Disclaimer: Craig Bartlett es el creador y él y Nickelodeon tienen los derechos del programa.


19. Una gran bifurcación

– Casa Johanssen - Domingo 5am -

- ¡Todos! ¡Es la hora! - El moreno saltó de su cama, lleno de energía y comenzó a gritar afuera de las habitaciones de sus padres y su hermana pequeña.

- Gerald, hijo, por favor relájate, es muy temprano. - Dijo su mamá cansada, tratando de abrir los ojos.

- ¿Cuál es tu problema Gerald? Necesito dormir al menos 12 horas los domingos.

- Silencio Timberly, ¿Olvidaste que hoy viene Jamie O?

- Por supuesto que no Gerald. - Su papá finalmente pudo decir algo. - Pero estará aquí en dos horas.

- No estoy seguro de eso. - Una voz apareció detrás de ellos.

- ¡Jamie O, estás aquí! - Gritó su hermanita y corrió a sus brazos.

- ¡Hola Tim! ¡Estás tan alta! Eres una joven señorita ahora. ¿Gerald es amable contigo?

- No de verdad, es tan malo conmigo, nunca quiere jugar conmigo, ahora pasa todo su tiempo con Phoebe, el lunes pasado yo quería jugar a las escondidas, pero ellos solo se besa…

- ¡Basta Timberly! - Un Gerald rojo le tapó la pequeña boca. - ¡Jamie O ha viajado mucho tiempo para escuchar esas estúpidas historias!

- Suficiente todos, pasen a la cocina, disfrutaremos juntos de un delicioso desayuno.

- ¡Sí! ¡Panqueques! - Dijeron los hombres.

La Sra. Johanssen caminó hacia la cocina con una pequeña sonrisa en su rostro. Los últimos meses fueron un poco difíciles para todos ellos, estaban juntos desde que cada uno de ellos había nacido. Ella siempre supo que algún día, sus 3 pequeños bebés se mudarían por su propia cuenta, pero para su punto de vista, fue muy rápido.


– Casa de Johanssen - Cocina - 9am -

Después de una gran pila de panqueques, la familia estaba sentada riendo y recordando algunas historias divertidas sobre las viejas peleas de Jamie O y Gerald. Mirar el pasado era tan estúpido para él, Jamie O era un chico increíble, y ahora lamentaba no haberlo visto antes.

- ¡Ay por favor, Gerald vomitó más que yo!.. ¡Pobre abuela!

- ¡Oye! ¿Fue idea tuya? ¿Recuerdas? - Gerald se defendió.

- Sí, sí, hermano, culpable. ¿Y cómo está tu amigo?

- ¿Arnold? Ahora está totalmente feliz con sus padres.

- Y su novia… ¿Te acuerdas?

- Timberly, te lo dije, Helga no es su novia. - Gerald le guiñó un ojo a su hermano y ambos rieron en complicidad, ambos sabían el "secreto" y no había más entre ellos.

- De todos modos, ¿podemos almorzar con Arnold más tarde? ¿Quizás algunos hot dogs de Kaline?

- Bueno hermanito, suena bien pero… estaré un poco ocupado.

- ¿Ocupado? ¿Haciendo qué? - Preguntó el joven hermano.

- En realidad… Tengo algunas noticias para todos ustedes…

- Jamie O, ¡por favor dime que todavía estás estudiando en la universidad! Porque el dinero que tú mamá y yo...

- No te preocupes papá, estoy en la universidad… por ahora… Tengo diferentes tipos de noticias.

El hermano del medio notó como su hermano comenzaba a verse un poco nervioso, lo conocía bien, había hecho algo. - Tal vez falló en algo o debe algo de dinero. - pensó para sí mismo, hasta que el timbre de la puerta lo distrajo de sus pensamientos.

- Ya voy. - Jamie O se acercó a la puerta y la abrió, mientras la familia lo esperaba en la cocina, mirándose. - ¡Estoy aquí de nuevo chicos, y tengo una sorpresa! Mamá, papá, Gerald, Tim… Ella es Charly Myers… mi…

- ¡Soy su prometida! - La chica sonrió mientras la familia sentía que sus mandíbulas caían por la sorpresa.

- Tu… ¿Tu qué? - tartamudeó su madre con asombro, esperando el momento en que su hijo mayor le anunciara que se trataba de una cruel broma.

- Sí, tiene razón… ¡Nos casaremos en marzo! ¿No es increíble?

- ¡Genial! ¿Puedo ser la dama de honor? - La niña más pequeña de la familia saltó de alegría hasta sentir crecer la tensión en su familia.

- ¡Jamie O Johanssen! ¿Estás loco? o ¿qué estás pensando? - Gritó su papá, sacando a sus hermanos de su asombro.

- ¿Por qué reaccionaste así? ¡Esta es una feliz noticia!

- Jamie, eres muy joven, estás comenzando la universidad, no tienes dinero ni un lugar para vivir.

- Mamá, ahora tengo trabajo… en Grecia.

- ¿Qué? ¿Qué pasa con la universidad?

- No te preocupes mamá, tenemos un nuevo trabajo excelente en un hotel en Grecia, ¡nos mudaremos esta primavera! - La señora Johanssen miró estupefacta a la sonriente ingenua chica frente a ella, sus ojos marrones y cabello oscuro la hacían lucir hermosa, pero estaba a punto de ser asesinada por la mujer mayor por el parentesco que reclamaba.

- Charlotte, por favor, déjanos solos, necesitamos hablar con nuestro inconsciente hijo …

- Pero, te equivocas… él no…

- ¡Dije ahora! - Gritó el hombre enojado. - ¡Y ustedes dos también!

- Pero papi, Jamie O es el que está loco, ¡soy tu princesita!

- ¡DIJE AHORA! ¡Por qué nadie me escucha hoy!

Los chicos más jóvenes temían por sus vidas, así que, como lo haría cualquier ser humano lógico, decidieron correr por sus vidas.

- Jamie O, ¿qué te pasa? ¡Eres un niño para tomar decisiones como esta!

- Papá, ¿te olvidas que tengo casi 18? ¡Ya no soy un niño, soy un hombre!

- ¿Un hombre? ¿Lo escuchaste cariño? ¡Es un "hombre"!

- Martin, relájate por favor, que explotes así no soluciona nada. Tenemos que hablar con él.

- ¡Pero tu hijo no escucha! ¡Él no piensa!

- Oh… ¿no pienso porque no hago las cosas que quieres que haga? Tengo mi propia mente.

- ¿Qué sabes de la vida? ¿Sobre tomar decisiones? ¡Buenas, quiero decir!

- Tal vez no sepa nada sobre la vida, ¡pero estoy bastante seguro de que seguir TUS pasos no es vivir mi propia vida!

Timberly se sentía angustiada, no le gustaba escuchar discusiones, lo que parecía ser una buena semana se había convertido en un verdadero caos.

- Gerald, ¿crees que Jamie O se irá? Ya sabes... ¿para siempre?

- Él no...

- Pero si papá se enfada con él y no le obedece, no creo que vuelva.

En el fondo, el joven sabía que ella tenía razón, su padre podía ser un hombre terco y su hermano... Bueno, por alguna razón la gente decía que era como un Martin Jr.

- Será mejor para mí ir a ver la televisión, esto será largo.

La pequeña se levantó de su asiento, mientras las voces en la cocina bajaban sus decibeles. De repente, el joven protagonista del conflicto apareció frente a su hermano.

- Bueno, lo peor ya pasó. - Suspiró, cansado y molesto. - Papá puede ser muy molesto a veces.

- ¿Papá? ¿Es papá el del problema para ti? - La furia comenzó a crecer poco a poco en el pecho del chico de cabello alto.

- ¡Sí! Quiero decir, él es quien está tratando de controlar mi vida.

- Jamie O… ¡estás loco! ¡No puedes casarte con una mujer que acabas de conocer y mudarte a otro país y abandonarnos!

- ¡Impresionante! ¡Ahora mi hermano me está dando la espalda! ¿Qué pasa con nuestro pacto?

- Puedes terminarlo... ¡Traidor!

- Perfecto… Podría haberlo esperado de todos, pero no de ti… Aparentemente, Timberly es la única con sentido de empatía en esta familia… Será mejor que regrese a mi hotel, Charly me está esperando.

Sin darle tiempo a responder, el joven salió de la puerta. Gerald agarró uno de los cojines de la silla y lo arrojó furiosamente al vacío.


– PS 118 - Pasillo – Lunes 1er período

Gerald estaba frente a su casillero, buscando cualquier cosa… vio una pelota de béisbol muy especial dentro, y por unos segundos la miró con tristeza.

- ¡Kon'nichiwa Gerald!... ¿Gerald? - Preguntó su novia, entonces el silencio fue su respuesta.

- Oh.. Hola Phoebe...

- ¿Todo está bien? Te llamé unas 3 veces anoche y parece que no dormiste muy bien.

- Lo siento nena... pero... Jamie O...

- ¡Oh, tonta! ¡Ahora lo recuerdo! ¡Jamie O está aquí! ¿Qué hicieron juntos? ¿Algunos hot dogs, cine, béisbol?

- En realidad… pasó todo el domingo con su prometida en su hotel.

- ¿Qué? ¿De qué estás hablando? - La chica sorprendida no podía creer lo que estaba escuchando.

- ¡Lo sé, llegó con esa maravillosa noticia! ¡Todo en mi casa era un desastre!

- Ya me lo imagino… pero ¿cuál es su plan? ¿Casarse y vivir juntos en el campus?

- ¡No! ¡Peor! Se mudarán a Grecia y trabajarán en un hotel.

- ¿Qué? ¿Qué está mal con él?

- Para ser honesto, no sé y no sé qué puedo hacer…

- ¿Y qué piensa Arnold de esto?

- Ehm… Aún no he hablado con él.

- ¿Por qué? Él es tu "hermano" y siempre se dicen todo.

- No es gran cosa, es solo que Arnold a veces no entiende y trata de resolver cualquier cosa con amor y el lado positivo, ya sabes, a veces no es realista.

- Gracias por confiar en mí.

- ¡Bueno, eres mi nena! Si no puedo decirte lo que sea, ¿a quién más se lo diré?

- Vamos guapo, tenemos clases.

La joven pareja se tomó de la mano y se dirigió hacia su salón, mientras un chico con una gorra verde los miraba atónito y con una sonrisa pícara.

- Entonces... Gerald y Arnold ya no son tan cercanos, ¿eh?


– Casa Johanssen - Cocina -

A pesar de que el joven Johanssen no hablaba con su mejor amigo sobre el tema que lo estaba enloqueciendo, podía escuchar su voz en su mente, sugiriendo que hablara con él.

- ¡Ay, Arnold, por favor! Sal de mi mente! - Gritó el moreno a nadie. Suspiró y se puso de pie. - ¡Está bien, lo haré! Espero que seas feliz.

Se puso su chaqueta y salió y se preparó para perder algo de su orgullo.


– Posada de Hillwood -

- ¿Tienes hambre JO?

- No gracias Charly, tú come primero. - vio por la pequeña ventana, aún se sentía herido y menospreciado por su familia, solo deseaba que aunque no pudieran entenderlo, solo pudieran respetarlo.

- JO, por favor, sabíamos que esto no sería fácil, tus padres no sabían nada de mí y tenían otros planes para ti.

- Lo sé… pero, es más profundo que eso… - El golpe en la puerta interrumpió su discurso. - Ya voy. - Se puso de pie y abrió la puerta, para su sorpresa, su hermanito estaba allí.

- ¡Oye! - Dijo con su voz enfadada.

- ¿Gerald? ¿Qué estás haciendo aquí? Mis padres…

- No, nuestros padres no saben que estoy aquí.

- Hola Gerald, bienvenido, por favor, pasa. - La chica abrió la puerta por completo y tomó su bolso. - Jamie, compraré algunas botellas de agua, ya regreso, nos vemos. - Dijo la chica y cerró la puerta detrás de ella, la culpa no la dejó dormir anoche, tenía la esperanza de que tal vez esa visita solucionaría un poco el problema.

De vuelta con los hermanos Johanssen... Gerald entró en la habitación y se sentó en el pequeño comedor de la habitación. Su hermano lo siguió con la mirada, abrió la heladera y le entregó una mini botella de yahoo.

- ¿Entonces qué estás haciendo aquí?

- Ayer no terminé, no dije todas las cosas que quería… Estuve pensando en ti toda la noche, pero Jamie, no puedo entender… ¿Qué te pasa?

- Gerald, sé que tú no entiendes y mis padres tampoco, pero… yo sé lo que hago, por primera vez en mi vida, sé lo que quiero.

- ¡Pero es una locura! Realmente no la conoces, qué tal si te pasa algo peligroso, solo, en otro país, qué tal tu carrera… ¡Qué tal yo!

- ¿Tú? ¿Qué quieres decir?

- Jamie O, tú y yo siempre hemos sido como enemigos naturales, robaste mis cosas, las rompiste, mentiste a mis padres sobre mí y… eras como mi matón personal… Siempre desee un hermano mayor que juegue béisbol conmigo, o baloncesto, o lo que sea! ¡Y el año pasado fue nuestro año! Eras como mi segundo mejor amigo, hacíamos todo juntos… enfrentar el hecho de que ibas a ir a la universidad fue difícil, pero verte ir tan lejos… ¿Te importo tan poco?- Sus ojos color avellana estaban vidriosos, una parte de Jamie O se rompió al escucharlo, era cierto, hasta ahora solo había pensado en él y sus propios sentimientos.

- Hermanito… claro que eres importante para mí, más de lo que puedas imaginar… todo mejoró cuando naciste… bueno, excepto mis juguetes… ¡eras como un exterminador!

Gerald sonrió ante el recuerdo y Jamie O sonrió un poco.

- Torturarte era mi manera de demostrarte lo importante que eres para mí, lo sé, fue una muy mala manera, pero, por favor… solo éramos niños… inmaduros…

- ¿Ves? ¿Todo fue increíble? ¿Por qué tiene que cambiar?

- Porque las cosas no pueden durar para siempre, la vida siempre está cambiando y el cambio no siempre es malo.

- ¿Oh sí?

- Claro, por ejemplo, eras amigo de Phoebe y ahora, su relación cambió y mejoró, ¿no?

- Sí…

- Y le diste una oportunidad a Helga y ahora es tu mejor amiga, ¿verdad?

- Sí, pero…

- Y Arnold ahora tiene a sus padres con él y...

- Ok, genio, ¡lo tengo!

Jamie O se levantó y se arrodilló frente a su hermano para que estuviera al nivel de él.

- Gerald, hermano… perdón por lastimarte… No era mi intención, te lo juro… Es solo que… Cuando fui a la universidad, no tenía un plan. Solo fui a esa escuela para complacer a papá, pero allí... descubrí que los negocios no son para mí, luego conocí a Charlotte... ¡Ella es increíble! Es inteligente, divertida, tan auténtica... Es una guerrera, siempre lucha por lo que quiere... La admiro mucho por eso... y para ser honesto... Nunca me he sentido así por nadie más.

- Estás enamorado de ella, ¿eh?

- Para ser honesto… sí… y esta oportunidad para nosotros es increíble, ¡no la puedo perder!

- Entiendo… te voy a extrañar…

- ¡No te preocupes hermano, no es el último adiós, vendremos a visitarte cuando tenga la oportunidad! ¡Te prometo!

- ¿De verdad?

- ¡Palabra de hermano mayor!

Ambos compartieron un fuerte abrazo que los reconfortó a ambos, Charly regresó y disfrutó del hermoso cuadro frente a ella con una sonrisa.

Sin que el joven se diera cuenta, la semana de la visita de su hermano llegó a su fin.

Por suerte para él, su relación estaba a salvo. El día de su partida, compartieron un abrazo igualmente grande en el aeropuerto.

- Sé un chico genial, ¿de acuerdo? Y se bueno con Tim, ¿eh?

- Sí, sí… sólo si no fuera tan insoportable… así que no te prometo nada.

- ¡Ese es mi hermanito! ¡Nos vemos! - Rompió el abrazo y le sonrió a Phoebe. - Por favor, cuídalo… a veces es un poco tonto.

- No te preocupes, cuidarlo es mi especialidad.

- ¡Los veo amigos! - Dijo Jamie O, momentos antes de iniciar su nueva aventura.

- ¿Estás bien Gerald? - Preguntó su novia, mientras tomaba su mano.

- Sí… Estoy bien… Le deseo mucha suerte, son demasiado jóvenes para todo esto, ¡pero confío en él!

- Gerald, nunca antes te había preguntado, pero, ¿cómo tú y Jamie O se hicieron amigos? Es decir, se llevaban muy mal, eso lo recuerdo de las veces que te iba a visitar.

Gerald sonrió y decidieron caminar hacia la salida.

- Esa mi querida chica, es una muy buena historia…

– Casa de Johanssen - Habitación de Gerald - Un año antes -

El joven de cabello alto estaba furioso, cayó exhausto sobre su cama. Estaba a punto de hundirse en su miseria hasta que el sonido de la puerta llamó su atención.

- Bueno, bueno, pero si es mi hermanito, escuché la historia... Entonces tú y Pheebs tuvieron esa gran pelea porque ella no quería ser tu novia, ¡no la culpo!

- Sabes, Jamie O, ¡Ya tuve suficiente! ¡Todo salió mal por tu culpa! ¡Mis padres se enteraron de mis bajas calificaciones y por eso no puedo salir con ella!

- ¿Era por mi?

- Sí, ya arruinaste mi vida, duerme tranquilo y déjame en paz.

-Gerald... yo... lo siento...

- ¿Qué dijiste? - Debo haber oído mal, él nunca se disculpa. - pensó el moreno para sí mismo.

- ¿Sabes? ¡Toma tu chaqueta y ven conmigo!

- ¿A dónde? ¡No quiero más problemas!

- ¡Oh, solo sígueme! Arreglemos este lío para que tu fea cara de llanto no arruine mi vista, ¡vamos!

- Digamos que me ayudó en un gran asunto y nació nuestra amistad ese día. - Dijo Gerald y sonrió, recordando ese día que él y la chica finalmente se convirtieron en pareja.

FIN


Un capítulo un poco diferente a los anteriores, sin Helga ni Arnold. A esta aventura la quise probar dándole el protagonismo a los Johanssen y no sé qué les pareció a ustedes, pero me encantaron los resultados... ¡Déjenme leerlos en reviews! ¡Los leo la próxima semana!