—Omelet, omeletts, omel—Jean le agradaba mucho como sonaba la nueva palabra que había aprendido, su Mami siempre lo miraba con cariño cuando hablaba, así que debía ser una palabra mágica porque su Mami se ponía feliz.
—Ya, ya Jeanboy—su Mami se acercó con un plato humeante de comida a su lado. —Aquí mi vida.
—Mami—Jean miro a la dirección de su Mami que le acariciaba la mejilla—Ome...Omelettss
—Casi mi vida, pero es Ometett—su madre hablo amorosamente….
La cosa humeante sabía bien en su boca, mastico con más detenimiento y se llevó la mano a la boca, para ver cómo se veía…No lucia bien.
—No, no, no —Jean levanto la cabeza a la negativa de su Mami—Muy mal Jeanboy.
—¿Mal?
—Si, no sacamos la comida de la boca—Jean frunció el ceño, ¿Entonces como sabría si es comestible si no la miraba? —confía en mami.
Jean asintió, el confiaba en mamá, porque ella daba los mejores abrazos, y espantaba a los monstruos de las noches, porque ella tenía la voz más bonita y tranquila, ella siempre le dijo que lo cuidaría…
Ella siempre estaría a su lado ¿verdad?...
—T-todo estará bien—su Mami intento regalarle una sonrisa…Pero…Su mami estaba sucia… Tenía la cara sucia y había una cosa roja saliendo de su boca—No…No te muevas.
—M…Mami—Jean toco el líquido rojo, ya estaba cansado, había llorado mucho, mami, solo le decía que estaría bien, que alguien lo sacaría de aquí…tenía sueño y tenía sed.
—Mami te ama—su Madre susurro—Mami…siempre te cuidara ¿sí? —Jean asintió mientras su madre sollozaba, —ten…una vida larga Jean-boy—su madre tomo aire, mientras lo acercaba más a su pecho—vendrán unas…Personas a sacarte…Mami quizás no esté cerca, pero…Puedes ser un buen niño y espera…
—Si—Jean bostezo…tenía sueño… y estaba mojado con ese liquido rojo…podía escuchar voces, como también podía escuchar el latido de su Mami, estaba siendo lento…Muy lento… Quizás si dormía Mami ya no estaría con ese liquido en la cabeza…
Cuando abrió sus ojitos, vio un techo que tenía diferentes animales. En el lugar que lo llevaba su mamá, le enseñaron esos animales, estaba muy feliz porque lo aprendió, pero no pudo decirlos, pero cuando lo intento decir también lo felicitaron.
Jean intento sacarse la cosa que estaba en su boca y…Nariz, pero una niña grande se acercó y tomo su mano.
—No —dijo con la voz dura…sus ojos se llenaron de lágrimas, no entendía por qué no, solo quiera sacarse esa cosa que tenía en su garganta.
—Jean, ¿Ese tu nombre? —Jean estaba empezando a sollozar. Pero asintió mientras luchaba con la cosa de su boca, se sentía raro y le dolía la garganta—Tenemos que cederlo—la niña grande le grito alguien mientras sentía que sus ojos se cansaban y sus manos se sentían pesados…
Todo se estaba volviendo borroso…
Apretó sus ojos con fuerzas, pero volvió a enfocar la vista a los animales, se sentía atrapado. Sus manitas tenían telas, y sus pies se sentía apretados, intento moverlas, pero no podía.
—Jean—Jean apretó los ojos para enfocar su cara en la niña grande—Jean, cielo necesito que te calmes, todo está bien—Jean empezó a moverse con mas fuerza, pero la niña grande le tomo de la cabeza, podía sentir más manos en su cuerpo.
—Jean, ¿Quieres te saquemos esto? —Jean enfoco la vista en otra persona, parecía un niño más grande, de esos que veía en la calle. El niño más grande toco lo que tenía en la boca. Jean sollozo con más fuerza, mientras asintió ¿Por qué no podía mover sus manos?, ¿Porque sus piernas estaban apretadas?, ¿Alguien lo estaba a sujetando? —Tienes que dejarte de moverte—Jean negó, pero su cabeza estaba siendo a sujetada por la niña grande.
—Jean, —otra niña hablo muy diferente a la que lo tenía sujeto—Jean. Vamos a tirar de este tubo—Jean apretó los ojos mientras sentía que algo se movía en su garganta y se empujaba hacia arriba.
Quería a su mami, quería que ella estuviera aquí y les digieran a esas malas personas que lo dejaran en paz, quería un abrazo. Y un beso.
Jean empezó a toser cuando sacaron esa cosa de su boca. Soltó un sollozo, comenzó a llorar, su Mami siempre venia cuando lloraba, si lloraba lo suficiente fuerte, ella vendría y lo sacarían de aquí.
—Jean, ¿Cómo te sientes? —Cuando el niño grande se acercó con la luz, le dio manotazo, no quería que nadie se le acercara.
Quería su Mami.
—¡Mami! —Jean grito, pero la voz le salía dolorosa, le dolía—Ma.…Mami.
Sintió la mirada de esas personas y lo miraban con tristeza.
Jean no entendía dónde estaba su mama.
No importo cuanto lloraba o cuanto gritara, ella no aparecía.
Sus gritos se empezaron trasformar en sollozos, estaba cansando y tenía sueño, miro por los lados, la niña que lo había a sujetado la cabeza, estaba a su lado dándole una mirada de tristeza.
—Porque no duermes, después comerás.
—Co…comer—sentía la voz reseca.
Fregó su ojito, mientras levanto las manos para que lo cargaran.
—…Lo siento, Jean, pero no puedo cargarte—Jean sollozo, pero la niña grande ya se había marchado.
Si recordaba bien, su mami, le había dicho que esperara…que ella no estaría cerca, quizás solo tenía que ser un buen niño y espera, tenía que estar tranquilo.
Jean sintió los ojos pesados, se recostó mejor en la cama. Si dormía quizás Mami volvería, solo tenía que espera como ella le dijo.
