Harry Potter le pertenece a
JK ROWLING
Hola, espero que les guste el capitulo, por favor voten y comenten que les parecio.
quien quiere leer ahora_ preguntó el director.
lo haré_ dijo Dean recibiendo el libro
La fábula de los tres hermanos_leyó
es una buena fabula_ dijeron varios.
solo espero que por fin sepamos algo_ pensador Harry
Harry se volvió hacia Ron y Hermione. tampoco parecían haber entendido. —¿Ha dicho usted las Reliquias de la Muerte? —
eso dijo asintió Luna.
Eso es. ¿No hemos oído hablar de ellas? No me sorprende, pues muy pocos magos creen en ellas.
muy muy pocos_ dijo Remus_ es que no existe.
yo estoy cada vez mas seguro de que existen_ dijo Sirius.
es mejor seguir_ dijo Albus antes de que se formara un debate, otra vez, el tema de las reliquias siempre había generado discusiones.
¡Acordaos de aquella cabeza de chorlito que estaba en la boda de tu hermano —dijo mirando a Ron—, que me agredió por llevar el símbolo de un famoso mago tenebroso!
creo que habla de ti_ le dijo Oliver a Viktor.
me din cuenta_ dijo Viktor secamente, pareciendo ofendido.
se toma muy a pecho las reliquias_ se disculpó Luna.
¡Qué ignorancia! Las reliquias no tienen nada que ver con la magia oscura,
no es ignorancia_ dijo Viktor indignado_ es parte de nuestra historia.
lo entendemos_ dijo Oliver, tranquilizante.
al menos en estricto sentido. Uno simplemente utiliza el símbolo para darse cuenta a conocer a otros creyentes, con la esperanza de que lo ayuden en su búsqueda.
así es_ dijo Luna_ Grindelwald seguramente quería ver si alguien podría ayudar a encontrarlas.
no me sorprendería_ dijo Viktor.
Le echó varios terrones de azúcar a su infusión de gurdirraíz, la removió y bebió un sorbo. —Perdone —intervino Harry—, pero sigo sin entenderlo del todo. Para ser educado, bebió también un sorbo de infusión, y estuvo a punto de vomitar; la bebida era asquerosa, como si alguien hubiera licuado grageas de todos los sabores con gusto a mocos.
tenias que ser tan especifico_ preguntó Daphne.
solo es la falta de costumbre_ dijo Luna_ la bebida no tiene nada de malo.
si tu lo dices_ dijeron varios, esperando nunca tener que probarla.
—Bueno, es que los creyentes buscan las Reliquias de la Muerte —explicó Xenophilius mientras se relamía como si estuviera encantado con la infusión de gurdirraíz.
es que es deliciosa_ dijo Luna_ creo que veré si puedo preparar un poco mas tarde_ añadió.
genial_ dijeron varios con voz ahogada, haciendo nota de o cruzarse con Luna por si les ofrecía.
—Pero ¿qué son las Reliquias de la Muerte? —preguntó Hermione. —Supongo que conocéis «La fábula de los tres hermanos», ¿no? —inquirió y dejó la taza vacía. —No —contestó Harry, pero Ron y Hermione dijeron: —Sí.
para ese punto debo haberla leído varias veces_ dijo Hermione.
a mi me la leía mama cuando era niño_ dijo Ron.
—Vaya, vaya, Potter; pues todo empieza a partir de esa fábula —afirmó Xenophilius, muy serio—. Veamos, he de tener un ejemplar por algún sitio… —Paseó vagamente la mirada por las montañas de pergaminos y libros que había en la habitación. —Yo tengo un ejemplar, señor Lovegood —dijo Hermione, y sacó los Cuentos de Beedle el Bardo del bolsito de cuentas. —¿Es el original? —preguntó Xenophilius, asombrado, y, al ver que Hermione asentía,
es muy raro encontrar a alguien que la tenga_ dijo Luna_ las primeras ediciones casi se han perdido.
lo cual es lamentable_ dijo Albus.
sugirió—: Bueno, pues ¿por qué no nos lees esa historia en voz alta? Así nos aseguraremos de que todos la entendemos. —De acuerdo —aceptó Hermione, nerviosa. Abrió el libro y Harry vio que el símbolo que estaban investigando aparecía al principio de la página. Hermione tosió un poco y comenzó a leer—: «Había una vez tres hermanos que viajaban a la hora del crepúsculo por una solitaria y sinuosa carretera…» —Mi madre siempre decía «a medianoche» —la interrumpió Ron,
es cierto_ dijo Ron cuando todos lo miraron.
la copia que tenemos no es tan antigua_ dijo Molly_ actualmente casi nadie, dice crepúsculo.
que se había puesto cómodo, con los brazos detrás de la cabeza, para escuchar la lectura.
claro, escuchar la lectura_ dijo Lavender guiñándole un ojo a Ron.
seguramente aprovechó para mirar a Hermione sin recibir miradas de muerte_ asintió Seamus, Ron negó con la cabeza.
Hermione lo miró con fastidio—. ¡Perdona, perdona! Es que si te imaginas que es medianoche da más miedo —se excusó.
es cierto_ dijo Dennis.
sobre todo porque muy pocos saben que significa crepúsculo_ dijo Narcissa.
—Claro, como no pasamos bastante miedo ya… —terció Harry, burlón.
tiene un punto_ asintió Daphne.
Xenophilius no parecía prestarles mucha atención y contemplaba el cielo por la ventana—. Sigue, Hermione. —«Los hermanos llegaron a un río demasiado profundo para vadearlo y demasiado peligroso para cruzarlo a nado. Pero como los tres hombres eran muy diestros en las artes mágicas, no tuvieron más que agitar sus varitas e hicieron aparecer un puente para salvar las traicioneras aguas. Cuando se hallaban hacia la mitad del puente, una figura encapuchada les cerró el paso… Y la Muerte les habló…»
la muerte les hablo_ preguntaron varios.
son las reliquias de la muerte_ dijo Padma_ porque creían que se llaman así_ preguntó.
oh_ dieron los que habían hablado.
pero esto demuestra que son falsas o no_ preguntó Dudley_ es imposible que la muerte les hablara_ varios asintieron, pero otros negaron, al menos algo de verdad debía haber en la historia.
—¿Cómo que la Muerte les habló? —la interrumpió Harry. —¡Es un cuento de hadas, Harry!
es un cuento de magos_ dijo Draco, obteniendo risitas de los nacidos de muggles.
así es como se les dice a las historias fantasiosas_ explicó Justin.
—Vale, perdona. Sigue. —«Y la Muerte les habló. Estaba contrariada porque acababa de perder a tres posibles víctimas, ya que normalmente los viajeros se ahogaban en el río.
pobrecita_ dijeron varios con sarcasmo, haciendo que algunos se tensaran como temiendo que la muerte se apareciera ofendida.
Pero ella fue muy astuta y, fingiendo felicitar a los tres hermanos por sus poderes mágicos, les dijo que cada uno tenía opción a un premio por haber sido lo bastante listo para eludirla. »
esto presentaría un dilema o no te das cuenta y caes en el juego de la muerte o te das cuenta y la ofendes al rechazar sus regalos_ dijo Astoria.
debe haber una manera de aceptar el regalo sin salir demasiado perjudicado_ dijo Dean pensativo, los que conocían la fabula asintieron.
Así pues, el hermano mayor, que era un hombre muy combativo, pidió la varita mágica más poderosa que existiera, una varita capaz de hacerle ganar todos los duelos a su propietario; en definitiva, ¡una varita digna de un mago que había vencido a la Muerte!
dejo que su orgullo hablara por el_ dijo Luna, agitando la cabeza_ la manera en que lo pidió ofendió a la muerte.
Ésta se encaminó hacia un saúco que había en la orilla del río, hizo una varita con una rama y se la entregó.
la varita de sauco_ dijo Sirius_ se dice que es la varita mas poderosa del mundo.
»A continuación, el hermano mediano, que era muy arrogante, quiso humillar aún más a la Muerte, y pidió que le concediera el poder de devolver la vida a los muertos.
estaba loco_ preguntaron varios, incluso si no creían la historia, eso era algo que no le pedias a la muerte.
La Muerte cogió una piedra de la orilla del río y se la entregó, diciéndole que la piedra tendría el poder de resucitar a los difuntos.
la piedra de la resurrección_ dijo Remus_ trae a cualquiera a la vida.
en serio_ preguntó Harry, enderezándose.
no es una vida que valga la pena vivir_ advirtió Sirius.
»Por último, la Muerte le preguntó al hermano menor qué deseaba. Éste era el más humilde y también el más sensato de los tres, y no se fiaba un pelo.
Como tiene que ser_ dijo Blaise, los Slytherin asintieron.
Así que le pidió algo que le permitiera marcharse de aquel lugar sin que ella pudiera seguirlo.
eso es inteligente_ dijo Theo.
pero eso no enojaría a la muerte_ preguntó Pansy.
probablemente, pero como no podrá seguirlo, no importa_ dijo Theo, todos asintieron.
Y la Muerte, de mala gana, le entregó su propia capa invisible.» —¿La Muerte tiene una capa invisible? —volvió a interrumpirla Harry. —Sí, para acercarse a sus víctimas sin que la vean —confirmó Ron—. A veces se harta de correr detrás de ellas, agitando los brazos y chillando…
pensé que a la muerte eso podría divertirle_ dijo Collin.
tal vez, pero si esta ocupada debe ser molesto_ dijo Luna.
seria bueno que no habláramos de la muerte como si realmente fuera algo así como una persona_ dijo Susan con un escalofrío.
pero lo es_ dijeron varios.
Perdona, Hermione. —«Entonces la Muerte se apartó y dejó que los tres hermanos siguieran su camino. Y así lo hicieron ellos mientras comentaban, maravillados, la aventura que acababan de vivir y admiraban los regalos que les había dado la Muerte. A su debido tiempo, se separaron y cada uno se dirigió hacia su propio destino. »El hermano mayor siguió viajando algo más de una semana, y al llegar a una lejana aldea buscó a un mago con el que mantenía una grave disputa.
seria algo que muchos harían_ dijo Millicent_ nada como ir tras tu enemigo sabiendo que no podrá vencerte.
pues si_ asintió Tracy.
Naturalmente, armado con la Varita de Saúco, era inevitable que ganara el duelo que se produjo.
naturalmente_ dijo Ron.
Tras matar a su enemigo y dejarlo tendido en el suelo, se dirigió a una posada, donde se jactó por todo lo alto de la poderosa varita mágica que le había arrebatado a la propia Muerte, y de lo invencible que se había vuelto gracias a ella.
idiota_ dijo Hanna_ lo único que hizo es volverse un objetivo.
estoy de acuerdo_ dijo Ernie_ este es el tipo de cosas que no les dices ni a tus amigos_ varios asintieron.
»Esa misma noche, otro mago se acercó con sigilo mientras el hermano mayor yacía, borracho como una cuba, en su cama, le robó la varita y, por si acaso, le cortó el cuello. Y así fue como la Muerte se llevó al hermano mayor.
la muerte debe haber estado esperando para castigarlo por su falta de respeto_ dijo Luna.
es probable_ dijo Albus.
»Entretanto, el hermano mediano llegó a su casa, donde vivía solo. Una vez allí, cogió la piedra que tenía el poder de revivir a los muertos y la hizo girar tres veces en la mano. Para su asombro y placer, vio aparecer ante él la figura de la muchacha con quien se habría casado si ella no hubiera muerto prematuramente. »Pero la muchacha estaba triste y distante, separada de él por una especie de velo.
por supuesto_ dijo Sirius_ los muertos ya no perteneces a este mundo, no vale la pena traerlos.
me parece cruel no dejarlos descansar_ dijo Minerva, eso le valió muchos asentimientos.
Pese a que había regresado al mundo de los mortales, no pertenecía a él y por eso sufría. Al fin, el hombre enloqueció a causa de su desesperada nostalgia y se suicidó para reunirse de una vez por todas con su amada. Y así fue como la Muerte se llevó al hermano mediano.
fue un final bastante triste_ dijo Terry.
pero no podría terminar de otra manera_ dijo Remus_ el hombre fue muy egoísta al traerla, peor finalmente tuvo que aceptar que ya no era la mujer que amó.
»Después buscó al hermano menor durante años, pero nunca logró encontrarlo. Cuando éste tuvo una edad muy avanzada, se quitó por fin la capa invisible y se la regaló a su hijo. Y entonces recibió a la Muerte como si fuera una vieja amiga, y se marchó con ella de buen grado. Y así, como iguales, ambos se alejaron de la vida.»
él vivió una vida humilde, hizo todo lo que se esperaba y finalmente aceptó su momento_ dijo Albus.
Hermione cerró el libro, pero Xenophilius tardó un momento en reparar en que la muchacha había terminado de leer; entonces desvió la mirada de la ventana y dijo: —Bueno, ya lo sabéis. —¿Perdón? —preguntó Hermione, confusa.
creo que se refiere a que ya sabes o que significa el símbolo_ dijo Cho.
—Ésas son las Reliquias de la Muerte —explicó. A continuación cogió una pluma de una mesa abarrotada de cachivaches, sacó un trozo de pergamino de entre los libros y las enumeró: —La Varita de Saúco —y trazó una línea vertical en el pergamino—; la Piedra de la Resurrección —y dibujó un círculo encima de la línea—, y la Capa Invisible —y, al trazarla, encerró la línea y el círculo en un triángulo componiendo el símbolo que tanto intrigaba a Hermione—. Las tres juntas son las Reliquias de la Muerte. —Pero en la fábula no se menciona esa expresión —observó Hermione.
en efecto no lo hace_ dijo Albus_ el símbolo es algo que los creyentes de las reliquias extrajeron de la historia.
entonces al final podría no significar nada_ dijo Hermione, varios asintieron, recibiendo una mirada serena del director que dejo que la lectura siguiera.
—No, por supuesto que no —admitió Xenophilius con una petulancia exasperante—.
nada como Luna_ pensó Harry.
«La fábula de los tres hermanos» es un cuento infantil, narrado para divertir más que para instruir. Sin embargo, los que entendemos de semejantes materias sabemos que ese antiguo relato se refiere a tres objetos o reliquias que, si se unen, convertirán a su propietario en el señor de la muerte. Se quedaron en silencio y Xenophilius echó un nuevo vistazo por la ventana; el sol estaba declinando. —Luna no tardará. Ya debe de tener suficientes plimpys —musitó.
si, por favor Luna, aparece_ dijo Hermione_ creo que serias mejor explicándote_ Harry y Ron asintieron.
pero si lo esta explicando bien_ dijo Luna, distraídamente, pensando que su padre estaba actuando muy raro.
—Cuando dice «señor de la muerte»… —terció Ron. —Señor, o conquistador, o dominador. —Xenophilius agitó una mano con displicencia—. Puedes usar el término que prefieras. —
quien tenga los tres, podrá dominar a la muerte_ preguntó Susan.
quien tenga las tres, será el mago mas poderoso de todos_ dijo Albus_ e invencible_ añadió.
Pero entonces… ¿quiere decir —comentó Hermione muy despacio, y Harry captó que intentaba borrar de su voz todo rastro de escepticismo— que usted cree que esos objetos, esas reliquias, existen de verdad? —Pues claro.
es que existen_ dijo Luna.
suena tan...cuestionable_ dijo Hermione midiendo sus palabras.
—Pero, señor Lovegood —Harry notó que su amiga estaba a un tris de perder otra vez el control—,
probablemente_ dijo Hermione.
¿cómo puede usted creer…? —Luna me ha hablado mucho de ti, jovencita —la interrumpió el mago—. Tengo entendido que no eres poco inteligente, pero sí extremadamente limitada, intolerante y cerrada.
lindo_ dijo Hermione secamente_ que mas le dijiste de mi_ preguntó a Luna, que se sonrojó.
no le dije nada malo_ dijo Luna_ solo que te cuesta aceptar lo que no puedes probar_ explicó.
—Quizá deberías probarte ese sombrero, Hermione —intervino Ron señalando el ridículo tocado, y le tembló un poco la voz porque contenía la risa.
si recuerdas que esta encojada contigo, verdad_ preguntó Fred.
y que tiene acceso a tu cama_ añadió George.
buen punto_ dijo Ron, dándole una sonrisa inocente a Hermione.
—Señor Lovegood —insistió ella—. Todos sabemos que existen las capas invisibles; son poco comunes pero existen. Sin embargo… —¡Ah, pero la tercera reliquia es una capa invisible verdadera, señorita Granger! Es decir, no es una capa de viaje a la que se le ha hecho un encantamiento desilusionador o un maleficio deslumbrador, ni ha sido tejida con pelo de demiguise, que al principio lo ocultan a uno pero con el paso del tiempo acaban volviéndose opacas,
no todas las capas se vuelven opacas_ dijo Harry, pensando el la suya.
en realidad, si lo hacen_ dijo Albus.
pero..._ Harry frunció el ceño, el director sabia que la suya no había pasado por eso, tal vez porque estaba hecho de otro material_ pensó, volviendo a la lectura.
sino que estamos hablando de una capa que de verdad convierte en invisible a quien la lleva, y que dura eternamente, proporcionando una ocultación constante e impenetrable, sin importar los hechizos que puedan hacerle. ¿Cuántas capas como ésa ha visto usted en su vida, señorita Granger? Hermione despegó los labios para contestar, pero volvió a cerrarlos;
no le puedes decir que has visto la de Harry_ dijo Angelina_ pero eso solo hará que refuerces su punto_ Hermione asintió, pero estaba frunciéndole el ceño al libro, al igual que Harry y Ron.
parecía más desconcertada que antes. Los tres amigos intercambiaron miradas, y Harry advirtió que todos estaban pensando lo mismo. Resultaba que, en aquel preciso momento, en la habitación donde se hallaban había una capa como la que Xenophilius acababa de describir.
eso hizo que todos miraran a Harry.
no creerán que..._ Luna se interrumpió.
no_ dijeron todos intercambiando miradas.
como la capa de Potter, va a ser la misma_ riò Draco_ es ridículo_ todos asintieron riendo un poco.
—Exacto —dijo Xenophilius, como si se hubiera impuesto con argumentos razonados—. Ninguno de vosotros ha visto nunca semejante cosa. El propietario de una capa así sería inconmensurablemente rico, ¿no creéis? —
eso hizo que todos volvieran a mirar a Harry.
inconmensurablemente rico, eres_ dijo Luna.
vamos Luna_ dijo Harry_ incluso si las reliquias existieran, como llegaría una a mis manos_ preguntó.
buen punto_ asintieron varios, pero los de familias antiguas parecían pensativas.
Y volvió a atisbar por la ventana; el cielo ya se había teñido de una débil tonalidad rosa. —Está bien —dijo Hermione, desconcertada—. Supongamos que esa capa existió. ¿Qué me dice de la piedra, señor Lovegood? Eso que usted llama Piedra de la Resurrección. —¿Qué inconveniente le ves? —
que resucita a los muertos_ dijo Remus.
pues ni modo que resucite a los vivos_ dijo Gina.
sabes lo que quise decir_ Remus sonrojado mientras varios se reían.
No sé, ¿cómo va a ser real? —Pues demuéstrame que no lo es —replicó Xenophilius. —¡Pero…! ¡Perdone, pero esto es completamente ridículo! —explotó Hermione, indignada—. ¿Cómo voy a demostrar que no existe? ¿Pretende que examine todos los guijarros del planeta y lo compruebe?
exacto_ dijo Hermione.
t misma lo estas diciendo_ dijo Luna_ no has examinado todo el mundo, como puedes alegar que las reliquias no están ahí en alguna parte_ preguntó.
pero..._ no solo era Hermione la que parecía sufrir una crisis, varios Ravenclaw empezaron a pensar como rebatir eso.
Con ese enfoque, usted podría afirmar que cualquier cosa es real basándose únicamente en que nadie ha demostrado lo contrario. —¡Claro que podría! —exclamó Xenophilius—. Me alegra comprobar que empieza a abrir un poco su mente, señorita.
pero es ridículo_ dijo Hermione_ el hecho de que nadie la haya visto nunca, debería ser prueba suficiente.
pero si las han visto_ dijo Luna_ sin embargo, muy pocos han creído que son las autenticas reliquias de la muerte.
—Entonces —terció Harry antes de que Hermione contestara—, ¿usted cree que la Varita de Saúco existe también? —
es la mas vista_ dijo Luna.
Hay innumerables pruebas de ello —replicó Xenophilius—. La Varita de Saúco es la reliquia que se puede localizar con mayor facilidad, por la manera en que cambia de manos. —¿Y qué manera es ésa? —se interesó Harry. —Pues, verás, consiste en que el poseedor de la varita, para ser su verdadero amo, debe arrebatársela a su anterior propietario.
suena a una varita normal_ dijo Fleur_ si desarmas al dueño, te vuelves el autentico dueño y te servirá mas a ti que al anterior.
realmente eso es posible_ preguntó Viktor, Fleur asintió.
Supongo que habréis oído hablar de cómo la varita llegó a manos de Egbert el Atroz, después de que asesinara a Emeric el Malo, ¿no?,
yo lo escuche_ dijo Anthony.
o de cómo Godelot murió en el sótano de su propia casa después de que su hijo Hereward lo despojara de la varita,
me parece una historia conocida_ dijo Tracy, haciendo memoria.
o del espantoso Loxias, que se la quitó a Barnabas Deverill tras matarlo. El rastro de sangre de la Varita de Saúco recorre las páginas de la historia de la magia.
eso es la que la hace diferente_ dijo Flitwick_ que todos su dueños anteriores murieron.
técnicamente no es necesario matar la poseedor de la varita_ dijo Albus.
Harry echó una ojeada a Hermione, que observaba con ceño a Xenophilius, pero no lo contradijo. —¿Y dónde cree usted que está la Varita de Saúco ahora? —inquirió Ron. —¡Ay, si yo lo supiera! —respondió Xenophilius dejando vagar la mirada hacia el exterior—. ¿Alguien sabe dónde se halla oculta? El rastro se pierde con Arcus y Livius. Pero ¿quién se atreve a afirmar cuál de los dos derrotó realmente a Loxias y quién se quedó la varita? Es más, ¿cómo sabremos quién los derrotó a ellos? Es una lástima, pero la historia no revela esa información.
entonces, aunque lo intentáramos, no podríamos encontrarlas_ dijo Draco.
además del hecho de que no existe_ dijo Pansy.
si, además de eso_ dijo Draco.
quien sabe_ dijo Albus enigmáticamente_ la varita podría estar mas cerca de lo que pensamos.
Guardaron silencio, hasta que Hermione preguntó con frialdad: —Dígame, señor Lovegood, ¿tiene la familia Peverell algo que ver con las Reliquias de la Muerte?
los Peverell_ Sirius frunció el ceño.
los conoces_ preguntó Harry.
el apellido desapareció a hace mucho, Potter_ dijo Draco.
porque el ultimo de la familia tuvo una hija que luego se caso_ dijo Sirius, tratando de recordar las lecciones con su padre.
con quien se caso_ preguntó Harry, pero nadie parecía tener respuesta.
Xenophilius se mostró sorprendido y algo que Harry no logró identificar le rebulló en la memoria. Peverell… Había oído ese nombre antes. —¡Vaya, vaya! ¡Me habías engañado, jovencita! —exclamó Xenophilius; se sentó mucho más erguido en la butaca y miró a Hermione con ojos desorbitados—. ¡Creía que no conocías la Búsqueda de las Reliquias!
creo que te ganaste a mi padre_ dijo Luna con una risita.
temo que luego va a estar decepcionado_ dijo Hermione_ ciertamente no conozco la búsqueda de las reliquias.
Muchos de nosotros, los Buscadores, creemos que los Peverell tienen mucho, muchísimo que ver con ellas. —¿Quiénes son los Peverell? —quiso saber Ron. —Era el apellido grabado en la tumba donde aparecía ese símbolo, en Godric's Hollow —explicó Hermione sin dejar de observar a Xenophilius—.
estaba cerca de la tumba de mis padres_ dijo Harry_ que coincidencia tan extraña_ añadió_ Sirius que tanto me ves_ preguntó a su padrino que parecía estar analizándolo.
nada cachorro_ dijo Sirius_ tonterías mías_ añadió.
Constaba el nombre de Ignotus Peverell.
creo que fue su nieta la ultima en portar el apellido Peverell_ dijo Sirius pensativo.
así fue_ asintió Albus.
—¡Exacto! —dijo Xenophilius levantando un dedo con pedantería—. ¡El símbolo de las Reliquias de la Muerte en la tumba de Ignotus es una prueba concluyente!
puede que simplemente le gustaran_ dijo Oliver.
puede ser_ dijeron varios, peor ninguno parecía seguro.
—¿De qué? —preguntó Ron. —Pues de que los tres hermanos de la fábula eran en realidad los tres hermanos Peverell: Antioch, Cadmus e Ignotus, y que ellos fueron los primeros poseedores de las reliquias. Tras echar un enésimo vistazo por la ventana, se puso en pie; recogió la bandeja y se encaminó hacia la escalera de caracol. —Os quedaréis a cenar, ¿verdad? —preguntó mientras bajaba al piso inferior—. Todo el mundo nos pide nuestra receta de sopa de plimpys de agua dulce.
de verdad_ preguntaron varios.
creo que si_ dijo Luna encogiéndose de hombros_ es deliciosa.
—Seguramente para enseñársela al Departamento de Toxicología de San Mungo —murmuró Ron.
Luna rodó los ojos mientras todos estallaban en carcajadas.
Harry esperó hasta que oyeron al mago trajinando en la cocina, y entonces le preguntó a Hermione: —¿Qué opinas? —Ay, Harry —repuso ella cansinamente—, no son más que estupideces. Ése no puede ser el verdadero significado del símbolo; debe de ser la estrambótica interpretación del señor Lovegood. ¡Qué pérdida de tiempo!
sabia que dirías eso_ dijo Luna.
si dijeras lo contrario, tendríamos que examinarte_ dijo Fred_ probablemente no fueras tu.
exagerado_ dijo Hermione rodando los ojos.
—Ya, y no olvidemos que el padre de Luna fue el primero en hablar de la existencia de los snorkacks de cuernos arrugados —apuntó Ron. —¿Tú tampoco te lo crees? —le preguntó Harry. —Qué va —repuso Ron—; esa fábula no es más que un cuento aleccionador para los niños, como si se les aconsejara: «No os metáis en líos, no empecéis peleas y no husmeéis donde no os llaman; manteneos al margen y ocupaos de vuestros asuntos y todo os saldrá bien.»
la verdad es que eso suena mas probable que el hecho de que las reliquias existan_ dijo Tracy.
yo si creo que existen_ dijo Harry.
yo y no sé que creer_ dijo Bill.
Y ahora que lo pienso —añadió—, quizá esa historia es la responsable de que la gente crea que las varitas de saúco traen mala suerte.
sabes, creo que si_ dijo Flitwick_ una varita tan manchada ciertamente causaría mala fama al material.
—¿A qué te refieres? —Será una superstición como otra cualquiera, ¿no? Mi madre conoce un montón de refranes al respecto: «Brujas de mayo, novias de muggles»;
en serio_ preguntaron varios, especialmente la chicas que habían nacido en mayo.
eso es lo que se dice_ dijo Molly.
«Embrujado al atardecer, desembrujado a medianoche»; «Varita de saúco, mala sombra y poco truco». Seguro que los habéis oído alguna vez. —Harry y yo nos hemos criado con muggles —le recordó Hermione—; a nosotros nos explicaron otras supersticiones.
así es_ dijo Dean_ nunca escuche los dichos que acabas de mencionar.
—De la cocina ascendía un olor acre, y la chica dio un hondo suspiro. Lo único bueno de la exasperación que le producía Xenophilius era que, por lo visto, se había olvidado de que estaba enfadada con Ron—.
solo trata de no recordárselo Ron_ dijo Alicia.
estas pidiendo imposibles_ dijo Percy agitando la cabeza.
no lo sé, Ron parece haber aprendido_ dijo Katie.
Me parece que tienes razón —le dijo—, y esa historia no es más que un cuento con moraleja. Es evidente cuál es el mejor regalo y, por lo tanto, cuál elegiríamos todos… Los tres hablaron al mismo tiempo. Hermione dijo «la capa»; Ron, «la varita»; y Harry, «la piedra». Se miraron entre sorprendidos y divertidos.
en la sala se escucharon alguna risitas.
yo escogería la capa_ dijo Terry_ es lo mas sensato.
con la varita, tus problemas se acabaron_ dijo Lee.
la piedra seria la mejor opcion_ dijo Susan.
mejor vamos a seguir_ dijo el director.
—Sí, claro. Tal vez parezca que la capa sea el mejor regalo —le dijo Ron—, pero si tuvieras la varita no necesitarías volverte invisible. ¡Una varita invencible, Hermione! ¿No te das cuenta?
eso no le sirvió de mucho al hermano_ dijo Padma.
porque fue idiota_ dijo Ron.
—Nosotros ya tenemos una capa invisible —observó Harry. —¡Y nos ha ayudado mucho, por si no te habías fijado! —dijo Hermione—.
demasiado_ dijeron los merodeadores, ambos elegirían la capa cualquier día.
Mientras que la varita siempre te causaría problemas… —Sólo te metería en algún lío si alardearas de ella —argumentó Ron—, o si fueras lo bastante imbécil para ir por ahí bailando, exhibiéndola y cantando: «Tengo una varita invencible, ven a comprobarlo si te atreves.» Pero si eres discreto… —Muy bien, pero ¿tú podrías serlo? —replicó Hermione con escepticismo—.
ahí esta la cuestión_ asintió Flitwick_ tanto poder, la sensación de invencibilidad, los haría imprudentes, al menos a alguien se lo contaría.
es imposible afirmar con seguridad "yo no se lo diría a nadie"_ asintió Minerva.
nunca alardeamos de la capa_ replicó Ron.
pero la capa es para esconderse, obviamente nadie alardearía de ella_ dijo Amelia_ pero con la varita, buscarían a quien vencer y demás y al final siempre se terminara revelando.
Mira, lo único cierto que nos ha dicho Lovegood es que desde tiempos inmemoriales siempre han circulado historias sobre varitas muy poderosas. —¿Ah, sí? —preguntó Harry. Hermione estaba exasperada, y su expresión resultaba tan familiar que Harry y Ron, aliviados, se sonrieron mutuamente.
eso es mejor a que los mate con la mirada, supongo_ dijo Charlie.
mucho mejor_ dijeron Harry y Ron.
—Veréis, aparecen bajo diferentes nombres a través de los siglos, como, por ejemplo, la Vara Letal, la Varita del Destino… generalmente en manos de algún mago tenebroso que alardea de ellas. El profesor Binns mencionó algunas, pero… ¡Bah, son tonterías! Las varitas mágicas sólo son poderosas si lo son los magos que las utilizan, pero a algunos les gusta jactarse de que la suya es la más grande y la mejor.
eso sonó tan mal_ dijo Lavender, sin que los profesores escuchen, varios asintieron, intentando no reír.
eso es lo que los magos suelen hacer_ dijo Minerva, sin darse cuenta de la insinuación_ siempre compitiendo por quien tiene la varita mas grande_ suspiró. haciendo que todos dejaran de contenerse y estallaran en carcajadas.
—Vamos a ver, ¿quién te asegura que esas varitas, la Letal y la del Destino, no son la misma, que surge a lo largo de los años con nombres diferentes? —preguntó Harry. —¿Acaso insinúas que todas podrían ser la Varita de Saúco, es decir, la que confeccionó la Muerte? —inquirió Ron.
todas esas podrían ser la misma_ dijo Charlie_ pero de alguna manera lo dudo.
supongo que nunca lo sabremos_ dijo Katie.
Harry rió porque, al fin y al cabo, esa extraña idea que se le había ocurrido era absurda. Entonces recordó que su varita, aunque actuara como la noche en que Voldemort lo persiguió por el cielo, no estaba hecha de saúco, sino de acebo, y la había confeccionado Ollivander. Además, si fuera invencible, ¿cómo es que se había roto? —
definitivamente tu varita no es la de los relatos_ dijo Albus_ Ollivander mismo te dijo que era su creación y la reliquia tiene cientos de años.
lo sé_ asintio Harry.
Y tú, Harry, ¿por qué escogerías la piedra? —le preguntó Ron. —Porque si fuera cierto que con ella se revive a los muertos, podríamos recuperar a Sirius, Ojoloco, Dumbledore, e incluso a mis padres… —Ron y Hermione no sonrieron—. Pero según Beedle el Bardo, ellos no querrían volver, ¿verdad? —añadió rememorando la fábula que acababan de escuchar—. No creo que haya muchas historias más sobre una piedra que puede devolver la vida a los muertos, ¿no? —le preguntó a Hermione.
no querríamos volver_ dijo Sirius_ nuestro lugar ya no esta aquí.
es solo hipotético_ dijo Harry, encogiéndose de hombros_ pero si la piedra existiera...
estarías forzando algo que ya no es natural, Harry_ dijo Sirius_ ni tus padres ni yo ni ojoloco ni Dumbledore, teníamos miedo de lo que seguía, si quisiéramos estar aquí seriamos fantasmas.
tienes que dejar que las cosas sigan su curso, Potter_ dijo Moody_ o podrías lamentarlo siempre.
era solo una idea_ murmuró Harry.
una idea que a ninguno de ellos les hace gracia_ dijo Daphne_ y creo que tiene razón_ Harry asintió.
—No —contestó ella con tristeza—. Imagino que sólo alguien como el señor Lovegood podría engañarse para creer algo así. Seguramente, Beedle sacó la idea de la Piedra Filosofal; ya sabes, en lugar de una piedra que te hace inmortal, se trataría de una piedra capaz de resucitar.
no es muy descabellado_ dijo Andrómeda.
pero no creo que de ahí saliera la historia_ dijo Ted.
El olor proveniente de la cocina era cada vez más intenso; olía como a calzoncillos chamuscados.
varios hicieron muecas de asco ante eso, esperaban que el trio no comiera lo que sea que estaba preparando el padre de Luna, no necesitaban una mejor descripción.
Harry se preguntó si sería capaz de comer lo suficiente de lo que estaba cocinando Xenophilius para no herir sus sentimientos.
no lo creo_ pensaron varios.
—Pero ¿qué me decís de la capa? —comentó Ron, pensativo—. ¿No os dais cuenta de que Lovegood tiene razón? Yo estoy tan acostumbrado a la capa de Harry y a lo buena que es, que nunca me he parado a considerarlo. Jamás he oído hablar de una capa como la suya; es infalible. Nunca nos han descubierto cuando la llevamos puesta. —¡Claro que no, porque cuando nos tapamos con ella somos invisibles! —repuso Hermione.
pues si , si los descubren no tendría sentido_ dijo Alicia.
ya se explica mejor_ dijo Dean volviendo a la lectura.
—Pero todo lo que ha dicho Lovegood sobre las otras capas (y no es precisamente que te vendan diez por un knut)
son bastante caras_ dijeron varios.
¡es cierto! No se me había ocurrido, pero he oído hablar de capas que pierden sus encantamientos al envejecer, o se desgarran cuando les hacen un embrujo y por eso tienen agujeros. En cambio, la de Harry ya la tenía su padre, de modo que no es exactamente nueva, ¿no?, pero en cambio es… ¡perfecta! —Sí, Ron, de acuerdo, pero la piedra…
no_ gritaron varios.
sigamos con la capa_ dijo Millicent_ la verdad es que concuerda_ varios asintieron, en ese momento Sirius empezó a reír.
vamos, no creerán que Harry tiene la capa de la muerte_ dijo Sirius con tono místico_ es una reliquia de la familia Potter, ellos deben tener un hechizo familiar que nadie conoce_ se encogió de hombros.
es cierto_ dijo Draco_ todas las familias antiguas tiene sus secretos.
si_ dijeron varios decepcionados, pero no podían negar que eso era lo mas probable respecto a la capa de Harry.
Mientras discutían en susurros, Harry se paseaba por la habitación sin hacerles mucho caso. Al llegar a la escalera de caracol, miró distraídamente hacia el piso de arriba y algo le llamó la atención: su propia cara lo miraba desde el techo.
como_ preguntaron varios.
hay un espejo en el techo_ preguntó Theo.
no_ dijo Luna_ a no ser que se haya agregado luego_ añadió.
Tras un momento de confusión, comprendió que lo que había en la habitación de arriba no era un espejo, sino una pintura. Sintió curiosidad y se dispuso a subir. —¿Qué haces, Harry? ¡No deberías curiosear aprovechando que el señor Lovegood no está! Pero él ya había llegado al piso de arriba. Luna había decorado el techo de su dormitorio
vaya cachorro_ dijo Sirius levantando las cejas_ no te tomaba por el tipo que se infiltra en la habitación de una chica estando su padre en casa.
yo no..._Harry se puso rojo y miró mal a su padrino mientras sus amigos reían.
con cinco caras hermosamente pintadas: las de Harry, Ron, Hermione, Ginny y Neville.
los cinco chicos miraron a Luna, que no miraba el libro con la cabeza ladeada.
Los rostros no se movían como en los retratos de Hogwarts, pero aun así había cierta magia en ellos, y a Harry le pareció que respiraban. Una especie de finas cadenas doradas zigzagueaban entre las imágenes, uniéndolas. Las examinó con más detenimiento y se dio cuenta de que las cadenas eran en realidad una palabra, repetida miles de veces con tinta dorada: «amigos…amigos… amigos…».
Luna miró tímidamente a los chicos, que la miraban con la boca abierta.
oh Luna_ dijo Ginny, estirando los brazos para atraerla a un abrazo.
es hermoso Luna_ dijo Hermione mirándola con cariño., antes de no poder contenerse e ir a abrazarla.
no sabia que nos quería tanto_ pensó Neville sonriéndole a Luna, al igual que Harry y Ron.
Harry sintió un arrebato de afecto hacia Luna y escudriñó la estancia.
me alegra que te gustara_ dijo Luna con una enorme sonrisa.
Junto a la cama había un gran retrato de Luna cuando era pequeña, abrazada a una mujer que se le parecía mucho; Harry nunca la había visto tan arreglada como en esa imagen. No obstante, la fotografía estaba cubierta de polvo, y eso lo sorprendió.
de polvo_ dijo Tonks frunciendo el ceño.
que raro_ dijo Luna_ tal vez estuve trabajando en algo y olvide limpiarla_ se encogió de hombros.
Continuó revisándolo todo. Notaba algo raro:
bueno es la habitación de Luna_ murmuró Ron_ es lógico que haya algo raro_ Harry negó, tenia un mal presentimiento.
también la alfombra azul claro tenía una capa de polvo; no había ropa en el armario, cuyas puertas se hallaban entreabiertas; la cama estaba demasiado hecha, como si nadie hubiera dormido en ella desde hacía semanas; y en la ventana más cercana, una telaraña se destacaba contra un cielo color sangre.
esta bien, aquí hay algo que no esta bien_ dijo Kingsley_ definitivamente Luna no esta en la casa.
debo estarlo_ dijo Luna_ mi padre dijo que estaba pescando.
creo que es hora de que salgan de ahí_ dijo Moody.
—¿Qué pasa, Harry? —preguntó Hermione cuando el chico bajó a la sala, pero en ese momento Xenophilius llegó de la cocina con una bandeja llena de cuencos. —Señor Lovegood —dijo Harry—, ¿dónde está Luna? —¿Cómo dices? —¿Dónde está Luna? Xenophilius se detuvo en el último escalón. —Ya… ya os lo he dicho. Está en el Puente del Fondo, pescando plimpys. —Entonces, ¿por qué sólo ha traído comida para nosotros cuatro? Xenophilius intentó decir algo, pero no lo logró. Lo único que se oía era el incesante resoplido de la prensa y el débil repiqueteo de la bandeja que el mago sujetaba con manos temblorosas. —Creo que hace semanas que Luna no está aquí —le espetó Harry—. No tiene la ropa en el armario ni ha dormido en su cama. ¿Dónde está? ¿Y por qué usted no cesa de mirar por la ventana? El mago soltó la bandeja, y los cuencos se hicieron añicos contra el suelo. Los tres jóvenes empuñaron sus varitas antes de que Xenophilius lograra meterse la mano en el bolsillo.
fue una trampa_ dijo Parvati_ el padre de luna les tendió una trampa.
no_ grito Luna_ mi padre no lo haría.
Luna..._ empezó Harry.
nosotros estamos del lado de Harry_ dijo Luna_ de verdad que si, papa no les tenderia una trampa.
Luna, tranquila_ dijo Theo, tomándola del rostro_ vamos a ver que es lo que esta pasando.
pero..._ Luna parecía en serio mal con esto.
Theo tiene razón Luna_ dijo Harry con suavidad_ leamos para descubrir la verdad_ Luna asintió, pero no parecía querer seguir la lectura.
En ese instante la prensa soltó un fuerte resoplido y, debajo del mantel que la cubría, empezó a escupir un ejemplar tras otro de El Quisquilloso; al cabo de un rato dejó de hacer ruido. Hermione se agachó y, sin dejar de apuntar a Lovegood con la varita, cogió un ejemplar. —¡Mira esto, Harry! El muchacho se aproximó a ella tan rápido como se lo permitió el revoltijo que había en la habitación. En la portada de El Quisquilloso había una fotografía suya, bajo el titular «Indeseable n.º 1», y la cifra de la recompensa. —Veo que El Quisquilloso ha cambiado de enfoque —rezongó Harry con frialdad mientras trataba de atar cabos—.
seguramente es para llamar la atención_ dijo Luna al borde de las lagrimas_ mas abajo debe decir que el dinero no vale la pena o...
Luna tienes que calmarte_ dijo Theo_ te vas a poner mal_ y la verdad es que se notaba tan mal, que por mas que varios quisieran decir algo contra su padre, no se atrevían.
¿Por eso salió al jardín, señor Lovegood? ¿Para enviar una lechuza al ministerio? Xenophilius se pasó la lengua por los labios
no_ dijo Luna ya sin poder contender las lagrimas, Theo la abrazo con fuerza, mientras el trio intercambiaba una mirada.
y susurró: —Se llevaron a mi Luna a causa de las cosas que yo escribía. Se llevaron a mi Luna y no sé dónde está ni qué le han hecho.
no_ gritaron varios.
Luna_ susurró Theo, abrazándola con mas fuerza.
bueno...eso explica porque lo hace_ dijo Sirius, manteniendo bajo control su enojo, por la traición hacia Harry y por el hecho de que tenga a Luna.
no debió hacerlo_ susurró Luna_ no debió traicionar a Harry, hablamos de lo importante que eso era.
Pero quizá me la devuelvan si yo… si yo… —Si les entrega a Harry, ¿verdad? —dijo Hermione. —Ni hablar —le espetó Ron—. Apártese. Nos largamos. Xenophilius parecía haber envejecido de golpe y esbozaba una sonrisa horripilante.
no puede ser que creyera eso_ dijo Luna con la cabeza hacia abajo_ los mortifagos no me entregara porque traicione a Harry.
tu padre solo quiere recuperarte Luna_ dijo Sirius, pero Luna no se atrevía a levantar la cabeza, después de haberle jurado a Harry que contaba con ellos, que su padre hiciera eso, era insoportable.
—Llegarán en cualquier momento. Tengo que salvar a Luna; no puedo perderla. ¡No os marchéis! Se plantó delante de la escalera con ambos brazos extendidos, y de repente Harry visualizó a su madre haciendo lo mismo delante de la cuna cuando él era un bebé. —No nos obligue a hacerle daño —le advirtió—. Apártese de nuestro camino, señor Lovegood.
no vamos a dejar que entregue a Harry_ dijo Ron_ eso jamás.
por supuesto que no pueden entregar a Harry_ dijo Luna, sin atreverse a mirar a sus amigos_ es muy importante que salgan de ahí.
—¡Harry, mira! —gritó Hermione. Unas figuras montadas en escobas pasaban volando por delante de la ventana.
llegaron los mortifagos_ dijo Remus_ tienen solo unos segundo para salir de ahí.
Los tres chicos se quedaron mirándolas y Xenophilius aprovechó la ocasión para sacar su varita mágica. Harry se dio cuenta justo a tiempo y se lanzó hacia un lado, empujando a Ron y Hermione; el hechizo aturdidor del mago cruzó la estancia y fue a dar contra el cuerno de erumpent. Se produjo una explosión descomunal y la onda expansiva destrozó la habitación: volaron trozos de madera, papeles y cascotes en todas direcciones, y se formó una densa nube de polvo blanco.
definitivamente cuerno de Erumpent_ dijo Theo_ tendrán que seguir buscando el snorkack_ añadió con una sonrisa intentando animar a luna, peor no funcionó.
Harry salió despedido por el suelo; no paraban de caerle escombros encima y se cubrió la cabeza con los brazos. Oyó el chillido de Hermione, el bramido de Ron y una serie de escalofriantes ruidos metálicos que le indicaron que Xenophilius había caído de espaldas por la escalera de caracol. Semienterrado bajo los escombros, Harry intentó levantarse, pero había tanto polvo que apenas podía respirar y ver nada. La mitad del techo se había derrumbado, y un extremo de la cama de Luna colgaba por el boquete; el busto de Rowena Ravenclaw yacía junto a él, con media cara destrozada; fragmentos de pergamino flotaban por la habitación y la prensa se había volcado, bloqueando la escalera que conducía a la cocina. Entonces una figura blanquecina se movió a su lado: era Hermione que, cubierta de polvo como una estatua, se llevó un dedo a los labios. La puerta del piso de abajo se abrió bruscamente. —¿No te dije que no había necesidad de correr tanto, Travers? —espetó una voz áspera—. ¿No te dije que ese chiflado sólo estaba delirando, como siempre?
si se mantienen callados tal vez no los descubran_ dijo Remus_ los mortifagos parecen dudar del padre de Luna.
lo que tiene que hacer es desaparecer de una vez_ dijo Amelia_ no pierdan el tiempo escuchando.
suponiendo que no haya hechizos anti aparición en casa de Luna_ dijo Tonks.
ojala que no_ rogaron varios.
Se oyó un fuerte golpe y un grito de dolor de Xenophilius. —¡No… no! ¡Arriba… Potter! —¡Ya te advertí la semana pasada, Lovegood, que no volveríamos a menos que tuvieras información fehaciente! ¿Recuerdas lo que pasó cuando intentaste cambiarnos a tu hija por ese ridículo sombrero?
por el sombrero_ repitieron varios.
es muy valioso_ dijo Luna.
no tanto como tu, Luna_ dijo Harry dándole una sonrisa, que Luna correspondió tentativamente.
¿Y la semana anterior —otro golpe, otro chillido—, cuando creíste que te la devolveríamos si nos ofrecías pruebas de la existencia de los snorkacks… —golpe— de cabeza… —golpe— arrugada? —¡No, no! ¡Se lo suplico! —gimoteó Xenophilius—. ¡Potter está aquí, se lo aseguro! ¡En serio! —¡Y ahora resulta que nos hace venir aquí con la intención de tirarnos la casa encima! —bramó el mortífago, y se oyó una lluvia de golpes y gritos de dolor de Xenophilius. —
oh papa_ dijo Luna cubriéndose el rostro, no quería escuchar como lastimaban a su padre.
si quieres podemos salir_ dijo Theo.
me gustaría_ dijo Luna_ pero hay que quedarnos_ seria peor quedarse con la duda de lo que pasó.
Esto está a punto de derrumbarse, Selwyn —dijo otra voz que resonó por la destrozada escalera—. Los peldaños están obstruidos. ¿Intentamos despejarla? Podría derrumbarse todo. —¡Embustero asqueroso! —le espetó Selwyn—. Tú no has visto a Potter en tu vida. Querías atraernos aquí para matarnos, ¿eh? ¿Y crees que así recuperarás a tu hija? —¡Se lo juro! ¡Se lo juro! ¡Potter está arriba! —¡Homenum revelio! —exclamó la voz al pie de la escalera. Hermione dio un grito ahogado y Harry tuvo la extraña sensación de que algo descendía sobre él, cubriéndolo con su sombra.
ahora ya saben que están ahí_ dijo Tonks.
saben que hay alguien ahí_ dijo Kingsley_ no saben que son ellos.
porque todavía no se van_ preguntó Narcissa.
no podemos_ dijo Hermione_ aun no_ añadió, haciendo que todos fruncieran el ceño.
—Ahí arriba hay alguien, Selwyn —dijo de pronto el otro mortífago. —¡Es Potter! ¡Se lo aseguro, es él! —sollozaba Xenophilius—. Por favor… por favor…devuélvanme a mi Luna, sólo les pido que me devuelvan a mi Luna… —Si subes por esa escalera y me traes a Harry Potter, te devolveremos a tu hija, Lovegood —dijo Selwyn—. Pero si es una jugarreta, si nos has mentido, si tienes a alguien esperando allí arriba para tendernos una emboscada, no sé si podremos conservar un trocito de tu hija para que lo entierres.
eso hizo que varios se estremecieran.
ella va a estar bien_ dijo Hermione_ Luna tiene que estar bien.
por supuesto que lo estará_ dijo Harry_ ella es muy fuerte_ varios asintieron, intentando creer eso.
Xenophilius exhaló un gemido de pánico y desesperación. Luego se oyeron correteos y restregones: Xenophilius intentaba abrirse paso entre los cascotes que bloqueaban la escalera. —Vamos —susurró Harry—. Tenemos que salir de aquí. El muchacho empezó a desenterrarse, protegido por el ruido que Xenophilius hacía en la escalera. Como Ron era el que más sepultado estaba, los otros dos treparon con sigilo por la montaña de escombros hasta donde se encontraba su amigo, e intentaron retirar la pesada cómoda que tenía encima de las piernas. Xenophilius estaba cada vez más cerca, pero Hermione consiguió liberar a Ron utilizando un encantamiento planeador. —Vale —susurró la chica, todavía cubierta de polvo blanco, y en ese momento la destrozada prensa que bloqueaba la parte superior de la escalera se tambaleó; Xenophilius estaba a sólo unos pasos de ellos—.
vamos chicos_ rogaron varios.
no dejen que los atrapen_ dijo Andrómeda.
no creo que lo hagan_ dijo Fred_ los muy cobardes mandaron solo al padre de Luna.
así que serán tres contra él_ dijo George_ podrán escapar.
espero que tengan razón_ dijo Molly.
¿Confías en mí, Harry? —El muchacho asintió—.
eso no tienes ni que preguntarlo_ dijo Harry.
voy a hacer algo que no les va a gustar_ dijo Hermione, intuyendo que haría.
De acuerdo, pues dame la capa invisible. ¡Póntela, Ron! —
como_ preguntaron varios.
¿Yo? Pero Harry… —¡Por favor, Ron! Harry, cógeme fuerte de la mano, y tú, Ron, agárrate a mi hombro. Harry le tendió la mano izquierda mientras Ron desaparecía bajo la capa invisible. La prensa empezó a vibrar: Xenophilius intentaba levantarla mediante un encantamiento planeador. Harry no entendía a qué esperaba Hermione. —Sujetaos bien —musitó ella—. Sujetaos bien… ya falta poco… El pálido rostro de Lovegood apareció por encima del aparador. —¡Obliviate! —gritó Hermione apuntando la varita a la cara de Xenophilius y de inmediato al suelo que tenían bajo los pies— .
Hermione_ se sorprendieron todos.
era necesario_ dijo Hermione_ no podemos correr el riesgo de que averigüen a que fuimos y al no saber nada, el padre de Luna podría no sufrir demasiado.
gracias_ dijo Luna.
¡Deprimo! Se abrió un boquete en el suelo y los tres chicos cayeron a plomo por él. Harry, que sujetaba la mano de Hermione con todas sus fuerzas, oyó un grito en el piso de abajo y vio a dos hombres que intentaban apartarse de la lluvia de cascotes y muebles rotos que les caía encima. El estruendo de la casa al desmoronarse resonó brutalmente y Hermione giró sobre sí misma en el aire, tirando una vez más de Harry hacia la oscuridad.
al fin se fueron_ dijeron los merodeadores.
mostraste a Potter_ dijo Severus.
así sabrían que el padre de Luna no mintió_ dijo Hermione.
Hermione..._ Luna se levantó_ gracias_ dijo abrazándola con fuerza, Hermione le devolvió el abrazo.
Harry yo..._ dijo Luna, sin saber que decir, Harry se levantó y la atrajo en un abrazo.
no pasa nada Luna_ dijo Harry_ no te culpo por nada_ prometió, Luna sonrió un poco y volvió a su asiento.
es el final del capitulo_ dijo Dean cerrando el libro.
