Separadores que encontrarás en esta historia:
FFFFF - Cuando se narra un flashback o algo relacionado con el pasado de un personaje.
PPPPP - Cambio de escena. Ya sea que los mismos personajes estén en un ambiente diferente o que se relate una situación distinta, con otros personajes y en otro lugar.
SSSSS - Un personaje está soñando.
-¡JAJAJAJAJAJA!
-¡Teme estúpido! – gritó Naruto enfadado, azotando una mano en la mesa del comedor y viéndolo con dos círculos blancos en lugar de ojos. - ¡Deja de reírte!
-E-Es que no puedo creerlo… - dijo con tranquilidad, secándose unas lagrimitas que le salieron por la risa. – por cierto, ¿Ya te disculpaste?
-Traté de hacerlo. – comentó con una mueca. – Pero cuando quise levantarme para explicarle, me golpeó el ojo.
-¡JAJAJAJAJAJA! – Sasuke volvió a carcajearse, sacándole al rubio tres venas punzantes en su cabeza.
-¡Maldito! ¡Ahora si te mataré! – exclamó, tomando un pedazo de tarta, para luego lanzárselo. Para su mala suerte, Sasuke lo esquivó, terminando embarrado en la cabeza de una chica de pelo rosa que llegó recién. Al verla con el jugo de zarzamoras derramándose en su rostro, Naruto palideció.
-Buenas noches. – saludó seriamente, quitándose el pedazo más grande de la tarta y tirándolo a la basura.
-¿Es ella? – interrogó Sasuke en voz baja, mientras la joven se acercaba a Gaara para pedirle su cena. - ¿Qué estás esperando? Ve a disculparte.
-¡¿Qué?! ¡¿Ahora?! – susurró Naruto, más nervioso de lo normal.
-¡Pues claro que ahora, bobo! – insistió, con una vena punzante en su frente. – Entre más tiempo te tardes más difícil será disculparte. – la chica, tomando un vaso de agua y una revista, se sentó al otro extremo de la gran mesa. – Créeme, te lo digo por experiencia.
El rubio volteaba la mirada con indecisión. Si bien, su hermano adoptivo tenía razón, también le resultaba difícil acercarse a ella después de lo de la tarta. Sasuke rodó los ojos. Esperar a que Naruto se disculpara era como ver si del cielo llovían cerdos voladores. Por lo mismo, se levantó de la enorme mesa del comedor y se acercó a la joven de cabello rosa, quien todavía tenía rastros de tarta en su cara.
-Hola. – la saludó inexpresivo. Dejando a un lado su revista, parpadeó anonadada. No sabía que alguien tan apuesto como él también se hospedaba en la residencia. – Lamento lo que pasó. – sacó un pañuelo del bolsillo de su pantalón y lo puso sobre la mesa.
Ella lo miró con sospecha por unos segundos. Si bien, sus intenciones parecían sinceras, también podría tratarse de otra trampa para hacerla pasar más vergüenzas. Entonces, volteó hacia el rubio. Parecía que estaba más que nervioso. Como si temiera que el muchacho de ojos negros cometiera una estupidez frente a ella. Ignorando sus muecas; complementadas con un sudor excesivo, aceptó el pañuelo.
-Gracias… - musitó, limpiando los restos de zarzamora que le quedaron en las mejillas y en su frente. – Mi nombre es Sakura Haruno. ¿Y el tuyo?
-Sasuke Namikaze. – respondió. – Y ese tarado de allá es mi hermano Naruto. – agregó, señalando al mencionado con su pulgar derecho. El rubio, sin tener la menor idea de lo que hablaban, solo la saludó apenado.
-¿Son hermanos? – preguntó confundida, alternando la mirada de Naruto hacia Sasuke. – No se parecen mucho…
-Eso es porque su familia me adoptó hace tiempo. – comentó, sentándose a su lado izquierdo. – De hecho, cuando éramos niños…
Viendo como su hermano se acercaba al oído izquierdo de la joven, para decirle algo en secreto, el rubio entrecerró los ojos con sospecha. Definitivamente, no le gustaba nada lo que veía. Sin embargo, su opinión cambió de inmediato, al ver como ambos se acercaban a su lado de la mesa.
-¡Debe ser genial tener a Sasuke como hermano! – exclamó la chica, consiguiendo que Naruto recordara el día en el que Kushina llegó con él a la mansión Namikaze.
FFFFF
-Niños, Nagato, él es Sasuke. – habló la mujer pelirroja con una sonrisa, sosteniendo al chico de los hombros. – A partir de hoy se quedará a vivir con nosotros, así que espero que puedan ayudarlo en todo lo que este a su alcance. ¿De acuerdo?
FFFFF
-Ya pasaron 10 años… – musitó en sus pensamientos, agachando la cabeza. – desde que Sasuke llegó a nuestra casa y mi padre nunca regresó.
-¿Hola? – la joven lo saludó de nuevo, pasándole su mano derecha frente a su rostro, una y otra vez.
-¡Ah, lo siento! – exclamó apenado, llevándose una mano por detrás de la cabeza. - ¡M-Me llamo Naruto Namikaze!
-Soy Sakura Haruno. – se presentó, haciendo una reverencia. – Y ya no te preocupes por lo que pasó. – agregó con una sonrisa, desconcertándolo. – Obviamente, solo fue un malentendido con tu mala suerte. – Naruto parpadeó anonadado. ¿Mala suerte?
-¡Sakura, tu orden está lista! – exclamó Gaara, poniéndole su plato en la barra que separaba el comedor y la cocina.
-¿Les gustaría acompañarme a cenar? – cuestionó, volteando la mirada del chef hacia los hermanos Namikaze, quienes no dudaron en asentir.
PPPPP
-Así que el vaticano está involucrado en esto… - comentó A, manejando una patrulla correspondiente a su estación de policía.
-Cuando se nos fue asignado un caso en donde una familia había sido asesinada de manera inusual, los cardenales no nos dejaron continuar con la investigación. – explicó Toga, con la vista dirigida al frente y los brazos cruzados, en el asiento del copiloto. – Tenían miedo de que la gente entrara en pánico por la repentina aparición de seres sobrenaturales.
-¿Por eso Izayoi te acompañaba a veces? ¿Para entrar a un terreno del que tú y tus compañeros eran obligados a salir? – al darse cuenta de la expresión sepulcral que puso su antiguo compañero, quiso que la tierra se lo tragara por la vergüenza. – Lo siento. No quise…
-Tranquilo. – murmuró, cerrando un segundo sus ojos dorados. – Pasó hace mucho tiempo, así que no te disculpes.
-¿Y tus hijos ya lo superaron?
-Sesshomaru es fuerte. Pero InuYasha no lo ha conseguido del todo. – volteó hacia los edificios de la zona. – Miroku me ha contado que a veces tiene pesadillas y que se sigue sintiendo culpable por no haberla salvado. – A se mantuvo serio ante su explicación, sin apartar la vista de la calle. – Por si fuera poco, su novia quedó en coma. – de repente, se vio forzado a frenar, haciéndolos saltar en sus asientos.
-¿Q-Qué diantres…? – interrogó, aferrándose con fuerza al volante. Toga bajó del automóvil. En medio de la acera, había un conjunto de cuervos, graznando, caminando o emprendiendo el vuelo por las cercanías. El hombre, al acercarse con cautela y verlos con más detenimiento, se percató de que sus ojos no eran normales.
FFFFF
-¿"Sharingan"? – cuestionó un joven Toga. - ¿Qué es eso, cariño?
-Es una habilidad única que algunos demonios de la era Sengoku utilizaban para torturar a sus víctimas. – explicó una hermosa mujer de piel pálida, ojos y largo cabello negro, sosteniendo la página de un libro viejo. – Según la leyenda, cada uno de ellos terminó siendo cazado, por lo que es imposible que los Youkai de la actualidad cuenten con esta característica. A menos… - cerró el libro y lo vio fijamente a los ojos. – que una sacerdotisa de poderes oscuros sea capaz de recrearla con una maldición.
FFFFF
-Ojos rojos con tres aspas negras. – pensó, sin retirar su vista de uno de los cuervos. - ¿Será posible que Tsubaki lo haya conseguido?
De pronto, el grupo de cuervos salió volando, obligándolo a cerrar los ojos y a proteger su rostro con sus brazos. Después de que el último de los animales se fuera de ahí, alcanzó a ver en el techo de un edificio, la silueta de una joven; con largo cabello negro, vigilándolo con los mismos ojos rojos.
-¡Taisho! – lo llamó A, bajándose de la patrulla y aproximándose a él. De un segundo a otro, en el que tuvo que voltear hacia su antiguo compañero, el mencionado perdió de vista a la muchacha, quedando más que anonadado con su breve aparición.
PPPPP
-¡Waaaa! ¡La cena estuvo deliciosa! – exclamó Rin, subiendo las escaleras junto al joven de cabello plateado. – Eres un gran cocinero, Sesshomaru. Realmente es una lástima que tengas el mal hábito de ser desordenado.
-No me lo recuerdes. – dijo con una mueca. – Todavía siento vergüenza por recordar tu reacción. – Rin volvió a sonreír.
-Por cierto… – comentó en tono serio, deteniéndose a la mitad del pasillo. – quiero pedirte disculpas sobre lo que pasó hace rato. – con un pequeño rubor en sus mejillas, se giró para verlo de frente. – Creo que dije eso por puro impulso y no porque realmente sintiera la necesidad de hacerlo.
Sesshomaru recordó sus palabras exactas. Aunque en un principio también se había sentido tan apenado como ella, en el fondo, la parecía buena idea que durmieran juntos. Como en los viejos tiempos.
-Rin… - murmuró su nombre, acercándose a su rostro y dándole un pequeño beso en los labios. Mientras ella se sonrojaba; al punto en el que parecía un lindo jitomate, Sesshomaru tomó su distancia, inclinándose y juntando su frente con la suya. – de verdad no me molestaría… compartir mi cama contigo.
La joven tragó saliva. ¿En serio su mejor amigo, a quién recordaba cómo alguien frío y arrogante, había dicho eso?
-E-Es que… - al verla con tantas dudas, el muchacho volvió a agacharse, depositando otro beso en sus labios. – n-no creo… que sea… buena idea… - alcanzó a musitar, siendo interrumpida cada vez que sus labios se juntaban de nuevo.
Atraída por su insistencia, Rin rodeó su cuello con sus brazos, profundizando un beso más largo que el anterior. La falta de aire los venció, obligándolos a separarse y a mirarse directamente en los ojos.
-Lo único que quiero es dormir a tu lado. – aseguró con demasiada seriedad. – No te haré nada que tú no quieras, te lo juro. – con esa mirada decisiva, Rin no pudo hacer otra cosa más que suspirar.
-Está bien. – comentó insegura. – Pero si me pones una mano en el lugar equivocado, le diré a Kohaku que te arreste por pervertido. – le sacó la lengua, haciéndolo reír.
Luego de que sus manos lo dejaran ir, abrió la puerta de su habitación. Las escobas y el recogedor seguían en el mismo lugar donde la joven los dejó. Tomados de la mano, se acostaron en la enorme cama y al poco tiempo, se quedaron profundamente dormidos.
PPPPP
Después de cenar y despedirse de los hermanos Sabaku, Naruto y Sakura, Sasuke subió a su habitación en el tercer piso. Caminó hacia un mueble cercano a su izquierda y buscó una cajita que se había llevado de la mansión Namikaze. Al tenerla en sus manos, la abrió, sacando un collar hecho con un hilo y pequeñas esferas metálicas. Tomando asiento en uno de los sillones, dejó a un lado la cajita y sacó del bolsillo de su pantalón la navaja que le había dado Himawari, poniéndole el collar. Cuando su trabajo quedó completo, lo admiró unos segundos, colgándolo de sus dedos y apoyando su espalda en el respaldo del sillón. Unos minutos después, se levantó y estiró los brazos hacia arriba, encaminándose al otro lado del cuarto, para acostarse en su cama.
PPPPP
-InuYasha, InuYasha…
Escuchaba su voz. Pero era imposible, ya que ella ahora se encontraba acostada en una cama del hospital Shikon. Cobijada por el frio y resguardada en la oscuridad. Se quejó, antes de abrir sus ojos negros. Por alguna extraña razón, su habitación estaba siendo rodeada por un viento atroz, bajando drásticamente la temperatura. Incluso la vela en su mesita de noche se había apagado.
Entonces, ahí fue cuando la vio. Una silueta idéntica a la de su amada Kagome, mirando por la ventana el jardín del templo Higurashi y los terrenos que estaban más allá. Confundido y atónito, se levantó de la cama y caminó hacia ella. Parecía un fantasma. Su cuerpo era transparente, además, conservaba las últimas ropas con las que la vio. Antes de que se marchara a esa misión en el sanatorio Akasuna.
-¿K-Kagome? – la llamó con timidez, mientras una nube de vapor salía de sus labios. La mencionada se giró lentamente.
-Tienes que volver al hospital. – InuYasha soltó un respiro. – Si no regreso a mi cuerpo, no podré ayudar a Hinata.
-¿Hinata? – preguntó, tratando de que le explicara mejor a lo que se refería.
Para su mala suerte, la figura de su prometida se desvaneció, marchándose con la luz de la luna que fue cubierta por una nube.
Fin del capítulo.
:O! Antes que nada, me gustaría comentarles que, si en algún momento dejo de actualizar seguido... es porque tengo otras ocupaciones XD Así que, de una vez les pido MIL DISCULPAS! TwT También le quiero mandar un agradecimiento súper mega especial a Fran Sanchez, por haberme dejado un comentario en el capi anterior :3 Muchas gracias! Espero te haya gustado el capi de esta ocasión n.n Nos vemos la prox. semana con un nuevo capi. (¿O tal vez mañana? XD) BYE!
