Disclaimer: Craig Bartlett es el creador y él y Nickelodeon tienen los derechos del programa.
17. El invitado navideño
– Clínica Médica Drymon – Entrada
Toda la ciudad de Hillwood estaba cubierta por una hermosa capa blanca. Todo el mundo vestía su ropa de invierno favorita. Mucha gente estaba en el centro, tratando de comprar algunos regalos en la mañana de la víspera de Navidad. Una mujer rubia y cansada sonreía alegremente, disfrutando de su arduo trabajo finalmente terminado.
Tomó su pala y entró en busca de algo de calor.
- ¡Excelente trabajo! ¡Ganas una taza de chocolate caliente! - Su nueva mejor amiga le sonrió, orgullosa de su trabajo.
- Gracias enfermera Parker.
- ¡Hey chicas! ¿Ya terminaron? Hoy es un día especial, tienen que estar en casa. - Un médico se unió a ellas.
- ¡Hola doctor Geller! - Suzie saludó a su maestro. - ¡Lo estamos intentando!
- Nos vemos el próximo lunes. - Tomó su abrigo y salió.
- Entonces Miriam… ¿Fuiste al centro? sabes…
- ¿Al Grupo de Alcoholismo?... Sí… para ser honesta… Fui allí desde hace 3 semanas.
- ¿En realidad? ¡Wow es increíble! ¿Y qué piensas al respecto?
- Es diferente a lo que pensaba… por primera vez… no me siento… menos.
- ¿Menos?
- Sí, ya sabes… Los últimos años Bob siempre tomaba las decisiones y no sé… me sentía vacía e inútil, menos que la gente que me rodeaba… pero ahí… soy como los demás… me siento más humana…
- ¡Miriam, este es un gran paso! Y me siento feliz por ti!
- Suzie, todo es gracias a ti, me cuidaste después del accidente y me enseñaste el grupo y…
- Sí, pero tomaste la decisión de ir, tuviste el coraje suficiente para hacerlo. ¡Date las gracias a ti misma! y tal vez a mi amigo Don, por hablarme de su grupo.
- Sí, él es… un buen amigo mío también…
- Ay Miriam, no sé qué haré sin ti después de que termines aquí tu servicio comunitario.
- ¡No te preocupes, tengo 3 semanas más!- Ambas chocaron las tazas y tomaron un gran trago de sus bebidas.
– Centro Médico Hillwood–
- Entonces, dime Helga, ¿cómo estuvo tu última semana? - La psicóloga abrió su libreta y preparó su bolígrafo para tomar notas.
- Extraña y un poco diferente... como algo inusual en el ambiente.
- ¿Qué quieres decir? - La mujer comenzó a intrigarse, a pesar de que atendía a muchos niños y jóvenes, su paciente más compleja siempre fue la chica Pataki.
- Fue después del accidente de mi mamá. El comportamiento de todos es... como si fuéramos personas diferentes. Olga sigue deprimida por sus grandes fracasos en el teatro, pero… no es tan dramática como siempre, está muy preocupada y todo el día está actuando en "su cuarto".
- Ya veo... parece que finalmente se enfrenta al mundo real.
- ¡Finalmente! Lo sé… luego está Bob… no habla mucho últimamente, es bueno, o sea, no me quejo, pero parece diferente… y con Miriam… ella…
- ¿Cómo está lidiando con su sentencia?
- Realmente no lo sé. Ella es la más diferente de todos… está más despierta y… nunca está en casa, su mirada es diferente… pero no puedo explicarlo…
- Tal vez el accidente la cambió un poco, ya sabes, todo el mundo puede cambiar después de un gran evento.
- ¿Cambio? Miriam? ¡No! Ella siempre es la misma...
- Helga, recuerda las cosas de las que habíamos hablado…
- Sí, lo sé, "tus padres son imperfectos como todo el mundo y todos tienen su propia basura emocional". Lo sé... pero estoy muy frustrada.
- Quizás tengas que hacer el ejercicio de "caminar en sus zapatos".
- ¿Qué quieres decir?
- ¡Ay te encantará!
Helga sintió un mal presentimiento mientras la doctora hojeaba sus papeles.
— Asilo Estatal de Hillwood —
- ¡Señora Halloway! ¿Cómo está ella? - Arnold llegó casi sin aliento a la sala de recepción.
- Oh Arnold, hola… Me temo que peor… Tuvo una muy mala noche… Sé que eres muy buen amigo suyo e… hiciste un excelente trabajo con ella pero tal vez ella…
- ¡No! Ella no se puede ir... necesita hablar con su hija otra vez... se lo prometí…
- Lo sé… pero el doctor dijo…
- ¡Ella y yo te lo demostraremos!
Caminó hasta la puerta de su habitación donde en los últimos meses había compartido grandes momentos. La observó dormir, de hecho se veía más cansada y pálida que antes.
- Mantendré mi promesa Bernie... tendrás tu milagro navideño. - Dijo en voz alta y le dirigió una última mirada firme. Nunca le había fallado a nadie, y esta Nochebuena no iba a empezar. Se puso su abrigo y rápidamente se fue a su casa, luego de que salieran los animales que anunciaban que la puerta se abría, entró en busca de sus padres, hasta que chocó con una figura femenina.
- ¡Arnold, eres tú!
- Mai! ¡Estás aquí! - Ella lo ayudó a levantarse del suelo.
- ¡Sí, ya sabes, es una tradición familiar visitar a mi papá hoy! Gracias a ti, por supuesto.
- No fui yo, no sé qué pasó… pero no fui yo.
- Oh, por favor, no restes valor a tu parte de un milagro navideño.
- Sí… un milagro navideño. - Dijo con tristeza.
- Arnold, ¿está todo bien?
- En realidad no… tengo una amiga mayor, se llama Bernie y…
- Y la estás ayudando a encontrar a su familia, ¿verdad?
- ¿Cómo lo supiste?
- Papá y yo hablamos mucho. Entonces, ¿realmente amas encontrar a familiares perdidos, eh?- Ella sonrió, pero luego notó su rostro preocupado. - ¿Pero cuál es el problema?
- No tuve suerte en mi búsqueda… Busqué durante meses pero… no pude encontrar nada sobre su hija, es como si nunca hubiera existido…
- ¿Te gustaría contarme más sobre ella? Tal vez pueda ayudarte. Conocí a algunas personas muy útiles cuando estaba buscando a mi papá.
- ¿De verdad lo harás? - Su sonrisa no podía ser más grande.
- ¡Por supuesto! Sé lo vacío que se puede sentir alguien cuando está lejos de sus familiares… Tuve suerte y tengo que compartirla con los demás.
- ¡Hagámoslo Mai!
– Clínica Médica Drymon – Entrada
- Ponte en sus zapatos… eh… ¡Terminemos con eso!
La preadolescente rubia con un lazo rosa caminó por el hospital, mirando a su mamá. Para ser honesta, pensó que se encontraría en un gran problema o durmiendo como en casa, pero no fue así. Para su sorpresa, era totalmente diferente. Su mamá estaba ayudando a una mujer a comer y aparentemente tenían una buena conversación. La pareja reía cuando entró la chica atónica.
-¡Helga! ¿Qué estás haciendo aquí?
- Hola mamá… te estaba buscando.
- ¿Pasó algo en casa?
- No realmente… Solo me preguntaba… si podría pasar el resto del día… ¿contigo?
- ¿Conmigo? ¿En serio?
- Sí Miriam… ¿Puedo?
- Claro pequeña dama… no pasamos mucho tiempo juntas últimamente.
- Y nunca.
- ¿Esta hermosa niña es tu hija? - Preguntó la paciente.
- Sí, ella es Helga, mi niña más pequeña. ¡Helga, ella es la señora Juniper! En realidad es la mamá de tu compañera de clase.
- Sí… te recuerdo… eres la mamá de Sheena, ¿verdad?
- Sí, Sheena es mi hija. Ella viene esta noche... ¿Puedes creer que tuve un accidente que me rompió la pierna?
- Vaya, suena doloroso.
- Y lo fue, ¡pero tu mamá y Suzie realmente me ayudaron!
- ¿Mi mamá? ¿En serio?
- ¡Sí! ¡Es una muy buena oyente!
Miriam sonrió ante el cumplido de la mujer, su hija no podía creer que por primera vez, alguien que no fuera Arnold, estaba diciendo algo positivo sobre su madre.
– Ciudad de Hillwood - Centro -
- Entonces, nuestra mujer tiene alrededor de 40 años y dejó a su mamá hace casi 15 años. - preguntó Mai a su amigo mientras conducía.
- Sí, Sara Cohen. Está casada y tiene un hijo.
- No es mucha información, pero tal vez pueda ser útil.
- ¿Y adónde vamos?
- Mira Arnold, mis padres fueron maravillosos conmigo, me dieron todo el amor, el cuidado, la atención y las cosas que necesitaba… pero yo deseaba conocer a mi papá, el héroe que me salvó la vida…. y en mi búsqueda... tuve que hacer algunas... cosas ilegales...
- ¿Cómo qué? - El cabeza de balón se sorprendió…
- Tenía un viejo amigo del bajo distrito... Todd... tenía formas de encontrar información... Tal vez me pueda ayudar... y para ser honesta, casi encontramos a mi papá, ¡pero nos ganaste!
- No tenemos mucho tiempo... así que está bien para mí... ¡hagámoslo!
- ¡Está bien, aquí vamos!
- Y Mai, ¿cuándo me dirás cómo apareciste en Sunset Arms hace 2 años?
- Para ser honesta Arnie mi amigo, ¡nunca! – Se lamentó Arnold en silencio mientras la joven se reía y aceleraba un poco el auto.
– Clínica Médica Drymon – Cafetería
- ¡Aquí un croissant de pastrami! - La mujer cansada puso la comida en la mesa.
- Gracias Miriam… Entonces, aquí es donde vienes todos los días, ¿eh?
- Sí, el juez dijo que tengo que trabajar aquí por 3 meses, como servicio comunitario.
- Genial, supongo… - Mordió su croissant y vio como un niño pequeño chocaba con su mamá.
- ¡Señora Pataki, hasta mañana! ¡Feliz navidad!
- ¡Feliz Navidad para ti Freddy!
- ¿Quién es el chico Miriam?
- Es un chico que conocí limpiando el área de oncología. él tiene 5.
- Sólo cinco, eh.
- Sí, la vida empezó difícil para él. Helga… ahora que estamos aquí, solas. ¿Podemos hablar? – La mujer rubia jugaba nerviosa con sus dedos, sabía que esa conversación había que entablarla, pero tenía algo de miedo. Conocía bastante bien el temperamento de la menor de sus hijas, era el mismo de su padre, ese hombre al que no ha podido enfrentarse desde hace años. Pero sabía que esta podría ser su última oportunidad con ella.
- En realidad Miriam, estamos hablando ahora mismo.
- Sí, pero quiero decir, tenemos que hablar de nosotras. Sé que has estado enojada conmigo desde el accidente... ¿por qué?
- No estoy enojada. - Dijo con una voz que contradecía sus palabras.
- Querida, te conozco mejor que nadie y sé cuando…
- ¿Me conoces? ¿En serio? Stella Shortman me conoce mejor que tú y fue en tan solo unos meses.
- Eso no es cierto, realmente te conozco, recuerdo tu comida favorita, color y…
- Esa estupidez es no conocerme de verdad Miriam, si de verdad me conocieras, ¡sabrías que no estoy enojada! ¡Recordarías que tengo que comer 3 veces al día, recordarías mis eventos escolares o tal vez mi edad o mi cumpleaños, sabrías quiénes son mis amigos o mis pasatiempos, al menos hablarías conmigo! ¡Pero ahora esto es todo! ¡Pasé toda la mañana contigo, viendo lo útil que eres con los extraños! ¡TÚ! la misma persona que
siempre se olvida de darme de comer! ¡Por qué conmigo! ¡Por qué eres una excelente madre para Olga y una excelente amiga para Suzie, pero yo siempre soy tu excepción! ¿Por qué? ¡Qué te hice!
- Helga, por favor, sé que fui una madre terrible pero, si me das una oportunidad más...
- ¡No Miriam! Estoy cansada... la gente nunca cambia... Tú nunca cambiarás... Nos vemos "en casa, madre". - Se puso de pie y se dirigió al pasillo, la mujer rubia y triste la siguió con la mirada. - Esto será más difícil de lo que había pensado.
– Distrito bajo –
El piso del edificio antiguo se arquea debido a la temperatura fría. El lado moralista del cabeza de balón estaba nervioso, y no estaba muy de acuerdo con la idea, pero sabía que su amiga lo necesitaba y tenía que darse prisa.
- Aquí es Arnold. Aquí vive Todd. Por favor, déjame hablar, ¿de acuerdo?
- Si Mai, te sigo.
La mujer llamó a la puerta y unos segundos después un joven abrió la puerta.
El preadolescente rubio pudo distinguir un olor desconocido que provenía del chico, notó algo extraño en sus ojos, pero decidió mantener su rostro serio.
- Wow wow, pero es mi vieja amiga Mai… ¿Cómo has estado? ¡Desapareciste hace años!
- Hola Todd, necesitamos tu ayuda.
- ¿Mi ayuda? ¿En Nochebuena?
- Por favor, es importante… y tengo tu dinero.
- Ahora tienes mi atención. ¿Por qué la necesitas?
- Estamos buscando a la hija de una amiga mía. Su nombre es Sara Cohen, desapareció hace unos 15 años. - El chico de ojos verdes habló por primera vez.
- ¿Tienes una foto, identificación o más información?
- No Todd, es todo.
- Mai… no es mucha información, pero… estás en tu día de suerte…
- ¿La conoces?
- En realidad mi papá era el mejor amigo de su esposo… La conocí cuando era más joven.
- ¡Impresionante! ¿Dónde puedo encontrarla?
- Lo siento chico, necesito más dinero para dar esa información...
- Todd… ¿Tengo que recordarte que me debes un favor? - Dijo la mujer enfadada. Su temple era tan fuerte y decidido que a Arnold le impresionó en secreto que fuera la hija del tranquilo vietnamita que siempre había conocido.
- Ok, ok, wow Mai… nunca cambias…- Tomó un cuaderno y escribió algunas cosas en el papel. - Aquí está su dirección.
- ¿Cómo sabemos que eres honesto? - Preguntó el chico rubio.
- Bueno, pronto lo descubrirás, así que tengo tantas cosas que hacer, tienes tu información, así que… ¡lárgate!
- Vamos Arnie, hemos terminado aquí. - Ella lo tomó de la mano y salió. Una vez que estuvieron afuera, la niña suspiró aliviada. - ¡Lo hicimos!
- ¡Criminal! ¡No puede ser! - Arnold gritó.
- ¿Qué ocurre?
- Conozco esta dirección… ¡Sé quién vive aquí!
– Clínica Médica Drymon – Pasillo
Helga estaba sentada en el pasillo más lejano que pudo encontrar. Lloraba un poco, con cierta desesperación e impotencia.
- ¡Qué le pasa a Bliss! ¿Qué estaba esperando? ¡Miriam Pataki nunca cambiaría!
- Espera un momento… ¿Dijiste "Miriam Pataki"? - Preguntó un niño pequeño, asomando la cabeza por lo que parecía ser su habitación.
- ¡Esta es una conversación privada! ¡Aléjate de mí!
- Lo siento, debes ser Helga.
- ¡Por qué me sigues hablando!
- ¡Porque Miriam es mi amiga! Ella limpia mi habitación.
- ¡Perfecto! Estás en la parte perfecta de su vida.
- Realmente no…. es solo que pareces tal como ella te había descrito.
- Déjame adivinar, ¿cómo una chica imperfecta loca y enojada?
- No realmente, en realidad dijo que eres fuerte y con fuertes ideales. Ella tenía razón.
- Espera un momento amigo, ¿Miriam ha hablado de mí?
- ¡Sí! Todo el tiempo. ¡Dijo que eres genial! Brillante, divertida, creativa y con espíritu y una buena perspectiva de la vida… No sé qué significa perspectiva… ¡pero suena genial!
- Nunca pensé que ella creyera todas esas cosas sobre mí…
-¡Helga! ¡Helga!
- ¿Arnold? ¿Qué estás haciendo aquí? Te dije que iré a Sunset Arms hasta las 7 pm.
- Sí, lo sé, pero tengo excelentes noticias... ¡Finalmente encontré a la hija de Bernie!
- ¿Qué? ¿Dónde y cómo?
- ¡Es una larga historia! ¡Pero Mai me ayudó! ¿La recuerdas?
- ¡Sí, mejor de lo que sabes!
- ¡Pues ella me ayudó! Solo…
- ¿Qué?
- No sé si el tipo que nos ayudó nos dio información falsa. Pero según mi investigación… Ella es su hija. - Arnold puso una foto en las manos de su novia, ella abrió la boca, muy sorprendida de cómo se veían sus ojos.
- Cabeza de balón, fue honesto.
- ¿Qué? ¿Por qué estás tan segura?
- Porque tenía una pista que se me olvidó decirte por todo lo de Miriam, ¡vamos!
– Clínica Médica Drymon – Habitación de Bernie
La luz era baja, la habitación bastante silenciosa, lo único que se escuchaba eran los aparatos a los que estaba conectada la enferma.
- No veo ninguna mejora, temo que no queda mucho. - Le dijo el doctor a su enfermera mientras la miraban a la distancia.
- Y lo peor es que no hay nadie a quien avisar. - Respondió Suzie con tristeza, había aprendido la dura lección de no tener con quién contar.
-¡Suzie! ¡Tenemos que ver a Bernie! - Arnold apareció junto con un pequeño grupo de personas desesperadas.
- ¿Qué estás haciendo aquí? Deberías ir a prepararte para la cena ahora.
- Después. ¡Aquí está un pariente de la Sra. Cohen!
- Pero niño, eso es imposible, ella no tiene familia.
- Sí, ella tiene y aquí está. Su hija.
El personal médico lo miró con asombro, pero la mujer rubia sabía el alcance que podía tener la acción del muchacho.
- Entonces vamos chico.
Dentro, Bernie tartamudeaba de dolor ante el nombre de la niña que tanta alegría le había dado a su vida, la amarga agonía de tratar de mantener esos breves destellos de sus recuerdos, de sus voces, debilitándola cada vez más.
- Mi pequeña, mi Sara... Te volveré a decepcionar. - Una lágrima cayó por su mejilla.
- ¿Madre? Aquí estoy. – Apareció una voz temblorosa y familiar, refrescando en su vieja memoria ese sonido que tanto amaba.
- Sara… ¿mi niña?
- Sí mamá… estoy aquí… con una pierna rota… pero estoy aquí… contigo…
- ¡Oh mi niña! - Se dieron un fuerte abrazo mientras los presentes lloraban de felicidad y ternura.
- Mamá, ella es mi hija, Sheena.
- Es una niña… oh.. es hermosa…
- ¡Hola abuela!
- Esto es tan hermoso - dijo Arnold.
- ¡Sí, cabeza de balón, lo hiciste de nuevo! ¡Y justo a tiempo!
- Exacto… Por poco iban a ser incapaces de hablarse y perdonarse… La necedad y el orgullo humanos pueden ser nuestra perdición. - Dijo Mai mientras admiraba la escena con ternura, sin saber el efecto que sus palabras habían causado en la chica del lazo rosa.
- Así es Helga, ¡y todo gracias a ustedes chicas! Mai por sus contactos y tú por la información de tu receta de galletas y... ¿Helga? ¿Todo está bien?
-¡Criminal! Sí, es solo ese estúpido lado sentimental que aparece a tu alrededor... Vuelvo enseguida.
Sin que su novio pudiera responder, la niña giró a la izquierda en busca de su madre y chocó con ella. Sin que ella se diera cuenta, había sido testigo de todo lo que había sucedido.
- ¿Estuviste aquí todo el tiempo?
- Si bonita, no me pude resistir, me pareció una linda historia y fue...
- Miriam, escucha, tenías razón, Bliss tenía razón... Estaba molesta contigo...
- Lo sé, por ser terrible contigo...
- En realidad no… yo… me asustaste, ese día del accidente… tenía miedo de que… no volvieras y que nunca…
- Llegaremos a hacer las paces, lo entiendo. Lo siento Helga, sé que más que enojada tienes miedo de volver a confiar en mí, que me rompa otra vez y me aleje de ti... pero esta vez es diferente, pequeña, te prometo que lo haré todo lo que esté en mi poder para dejar... bueno, todo lo malo atrás, ya sabes a lo que me refiero.
- Sí, lo sé, siempre lo he hecho. Perdón por ser tan dura contigo... mamá...
- Perdón por hacerte "el adulto responsable", ya no lo serás…
Por primera vez en mucho tiempo, Helga se sintió segura en los brazos de su madre, disfrutando del calor y el aroma de su ser. En la distancia, el niño cabeza de balón disfrutaba de la belleza de otro milagro navideño y, para ser honesto, su favorito hasta el momento.
FIN
¡Feliz Navidad mis cabezas de balón! ¡Te deseo mucho amor, salud y paz para ti y tu familia y seres queridos y un increíble 2023! Este año fue muy duro para mi, comencé el año enferma de covid, me aislaron el día de mi cumpleaños, y luego tuve mi propio gran quiebre con mucha ansiedad y otras cosas más, casi dejo de ser escritora y fanficker, pero esta historia me ayudó a continuar y ser feliz de nuevo, gracias por todas sus lecturas y reviews y un agradecimiento especial a:
- ¡Mi gran amigo Marcelo por siempre apoyarme en mis historias, te dedico el capítulo, feliz navidad y cumpleaños!
- The J.A.M. a.k.a. Numbuh i: Gracias por siempre comentar, aun ni termino de subir y ya esta tu review que siempre me anima, prometo pronto ponerme al día con tus fics, ¡gracias por existir!
-Pelacachi: Gracias por tus reviews en todas mis historias, ¡Gracias!
-Ely: ¡Gracias por tu comentario! Ojala te siga gustando y sigas por aquí.
Y un gran agradecimiento aquellos que no tienen cuenta, o aquellos que leen pero no comentan, mi amor para ustedes también y ojala pronto se manisfiesten con un comentario para conocerlos.
En el próximo capítulo... Helga siente que Arnold está algo molesto con su actitud y quiere mejorar este nuevo año, por su parte, Arnold y el abuelo Phil escuchan a sus padres decir algo que les preocupa mucho... ¿lo resolverán? ? ¡Nos vemos hasta la próxima!
