solíamos pasar mucho tiempo juntos aun no estuvieran los demás, pero no porque existiera alguna intención oculta. Desde siempre él ha sido un niño a mi mirar. Tal vez el hecho de haberlo conocido yo siendo una adolescente de 16 años en el cuerpo de una de 10 era la razón.
Y es que, aún teniendo la misma edad biológica, mi edad cronológicamente hablando, es superior. Actualmente soy una joven adulta de 21 años aunque no lo parezca por mi aspecto de una de 15, lo mismo Naruto, quien continuó hablando ante mi ausencia de palabras.
—Después de todo, se que solo tienes ojos para Sasuke— interrumpió mis pensamientos trayendo a colación a aquella persona, se disculpó inmediatamente al caer en cuenta de que sus palabras podrían afectar de una manera negativa, sin embargo, no era necesario, así que negué con la cabeza, él no entendía mi corta sonrisa al hacerlo.
—Yo... Mis sentimientos por Sasuke cambiaron ¿sabes? — él ladeó la cabeza —si, para mi también es extraño, pensé que me desvivía por él pero, estar aquí contigo me ha hecho darme cuenta de que...
—Oh Sakura-chan, yo siento lo mismo...— alejé su cara con una mano.
—¡Al menos déjame terminar!— volví a mi postura inicial — cuando trato de pensar en algún verdadero motivo por el cual lo debería amar no llega nada a mi mente.
—...
—Cuando estuvimos investigando, para no desistir de mi misión siempre pensaba en nuestros días de felicidad en Konoha, con nuestros seres queridos pero cuando llegaba a la parte que incluía a Sasuke... nada me traía felicidad salvo nuestros días de niños en el equipo 7, y me doy cuenta que incluso allí no era alguien con quien compartiera algo profundo. Recuerdo cómo me trataba, como era frío conmigo, como... si no fuera por ti yo ni siquiera estuviera con vida— el recuerdo del Uchiha a punto de matarme vino a nuestras mentes al mismo tiempo.
—Sakura-chan...
—Realmente me alivia, sería muy frustrante seguir queriendolo igual y ver como cada día parece tan improbable volver a verlo.
—Es un punto... supongo— ambos compartimos un breve silencio hasta llegar a la zona de los dormitorios, lugar donde quedaban muy pocos reclutas rondando, la mayoría ya estaba en su respectiva cabaña, nosotros no seríamos la excepción, así que luego de una corta despedida con las manos, nos separamos hasta nuestras habitaciones que coincidencialmente quedaban frente a frente con solo unos 10 metros de distancia que separaban la zona de las chicas y los chicos.
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Abrí la puerta, ya todas mis compañeras estaban en sus camas sentadas, aparentemente charlando, saludé con un simple hola que me fue devuelto de inmediato —buenas noches, Sakura-chan— ladee la cabeza al ser recibida con tanto agrado ¿y que es eso de Sakura-chan? —escuché a tu novio llamarte así pero si es algo que solo hacen entre pareja yo entiendo y no volveré a hacerlo— dijo rápidamente la rubia con una sonrisa avergonzada.
—¿Novio? ¿te refieres a Naruto?— ella me miró confusa —¿el chico rubio de ojos azules y unas marcas de gato en las mejillas? — las ganas de incluir cara de tonto a la descripción me las ahorré.
—Si, ese mismo. Es un chico muy lindo y hoy los vi muy juntos todo el dia asi que...
—¿Eso te hace suponer que somos novios?
—Ah... lo siento, no...
—Ustedes dos también se ven muy unidas, ¿debería suponer que son novias?
—Uy eso me encantaría, pero no tienes porque hablarle asi, ella solo tiene una extraña costumbre de querer ser amable con todos, ¿sabes?— la castaña a su lado salió en su defensa.
Me subí a la cama para no alargar la discusión, al parecer me tocaba la parte de abajo de un camarote, eso no me era problema. Me giré hacia la pared y me maldije internamente por haberla tratado asi. Era una chica realmente dulce, me recordaba un poco a Hinata y precisamente por ello debía mantener mis distancias, no quiero forjar lazos con nadie aquí y si para eso debo ser una especie de Sasuke malhumorado, entonces que así sea, igual, no se que tanto tiempo pueda tolerar esta falsa personalidad.
"Escuché que vino de Shiganshina", "ella y los otros cuatro", "vieron al titan colosal y al acorazado" "debió ser horrible", "pobrecita, seguro perdió a toda su familia", "seamos buenas con ella"
—¿Podrían dejar de hablar de mi?— me quite la sabana y las miré con un tic en el ojo.
—Oh, si si perdona es que...— quien se disculpó fue Mina, mi compañera de camarote.
—Entonces tú también vienes de allí— miré a la pelinegra que acababa de hablar. Una chica de pelo negro amarrado en una coleta de lado, su aspecto era más femenino y desarrollado que las del resto de nosotras, tenía cierto aire a Ino pero más madura —oh, disculpa, mi nombre es Hiana.
—Sakura— me presenté para volver a girarme a la pared cubriendome completamente con mi sabana.
—Entonces conoces a Eren, ¿me equivoco? — yo no respondí — el chico de hace un rato, de ojos verdes, cabello marrón, linda cara...
—Se quien es Eren— dije finalmente.
—¿En serio? ¡genial! — de repente sentí un peso detrás de mí, provocando que me girara y tomará una posición de alerta, no porque alguien me fuera a atacar, pero sí porque alguien invadía mi espacio personal.
—¿Qué haces en mi cama?
—Oh vamos, somos amigas ahora.
Enarque una ceja.
—Iré al grano, el me parece muy atractivo, quisiera conocerlo pero no se, ¿me podrías hablar de él? ¿sabes si tiene novia o si a el le gusta alguien? — Quien lo diria, ya no solo Mikasa está enamorado de ti, Eren.
—Lo que quieras saber ve y preguntaselo a el mismo, ahora déjame en paz— llevamos apenas un dia aqui y antes que pensar en, no lo se, titanes, motivaciones o perspectivas sobre el entrenamiento que nos viene, ella quiere hablar de chicos lindos.
Un corto silencio se hizo presente mientras sentía que mi cama dejaba de tener el peso de la chica sobre ella —ya veo, así serán las cosas— no entendí exactamente a qué se refería con "así" ¿como exactamente? no lo averiguaré tampoco. Volví a mi posición inicial al notar que ya lo único que invadía el lugar era el silencio.
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Pov Eren
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Multiple Flashbacks
—No necesito ayuda.
Ella se colocó de cuclillas frente a mi, no me trataba como un niño indefenso como lo solía hacer Mikasa pero a veces sus acciones me llegaban a avergonzar, se supone que tenemos la misma edad pero ella actúa tan centrada y madura cuando se trata de asuntos de este tipo, ella es como una versión femenina de mi papá pero muchisimo mas joven. Aún nos es un misterio el por que sabe tantas cosas de medicina, nos había dicho que tenía una maestra que le enseñó todo, pero algo no cuadraba con esa versión, ¿a que edad se supone que le enseñó? a menos que sea una especie de niña genio o algo asi, era demasiado raro, su actuar era el de una persona con años de experiencia, no una simple aprendiz de teoría básica.
Sin que me lo esperara, mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando sentí un toque en mi tobillo que me hizo lanzar un grito que detuve inmediatamente con mis manos.
—Entonces... ¿que decias?— me miró presumida— puede que de hoy a una semana puedas volver a casa solo, asi que supongo que no es tan mala tu situación después de todo.
Otra vez, otra vez había ganado, como siempre, la pequeña gota que no pude evitar brotara de uno de mis ojos por el dolor era la evidencia. No me queda de otra más que aceptar su ayuda, al parecer efectivamente mi tobillo está fracturado, tal y como ella diagnosticó. Me crucé de brazos y miré a otro lado resignado con su victoria, sin embargo, sentir mi cuerpo ser levantado era algo que no me esperaba, pensé que me trataría aquí mismo, no que me llevara entre sus brazos. La miré, nuestros rostros estaban demasiado cerca, no se por que mi corazón se aceleró de una manera tan... extraña en ese momento, tampoco me percaté de que no había dejado de mirarla en ningún momento, hasta que ella dejó de ver al frente para mirarme y lanzarme una sonrisa que me devolvió a la realidad. Mis mejillas se sintieron calientes de repente y no se porque ni que parte de mi cerebro me dijo que lo hiciera pero empecé a moverme para zafarme de su agarre.
—¿Qué estás?... ¡espera Eren! te puedes caer.
Tal y como ella dijo pasó, con la salvedad de que no solo yo caí, ambos lo hicimos al una piedra atravesarse bajo uno de los pasos de la chica y provocar que resbalara. Esa no era mi intención pero ya esperando el golpe de la caída inminente cerré los ojos, como si eso fuera a disminuir el dolor. Sorprendentemente, esto último pasó.
Senti el piso tan suave, como un colchón de plumas, sin embargo, al abrir los ojos me di cuenta de que se trataba del cuerpo de la joven de pelos rosados atrapado debajo del mío. Mi corazón que de por si se encontraba acelerado por la cercanía anterior, aceleró incluso más, cosa que pensé no fuera humanamente posible.
Su rostro peligrosamente cercano al mío pero diferente, tenerla debajo era incluso peor, ya no solo mis mejillas las sentía más calientes que el resto de mi cuerpo, toda mi cara debía parecer un fogón ahora. Me quedé frizado observándola, olvidando por esos instantes que por mi culpa posiblemente ella esta herida, mis acciones irracionales las entendía cada vez menos.
Fue entonces que cuando al ella abrir sus ojos y posar su mirada en mí me hizo reaccionar —eres un idiota— la expresión suave de su rostro bajo el mio cambió y como si yo hubiese cambiado cuerpos con Naruto, ella me dio uno de los acostumbrados golpes que solía usar contra el cuando hacia o decia algo realmente estúpido. Me quitó de encima bruscamente, como si eso hubiese sido necedario, digo, lo fue porque yo estupidamente no me quité inmediatamente.
—¡Deja de actuar como niño! ¡mira lo que hiciste! —hizo una pausa al no recibir respuesta inmediata —Eren?...— su colera disminuyó y fue rápidamente hacia mí —no me digas que empeoré la fractura— sostuvo con una de sus manos mi mejilla —hmm? tienes fiebre? esto es inusual— adquirió una pose pensativa y fue ahora a examinar mi pie —generalmente la zona afectada es la única en cambiar de temperatura debido a un posible hematoma pero en este caso...— me quedé helado nuevamente.
¿Que mierda pasa?, su corto toque empeoró todo. No es como si fuera la primera vez, después de todo en mas de una ocasión ella me había atendido y era inevitable que me tocara, pero ¿por qué ahora es diferente? ¿por qué que me hace sentir así? ¿qué es lo que cambió?. Ella siguió divagando un poco sobre posibilidades de que mi temperatura corporal aumentara debido a una fractura, no llegaba a una respuesta lógica aparentemente. Mencionó algo llamado chakra y de lo horrible que es no tenerlo, podría ser alguna medicina. Llamé su atención con un sonido de mi garganta para que dejara de hablar sola, ella me miró y respiró hondo —bueno ya vámonos, aquí no podré hacer mucho— se agachó dándome la espalda —sube.
—Hmm ¿segura que puedes?— ella respondió con un simple asentimiento de cabeza. No tenia de otra, la abracé por el cuello, mi rostro aún teñido de rosa al sentir tanta cercanía "su cabello huele tan bien y es tan suave" creo que me acerqué demasiado.
—¿Qué haces?— la pregunta de la chica me hizo descolocar y con un movimiento excesivo provoqué que volvieramos a caer.
—¡Eren!— esta vez me llevé un golpe en la cabeza.
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—¿De que te ríes?
Sentí como en respuesta mi madre me acarició la cabeza, a diferencia de dos años atras ella ya no tenia que agacharse, a mis 12 años ya estaba de su misma altura. Llega a ser increible lo mucho que puede cambiar el ser humano en poco tiempo. Miré curioso como su sonrisa se amplió sin responder a mi pregunta aún.
—Solo vino algo a mi mente que he estado notando últimamente.
—Ah si,¿qué es?
—Ya estas creciendo y cosas están cambiando en ti o me equivoco?— me guiñó el ojo, yo al principio no comprendí el comentario, luego el rojo de mi rostro era señal de que caí en cuenta de que hablaba de "esos" cambios.
—¿Por...por que de repente hablas de eso?— me aseguré de que estuviéramos solos, sería diez veces más bochornoso si los demás escucharan la famosa nada esperada conversación sobre la pubertad entre madre e hijo.
—Bueno— se llevó un dedo a su barbilla —es porque noté como miras a cierta persona...— volvió a sonreirme —era cuestión de tiempo para que te empezaras a notar ciertas cosas.
—¿Eh?— quedé algo descolocado sin entender exactamente de qué hablaba, aunque suspiré aliviado al ver que el tema de conversación no sería sobre los incómodos cambios que está sufriendo mi cuerpo.
—No te hagas, generalmente esos cambios de perspectiva vienen con ciertos cambios en tu cuerpo, como el crecimiento de vello en tu...
—¡Mamá! ¡ya basta!— mis mejillas se sentían calientes mientras ella se burlaba. Habiamos salido a buscar agua en un pozo cerca de la casa, ahora yo empezaba a sospechar que pidió mi ayuda esta vez para decirme todas estas cosas.
—¿Entonces no lo niegas?
—¿Qué se supone que tenga que negar? es obvio que al crecer...— eso último lo dije en un susurro hasta que ella interrumpió.
—Me refiero a que hay alguien que te gusta.
—¿¡Eh!? ¡claro que no! no tengo tiempo para esas tonterías— ella me agarró la oreja.
—Rojas, eso significa que estas mintiendo.
—Claro que no est...
—¡Oigan, vine a ayudarlos, al parecer necesitaremos algo más de agua!— casi me atraganto con mi propia saliva al escuchar esa voz acercarse a nosotros —Armin hizo un desastre en la cocina.
—Oh, Sakura que coincidencia.
—¿Coincidencia? ¿estaban hablando de mi?
—Pues verás...
—¿Por qué no acabamos con esto de una vez?— me apresuré.
—Ahm ¿ok?... — sentí que se ponía a mi lado y le preguntaba a mi madre sobre mi humor del momento, miré rápidamente sin que lo notara. Su pelo estaba mucho más largo, llegaba hasta su espalda baja, ya estaba acostumbrado a su extraño color de pelo pero cada vez me era más difícil el no apreciar lo hermoso que era, lo hermosa que era ella, tragué hondo. Sentía una mirada ociosa sobre mí, solo bastó con llevar mi vista a la morena que me trajo al mundo, su sonrisa lo decía todo. Volví a mirar al frente rogando que no dijera algo incómodo.
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—Entonces es eso...— mi amigo rubio llevó un dedo a su barbilla mientras cruzaba sus piernas, tan pensativo que me llegaba a preocupar.
—Di algo, Armin.
—No se que decirte realmente, es algo normal y si te soy sincero, ya lo había notado— fue vergonzoso pero ni me extrañó su perspicacia, si mamá lo había hecho, no esperaba menos de Armin —no obstante me preocupa mucho Mikasa.
—¿Qué tiene que ver Mikasa?
El me miró con cara de que estaba dejando de lado algo obvio —Eren... Mikasa... ella está...—el rubio suspiró— olvídalo... —¿qué piensas hacer?
—¿Debería hacer algo?— pregunté dejando de lado la cuestionante Mikasa, por donde quiera que lo miraba ella no entraba en la ecuación.
—Tienes dos únicas opciones, decirle o seguir manteniéndolo en secreto.
—¿Qué gano con una o con la otra opción?
El chico se recostó en la cama mirando al techo —con la primera salir de dudas, posiblemente formar una relacion con esa persona si ella siente igual o de plano que se te rompa el corazón al saber que tus sentimientos no son correspondidos.
—¿Ok?— eso no se oye bien.
—Y con la otra, ser un esclavo de tus sentimientos, sin saber si eso que sientes es mutuo o solo nace de tu parte, tener que estar toda tu vida pensando en el "¿y que hubiera pasado si?", y tener que mirar en silencio cuando se vaya con otra persona que si tuvo el valor de confesarle sus sentimientos, básicamente eso.
¿Acaso dijo ser un esclavo? esa, definitivamente no es una opción a tomar en cuenta. Es como si automáticamente hubiera ignorado las consecuencias negativas y todo lo que implicaba elegir la primera opción.
—¿Entonces?
Vaya Armin, no te lo tomes tan a la ligera. Respiré hondo —Yo... se lo diré— me levanté de la cama con un semblante y postura firmes que dejaban en evidencia mi seguridad. No lo noté pero Armin pareció no estar muy conforme con mi respuesta, como si algo o lo que fuera a pensar alguien sobre esto le preocupara demasiado.
Mi seguridad se esfumó cuando escuché la puerta abrir. Armin lo notó y se burló de mí.
—Cállate.
—Trajimos algo de cenar, vengan ya— llamó mamá desde la cocina. Sentí mi corazón latir muy fuerte de solo pensar que al pasar la puerta de la habitacion que compartia con Armin y Naruto vería a la chica que me provocaba todas estas sensaciones, la que me hizo sentir y pensar en cosas que creí no eran propias de mi personalidad ¿yo? cuya única motivación desde que en mi mente se sembró la duda ha sido unirme a la tropa de exploración y acabar con los malditos titanes que nos tienen prisioneros, cuyo único propósito es la libertad, ahora estaba en esta habitación nervioso por ver a una niña. Me llevé una mano a la frente. Armin me dio una palmada en la espalda.
—No puede ser tan malo— el rubio abrió la puerta que separaba nuestra habitación de la pequeña mesa en la cocina y saludó animadamente a Mikasa y mamá quienes ya habían tomado asiento y distribuido algunos alimentos que habían traído del mercado.
—¿Donde estan los demas? no pienso esperarlos, vengo con mucha hambre— literalmente la mujer dio el primer bocado.
—Ehh ¿Sakura y Naruto no estaban con ustedes?— la mayor se detuvo pero fue Mikasa quien negó este hecho. Yo había quedado frizado en la puerta escuchando el pequeño intercambio de palabras.
Nos apresuramos a buscar, no fue difícil llegar a la conclusión de que no había nadie más al revisar los únicos cuatro espacios de la casa. Mamá ya estaba empezando a perder la calma;
—Tranquila, tal vez han salido a buscar algo, seguro vuelven en seguida— Armin trató de aliviar a mamá pero la verdad es que era muy improbable, hice todo lo que estaba en mi para no perder la calma también y salir en ese momento a buscarlos. Ya era toque de queda, salir fuera del horario permitido por las autoridades es un delito, sí ellos los encontraban en las calles, tal vez los enviarían... no, ellos en cualquier momento entraran por la puerta, mamá los abrazara y luego los regañará, eso es exactamente lo que pasará.
Eso es lo que pasará... eso es lo que nunca pasó.
Fin Flashbacks
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—Hey, Eren— abri los ojos, era Armin —debemos estar listos en 15 minutos— ya había amanecido, o casi puesto que el sol aún no se asomaba. Me levanté con demasiado sueño pero con la motivación necesaria para afrontarlo, después de todo, este era el primer paso a dar para cumplir mi meta. Vi a mi costado, Naruto seguía sentado en su cama, estirando los músculos y bostezando. No hemos cruzado palabras desde lo ocurrido ayer, Armin lo intentó pero al ver su actitud decidió hacerme caso y dejar las cosas como estaban.
Solo unos minutos despues estabamos listos, abrí la puerta y miré rápidamente hacia otra dirección puesto que de frente había un grupo de chicas saliendo de su propia habitación, entre ellas, una que resaltaba con su tan extraño para unos, y tan común a mi mirar, cabello rosa. Podría jurar que chocamos miradas por unos segundos, tal vez solo fue mi imaginación.
Todos empezaron a caminar en dirección al campo, salvo Armin y yo que quedamos en un lugar por unos segundos esperando a que Mikasa nos alcanzara para entonces si, iniciar el recorrido al lugar indicado. Llegamos y nos colocamos en varias filas. El sol ya había empezado a salir cuando el instructor nos dio la orden de empezar el "calentamiento" de una hora. La mayoría puso cara de terror, otros quedamos inmutables, sabíamos lo que hacemos aquí, esto no es un juego de niños.
Hicimos tal y como nos informó, a la media hora de correr sin parar muchos ya se habían rendido, otros, como Reiner, Annie y Berthold parecían haber recibido algún entrenamiento previo, su resistencia parecía superior a la media. Solo ellos, Naruto, Mikasa, Sakura, yo y unos cinco personajes de relleno corriamos con constancia. Incluso Armin hace varios minutos había sido de los que no resistieron, otros continuaban corriendo pero sin poder seguir a la velocidad que quería el instructor, pero seguían, eso es de apreciar.
Shadis parecía desear que muchos desistieran en menos de una semana, este no era un ejercicio para nuevos reclutas sin ningún tipo de entrenamiento. La resistencia se trabaja de manera gradual, esto no lo era para nada. La verdad es que empezaba a preguntarme si este hombre era aliado de la humanidad, digo, el primer dia solo con sus palabras hizo que casi la cuarta parte de los reclutas decidiera irse a trabajar el campo y por cómo íbamos el día de hoy, ese número tal vez incrementaria el doble.
Al final, solo un puñado de siete personas terminamos todo el recorrido; si de esto dependiera nuestra permanencia en la tropa...
Pasaron dos semanas en las que nuestro entrenamiento se limitaba al condicionamiento físico. Adquirir fuerza, resistencia y velocidad principalmente, además de algunas clases teóricas. Por el momento todo iba bien, hasta que llegó el día en que nos indicaron el funcionamiento de aquellos extraños mecanismos para controlar el equipo de maniobras tridimensional. Algunos soldados entrenados dieron una muestra de como funcionaba, sin embargo para llegar al nivel de ellos hacía falta mucho tiempo, por el momento, solo nos exigieron mantenernos equilibrados. No parece tan difícil.
Fin Pov Eren
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—Con que esta es la tropa de cadetes 104— el hombre parecía nada sorprendido con lo que veía desde fuera se las vallas metálicas que rodeaban el campo de entrenamiento.
—Parecen buenos chicos— la fémina del par de presentes se ganó una mirada fulminante —me refiero a— tartamudeó al querer explicarse.
—Necesitamos buenos soldados, no buenos chicos.
—Si me refería exactamente a eso aa etto mire allá — la chica señaló a dos chicos que parecían manejar el equipo de maniobras naturalmente —tengo entendido que es su segunda semana, y recién hoy inicia su entrenamiento con el equipo de maniobras tridimensional, es impresionante que lo dominen de esa manera.
El hombre miró con más atención a la chica de pelo negro y al chico de complexión musculosa y pelo claro sobre el aparato —no está tan mal supongo— la chica que lo acompañaba volvió a respirar con normalidad, ambos siguieron mirando a los cadetes subir a las máquinas, siendo ahora el turno de un chico de pelo castaño y ojos verdes, y un chico de cabeza rapada. Los primeros segundos pasaron con normalidad hasta que el primero de estos dos cayó de cara al piso.
Un suspiro se coló a los pulmones del hombre que observaba a la distancia mientras se giraba sobre sus talones y se disponía a irse del lugar seguido muy de cerca por la chica que miraba con lástima lo recién ocurrido.
—No me agrada esto, como odio a esa maldita chica.
—¿Chica? ¿a quién se refiere capitán?— la chica miró nuevamente a las personas sobre el aparato, siendo un chico el que ahora era levantado tras sufrir tan aparatosa caída. No veia a ninguna chica como para que ese comentario tuviera sentido.
Flashback
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—Ese tipo de bromas no me hacen gracia, Erwin.
El rubio tomó asiento en su escritorio tras la mirada de tres personas distribuidas por el salon —si precisamos de soldados más fuerte, ¿que mejor que ser entrenados por los más fuertes? es lo que ella dijo y tiene toda la razón.
—¿Te refieres a lentes? porque si es así, que ella misma se encargue de ello.
La aludida negó con las manos —yo no tengo nada que ver, lo juro— dijo con una sonrisa nerviosa tras la mirada asesina de su amigo.
—No me refiero a Hange, fue hace unos meses. Esa chica me hizo caer en cuenta de los errores que hemos estado cometiendo todo este tiempo.
—¿Podrías explicarte mejor? ¿que chica?— el joven de menor estatura se cruzó de brazos esperando que el hombre sentado en aquel escritorio le diera una buena razón para no olvidar sus diferencias de rango e irse de allí sin acatar a su, hasta ahora, absurda orden.
—No puedo decirte todos los detalles de nuestra conversación pero la verdad es que con soldados sin el entrenamiento adecuado seguiremos perdiendo hombres y mujeres. Si queremos soldados fuertes y preparados necesitamos que aprendan de los más fuertes y preparados.
—¿Algo tan obvio te lo dijo una niña y ahora yo debo asumir la responsabilidad?
—No tienes que preocuparte, el grupo de novatos estará a cargo de Shadis hasta haber pasado los dos primeros años, tu te encargarás de "pulirlos" en su último año.
—Erwin...
—Es una orden.
—...— el joven hombre se levantó del mueble y se fue de allí evidentemente molesto.
—¡Mucha suerte Leeeviiii! serás un excelente profesor— gritó Hange como si ignorara el hecho de que faltaban literalmente dos años para que esa orden se ejecutara. Levi azoto la puerta tras él.
Fin flashback
—Ya veo.
—Espero que llegado el momento este grupo nada sobresaliente llegue a algo— el hombre empezó su recorrido hacia otro lugar mientras la chica a su lado miraba a lo lejos a otro par de cadetes sobre las máquinas, una chica de pelo castaño amarrada en una coleta y otra chica de pelo rosa que le pareció muy extraña pero decidió guardar su comentario e ir tras su capitán.
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Nota: Hiana es el personaje que estaba interesado en Eren en la aberración live-action de SNK.
