Sentía su estómago algo revuelto. Como si hubiera comido demasiado y su abuelo Kenny lo hubiera levantado por los aires. Pero no podía ser así, en primera su abuelo no estaba en su casa y en segunda había comido algo liviano.

—¿Y si no les caigo bien? —Jean musito jugueteando con sus manos. Su Ma dio un suspiro, se a su bajó altura. —¿Y si Eren no va?

—No tienes por qué caerles bien a todos—su Ma hablo serio—va a ver a veces que no le agradaras bien todos.

—Pero quiero tener amigos—Jean hizo un puchero.

—No tienes por qué preocuparte Jean—su Perè se acercó, para bajar a su porte y besar su frente con cariño—eres un niño precioso, y sé muy bien que le agradaras bien a todos.

—¿Seguro? —Jean susurró.

Su Perè asintió confiado.

Era su primer día de primaria, tanto Jean como Eren irían a la misma escuela. Aun así, Jean estaba nervioso. Sentía sus manos sudadas, y su ropa se sentía apretada...

Sin contar por qué podía ver que sus padres se estaban fulminando con la mirada, más bien su Ma estaba viendo feo a su Perè.

—Jean ve a buscar tu mochila—su Ma hablo serio. Jean asintió

Había ordenado todo ase como 4 días. Viendo que llevara todo lo que necesitara para la escuela. Cuando volvió escuchó a sus padres hablar.

—Las cosas no funcionan así—su Ma dijo serio—no le puedes decir a Jean, que le va a caer bien a todos, cuando sabes que la vida real no es así.

—Pero Levi, Jean está asustado, y es su primer día de primaria...

—Te dije no lloraras—su Ma bufo sacando un pañuelo de su bolsillo y secar las lágrimas de Perè—vas a asustar a Jean.

—Es que está tan grande, hace poco tenía solo 2 años. Aún usaba pañal—su Perè sollozó—está creciendo tan rápido...

Jean apretó los labios hasta que le salió un quejido. Después sollozó. No paso mucho cuando tenía a sus padres abrazándolo, y consolándolo.

—No quiero ir—Jean sollozó abrazándose al cuello de su Ma—van a hacer malos conmigo. Quiero quedarme aquí...

—Jean—su Ma lo aparto para secar sus lágrimas y besar sus mejillas—sé que da miedo, pero no puedes saber si eso va a pasar si no vas, y lo enfrentas. Si esto es demasiado para ti, quiero que sepas que siempre estaremos a tu lado. Pero tienes que ir y enfrentarlo.

—Si son malos conmigo... ¿Van a ir por mí? —Jean pregunto olfateando.

Su Perè se secó sus lágrimas. Y le dio un abrazo.

—Si son malos contigo, siempre estaremos aquí para defenderte.

—O tú también puedes defenderte—su Ma aporto sonriendo.

Pero su Perè le dio una mala mirada.

Su Ma tomaba su mochila. Se sobresaltó cuando escuchó el timbre de la casa ser sonado...

—¿A? Esta pequeña mierda estuvo llorando—su abuelo se aproximó a él. Jean hizo un puchero—solo es un día de escuela, niño, no es gran cosa.

—¿Pero si son malos conmigo? —Jean levantó los brazos para que su abuelo lo abrazara. Su abuelo rodó los ojos con burla, pero aun si lo recogió, para acomodarlo... Su aliento olía cigarro—hueles feo.

—Solo fue un cigarro niño—su abuelo bufo—¿Sabes lo que debes hacer si son malos contigo pequeña mierda? —Jean negó—respóndeles. Si esas cosas diminutas se atrevieron a meterse contigo es bastante obvio que te quieren lastimar.

—Kenny—su Perè hablo serio—estoy a favor de una crianza respetuosa y cero violencia. Así que te pido que no le enseñes eso.

—Tu crianza es una mierda cejas. —su abuelo se burló—solo vas a hacer que al niño lo golpeen. Escúchame bien niño—Jean miró a su abuelo—una vez que le das oportunidad a esas basuras de lastimarte entonces no se detienen.

—Kenny—su abuelo Uri venía entrando—no le digas eso a Jean. —lo miró mal. Después lo miro a él amorosamente—estaba bien cariño, si alguien es malo contigo debes decírselo al profesor.

—Y si la mierda no cambia, tienes mi permiso para golpearlos.

—Levi, hablamos de esto. No enseñaríamos a Jean solucionar sus problemas con más violencia. —su Perè suspiró—si los niños son malos contigo, le avisas a tu profesor. Después a nosotros ¿Entendido? Pero sobre todo quiero que sepas que estaremos ahí contigo.

Jean asintió, aún estaba en los brazos de su abuelo Kenny, el hombre mayor olía a cigarro, no le gustaba el olor, pero quería quedarse en los brazos de su abuelo.

El trayecto fue en su nueva escuela fue entre que sus tíos intentaban que sonriera, y que no sintiera nervioso, su Ma iba a su lado, le apretaba su mano con suavidad como hacerle sentir que estaba ahí.

—No tienes por qué llorar Jean, te voy a defender—Jean asintió a Eren que estaba afuera, esperándolo afuera de su sala de clases.

No le comentó nada a Eren que él también tenía lágrimas en los ojos, que aún estaba sujetando el pantalón de la tía carla con fuerza.

—Ahora—su Ma bajo a la altura, —recuerdas que venimos aquí para conocer el lugar—Jean asintió—¿Recuerdas dónde está el baño?

—Si—Jean apunto a la derecha—camino un poco ahí está— su Ma asintió conforme.

—Trata de ir antes de entrar a clases, los profesores pueden ser cabrones. Pero si no alcanzas, pídele permiso a tu profesor—Jean asintió—en tu mochila hay una colación, y esta tu almuerzo, hay un pequeño snack para que comas. También tienes gel en alcohol, como toallitas desinfectantes, lávate las manos bien antes de comer o después de ir al baño.

Lastimosamente Jean tuvo que despedirse de su Ma, y su Perè. Su Perè tenía los ojos brillosos, haciendo que él también quisiera llorar, pero se contuvo fregando su ojo con su mano. Sus tíos se despedían de lejos...

¿Y si sus padres no volvían por él?

¿Y si se quedaba para siempre en este lugar, y por eso Pere está llorando?

—Smith-Ackerman, toma asiento—Jean hizo un puchero aun miró hacia la puerta—Niño estoy hablando...

—Señor...—Jean miro con lágrimas a nuevo profesor... Dijo que se llamaba Keith—¿Mi Ma y Perè van a volver?

El hombre lo miro largamente, hasta suspirar.

—No hay ninguna razón para que no vuelvan, —el hombre dijo con seriedad—la escuela no está equipada para que niños pequeños se queden en este lugar. A sí que sí. Niño, ellos volverán.

—¿Me lo promete? —Jean podía sentir la mirada de otros niños sobre él.

—Te lo prometo, ahora siéntate.

Jean asintió.

Se fue sentar al lado de Eren, que aún estaba aguantando las lágrimas. Jean le hubiera dicho algo a Eren para que no siguiera pensando en eso, pero aún tenía algo de pena.

Su Ma, le dijo que si aún no sentía bien consigo mismo, no era bueno que intentara consolar alguien...

Extrañamente, se empezó a sentir mejor, aun se sentía cohibido con la mirada de algunos niños que lo estaban observando. Aunque si se fijaba bien había muchos niñas y niños que parecían igual o peor que él en cómo se sentía.

Eso lo consoló un poco.

De todas formas, su Ma tenía que volver, él dijo que pasarían por un helado cuando saliera de la escuela. Su Perè le dijo que harían las tareas en la casa.

Ellos le hablaron como si vinieran por él.

Quizás no era tan diferente como lo era en la guardería que iba con Eren. Solo esta vez su Ma no podría venir a buscarlo cuando él quisiera...

Jean presto a medias a la clase, aunque el profesor solo se había presentado diciendo que estaba encargado de su curso y que era profesor de educación física. Escribió su nombre en la pizarra. Paso el resto de la hora haciendo que se presentaran. Su nombre, apellido y que le gustaba hacer, y que no le gustaba hacer

—Me llamo Jean Smith-Ackerman, me gusta pintar, no me gusta cuando me molestan.

Eren puso los ojos en blanco, porque sabía que se refería a él. Jean le gustaba mucho pintar, Eren siempre se aburría rápido.

—Me llamo Eren Yaeger, me gusta escalar cosas altas, y no me gusta leer.

Eren dijo un poco más emocionado. Haciendo que algunos niños se rieran.

—Yo...me llamo Ar-min —Jean miro al niño rubio, era muy pequeño tartamudeaba—Arlert, y ...me gusta leer...

—No seas un mentiroso—una niña bufo mirando mal al niño—nadie de aquí sabe leer.

—Yo... —el chico bajo la cabeza.

—Si él dice que puede leer entonces ese no es tu problema—Eren se levantó molesto—deja molestarlo, y eso no cierto, Jean puede leer palabras.

Jean frunció el ceño a Eren, por sacarlo a él. No es que se escondiera que sabía leer palabras, pero tampoco quería que lo metieran a él, en una discusión que no le concernía.

—Yo también conozco palabras, y puedo leer algunas oraciones—una niña de pelo negro, tez muy blanca hablo... Era una niña muy bonita, también tenía pelo muy bonito. —me llamo Mikasa Ackerman, mi mamá me está enseñando a bordar, me gusta. No me gustan los guisantes.

Jean tuvo que escuchar al resto de sus compañeros presentándose. En algún punto se sintió menos nervioso, aun podía sentir ciertas miradas.

La chica que había intentado molestar Armin se había quedado callada.

—Jean... Recuerdas donde está el baño—Eren lo sacudió. Jean lo miro con algo de aburrimiento —vamos... ¿Qué están haciendo?

Jean miró hacia donde miraba Eren, el mismo chico rubio ahora estaba siendo rodeado por un par de chicos, estaba en su mesa mirando sus manos, mientras chicos le preguntaban burlonamente si se creía más inteligente que el resto por saber leer...

—Hey déjenlo en paz—Eren dijo molesto yendo hacia ahí.

—No te estamos hablando a ti—dijo uno empujando a Eren...

—Que se sientan menos inteligentes no es la culpa de Armin, —Jean frunció el ceño—si siguen molestando le diré al profesor Shadis que están siendo malos con él, y los castigaran.

Los chicos apretaron los puños, pero se terminaron marchando...

—Gracias—el chico levanto la cabeza sonrió—... ¿Podemos ser amigos?

—Claro—Jean asintió, pero miró raro Eren, que parecía algo incómodo—Quieres ir al baño ¿Verdad?

Eren asintió sonrojándose.

—Yo me llamo Mikasa—la niña pelinegra se acercó —¿Podemos ser amigos?

—Claro, no hay problema—Eren asintió. Pero estaba haciendo el baile divertido.

Jean tuvo que guiar a Eren al baño antes que su amigo se orinara.

Incluso si aún se sentía algo nervioso. Jean tuvo admitir no había sido mal día. Aunque los niños seguían mirándolo raro, de vez en cuando quizás era su imaginación, pero Armin también había mirado con algo de rareza cuando estaban esperando a sus padres...

—Tengo algo en la maldita cara o que—Jean frunció el ceño haciendo que Armin se pusiera nervioso.

—Hey, no asustes a Armin—Eren lo empujó de manera amistosa.

—Estoy harto de las miradas. No entiendo por qué todos me miran—Jean se cruzó de brazos.

—... Es porque tienes dos papás, —Armin susurro haciendo que Jean lo mirara sin entender—dos hombres.

—¿Ma y Père? —Jean pregunto sin entender—¿Qué tiene de malo?

—... Bueno, es solo. Yo tengo mamá y un papá...

—Igual yo—Jean entendía cada vez menos.

—Me refiero, que yo tengo... De padres, mujer un hombre... Tu dos hombres.

—¿Y eso que? —Jean la dio la cabeza—¿Cuál es el problema?

—Si, ¿Cuál es el problema? —Eren también parecía confuso.

—No es que sea un problema—Armin negó—solo que no lo entiendo...

—... Ho—Jean entendió—mi mamá biológica murió cuando yo era un bebé, así que Ma y Perè me fueron a buscar a un orfanato porque yo estaba solo. Así que ahora ellos son mi Ma y Perè.

—Perè significa papá en francés—Eren aporto.

—Yo—Armin parecía dudoso, —No lo entiendo.

Jean hizo una mueca, pero sus padres le habían enseñado que habría niños que no entenderían por qué él tenía dos hombres cuidándolo.

—A mí no importa que Ma y Perè sean hombres cuidándome, a veces los padres no tienen que ser biológicos. Perè dijo que el amor viene del corazón, y no de la sangre. Ambos me aman y me cuidan, eso es lo único que importa.

—O... Ya entiendo. Gracias Jean—Armin le sonrió alegremente.

Jean no tuvo que esperar mucho porque venían sus padres. Se acercó a ellos y les dio un abrazo.

—¿Cómo estuvo? Fue tan horrible—pregunto su Ma, sacando una toallita húmeda, limpiando su cara. Jean se quejó

—No. Fue divertido, aprendí muchas cosas, el profesor Shadis me dijo que aprendo rápido. Pero hay muchos niños me miraban, no entendía por qué.

Tanto como su Ma y Perè, miraron preocupados.

—No te dijeron nada... Malo.

—No, nadie se acercó a mí... Pero hice un nuevo amigo y amiga. —Jean se dio la vuelta vio a Armin y Mikasa aun sentados. Eren estaba en el suelo observando a las hormigas.

Llevo a sus padres hasta donde sus nuevos amigos.

—Él es Armin Arlert y ella Mikasa Ackerman—Jean miro a sus Ma—¿Ella es mi prima? Tiene el mismo apellido.

—No precisamente— bufo—pero puede ser una prima lejana.

—Mikasa somos familia—Jean se dio la vuelta y abrazo a la niña. La chica se sonrojó un poco, pero le devolvió el abrazo. Miró Armin—y Armin sabe leer de corrido, y es muy inteligente.

—Mucho gusto Armin y Mikasa—su Perè se presentó. —Jean tenemos que irnos, despídete de tus amigos

Jean abrazó Eren, su amigo más antiguo, siempre se habían abrazado, incluso si se ponían a pelear en la mayoría de las veces, Jean consideraba casi como hermano a Eren.

También le dio un abrazo a Armin y Mikasa, fue más corto, pero aún se sintió agradable.

Jean aun podía sentir las miradas de niños, pero ahora también podía sentir la mirada de unos adultos sobre, él. Su Ma le tomó su mano y le sonrió...

Jean pensó que estaba bien, quizás esos niños tenían envidia y no entendían que él tenía los mejores padres.