Disclaimer: Craig Bartlett es el creador y él y Nickelodeon tienen los derechos del programa.
27. ¡Oh sí querida, aquí viene el bebé!
– Torre de Los Lloyd–
La enorme puerta fue abierta lentamente por el sirviente. Los Shortman quedaron totalmente impresionados con el tamaño del "pequeño loft" de los Llyod.
- Rhonda… debo decir que es un poco… demasiado. - Su amigo estaba incómodo por el lujo del lugar.
- Oh Arnold, cariño, no te preocupes, quiero decir, sé que es totalmente diferente a tu antigua casa, pero somos amigos y Rhonda Llyod siempre ayudará a los viejos amigos, ¿te acuerdas... cuando... yo estaba en momentos de … necesidad?
- Sí, lo recuerdo. – Arnold la miró un poco molesto, a pesar de las buenas intenciones de la chica, sus comentarios siempre iban acompañados de un ligero insulto.
- Gracias señorita Llyod, usted y sus padres son tan amables de dejarnos quedarnos aquí, a nuestra familia y algunos de nuestros huéspedes.
- No se preocupe señora Shortman, sé cómo a los pobres les encanta estar juntos en situaciones como esta. Bueno, tengo clases de viola, hasta luego. - La glamorosa preadolescente abandonó el edificio, dejando atrás a un incómodo grupo de personas.
- Bueno campeón… ella es un poco… ¿especial?
- No te preocupes papá, sé lo que quieres decir. ¿Estás seguro de quedarte aquí?
- Creo que ese es lo mejor Arnold, no pudimos encontrar otro lugar mejor para nosotros. Somos un grupo grande.
- Eso es cierto Stella, tal vez sería mejor si el Sr. Hyunh, Ernie y yo nos mudáramos a otro lugar...
- Oh, no Suzie. - Miles detuvo su discurso. - Eres familia, estaremos bien, además, estamos planeando cómo recuperar Sunset Arms, no te preocupes.
– Limusina de Los Lloyd –
- Papá, tengo que decir gracias por ayudar a Arnold, su familia es un caso muy especial con clase en esta ciudad.- La chica abrió su espejo y revisó su maquillaje.
- No te preocupes princesa, nunca olvidaré lo amable que fue su abuelo en el pasado…. Rhonda... Ahora que tenemos un tiempo a solas, me encantará hablar contigo.
- ¿Es realmente necesario, papá? Tengo una reunión con mi equipo y la presidente de la clase para hablar sobre el próximo viaje escolar. El Sr. Simmons quiere visitar un museo horrible, pero yo quiero viajar al balneario de lujo "Experience", ¿lo recuerdas, papá?
- Sí cariño, lo recuerdo, pero princesa, realmente necesito hablar contigo… ahora.
En ese momento, el conductor se detuvo a mitad de camino, llamando la atención de su jefe y su hija.
- Thomas, ¿cuál es el problema? ¿Por qué te detuviste aquí?
- Oh nada, es solo la Sra. Lloyd. Me pidió que la recogiera aquí.
- Un momento… ¿Mi… mi esposa está?- El hombre estaba totalmente nervioso.
- ¡Rhonda querida! Buckley, estoy aquí. Bueno... ¿Rhonda lo sabe ya... verdad?
- ¿Yo? ¿Saber qué, madre? - Preguntó sin apartar los ojos del celular.
- Claro mi amor, me pediste un favor… y yo, tu esposo… lo hice y…
- ¡Perfecto! Entonces, Rhonda, ¿qué piensas? ¿Es asombroso verdad?
- Madre, no sé de qué estás hablando…
- ¿Qué quieres decir?
- Señorita Rhonda, ya casi estamos en la casa de Nadine. - Dijo el conductor, mientras la señora Llyod casi mata a su esposo con la mirada.
- Buckley… ¿Por qué nuestra Rhonda no sabe la gran noticia?
- Claro que lo sabe… es solo que está bromeando, ¿verdad princesa?
- Papi, ¿por qué estás actuando tan raro? ¿Estás enfermo?
- ¡Buckley! me lo prometiste!
- Lo sé Brooke, pero no tuve la oportunidad y…
- ¡Tuviste una semana entera! ¡Tenías que decírselo antes de que yo llegara de Praga!
- Mamá, papá, ¿qué está pasando aquí? - La joven estaba preocupada ahora. - ¡Por favor, dime que somos tan ricos como siempre, por favor!
- Rhonda, mi amor, claro que somos tan ricos como siempre y más.
- Oh, perfecto, entonces, mi vida es perfecta. - Volvió a tomar su teléfono y su padre continuó.
- Pero tal vez, en el futuro, nuestra herencia se dividirá en dos partes…
- ¿Y por qué harías algo así? No me digas que la caridad te convenció...
- Hemos llegado. - El conductor estacionó y abrió la puerta del lado de Rhonda, donde Helga, Nadine y Phoebe la esperaban.
- No cariño, no se trata de eso, es solo que...
- ¡Es que tu padre no pudo cumplir su promesa!
- Oh Brooke, por favor, estuve muy ocupado preparando el artículo con la prensa.
- ¡Eso ya lo había dejado listo antes de viajar!
- ¡Qué está sucediendo! Me están asustando.
- Sus amigos la están esperando, señorita. Por cierto, felicidades por su nuevo hermanito. - Dijo el conductor con una enorme sonrisa.
- ¡MI NUEVO QUÉ!
El grito de la joven Llyod se escuchó tan fuerte que todos los vecinos de la cuadra pudieron oírlo. Sus compañeras la miraron atónitas, sin poder creer lo que escuchaban, aunque claro, no tanto como la futura hermana mayor.
- Por favor mamá, dime que fue una broma sádica… ¡por favor! No es divertido.
- Rhonda, tiene razón…. tu padre y yo estamos esperando un bebé… ¡Felicidades hija!
- No puede estar pasando… no puede ser verdad… ¡papi por favor!
- ¡Rhonda Wellington Lloyd!- Gritó su madre tan alto como ella. - ¿Es esta tu reacción a las buenas noticias?
- ¡Por qué a mí! ¡por qué!
- Sabes Pheebs, tenías razón. - Helga susurró a su amiga. - Hacer nuevos amigos es divertido, ganas shows gratis.
-¡Helga! - La regañó su mejor amiga.
La joven Lloyd siguió en su escena hasta que se desmayó.
Sus padres la miraron asustados, mientras Nadine suspiraba y caminaba hacia ellos.
- No se preocupen, yo me ocuparé de ella, ya sé qué hacer.
– Cocina de Nadine –
Las otras chicas estaban hablando en la sala, tratando de "preparar" su excursión, y ¿por qué no? Hablando del nuevo chisme de la ciudad, mientras Nadine intentaba salvar los nervios de la chica involucrada.
- ¡Oh Nadine, esto es una tragedia! ¿Cómo pasó esto?
- Bueno, según nuestra clase de Salud…
- ¡Detente chica! No hablaba de eso… ¡Mi vida ha terminado por completo! Mi dinero, mis cosas, mi tiempo… ¡Estoy arruinada!
- ¡Ay, Rhonda, por favor! Trata de mantener la calma, primero, eres rica, tienes tanto dinero para tener un nuevo hermano y seguir siendo rica.
- Bien, eso es cierto.
- Las cosas y el tiempo es lo mismo, no te preocupes. Sobrevivirás.
- ¿De verdad lo crees?
- Estoy totalmente segura, ¿y recuerdas? Tengo dos hermanos pequeños, así que tengo experiencia.
- Excepto, ya sabes… en tu familia todo es diferente… Si el bebé es un niño, heredará todo el dinero y negocios, y si el bebé es otra niña… - Helga sonrió ante el pánico en el rostro de la niña rica. - Bueno, eres un modelo antiguo, ella será su nueva princesa…
- ¡Ay, estoy perdida! - Rhonda comenzó a hundirse en su desesperación, mientras Nadine fulminaba a Helga con la mirada.
- Helga, creo que será mejor que nos vayamos.
- Pero Phoebe... Me estoy divirtiendo con la futura hermana mayor... La futura hermana olvidada.
- Bueno, ¡no todos son iguales! Toma a Olga por ejemplo, ¡nunca serás más que su sombra!
- ¡Ahora moriste princesa! - Helga comenzó a preparar a Betsy hasta que la chica de lentes se interpuso.
- ¡Basta Helga! Tú lo pediste, te dije que te fueras y nos vamos ahora. Nos vemos chicas. - Phoebe tomó su suéter y se fue con la molesta rubia.
- Es todo Nadine... Helga tiene razón, yo...
- Rhonda, un hijo no reemplaza al otro, vete a casa y verás como todo es normal. ¿Confías en mí?
- Bueno, no mucho, pero no tengo muchas opciones.
- Quedan 3 días para tu fiesta de presentación en el club de tus padres, mejor enfócate en eso y disfrútalo.
- ¡Cierto! Me había olvidado de mi fiesta con todo esto, gracias Nadine...
¿Crees que toda la ciudad ya se enteró?
- No te preocupes Rhonda, tus padres aún no han dado la conferencia de prensa, tienes tiempo para procesarlo.
…
- "Entonces, la Familia Lloyd está celebrando a su nuevo bebé". ¡Y enviar! - Helga sonrió con orgullo.
– Salón de los Lloyd –
La sala estaba llena de reporteros, tomando fotos y hablando con los futuros felices padres, por segunda vez.
- ¡Mildred! Mildred! ¿Qué está pasando aquí? - Gritó la hermana mayor, llamando a su sirvienta.
- Oh, alguien reveló el aviso a la prensa, entonces, los Sres. Lloyd decidieron anticipar la conferencia.
- OMG… OMG… Así que está pasando… es real…
- Rhonda… por favor, tranquila, la prensa está aquí… y mirándote… - Rayos, ¿Para qué venía? - Se dijo la chica rubia a sí misma.
- Aquí está la futura hermana mayor…. ¿Qué deseas? ¿Una niña o un niño? - Preguntó la reportera, pero en lugar de la respuesta de una dulce hermana emocionada, recibieron un grito desesperado que la futura mamá juró rompió sus finas copas de cristal.
- Al menos ella lo está aceptando. - Nadine sonrió nerviosa mientras todos se recuperaban del susto en la sala.
Se dice que varios espectadores en Hillwood vieron los altavoces de su televisor reventar, ante el fuerte volumen.
– Habitación de Rhonda –
La cochinilla es capaz de enrollarse cuando siente peligro, lo que le ayuda a protegerse de los peligros de su entorno.
Nadine lo sabía, las había estado criando desde que tenía tres años. Fue el primer insecto que llamó su atención. Cuando era pequeña, solía estar sola la mayor parte del tiempo. "Kiki", su cochinilla, fue su primera mejor amiga, por supuesto, hasta que su padre la pisoteó cruelmente un domingo por la mañana... ¿Pero cómo su mente divagó hacia ese recuerdo?
- ¡Nadine! Esta es mi ruina! ¡Nunca seré capaz de hacerlo! ¡Nunca! - Dijo su actual mejor amiga entre sollozos, mientras se subía a la cama... - ¿Enrollar? ¡Oh sí! Por eso me acordé de Kiki...
- ¿De qué estás hablando?
- No me hagas caso... Rhonda, sé que todo se ve muy mal, pero...
- Con el tiempo será peor... ¡Por qué ahora mismo! Papá se había vuelto aún más rico, nos mudamos a esta casa, compró el club campestre y ahora... ¡un bebé! ¡oh chica! ¡Todo empeorará!
La chica de las coletas miró lastimosamente a la joven... hasta que una sonrisa se dibujó en su astuto rostro.
- Rhonda, todo esto es terrible...
- Lo sé Nadine, no hace falta que me lo recuerdes...
- Pero, ya sabes, para eso están las mejores amigas, ¿por qué no te quedas este fin de semana en mi casa?
- ¿En tu casa? Nunca me he quedado allí.
- Porque nunca quisiste.
- Porque, sin ofenderte, tu casa es un cuchitril.
- ¿Y por qué me ofendería eso?... En fin, si quieres quedarte en casa con el bebé Llyod, lo entiendo y...
- Oh no, Nadine, olvídalo, creo que puedo ser justa y quedarme este fin de semana contigo. Después de todo, mis padres me lo deben. Allí todo será más fácil.
- Oh si amiga, no tienes idea…
– Sala de Nadine -
- Estoy tan feliz de que finalmente hayas decidido quedarte con nosotros, Rhonda, después de todo este tiempo invitándote.. - Dijo la morena mientras intentaba sujetar todas las maletas de su invitada. - Lamentablemente, el padre de Nadine está de viaje de trabajo.
- Oh, gracias Sra. Robinson. Necesito... un poco de paz en mi vida y...
- ¡MAMÁ! ¡TENEMOS HAMBRE! - Varias voces agudas gritaron al unísono, molestando aún más a la joven Llyod.
- ¿Quiénes son?
- No te preocupes amiga, son solo los trillizos.
- ¿Tri… trillizos?
La expresión de la chica era digna de una película de terror. Todo lo que la chica quería evitar estaba justo frente a ella.
- Nadine... ¿quiénes son esos?
- Los trillizos. Sasha, Natsha y Randall... Su nombre no rima porque siempre ha sido un rebelde.
La ropa de los niños de 3 años estaba totalmente sucia, con restos de comida y lo que parecía pintura.
- Niños, compórtense bien, su hermana tiene visitas hoy y...
El teléfono interrumpió el regaño. - ¿Hola? Si habla... ¿ahora? No te preocupes, estoy en camino. - La mujer suspiró y colgó el teléfono, mientras comenzaba a tomar sus cosas para irse. - Chicas, tengo una emergencia, un potro está por nacer, necesito que cuiden a los niños.
- Espere, Sra. Robinson, no esperara que yo, Rhonda Wellington Lloyd, sea niñera.
- No pequeña, no lo espero, sé que lo harás y muy bien. Nos vemos, Nadine, ¿sabes dónde llamarme?
- Claro mamá, nos vemos.
- ¿Qué te pasa? Se suponía que eras mi amiga y me emboscaste.
- No te preocupes, estoy aquí contigo, y lo harás genial, ya verás. ¡Así que chicos!
- ¡Sí, señor! - Dijeron sus hermanos.
- Es hora de cenar, así que… ¡a la cocina!
- ¡Sí, comida!
Corrieron a la cocina, empujando un poco a la huésped.
- Lo siento Nadine, pero me voy de aquí.
- Bueno, puedes irte, estoy segura de que los reporteros querrán escuchar tu versión de la historia.
- Está bien, tú ganas, pero yo no limpiaré.
- Me parece justo.
...
Nadine estaba en la estufa, sirviendo la comida, mientras los pequeños la esperaban en la mesa, sin apartar la vista de su amiga.
- Hueles bien. - Dijo la pequeña Sasha.
- ¡Pero si quieres, puedes apestar como yo!
- Agh, olvídalo, pequeño.
- Aquí está, todos, entren y tomen un plato.
- ¿Y quién nos servirá, Nadine?
- Tus manos, así que ven, mientras aún hay comida.
- Bueno, supongo.
Rhonda tomó el cucharón y sirvió un poco de sopa en un tazón.
- ¡Ey! ¡Era mi cuchara!
- ¡No Randal, era mío! - Respondió su hermana pequeña.
- Suficiente chicos, strike 1.
- ¡Ella empezó!
- ¡No! ¡Yo empezaré! - Sasha tomó su cuchara y arrojó comida a todos en la mesa.
- ¡Guerra de comida! declaró Randal. Los pequeños comenzaron a lanzarse por todo, mientras que la invitada sufrió una crisis nerviosa.
- Tranquilos niños... - Pero los pequeños ignoraron su voz. La preadolescente sacó un silbato y todos la miraron con atención. - Última llamada, strike 2, todos a limpiar.
Los niños refunfuñaron, agarraron un trapo y empezaron a limpiar.
- Vaya, lo haces bastante bien.
- Gracias Rhonda, un par de años de práctica.
- ¿Por qué nunca me dijiste que tenías hermanos? Pensé que aquí solo había otra clase de insectos.
- De hecho, te lo comenté... pero estabas más ocupada con tus problemas de anteojos, u otros. He aprendido qué cosas son importantes entre nosotras.
- Lo siento, Nadine... Creo que nunca me tomo tiempo para los demás, ¿eh? Por eso soy olvidable.
- No seas ridícula, Rhonda. - Ambos cayeron en el sillón, mientras miraban a los pequeños limpiar. - Serás muchas cosas, pero no olvidable. Sé cómo te sientes. Pensé que sería hija única toda mi vida, y de repente no eran uno o dos, sino tres bebés más aquí. Mi casa no es tan grande como la tuya y tengo que compartir habitación con Natsha. Pero, debo reconocer que aunque son algo insoportables, son bastante divertidos. Sé que sobrevivirás, después de todo, eres Rhonda Llyod, has pasado por cosas peores antes.
- Creo que tienes razón. Soy muy afortunada.
- ¿Por el bebé?
- Oh, no, claro que no... eso todavía me aterra... pero tengo suerte de tenerte como amiga.
- ¡Gracias! ¡Te conozco! Me has ayudado a sobrevivir en la escuela y aprender sobre clase, sé que lo mismo será con el bebé Llyod.
- Sí, aunque no creo que pueda cuidar a nadie como tú...
- ¡Nadine! ¡Nadine! ¡Ven aquí! - Las adolescentes se levantaron a toda prisa, mientras veían a la pequeña con la cara morada y sin poder respirar.
- ¡Qué pasó aquí!
- No lo sé Nadine, de repente se puso así.
- Relájate, ya sé qué hacer.
- Pero Rhonda...
La chica tomó a la trilliza de la cintura, se puso de espaldas e hizo la maniobra que había visto en una película tiempo atrás. Después de unos segundos, que parecieron horas, la niña escupió un pequeño caramelo y recuperó el aliento.
- ¡Quiero a mi mami! - La pequeña comenzó a llorar, Rhonda la tomó en sus brazos y comenzó a consolarla.
- Relájate, todo está bien, estamos aquí contigo.
Los pequeños corrieron con su trilliza y se sumaron al abrazo, mientras Nadine recuperaba la calma.
La joven Llyod sonrió, a veces se olvidaba de lo genial que era ella misma.
– Club Campestre Lloyd -
La fiesta del salón del club de campo estaba llena de gente, familiares, amigos y algunas celebridades cercanas a la familia Llyod, celebrando la gran llegada junto con ellos.
Buckley miró atónito a su hija, a diferencia de unos días antes, ella parecía estar disfrutando de la fiesta con sus amigos.
- Les digo chicos, antes de que mi madre deje de viajar, nos iremos a Madrid, hay una nueva línea de primavera que está a punto de rebelarse, y queremos ser de los primeros en comprarla.
- ¿Y no irás a llorar más por dejar de ser hija única, princesita?
-¡Helga! ¡Suficiente! - Su novio la regañó.
- No te preocupes, Arnold, al contrario de lo que piensa Helga, ya no tengo ningún problema con el tema. Incluso mis padres me dejan elegir el nombre del pequeño y el diseño de su habitación. Es más, vamos, se los mostraré.
Los amigos de la chica la acompañaron mientras Helga y Arnold se quedaron atrás.
- ¿No vas a ir con los demás?
- No te preocupes Arnoldo, anda, necesito cinco segundos lejos de la Señorita Perfecta hermana mayor.
- Bueno, pero no tardes, te ves muy linda hoy y eso es peligroso para mí, la sala está llena de chicos.
- Sí, sí, vete ya o acabarás peor que Harold por su última travesura.
- Oh no, no quiero un yeso, allá nos vemos.
Arnold la despidió con una sonrisa coqueta mientras se unía a los demás. Se acercó a la mesa de bocadillos y tomó un poco.
- ¡Sí, lo traigo trapeando el piso, eh!
- Disculpe, ¿usted es Helga Pataki? – Un mesero se le acercó con una bandeja en sus manos y lo que parecía un sobre.
- Sí. ¿Por qué?
- Alguien me pidió que te diera esto.
Helga tomó el sobre y leyó la oración en él:
"Deja de investigar sobre Kafka o te arrepentirás".
- Wow... llegaron tarde... - Antes de que ella terminara su sándwich, su celular vibró, mostrando el mensaje en la pantalla:
"No te rindas, el plan va perfecto".
- Pff, mi vida sin ambigüedad e ironía no está completa. La rubia terminó su sándwich mientras se unía a sus amigos, quienes admiraban el diseño del mameluco de Rhonda.
FIN
Bueno, Rhonda será hermana mayor y Helga tiene algunos problemas con su plan, es decir, no creías que ella no haría nada por salvar a Sunset Arms, ¿verdad? ¿Quién le envía mensajes? ¿Quién la está ayudando? Estas preguntas serán, o no, respondidas en la próxima aventura, ¡nos vemos!
