Separadores que encontrarás en esta historia:
FFFFF - Cuando se narra un flashback o algo relacionado con el pasado de un personaje.
PPPPP - Cambio de escena. Ya sea que los mismos personajes estén en un ambiente diferente o que se relate una situación distinta, con otros personajes y en otro lugar.
SSSSS - Un personaje está soñando.
FFFFF
-Himawari, por otra parte, es una hibrida. Mitad demonio, mitad humano. Cuando tenía 8 años, sus padres la trajeron conmigo para que pudiera encontrar una forma de devolverla a la normalidad, ya que en realidad es una humana.
FFFFF
-¿En qué demonios estará pensando Enju? – susurró Himawari en sus pensamientos, abrazándose a sí misma mientras caminaba detrás de Sasuke, en una calle solitaria. Después de que la bruja alfarera les explicara varios detalles relacionados con los demonios que podrían ir tras ellos, tardaron varias horas en volver al distrito de Adachi, tomando el último tren disponible en Konoha. - ¿Acaso dijo esas mentiras para que nosotros…?
-Oye. – en eso, sus ojos carmesí se encontraron con los ojos negros de su acompañante, devolviéndola de golpe a la realidad y obligándola a detenerse. Sasuke, dándose cuenta de cómo se abrazaba a sí misma; quizás, por la falta de su chamarra, que se había quedado en casa de Enju, la observó extrañado. - ¿Tienes frio?
-Solo lo hago cuando algo me preocupa. – respondió en su mente, bajando sus brazos. – Descuida, estoy bien. – aseguró, caminando a su lado izquierdo. El joven se encogió de hombros y continuaron su trayecto, pasando por varias casas con las luces apagadas.
-Cuando vi la gran pizarra que tienen, con esos reportes y leyendas… - dijo de pronto, rompiendo el silencio y llamando la atención de la híbrida. - …no pude evitar pensar… - entonces, girándose hacia ella, se detuvo de nuevo en medio de la calle. - ¿Por qué Enju ha vigilado por tanto tiempo a esa sacerdotisa? Ya sabes, a la tal Tsubaki. – Himawari lo vio unos segundos en silencio.
-Porque… - murmuró, alzando la vista para ver las estrellas que rodeaban a la luna. – Ella fue la que me lanzó mi maldición. – Sasuke abrió los ojos como platos. – Enju dijo que tu sangre podría curarme si algún demonio, más fuerte que yo, me hiere de muerte. – bajó la cabeza y lo miró fijamente. – Pero, si me lo preguntas a mí… - dio un par de pasos hacia él. Lo tomó de sus cabellos negros y ladeó su cabeza a su derecha, sin usar mucha fuerza. - …preferiría que me asfixiaran antes de tener que enterrar mis colmillos en tu brazo o en ese lindo cuello tuyo. – sin dejarse intimidar por sus ojos rojos; que resplandecían con sed de sangre, Sasuke bufó.
-¿No eres capaz de morderme, pero sí de besarme? – preguntó con una sonrisa, haciéndola fruncir el ceño.
-No te creas la gran cosa. – respondió, soltando sus cabellos y llevando su mano al bolsillo derecho de su pantalón. – Esa es la única forma en la que puedo activar mi sello, solo eso. – sacando su mano del bolsillo, le arrojó un pequeño objeto, el cual, atrapó a tiempo entre sus manos. – Si necesitas ayuda, solo hazte un pequeño corte y vendré de inmediato. – mientras él examinaba la pequeña navaja de bolsillo purpura, pasó por su lado izquierdo para irse al lado contrario de la calle. – Nos vemos después, fruta.
-¡Oye, mi nombre no es "fruta"! – le reclamó en un grito, girándose. Al escucharlo, Himawari se detuvo a la mitad de la calle y lo vio por encima de su hombro izquierdo. - ¡Soy Sasuke U…! Digo… ¡Namikaze! – ella soltó una carcajada, desconcertándolo.
-¡Bien! – exclamó divertida, volviendo a su trayecto y levantando su brazo derecho para despedirse. - ¡Si no te matan por mi culpa, lo recordaré sin falta!
Sasuke la vio con una mueca. Se guardó la navaja purpura en uno de los bolsillos de su pantalón y se marchó de ahí, caminando con grandes zancadas hacia la residencia Sabaku. Cerca de ese lugar, un pequeño dragón rojo los vigilaba. Cuando se percató de que cada uno se fue por su lado, se golpeó tres veces en la cabeza; usando su puño, y desapareció en una cortina de humo.
PPPPP
-Ya es tarde. – se quejó A; jefe de la estación de policía de Suginami, viendo el reloj en su muñeca izquierda y apoyando la espalda en un poste de luz. De pronto, escuchó unos pasos a su derecha, por lo que se giró de forma automática. - ¡Al fin llegas, Taisho! – exclamó a modo de saludo, teniendo una vena punzante en la frente.
-L-Lo siento, A… - se disculpó, forzando una sonrisa nerviosa. – Había mucho tráfico y…
-¡Ahórrate tus excusas y dime de una vez que es lo que quieres! – gritó enojado, echando fuego por la boca. - ¡Tengo mucho trabajo y no puedo perder el tiempo con tus tonterías!
-De acuerdo, iré directo al grano. – habló tranquilamente, sacando unas fotografías de su gabardina y dándoselas en las manos. – Dime si reconoces a alguno de estos individuos. – A obedeció, mirando de reojo las tres imágenes… hasta que reconoció al chico de cabello y ojos negros.
-A la única que no conozco es a la niña. – dijo con franqueza. – Sin embargo, si los he visto a ellos. – tomando dos de las tres fotografías; como si fueran cartas de póker, se las mostró en su mano derecha. – A la mujer la he visto en expedientes antiguos de nuestra estación. Aparece con el cabello blanco, ropas negras y una serpiente que descansa en su hombro derecho. El niño, por otra parte, protagonizó hace 10 años un caso que le tocó investigar a mis subordinados, donde tuvimos que decirle a los medios que unos ladrones habían sido quienes atacaron a su familia, cuando en realidad lo hizo otra cosa.
-¿"Otra cosa"? – preguntó seriamente. - ¿A qué te refieres?
-Esa noche, Kushina y Shikaku me afirmaron que fue un demonio lo que trató de matarlo. – Toga abrió desmesuradamente sus ojos, recordando al instante una de las sonrisas que su esposa le dedicaba.
-Hagamos un trato. – comentó decidido, tomando las fotografías y guardándolas de nuevo. – Si me das los teléfonos y las direcciones de tus subordinados, te diré todo lo que sé sobre la mujer de la serpiente.
PPPPP
-Buenas noches… - saludó Sasuke, llegando a la recepción de la residencia Sabaku. Sin embargo, antes de que Temari pudiera devolverle el saludo y comentarle que la cena ya estaba lista…
-¡TEME! – fue recibido por un gran peso en su espalda, haciéndolo caer de golpe al piso. Mientras se recuperaban en el suelo, la castaña los vio con una gotita de sudor bajando por su nuca.
-¿D-Dobe? – interrogó Sasuke sorprendido, viendo a su hermano adoptivo por encima de su hombro izquierdo. Naruto, con la marca de una mano en su mejilla izquierda y un moretón en su ojo derecho, le dedicó una gran sonrisa con todos los dientes. - ¿Qué diablos…?
-¡IDIOTA! – sin dejarlo terminar, Karin Namikaze hizo su entrada triunfal, golpeando la cabeza del rubio.
-¡Maldición, Karin! – se quejó, sobándose su nuevo chipote. - ¡¿Por qué me…?!
-¡Silencio! – gritó, alternando su vista del rubio hacia el chico de ojos negros. - ¡Lo que hiciste fue muy irresponsable, Sasuke! – bramó enfurecida. - ¡¿De verdad pensaste que si te ibas sin decirnos nada te separarías fácilmente de nosotros?! – lo tomó del cuello de su playera blanca y lo levantó un poco. - ¡Somos una familia y si tienes un problema, nosotros también lo tenemos!
-Lo lamento.
-¡Ahora si no te vas a…! – recordando lo que musitó recién, soltó su playera y lo vio atónita. – Espera, ¿Qué dijiste?
-Dije que lamento haber escapado de la casa. – explicó, mirándola fijamente. – Lamento haber roto mi promesa… - dirigió un momento sus ojos hacia Naruto. – y lamento que hayas tenido que manejar hasta aquí para acompañar al Dobe. – Karin lo vio enternecida. Se arrodilló a su altura y lo abrazó.
-Diablos… - murmuró. – si te disculpas de esa forma se me quitan las ganas de golpearte. – Sasuke respiró aliviado. Por un momento, pensó que sus clases universitarias se pospondrían para el siguiente año. – En fin. – se separó del muchacho y lo sostuvo de los hombros. – Tengo que volver a casa, así que espero que se porten bien mientras se quedan aquí, ¿De acuerdo?
-Oye, ya no somos unos niños. – se quejó Naruto, sentándose en el piso con las piernas cruzadas. – Deberías tratarnos con más respeto, hermana fea.
-Lo haré cuando dejes de ponerme apodos extraños y las vacas comiencen a volar. – dijo enojada, girando sus nudillos sobre sus sienes.
-¡DUELE, DUELE, DUELE!
-¡Bueno, ya me voy! – exclamó animada, tomando un bolso que había dejado en la mesa de la recepción y corriendo hacia la entrada de la residencia. - ¡Buena suerte en la universidad!
-¡Adiós, Karin! – se despidió Sasuke desde el vestíbulo.
-¡Vuelva cuando quiera! – agregó Temari, usando sus manos para amplificar el volumen de su voz.
-¡Y me traes un ramen de Ichiraku, de veras! – gritó Naruto, mostrándole una ancha sonrisa zorruna que siempre la mataba de la risa. La pelirroja les guiñó el ojo izquierdo con complicidad y luego, desapareció detrás de la puerta corrediza, marchándose de ahí.
PPPPP
-¡Señor Tokajin! ¡Señor Tokajin! – exclamaba un pequeño dragón rojo, entrando a lo más profundo de una cueva, cuya tierra estaba totalmente carbonizada.
-Ah, eres tú Koryu. – habló un hombre de aspecto robusto, cabello verde; corto y desaliñado, ojos pequeños y dientes puntiagudos. Vestía con harapos de piel, característicos de un ermitaño del inframundo, y en el suelo junto a él, reposaba un báculo hecho de raíces. – Dime, ¿Qué tienes para mí? – cuestionó en tono monótono, rascándose la barriga mientras se encontraba recostado en el piso.
-¡Grandes noticias, señor! – gritó emocionado. - ¡Una bruja alfarera asesinó a Yura Sakasagami!
-¿Cómo? – cuestionó asombrado, sentándose de golpe. - ¡¿Te refieres a la misma Yura que me quitó mi puesto de guardián?!
-¡Así es, señor, yo mismo lo vi! Cuando acorraló a uno de los humanos que estaba cazando, aparecieron unas llamas azules y la quemaron viva.
-Con que a unos humanos… - dijo pensante, rascándose la barbilla.
-¡Si y eso no es todo! – exclamó de nuevo, formando un circulo mientras volaba con sus pequeñas alas. - ¡La mismísima Yura confirmó que uno de ellos era la fruta Tsuchigumo! – ese último dato, hizo que los pequeños y negros ojos del ermitaño brillaran con avaricia.
-¡Qué interesante! – comentó alegre, mostrándole a Koryu todos sus horribles dientes con su sonrisa. - ¡Si consigo capturarla, volveré a la corte de su majestad!
Fin del capítulo.
Hola a todos! :D Muchísimas gracias por continuar leyendo esta historia, espero que les haya gustado el capí de esta ocasión nwn!
Y ahora...! Me pondré a responder algunos comentarios de otros fics que tengo XD Yo siempre trato de responder algunos, así que, puede que tengan alguna sorpresita por ahí en su bandeja de mensajes, quién sabe! XD jajaja Cuídense mucho!
