Kenny corto la llamada de mala gana mientras se sentía enojado. Si hubiera sido ese enano que tenía de hijo y le pidiera que cuidara a Jean por unas horas hubiera ido con más ánimo, pero sabiendo que el cejon iba estar en la casa no tenía ánimo de ir.
—Hazlo por Jean, Kenny—Uri había tomado la llamada quizás porque Levi se estaba poniendo algo molesto por que se había negado—Hazlo por mí ¿sí?
—Eres tan jodido manipulador—Kenny respondió con un suspiro—Bien, iré. Pero no saludare a ese bastardo.
—Se amable, es su casa.
—No puede venir a dejar al mocoso—Kenny definidamente no estaba sonando enfurruñado.
—Levi intento llamar, pero probablemente aun este dormidos. No tuvieron una buena noche, Jean comió chocolate.
—Ja, pedazo de idiota—Kenny dijo con alegría—A quien se le ocurre dar chocolate un mocoso que encaramo a un árbol.
—¡Y yo te dije lo vigilaras! —Escucho de fondo el grito de Levi. Kenny se rio. —Jean no puede subirse a esas mierdas altas se puede romper algo…
—Cállate mamá gallina, estas haciendo al mocoso débil. Necesita vivir su vida.
—¡Vete al mierda bastardo! —Levi grito. Kenny escucho como Uri suspiraba algo casado
—Alimenta a Jean, y cuídalo hasta que llegue Levi.
—Sí, si voy.
Kenny en verdad no tenía problemas en ver a ese mocoso que tenia de nieto, pero ciertamente no tenía ganas de ver al cejon y el bastardo intentaba ser amable con él.
Así que toco de mala manera la puerta esperando que alguien abriera…
—¿Quien? —Kenny parpadeo, y escuchando como el mocoso respondía en la puerta—¿Abuelo?
—¿Dónde coño esta tu padre?
—Perè duerme, me desperté con tu golpes. Sonaban como tú. Papá tiene ojeras así que decidí dejarlo dormir…
—…Quédate ahí, voy a entrar por el patio.
—¿Como un ladrón? —Pregunto inocentemente—Kenny se rio.
—Si mocoso, como un ladrón, pero no dejes extraños que entren así.
—Está bien voy a abrir la ventana.
—Mocoso inteligente.
Kenny no tenía llaves del enano, no es que no se hubiera ofrecido, pero eran un arma de doble filo …por el trabajo que tenía, si esa llave llegaba a malas manos, estaría condenado si algo le pasara a su familia.
Así que entro por la ventana vio al mocoso que tenía por nieto…el niño había tenido mejores días, no estaba maltratado pero lucia como hubiera tenido una pelea con tierra, y baba.
—Papá me babeo, estoy asqueroso.
—Al igual que tu casa niño—Dijo asqueado viendo a su alrededor…había ropa regada, como también bolsas de frituras que de seguro se había comido el cejon…a Levi le iba a dar un ataque.
—Papá se ve como un vagabundo, pero la señorita Petra dijo que era grosero decir eso—Jean miro inocentemente—Ayer en la noche incluso lloro, yo lo escuche.
—…Sabes que te amo verdad niño—Kenny se rio mientras cargaba Jean que se rio.
Kenny sabía que Jean ciertamente era adorable, pero podía ser huracán si no se le dé tenía con suficiente frecuencia. La pequeña mierda podía pasar de ser la luz encarnada y en ese mismo rato ser el hijo de un demonio. Kenny si lo pensaba, amaba a ese mocoso, ya que eran de las pocas personas que sacaba de quicio a su estúpido yerno.
Jean al igual que Levi se sabía que tenía sus maneras de mostrar como quería a su familia, no se perturba como lo haría un niño normal.
—¿Vas a limpiar? ¿puedo ayudar? —Jean se bajó de su silla, ya había desayunado, mientras se aproximaba a él.
—Si, pero si dejas desastre te vas a ver tus caricaturas —Kenny le dio pequeña patada en el trasero con su zapato, Jean lo miro indignado.
—No hagas eso imbécil o hare lo mismo.
—Ja, no alcanzas niño. Mejor apúrate, quiero que recojas tu juguetes primero, si terminas, vienes para que te de otras tareas.
—Recogí mis juguetes abuelo Kenny—Kenny inspecciono la sala, efectivamente había guardado todo.
—¿Tienes hambre? —Kenny vio la hora, el mocoso tenía su merienda de una maldita manzana—Toma, comente esto sentando y después recoges la ropa y la metes en el canasto.
—¿No vamos a limpiar?
—¿Qué crees soy?, un sirviente, solo estoy dejando esto para que puedas caminar sin caerte. A la mierda, no te voy a llevar al médico.
—No me gusta el médico—Jean negó, mientras se devoraba la manzana—¿puedo tener una jugo?
—Abre la maldito refrigerador, y sácalo tú, no soy tu sirviente.
—Pero no alcanzo.
—Soluciónalo solo. —Kenny bufo mientras dejaba los plantos mojado para que se secaran, vio de reojo Jean bufar mientras dejaba la manzana en la mesa.
—Eres un idiota a veces abuelo Kenny.
Kenny se rio, pero no respondió mientras veía niño acercarse con un banquito que de seguro usaba con Levi para lavar los platos. Saco la cajita de jugo y pincharla con la pajita para tomar.
Después de la merienda del mocoso, Kenny había recogido la basura, no iba lavarla, no era un maldito sirviente, pero cuando terminaron tomo Jean de un pie. El mocoso estaba en el suelo recostado por que se había aburrido de ayudar.
—Esto es maltrato infantil—Jean se quejó. Pero el niño no hizo nada para levantarse o detenerlo.
—Te vas a dar un baño, no eres vagabundo. Hueles a mierda.
—Perè huele más feo.
—Como si me importara.
Kenny miro amenazadoramente a Jean que le había lanzado agua…
—Mierda mis ojos—Jean se quejó cuando Kenny le tiro agua con Shampoo en los ojos. —Me arden—Jean lloriqueo.
—Tu empezaste bastardo, no te quejes. Ahora sal de agua sécate.
—¿Me vas a ayudar viejo? —Jean se salió de la tina (con ayuda, no era tan hijo de puta)
—Sécate el cuerpo, yo el pelo—Kenny no era la persona más delicadas, así solo seco el pelo rápido haciendo fricción. Jean se quejaba.
—Parezco un erizo—Jean bufo cruzándose de brazos—Eres fastidioso.
—Ponte la ropa o te dejo desnudo.
Kenny sentó en el suelo bostezando, esperando que el niño terminara. Cuando vio el mocoso solo le quedaba los zapatos, se rio ya que se los estaba poniendo al revés.
—Esta al revés imbécil.
Jean apretó los dientes algo enojado, pero a sintió de mala gana, mientras los volvía a poner. Miro triunfante sus zapatos.
El timbre sonó.
—Debe ser el enano.
—Ma—Jean dijo feliz, mientras intentaba pasar encima de Kenny, pero este lo atrapo para impedirlo—déjame ir…
Kenny rodo los ojos, y lo tomo de la parte de atrás para llevarlo colgando. Jean se rio.
—Que carajo te paso en el pelo—Levi tomo Jean con delicadeza, mientras Kenny rodo los ojos por como trataba al mocoso.
—Limpio, —Jean dijo extasiado—Pero papá parece vagabundo pero la señorita Petra dijo que no debería decirle, es grosero—Levi bufo—Así que le dije a Eren y al abuelo Kenny.
Kenny observo que Levi había puesto los ojos en blanco, para después darle un beso a Jean en las mejillas. Parecía feliz de ver a su enano, su mirada se había vuelto más relajada.
—¿Viste Erwin? —Kenny tomo su abrigo y sombrero.
—Como si me importara el, creo que está durmiendo, tu mocoso dijo algo que tenía ojeras. —Kenny lo miro burla, porque sabía lo último lo haría enojar—Tu casa esta asquerosa.
—Pero ordenamos, yo recogí mis juguetes…
—No deberías haberlo recogido después de jugar—Levi miro mal Jean, su nieto bajo la cabeza tímidamente.
Kenny rodo los ojos mientras se despedía.
—Viejo—Kenny levanto una ceja sin impresionarse por que el mocoso lo llamara así, —Gracias.
—Abuelo Kenny despídete—Jean le lanzo un beso, Kenny se rio.
—No seas marica Jean—no pudo evitar decir eso, Levi le rodo los ojos, mientras Jean se reía. —Cuídate ¿Sí?
Se despido mejor de Jean dándole un beso en su pelo, y desarmándole el pelo de Levi. Este se quejó, pero no hizo nada.
Una parte de él, la más bastarda aun pensaba que no debería tener eso.
No estaba hecho para ser una padre, no había querido cuidar a Levi por tanto tiempo, pero en realidad le había sentado mal abandonar al mocoso a su suerte. Así que lo conservo, sabiendo que solo haría más daño que bien.
Tampoco estaba hecho para ser abuelo, muy diferente a Uri que había estado emocionando de conocer a su futuro nieto. Kenny se había querido mantenerse apartado de esa mierda de familia.
Pero ahora se pregunta así mismo, si en verdad había intentado, quizás en el momento que volvió por Kuchel había cedido a ser una esclavo de algo, a encontrar algo por que vivir.
Se arrepentía…ciertamente no
Toda la gente que he conocido es igual. Alcohol, mujeres. La familia, un sueño. Un hijo. Poder. Todos necesitamos embriagarnos de algo para poder seguir adelante.
Todos somos esclavos de algo.
