Harry Potter pertenece a

J. K. ROWLING.

Hola, espero que les guste el capitulo.

sobre la conversación en Slytherin, yo iba a poner algo, pero luego cambie de opinión y decidí escribirlo mas adelante, me pareció que quedara mejor, pero olvide borrar la parte en la que se iban a su sala común, iba a ignorar eso, pero me estaban preguntando que había pasado con los Slytherin, así que para compensarles que la próxima semana no podría actualizar por exámenes, decidí inventar otra conversación entre las serpientes, espero la que disfruten.

voten por favor y comenten que les parecio.

en la sala común de Slytherin:

Todas las serpientes estaban reunidas en su sala común, mirándose confundidos por el motivo por el que habían sido llamados por su jefe de casa.

están todos aquí_ preguntó Severus.

creo que si_ dijo Draco mirado a su alrededor.

muy bien empecemos_ dijo Severus_ el primer punto es que, a partir de este momento las cosas van a cambiar.

que quiere decir con cambiar_ preguntó Pansy cuidadosamente.

eso de estar provocando a miembros de otras casas ya no será permitido_ dijo Severus con firmeza_ si descubro que están molestando a sus compañeros, les bajare puntos_ informado sorprendiendo a sus serpientes_ si descubro que están haciendo cosas que no deben, van a perder puntos, dependiendo de la gravedad, podría imponerles un castigo y saben perfectamente que yo siempre sé lo que están haciendo_ todos asintieron rápidamente, sabían que Severus sabia la verdad simplemente se hacia de la vista gorda.

profesor..._empezó Draco.

aun no termino_ dijo Severus_ ningún castigo que les impondré por sus faltas se comparara con lo que les hare si son atrapados por otro maestro, muy a parte del castigo que ellos les han impuesto.

seremos doblemente castigado_ preguntó Theo_ por qué_ quiso saber.

si bien hace mucho que la casa Slytherin ha sido catalogada como la casa de magos tenebrosos o magos probables a la magia oscura, tenia cierto nivel de respeto_ explicado Severus_ respeto que me temo, yo he ayudado a que desaparezca.

no entiendo_ dijo Crabb.

ahora todos creen que somos una casa de tramposos, una casa que consigue lo que quiere sobornar y que importa que reglas rompamos si nos salimos con la nuestra_ dijo Severus.

somos Slytherin_ dijo Goyle_ el fin justifica los medios.

pero nadie tiene porque saberlo_ espetó Daphne, entendiendo por donde iba Severus_ lo que pasa en la casa Slytherin se queda en la casa Slytherin.

exactamente_ dijo Severus_ Adrián, Draco como se les ocurrió ir y exhibirle sus nuevas escobas a los Gryffindor.

queríamos que supieran que teníamos mejores escobas_ dijo Draco, Adrián había optado por no abrir la boca.

lo único que lograron_ dijo Severus entre dientes_ es que quedaremos como una casa en la que no hay talento, que puedes lograr las cosas solo si puedes pagarlas.

yo entre por mis medios_ dijo Adrián_ y todos han visto que tengo talento_ Severus asintió con la cabeza concediendo eso.

yo tengo talento_ dijo Draco frunciendo el ceño.

y crees que eso importa_ preguntó Severus_ para toda la escuela, no te mereces tu puesto, algo que no habría pasado si hubieras entrado por tus propios medios y en el puesto en que realmente destacas y convencerlos de que realmente eres buen jugador va a ser bastante difícil.

ellos saben que juego bien_ dijo Draco_ me han visto jugar.

no tan bien como Harry_ dijo Daphne_ y han visto como prefieres provocarlo que jugar, no muestra mucho talento.

me temo que tiene razón_ dijo Severus_ sin importar como juegues siempre te van a comparar con Potter, algo que no le pasaría a ningún otro jugador sin importar cuantas veces pierda ante Potter o cualquiera.

cuando yo iba a la escuela, nuestro equipo era reconocido por todas las casas_ dijo contó Narcissa, haciendo que todos miraran hacia atrás, no se habían dado cuenta que estaba presente_ no ganábamos todos los juegos, pero si que imponíamos temor en el contrincante, y no por ser tramposos o demasiado bruscos.

cuando yo iba ala escuela también_ asintió Severus_ ustedes creen que ahora los partidos Gryffindor-Slytherin son los mas esperados_ soltó Severus con una risa burlona_ no se compara con mi época, los partidos eran tan reñidos que ponían a toda la escuela a la expectativa de lo que pasaría, era tan difícil saber quien ganaría, teníamos un equipo de primera y Regulus Black era un buscador como no he visto en muchos años en esta casa.

entiendo señor_ murmuró Draco.

ese es solo uno de los muchos ejemplos que he podido observar a lo largo de la lectura y nos han hecho perder el poco respeto que aun conservábamos_ dijo Severus_ dirían que la casa Gryffindor carece de respeto en la escuela_ preguntó, todos negaron_ claro que no, pese a sus diversos errores sigue siendo una casa respetada, la mayoría refleja los valores de la casa, siendo orgullosos y valientes y es eso lo que los lleva a equivocarse, la casa Hufflepuff muchas veces subestimada, también tiene el respeto de las otras casas, aunque a veces no lo parezca y la casa Ravenclaw no se queda atrás, cada uno lleva los colores de su casa con la cabeza en alto.

nosotros también_ dijo Tracy.

pues no lo parece_ dijo Severus_ la lectura ha dejado claro que hay a quienes no les importa dejar por los suelos el nombre del gran Salazar por sus peleas mezquinas y no quiero que que miren a nadie, estoy hablando para todos_ advirtió cuando voltearon a ver a Draco y compañía, que encontraron muy interesante sus zapatos.

si señor_ dijeron todas las serpientes.

voy a asegurarme que nuestra casa regrese a su antigua gloria_ dijo Severus_ y si para eso debo ponerlos a todos en detención así será, no mas buscar problemas, no mas actuar como imprudentes Gryffindor, los Slytherin usamos la cabeza, somos astutos, calculamos muy bien lo que vamos a hacer, quedo claro_ preguntó.

si señor_ volvieron a repetir todos.

punto numero dos, los Slytherin somos un equipo_ dijo Severus_ independientemente si se odian, si tienen problemas, eso queda entre nosotros, fuera de esta sala común, debemos ser un frente unido, nadie tiene porque saber los problemas internos de la casa, si no pueden decir algo para apoyar a un miembro de su casa, entonces no digan nada y que el resto piense lo que quieran pensar sobre si están de acuerdo o en contra, me estoy dejando entender_ preguntó.

si señor_ dijeron todos, porque honestamente que mas podían decir.

no voy a tolerar mas peleas entre ustedes, no delante de todos_ dijo Severus_ si tiene un desacuerdo, viene a la torre y discuten aquí.

son Slytherin, no creo que les resulte muy difícil adaptar sus expresiones para que nadie sepa que están molesto_ dijo Narcissa.

exactamente_ asintió Severus_ no podemos esperar que nos respeten si no nos respetamos lo suficiente para no decirnos las cosas frente a todos, ahora levántense para ir al comedor_ los Slytherin en silencio se dirigieron hacia el gran comedor para seguir la lectura.

estuviste muy bien_ dijo Narcissa, cuando se quedaron solos_ crees que puedas lograr algo.

se que lo hare_ dijo Severus_ nuestra casa volverá a ser grande_ aseguró.

eso espero_ dijo Narcissa, tomando el brazo de Severus para que la escoltara para continuar la lectura.

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muy bien quien quiere lee ahora_ preguntó el director.

lo haré yo_ dijo Augusta.

El fabricante de varitas_ leyó.

parece que tendré una conversación con Ollivander_ dijo Harry, preguntándose si descubriría algo sobre la varita de sauco.

Fue como si se sumergiera en una vieja pesadilla: creyó estar arrodillado junto al cadáver deDumbledore, al pie de la torre más alta de Hogwarts, pero en realidad estaba contemplando uncadáver diminuto, acurrucado en la hierba, atravesado por el puñal de plata de Bellatrix. Harry no cesabade repetir «Dobby... Dobby...», pese a saber que el elfo se había ido para siempre.

Harry cerró los ojos, resultaba muy doloroso escuchar sobre la muerte de Dobby.

el esta bien_ le susurró Daphne, abrazándolo por la cintura y recostando la cabeza en su hombro_ nada le pasara esta vez.

Enseguida comprendió que, al menos, habían llegado al sitio que querían, porque Bill, Fleur, Dean yLuna formaban un corro alrededor de él, arrodillado todavía junto al elfo.—¿Y Hermione? —preguntó de repente—. ¿Dónde está Hermione?—Ron la ha llevado dentro —

probablemente esta inconsciente_ dijo Neville_ y eso es lo mejor, de lo contrario seguirá sintiendo mucho dolor.

estoy de acuerdo_ asintió Poppy.

contestó Bill—. No te preocupes, se pondrá bien.

una preocupación menos_ murmuró Fred en el cabello de su novia.

Volviendo a centrarse en Dobby, Harry le extrajo el afilado puñal; luego se quitó la chaqueta y locubrió, como si lo abrigara con una de allí, el mar batía contra las rocas; Harry escuchó su murmullo mientras los otros hablaban ytomaban decisiones sobre asuntos por los que él era incapaz de mostrar interés.

tu no te preocupes por nada_ dijo Dean_ podemos arreglárnoslas mientras te despides de Dobby_ aseguró.

gracias_ murmuró Harry.

Así pues, Dean llevó alherido Griphook a la casa y Fleur los acompañó; por su parte, Bill hizo algunas sugerencias sobre lamejor manera de enterrar al elfo. Harry dijo que sí a todo, sin saber en realidad lo que Bill proponía,mientras contemplaba el pequeño cadáver. La cicatriz seguía doliéndole, y en un rincón de su mente,como si mirara por un largo telescopio puesto al revés, vio a Voldemort castigando a todos los que sehabían quedado en la Mansión Malfoy.

Draco y Narcissa se miraron sabiendo lo que les esperaba.

no puedo decir que lamente que Bellatrix este sufriendo_ dijo Tonks.

ni el querido Lucius_ dijo Sirius, ese idiota se había mostrado muy emocionado de haberlos capturado.

El Señor Tenebroso estaba tremendamente furioso,

como sabíamos que estaría_ dijo Kingsley.

y todo porque Bellatrix enloqueció al ver la espada_ dijo Ron, mirando a sus amigos, que asintieron, los tres estaban pensando que había una pista ahí.

pero el dolorque Harry sentía por Dobby desdibujaba la escena, de modo que ésta se convirtió en una tormenta lejanaque percibía desde el otro lado de un vasto y silencioso océano.—No quiero enterrarlo mediante magia, sino como es debido —fueron las primeras palabras queHarry fue plenamente consciente de pronunciar—. ¿Tienes una pala, Bill?Y poco después se puso a trabajar solo, cavando la tumba en el sitio que Bill le había mostrado en unrincón del jardín, entre unos matorrales.

Dobby se lo merece_ dijo Harry.

desde luego que si_ dijo Sirius.

y ese lugar es bastante bonito para su descanso final_ aseguró Bill.

Cavaba con una especie de rabia, regodeándose con el trabajomanual y disfrutando de no utilizar la magia, porque cada gota de sudor y cada ampolla eran como untributo al elfo que les había salvado la vida.

Dobby se sentiría honrado si supiera esto_ dijo Albus.

pero no se lo vayan a decir_ dijo Harry, no quería que Dobby se enterara de lo que había pasado.

La cicatriz le dolía, pero controlaba el dolor; lo sentía, pero lo mantenía alejado. Por fin habíaaprendido a dominarlo, a hacer lo que Dumbledore había intentado que Snape le enseñara: cerrarle lamente a Voldemort.

me alegra que al fin lo consiguieras_ dijo Albus, Harry asintió, pero no estaba del todo atento a su alrededor.

Y del mismo modo que el Señor Tenebroso no había logrado poseer al muchachocuando éste se consumía de pena por Sirius, ahora tampoco conseguía que sus pensamientos lo penetraranmientras lloraba la muerte de Dobby. Por lo visto, el sufrimiento tenía a Voldemort a raya.

pues eso parece_ dijo Draco.

el sufrimiento no_ dijo Albus_ eso no es lo que lo aleja_ añadió, haciendo que varios fruncieran el ceño.

Aunqueseguramente Dumbledore no lo habría llamado sufrimiento, sino amor...

exactamente_ asintió Albus.

Harry cavaba cada vez más hondo en la dura y helada tierra, y de esa manera ahogaba su tristeza ensudor, negando al mismo tiempo el dolor de la cicatriz. A oscuras, sin más compañía que el sonido de supropia respiración y el murmullo del mar, recordó todo lo acontecido en la Mansión Malfoy y todocuanto había oído, y empezó a comprender...

que_ se enderezaron varios.

tenemos que leer para saber_ dijo Harry, quien tenia una idea, y quería confirmarla.

El constante ritmo de sus brazos marcaba el compás de sus pensamientos: Reliquias...Horrocruxes... Reliquias... Horrocruxes... Sin embargo, en su interior ya no ardía aquella extraña yobsesiva ansiedad, porque la pena y el miedo la habían sofocado.

bien_ suspiraron Ron y Hermione.

no te enojes, Harry_ dijo Hermione cuando Harry les frunció el ceño_ pero perdiste de vista la importancia de encontrar los horrocruxes y necesitamos que tu mente este clara si queremos lograr algo ya sea encontrar los horrocruxes o las reliquias_ Harry asintió.

Se sentía como si lo hubierandespertado a ó cavando sin parar. Él sabía dónde había estado Voldemort esa noche, a quién había matadoen la celda más alta de Nurmengard y por qué... Entonces le vino a la memoria Colagusano, que habíamuerto por culpa de un mínimo instante de clemencia breve e inconsciente... Dumbledore lo habíaprevisto...

sabia que un día te alegrarías de salvarle la vida_ asintió Albus, recordándole las palabras que le había dicho hace tiempo.

no se como me siento al respecto_ dijo Harry, no es como que Peter haya querido ayudarlo conscientemente, ni siquiera el mismo esperaba aflojar el agarre que tenia en Harry.

¿Qué otras cosas sabía el profesor?Harry perdió la noción del tiempo y sólo se dio cuenta de que había aclarado un poco cuando Ron yDean se reunieron con él.—¿Cómo está Hermione?—Mejor —contestó Ron—. Fleur está con ella.

Hermione le dio una pequeña sonrisa a Fleur que se la devolvió.

me alegra ayudar_ dijo Fleur.

Harry tenía preparada una respuesta para cuando le preguntaran por qué no había hecho una tumbaperfecta con la varita mágica, pero no la necesitó,

claro que no te íbamos a preguntar eso_ dijo Ron.

porque Ron y Dean saltaron con sendas palas al hoyo yjuntos trabajaron en silencio hasta que consideraron que ya era bastante profundo.

es lo mínimo que podíamos hacer por él_ dijo Dean solemnemente.

Harry envolvió mejor al elfo con la chaqueta que le había echado por encima. Ron se sentó en elborde de la fosa, se quitó los zapatos y le puso sus calcetines a Dobby, que iba descalzo.

a Dobby le gustan mucho los calcetines_ dijo Harry permitiéndose una pequeña sonrisa.

Y Dean le dioun gorro de lana a Harry, que se lo colocó con cuidado al elfo en la cabeza, tapándole las orejas demurciélago.—Habría que cerrarle los no había oído llegar a los demás:

si, hay que cerrarle los ojos_ dijo Luna_ o no podrá descansar_ añadió.

Bill llevaba una capa de viaje; Fleur, un gran delantal blancode cuyo bolsillo sobresalía una botella que Harry reconoció: era crecehuesos; Hermione, pálida, un tantovacilante y abrigada con una bata prestada, se acercó a Ron, que le rodeó los hombros con un brazo;

deberías estar acostada_ dijo Poppy.

quiero despedirme de Dobby_ dijo Hermione.

yLuna, que llevaba un abrigo de Fleur, se agachó y con ternura apoyó los dedos en los párpados de Dobbypara cerrarle los vidriosos ojos.—Ya está —musitó Luna—. Ahora podrá colocó al elfo en la tumba y le dispuso las diminutas extremidades como si estuvieradescansando; salió del hoyo y le echó un último vistazo al cadáver. Hizo un esfuerzo para no derrumbarseal recordar el funeral de Dumbledore: las numerosas hileras de sillas doradas, el ministro de Magia enprimera fila, la enumeración de los logros de Dumbledore, la majestuosidad de la tumba de mármolblanco... Pensó que Dobby merecía un funeral igual de espectacular, pero, en cambio, el elfo yacía en unburdo agujero entre unos matorrales.

se lo merece_ asintió Harry.

lo hace_ dijo Sirius_ pero creo que para Dobby es mas que suficiente saber que te importó lo suficiente para cavar la tumba sin magia.

espero que tengas razón_ murmuró Harry.

—Creo que deberíamos dedicarle unas palabras —sugirió Luna—. Empezaré yo, ¿vale?Y mientras todos la miraban, Luna le dijo al elfo que yacía en el fondo de la tumba:—Muchas gracias, Dobby, por haberme rescatado de aquel sótano. Es una injusticia que hayas tenidoque morir, porque eras muy bueno y muy valiente. Siempre recordaré lo que has hecho por nosotros ydeseo que ahora seas feliz.

ese..._ Harry se aclaró la garganta_ fue un lindo discurso Luna.

me alegra que te gustara_ dijo Luna_ y es verdad, nunca voy a olvidarlo.

ninguno de nosotros lo hará_ dijo Dean, Ro y Hermione asintieron.

Se dio la vuelta y miró a Ron, que carraspeó y dijo con voz sorda:—Sí, gracias, Dobby.—Gracias —murmuró tragó saliva y dijo simplemente:—Adiós, Dobby. —No fue capaz de decir nada más, aunque Luna ya lo había dicho todo por é levantó su varita mágica, y el montón de tierra acumulado junto a la tumba se alzó y cayópulcramente en el hoyo, formando un pequeño túmulo rojizo.—¿Os importa que me quede un momento aquí? —preguntó Harry a los demás.

el tiempo que quiera Harry_ dijo Bill_ tomate el tiempo que quieras.

gracias_ asintió Harry, ansioso porque acabara esa parte, eras demasiado difícil de escuchar.

El muchacho les oyó murmurar palabras que no llegó a entender; notó unas suaves palmadas en laespalda, y entonces todos regresaron a la casa, dejándolo a solas con el ó un vistazo alrededor y descubrió algunas piedras blancas y erosionadas por el mar quebordeaban los arriates de flores. Cogió una de las más grandes y la situó a modo de cojín sobre el sitiodonde ahora descansaba la cabeza de Dobby; luego buscó una varita en el encontró dos. Lo había olvidado; no llevaba la cuenta ni recordaba a quién pertenecían esasvaritas, tan sólo se acordaba de que se las había arrebatado a alguien. Así que escogió la más corta —lamás cómoda para él—,

me preguntó de quien es_ dijo Harry_ y porque me sirve mejor que la otra.

es una buena pregunta_ dijo Albus, pensativo, seguro de que Harry ahora tendría una varita con la que podrá trabajar, aunque claro no será tan buena como la que se le rompió.

y apuntó a la a poco, a medida que murmuraba las instrucciones, fueron apareciendo unas profundasincisiones en la piedra. Sabía que Hermione habría podido hacerlo mejor, y seguramente más deprisa,pero quería marcar aquel sitio del mismo modo que había cavado la tumba. Cuando se incorporó, lainscripción de la piedra rezaba:Aquí yace Dobby, un elfo libre.

eso hizo que muchos pusieran sonrisas sin poder evitarlo.

es una buena inscripción_ dijo Remus_ es todo lo que Dobby siempre quiso.

Se quedó unos instantes contemplando su trabajo y luego se marchó. Todavía notaba pinchazos en lacicatriz, y en la mente se le acumulaban todas las ideas que se le habían ocurrido mientras cavaba, ideasfascinantes y terribles que habían tomado forma en la entró en el pequeño vestíbulo, vio a los demás sentados en el salón mirando atentamente aBill, que les hablaba. La sala era una bonita habitación, pintada con colores claros, en cuya chimeneaardía un pequeño y resplandeciente fuego hecho con maderas recogidas en la playa. Harry no queríaensuciar la alfombra de barro, así que se quedó de pie en el umbral, escuchando.

crees que nos importa si ensucias Harry_ preguntó Fleur_ entra y siéntate, ya se limpiará después.

lo recordare_ dijo Harry.

—... una suerte que Ginny esté de vacaciones. Si hubiera estado en Hogwarts, se la habrían llevadoantes de que lográramos rescatarla. Ahora ya sabemos que ella también está a salvo.

por suerte_ dijeron los Weasley.

rescatarla_ preguntó Blaise, frunciendo el ceño.

se explica_ dijo Augusta retomando la lectura.

—Al volver lacabeza, Bill vio a Harry en la puerta y le explicó—: Los he sacado a todos de La Madriguera y los hellevado a casa de Muriel, porque los mortífagos ya saben que Ron está contigo y sin duda irán por mifamilia.

el secreto ya esta fuera_ asintió Arthur.

pero esta bien_ dijo Charlie_ no podríamos haberlo ocultado para siempre_ todos asintieron.

No, no te disculpes —añadió al ver la cara que ponía—.

no es tu culpa Harry_ dijeron todos los Weasley.

Sólo era cuestión de tiempo; mi padrellevaba meses diciéndolo. Somos la familia más numerosa de traidores a la sangre que existe.—¿Cómo los has protegido? —preguntó Harry.—Mediante un encantamiento Fidelio; mi padre es el Guardián de los Secretos. Y también le hemoshecho un Fidelio a esta casa y, por tanto, yo soy aquí el Guardián de los Secretos.

entonces no hay forma de que puedan llegar donde nosotros, verdad_ preguntó Molly.

no hay forma_ asintió Arthur_ estaremos a salvo por el momento.

Nadie de nuestrafamilia puede ir a trabajar, pero ahora eso es lo de menos. Y cuando Ollivander y Griphook se hayanrepuesto un poco, nosotros también nos iremos a casa de Muriel, porque aquí apenas cabemos; elladispone de mucho espacio. Fleur le ha dado crecehuesos a Griphook y ya se le están curando las í que, si todo va bien, podremos trasladarlos dentro de una hora o...—No, no, los necesito a los dos —lo interrumpió Harry, y Bill se sorprendió—.

no puedes esperar a llegar donde Muriel_ preguntó Molly.

nosotros no vamos a ir ahí_ dijo Harry, Ron y Hermione estuvieron de acuerdo, estaban seguro que si cometían el error de ir Molly ya no los dejaría marchar.

Tengo que hablarcon ellos; es muchacho percibió la autoridad de su propia voz, la convicción y la determinación que habíaadquirido mientras cavaba la tumba de Dobby. Todos lo miraban, desconcertados.—Voy a lavarme —añadió Harry mirándose las manos, manchadas de barro y de la sangre de Dobby—. Luego quiero hablar con ellos, enseguida.

el jefe desea que también le lleve la cena a su cuarto_ preguntó Fleur.

no, puedo ir al comedor después de hablar con ellos_ dijo Harry, intentando no sonrojarse, mientras los demás reían.

Fue a la pequeña cocina y se acercó al fregadero bajo la ventana, que daba al mar. El horizonte yaclareaba y el cielo iba tiñéndose de tonos rosa y oro mientras el muchacho se lavaba y recuperaba el hilode las ideas que se le habían revelado en el oscuro jardín...Ahora Dobby nunca podría decirles quién lo había enviado al sótano, pero Harry sabía muy bien quéhabía visto: un ojo de un azul intenso lo había mirado desde aquel fragmento de espejo, y a partir de ahíhabía recibido ayuda. «Y Hogwarts siempre ayudará al que lo pida.»

sigues creyendo que es Dumbledore_ preguntó Sirius.

no se lo que creo_ dijo Harry_ pero se que si tiene que ver con Hogwarts.

tal vez_ dijo Albus.

Se secó las manos sin prestaratención al bello espectáculo del amanecer ni a los murmullos de los demás en el salón. Miró por laventana hacia el horizonte y se sintió más cerca que nunca de la esencia de todo aquel notando punzadas en la cicatriz, y sabía que Voldemort también estaba llegando a esepunto de comprensión.

claro que si_ dijo Ginny secamente_ era esperar demasiado que no se diera cuenta de lo que sea que tu ya has descubierto.

Harry lo entendía y no lo entendía a la vez; su intuición le decía una cosa y elcerebro otra muy distinta.

y ahora a quien vas a escuchar_ dijo Theo.

creo que esta vez a mi cerebro_ dijo Harry pensativo.

El Dumbledore que ahora visualizaba, con las manos juntas a la altura de losojos como si rezara, lo observaba y le sonreía.«Él le dio el desiluminador a Ron. Supo lo que haría... Le proporcionó una forma de volver...»Y también entendió a Colagusano... Supo que había una pizca de remordimiento ahí escondida, enalgún rincón...»Y si conocía las reacciones de ambos... ¿qué sabía acerca de mí?»¿Acaso lo que pretendía de mí era que tuviera conocimiento de la realidad pero que no emprendieraninguna búsqueda? ¿Sabía lo duro que me resultaría eso? ¿Me lo puso tan difícil por ese motivo, para quetuviera tiempo de comprenderlo?»

son buenas preguntas_ dijo Adrián.

y todas tendrán una respuesta_ dijo Albus_ si no sale en el libro, yo mismo se las responderé_ prometió.

Harry se quedó inmóvil con los ojos empañados, contemplando el punto por donde empezaba aasomar un sol deslumbrante. Entonces se miró las manos recién lavadas y se sorprendió al ver quesujetaban un trapo. Lo dejó y regresó al vestíbulo, pero por el camino notó unos furiosos latidos en lacicatriz al mismo tiempo que, rápido como el reflejo de una libélula sobre el agua, le pasaba por la mentela silueta de un edificio que conocía muy bien.

un edificio_ preguntó Collin.

no será Hogwarts, verdad_ preguntó Pansy.

habría dicho castillo_ dijo Padma.

a menos que no quisiera que lo descubriéramos aun_ dijo Terry.

es mejor seguir_ dijo Minerva_ es la única manera de saber.

Bill y Fleur estaban al pie de la escalera.—Necesito hablar con Griphook y Ollivander —dijo Harry.—No puede seg —repuso Fleur—. Tendgás que espegag, Hagy. Están los dos heguidos, cansados...

no puedo esperar_ dijo Harry_ creo que al fin estamos en un buen camino en esta misión_ añadió.

—Perdonadme —repuso Harry con calma—, pero no tenemos tiempo. Necesito hablar con ellosahora mismo, en privado y por separado. Es muy urgente. —¿Qué demonios pasa, Harry? —terció Bill—. Te presentas aquí con un elfo doméstico muerto y unduende casi inconsciente; Hermione está como si la hubieran torturado, y Ron no quiere contarme nada...

seria bueno que me dieras una explicación_ dijo Bill.

sabes que tengo una misión_ dijo Harry.

si, pero..._ Bill se interrumpió sabiendo que no valía la pena discutir.

—No podemos explicarte qué estamos haciendo —dijo Harry cansinamente—. Perteneces a laOrden, Bill, y sabes que Dumbledore nos encomendó una misión. Pero no podemos hablar de ella connadie. Fleur chasqueó la lengua, impaciente, pero su marido no desvió la mirada de los ojos de Harry(resultaba difícil descifrar la expresión de su cara llena de cicatrices).—Está bien —dijo Bill al fin—. ¿Con quién quieres hablar primero?Harry titubeó. Sabía lo importante que era su decisión. Apenas les quedaba tiempo y había llegado elmomento de decidir: ¿Horrocruxes o Reliquias de la Muerte?

Horrocruxes_ dijeron varios.

reliquias_ dijeron otros.

Horrocruxes, Harry_ dijo Hermione_ es lo primero.

lo sé_ dijo Harry, sabiendo muy bien que elegiría.

—Con Griphook —contestó—. Primero hablaré con corazón le latía muy deprisa, como si llevara un rato corriendo y acabara de salvar un obstáculoenorme.

pero no entiendo_ dijo Collin_ que tiene que ver el duende con los horrocruxes.

ya sale_ dijo Harry, a su padrino no le iba a gustar nada.

—Pues ven —indicó Bill, y lo guió por la hubo subido unos escalones, Harry se detuvo y miró hacia atrás.—¡Os necesito a los dos! —les gritó a Ron y Hermione, medio escondidos en la entrada del saló se dejaron ver con una extraña expresión de alivio.

obviamente los necesitaría ahí_ dijo Harry.

supongo que no queríamos imponernos si necesitabas hablar a solas con ellos_ dijo Ron.

lo aprecio, pero ustedes tienen que estar ahí_ dijo Harry.

—¿Cómo te encuentras? —le preguntó Harry a Hermione—. Estuviste increíble. No sé cómo fuistecapaz de inventar esa historia con el daño que te estaba haciendo esa bruja...

la verdad es que si estuviste increíble_ dijo Ginny, todos asintieron, haciéndola sonreír.

Hermione compuso una débil sonrisa; Ron la rodeó con un brazo y preguntó:

ya están saliendo_ preguntó Demelza.

no_ dijeron ambos, sacando algunas risitas.

creo que Hermione esta demasiado débil para mantenerse de pie sola, mucho tiempo_ dijo George.

—¿Qué vamos a hacer ahora, Harry?—Ya lo veréis. ¡Vamos!Los tres amigos siguieron a Bill por la escalera y llegaron a un pequeño rellano en el que había trespuertas.—Aquí es —dijo Bill abriendo la puerta de su habitación también tenía vistas al mar, moteado de dorado a la luz del amanecer.

sabes la cabaña suena fantástica para una escapada_ dijo Fleur_ que tan posible es que no tengamos que esperar a casarnos_ preguntó en el oído de Bill.

hablare con mi tía_ prometió Bill de inmediato.

Harry se acercó ala ventana, se puso de espaldas al espectacular paisaje y, cruzando los brazos, esperó; todavía notabapunzadas en la cicatriz. Hermione se sentó en la butaca que había junto al tocador, y Ron en elreposabrazo de la reapareció Bill con el pequeño duende en brazos y lo depositó con cuidado en la le dio las gracias y Bill se marchó y cerró la puerta.—Perdona que te haya hecho traer aquí —dijo Harry—. ¿Cómo tienes las piernas?—Me duelen. Pero se están ía llevaba en las manos la espada de Gryffindor y su mirada era extraña, entre agresiva eintrigada.

eso hizo que varios fruncieran el ceño.

crees que les hará problemas por la espada_ preguntó Fleur a Bill en voz baja.

no creo, sin importar lo que crea, sabe que no puede simplemente quedársela_ respondió Bill.

Harry observó aquel personaje de piel cetrina, largos y delgados dedos, ojos negros, piesalargados y sucios (iba descalzo porque Fleur le había quitado los zapatos), un poco más alto que un elfodoméstico y con una cabeza abombada más grande que la de un humano.—Supongo que no recordarás... —comenzó Harry.—¿... que soy el duende que te llevó hasta tu cámara la primera vez que visitaste Gringotts? —lointerrumpió Griphook—. Pues sí, lo recuerdo, Harry Potter. También entre los duendes eres se miraron con cierto recelo, como sopesándose.

ten cuidado Harry_ advirtió Bill_ no puedes confiar en los duendes.

no creo que tenga opcion, lo necesito_ dijo Harry.

lo sé_ asintió Bill_ solo cuida mucho tus palabras y piensa bien al momento de aceptar un trato.

lo haré_ dijo Harry.

Dado que a Harry seguía doliéndole lacicatriz, quería acabar la entrevista cuanto antes, pero también temía hacer un movimiento en intentaba decidir la mejor forma de plantear su petición, el duende rompió el silencio.—Has enterrado al elfo —dijo con inesperada hostilidad—.

pero porque_ preguntó Dudley.

así son los duendes_ dijo Bill.

Te he visto hacerlo desde la ventana deldormitorio contiguo.—Sí, en lo miró con el rabillo de sus rasgados y negros ojos, y aseveró:—Eres un mago muy poco común, Harry Potter.

en eso tiene razón_ dijeron varios.

lo tomare como un cumplido_ dijo Harry.

lo era_ dijo Alicia.

—¿Qué quieres decir? —repuso el muchacho frotándose distraídamente la cicatriz.—Has cavado tú mismo la tumba.—Sí, ¿y qué?

no muchos lo habrían hecho_ dijo Angelina.

yo creo que cualquier que hubiera sido salvado por un elfo lo habría hecho_ dijo Harry.

no necesariamente_ dijo Percy.

Griphook no contestó y Harry creyó que se estaba burlando de él por haberse comportado como unmuggle, pero no le importaba que al duende le gustara o no la tumba de Dobby.

quedo bonita_ dijo Luna_ a Dobby le gustaría_ añadió con seguridad.

Así pues, se preparó paraafrontar la cuestión que le interesaba.—Griphook, quiero preguntarte...—También has rescatado a un duende.—¿Q... qué?—Me has traído aquí y me has salvado.—Bueno, espero que no me lo eches en cara —dijo Harry, un poco impaciente ya.—No, no te lo reprocho, Harry Potter —respondió Griphook, y con un dedo se enroscó la delgada ynegra barba—, pero eres un mago muy raro.

solo por salvarlo_ preguntó Seamus_ no es como si pudieran escapar todos y dejarlo ahí, no seria correcto.

hay quienes no pensarían dos veces antes de dejar a cualquier criatura_ dijo Hagrid.

pero esos son los del lado de quien tu sabes_ dijo Lavender.

para los duendes todos estamos en el mismo lado_ dijo Bill.

—Vale. Verás, necesito ayuda, Griphook, y tú puedes dá duende no hizo ningún comentario para animarlo a hablar, sino que se limitó a observarlo conceño, como si jamás hubiera visto a nadie parecido a él.

ya establecimos que me considera muy raro_ dijo Harry_ hay que seguir con lo que necesitamos.

—Necesito entrar en una cámara de Gringotts.

que_ gritaron todos.

estas loco_ preguntó Sirius_ no puedes entrar en Gringotts.

no_ aceptó Harry_ pero Griphook si.

pero...Gringotts..._ Molly no tenia palabras.

Molly tiene razón_ dijo Remus.

no hay opcion_ dijo Harry_ tenemos que robar el banco_ añadió como si no fuera gran cosa.

siempre quise hacerlo_ dijo Ron secamente.

será divertido_ dijo Hermione con un hilo de voz.

sabes, Harry, me estas tentando a encerrarte en casa hasta que cumplas treinta_ dijo Sirius, mirando a su ahijado con ojos entrecerrado, recibiendo una sonrisa inocente.

y ustedes que me arruinaron la apuesta_ dijo Ginny_ saben cuanto dinero podría haber obtenido_ les preguntó al trio.

lo sentimos_ preguntaron los tres.

espera, que quieran entrar no significa que lo lograran_ dijo Draco.

claro que podrán_ dijo Sirius, si no, era que los duendes los descubrieron y no quería ni pensar en lo que pasaría.

Harry no había previsto exponer su proyecto de forma tan directa,

me pregunto como seria si pensaras ser directo_ dijo Daphne.

le causaría un infarto a su pobre padrino_ dijo Sirius.

y lo dijo precisamente cuandonotaba una fuerte punzada en la cicatriz en forma de rayo y veía, una vez más, la silueta de Hogwarts.

entonces si era Hogwarts_ suspiraron todos.

llego el momento de pelear_ preguntó Parvati.

no lo creo_ dijo Albus_ dudo que Voldemort deje que lo vean en ese momento.

Noobstante, cerró la mente con firmeza, pues primero debía ocuparse de Griphook. Ron y Hermione loobservaban como si se hubiera vuelto loco.—Oye, Harry... —dijo Hermione,

no estas entendiendo lo que pasa_ preguntó Harry.

claro que si_ dijo Hermione.

pero el duende la interrumpió:—¿Entrar por la fuerza en una cámara de Gringotts? —dijo, e hizo una pequeña mueca de dolor alcambiar de postura en la cama—. Eso es imposible.—No, no lo es —lo contradijo Ron—. Ya se ha hecho alguna vez.

eso cierto_ dijo Neville_ que es una vez mas_ preguntó quitándole importancia.

exacto_ asintió Harry.

—Sí, así es —confirmó Harry—. El mismo día que nos conocimos, Griphook: el día de micumpleaños, hace siete años.—La cámara en cuestión estaba vacía en aquel momento —le espetó el duende, y Harry comprendióque, aunque Griphook se hubiera marchado de Gringotts, lo ofendía la idea de que alguien abriera unabrecha en las defensas del banco de los magos—. Su protección era prácticamente nula.

eso es cierto_ dijo Bill_ entrar a una cámara realmente protegida es imposible.

casi imposible_ dijo Harry_ algo se nos ocurrirá.

esto no me gusta nada_ suspiró Molly.

—Pues la cámara en que necesitamos entrar no está vacía, e imagino que la habrán protegido muybien —especuló Harry—, porque pertenece a los Lestrange.

encima de todo, la bóveda Lestrange_ dijo Sirius.

por algo Bellatrix estaba tan alterada por la espada_ dijo Harry.

ella temía que hubiéramos cogido algo mas_ dijo Hermione, Ron asintió.

Ron y Hermione intercambiaron una mirada, perplejos, pero ya tendría tiempo para explicárselodespués de que Griphook hubiera dado una respuesta.—No tenéis ninguna posibilidad —replicó el duende cansinamente—. Ninguna.

tengo que estar de acuerdo_ dijo Bill.

pues yo creo que lo lograran_ dijo Charlie_ la cosa es como_ añadió.

Acuérdate de lainscripción: «Así que si buscas por debajo de nuestro suelo un tesoro que nunca fue tuyo...»—«Ladrón, te hemos advertido, ten cuidado...» Sí, lo sé, la recuerdo a la perfección. Pero yo nopretendo hacerme con ningún tesoro, ni intento coger nada para beneficiarme personalmente. ¿Me crees?

es una buena laguna_ dijo Millicent.

pero el termino tesoro es subjetivo_ dijo Anthony_ puede que tu no lo veas así, pero otro podría ver lo que vas a tomar como un tesoro.

El duende lo miró de soslayo. El muchacho no paraba de notar punzadas en la cicatriz, pero lasdesechó, negándose a admitir su dolor y la invitación que éste encerraba.—Si existiera un mago del que pueda creer que no busca un beneficio personal —dijo Griphook al fin—, serías tú, Harry Potter.

ese es el mayor cumplido que te podría dar un duende_ dijo Bill.

crees que lo hará ayudarme_ preguntó Harry.

tendrá un costo, pero si_ dijo Bill.

Los duendes y elfos no están acostumbrados a recibir la protección ni elrespeto que tú has mostrado esta noche. Al menos, no a recibirlos de los portadores de varita.—Portadores de varita... —repitió Harry. Semejante expresión le sonó extraña,

así es como nos llaman_ dijo Albus.

pero la cicatriz nocesaba de darle punzadas mientras Voldemort dirigía sus pensamientos hacia el norte, y él ansiabainterrogar a Ollivander, que esperaba en la habitación contigua.—Hace mucho tiempo que los magos y los duendes se disputan el derecho a utilizar varitas —musitóel duende.

enserio_ preguntó Cho.

así es_ asintió Fleur.

pero ellos no las necesitan_ dijo Ernie.

eso no les importa_ dijo Bill.

—Bueno, vosotros podéis hacer magia sin necesidad de ellas —observó Ron.—¡Eso es irrelevante! Los magos se niegan a compartir los secretos de las varitas con los restantesseres mágicos, y de ese modo nos impiden ampliar nuestros poderes.

no es como que ellos nos fueran a corresponder contándonos sus secretos_ dijo Susan.

intenta explicárselos_ dijo Amelia, agitando la cabeza, ese tema había sido discutido tantas veces, entre magos y duendes.

—Pero los duendes tampoco comparten su magia con nadie —replicó Ron—. No quieren decirnos,por ejemplo, cómo fabrican sus espadas ni sus armaduras. Los duendes saben trabajar el metal de unmodo que los magos nunca...

eso es cierto_ dijo Tracy_ no pueden exigir mas de lo que dan.

este es el tipo de cosas que deberían enseñar en historia de la magia_ dijo Justin_ seria mas útil.

—Bueno, da igual —cortó Harry al ver que Griphook se enfurecía—.

siempre lo hacen_ dijo Katie_ es mejor no entrar en ese tema si quieren su ayuda.

Esto no es un combate demagos contra duendes ni contra ninguna otra criatura mágica...—¡Pues sí, se trata precisamente de eso! —exclamó Griphook soltando una desagradable risotada—.¡A medida que el Señor Tenebroso adquiere mayor poder, vuestra raza se afirma cada vez más sobre lamía! De tal manera que Gringotts cae bajo el dominio de los magos, los elfos domésticos muerenasesinados,

pero no son todos lo magos_ dijo Hanna_ muchos de nosotros seremos perseguidos hasta ser asesinados si el innombrable gana.

en efecto_ asintió Albus_ Tom no solo va a controlar a las criaturas mágicas, pero los duendes no ven eso.

¿y quién protesta entre los portadores de varita ante estos acontecimientos?—¡Nosotros! —intervino Hermione. Se había incorporado y los ojos le echaban chispas—. ¡Nosotrosprotestamos!

díselo Hermione_ alentaron todos, esperando que Griphook entienda que ellos no serán los unicos perseguidos, es mas ni siquiera eran la prioridad de Voldemort, al menos no todavía.

¡Y a mí me persiguen tanto como a cualquier duende o elfo, Griphook! ¡Soy una sangresucia!—

Hermione_ dijo Fred.

es la verdad_ dijo Hermione, acogiéndose de hombros.

No te llames... —masculló Ron.—¿Por qué no? —replicó ella—. ¡Soy una sangre sucia y a mucha honra!

así se habla_ dijeron los nacidos de muggles.

no tenemos de que avergonzarnos_ dijo Justin.

¡Yo no estoy en mejorposición que tú en este nuevo orden, Griphook! En casa de los Malfoy fue a mí a quien decidierontorturar, ¿sabes? —Se separó el cuello de la bata para mostrar el delgado corte, todavía enrojecido, quele había hecho Bellatrix en el cuello—. ¿Sabías que fue Harry quien liberó a Dobby y que desde haceaños intentamos que liberen a los elfos domésticos? —Ron se rebulló, incómodo, en el brazo de la butaca—.

si bueno, eso de intentamos..._ dijo Astoria, haciendo que varios soltaran risitas ante la reacción de Ron en el libro.

pero no lo hagas tan obvio Ron_ dijo Hermione_ al menos finge que apoyaste mi proyecto.

¡Nadie desea más que nosotros que Quien-tú-sabes sea vencido!El duende la miró con la misma curiosidad con que había observado antes a Harry.—¿Qué queréis de la cámara de los Lestrange? —preguntó—.

creo que lo impresionaste_ dijo Fred.

eso espero_ dijo Hermione_ a ver si conseguimos que nos ayude.

La espada que hay dentro es unafalsificación; la auténtica es ésta. —Los miró de uno en uno—. Me parece que eso ya lo sabíais. Por esemotivo me pedisteis que mintiera, ¿no es así?—Pero la espada falsa no es lo único que hay en la cámara —replicó Harry—. ¿Tú has visto las otrascosas que hay allí? —El corazón le palpitaba más que antes, y redobló sus esfuerzos por ignorar el dolorpulsante de la cicatriz.

no va a decirles_ dijo Bill_ tu vas a tener que descubrir que es lo que tienes que sacar de ahí.

genial_ dijo Harry.

El duende volvió a retorcerse la barba con el dedo y le dijo:—Hablar de los secretos de Gringotts va contra nuestro código de honor. Somos los guardianes detesoros fabulosos; los responsables de los objetos puestos a nuestro cuidado, muchas veces forjados connuestras propias manos. —Acarició la espada mientras miraba a los tres chicos de hito en hito, primero aHarry, luego a los otros dos, y de nuevo a Harry. Al fin murmuró—: Sois muy jóvenes para pelear contratantos.—¿Nos ayudarás? —lo urgió Harry—. No podemos entrar en Gringotts sin la ayuda de un nuestra única oportunidad.—Me... lo... pensaré —dijo Griphook con una lentitud exasperante.

que_ se quejaron todos.

después de todo, solo dice, que lo pensara_ se quejó Parvati.

supongo que es lo mejor que obtendremos_ dijo Harry_ habrá que esperar.

porque tenemos tanto tiempo_ dijo Ron con sarcasmo.

pero no nos queda de otra_ dijo Hermione.

—Pero... —musitó Ron, enojado; Hermione le dio un codazo en las costillas.—Gracias —dijo Harry.

es mejor no replicar_ dijo Percy.

El duende inclinó su enorme y abombada cabeza, y luego flexionó las cortas piernas.—Creo que el crecehuesos ya ha hecho su trabajo —afirmó mientras se acomodaba con petulancia enla cama de Bill y Fleur—. Quizá pueda dormir por fin. Si me disculpáis...—Sí, desde luego —dijo Harry, pero antes de salir de la habitación cogió la espada que el duendeconservaba a su lado. Éste no protestó, pero al cerrar la puerta a Harry le pareció detectar resentimientoen sus ojos.

porque_ preguntaron varios.

estoy seguro que se explicara todo en el libro_ dijo Bill, intuyendo que es lo que el duende querría como pago, esperaba que Harry pudiera negociar un buen trato.

—¡Qué imbécil! —susurró Ron—.

totalmente de acuerdo_ lo apoyó Astoria.

Disfruta manteniéndonos en suspenso.—Harry —susurró Hermione apartando a sus dos amigos de la puerta hacia el centro del rellano,todavía oscuro—, me ha parecido que insinuabas que en la cámara de los Lestrange hay otro Horrocrux.

será realmente posible_ preguntó Cho.

tendría sentido que se los diera a sus seguidores mas leales_ dijo Sirius con una mueca.

¿Es así?—Sí, eso supongo, porque Bellatrix se puso histérica cuando creyó que habíamos estado allí. Estabaaterrorizada. Pero ¿por qué? ¿Qué imaginó que habíamos visto o nos habíamos llevado? Debe de tratarsede algo muy importante, pues la aterraba pensar que Quien-vosotros-sabéis se enterara.

pues si, debe haber uno ahí_ dijo Narcissa_ no veo otra razón por la que mi hermana se alteraría de la manera que lo hizo.

Pero, a ver, ¿no buscamos sitios donde haya estado Quien-vosotros-sabéis, o donde haya hechoalgo importante? —preguntó Ron, perplejo—. ¿Acaso ha estado alguna vez en la cámara de losLestrange?—

eso es cierto_ dijo Michael_ se supone que los distribuyó en sitios de alguna importancia, porque lo mandaría a Gringotts.

estoy seguro que Harry sabe la respuesta_ dijo Albus, cuando lo miraron.

No sé si ha entrado alguna vez en Gringotts —respondió Harry—. De joven nunca tuvo dinero,porque no recibió nada en herencia. Pero debió de ver la banca mágica por fuera la primera vez que fueal callejón dolor de la cicatriz no remitía, pero Harry lo desdeñó una vez más; quería que sus amigosentendieran sus intenciones respecto a Gringotts antes de hablar con Ollivander.—Supongo que Quien-vosotros-sabéis debía de envidiar a cualquiera que tuviera la llave de unacámara de Gringotts, pues lo consideraría un símbolo real de pertenencia al mundo de los magos.

viéndolo así, tendría mucho sentido que lo mandara a una bóveda_ dijo George_ y en que bóveda mejor que en la de Bellatrix.

efectivamente_ asintió Albus.

Y noolvidéis que él confiaba en Bellatrix y su esposo. Éstos fueron sus más leales siervos antes de quecayera, y quienes se dedicaron a buscarlo cuando desapareció. Le oí decirlo la noche que regresó. —Sefrotó la cicatriz—. Aunque no creo que le revelara a Bellatrix que se trataba de un Horrocrux.

tampoco creo que lo sepa_ dijo Narcissa_ solo debe saber que es un objeto del señor oscuro.

y eso es mas que suficiente para que lo proteja con su vida_ dijo Sirius_ así que van a tener que pensar un gran plan_ todos asintieron.

Al fin y alcabo, a Lucius Malfoy nunca le contó toda la verdad sobre el diario.

pero no vas a comparar a Lucius con Bellatrix_ dijo Sirius_ realmente eso no prueba mucho.

buen punto_ dijo Harry.

Seguramente le dijo que era un bienmuy preciado y le pidió que lo guardara en su cámara. Según Hagrid, es el lugar más seguro del mundopara guardar algo que quieres esconder... después de Hogwarts, claro.

bueno..._ dijeron los alumnos.

así como que digamos muy seguro, pues no ha sido_ dijo Cormac.

Cuando Harry les hubo explicado sus razonamientos, Ron le dijo admirado:—Qué bien lo entiendes.—Sólo algunas cosas —repuso Harry—. Cosas sueltas... Ojalá entendiera igual de bien aDumbledore.

Dumbledore es demasiado críptico_ dijo Moody_ nadie ha logrado entenderlo, jamás.

pero Harry si ha logrado entenderme en varias ocasiones_ dijo Albus.

ojala fuera suficiente_ pensó Harry.

Pero ya veremos. Vamos, es el turno de y Hermione estaban confusos pero impresionados cuando cruzaron el rellano con su amigo yllamaron a la puerta enfrente del dormitorio de Bill y Fleur. Ollivander contestó con un débil«¡Adelante!».El fabricante de varitas yacía en la cama más alejada de la ventana; había pasado más de un año en elsótano de la Mansión Malfoy, y Harry sabía que lo habían torturado al menos en una ocasión.

debieron ser varias ocasiones_ dijo Kingsley_ ya saben quien va a sacarle todo lo que pueda_ varios asintieron, sabían que Ollivander había padecido mas de una vez.

Estabaescuálido y le sobresalían los huesos del rostro bajo la amarillenta tez; los ojos gris plata parecíanenormes en las hundidas cuencas, y las manos, posadas sobre la manta, se asemejaban a las de unesqueleto. Los tres amigos se sentaron en la otra cama; desde allí no se veía el sol naciente. La habitacióndaba al jardín que bordeaba la parte superior del acantilado, donde se hallaba la tumba recién cavada.—Perdone que lo moleste, señor Ollivander —dijo Harry.—Hijo mío —repuso Ollivander con un hilo de voz—, nos has rescatado. Creí que moriríamos enaquel sótano. Nunca podré agradecértelo... nunca... lo suficiente.—

no tiene nada que agradecer_ dijo Harry_ es bueno que pudiéramos sacarlo de ahí.

crees que Ollivander sepa de las reliquias de la muerte_ preguntó Luna.

eso espero_ dijo Harry_ si alguien puede hablarnos de la varita de sauco es él.

Lo hicimos de buen dolía cada vez más la cicatriz. Tenía la certeza de que apenas les quedaba tiempo para llegar antesque Voldemort a aquello que perseguía, y para intentar frustrar sus planes. Sintió una pizca de pánico...Sin embargo, había tomado una decisión al optar por hablar primero con Griphook.

crees que esta cerca de la varita_ preguntó Susan_ y vas a dejar que simplemente la consiga.

eso creo_ dijo Harry.

Harry sabe lo que esta haciendo_ dijo Albus_ solo tenemos que confiar_ añadió, Harry lo miró esperando que tuviera razón.

Fingiendo una calmaque no sentía, rebuscó en el monedero de piel de moke y sacó las dos mitades de su rota varita.—Necesito ayuda, señor Ollivander.—Pídeme lo que quieras, lo que quieras, hijo.—¿Puede reparar esta varita? ¿Tiene arreglo?Ollivander tendió una temblorosa mano y Harry le puso las dos mitades, unidas sólo por un hilillo, enla palma.

eso es lo que querías_ preguntó Blaise_ pensé que seria...

también_ dijo Harry_ hay varias cosas que hablar con él, pero lo principal es ver si puedo recuperar mi varita, me seria de mucha ayuda si pudiera.

—Acebo y pluma de fénix —musitó Ollivander—; veintiocho centímetros; bonita y flexible.—Sí, sí —dijo Harry—. ¿Puede...?—No puedo —susurró Ollivander—. Lo siento, lo siento mucho, pero una varita que ha sufridosemejante daño no puede repararse por ningún medio que yo conozca.

era de esperarse_ dijo Remus.

pero el la creo_ dijo Harry_ tenia la esperanza de que pudiera hacer algo.

en ese tipo de casos ya no hay nada que hacer_ dijo Kingsley.

Harry se había preparado para oír esa respuesta, pero aun así le afectó mucho. Cogió las dos mitadesy volvió a guardarlas en el monedero colgado del cuello. Ollivander no le quitó la vista al bolsito en quehabía desaparecido la varita rota hasta que Harry, sacándolas del bolsillo, le mostró las dos varitas quese había llevado de casa de los Malfoy.—¿Puede identificar éstas? —preguntó.El fabricante cogió la primera, se la acercó a los descoloridos ojos, la hizo rodar entre los nudososdedos y la dobló un poco.—Nogal y fibras de corazón de dragón —sentenció—; treinta y dos centímetros; rígida. Pertenecía aBellatrix Lestrange.

tienen la varita de Bella_ dijo Sirius_ es podría ser útil.

a menos que Bellatrix ya la haya reportado como perdida_ dijo Amelia_ lo que es muy probable.

estoy de acuerdo_ dijo Albus.

pues alguna ventaja deberá tener poseer la varita de Bellatrix_ dijo Harry.

—¿Y qué me dice de esta otra?Ollivander repitió el examen y recitó:—Espino y pelo de unicornio; veinticinco centímetros; bastante elástica. Era de Draco Malfoy.

como que era_ preguntó Draco.

ya se explica_ dijo Augusta.

—¿Era? —repitió Harry—. ¿Ya no lo es?—Es posible que no. Si tú se la quitaste...—Sí, se la quité.—... entonces es posible que sea tuya. La forma de cogerla es importante, por supuesto, pero tambiéndepende mucho de la propia varita. En general, cuando alguien gana una varita, la lealtad de ésta cambia.

Draco puso una expresión horrorizada ante eso.

eso quiere decir que soy dueño de la varita de Malfoy_ preguntó Harry.

eso parece_ dijo Albus.

Todos guardaron silencio y sólo se oía el lejano murmullo del mar.—Habla usted como si las varitas tuvieran sentimientos —observó Harry—, como si pensaran porellas mismas.—Verás, la varita elige al mago —explicó Ollivander—. Los que hemos estudiado el arte de estosinstrumentos siempre lo hemos tenido claro.

así es_ asintieron varios.

y la varita de Malfoy me eligió_ preguntó Harry.

debió considerarte digno_ dijo Kingsley_ y ahora es tu varita.

—Pero, aun así, una persona puede utilizar una varita que no la haya elegido a ella, ¿no? —preguntóHarry.—Sí, claro. Si eres un buen mago, puedes canalizar tu magia a través de casi cualquier obstante, los mejores resultados se obtienen cuando existe la máxima afinidad entre el mago y lavarita, pero esas conexiones son complejas.

es por eso que es muy importante que cada quien consiga su propia varita_ dijo Minerva_ la varita de alguien mas nunca será tan buena como una que te haya elegido especialmente.

Puede darse una atracción inicial y después una búsquedamutua de experiencia; la varita aprende del mago, y olas del mar acariciaban la orilla y producían un sonido lastimero.—Yo se la quité a Draco Malfoy por la fuerza —especificó Harry—. ¿Puedo utilizarla sin peligro?—Creo que sí. La propiedad de las varitas se rige por leyes sutiles, pero normalmente una varitaconquistada se somete a su nuevo amo.

hay varitas que no aceptarían un cambio de amo_ dijo Bill_ si las tomas por la fuerza, podrían ser contraproducentes, pero por lo general puedes usar una varita ganada en un duelo.

supongo que tengo una nueva varita_ dijo Harry, mientras Draco hacia una mueca.

—Entonces ¿puedo usar ésta? —preguntó Ron sacando la varita de Colagusano del bolsillo ymostrándosela a Ollivander.—Castaño y fibras de corazón de dragón; veintitrés centímetros y medio; quebradiza —la describióOllivander—. Me obligaron a fabricarla para Peter Pettigrew poco después de que me secuestraran.

era de esperarse_ dijo Severus_ las varitas son como sus amos, obviamente la rata tendría una débil.

odio decirlo, pero estoy de acuerdo con Snape_ dijo Harry.

Creoque, si la ganaste, lo más probable es que te obedezca y lo haga mejor que cualquier otra varita.—Y eso vale para todas, ¿no? —preguntó Harry.—Eso creo —contestó Ollivander dirigiendo sus saltones ojos hacia el muchacho—. Haces preguntasmuy profundas, Potter. El arte de las varitas es una complicada y misteriosa rama de la magia.—Así pues, ¿no es necesario matar al propietario anterior para tomar plena posesión de una varita?—¿Necesario? No, yo no diría que lo sea.

no lo es_ dijo Albus_ para poseer una varita, si esta va a cambiar de lealtad basta con desarmar al propietario.

pero es diferente con la varita de sauco o no_ preguntó Harry, Albus negó suavemente.

—Pero según algunas leyendas... —repuso Harry; se le aceleró el corazón y el dolor de la cicatrizaumentó de nuevo. Estaba seguro de que Voldemort había decidido llevar su idea a la práctica—. Existenciertas leyendas sobre varitas que han pasado de mano en mano mediante el asesinato. Ollivander palideció de miedo. En contraste con la blanca almohada, adquirió una tonalidad grisclara, y los ojos inyectados en sangre se le desorbitaron.

así es_ dijo Harry_ la varita de sauco solo cambia mediante el asesinato o no_ preguntó.

no lo creo_ dijo Albus_ mi idea es que los magos creían que solo matando al propietaria se harían dueños de ella, pero bastaba con desarmarlo.

—Se trata de una única varita, creo —susurró.—Y Quien-usted-sabe la está buscando, ¿verdad? —preguntó Harry.—Yo... ¿Cómo...? —musitó Ollivander con voz ronca, y dirigió una mirada suplicante a Ron yHermione—. ¿Cómo lo sabes?—Quien-usted-sabe quería que usted le explicara cómo destruir la relación que existe entre nuestrasvaritas, ¿no es así? —continuó estaba aterrado y se defendió:—¡Me torturó! ¡No lo olvides! ¡Me hizo la maldición cruciatus!... ¡No tuve más remedio que decirlelo que sabía y sospechaba!

no lo estoy culpando_ dijo Harry_ Ollivander ya es un hombre mayor y no es que haya dicho que va a luchar esta guerra.

es cierto_ dijo Rufus_ creo que Ollivander es neutral, ciertamente no apoya a ya saben quien, pero tampoco creo que vaya a luchar.

—Lo comprendo —repuso Harry—. Pero dígame, ¿le habló a Quien-usted-sabe de los núcleoscentrales gemelos? ¿Le dijo que bastaba con que tomara prestada la varita de otro mago?Ollivander estaba horrorizado, petrificado, por la cantidad de información que manejaba Harry.

cualquiera lo estaría_ dijo Charlie_ se supone que esas conversaciones fueron entre ellos dos_ varios le dieron la razón.

Asintió con la cabeza lentamente.—Pero no dio resultado —prosiguió el muchacho—. Mi varita volvió a vencer a la suya, que eraprestada. ¿Sabe usted por qué?Ollivander negó con la cabeza con la misma lentitud con que había asentido, y dijo:—Nunca... había oído nada parecido. Esa noche tu varita hizo algo absolutamente excepcional. Laconexión de los núcleos centrales gemelos es increíblemente inusual; sin embargo, no entiendo por qué tuvarita rompió la prestada...—

entonces todavía no sabremos lo que pasó_ preguntó Dudley.

parece que tendremos que esperar un poco mas_ dijo Harry.

Estábamos hablando de la otra varita, señor Ollivander, de esa que cambia de mano mediante unasesinato. Cuando Quien-usted-sabe se dio cuenta de que mi varita había hecho algo raro, regresó parapreguntarle sobre esa otra varita, ¿no es cierto?—¿Cómo lo sabes? —Harry no contestó—. Sí, me lo preguntó —susurró Ollivander—. Queríasaberlo todo sobre la varita conocida como Vara Letal, Varita del Destino o Varita de Saú miró de soslayo a Hermione, que escuchaba atónita.—El Señor Tenebroso —continuó Ollivander con una voz queda que denotaba pánico— siempre semostró satisfecho con la varita que le hice (de tejo y pluma de fénix, treinta y cuatro centímetros ymedio), hasta que descubrió la conexión de los núcleos centrales gemelos.

la varita de Tom es bastante fuerte_ dijo Albus_ siempre estuvo muy orgulloso de ella.

pero ahora quiere destrozar la mía y una vez que lo haga no creo que quiera recuperar su primera varita, seguro se quedara con la que es mas poderosa_ dijo Harry.

si será invencible_ suspiraron varios.

no necesariamente_ dijo Albus ganándose varias miradas desconcertadas.

Ahora busca otra varita máspoderosa, la única capaz de vencer a la tuya.—Pero pronto sabrá, si no lo sabe ya, que la mía se ha roto y no puede repararse —dijo Harry.

pero como podría descubrirlo_ preguntó Ginny_ esperemos que estés equivocado.

no creo estarlo_ dijo Harry.

—¡No! —terció Hermione, asustada—. Eso no puede saberlo, Harry. ¿Cómo va a...?—Con el Priori Incantatem —dijo Harry—. Nos dejamos tu varita y la varita de endrino en casa delos Malfoy, Hermione. Si las examinan debidamente y les hacen recrear los últimos hechizos que hanrealizado, comprobarán que la tuya rompió la mía, verán que intentaste repararla y no lo conseguiste, ycomprenderán que desde entonces he estado utilizando la varita de poco color que Hermione había recuperado desde su llegada volvió a desaparecerle del le echó a Harry una mirada de reproche y comentó:

no quise sonar acusador, Hermione_ dijo Harry_ solo te explico las cosas.

lo sé_ dijo Hermione.

creo que tal vez debieron ir solos y dejarla descansar_ dijo Fred.

no vayas por ahí Fred_ dijo Hermione.

creo que tiene razón_ dijo Ron_ puede que estés demasiado débil para esa conversación.

vamos a entrar en Gringotts, será mejor que vaya agarrando fuerzas_ dijo Hermione.

—Bueno, no nos preocupemos por eso ahora...—El Señor Tenebroso ya no busca la Varita de Saúco sólo para destruirte, Potter —intervinoOllivander—. Está decidido a poseerla porque cree que lo convertirá en verdaderamente invulnerable.—¿Y usted cree que si la poseyera sería invulnerable?—Mira, el propietario de la Varita de Saúco sabe que se expone a ser atacado —dijo Ollivander—,pero he de admitir que la idea del Señor Tenebroso en posesión de la Vara Letal es... formidable.

pero Tom confía en que no será atacado_ dijo Albus_ una vez que se haya desecho de Harry, sabe que nadie le hará frente.

pero se equivoca_ dijo Harry_ aun habrá magos que luchen.

por supuesto que si_ dijo Rufus_ pero sin ti, la esperanza de la gente disminuirá drásticamente y eso es muy peligroso.

De pronto Harry recordó que el día que había conocido a Ollivander no supo qué pensar de é ahora, después de que Voldemort lo hubiera secuestrado y torturado, la idea de un mago tenebrosoen posesión de esa varita parecía cautivarlo tanto como lo horrorizaba.—Entonces, ¿cree usted... que esa varita existe en realidad, señor Ollivander? —preguntó Hermione.—Sí, desde luego. Y es perfectamente posible seguirle la pista a través de la historia.

supongo que de él no vas a dudar_ dijo Luna.

tal vez aquí termino de convencerme de que existen_ aceptó Hermione.

Hay lagunas,por descontado, largos períodos en que se la pierde de vista, ya sea porque se extravió o porque estuvoescondida; pero siempre reaparece. Además, posee ciertas características que los versados en el arte delas varitas sabemos reconocer. Existen referencias escritas, algunas crípticas, que otros fabricantes devaritas y yo nos hemos encargado de estudiar, y te aseguro que tienen el sello de la autenticidad.—De modo que usted... ¿usted no opina que se trata de un cuento de hadas, o un mito? —insistióHermione, aún con esperanza.

Mione_ dijo Fred con dulzura.

creo que ya no se trata de si lo creo o no_ dijo Hermione_ no quiero que exista, eso aumenta el peligro en el que todos estamos.

eso si_ dijo Fred_ pero seguir negándolo no va a ayudar.

—No, nada de eso —respondió Ollivander—. Lo que ignoro es si para pasar de un propietario a otrotiene que producirse a la fuerza un asesinato. Su historia es sangrienta, pero eso podría deberse a que esun objeto muy atractivo y, por consiguiente, despierta grandes pasiones en los magos. Es inmensamentepoderosa, peligrosa en según qué manos y un objeto que ejerce una increíble fascinación sobre todos losque nos dedicamos al estudio del poder de esos instrumentos.

todo objeto de tal calibre, despertaría grandes pasiones_ dijo Kingsley.

pero estoy de acuerdo con el director_ dijo Flitwick- no creo que sea necesario matar al propietario para tener su lealtad.

—Señor Ollivander —intervino Harry—, usted le dijo a Quien-usted-sabe que Gregorovitch tenía laVarita de Saúco, ¿verdad?Ollivander palideció hasta adquirir aspecto de fantasma y balbuceó:—Pero ¿cómo...? ¿Cómo sabes tú...?—Eso no importa. —Le dolía tanto la cicatriz que cerró los ojos y, durante escasos segundos, vio lacalle principal de Hogsmeade, todavía oscura, porque estaba mucho más al norte—.

ya no esta en la escuela_ preguntó Minerva.

es posible que recién este llegando_ dijo Harry, luciendo pensativo, si Voldemort ya hubiera conseguido lo que sea que quisiera lo sabría.

¿Le dijo a Quienusted-sabe que Gregorovitch tenía la varita?—Eso era un rumor —susurró Ollivander—, un rumor que circulaba muchos años antes de que tú nacieras. Creo que lo difundió el propio Gregorovitch. Imagínate lo conveniente que sería para el negocio de un fabricante de varitas que se sospechara que estaba estudiando y duplicando las cualidades de la Varita de Saúco.—Sí, ya lo imagino —dijo Harry,

seria conveniente, pero no muy inteligente andar diciendo ese tipo de cosas_ dijo Terry.

especialmente cuando hay algo de verdad en ese rumor_ dijo Harry pensativo.

y se levantó—. Una última pregunta, señor Ollivander, y lo dejaremos descansar. ¿Qué sabe usted de las Reliquias de la Muerte?—Las... ¿qué? —preguntó el fabricante de varitas, perplejo.—Las Reliquias de la Muerte.—Me temo que no sé de qué me hablas. ¿Tienen algo que ver con las varitas? Harry le escrutó el demacrado rostro y decidió que no fingía. No sabía nada de las reliquias.

pero acaban de habar de la una de ella_ dijo Theo.

es una varita, como fabricante Ollivander pudo haber escuchado de ella y luego investigarla, sin saber necesariamente que es una de las reliquias de la muerte_ dijo Albus.

—Gracias —dijo—. Muchas gracias. Ahora lo dejamos descansar. Ollivander parecía afligido.—¡Me estaba torturando! —farfulló—. Me hizo la maldición cruciatus, no tienes idea de...—Sí la tengo —replicó Harry—. Claro que la tengo. Ahora descanse, por favor. Gracias por contarme todo esto.

debe sentirse muy mal por haber hablado_ dijo Harry_ pero en ningún momento lo he culpado.

pero estas tan serio que pondrías nervioso a cualquiera_ dio Ron.

Harry bajó la escalera seguido de Ron y Hermione. Bill, Fleur, Luna y Dean estaban sentados alrededor de la mesa de la cocina, cada uno con su taza de té. Al verlo en el umbral, todos alzaron la vista, pero él se limitó a saludarlos con una cabezada y precedió a sus dos amigos hasta el jardín. Una vez fuera, se dirigió hacia el túmulo de tierra rojiza que cubría el cadáver de Dobby. La cabeza no paraba de dolerle y tenía que hacer un esfuerzo tremendo para ahuyentar las visiones que intentaban penetrar en su mente, pero debía aguantar un poco más. Pronto se rendiría, porque necesitaba saber si su teoría era correcta.

ese es mi cachorro_ dijo Sirius_ vas a verlo cuando tu decidas, no cuando èl no pueda controlar sus emociones u otras razones.

empiezo a apreciar la oclumancia_ murmuró Harry, a pesar del dolor de cabeza, no podía negar que era satisfactorio tener un poco de control sobre eso.

De modo que haría un breve esfuerzo más para explicárselo todo a Ron y Hermione.—Hace mucho tiempo, Gregorovitch tenía la Varita de Saúco —les explicó—. Y yo vi cómo lo buscaba Quien-vosotros-sabéis. Cuando lo encontró, se enteró de que ya no la tenía porque Grindelwald se la había robado. No sé cómo el ladrón averiguó que estaba en poder de Gregorovitch, pero si éste fue lo bastante estúpido para difundir el rumor, no creo que le resultara difícil...

pues no_ dijo Ginny.

fue bastante tonto_ dijo Albus_ pero la verdad es que la varita tentaría a cualquiera a presumir.

eso la hace aun mas peligrosa_ dijo Rufus.

—Voldemort estaba ante la verja de Hogwarts; Harry lo veía allí quieto, y también veía el farol oscilando en el crepúsculo, cada vez más cerca—. Así pues, Grindelwald utilizó la Varita de Saúco para hacerse poderoso. Y cuando se halló en la cima del poder, Dumbledore comprendió que él era el único capaz de detenerlo, de modo que se batió en duelo con Grindelwald, lo venció y le quitó la Varita de Saúco.

eso hizo que todos voltearan a ver la director con los ojos muy abiertos, unos asustados, otros fascinados.

usted tiene la varita_ preguntó Harry muy lento como si no pudiera creerlo.

en efecto_ asintió Albus, sacando su varita y mostrándosela a los estudiantes_ esta es la famosa varita de sauco.

todo este tiempo debatiendo y nuestro director la tenia_ dijo Luna, queriéndose acercar y tomarla, siempre había querido ver una de las reliquias.

como es que nadie lo supo_ preguntó Sirius.

fui lo suficientemente sensato para no presumirla_ dijo Albus.

y nadie podría desarmarlo_ dijo Harry, lo que paso en la torre fue porque el director estaba débil_ creo que con nadie estaría mas segura esa varita que con usted_ todo asintieron.

gracias por la confianza_ dijo Albus.

espero que cuides aun mejor la varita ahora_ dijo Moody, demasiada gente sabia la verdad ahora.

—¿Que Dumbledore tenía la Varita de Saúco? —se extrañó Ron—. Pero entonces... ¿dónde está ahora?—En Hogwarts —contestó Harry luchando para permanecer con ellos en el jardín, al borde del acantilado.

por eso Voldemort esta ahí_ dijo Moody_ va a tomar la varita.

creo que ya lo hizo_ dijo Harry.

entonces ya es invencible_ dijo Romilda.

no_ dijo Albus_ hay algo que Tom no entiende, pero estoy seguro que Harry lo descubrirá_ informó, Harry frunció el ceño pensativo.

—¡Pues vamos para allá! —saltó Ron—. ¡Vamos a buscarla antes de que lo haga él, Harry!—Es demasiado tarde. —Harry no aguantaba más, pero se agarró la cabeza con ambas manos para intentar soportarlo—. Él sabe dónde está. Ya se encuentra allí.—¡Harry! —se enfadó Ron—. ¿Desde cuándo lo sabes? ¿Por qué hemos perdido tanto tiempo? ¿Por qué hablaste primero con Griphook? Podríamos haber ido... Todavía podríamos ir...—No —dijo Harry, y se arrodilló en la hierba—. Hermione tiene razón: Dumbledore no quería que yo tuviera esa varita, no quería que la consiguiera. Quería que encontrara los Horrocruxes.

así es_ dijo Albus.

pero con esa varita, Harry podría vencer a quien tu sabes_ dijo Millicent.

de nada servirá eso si no acaba con los horrocruxes_ dijo Hermione si nos metíamos a Hogwarts, podríamos haber sido descubiertos o quedar atrapados ahí.

y nuestra misión se arruinaría_ asintió Harry_ tome la decisión correcta_ ir por la varita arriesgaría demasiado la misión.

lo hiciste_ estuvo de acuerdo, Albus.

—¡Pero si es la varita invencible, Harry! —protestó Ron.—No, yo no tengo que... Yo debo conseguir los Horrocruxes...De pronto todo se volvió frío y oscuro; el sol apenas se veía en el horizonte mientras él se deslizaba al lado de Snape por los jardines, en dirección al lago.—Me reuniré contigo en el castillo dentro de poco —dijo con su aguda e inexpresiva voz—. Ahora vete. Snape asintió y echó a andar de nuevo por el sendero, la capa negra ondeándole detrás. Harry caminó despacio esperando a que la figura de Snape se perdiera de vista. No convenía que el profesor, ni nadie, viera adónde iba.

parece que Voldemort será lo suficientemente sensato para no presumir_ dijo Moody.

por el momento_ dijo Harry_ a Tom le gusta demasiado presumir su poder y con esa varita no lo imagino manteniéndolo en silencio mucho tiempo.

creo que tienes razón_ dijo Albus.

Por fortuna no había luces en las ventanas del castillo, aunque bien pensado él podía ocultarse... Al cabo de un segundo se había hecho un encantamiento desilusionador que lo volvió invisible incluso a sus propios ojos.

hay Tom_ dijo Albus agitando la cabeza.

Continuó caminando alrededor del borde del lago, contemplando el contorno de su amado castillo, su primer reino, el territorio sobre el cual tenía un derecho indiscutible...Y junto al lago, reflejada en las oscuras aguas, se hallaba la tumba de mármol blanco, una innecesaria mancha en el familiar paisaje. Sintió otra vez aquel arrebato de euforia controlada, aquel embriagador afán de destrucción, y levantó la vieja varita de tejo... ¡Qué adecuado que ésa fuera su última gran actuación! La tumba se rajó de arriba abajo;

Todos pudieron escuchar a Hagrid rechinado los dientes ante eso, mientras el resto de los presentes parecían sumamente ofendidos de que estuviera profanando la tumba de su director, pero Albus parecía imperturbable ante lo que se leía.

la figura amortajada era tan alta y delgada como lo había sido en vida. Voldemort levantó de nuevo la varita. Entonces se desprendió la mortaja. La cara estaba traslúcida, pálida, demacrada, y sin embargo casi perfectamente conservada. Le habían dejado puestas las gafas en la torcida nariz, y eso le inspiró irrisión y desdén.

porque_ preguntó Oliver.

quien sabe_ dijo Lee, encogiéndose de hombros.

Dumbledore tenía las manos entrelazadas sobre el pecho, y... allí estaba la varita, entre sus manos, enterrada con él. ¿Qué se había creído aquel viejo idiota? ¿Que el mármol o la muerte protegerían la varita? ¿Tal vez que al Señor Tenebroso le daría miedo violar su tumba?

no es eso, Tom_ dijo Albus, sabiendo que esto había sido parte de su plan, se había asegurado de que Voldemort no pudiera ser dueño de la varita.

La mano con aspecto de araña descendió en picado y arrancó la varita de la presa de Dumbledore, y al hacerlo una lluvia de chispas salió de su punta, centelleando sobre el cadáver de su último propietario, lista para servir, por fin, a un nuevo amor

eso es lo que cree_ pensado Albus.

es el final del capitulo_ dijo Augusta cerrando el libro .