Eren solo rodo los ojos, cuando vio a Jean mordisqueándose las uñas. El muy maldito lo había arrastrado a esto.

Bastante patético la verdad.

—Solo tienes que invitarlo a una cita ¿Sabes?

—Vete a la mierda Eren.

Eren volvió a tomar de su chocolate caliente. Había sido amigo de Jean desde la guardería, por lo que sabía que estaría lamentándose una buena hora antes que se decidiera a invitar al hombre que estaba en el mostrador

O quizás en un mes, dependiendo de su estado de ánimo.

Conocía a Jean bastante, no por nada eran amigos desde niños, y algo más durante su adolescencia, cosa que resulto como una mierda.

Había sido bueno, no es como si no lo disfruto y lo paso bien el tiempo habían sido novios, pero simplemente no estaban hechos para una relación de pareja, eran mejor que hubieran sido mejores amigos. Quizás así Jean no lo hubiera pasado tan mal y el mismo.

—Y si me dice que no—Eren se sobresaltó cuando Jean tomo su mano con angustia. En respectiva Jean tenía un gusto de mierda para salir con chicos y chicas. Incluso ahora sus 26 años, parecía sus gustos eran malos.

Le dio una mirada al hombre que Jean estaba interesado, era...guapo, una belleza normal, no era tan bonito como Jean con esos ojos dorados y pelo que lucía demasiado suave. El tipo era normal, tenía pecas y usaba lentes.

—Seguirás con tu vida, cara de caballo—bufo bebiendo su chocolate, pero no aparto la mano de Jean. El contacto le era familia, casi como si fuera otra extremidad.

—Te odio lo sabes—Jean recostó su cabeza en la mesa.

—Mikasa no piensa lo mismo—Eren se burló.

Jean solo tarareaba mientras se lamentaba en la mesa.

—Disculpen—Jean se puso tenso, pero no se movió de su sitio, y tampoco saco su cabeza de la mesa—traje las magdalenas que ordenaron... ¿dónde?

—Ponlas al lado, —Eren dijo al hombre, parecía...amable, pero claro no se iba a fiar de cualquier idiota que le sonriera, no era Jean. El tipo le dio una sonrisa algo tensa, y dejo las magdalenas y su capuchino.

—Disfruten.

El tipo se marchó hasta el mostrador.

—Si sigues tomando tanta cafeína no vas a poder dormir—Jean levanto la cabeza, tenía un rubor en las mejillas. Eren solo bufo le entrego su capuchino para que lo preparara, todos estos años y Eren era inútil en hacer su propio café o medir la azúcar bien.

—Entonces me estás diciendo que llevas viniendo ase más 2 meses a la misma cafetería porque te gusta el chico.

—No lo digas así—Jean chillo molesto, mientras le entrega su capuchino. Dio un gemido gustoso cuando quedo como le gustaba—lo ases parecer como si fuera un acosador.

—¿Entonces? —dijo mordisqueando su magdalena—¡mierda! Esta buena.

—La compro del restaurante de Nicolo—Jean bufo—ya sabes que paso a tomar desayuno ahí a veces, pero esa mierda siempre está llena. Y Nicolo vio mi molestia y me dijo que hay una cafetería que compra sus postres dulces. Por lo que pensé sería bueno... Bueno conocí a Marco, es amable, y me conocía desde la universidad...

—¿Te conocía desde la universidad? —Eren frunció el ceño—no lo recuerdo...

—Estaba un año más adelantado que yo, por lo que nunca lo vi...

—¿Pero el si te vio? —Jean asintió distraídamente.

Amaba a Jean, claro, no de la manera romántica, ya había pasado el fisco que habían tenido los dos ese año. Siempre había estado ahí, así que después del pleito de Floch, Eren había querido asegurarse de que Jean saliera con buenas personas, aunque no había tenido mucho trabajo. Jean no había querido salir con nadie después de Floch, por lo que no había tenido mucho que hacer.

—¿Sasha y Conni saben? —Jean negó frenéticamente. Suspiro algo hastiado. Así que esto era algo de él y Jean. Nadia más sabía que Jean estaba interesado en alguien...

—Señor Levi me volver a sacar otro diente si se llega a enterar que sabía que salías con alguien.

—Eren por favor—suspiro—sabes lo protectores que son Sasha y Conni, y los dos comparten una neurona, van a querer saber todo de Marco. Lo van a querer investigar, y es un buen tipo, demasiado amable con clientes ojetes.

—¿Mikasa y Armin? —pregunto esperanzado. No es como si Eren no se sintiera bien que Jean confiara en él, y fuera su primera persona en enterarse de esto. Pero si era que hace años que entendió que Jean y el, significa "Ser impulsivos" por lo que siempre había acordado entre los dos que alguien cuerdo se enterara de cualquiera de sus ideas.

—¿Armin? —Jean negocio.

Eren tarareo pensativo.

Mikasa iba estar muy molesta con él, cuando se enterara. Su prometida no apreciaba que no le contaran que pasaba entre Jean y el. No es como si estuviera celosa, era más bien estar preparada por si lo volvían a meter a la cárcel.

—Sabes no vamos a cometer algún delito ¿verdad? —Jean dijo molesto—es solo para tener un hombro donde llorar cuando me rechacen—Eren rodo los ojos.

—La última vez que terminaste una relación termine en la cárcel y tu abuelo mafioso desapareció a Floch.

Jean le envió una mirada molesta.

Eren se rio mientras se acaba su capuchino, Jean y el compartieron un silencio cómodo mientras comían sus magdalenas.

A veces extrañaba esto, no hacer nada y solo pasar el rato. A veces extrañaba cuando ellos dos estaban juntos, como pareja, aunque debía admitir que nunca se comportaron como una. Se amaban claro, lo pasaban bien los dos, también. Pero simplemente eran mejores amigos. "Almas platónicas" según su mamá.

Almas platónicas, que habían confundido el amor que sentía por un amor más de romance, salió mal, claro. Ninguno de los dos había tenido relaciones antes por lo que pensaron que estaba bien comenzar una.

Un error, claro está. Pero pensó que con el tiempo podría enamorarse de Jean de esa forma que a veces veía en su padre y su madre. O los señores Smith.

Resulto como una mierda. Había rompido la confianza de Jean, y todo por qué Historia no sabía si le gustaban los hombres. Y había pensado que no pasaría nada malo, solo sería un beso. Claro había sido su culpa.

No había merecido romper la confianza de Jean para que Historia supiera que le gustaba más las mujeres, más específicamente a su amiga Ymir. Tampoco recibir la patada del señor Levi y tener la mandíbula rota por los 3 meses. La mirada de decepcionada de Mikasa y Armin.

Tampoco fue los 4 años después, sin la compañía de Jean, porque había sido un claro error.

Durante esos años había pasado dándose vuelta para mostrarle algo Jean desde su celular, para descubrir que solo estaba Mikasa y Armin, si bien eran sus mejores amigos, Jean y el compartían el mismo humor de mierda y sin sentido. Por lo que siempre recibía miradas de tristeza de sus amigos porque sabían que él había querido hablar con Jean.

—Hombre, extraño cuando estudiábamos—Jean tomo de su café—era más simple.

—Extraño cuando nos tomamos un año de sin hacer nada—Jean suspiro asintiendo.

Si Eren pensaba mejor, había extraño esto. Alguien que estuviera de acuerdo en su mierda, y si era un error Jean se lo haría saber sin filtro y le mostraría cuan estúpido era. Si no lo podía hacer cambiar de opinión. Jean se le uniría y disfrutaría de eso.

Se habían tomado un año, el mismo año que habían encontrado trabajo. Una decisión estúpida y que tanto Armin como Mikasa le habían dicho que era un error, que quizás no volvería a encontrar trabajo. O que lo despedirían.

Solo había querido algo libertar antes de ser un esclavo de por vida de un trabajo de oficina. Que, si bien ganaba bien, solo sería libre hasta sus vacaciones.

—¿Que se supone que vas a hacer entonces ese año? —Jean bufo cuando Eren le dijo su plan. —¡Espera! ya—Jean dijo escandalizado—¿les dijiste que renunciabas?

—...Más bien pedí un año sin sueldo y mantener mi trabajo—Eren hizo una mueca—dijeron que lo pensarían, o bien podrían despedirme.

—Eres un idiota sin neuronas ¿lo sabes?

—¡Maldita sea Jean! Me voy a pudrir en un trabajo de mierda de oficina el resto de mis días, necesito esto. Y Zeke dijo que me prestaría el dinero.

—Zeke es tan idiota como tú. —Jean solo movió la cabeza.

Estaba en el nuevo departamento de Jean. A lo que Eren estaba algo celoso, la maldita cara de caballo había horrado cada peso que tenía para comprárselo y no endeudarse.

—Quiero viajar, quiero conocer el mundo—Eren dijo seguro. Jean lo miro por varios segundos—¿vienes conmigo? —pregunto esperanzado.

Ma, me va a matar lo sabes, acabo de conseguir mi primer trabajo, y acabo de comprar mi primer departamento. ¿Y qué hay de Mikasa? —dijo Jean molesto—la vas a dejar sola, acabas de comenzar una relación con ella, idiota. Bastardo egoísta.

—Hablamos —Eren hizo una mueca—quería terminar con ella, no porque no la amara, sino que no quiero que ella renuncia a todo—Jean rodo los ojos.

—¿Entonces te dijo que podían tener una relación a larga distancia? —Eren asintió, y Jean bufo enojado— ¡Esas mierdas no funcionan! Y tú aceptaste porque eres un bastardo egoísta que no sabe compartir y perder ¿no? —Jean rodó los ojos.

—Nos amamos—dijo con los dientes apretados.

Jean se burlo

—¿Qué hay de Armin?, no se lo pediste a él.

—Sabes cómo es Armin—Eren se escogió de hombros—él es feliz teniendo 2 semanas de vacaciones al año y yendo a la playa. Le gusta su trabajo.

—Quiero una vida calmada Eren, y segura. Ya no vamos a tener a nuestros padres para pagar por lo que hacemos. —Jean dijo dudoso.

—Vamos Jean, sabes que te arrepentirás después. Odiaras tener una vida tan monótona, sin haber conocido el mundo. Solo será un año.

Ma, me va a matar

Eren grito triunfante.

Había sido buen año, conocieron lugares, comieron diferentes comidas. Simplemente funcionaron bien los dos. Había sido siempre así. Inclusos si estaban en sus gargantas la mayoría del tiempo, Eren no lo hubiera preferido de otra manera.

Aunque si era sincero sabía que sin el liderazgo de Jean se hubiera terminado la comida y el dinero la primera semana, Jean era bueno para esa mierda. Para administrar y liderar todo. Por lo que realmente solo acepto que Jean tenía que liderar esto. Y funciono.

—Tienes cara de estreñido—Eren se sobresaltó cuando Jean lo movió para despertar de sus pensamientos—¿Que pensabas?

—En ti

—Bastardo—Jean lo tomo como un insulto, y Eren se rio.

Se enderezo y se levantó, Jean lo miro de manera amenazante.

Como si dejara desperdiciar su día libre para solo mirar al tipo que le gustaba Jean. Sin contar que tenía conocerlo.

—Eren no...

—Solo voy a pedir un té.

—Eren...

Eren lo ignoro, y se fue hasta el mesón. El hombre pecoso, más bien llamado Marco le sonrió cortésmente.

—¿Deseas algo? —dijo con amabilidad.

—2 té.

—...Jean parece algo estresado, normalmente toma café cuando esta así.

—Si—Eren lo miro pensativo... ¿Por qué estaría tan atento a Jean? —pero su padre me gritaría en la oreja si se entera que deje tomara más de 2 tazas de cafeína en mi presencia.

—Ho...Lo siento, normalmente dejo Jean que beba café cuando quiera, no pensé...

—Es un bebedor de té, por lo que la cafeína lo pone ansioso—Eren se recostó en el mesón, el tipo se hecho hacia atrás. —Jean me dijo que lo conocías desde la universidad.

—...Supongo—musito nervioso.

—¿Porque recordarías alguien después de tanto tiempo?

—...Supongo que ya te disté cuenta de mis sentimientos —Eren no hizo ninguna expresión, cuando el tipo susurro eso—...No pretendo entrometerme entre ustedes. Yo...ustedes se bien juntos.

Eren en la mayoría de sus problemas tenía dos voces, la primera sonaba bastante parecida a la suya, que era la de sus impulsos, la otra que la llamaba su conciencia era la voz de Armin. Por lo que en este momento sus impulsos lo único decía era que fuera un bastardo egoísta, y que dejara las cosas a si, por que no quería compartir a Jean, ya que él era su mejor amigo. Pero estaba la voz de Armin diciéndole que aclarara todo y dejara que las cosas fluyeran.

Él no era bueno leyendo personas, los culpables podían estar al frente de sus ojos él no los vería. Así solo le tocaba como se desarrollaría las cosas con Jean y el tipo.

Dio un suspiro, Jean se lo merecía. Incluso si no sabía si era lo correcto.

—Jean no es mi novio—Eren pudo ver la cara del chico empezaba a cambiar un poco más a esperanza, —es mi puñetero mejor amigo, nos conocemos desde los 3 años, por lo que si me llego enterar que los has engañado o eres de manera diferente a como te estas mostrado—Eren se escogió de hombros—dejare que el padre de Jean te parta la cara. Ese hombre es el terror vivo. Ni siquiera sabrás quien te golpeo.

—...Yo ¿Gracias? —el tipo lucia confundido, Eren se escogió de hombros.

—Mira hombre—Eren suspiro—La única razón por que vine a qui fue porque Jean necesita valor para invitarte una cita, —Marco se sonrojo—así, si quieres empezar una relación con Jean, ¿podrías invitarlo tú?, Jean probablemente lo haga, pero se tomara por lo menos 4 visitas conmigo antes que reúna el valor.

Eren se alejó hasta su mesa, mientras Jean estaba con su celular mordiéndose las uñas.

—¿Armin? —pregunto sentándose, Jean asintió mostrándole el mensaje. "Sasha y Conni dijeron que no contestas los mensajes, y casualmente Eren tampoco. Así que por favor si están metiéndose en alguna mierda, háganlo saber" —A veces Armin me da miedo.

—¿Que le digo?

Eren tomo su celular, vio casi el mismo mensaje. Así que decidió responder con la verdad.

"Jean quiere invitar alguien a salir"

"... ¿Se ve amable?"

"Supongo, no parece un asesino serial"

"La mayoría de los asesinos seriales son amables, y carismáticos Eren"

"Bueno ya lo amanece. Así que no creo que haga nada"

"¿Eren...Que mierda hiciste?

"Nada malo, lo prometo"

—A qui, un té verde para ti Jean, y un té normal para ti—Marco sonrió cortésmente. Mientras Jean miraba con desagrado su té verde, le dio una mirada maloliente a Eren.

—Respeto las patadas de tu padre Jean—Eren se estremeció—aún tengo la prótesis en mi mandíbula, cara de caballo.

—Gracias—Jean suspiro.

—Jean—Marco hablo, tenía un rubor en las mejillas—me preguntaba ¿Si...te gustaría ir a una cita conmigo?

Eren rodo los ojos cuando su amigo parecía que había hecho corto circuito, le tuvo que dar una patada.

Este siseo con dolor.

—Te hacen una pregunta cara de caballo.

—Vete a la mierda Yaeger...—Jean le siseo. Para después sonrojarse hasta las orejas. —Yo...si, me encantara, cuando puedas claro...

Eren sonrió mientras bebía su te, incluso si la cara de caballo tartamudeaba y hablaba mierda demasiado rápido. Estaba feliz que el idiota se haya atrevido de nuevo a tener alguna relación.

Y si salía mal, siempre podía decirle al Señor Levi.