Disclaimer: Craig Bartlett es el creador y él y Nickelodeon tienen los derechos del programa.
25. Gemelos-S VS Tim K.
– Sunset Arms – Dormitorio de Miles y Stella
Miles estaba sentado en su cama, leyendo un gran libro, totalmente concentrado en él. Su esposa le estaba contando su día, pero el hombre rubio no escuchó ni una palabra.
- Miles, ¿por qué estás leyendo y… tan temprano en la mañana?
- Es un libro sobre crianza de adolescentes.
- ¿Por qué estás leyendo eso? Lo estás haciendo perfecto con Arnold.
- Porque anoche escuché a Arnold hablando de unos problemas con Helga con papá…
- ¿Y? - Stella dejó la ropa que estaba doblando.
- Estaba hablando con ÉL, no CONMIGO… y el otro día papá tuvo unos problemas con un vecino y llamó a Arnold para que lo ayudara y…
- Querido, detente… Pensé que este asunto terminó en la competencia de padre e hijo el año pasado…
- Ya no estoy celoso, es solo que… Me siento un poco inútil, Arnold es tan maduro para su edad.
- Bueno, es nuestro chico, no te preocupes, trabajas muy duro en la universidad, y siempre reparas las cosas dañadas aquí… y de hecho hubo muchas recientemente.
- ¿Sabes? Tienes razón cariño! Tal vez podría hacer más reparaciones, algunos huéspedes estaban enojados por las goteras.
- ¡Perfecto! ¡Lo tienes! Ahora, se suponía que debía estar en el hospital hace una hora, ¡buena suerte, mi apuesto reparador! - Stella besó a su esposo y salió de la habitación.
- Muchas reparaciones… pero necesito dinero… ¡Tengo una idea! Pero necesito deshacerme de mamá y papá... ¡y sé cómo! - El joven Sr. Shortman sonrió con picardía y se dispuso a poner en marcha su plan.
– Sunset Arms – Puerta de entrada
- Entonces… déjame entender… ¿Me estás dando un día de relajación gratis todo pagado, sin ninguna razón sospechosa? - El anciano miró a su hijo nervioso, tratando de encontrar el truco.
- ¿Mmm sí? - Le sonrió con el nerviosismo creciendo en su interior.
- Bueno… es obvio que algo está pasando aquí… pero no me importa, ¡lo haré! - Phil tomó sus maletas y sonrió totalmente feliz, hasta que apareció su esposa vestida como un payaso. - ¿Puede ella quedarse aquí?
- ¡Oh, no te preocupes papá, será divertido! ¡Te veo esta noche!
- Pero… - El anciano decía algo pero su hijo cerró la puerta antes. - ¡Finalmente estoy solo!… solo necesito… - Arnold bajaba las escaleras y su papá lo detuvo. - ¡Campeón! ¡Ahí estás! ¡Vamos, tenemos que darnos prisa!
- ¿Darnos prisa para qué?
- Comenzaré un proyecto muy grande y necesito tu ayuda.
- ¿En serio papá?... suena genial pero... Gerald, Phoebe y yo haremos...
- ¡Oh, por favor hijo, estoy planeando una gran sorpresa para tus abuelos, y pensé que podría ser un día especial entre nosotros!
El cabeza de balón miró a los ojos suplicantes de su padre y sonrió en respuesta. - Está bien, creo que los chicos entenderán. ¿Qué tienes en mente?
- ¡Eso es lo que quería escuchar! ¡Comenzaremos con algo simple!
…
- ¿Una venta de garaje es algo sencillo para ti? - El adolescente estaba totalmente sorprendido por la gran cantidad de cosas que su papá encontró en su sótano.
- ¡Sí, hijo! Todas estas cosas son inútiles ahora, podemos ganar algo de dinero y reparar el techo.
- ¿Y el abuelo está bien con esto?
- Conozco a mi propio padre, no te preocupes, solo atiende a la gente, hijo.
- ¡De acuerdo papá! ¡Lo tengo!
Arnold sonrió con alegría y comenzó a atender a los vecinos que poco a poco comenzaron a sentir curiosidad por las antigüedades. Un anciano que caminaba por la esquina miró intrigado la venta y se fue con gusto.
– Sunset Arms – Cocina
Un montón de billetes fueron contados por los felices Shortman, se sonrieron y suspiraron cansados pero satisfechos.
- 950$... ¡Bien hecho, campeón! ¡Lo hicimos!
- Y ahora podemos llamar al techador y descansar un poco.
- Oh, no te preocupes, Arnold, sé cómo hacerlo, lo hago desde que tenía 15 años.
- Wow, ¿De verdad papá? Sabes hacer muchas cosas diferentes.
- Me encanta este edificio Arnold, es muy especial para los Shortman, somos la cuarta y quinta generación que vive aquí, nuestra historia vive aquí.
Cuando estuve en San Lorenzo, disfruté mi tiempo allí y todas mis aventuras, pero cuando pensaba en mi hogar, Sunset Arms era la única imagen que veía.
- Tus abuelos la dejaron caer un poco desde que desaparecimos, por eso quiero retribuirles un poco.
- ¡Tienes razón papá, te ayudaré!
- ¡Perfecto! Vayamos al techo y démonos prisa.
– Sunset Arms –Salon familiar
Miles y Arnold estaban totalmente cansados pero satisfechos, se sentaron en el sofá y se sonrieron.
- ¡Pues ahora tenemos que esperar a tus abuelos y nuestro trabajo está hecho!
- Sí... Fue increíble, gracias papá, hoy aprendí muchas cosas sobre reparaciones.
- Sí, y créeme Arnold, en un futuro lejano, serán útiles para ti y Helga, cuidar de Sunset Arms es algo muy duro.
- Sí papá y... ¡oye! ¿Por qué todos se burlan de mí y de Helga?
- Porque ver tu cara roja es muy gracioso hijo.
- Fue un buen día... ¡muy bueno, eres genial, Oskar! - El huésped entró a la habitación con una sonrisa sospechosa.
- ¿Todo está bien Oskar? - Le preguntó el hombre, con un mal presentimiento en su ser.
- Oh, claro, el padre de Arnold, ¡todo es simplemente perfecto!
- ¡Estamos en casa! - La puerta principal se abrió y los abuelos aparecieron en la habitación.
- Hola papá, mamá. ¿Cómo estuvo todo?
- Hijo, solo diré que estoy bastante agradecido por tu regreso, fue el día más relajante de mi día... desde... ¿Cuántos años tienes Arnold?
Arnold miró molesto al anciano e ignoró su comentario, el sonriente Miles continuó la conversación aclarándose la garganta.
- Como sea… ¿Notaste algo más? Me refiero a la casa...
- Para ser honesto Miles, acabo de ver a los animales saliendo de la casa, el Sr. Berman enojado con su hijo y nuestro techo perfectamente reparado…
- ¡Eres increíble Da Vinci! - La abuela saltó en los brazos de su hijo.
- Es solo mi manera de decir gracias por cuidar de Arnold, y criarlo tan bien como lo hicieron. Además de... bueno, faltar a mis responsabilidades de cuidar la casa y de ustedes.
- Oh Miles, ¡calla! Soy todo un toro hijo... realmente no fue nada... Arnold lo hizo muy fácil también. - Phil limpió una lágrima traicionera que se escapaba de su ojo. - Pero ¿cómo hiciste para pagar por todo? Nos cotizaban todo muy caro.
- Pues cumpliendo el favor que me encargaste hace años antes de ir a San Lorenzo... limpié el sótano e hice una venta de garaje, bastante exitosa, debo decir.
- ¡Aquí está lo que nos sobró abuelo!
- Excelente, excelente, al fin tendré mi jacuzzi! Nada puede salir mal!
- ¡Estamos en casa! - Suzie y Stella entraron con algunas bolsas. Se notaba que tras sus respectivos trabajos habían pasado a platicar un poco con la señora Johanssen y hacer algo de compras.
- ¡En realidad, abuelo, yo también ayudé! - Dijo Oskar con orgullo, tratando de llamar la atención de Suzie.
- ¿Tú? ¿Ayudar? ¡No puedo creerlo! ¡Eres un parásito!
- ¡No abuelo, es verdad! ¡Aquí está mi aportación! - Oskar puso mil dólares en su mano, haciendo que todo el mundo se quedará boquiabierto.
- ¿De dónde sacaste todo este dinero Oskar? Por favor, dime que eso es legal. - preguntó Suzie con algo de miedo en su voz.
- ¡Claro que lo es! Solo ayudé a Arnold y al padre de Arnold en la venta de garaje.
- ¿Nos ayudaste? ¡Pero señor Kokoschka, usted no estuvo allí!
- ¡Oh, por supuesto que estuve allí… y vendí el artículo más caro de la venta!
- Y eso fue…? Oh, espera un minuto... No sería un horrible jarrón de esfinge rosa... ¿verdad? - La voz del Shortman mayor comenzó a temblar mientras su esposa lo miraba aterrorizada.
- ¡Sí! ¡Sí! ¡Era eso! ¡Soy todo un héroe! ¡Me deshice de esa cosa horrible!
- ¡Kokoschka eres hombre muerto!
- Pero ¿por qué abuelo? ¡Gracias a eso obtuve mil dólares!
- No soy tu abuelo y porque ¡perdiste MI CASA POR MIL DÓLARES!
- ¿Qué? - Preguntaron todos al mismo tiempo, sin poder creer lo que estaban escuchando.
- Papá, cálmate. - Su nuera trató de razonar con él. - ¿Qué tiene que ver el jarrón con la pensión?
- Tiene todo que ver...
En ese momento, el timbre distrajo la atención de todos. Phil y Pookie compartieron una mirada de complicidad. Suspiró y giró el pomo de la puerta principal.
- Buenas noches... Mi nombre es Timmy K.
- Y yo soy Phil, ¿qué necesitas?
- Bueno... estoy aquí porque ahora, ¡esto es de mi propiedad!
Ante esa declaración, Miles apretó las manos y se acercó al lado de su padre.
- ¿De qué estás hablando? Nosotros, los Shortman, somos los propietarios legítimos de Sunset Arms.
- Bueno, ya no. – El anciano moreno desdobló un papel ante ellos, el cual resultó ser nada más y nada menos que el título de propiedad de la casa.
- Abuelo... los títulos estaban en el jarrón, ¿verdad? - preguntó Arnold en estado de shock por lo que vieron sus ojos.
- Así es... Kokoschka... ¡Te voy a matar! - Gritó el anciano tan fuerte que se escucharon todos los perros y alarmas en la calle.
- ¡No, espera, puedo arreglarlo! - Gritó el checo nervioso, tomó un papel de la mano del nuevo dueño de la casa y cerró la puerta. - ¡Listo! ¡Lo recuperé abuelo! Es más... En teoría, ¡soy el nuevo propietario!
- El anciano le arrebató el papel, descubriendo que se trataba de una lista de compras, y que la hoja de propiedad aún estaba en manos del hombre que estaba afuera de la casa.
- Ni lo intentes de nuevo Phil Shortman, volveré mañana, para finalmente poner todo en su lugar.
…
Los Shortman estaban en estado de shock, un momento estaban celebrando que la casa de huéspedes finalmente estaba funcionando, y al siguiente ya no es su casa.
- Papá, ¿tú y mamá no tienen otra forma de demostrar que es nuestra casa?
- Miles, si tuviera otra no intentaría matar a Oskar.
- ¿Y tu hermana, papá? Ella es la copropietaria, ¿verdad?
- ¡Stella, hija, eres la mejor! Llamémosla y busquemos ayuda.
- ¡Sí! ¡Viene Mitzy! - La abuela saltó feliz.
- Ok, la estoy llamando. - Phil giró el dial de su teléfono y esperó a que sonara el teléfono al otro lado de la línea, hasta que la voz de su hermana sonó clara y estable.
- ¡Hola, está es Mitzy!
- Finalmente estoy feliz de escuchar tu voz, necesitamos tu…
- En este momento me la estoy pasando genial en Las Vegas, ¡sí! Así que llámame más tarde.
La sonrisa del abuelo desapareció de su rostro.
- Bueno, estamos solos.
- ¿Qué vamos a hacer abuelo? Timmy volverá pronto.
- ¡Déjame todo a mí! - Pookie se rió maliciosamente y saltó por la ventana, dejando a todos atónitos.
- Bueno, como dije, estamos solos.
- Tranquilo abuelo, debe haber una forma legal de recuperar la casa.
- No sé, hijo. - Stella se unió a la conversación. - En cierto modo, el tipo pagó lo que se le pidió... mejor busquemos otro lugar para vivir...
Stella suspiró y ella y Suzie subieron las escaleras, resignadas a empacar lo esencial.
- Bueno, no voy a regalar mi casa, la casa donde creció mi padre y vive mi hijo.
- ¡Ese es el espíritu papá! ¿Qué propones?
- Realmente no sé...
- ¡Oh tranquilos novatos, es hora de demostrarle de qué estamos hechos los Shortman! Si ya hemos salvado el vecindario y escapado de la jungla y de Hitler, ¡esto será pan comido!
Phil sonrió mientras su hijo y su nieto lo miraban intrigados.
- Habitación de Arnold-
Mientras Stella y Suzie le explicaban todo al Sr. Hyunh, el autoproclamado "Poderoso equipo de acero" estaba en una reunión, planeando su próximo movimiento contra el nuevo propietario de Sunset Arms.
- Entonces, aquí está la dirección del tipo Timmy, y aquí está su horario... - Dijo el anciano, señalando varios papeles que colgaban de un tablero de corcho.
- Abuelo, acabamos de conocerlo unas horas antes, ¿Cómo averiguaste de todo esto?
- ¡Arnold! ¡por favor! Viviste conmigo durante años! ¿De verdad no me conoces? ¡Soy un Shortman es lo que hacemos! Bien, ¿alguien tiene otra pregunta?
Todos negaron con la cabeza, él se incorporó lentamente y continuó. Ernie, Miles y Arnold lo estaban mirando.
- Muy bien, según mi investigación, en este momento el enemigo está preparando su cena, anteriormente le cambié una de sus latas de atún por una de mis viejas Spam que tenía de recuerdo, sí Arnold, aún las tenía.
- No iba a decir nada.
- De todos modos, contigo, nunca se sabe. Como sea, aproximadamente en una hora irá al baño, allí entramos y robamos el papel. ¡Movámonos!
– Casa de Timmy– Medianoche
El techo de Timmy tenía visitantes no deseados, visitantes que querían recuperar lo que era suyo. Después de subir ágilmente al lado derecho, el equipo se asomó por la ventana y, efectivamente, el estafador sonaba bastante enfermo.
- ¡Mira Phil! ¡Parece que tu plan va bien! - El bajito lo miró admirado.
- ¿Lo dudaste, Ernie? De todos modos, Miles, amarra a Arnold.
- ¡Seguro! - Ató fuertemente la cuerda alrededor de la cintura del joven y lo miró. - ¿Estás listo?
- Bueno, sigo pensando que es una locura, pero adelante.
Miles bajó con cuidado a su hijo, Arnold no pudo evitar recordar el truco similar que había hecho años atrás con el compañero de Bob para salvar el vecindario, volviendo a la realidad, logró aterrizar en el suelo, sin hacer mucho ruido.
Cuando el adolescente estaba a punto de tocar el piso, el hombre salió de su baño. Arnold solo logró pegarse a la pared para evitar ser visto.
- Debo dejar de comer comida enlatada. Suspiró exhausto y se volvió a dormir.
Arnold caminó de puntillas por donde había entrado e hizo la señal. Su familia lo miró y susurró.
- Ya está aquí, voy a esperar a que se duerma.
- Olvídalo hijo, es muy peligroso, será mejor que vuelvas.- Miles le respondió.
- Olvídalo Miles, este es el nuevo plan, Arnold, esta es tu nueva base, vigila a Timothy y cuéntanos cualquier cosa, trata de alcanzar su cofre si es posible.
- ¡Entendido abuelo!
- Los demás nos vamos, es hora de ponernos rudos...
El resto de la tropa se dirigió directamente al sótano de Sunset Arms.
- Aquí tengo una vieja solución... - Ernie sonrió con picardía mientras tomaba una de sus viejas y pesadas cajas.
- No Potts, no explosivos, la corte todavía me tiene bajo vigilancia.
- Espera... - Dijo el rubio confundido. - ¿Hay explosivos en la casa?
- Como debería ser Miles, pero lamentablemente no es factible usarlos ahora.
- No saben lo que se pierden. - El bajito cerró su caja y la dejó caer.
- ¿Alguna novedad? ¿Hablaron con el Sr. K? - Stella bajó con ellos con unas tazas de café.
- No querida, realmente no queríamos hablar.
- Debe haber una manera y... espera un minuto. Su voz pasó de dulce a firme. - ¿Dónde está Arnold?
- ¿Schwarzenegger? Uh, no lo he visto en como 15 años. - Phil fue interrumpido por el grito de su nuera.
- ¡ESTOY HABLANDO DE ARNOLD SHORTMAN! ¡MI HIJO!
-Stella, cariño, tienes que calmarte, él está bien, solo vigila al enemigo y nos actualiza por mensaje.
- ¿Dejaste a nuestro hijo en casa de un extraño? - Ahora sí, cualquiera que la escuchara temería por su vida.
- Algo así... no te preocupes, no olvides que derrotó a La Sombra y...
- ¡Solo porque estaba dormida!
- ¡Basta chicos, no hay tiempo para esto, debemos usar nuestro cerebro y deshacernos de ese sinvergüenza!
- Oye, tengo un plan… y puedo ayudar… ya sabes, ¿a reparar mi daño? - Oskar apareció frente a ellos tratando de llamar su atención.
- ¿Y cómo nos ayudarás? ¡Hiciste suficiente!
- ¡Ay por favor papá, dale una oportunidad! - Stella le sonrió al anciano y éste suspiró.
- Solo tienes una oportunidad.
- ¡Sí, suficiente para mí abuelo!
- No soy tu... solo olvídalo. - Phil tomó su celular y llamó a alguien. Cabeza grande, ¿estás ahí? Aquí está Steely Phil.
- Abuelo estoy aquí, el señor Timothy está durmiendo. Traté de abrir el cofre y tomar el papel, pero iba al baño cada 10 minutos.
- Ok… no era mi mejor plan, pero olvídalo, regresa a la ventana, vamos allá, tenemos otro plan.
- En realidad… 2. - Ernie sonrió para sí mismo.
– Casa de Timmy– 3 am
El preadolescente de ojos verdes luchó por mantenerse despierto, hasta que escuchó pasos afuera y murmullos familiares. Se levantó lentamente y se acercó a la ventana.
- ¿Posición Arnold? - Preguntó su padre.
- Está dormido, acaba de regresar. Estimo que tenemos 15 minutos. Cada vez que ha ido al baño he buscado en la casa, pero no puedo encontrar la llave del cofre.
- Perfecto, te ayudaré a bajar hijo, Oskar estará aquí en unos minutos, tiene un plan.
- ¿Y es?
- Es un misterio por ahora, pero dijo que es... bueno.
- ¡Estoy aquí!
Lo que vieron los dejó a todos boquiabiertos, un Oskar sin barba y con una peluca larga, un labial mal aplicado y un vestido horrible, apareció frente a ellos.
- ¿Este es tu brillante plan? ¡Te mataré!
El abuelo casi se abalanza para golpearlo, pero Arnold, que acababa de bajar, y su padre lo detuvieron.
- Pero qué patético eres cuando no estoy, hermanito.- Todos se giraron para ver a Mitzy frente a ellos.
- ¡Tía Mitzy! - Arnold y Miles sonrieron y corrieron a abrazarla.
- A ver qué tenemos aquí, un viejo cascarrabias, mis dos sobrinos favoritos y... ¿un hombre de sexo dudoso? - Todos miraron a Oskar con fastidio. Sin que nadie se diera cuenta, Ernie se acercó sigilosamente a la ventana del hombre. - Sí, se perdieron sin mi ingenio.
- ¿Cómo llegaste aquí tía?
- Bueno Miles, escuché el mensaje que Phil dejó accidentalmente en mi contestador y, por suerte para ti, venía de regreso a la ciudad. La preocupada Stella me dijo que estaban aquí. De todos modos, hablaremos de eso más tarde, ahora a salvar el legado de mis padres que perdió Phil.
- ¡Fue Oskar!
- De todos modos, creo que entiendo el plan que tenían, no iba tan mal, pero lo haremos mejor.
Ok, tocaré el timbre, diciendo que soy una rica, hermosa mujer perdida, lo distraeré hablando con él, mientras Arnold y Miles entrarán y buscarán la llave y el papel.
- ¿Y yo, genio?
- Estarás afuera, y nos avisarás si el tipo hace algo, entonces…
- Señora hermana del abuelo, ¿y yo?
- Lo siento Oskar, pero todos los personajes fueron tomados, ¡buena suerte equipo!
…
Exactamente a las 4 en punto, sonó el timbre, despertando a un anciano gruñón de su sueño. Después de 33 veces de ir al baño, no hace falta decir que no estaba muy feliz.
- ¿Quién es y qué... eh... hola! - Por inercia, se arregló el cabello y sonrió galante a la hermosa Mitzy.
- Buenas noches caballero, lamento molestarlo, pero mi auto patinó y mi chofer no puede venir, ¿puedo usar su teléfono? - Su mano se colocó dramáticamente sobre su frente, Phil recordaba haberla visto hacer ese viejo truco muchas veces para salvarse de un castigo, tenía que admitir que era muy efectivo.
- Por supuesto mi bella dama, ven aquí.
Mitzy hizo la señal y, a su vez, su gemelo se la dio a su hijo y nieto.
Arnold trepó al árbol y subió a la ventana, guiando a Miles, ya se había convertido en un experto en visitar la casa del viejo estafador.
- Mira papá, ese es el cofre, pero ya busqué por todos lados la llave, no la he encontrado.
- Ya veo... está sellado, debe tener un truco para abrirlo, no tiene candado.
- ¿Qué vamos a hacer? Es demasiado pesado para llevarlo.
- ¿Qué tal si lo abrimos a la fuerza? - Ernie apareció de repente con un mini cartucho de dinamita en sus manos.
- ¿Es insonorizado? - preguntó el Shortman mayor.
- Oh sí, es uno de mis bebés, ¿lo intentamos?
Los tres sonrieron mientras Mitzy continuaba su acto escaleras abajo.
- Gracias, Max estará aquí en unos momentos, ¡gracias, mi caballero!
- Gracias a ti, mi bella dama. Es un placer para mí ayudar a las mujeres con problemas, ¿o puedo llamarte Mitzy?
- ¿Qué? ¿De qué estás hablando?
La voz de la mujer comenzó a temblar un poco. Le hizo una señal a su hermano y corrió hacia donde estaban los demás.
- Por favor Mitzy, no soy idiota, seguramente te enteraste que soy el nuevo dueño de tu amado Sunset Arms y viniste a ayudar, seguramente tu familia está arriba registrándome… ¿verdad?
Una pequeña y bastante fuerte explosión interrumpió la conversación.
- ¡Deja a mi tía en paz! ¡Ya no podrás molestarnos más! - Arnold bajó las escaleras con voz firme.
- ¿Oh no, joven Shortman? ¿Y por qué no?
- ¡Porque volvemos a tener los títulos de propiedad!
- ¿Ah, de verdad?
- De hecho, Arnold, el cofre estaba vacío.
Miles y Ernie cayeron derrotados y descubiertos.
- Tienen 10 minutos para olvidar que esto pasó y salir de mi casa, mañana me van a dar la casa de huéspedes y desaparecerán de mi vista.
- ¿Y por qué crees que te obedecería? - ¡Phil lo enfrentó! - A un Shortman nadie le puede ganar, mi nuera está buscando la forma de demostrar que es de mi familia y tarde o temprano...
- O tarde o temprano se dará cuenta de que me pertenece legalmente. Tengo los títulos de Sunset Arms más el apartamento de lujo de Mitzy.
- ¿Espera qué? - Dijo ella aterrorizada.
- Junto al título de propiedad de Sunset Arms, estaba el título de ese condominio y el testamento de Adrian Shortman, donde dejó todo a sus hijos, y al varón mayor como albacea.
- ¡Ese soy yo! Phil Shortman! ¡Y no nos quitarás lo que es nuestro!
- ¿Ah, de verdad? Creo que papá hubiera preferido que los tres nos lleváramos bien...
- ¿De qué estás hablando? - Arnold y el resto de los presentes estaban en estado de shock.
- ¿Papá nunca te lo dijo? ¡Soy tu medio hermano mayor! Salió con mi madre Susan Kafka antes de casarse con tu madre, solo que eran muy jóvenes y decidieron mantenerme en secreto.
- ¿Kafka? ¿Como Jimmy?
- ¿Mi primo? Sé que lo conoces... Siempre te investigué... pero finalmente tuve las muestras para probar que somos familia. Como puedes ver, tengo todo para ganar... así que con tu permiso. - El hombre abrió la puerta principal, indicando que se fueran. Phil sintió que le ardían las entrañas y gritó con fuerza.
- ¡No sin luchar! ¡Nadie ensucia el nombre de mi padre!
Con la fuerza de un toro, el anciano noqueó al hombre, dejando a todos asombrados.
…
– Sunset Arms - 8 am –
- "Después de una venta de garaje desafortunada, la Familia Shortman perdió su casa de huéspedes, pero eso no fue todo. El nuevo propietario, Timothy Kafka, demandó a Phillip Shortman por allanamiento de morada y violencia. Se cree que pasará al menos una semana en la cárcel".
Harold terminó de leer el periódico asombrado, al igual que todos en Hillwood City. Helga corrió a toda prisa esa mañana de domingo, esta vez no para compartir unos panqueques con la familia y huéspedes, sino ahora, para buscar a su amado.
-¡Arnold! - Gritó, empujando a los vecinos ya la prensa. - ¡Muévete hermana! ¡estorbas! - Empujó a una mujer robusta para llegar a Arnold.
-¡Helga! - Sin importarle la gente que lo rodeaba, la abrazó con fuerza buscando consuelo. - ¡Es horrible! Mi abuela está desaparecida, perdimos nuestra casa y mi abuelo estará en prisión... mis abuelos... Mitzy... su hermano...
- Relájate cabeza de balón, puedes contarme todo, vamos al estanque, tengo el presentimiento de que será una larga charla.
Miles y Stella terminaron de empacar sus artículos esenciales mientras la policía los esperaba afuera. Miles miró las paredes con añoranza, lágrimas en los ojos. No sabía cómo, pero un día, la casa volvería a ser de ellos.
FIN
Este episodio fue una sorpresa para mí, para ser honesta, se suponía que recuperarían a Sunset Arms, pero mientras escribía la historia se escribió sola, ¡ahora Arnold y los Shortman se encuentran en una nueva situación, en un nuevo desafío por resolver!. .. ¿qué opinas? ¡Para mí es un nuevo lienzo en blanco sobre el que jugar! ¿Me merezco un review?
