Agradecimientos mega especiales para fran sanchez y Rukia36, quienes me comentaron en capítulos anteriores :) Muchísimas gracias! En un momentito, estaré respondiendo sus comentarios nwn Mientras tanto...! Disfruten el capi de esta ocasión n.n!
FFFFF
No recordaba muchos detalles de esa noche. Salvo que, un fuerte grito de su madre lo despertó. Había visto a su hermano menor en el pasillo, asustado por cómo se movían las sombras en el primer piso. Se acercó a él. Le cubrió su pequeña boca y le hizo un ademán para que guardara silencio. Y que, pasara lo que pasara, no debía bajar. De las escaleras, agarró un bate de béisbol, con el logo de su secundaria.
Tomando sus precauciones, caminó despacio por la alfombra, vislumbrando una extraña sombra que mordía "algo". Dando unos pasos más, vio horrorizado como una niña con alas de murciélago devoraba a sus padres, tirados en medio de la sala, y rodeados por cristales rotos. Al verlo, la menor reaccionó con ira, abalanzándose hacia su cuello para levantarlo y estamparlo violentamente contra una repisa. De ahí en adelante, todo se convirtió en oscuridad.
FFFFF
La respuesta que "Kagome" le dio a Rin era imposible. Al menos para InuYasha, quien continuaba sentado en el suelo sometido por las manos de Sesshomaru. De un instante a otro, su hermano mayor decidió que lo mejor era marcharse de ahí, soltándolo de mala manera y dirigiéndose a la puerta de la habitación. Rin, captando sus intenciones, corrió y se paró frente a él, deteniendo su trayecto.
-¿Alguien podría explicarme cómo es que Kagome terminó aquí en primer lugar? – cuestionó, decidida a saber la verdad. Todos dirigieron sus ojos al piso, apenados y entristecidos. Salvo por una persona.
-Ocurrió hace 10 años. – respondió InuYasha, apoyándose en el marco de una de las ventanas, al mismo tiempo que se limpiaba su labio partido. – Dos meses después de que te marcharas a Roma…
FFFFF
-¡Volveré pronto! – sosteniendo un maletín, Kagome sonreía, pasando por la entrada del templo Higurashi. - ¡Lo prometo!
FFFFF
-Ella estaba dispuesta a encontrar a Kikyo, pero… - apretó los puños por lo bajo. – el sanatorio al que le pidieron ir se derrumbó. – sus ojos comenzaron a llorar por frustración. – El sacerdote que la acompañaba, la directora y otras empleadas del lugar, no sobrevivieron. Sin embargo, ella fue un caso diferente… - sollozó. Agachó la cabeza y la levantó de nuevo, enfrentando a todos los que lo escuchaban. - ¡Separó su alma de su cuerpo, porque tenía fe en que yo podría traerla de vuelta!
-InuYasha… - murmuró Sango. Rin, al verlo tan devastado, corrió hacia él y lo abrazó. Él, sin importarle que los demás los estuvieran viendo, correspondió su gesto, aferrándose a su pequeña espalda.
-Tal vez no sea en este momento o mañana… - le susurró en el oído con comprensión, separándose del joven. – pero sé que algún día, ustedes dos volverán a estar juntos. – InuYasha sonrió un poco, reflejando más angustia que alivio. – Hasta entonces… tenemos que cuidar a Itachi, ¿Si? – asintió.
-Lo que todavía no me queda claro es… - habló Miroku, acercándose a ellos junto a su esposa. - ¿Por qué te molestaste en venir aquí por tu cuenta? – InuYasha se quedó pensativo unos segundos antes de responder.
-Kagome fue a verme a mi habitación. – explicó, recordando lo sucedido y asombrando a los presentes. – Dijo que necesitaba regresar a su cuerpo para ayudar a Hinata. – Miroku entrecerró los ojos.
-Bien, nosotros investigaremos todo lo que podamos sobre ese asunto. – decidió con seriedad. – Sesshomaru, ¿Podrías…? – cuando voltearon hacia la puerta, se dieron cuenta de que el mencionado, al igual que la enfermera que los había estado acompañando, ya no estaba.
-Creo que ya se nos adelantó… - dijo Rin, con una gotita de sudor bajando por su nuca.
PPPPP
-¡Ya voy, ya voy! – gritaba Kushina Namikaze, corriendo de un lado a otro hasta, por fin, retirarse el pañuelo que tenía en la cabeza y llegar a la enorme puerta de madera que resguardaba su casa. Quitando el seguro, se sorprendió por encontrarse con el antiguo compañero de su jefe.
-¿Kushina Namikaze? – preguntó con una sonrisa. Ella asintió. Un segundo después, sacó una fotografía del bolsillo izquierdo de su camisa blanca de mangas largas y se la mostró. – Mi amigo A me contó que tú adoptaste a este chico. ¿Podrías darme más detalles al respecto? – Kushina, identificando la imagen de Sasuke, le dio la bienvenida al padre de InuYasha y Sesshomaru. Luego de dejar los zapatos en el vestíbulo, ambos se encaminaron al comedor, donde la mujer sirvió un par de tazas de té.
-Para romper la cadena de asesinatos provocados, mi jefe llegó a la conclusión de que debíamos proteger a Sasuke de cualquier peligro. – explicó la pelirroja. – Además, existía la posibilidad de que la niña que lo atacó, volviera para tratar de matarlo de nuevo.
-Ya veo. – dejó a un lado la taza y entrelazó los dedos de sus manos sobre la gran mesa de madera. - ¿Y recuerdas como era?
-Tenía piel pálida, cabello azul oscuro, corto, y sus ojos eran…
-¿Blancos? – Kushina se quedó helada. Un segundo después, el hombre de cabello plateado sacó otra fotografía de su camisa blanca, arrastrándola sobre la madera hacia ella. – Su nombre es Hinata Hyuga. – la niña que había descrito recién, era la misma de la imagen. – Hace 10 años, cuando ocurrió el derrumbe en el sanatorio Akasuna, desapareció sin dejar rastro. Y tal vez me estoy apresurando… - dio unos golpecitos sobre la foto con su dedo índice y apartó su mano para sacar otra fotografía. – pero es posible que Tsubaki la haya utilizado para lastimar a Sasuke, destruyendo el sanatorio a propósito.
-Quiere decir… - susurró Kushina en estado de shock, apretando los puños encima de sus piernas. - ¿Qué esa mujer de cabello blanco fue la que asesinó a mi esposo?
PPPPP
-Ya veo. Así que no tiene más información.
En el pasillo; parado junto a una vitrina, Sesshomaru conversaba tranquilamente con la enfermera que llevó a los demás al cuarto de Kagome. Si el alma de Itachi Uchiha se encontraba lo suficientemente cerca como para que InuYasha la percibiera con sus habilidades, era muy probable que también estuviera internado en ese mismo hospital. Por esa razón, se adelantó a las intenciones de Miroku y comenzó un interrogatorio por su cuenta, dando con algo más que un antiguo caso sin resolver.
-Lamento no poder ayudarlo como es debido. – se disculpó la joven, haciendo una reverencia. – Pero, si gusta, puedo darle el número de la enfermera que lo estuvo cuidando cuando lo internaron.
-Me sería de mucha utilidad. Gracias. – después de una última reverencia, la empleada del hospital se dirigió a la recepción. Sesshomaru, por su parte, volteó hacia la vitrina, dirigiendo su atención hacia el muchacho que yacía acostado en la cama, conectado a una máquina que medía su pulso. – Itachi Uchiha…
FFFFF
-Nada. No recuerdo… nada.
FFFFF
-¿Por qué tu rostro me recuerda al de ese chico?
PPPPP
Cuando terminó de correr, Sakura cruzó la calle para comprar algo en una tienda de conveniencia. Sin embargo, al salir, se vio obligada a esconderse detrás de un poste, ya que, al otro lado de la acera, veía como Sasuke caminaba al lado de una chica de largo cabello negro. Desde esa distancia, le resultaba imposible ver otros rasgos de ella, ya que tenía una capucha morada cubriéndole la mayor parte de la cabeza. Sonrió con tristeza. Por supuesto que con lo atractivo que era tendría novia o al menos, algún tipo de compromiso. Sin haber probado un bocado de su emparedado, lo arrugó entre sus manos y lo tiró a la basura, caminando al otro lado para volver a la residencia Sabaku.
PPPPP
Unos minutos después de que la enfermera le consiguiera los datos que necesitaba, Sesshomaru volvió a la habitación de "Kagome". Para su sorpresa, encontró a Rin junto a la puerta, llorando mientras abrazaba sus piernas. Verla con ese semblante, hizo que recordara el día en que su madre falleció, sacrificándose para salvarlos a ellos. Una tragedia que, sin duda, había marcado y afectado a su pequeña familia de distintas maneras. Primero su padre, quién se vio obligado a retirarse de la policía porque comenzaron a pensar en él como un loco. Luego InuYasha. Culpándose de lo sucedido, no dejaba de visitar el mundo astral, arriesgándose a perderse entre miles de almas que vagaban por el universo. O a que se lo comiera un demonio.
-Rin… - la llamó con cariño, arrodillándose a su altura. Ella levantó la vista, limpiándose las lágrimas con un pañuelo que tenía en su mano.
-¿Por qué no me lo dijiste? – sus ojos dorados la observaron con dudas. – Que Kikyo está desaparecida y que Kagome se quedó en coma por ir a una misión. – suspiró, llevándose una mano a su cabeza.
-Miroku y Sango te contaron la versión completa, ¿No?
-Dime la verdad… - dijo seriamente, apretando los puños sobre sus rodillas. - ¿Hasta cuándo pensabas ocultármelo? – Sesshomaru suavizó su expresión. La mano que tenía en la cabeza la condujo a la mejilla izquierda de la joven, sosteniéndola con comprensión.
-Lo hubiera hecho para siempre… - comentó sin titubear. – con tal de no ver este rostro lleno de lágrimas. – Rin sollozó. Se dio por vencida y se acercó a él, dejando que la consolara entre sus brazos. Pasado un minuto…
-Oigan, tortolitos. – InuYasha salió del cuarto, separándolos con el sonido de su voz. – La hora de visita ya terminó. – agregó, dejando escapar un bostezo y llenándose los ojos de lagrimitas de sueño.
-En ese caso… - dijo la joven, poniéndose de pie y mirándolo con una sonrisa. - ¿Por qué no vienes con nosotros?
-¿Ah? – interrogaron los hermanos al unísono, haciéndole muecas raras a Rin, mientras ella aguantaba una risita.
Fin del capítulo.
Gente hermosa y preciosa...! AAAHHH! XD Me moría de ganas de actualizar, porque quería comentarles que me surgió un trabajo SÚPER MEGA IMPORTANTISIMO...! Pero...! Aún así, voy a tratar de ser constante, tanto con esta historia, como con el otro fic que estoy escribiendo (Luna de demonios, la segunda parte de Trayecto de la guardiana dimensional). Así que, si en algún momento dejo de actualizar... les pido una disculpa enorme, porque ahora voy a estar un poquito ocupada! TwT!
El próximo capi de esta historia, voy a tratar de publicarlo el viernes o por el fin de semana. Muchas, muchas gracias por su apoyo :) Tengan un lindo inicio de semana y saludos enormes a TODOS!
