Disclaimer: Craig Bartlett es el creador y él y Nickelodeon tienen los derechos del programa.


30. La fatalidad de los nuevos ricos

El dinero… El dinero es la segunda enfermedad del siglo XX, después, por supuesto, del estrés… A veces la pérdida del mismo puede crear varios problemas en la familia.

– Oficina del Gerente del Banco Central –

- Aquí señor Pataki. - La recepcionista indicó la puerta.

- Gracias. - El hombre suspiró y tomó la puerta.

- Entra por favor. - Dijo una voz masculina. Bob abrió la puerta y se sentó frente al Gerente. - ¡Robert, mi viejo amigo! ¡Me alegro de verte! ¿Cómo puedo ayudar a un viejo amigo?

- Bueno, en realidad necesito que me ayudes... Necesito un nuevo préstamo.

- ¿Otro? Bob mi viejo amigo, tienes dos que no has pagado, no puedo autorizar otro, el sistema no lo permite. Lo siento

- Ok… entiendo… pero ahora soy Bob, tu amigo, no estoy hablando con el Banco Central, estoy hablando con mi amigo Simon, por favor necesito… Un poco de ayuda…

- ¿Espera? ¿Estás hablando de uno personal? Oh… lo siento mucho, me voy a casar de nuevo y necesito todo mi capital y…

- ¡Solo olvídalo! ¡Debí adivinarlo! Me estás dejando por mi cuenta.

- Oh no amigo, no te dejo… No puedo ayudar a nadie y…

El ceño fruncido de Bob estaba en su máximo potencial y sus puños estaban apretados con fuerza. - ¡Eres un idiota! ¡Cómo puedes olvidar cuando te di el capital inicial para tu banco! ¡Deposité todo mi dinero en él!

- Y te lo agradeceré eternamente... pero es todo lo que puedo hacer para ayudarte.

- ¡Ay verás que puedes hacer más!

Big Bob se puso de pie, listo para amenazarlo, pero el hombre del traje pulsó el botón, llamando a seguridad, que entró de inmediato.

- No te preocupes, no hay necesidad de llegar a esos extremos... Nos vemos luego, ya sabes, el día 30 para saldar la deuda. Caballeros, muéstrenle la salida.

- Como usted diga señor. - Le pusieron las manos en los hombros y Bob se soltó.

- Olvídalo, puedo hacerlo solo.

La puerta se cerró de golpe detrás de él y el gerente sonrió.

- ¡Vaya que eres un perdedor Pataki!

Y para otros, la dama de la abundancia hace milagros con ellos…

– Mansión Lloyd - Habitación de Rhonda -

- ¡Ahora Rhonda, querida, abre los ojos! - Su papá movió sus dedos a su rostro y le reveló la computadora más nueva del mercado.

- ¡Papá! ¡Es perfecto! ¡Muchas gracias! - Le dio un gran abrazo a su padre. - ¡La usaré ahora mismo!

- Estaba pensando, a lo mejor puedes acompañarnos con el Doctor, tal vez hoy nos dirá si el bebé es…

- Oh lo siento papi, estoy muy ocupada… hasta luego…

– Clínica Médica Drymon – Entrada

- Clínica Médica Drymon, ¿Puedo ayudarle? - Miriam atendió su llamada.

- Sí por favor, estoy buscando a la mujer más maravillosa del mundo. - Dijo una voz masculina.

- ¿Qué? - La rubia acercó su auricular para poder escuchar mejor. Entre la multitud de personas en la recepción y lo que creía entender, sintió que había un error.

- ¡Dije que estaba buscando a la mujer más maravillosa, pero la encontré! - Dan apareció frente a Miriam con un ramo de rosas rojas y blancas en la mano. - ¡Feliz cumpleaños Mir!

- ¡Oh, Dan, es hermoso! ¡Muchas gracias! ¿Qué haces aquí?- Se dieron un fuerte abrazo que dibujó una hermosa sonrisa en el rostro de Miriam.

- Bueno, Suzie me dijo que oficialmente estás trabajando aquí y que lo estás haciendo excelente, así que pensé, es la ocasión perfecta para verte en acción y decirte feliz cumpleaños... ¿te parece bien?

- ¡Por supuesto que sí! Muchas gracias… En realidad es mi hora de descanso y recibí mi primer pago… ¿Te gustaría desayunar conmigo? Quiero decir, ¿si no te importa que te invite una mujer?

- ¡Claro que no, será un honor para mí!, ¡vamos!

El señor le ofreció el brazo a Miriam y ella lo tomó gustosa, ambos se dirigieron a la cafetería, ignorando que su hija menor los observaba a través de la puerta.

¡Ay el dinero!… algunas personas nunca lo tienen, y consideran que no lo necesitan… hasta que lo reciben.

– Departamento de los Sawyer - Habitación de Lila -

Era temprano en la mañana, y la hermosa joven estaba cepillando su larga cabellera pelirroja, escuchando su música favorita en su vieja radio, hasta que el aparato dio su nota final.

- ¡Oh, no! Mi viejo amigo... Creo que fue todo... - Se puso de pie, tratando de encender su radio nuevamente, sin ningún éxito.

-¡Lila! Lila! ¡Es increíble! - Gritó su papá desde la cocina. Lila dejó su radio y salió de su habitación. - ¿Qué pasa papá? otro ratón en la cocina?

- Ay no cariño, no más… ¡somos ricos!

- Nosotros... ¿qué? - Ella no podía entender de qué estaba hablando su papá.

- ¡Sí somos! ¡Gané, princesa! Me acaba de llamar mi socio. Los extranjeros compraron mi proyecto... ¡ahora somos millonarios!

- ¡Papá, sabía que lo lograrías! ¡Tu proyecto de energía alternativa es un éxito! ¡Estoy muy orgullosa de ti!

- Gracias mi pequeña... aún no lo puedo creer... después de todos estos años... por fin tendrás la seguridad de que siempre comerás y que podrás seguir estudiando.. como le prometí a Wilma.

- Sé que mamá también está orgullosa de ti, papá.

La niña corrió hacia su padre y le dio un gran abrazo.


– PS 118-–

Más tarde, luego de su incómoda aventura con su mamá, Helga fue a la escuela, caminó hacia su casillero y lo abrió para tomar los libros de sus próximas clases, cuando escuchó muchos murmullos a su alrededor.

- Entonces, ¿viste su foto?

- ¡Sí, era hermosa, como siempre!

- Es porque ella es bailarina, oh… y estoy tan gorda…

2 chicas estaban hablando pero ella trató de no prestar atención, pero ese día se escucharon muchas conversaciones similares.

- ¡Hola, Helga! ¿Le diste el regalo a tu mamá?

- Oh, hola Pheebs… no pude, ella estaba… ocupada. - Tomó su lugar habitual, al lado de su mejor amiga y detrás de sus novios, que seguían ausentes.

- ¡No puedo creerlo! Quiero decir, Lila no es el tipo de persona con mi estilo y clase.

- Pero Rhonda, si estaba en el periódico, es porque es verdad.

Nadine y su mejor amiga estaban hablando en el fondo del salón de clases.

- Bien, ¿qué está pasando aquí? ¿Por qué todo el mundo habla de Señorita perfección?

- ¿No escuchaste las noticias? Ella y su padre son ricos ahora. Incluso corre el rumor de que son más ricos que los Lloyds, a pesar de lo bien que les está yendo.

- ¿Señorita campesina rica? ¡Wow, estos son los Beverly ricos en la vida real! quien diría!

- Si lo sé, me alegro por ella, su papá trabaja muy duro y está solo con ella.

- Sí y ahora que está lejos del cabeza de balón, debo admitir que no es tan terrible como pensaba.

Justo cuando la rubia comenzaba a relajarse en su asiento, Lila entró riéndose con Gerald y Arnold. Aunque ya eran compañeras e hicieron más cosas juntas, algo dentro de ella encendió su inquietud interior.

- ¡Ay, Arnold, qué broma más graciosa! Puedes contar muchos este viernes. - La pelirroja caminó hacia su asiento y lo tomó.

- ¡Gracias Lila, será un placer verte allí!- La sonrisa de Arnold desapareció por completo y se transformó en terror cuando sintió los ojos azules de Helga fulminándolo.

- Es decir, si nos invitas a todos, estaremos allí con gusto.

- Bueno mi hombre, mejor nos vamos a nuestros asientos, ahora...

Gerald tomó a su amigo y se dirigió a su lugar, mientras Simmons entraba dándole los buenos días.

- ¿Qué fue todo eso? - Preguntó Phoebe al moreno.

- El padre de Lila compró una casa nueva. Se rumorea que está en la misma zona exclusiva que la de los Lloyds.

- ¿Está en Country Hill Gold? - Dijo sorprendida.

- Sí, y van a hacer una fiesta para todos.

- Entonces nos estaba haciendo una invitación para este viernes, para los dos... ¿Eh?- Arnold sonrió nervioso y murmuró a su molesta novia.

- Claro, presta atención al frente, antes de que te arranque esa sonrisa tonta de la cara.


— PS 118 - Entrada —

Muchos estudiantes rodeaban a Lila, oficialmente la chica más popular de la escuela, que estaba matando a las otras populares como Rhonda.

- Por favor, Lila, no nos olvides ahora que estás en la cima. - Stinky le dio una flor.

- No te preocupes, sigo amando a mis amigos, no quiero cambiar por un poco de dinero.

En ese momento, una limusina se detuvo y Rhonda se aclaró la garganta.

- Oh, vinieron por mí, me alegro de no tener que tomar más el autobús escolar. Ahora soy la que mejor se transporta...

La presunción de Rhonda fue detenida por una limusina dos veces más grande que la suya. Estacionó frente a ella y el Sr. Sawyer se bajó, vestido con un traje costoso, estilo vaquero.

- ¡Hola pequeña, es hora de ir a nuestra nueva casa!

- ¡Claro papá! ¡Chicos adiós!

La niña de las trenzas corrió hacia su padre y ambos partieron en su lujoso transporte.

- ¿Decías princesa? - Harold la molestó y pronto todos se estaban riendo de ella.

- Solo espero que no cambie tanto. - Stinky miró preocupado mientras la limusina se alejaba a toda velocidad, hacia la zona alta de la ciudad.


— Mansión Sawyer —

- ¿Entonces, qué piensas? - Su papá apartó los dedos de su rostro, dejando al descubierto una casa de lujo, tan reluciente como cómoda.

- Papá… es más grande que nuestra vieja granja… es hermoso… ¡Gracias!

- De nada, linda… Es mi manera de pedirte perdón.

- ¿Perdón por qué?

- Por todas las carencias que hemos tenido en el pasado… Si hubiera tenido dinero cuando tu mamá estaba enferma… tal vez ella…

- Oh papá, por favor, detente… Sé que hiciste todo lo que pudiste… ella no estaba enojada contigo y yo tampoco.

- Gracias cariño, eres lo mejor de mi vida. - Compartieron un gran abrazo, mientras algunas lágrimas caían de sus ojos marrones.

- Sr. Sawyer, su almuerzo está listo. - Una dulce voz femenina apareció detrás de ellos.

- Lila, ella es Danielle, mi asistente. Ahora que trabajaré en la empresa de electricidad, necesitaré toda la ayuda que pueda, así que ella estará por aquí.

- Oh… Encantada de conocerte… - Lila extendió su mano para saludar a la hermosa joven. No sabía si lo imaginó, pero un escalofrío recorrió su cuerpo cuando tocó a esa mujer.

- ¡Eres tan bonita como dijo tu papá! ¡Bueno, señor Sawyer, lista para irnos!

- ¿Vas papá? ¿Qué hay de la cena?

- Lo siento linda, pero tengo una reunión. Algo corta, no te preocupes que volveré pronto.

- Papá… una pregunta… ¿Puedo pedirte algo de dinero?

- Claro, ¿para qué? ¿Algo de ropa? Porque… si miras tu nuevo armario… encontrarás muchas sorpresas allí.

- No papá, no se trata de eso, se trata de la escuela. Este año hubo muchos recortes, y los estudiantes han trabajado mucho para recaudar dinero, pero aun así, yo...

- ¿Te gustaría ayudar a remodelar, eh?

- ¡Si, me encantaría!

- ¡Pues no digas más! ¡Danielle, mi chequera!

- Por supuesto señor.

La mujer sacó una chequera adornada con lo que parecía ser piel de vaca y escribió una gran cantidad en el cheque.

- Esto debería ser suficiente... lo mejor para mi niña.

- ¡Gracias Papá! ¡Se lo diré a mis compañeros de clase mañana! Vuelve pronto.

- ¡Claro hija!

El hombre salió seguido de su asistente y la joven Sawyer recorrió felizmente cada rincón de la enorme mansión.

Ni en sus sueños más locos hubiera imaginado vivir en un lugar así.

Saltó sobre su enorme cama y comenzó a desfilar cada una de sus nuevas prendas. Miró su nuevo estéreo y comenzó a bailar al ritmo de la música, dejándose llevar feliz.

- Creo que podría acostumbrarme a esto. - Dijo ella sonriendo.


— PS 118 - Entrada — Al día siguiente

Estaban todos en los escalones de la entrada, hablando, como siempre, de todo menos de la escuela. La familia Sawyer seguía siendo el tema principal.

- Y luego Wartz me dijo que empezaríamos a remodelar.

- No te creo Helga, nuestro próximo evento no dejará tantas ganancias.

- Pues créelo princesa, la nueva condesa del campo lo hará realidad.

- ¿Alguien dijo... Conde? – Jack apareció molestando notablemente a la chica de la uniceja, pero aún más a Arnold.

- ¡Déjala! - Gritó en voz alta. Suspiró nervioso y continuó- Si sigues molestándola, la tomará en mi contra.

Gerald y Phoebe se giraron para mirarse divertidos por su pésima actuación y Helga reanudó la conversación para distraer a los presentes.

- De todos modos, veremos si Elly May Clampett cumple su palabra cuando llegue...

Para cuando Helga terminó su oración, comenzó a llegar un grupo de excavadores y otros ingenieros y arquitectos.

- Vamos a tomar medidas, según el señor Sawyer tenemos que construir en la parte de atrás.

- Lila, ¿qué es todo esto? - Preguntó Phoebe, tan sorprendida como los demás.

- ¡Es mi sorpresa! Papá mandó remodelar todos los baños, poner computadoras e internet en cada salón, además de construir salones para talleres gratis! ¿No es increíble?

Todos los presentes pasaron de asombrados a aplaudir a la chica, quien, había que decirlo, iba tan bien vestida como la reina de la moda.

- ¡Y esperen a que vean el menú de la cafetería, vamos!

Todos corrieron tras ella, excepto Arnold, Helga y sus mejores amigos.

- Pues cámbiame el nombre a Bertha, en realidad lo cumplió. - Helga estaba perpleja.

- Tú lo dijiste, Bertha... - Agregó Gerald. - Lo único que odio es que este lugar mejorará justo cuando nos vayamos.


— Mansión Sawyer—

Los días pasaban y la popularidad de Lila aumentaba cada vez más.

Poco a poco las huellas de su sencillez se desvanecieron con el tiempo, la gente la "quería más" con cada cosa que les conseguía. En la distancia, Stinky se sintió mal por su cambio drástico.

Poco a poco se olvidó de ir a sus citas de estudio y de visitar a los pequeños en el hospital. Semanas después, cualquiera confundiría a Lila con el reflejo de Rhonda.

- ¡Hola Lila! ¿Puedo sentarme a tu lado? - Preguntó el chico alto, tímidamente.

- Oh, eres tú. ¿Qué deseas? No tengo mucho tiempo.

- ¿No tienes mucho tiempo?

- Oh sí, tengo que ir al nuevo desfile de Nancy Spumoni, si quiero sus zapatos nuevos antes que nadie, bueno, debo estar allí.

- Y... ¿Qué pasa con los pequeños del hospital? ¿Hoy?

- Ellos pueden esperar, pero yo no, hasta luego.

Lila volvió su atención a su maquillaje y al espejo de su casillero, cuando miró al chico con la cabeza gacha que se alejaba lentamente.

- ¡Criminal! ¡Quién lo hubiera pensado! Si hay alguien peor que la princesa Lloyd.

- Oh, cállate Helga. - Lila se volvió molesta y la miró. - No es culpa nuestra que tu padre esté a punto de perder su tienda y te quedes en la calle.

Helga se quedó boquiabierta y Phoebe sintió hervir la sangre. La rubia salió corriendo, en cuanto las risas se apoderaron del lugar.

- ¿Qué te pasa Lila? ¿Cuánto debe ganar uno para poder lastimar a otros así?

La chica tomó sus libros y trató de alcanzar a su amiga. Lila se echó a reír hasta que miró su reflejo en el charco de agua, de la botella que se le había caído a Helga.

- Yo... ¿qué he hecho?...


— Mansión Sawyer—

Lila llegó a su mansión completamente empapada. La lluvia la había sorprendido.

Su ropa estaba embarrada de lodo, al igual que sus caros tacones.

Nada le importaba, se sentía rota, culpable y sola.

Corrió por las habitaciones, llamando desesperadamente al único que podía consolarla.

- ¡Papá! ¡Papá! ¿Dónde estás?

Pero no pudo encontrar ninguna respuesta.

Salió por el jardín y en la piscina vislumbró la figura de su padre.

- ¡Papá! - Por fin lo encontré, es hora de que todo acabe... papá... - pensó para sí misma, mientras corría más rápido, hasta que la siguiente imagen la congeló de por vida.

En la palapa, su padre y Danielle compartían un beso y un abrazo.

La dulce imagen de su madre apareció en la mente de Lila... la lluvia que la empapaba no la mojaba... Pasó completamente desapercibida para la joven.

- ¿Qué haré ahora?

FIN


Ahora tenemos un nuevo papel para Lila, ya que aceptó la relación shortaki y en realidad los shippea, así que pensé en una nueva perspectiva para su desarrollo y aquí está el resultado, y tendrá más participación desde esta nueva perspectiva. ¿Qué opinas?