Harry Potter le pertenece a
JK ROWLING.
Hola, espero que les guste el capitulo, no iba a salir hoy, pero es bastante corto, pero sigue en pie que esta semana no habrá actualizaciones.
Por favor voten y comenten que les pareció.
quien quiere leer ahora_ preguntó el director.
lo haré_ dijo Remus, recibiendo el libro.
El Refugio_ leyó.
La casita de Bill y Fleur, de paredes encaladas y cubiertas de conchas incrustadas, se alzaba aislada en lo alto de un acantilado que daba al mar; era un lugar precioso pero solitario.
perfecto para una pareja recién casada_ dijo Tonks.
estoy de acuerdo_ asintió Fleur con una sonrisa.
En cualquier sitio de la pequeña casa o del jardín que estuviera, Harry oía el constante flujo y reflujo de la marea, semejante al respirar de una criatura enorme y apaciblemente dormida. Durante los días siguientes, en vez de quedarse en la abarrotada vivienda, siempre se inventaba alguna excusa para alejarse y se iba en busca de la magnífica vista del cielo despejado, del ancho mar desierto que se divisaba desde el acantilado, y de la caricia del viento frío y salado en la cara. La trascendencia de su determinación de no competir con Voldemort para quedarse con la varita todavía lo asustaba.
porque_ preguntó Daphne frunciendo el ceño.
yo creo que estas haciendo lo correcto_ dijo Hermione, aunque parecía entender porque Harry tenia dudas igual que Ron.
No recordaba ninguna ocasión en que hubiera decidido no actuar,
ni me lo recuerdes_ dijo Sirius_ tantas veces que podrías haberte mantenido al margen_ suspiró.
no finjas que no estas orgulloso por eso_ dijo Harry.
de modo que lo asaltaban innumerables dudas, unas dudas que Ron no dejaba de expresar siempre que estaban juntos.
pues gracias_ bufó Harry.
es la varita mas poderosa del mundo_ dijo Ron.
—¿Y si Dumbledore quería que averiguáramos el significado del símbolo a tiempo para hacernos con la varita? ¿Y si descifrar ese símbolo te convertía en merecedor de conseguir las reliquias?
no se trata de eso, estoy seguro_ dijo Albus_ además Harry no habría podido conseguir la varita antes que Voldemort.
que confianza_ dijeron Harry y Ron con sequedad.
no es eso_ dijo Albus.
Si de verdad es la Varita de Saúco, Harry, ¿cómo demonios vamos a acabar con Quien-tú-sabes?
esa es una buena pregunta_ dijo Astoria.
una vez que se hayan destruido todos los horrocruxes podrán con él_ dijo Albus.
Harry no tenía respuestas, y, además, había momentos en que se preguntaba si había sido una absoluta locura no haber intentado impedir que Voldemort profanara la tumba.
cachorro, se que es difícil, peor tienes que entender que hay cosas que simplemente tendrás que dejar que pasen_ dijo Sirius_ no hay manera en que pudieras defender la tumba sin arriesgarlo todo_ Harry asintió muy despacio.
Ni siquiera era capaz de explicar de forma satisfactoria por qué había decidido no hacerlo, y cada vez que trataba de reconstruir los argumentos internos que lo habían llevado a esa conclusión, éstos le parecían menos convincentes.
lo estas pensando demasiado_ dijo Kingsley_ y en caso de que estés mal, ya no puedes hacer nada, solo seguir adelante.
lo sé_ suspiró Harry.
Lo raro era que el apoyo de Hermione le hacía sentirse tan confuso como cuando Ron le planteaba sus dudas.
porque_ preguntó Fred_ Hermione siempre quiso que siguieras con los horrocruxes.
seguro ya se explica_ dijo Harry.
Por su parte, Hermione, a quien ya no le quedaba más remedio que aceptar que la Varita de Saúco existía,
debió ser difícil_ murmuró Fred.
mucho_ asintió Hermione con un puchero, Fred sonrió y le dio un rápido beso en la nariz.
afirmaba que ésta era un objeto maldito, y que el método utilizado por Voldemort para obtenerla había sido tan repugnante que ellos no podían ni planteárselo.
completamente de acuerdo_ asintió Hermione_ se que ayudaría mucho, Harry, pero esa varita esta maldita, todos sus dueños ha sido asesinados y...
lo sé_ dijo Harry_ entiendo tu postura, peor no me puedes negar que nos serviría de mucho_ Hermione asintió.
bueno, esperemos que ya saben quien termine con el mismo destino que todos los amos anteriores_ dijo Ron.
—Tú jamás habrías podido hacer eso, Harry —decía una y otra vez—. Tú jamás habrías profanado la tumba de Dumbledore.
a eso me refería_ asintió Albus_ no hay forma en que tu pudieras hacer lo que se necesitaba para tomarla_ Harry asintió.
Pero pensar en el cadáver de Dumbledore asustaba a Harry mucho menos que la posibilidad de que hubiera entendido mal las intenciones del anciano profesor en vida. Era como si aún se moviera a tientas en la oscuridad; había elegido un camino, sí, pero seguía mirando atrás, preguntándose si habría malinterpretado las señales y si no debería haber hecho lo contrario.
a mi me parece que hiciste lo correcto_ dijo Albus_ y estoy orgulloso de que tengas la fuerza suficiente para resistirte a buscar la varita.
De vez en cuando volvía a enfurecerse con Dumbledore, y su rabia era tan potente como las olas que rompían contra el acantilado bajo la casita, una ira que el profesor no le había explicado antes de morir. —Pero ¿seguro que está muerto? —preguntó Ron cuando ya llevaban tres días en El Refugio.
si, muchachos_ dijo Albus_ ya no estoy con ustedes.
pero lo vi en el espejo_ dijo Harry.
es imposible que sea yo_ dijo Albus_ sin embargo, creo que se quien puede ser_ añadió luciendo pensativo.
Harry estaba absorto mirando por encima del muro que separaba el jardín del acantilado cuando se presentaron Ron y Hermione; él habría preferido que no lo hubieran encontrado, porque no quería participar en su discusión.
parece que ya volvieron a la normalidad_ dijo George, agitando la cabeza.
ya era hora_ dijo Molly.
—Sí, Ron, claro que está muerto —dijo la chica—. ¡No volvamos a empezar, por favor! —Bien, pero observa los hechos, Hermione —dijo Ron, aunque era como si hablara con Harry, que seguía contemplando el horizonte—: la cierva plateada,
no es el patronus del director_ dijo Hermione.
la espada, el ojo que Harry vio en el espejo… —Harry ya ha admitido que lo del ojo pudo imaginárselo. ¿No es así, Harry? —Sí, así es —confirmó el chico sin mirarla. —Pero no crees que te lo imaginaras, ¿verdad? —preguntó Ron. —No, no lo creo.
Se que vi el ojo_ dijo Harry.
pero no es de Dumbledore_ dijo Ginny.
lo sé_ dijo Harry_ pero se parecía mucho.
podría ser cualquiera y tu desesperación te hizo pensar que era el del director_ dijo Theo.
eso podría ser_ admitió Harry.
—¡Pues ya está! —se apresuró a decir Ron antes de que Hermione replicara—.
no se suponía que Ron estaba usado la táctica de darle la razón a Hermione_ preguntó Collin.
creo que ofrecerse a tomar su lugar con Bellatrix, le consiguió el perdón_ dijo Demelza, varios asintieron.
Si no era Dumbledore, explícame cómo supo Dobby que estábamos en el sótano, Hermione.
es una buena pregunta_ dijo Ginny.
que solo podremos responder leyendo_ dijo Hermione, Ron asintió.
—No puedo explicarlo, pero ¿puedes explicar tú cómo nos lo envió Dumbledore si yace en una tumba en los jardines de Hogwarts? —¡No lo sé! ¡Quizá lo hizo su fantasma! —
imposible_ dijo Albus, sabiendo que el ya estaba disfrutando de la aventura que seguía.
Dumbledore no habría vuelto en forma de fantasma —sentenció Harry. Había muy pocas cosas acerca del anciano profesor de las que estaba seguro, pero de eso no tenía ninguna duda—. Habría seguido más allá.
exactamente_ dijo Albus_ me gustaría decir que estoy ahí ayudándote, pero no es así_ Harry asintió.
—¿Qué quieres decir con que habría seguido más allá? —preguntó Ron, pero, antes de que Harry contestara, una voz dijo a sus espaldas: —¿Hagy? Fleur, a quien la brisa hacía ondear la larga y plateada cabellera, había salido de la casa y se acercó a ellos. —Hagy, Guiphook quiegue hablag contigo. Está en el dogmitoguio pequeño. Dice que no quiegue que os oiga nadie.
ya era hora_ dijeron varios.
ahora que la espera no haya sido para nada_ dijo Luna.
estoy seguro que va a aceptar_ dijo Blaise.
A Fleur no le hacía ninguna gracia que el duende la enviara a transmitir mensajes, y parecía enojada cuando volvió dentro.
por supuesto_ murmuró Fleur.
ya falta poco para que se vaya_ dijo Bill.
Griphook los estaba esperando, como había dicho Fleur, en el más pequeño de los tres dormitorios, donde dormían Hermione y Luna. Había corrido las cortinas de algodón rojo y el sol que se filtraba por ellas daba a la habitación un intenso resplandor rojizo que desentonaba con la sosegada y delicada atmósfera del resto de la casa. —He tomado una decisión, Harry Potter —anunció el duende, sentado con las piernas cruzadas en una butaca baja mientras tamborileaba en los brazos con sus largos y flacos dedos—. Aunque los duendes de Gringotts lo considerarán una traición abyecta, he decidido ayudaros… —¡Estupendo! —saltó Harry, aliviado—.
Harry_ dijeron las serpientes.
que_ preguntó Harry.
nunca debes mostrarte aliviado hasta conocer lo que te va a pedir_ dijo Tracy_ en muchos casos, al ver como lo necesitas, puede hacer que te den un precio mas alto del que pretendían originalmente.
además acabas de revelar que no te negaras a nada que te pida_ dijo Theo.
ya déjenlo_ dijo Daphne_ yo le enseñare a enmascarar sus emociones_ aseguró, Harry le sonrió sin estar muy seguro de si eso era algo bueno.
Gracias, Griphook, estamos muy… —… pero a cambio de una recompensa —añadió el duende. Harry titubeó, desprevenido.
en serio Potter_ preguntó Draco.
—¿Cuánto quieres? Tengo oro. —No es oro lo que deseo; yo también tengo oro. —Los ojos le echaban chispas—. Quiero la espada; la espada de Godric Gryffindor.
todos los leones parecían disgustados ante esa petición.
que_ preguntó Harry.
de ninguna manera_ dijo Ron.
me temo que no podrán negarse_ dijo Bill, el trio frunció el ceño y siguió escuchando la lectura.
El ánimo de Harry cayó en picado. —Eso no puedo dártelo —replicó—. Lo siento mucho. —Entonces tendremos dificultades —dijo el duende sin alterarse. —Te daremos otra cosa —intervino Ron, impaciente—. Seguro que los Lestrange poseen muchos objetos de valor; podrás escoger lo que quieras cuando entremos en la cámara.
no puede ser_ gimió Bill_ ahora lo has ofendido.
como_ preguntó Ron.
ofreciste a tomar a darle algo robado_ dijo Bill.
Pero Ron se había equivocado, y Griphook enrojeció de ira. —¡Yo no soy un vulgar ladrón, chico! ¡No intento hacerme con tesoros sobre los que no tengo ningún derecho!
y que derecho tiene sobre la espada_ preguntó Dean.
pues esta haciendo un trato o no_ preguntó Parvati.
un trato muy costoso_ dijo Harry_ podría darle cualquier cosa, porque la espada.
estoy seguro que ya se explica_ dijo Bill.
—Pero esa espada es nuestra… —No, no lo es —lo contradijo el duende. —Nosotros somos miembros de la casa de Gryffindor, y la espada pertenecía a Godric Gryffindor…
exactamente_ dijo Lavender.
la espada solo les pertenece a los Gryffindor_ dijo Seamus_ estoy seguro que eso quería el fundador.
—Y antes de pertenecer a Gryffindor, ¿de quién era? —replicó el duende al mismo tiempo que se enderezaba. —De nadie —respondió Ron—. La hicieron para él, ¿no? —¡No, no es cierto! —gritó el duende, enfurecido, apuntando a Ron con un dedo—.
si así fue_ dijeron los Gryffindor, ofendidos, ese duende estaba sugiriendo que la espada había sido robada.
¡Otra vez la arrogancia de los magos! ¡Esa espada era de Ragnuk I, y Godric Gryffindor se la quitó! ¡Es un tesoro perdido, una obra maestra de la artesanía de los duendes, y nos pertenece!
que_ gritaron todos.
imposible_ dijo Oliver.
Godric no era ningún ladrón_ dijo Alicia_ no puede haberlo sido.
por supuesto que no_ dijeron todos los leones mayores, los mas pequeños miraban a los maestros como suplicando que desmintieran al duende.
¡La espada es el precio de mis servicios, lo tomáis o lo dejáis! —Y les lanzó una mirada desafiante. Harry miró a sus dos amigos y dijo: —Tenemos que discutirlo, Griphook, si no te importa. ¿Nos concedes unos minutos? El duende asintió con la cabeza, pero se lo veía irritado.
encima de todo, se enoja_ dijo Katie_ este duende no me cae nada bien.
ni a mi_ dijeron varios.
Bajaron al vacío salón y Harry, muy preocupado, se acercó a la chimenea intentando tomar una decisión. Ron, detrás de él, sentenció: —Se está burlando de nosotros; no podemos permitir que se quede esa espada.
claro que no, la necesitan para destruir los horrocruxes_ dijo Angelina.
y aunque no la necesitaran, es suya_ dijo Lee.
es de todos nosotros_ dijo Harry_ y de cualquier Gryffindor futuro.
en efecto_ dijo Minerva.
—Hermione, ¿es verdad que Gryffindor robó la espada? —preguntó Harry.
como puedes preguntar eso_ preguntó Cormac_ ese duende te esta mintiendo.
si y no_ dijo Bill.
—No lo sé —contestó ella, desorientada—. Muchas veces, la Historia de la Magia trata muy por encima lo que los magos han hecho a otras razas mágicas, pero, que yo sepa, no hay ningún texto que afirme que Gryffindor la robó.
es que no lo hizo_ dijo George.
lo que sucede es que los duendes no ven la propiedad de la misma manera que nosotros_ dijo Bill_ ellos creen que las cosas que fabrican...
por las que nos cobran muy caro_ intervino Fleur, Bill le dio un asentimiento.
creen que les pertenecen_ continuó Bill_ y cuando un mago lo compra es en realidad un alquiler y por lo tanto deben volver al fabricante cuando el mago muere.
que tontería_ dijo Hanna.
estoy de acuerdo_ dijo Bill_ pero para los duendes es un terrible insulto que pasemos lo que ellos hacen de un mago a otro.
y ahora quiere la espada bajo el concepto de que les pertenece a la raza fabricante_ dijo Harry.
así es_ asintió Bill.
pero Godric no robo nada_ dijo un león de primer año.
no robo nada_ aseguró Bill.
—Debe de ser uno de esos cuentos de duendes sobre cómo los magos siempre intentan meterles goles —opinó Ron—. Supongo que podemos considerarnos afortunados de que no nos haya pedido una varita.
pues si_ dijo Susan.
la cosa ahora es como saldrán de esto_ dijo Millicent.
—Los duendes tienen buenos motivos para despreciar a los magos, Ron —dijo Hermione—. En el pasado los han tratado muy mal. —Pero ellos tampoco son precisamente unos conejitos suaves y sedosos, ¿verdad? —replicó Ron—. Han matado a muchos magos y también han jugado sucio.
Ron tiene razón_ dijo Fred_ no me vas a salir con que estas de parte del duende_ pidió.
claro que no_ dijo Hermione_ solo trato de no causar mas conflicto.
—De acuerdo, pero discutir con Griphook sobre cuál de las dos razas juega más sucio y con mayor violencia no va a convencerlo de que nos ayude, ¿no crees?
tienes razón_ dijo Amelia_ discutir sobre eso, solo los perjudicaría a ustedes.
Guardaron silencio mientras cavilaban alguna manera de solucionar el problema. Cuando Harry miró por la ventana la tumba de Dobby, vio que Luna estaba poniendo siemprevivas azules en un tarro de mermelada junto a la lápida.
eres muy dulce Luna_ dijo Harry, sonriéndole.
se verán lindas ahí_ dijo Luna.
—Vale —soltó Ron, y Harry lo miró—. A ver qué os parece esto: le decimos que necesitamos la espada sólo para entrar en la cámara, y después que se la quede. Allí dentro hay una falsificación, ¿no? Pues damos el cambiazo y le entregamos la copia.
eso jamás funcionará_ dijo Charlie_ se daría cuenta de inmediato.
—Pero Ron, ¿no ves que él sabrá distinguirlas mejor que nosotros? —protestó Hermione—. ¡Él fue quien detectó que las habían cambiado! —Ya, pero podríamos largarnos antes de que se diera cuenta…
estas loco_ preguntó Bill_ estafar a un duende es lo pero que podrían hacer_ advirtió.
pues no veo que otra cosa podríamos hacer_ dijo Ron.
—Ron se echó a temblar ante la mirada que le lanzó Hermione. —O sea que le pedimos ayuda y luego lo traicionamos, ¿no? Eso es una canallada —explotó ella—. ¿Y después dices que no entiendes por qué a los duendes no les gustan los magos? Al chico se le pusieron las orejas coloradas.
es cierto_ dijo Percy_ pero el duende también es un canalla.
no es un competencia para ver quien es mas canalla_ dijo Viktor.
que bueno, porque el duende ganaría_ dijo Lee.
—¡Está bien, está bien! ¡Es lo único que se me ocurre! ¿Qué solución propones tú? —Tenemos que ofrecerle otra cosa, algo que tenga un valor equiparable. —¡Ah, genial! Voy a buscar otra de nuestras antiguas espadas fabricadas por duendes y tú se la envuelves para regalo.
eso tampoco funcionara_ dijo Flitwick_ el quiere la espada, nada mas servirá.
supongo que no tenemos opcion_ suspiró Harry.
mira el lado bueno, es la espada de Gryffindor_ dijo Cho, Harry frunció el ceño_ aparecerá cuando un verdadero Gryffindor la necesite...
los duendes no la tendrán mucho tiempo_ dijeron los leones, empezando a sonreír, seguros de que la espada volvería a ellos cuando la necesitaran.
Volvieron a guardar silencio. Harry estaba convencido de que el duende no aceptaría otra cosa que no fuera aquella espada, aunque encontraran algo igual de valioso que ofrecerle. Sin embargo, era la única e indispensable arma de que disponían contra los Horrocruxes.
así es_ dijo Pansy_ sin ella no podrán destruirlos.
pero de nada es sirve la espada si no logran sacar el de la bóveda de Bellatrix_ dijo Narcissa.
Cerró los ojos un momento y se quedó escuchando el sonido del mar. La posibilidad de que Gryffindor hubiera robado la espada no le gustaba; él siempre se había sentido orgulloso de pertenecer a esa casa; el mago fundador había sido el defensor de los hijos de muggles y quien se había opuesto a los fanáticos de la sangre limpia de la casa de Slytherin…
era un buen hombre_ dijo Neville_ al menos según lo que sabemos de él.
lo importante es que ya sabemos que Griphook ha adaptado las cosas según su mentalidad_ dijo Harry.
—Es posible que Griphook nos esté mintiendo —dijo por fin, abriendo los ojos—. Tal vez Gryffindor no robó esa espada. ¿Cómo sabemos que la versión de la historia que tienen los duendes es la correcta? —¿Qué importa eso? —repuso Hermione. —Para mí es importante, se trata de algo personal —dijo Harry
te comprendo_ dijo Neville.
aunque yo estoy de acuerdo con Hermione_ dijo Adrián_ en ese momento no importa, no es que les vaya a servir saber la verdad en ese momento.
y respiró hondo—. Le diremos que podrá quedarse la espada después de ayudarnos a entrar en la cámara, pero evitaremos decirle exactamente cuándo se la daremos. Ron esbozó una lenta sonrisa; Hermione, en cambio, pareció alarmada y protestó: —Harry, no podemos… —Se la quedará cuando la hayamos utilizado para destruir todos los Horrocruxes. Me aseguraré de que entonces la recupere; cumpliré mi palabra. —¡Pero podrían pasar años! —objetó Hermione. —Ya lo sé, pero no es necesario que él lo sepa. En realidad, no le diré ninguna mentira.
me parece bien_ dijo Neville_ se la darás cuando ya no la necesites y un día volverá a donde realmente pertenece.
eso no va a salir bien, Harry_ dijo Bill.
Harry la miró con una mezcla de rebeldía y vergüenza al recordar las palabras grabadas en la entrada de Nurmengard: «Por el bien de todos.» Pero apartó esa idea porque ¿qué alternativa tenían?
ninguna_ dijo Sirius.
todo va a estar bien_ dijo Amelia.
van a estafar a los duendes_ susurró Sirius_ como si robar Gringotts no fuera lo suficientemente riesgoso.
—No me gusta —dijo Hermione. —A mí tampoco me gusta mucho —admitió Harry. —Pues yo creo que es una idea genial —afirmó Ron, y se puso en pie—. Vamos a proponérselo. Volvieron al dormitorio pequeño y Harry planteó al duende la oferta en los términos acordados, sin determinar el momento de la entrega de la espada. Mientras él hablaba, Hermione miraba al suelo con el entrecejo fruncido, y Harry se molestó, porque temió que esa actitud los delatara. Sin embargo, Griphook sólo le prestaba atención a él.
por supuesto que si_ dijo Kingsley.
además probablemente pensara que Hermione esta molesta por perder la espada_ dijo Remus_ lo que solo lo hará disfrutarlo mas.
—¿Me das tu palabra, Harry Potter, de que si te ayudo me entregarás la espada de Gryffindor? —Sí, te la doy. —Entonces démonos la mano —ofreció el duende. Harry le estrechó la mano, aunque se preguntó si los ojos del hombrecillo detectarían algún recelo en los suyos.
de nuevo, solo pensara que no quieres perder la espada_ dijo Tonks.
Griphook lo soltó, dio una palmada y exclamó: —¡Bueno! ¡Manos a la obra! Fue como planear otra vez la entrada en el ministerio.
primero el ministerio, ahora Gringotts, que sigue_ preguntó Sirius.
solo estas celoso de que tu nunca lo hiciste_ dijo Harry.
no haberlo hecho significa que puedo castigarte sin que me reproches_ dijo Sirius, dándose aires de superioridad moral de forma exagerada.
Se pusieron a trabajar en el mismo dormitorio, quedándose en penumbra porque el duende así lo prefería. —La cámara de los Lestrange es una de las más viejas; sólo he entrado en ella una vez —comentó Griphook—, cuando me dijeron que dejara allí la espada falsa. Las familias de magos más antiguas guardan sus tesoros en el nivel más profundo, donde se hallan las cámaras más grandes y mejor protegidas.
es bastante pesado, tener que llegar hasta ellas_ dijo Blaise_ pero mi madre dice que la seguridad lo vale.
lo hace_ dijo Narcissa.
aunque estamos a punto de ver que tan buenas son esas protecciones_ dijo Ernie.
Pasaban horas enteras encerrados en la diminuta habitación, y poco a poco los días iban componiendo semanas. Surgía un problema tras otro que tenían que solventar, y uno de ellos —no precisamente el menos grave— era que se estaban agotando sus reservas de poción multijugos.
eso es problemático_ dijo Moody_ la poción multijugos, resultaría muy útil en este caso.
pero también hay muchos hechizos que podrían servirles_ dijo Rufus.
—Sólo queda poción para uno de nosotros —anunció Hermione inclinando la botella que contenía la espesa y fangosa poción a la luz de la lámpara. —Con eso bastará —dijo Harry mientras examinaba el mapa de los pasillos más profundos que había dibujado Griphook.
solo un trago no se que tanto les serviría_ dijo Justin.
todo depende del plan que vayan a implementar_ dijo Amelia.
Como es lógico, los otros habitantes de El Refugio se percataron de que los tres jóvenes tramaban algo, porque sólo salían del dormitorio a la hora de las comidas. Nadie les hacía preguntas,
por supuesto que no_ dijo Fleur_ estamos ahí para ayudarlos como necesiten, así sea solo dejándolos en paz_ aseguró.
aunque muchas veces, cuando estaban sentados a la mesa, Harry sorprendía a Bill mirándolos a los tres, pensativo y con gesto de preocupación.
debe ser evidente que has hecho un trato con el duende_ dijo Bill.
Cuanto más tiempo pasaban juntos, más se daba cuenta Harry de que el duende no le caía muy bien. Griphook resultó una criatura asombrosamente sanguinaria, se reía imaginando el sufrimiento de otras criaturas inferiores y parecía disfrutar con la posibilidad de que tuvieran que hacer daño a otros magos para llegar hasta la cámara de los Lestrange.
no tiene que agradarte para hacer el trato_ dijo Terry_ lo único que importa es que los lleve hasta la bóveda.
y cuanto antes mejor_ dijo Fleur, ya lo quería fuera de su casa.
Sus dos amigos compartían su desagrado, pero no lo comentaron, porque necesitaban a Griphook. El duende comía con los demás, aunque a regañadientes, pues, incluso después de que se le curaran las piernas, seguía pidiendo que le llevaran la comida a su habitación, como hacían con Ollivander, que todavía estaba débil; hasta que Bill (tras un arrebato de ira de Fleur) subió a decirle que no podían seguir haciéndolo.
no soy la sirvienta de nadie_ dijo Fleur_ y menos en mi casa.
por supuesto que no_ dijo Bill, tranquilizadoramente, esperaba que el duende se fuera pronto antes de que su esposa realmente se enojara y lo echara.
Desde entonces, Griphook comía con ellos alrededor de la abarrotada mesa, aunque se negaba a comer lo mismo que los demás y se empeñaba en alimentarse de carne cruda, raíces y algunas setas.
lo siento, Fleur_ dijo Harry al ver aa al chica apretando los dientes.
no es tu culpa, Harry_ dijo Fleur.
Harry se sentía responsable; al fin y al cabo, era él quien había insistido en que el duende se quedara en El Refugio para poder interrogarlo; él tenía la culpa de que toda la familia Weasley hubiera tenido que esconderse y de que ni Bill, ni Fred, ni George ni el señor Weasley pudieran ir a trabajar.
que no es tu culpa_ dijeron los Weasley.
Harry, mi familia luchaba contra Voldemort y sus seguidores antes de que tu nacieras_ dijo Arthur_ y lucharía incluso si no te conociéramos, tarde o temprano tendriamos que escondernos.
si tu lo dices_ murmuró Harry.
—Lo lamento, Fleur —se disculpó el chico una tempestuosa noche de abril mientras la ayudaba a preparar la cena—. Nunca fue mi intención que tuvieras que soportar tantas molestias. Ella acababa de poner unos cuchillos a trabajar, cortando bistecs para Griphook y Bill, que desde que lo atacara Greyback prefería la carne muy cruda.
Fleur si eso te molesta..._ Bill no pudo continuar.
no digas tonterías William_ dijo Fleur_ si eso es lo que quieres comer, estaré feliz de servírtelo siempre.
Al escuchar las disculpas de Harry, su expresión de fastidio se suavizó. —Hagy, jamás olvidagué que le salvaste la vida a mi hegmana. Eso no era estrictamente cierto, pero el muchacho decidió no recordarle que Gabrielle nunca había corrido peligro.
yo sé eso, Harry_ dijo Fleur_ es la intención lo que importa y nunca voy a olvidar que te quedaste atrás por Gabrielle.
—Además —prosiguió Fleur apuntando con la varita a un cazo de salsa colocado encima de un fogón, que empezó a borbotar de inmediato—, el señog Ollivandeg se magcha esta noche a casa de Muguiel. Eso facilitagá las cosas.
a es una preocupación menos_ dijo Molly_ en casa de Muriel estará bien con nosotros_ añadió.
Así que el duende —añadió frunciendo un poco el entrecejo— puede instalagse abajo, y Gon, Dean y tú podéis ocupag esa habitación. —No nos importa dormir en el salón —aseguró Harry, pues sabía que a Griphook no iba a hacerle ninguna gracia tener que ocupar el sofá (que el duende estuviera contento era fundamental para sus planes)—.
es solo uno, puede instalarse abajo y ustedes que son tres dormir en la habitación mas grande_ dijo Fleur.
te lo agradezco Fleur_ dijo Harry_ pero mientras no tengamos el horrocrux hay que darle lo que quiera.
No te preocupes por nosotros. —Y al ver que Fleur se disponía a protestar, agregó—: Además, Ron, Hermione y yo pronto te dejaremos en paz también; no tendremos que quedarnos mucho tiempo aquí. —¿Qué quiegues decig? —se extrañó ella mientras apuntaba con la varita a una cazuela suspendida en el aire—. ¡No debéis magchagos! ¡Aquí estáis a salvo!
es cierto_ dijo Fleur.
pero tenemos que seguir adelante_ dijo Harry.
por lo menos ya saben donde estamos y pueden ir si vuelven a necesitarnos_ dijo Fleur_ Dean, Luna que Harry no este no quiere decir que se tengan que ir_ añadió, Bill asintió ante esas palabras.
gracias chicos_ dijeron Dean y Luna sonriéndoles.
Al hablar de ese modo, a Harry le recordó mucho a la señora Weasley,
Fleur se estremeció ligeramente, ella no quería que Harry la considerara tan dominante como su suegra.
Fleur solo quiere protegerlos, pero no va a hacer nada para que cambies tus planes_ aseguró Bill.
y se alegró de que en ese momento entraran por la puerta trasera Luna y Dean, con el cabello mojado por la lluvia; venían cargados de maderas que habían recogido en la playa. —… y las orejas muy pequeñas —estaba diciendo Luna—, como las de los hipopótamos, dice mi padre, pero moradas y peludas.
parece que Luna te esta dando una lección sobre criaturas mágicas_ dijo Parvati.
lección que estaré feliz de escuchar_ dijo Dean.
de verdad_ preguntó Luna encantada, Dean, asintió.
Y si quieres llamarlos, tienes que tararear; lo que más les gusta son los valses y la música lenta en general… Dean, que parecía un poco agobiado,
si necesitas que vaya mas lento puedes decirlo_ dijo Luna.
no, así esta bien_ dijo Dean.
hizo un elocuente gesto al pasar al lado de Harry, pero fue tras Luna hasta el salón comedor, donde Ron y Hermione estaban preparando la mesa para la cena.
me pregunto si esta naciendo algo entre Dean y Luna_ dijo Sirius.
por supuesto que no_ dijeron Theo y Parvati de inmediato.
solo somos amigos_ asintió Luna.
Aprovechando la ocasión de eludir las preguntas de Fleur, Harry cogió dos jarras de zumo de calabaza y los siguió. —… y si alguna vez vienes a mi casa, te enseñaré el cuerno.
pasaron de las lecciones a invitaciones a la casa_ dijo Seamus_ si que te mueves rápido, amigo_ añadió intentando no reírse.
oh cállate_ dijo Dean sonriéndole a Luna.
Mi padre me escribió contándome de él, pero todavía no lo he visto, porque los mortífagos se me llevaron del expreso de Hogwarts y no pude ir a mi casa por Navidad —proseguía Luna mientras Dean y ella encendían el fuego de la chimenea. —Ya te lo hemos dicho, Luna —le comentó Hermione—, ese cuerno explotó y no era de snorkack de cuernos arrugados, sino de erumpent… —No, no; era un cuerno de snorkack —insistió Luna con calma—. Me lo dijo mi padre. Seguramente ya se habrá reparado, porque se arreglan por sí mismos. Hermione sacudió la cabeza y continuó repartiendo tenedores.
creí que ya habías aprendido a no discutir con Luna_ dijo Charlie.
no quiero que se haga tantas ilusiones y luego se decepcione al verlo_ dijo Hermione.
es posible que no se de cuenta de lo que realmente es_ murmuró Harry.
Luna es demasiado lista para no notarlo_ susurró Hermione.
Por la escalera apareció Bill precediendo al señor Ollivander, que todavía estaba muy débil y se aferraba al brazo del chico, quien lo ayudaba a bajar y le llevaba la enorme maleta. —Voy a echarlo mucho de menos, señor Ollivander —dijo Luna acercándose al anciano. —Y yo a ti, querida. —Le dio unas palmaditas en el hombro—. Fuiste un valiosísimo consuelo para mí en aquel espantoso lugar.
Luna tiene una forma particular de animar a las personas_ dijo Ginny.
seguro le estuvo hablando a Ollivander del cuerno que su padre le dijo que comprò_ dijo Hermione.
y de los Nargles que deben estar rodeando a los mortifagos_ dijo Harry.
eso sobre todo_ dijo Luna_ ellos deben tener muchos, hay que tener cuidado.
—Bueno, au revoir, señog Ollivandeg —dijo Fleur plantándole dos besos en las mejillas—. ¿Podguía haceg el favog de entguegagle este paquete a tía Muguiel? Todavía no le he devuelto la diadema. —Será un honor —dijo Ollivander con una inclinación de la cabeza—. Es lo menos que puedo hacer para agradeceros vuestra generosa hospitalidad. Fleur sacó un gastado estuche de terciopelo y lo abrió para mostrarle su contenido al fabricante de varitas. La diadema destelló a la luz de la lámpara que pendía del techo. —Ópalos y diamantes —observó Griphook, que había entrado sigilosamente en la habitación sin que Harry lo viera—. Hecha por duendes, ¿verdad?
ahora faltaría que quiera también la tiara_ dijo Fleur.
si la hubiera visto antes de hacer el trato también la habría pedido_ dijo Bill.
—Y pagada por magos —replicó Bill,
díselo Bill_ alentaron varios.
y el duende le lanzó una rápida mirada desafiante. Un fuerte viento azotaba las ventanas de la pequeña vivienda cuando Bill y Ollivander emprendieron la marcha. Los demás se apretujaron alrededor de la mesa; codo con codo y sin apenas espacio para moverse, empezaron a comer, mientras el fuego chisporroteaba y danzaba en la chimenea. Harry se fijó en que Fleur sólo jugueteaba con la comida y miraba por la ventana a cada momento;
no me pasara nada mientras llevo a Ollivander_ aseguró Bill, pasándole un brazo por los hombros.
eso no significa que estaré tranquila cuando no estas_ dijo Fleur.
por fortuna, Bill regresó antes de que hubieran terminado el primer plato, aunque el viento le había enredado el largo cabello. —Todo ha ido bien —le dijo a Fleur—. Ollivander ya está instalado en casa de tía Muriel, y mis padres te mandan saludos. Ginny os envía recuerdos a todos. Fred y George están sacando de quicio a Muriel porque todavía dirigen su negocio mediante el Servicio de Envío por Lechuza desde un cuartito.
claro que si_ dijeron todos sus hermanos.
niños..._ empezó Molly, lo ultimo que necesitaba era enojar a Muriel.
ese es el único ingreso que tendrá la familia, Molly_ dijo Arthur_ nadie mas puede ir a trabajar_ Molly cerró los ojos y asintió.
Pero recuperar su diadema la ha animado un poco; me ha dicho que creía que se la habían robado. —¡Ay! Tu tía es encantadoga —dijo Fleur ceñuda.
tanto que un día las víboras la convertirá en su reina_ le dijo Charlie inclinándose para que solo su cuñada escuchara.
Agitó la varita e hizo que los platos sucios se elevaran y se amontonaran en el aire; entonces los cogió y salió del comedor. —Mi padre ha hecho una diadema —intervino Luna—. Bueno, en realidad es una corona. —Sonriendo, Ron miró de reojo a Harry y éste dedujo que su amigo se estaba acordando del ridículo sombrero que habían visto en la casa de Xenophilius—. Sí, está intentando recrear la diadema perdida de Ravenclaw. Cree que ya ha identificado todos los elementos fundamentales; añadir las alas de billywig ha sido una idea muy original…
haría que las personas le prestaran mas atención_ dijo Theo.
yo también lo creo_ asintió Luna.
Se oyó un fuerte golpe en la puerta de la calle y todos se volvieron hacia allí. Fleur, asustada, salió a toda prisa de la cocina; Bill se puso en pie de un brinco, apuntando a la puerta con la varita; Harry, Ron y Hermione hicieron otro tanto, mientras que Griphook, sigiloso, se escondió debajo de la mesa. —¿Quién hay ahí? —gritó Bill. —¡Soy yo, Remus John Lupin! —respondió una voz superando el bramido del viento.
que haces ahí_ preguntó Tonks, preocupada.
tal vez solo quiero ver a Harry_ dijo Remus, pero no lo creía, era demasiado riesgoso ir a una casa tan protegida solo por una visita.
Harry se estremeció de miedo; ¿qué habría pasado?—. ¡Soy un hombre lobo, estoy casado con Nymphadora Tonks, y tú, el Guardián de los Secretos de El Refugio, me revelaste la dirección y me instaste a venir aquí en caso de emergencia! —Lupin —murmuró Bill, y corrió hacia la puerta para abrirla de golpe. Lupin se derrumbó en el umbral; envuelto en una capa de viaje y con el entrecano cabello muy alborotado, se lo veía muy pálido. No obstante, se enderezó, miró alrededor para ver quién había allí y entonces gritó: —¡Es un niño! ¡Le hemos puesto Ted, como el padre de Dora! Hermione se puso a chillar:
lo mismo paso en la sala, muchas de las chicas soltaron grito de alegría.
un niño_ dijo Tonks, cambiando su cabello de un color a otro, mientras sus padres la abrazaban con fuerza.
y le pusieron mi nombre_ dijo Ted con una sonrisa orgullosa.
no puedo imaginar un nombre mas apropiado_ dijo Remus, Ted agrando su sonrisa y le estrecho la mano.
felicidades Remus_ dijo Sirius.
gracias_ dijo Remus, mas feliz de lo que alguien lo había visto nunca, aunque estaba un poco nervioso porque se dijera que era un hombre lobo.
—¿Qué? ¿Que Tonks… que Tonks ha tenido el bebé? —¡Sí, sí! ¡Ha tenido el bebé! —gritó Lupin. Todos dieron gritos de alegría y suspiros de alivio. Hermione y Fleur gritaron «¡Enhorabuena!». Y Ron dijo «¡Vaya, un bebé!», como si jamás hubiera oído nada parecido.
es el hijo de Remus, Harry_ dijo Ron_ es una noticia maravillosa.
si que lo es_ dijo Harry.
—Sí, sí… Es un niño —repitió Lupin, que parecía aturdido de felicidad. Rodeó la mesa dando zancadas y abrazó a Harry; era como si la escena en el sótano de Grimmauld Place nunca hubiera tenido lugar—.
estoy muy agradecido de como actuaste en la casa_ dijo Remus_ realmente lo estoy_ añadió en confirmación.
¿Querrás ser el padrino? —le preguntó. —¿Yo…? —balbuceó el muchacho. —Sí, sí, tú. Dora está de acuerdo,
que_ preguntó Harry en shock_ yo_ preguntó.
me parece perfecto_ dijo Remus_ si estas de acuerdo_ añadió.
di que si cachorro_ dijo Sirius_ ese niño te llenara de alegría_ aseguró basándose en su propia experiencia.
por supuesto que quiero_ dijo Harry, levantándose_ será un honor.
gracias_ dijo Remus, dándole un fuerte abrazo a Harry.
y para la comadre no hay abrazo_ preguntó Tonks, Harry prácticamente se arrojó a sus brazos, estaba muy emocionado.
no se nos ocurre nadie mejor… —Pues… sí, claro. Vaya… Harry estaba abrumado, atónito, encantado.
claro que si_ dijo Harry_ voy a ser padrino_ exclamó_ escuchaste Sirius_ preguntó.
escuche_ asintió Sirius_ serás un excelente padrino.
Bill fue a buscar vino y Fleur intentó convencer a Lupin para que se quedara a brindar con ellos. —No puedo quedarme mucho rato, tengo que regresar —dijo el hombre lobo mirándolos a todos con una sonrisa de oreja a oreja, y Harry se fijó en que parecía muy rejuvenecido—.
parece que la paternidad te sienta bien_ dijo Tonks, Remus le puso una mano en la cintura, otra a un costado de cuello y la besó a profundidad.
cuidado, que Teddy debe nacer dentro de dos años_ dijo Sirius.
a Teddy le gustara tener un hermano mayor_ dijo Remus, sin dejar de besarla.
no antes de la boda_ advirtió Ted.
Gracias, gracias, Bill. Bill no tardó en llenarles la copa a todos; formaron un corro y alzaron las copas. —¡Por Teddy Remus Lupin —brindó Lupin—, un gran mago en potencia! —
esperen_ dijo Sirius cuando todos abrieron la boca para brindar_ Kreacher_ gritó.
amo_ preguntó Kreacher.
sírveles hidromiel a todos_ dijo Sirius, cuando Minerva y Molly se aclararon la garganta añadió_ para los niños jugo de calabaza_ eso hizo el los estudiantes se decepcionaran.
aquí están las bebidas amo_ dijo Kreacher, repartiéndolas, cuando todos tenían su copa, la alzaron en dirección a los orgulloso padres.
por el nuevo merodeadores_ dijo Remus agregando a su brindis en el libro.
por el gran futuro que tendrá_ dijo Tonks.
por las nuevas canas de Minie_ dijo Sirius.
por las canas de Minie_ repitieron los estudiantes, haciendo que Minerva se atragantara con su bebida mientras todos bebían y Albus miraba divertido a los profesores.
eso no es jugo_ susurró Ron, igual de sorprendido que todos los estudiantes que intentaron no demostrarlo para que no les quitaran la bebida.
Sirius le guiñó un ojo a Kreacher, sin que lo notaran_ explicó Harry_ no habrás que brindaríamos por mi cachorro con jugo de calabaza_ añadió el orgulloso padrino.
claro que no_ dijo Ron, preguntándose si Harry se había dado cuenta de como llamó a Teddy.
¿A quién se paguece? —preguntó Fleur. —Yo creo que se parece a Dora,
debe ser hermoso_ dijo Harry, no podía creer que aun tendría que esperar dos años para conocer a su ahijado.
pero ella dice que es igual que yo.
espero que no_ bromeo Sirius.
solo estas celoso porque ahora eres el único merodeador sin hijos_ dijo Remus, Sirius frunció el ceño.
Amy_ empezó Canuto zalameramente.
no tendré un hijo para que no te quedes atrás_ dijo Amelia.
No tiene mucho pelo; al nacer lo tenía negro, pero al cabo de una hora ya se le había vuelto pelirrojo. Seguramente, a estas alturas ya debe de tenerlo rubio. Andrómeda dice que a Tonks le cambió el color del pelo el mismo día que nació.
un metamorfomago_ dijo Remus_ eso quiere decir...
te dije que no tenias que preocuparte_ dijo Tonks, radiante_ aunque ahora nos esperan muchas travesuras con sus cambios.
solo unos años_ dijo Remus_ luego será problema de Hogwarts_ Tonks asintió.
—Vació la copa de un trago—. Va, sólo una más —pidió sonriente, y Bill se la llenó.
lo bueno es que no podía quedarse_ dijo Charlie, Remus se sonrojó, pero sonrió.
El viento azotaba la casita, pero el fuego chisporroteaba y caldeaba la sala; Bill no tardó en abrir otra botella de vino. La noticia de Lupin había logrado que se olvidaran de sus problemas y los había liberado un rato de su estado de sitio; la buena nueva de un nacimiento resultaba estimulante. Al único que parecía no afectarle aquel repentino ambiente festivo era al duende, quien poco después se retiró al dormitorio que ahora ocupaba él solo.
a quien le importa_ dijo Andrómeda están celebrando a mi nieto_ dijo un suspiro soñador.
concuerdo_ dijeron varios.
Harry creyó que él era el único que se había fijado, pero vio que Bill lo seguía con la mirada mientras subía por la escalera. —No, no. De verdad, tengo que marcharme —aseguró Lupin al fin, rehusando otra copa de vino. Se levantó y se echó por encima la capa—. Adiós, adiós. Volveré dentro de unos días e intentaré traeros fotografías. Todos se alegrarán cuando les diga que os he visto… Se abrochó la capa y se despidió, abrazando a las mujeres y estrechando la mano a los hombres, y luego, todavía sonriente, se perdió en la tempestuosa noche.
espero que estemos ahí cuando leguen las fotos_ dijo Hermione_ me muero por ver al pequeño Lupin.
pero yo lo ere primero_ dijo Harry.
por supuesto que si_ dijo Tonks con una risita.
—¡Vas a ser padrino, Harry! —dijo Bill cuando se encontraron en la cocina ayudando a recoger la mesa—. ¡Qué gran honor! ¡Felicidades!
es un gran honor_ dijo Charlie_ normalmente para el mejor amigo..._ lo dejó en el aire.
no quiero que mi hijo sea un loco por los dragones_ dijo Tonks.
prefieres que sea un ladrón de Gringotts_ preguntó Charlie.
siempre hay que tener ambiciones_ dijo Harry, mientras Tonks reía_ y será mejor que retrocedas, no estoy por encima de hechizarte_ amenazó, haciendo reír al pelirrojo.
Mientras Harry depositaba las copas vacías en el fregadero, Bill cerró la puerta, de modo que dejaron de oírse las animadas voces de los demás, que seguían celebrando el acontecimiento pese a que Lupin ya se había marchado.
no hemos tenido algo que celebrar en tanto tiempo_ dijo Ron.
y esto nos recuerda porque exactamente estamos luchando_ dijo Hermione.
mi ahijado merece un mundo mejor del que tenemos_ asintió Harry_ y las futuras generaciones también_ todos asintieron.
—Mira, quería hablar en privado contigo, Harry. Con la casa tan llena de gente, hasta ahora no he encontrado el momento. —Bill vaciló un instante, pero añadió—: Tú estás planeando algo con Griphook. —No era una pregunta sino una afirmación, y Harry no se molestó en desmentirla; se limitó a mirar a Bill —. Conozco a los duendes, pues llevo trabajando en Gringotts desde que salí de Hogwarts. Y si se puede hablar de amistad entre magos y duendes, puedo asegurar que yo tengo amigos que pertenecen a esa raza, o al menos los conozco bien y simpatizo con ellos.
en serio_ preguntó Millicent.
por supuesto_ dijo Bill_ no puedes trabajar en un lugar tanto tiempo y no tener algún que otro amigo y por eso se lo peligroso que es lo que Harry esta haciendo.
—Titubeó otra vez—. ¿Qué le has pedido a Griphook y qué le has prometido a cambio? —Eso no puedo decírtelo —contestó Harry—. Lo siento. En ese momento Fleur abrió la puerta de la cocina; traía más copas y platos. —Espera un momento, por favor —le dijo Bill. Ella se retiró y él volvió a cerrar la puerta—. Entonces, Harry, tengo que decirte una cosa: si has hecho alguna clase de trato con Griphook, y sobre todo si incluye algún objeto de valor, debes tener mucho cuidado. Los conceptos de propiedad, pago y recompensa de los duendes no son los mismos que los de los humanos. Harry sintió un leve malestar, como si una pequeña serpiente se hubiera estremecido en su interior.
por lo menos no iras a esa locura del todo desinformado_ dijo Sirius_ espero que escuches a Bill.
estoy seguro que lo hare_ dijo Harry.
—¿Qué quieres decir? —preguntó. —Mira, estamos hablando de seres de otra raza. Los tratos entre magos y duendes siempre han sido tensos, desde hace siglos. Pero eso ya debes de saberlo, porque has estudiado Historia de la Magia.
con Bins_ dijeron todos.
la verdad es que en estos días he aprendido mas de historia que en los cinco años que lleve historia de la magia_ dijo Angelina, todos asintieron.
Ambos han cometido errores, y yo no digo que los magos hayan sido siempre inocentes. Sin embargo, algunos duendes creen (y los de Gringotts son los más inclinados a esa opinión) que cuando se trata de oro y tesoros, no se puede confiar en los magos, porque éstos no respetan el concepto de propiedad que tienen ellos.
es que no tiene sentido_ dijo Narcissa_ nosotros pagamos una suma mas que justa por lo que ellos fabrican, naturalmente no lo vamos a devolver.
tengo que estar de acuerdo con la señora Malfoy_ dijo Augusta.
—Yo respeto… —murmuró Harry, pero Bill movió la cabeza y le dijo: —Tú no lo entiendes, Harry, ni puede entenderlo nadie que no haya trabajado con duendes. Para éstos, el verdadero amo de cualquier objeto es su fabricante, no la persona que lo ha comprado. De manera que todos los objetos elaborados por ellos son, a sus ojos, legítimamente suyos. —Pero si alguien compra un objeto… —En ese caso lo consideran alquilado por ese alguien.
no puedo imaginar a u mago entregando una de sus propiedades a un duende, porque creen que nos lo han alquilado_ dijo Susan.
nadie lo haría y eso hace que nos odien mas_ dijo Bill.
Les cuesta mucho entender la idea de que los objetos hechos por ellos pasen de un mago a otro. Ya viste qué cara puso Griphook cuando vio la diadema; no lo aprueba. Creo que piensa, al igual que los más fieros de su raza, que deberían habérsela devuelto a ellos cuando murió la persona que la había comprado. Tanto es así que consideran nuestra costumbre de conservar los objetos hechos por ellos, y la de heredarlos de un mago a otro sin volver a desembolsar dinero, poco menos que un robo.
lo único que faltaría es tener que pagarles cada vez que pasamos una herencia_ dijo Andrómeda.
al menos no nos acusan directamente de robo_ dijo Draco.
Harry tuvo un mal presentimiento y se preguntó si Bill sabía más de lo que aparentaba. —Lo único que te aconsejo —añadió Bill antes de volver al salón— es que tengas mucho cuidado con lo que prometes a los duendes, porque sería menos peligroso entrar por la fuerza en Gringotts que faltar a una promesa hecha a uno de ellos. —De acuerdo —dijo Harry—. Gracias. Lo tendré en cuenta.
no me parece que lo tomara en cuenta_ dijo Ginny.
claro que lo hare_ dijo Harry.
Siguió a Bill para reunirse con los demás y lo asaltó un pensamiento irónico, producto sin duda del vino ingerido: parecía encaminado a convertirse en un padrino tan temerario para Teddy Lupin como Sirius Black lo había sido para él.
eso hizo que Sirius sonriera orgulloso, provocando que todos rieran.
esos padrinos son los mejores_ dijo Sirius.
lo sé_ dijo Harry_ espero que Teddy sepa apreciarlo.
estoy seguro que te amara_ dijo Remus_ es el final del capitulo_ añadió cerrando el libro.
